28.08.2008 09:06 / Poesía
Yo te miraba esta tarde, Vos me hablabas. Con letras doradas dibujaba mi alma Tus ojos tierra. El deseo se transformaba. (No sé hasta donde ni hasta cuando, pero besarte sin parar Y hasta cansarme Era una de las partes) Entre cada sensación, con antifaz, jugaba al escondite el deseo y el amor. (En vos ganó el, en mi no sé quien, aún no lo sé, no tengo idea). Las lágrimas delataron ese amor. Mientras te miraba ávida se me transformaba el cuerpo En amapolas de color. Sí en un instante antes, me hubieran dicho que iba a desearte Hubiera dicho que era mentira, Aún sabiendo Que entre tus piernas hay otra conjunción Magnífica. Mientras te miraba, En los talones, una electricidad me recorría. En el corazón, un compás de tambores. Mientras te miraba Y te hablaba, pensaba en otra cosa. (Un beso de tus labios, Un roce de tus manos por mis piernas, Un abrazo de tu espalda sinuosa) Mientras te miro Siempre pienso en tus labios distintos (la tarde me embrujó con tus besos imprevistos, te vi desierto, venias descalzo, amparado por la luna. En el hueco de tus manos germinaba la ternura, Tenías el torso desnudo, te veía solo, como siempre pero más interesante que antes) Y la Tierra me abrazó… en pleno invierno. Cielo de Agosto. Mil estrellas en llamas. La noche arde en mi piel. El agua. No recuerdo cuantas veces te besé en la imaginación, solo recuerdo el brillo de tu transpiración. Lo que me decías no se que era. Estaba escuchando la piel.
19.08.2008 18:51 / Poesía
El viento me duele un poco en la piel. El camino es duro, y cansador, y el monte está frío. Se me resquebraja la piel de los pies. El camino es el mismo. Está más crudo. Empedradado. Escabroso. Te da miedo seguir. Igual yo sigo. Vaya por donde vaya el camino es el mismo. No hay un lugar más sereno, ni más prolijo. Todo esta en penumbras Pero mi corazón está en llamas, y con eso basta a mis venas, por que aún el entusiasmo me alumbra.
19.08.2008 16:53 / Poesía
El camino esta alambrado, por la tarde hace frío entonces trazo pinceladas, para vos, amor mío. Primero por tu frente, ancha y callada. Me deslumbró su resplandor, y la pinto de anaranjada. Le doy forma a tus ojos verdosos, sinuosos Y me tiento con tu espalda, Pinceladas de rojo, Te voy mimando y dibujando, colores le atravieso a tu cuerpo, Mientras por un momento Sueño tus líneas delineando. En un encuentro dulce, y profundo Tus mejillas se enrojecieron y de tus labios color ladrillo, bebí copas de deseos amarillos. Como si me hubieran subido al Cielo… trazo celestes por todas partes, Para hundirme en un sin fin de instantes Siempre contigo, y conmigo Y sigo bajando por tu pecho Y por tu espalda atravesando Para no sentir frio En el fogoso infinito de tu cuerpo Con mi pincel, besando Con mis dedos me fui amoldando me manchó la piel un trazo de pintura Deslizándome en tus curvas, Me desvisto color miel, Y me voy enlazando, Para descubrir tu cintura, el arte me va atrapando, y las caderas con ternura Y me amarro a tu pelo, Marrón, casi negro… Me sigo enredando trepo, Sigo trepando como un cobarde, con miedo, Y de súbito, aquella tarde Paré otra vez con mi pincel, para perderme en tus ojos , sueños verdes color miel.
18.08.2008 09:58 / Videos recomendados
18.08.2008 09:06 / Poesía
Un farol me alumbra un instante. Una sombra se dibuja; es tu recuerdo. Siento los latidos golpear desde esta orilla. Me siento las piernas temblar. Llueve tristeza entre las piedras. Me lloviznan ganas de abrazar. Inevitablemente me cubre toda tu presencia, aunque no quiera. Alumbran las estrellas mis ganas de amarte. Intensamente. Peligrosamente hasta sangrar. No le busques una explicación. No creo que exista. Algo está deshecho. Ahuecado por el tiempo. Los recuerdos se parecen tanto a las palabras, Que los confundo. Y las palabras se parecen tanto al cuerpo, Que me pierdo en los momentos. Quedaron algunas letras, insignificantes, placenteras, emocionantes, nostálgicas… Pretendo no guardar nada que te traiga conmigo. Pretendo olvidarte, en cuanto esté a mi alcance. Me tengo negados los motivos. Me tengo prohibido el pasado, y ya estás en él Sin haberlo querido, Se alumbran mis ganas de decirte al oído Todo lo que siento Caricias se dispersan en el aire, Me envuelven y se van con el viento. El viento se transforma en melodía, Y la melodía me atrapa hasta dejarme sin aliento… La sigo, mientras sueño, Mientras recuerdo que disfruté cada momento, cada palabra, contigo, Ahora, un minuto nuevo sin vos, Es un instante perdido… Y el farol que alumbra, Y la sombra que se va, Y yo que sigo sintiendo los latidos. Unos ojos se clavan en mi espalda. Puedo sentirlo, como respirar. Es agudo. Su fuerza en silencio me grita. Su luz me alumbra en la oscuridad. Su intensidad me rodea en la soledad. Me mira. Me desespera. Me desorienta. Pero me envuelve, como un brazo fuerte y seguro, me hace reir y desear al mismo tiempo… Me hace olvidar y recordar con la misma intensidad.
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