Frontera Norte (Ruben Abrines)
notas y propuestas políticas de actualidad, relatos

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Actualidad

25.04.2017 19:05

Venezuela está más cerca de la guerra que de la conciliación.

No habría guerra si los inmensos recursos naturales no existieran. Pero existen, en cantidades insospechadas, que ameritan desatar para las multinacionales y los sectores del poder económico, de fuera y dentro, cualquier tipo de conflicto en ese país.

Ya lo vimos en Libia, Irak y hoy en la estratégica Siria, es el hambre de guerras de rapiña de las potencias nucleares, amos del mundo.

Tal vez lo de menos en esta aventura pro imperialista contra Venezuela y su gobierno sean sus contradicciones internas. Desde afuera se insiste en empujarlos a la guerra civil, con intervención extranjera, conflictos armados entre civiles en ese basto territorio, guerrillas y alzamientos militares, paramilitarismo, o sea, la opción de las armas. Ahí pierden siempre los mismos.

La reconciliación de clases no existe, se pueden encontrar caminos de convivencia tolerada y acordada, pero no reconciliación de clases, no es un invento del marxismo, es un dato de la realidad del sistema de explotación del hombre por el hombre.

Y no hay tu tía.

Me temo que nunca se logrará ese caro objetivo con los distintos gobernantes que administran las variantes del sistema capitalista en el mundo dependiente del imperialismo norteamericano y mucho menos en este continente de las mayores desigualdades. 

Ninguno de nosotros, los uruguayos, somos indiferentes a las distintas peripecias de los procesos que viven millones en estas tierras. Un día es Brasil, otro Paraguay, mañana será aquel, como es el caso de esa nación hermana castigada por haber elegido un camino de no agrado de las clases dominantes rentistas del petróleo y de los EEUU y otros gobiernos del patio trasero de los norteamericanos.

Del proceso Bolivariano de Venezuela todos pretenden sacar su tajada, así lo acaban de hacer 11 países.

Mejor dicho 11 cancilleres y gobiernos, para ser más preciso, entre ellos para ingnomia de muchos de nosotros también Uruguay se sumó a la mesa de los poderosos pro imperialistas e injerencistas, soslayando su tradicional política de no injerencia en los asuntos internos de otras naciones.

Es ridículo y grosero pretender imponerle, entre otras cosas, al legítimo gobierno, nuevas elecciones, desconociendo a quienes hicieron y triunfaron en más elecciones que todos los gobiernos en los últimos 15 años en todo el continente y en muchas partes del mundo, no existe una experiencia igual.

Vade retro.

Se puede ser malos criollos, también malos americanos y hasta desagradecidos, pero no no haber aprendido que del servilismo ideológico y político con el imperialismo no se vuelve.

Pueden olvidarse señores ancianos y señoras en malas compañías, de ahí no se vuelve, de ahí quedarán para siempre sospechados y acusados de dormir en la cama con el enemigo.

Venezuela está siendo empujada a rendirse o a la guerra civil.

Cercada, acorralado el gobierno, empujado a hacer política también con las armas en las manos de cada ciudadano para defenderse y defender lo que ellos consideran su legalidad y su revolución.

Es criminal el papel de la prensa internacional y nacional.

Ahora se suman gobiernos de la región, como si no fuera un peligro inminente de contagio la guerra en cualquier país de este continente, que sigue caminando con los pies de la injusticia, el hambre, la emigración, el narcotráfico, las desapariciones en masa, asesinatos y desplazamientos de pobres e indígenas, que alejan el sueño de igualdad y justicia.

De esto no hablan y no entran en sus consideraciones los charlatanes uruguayitos, reciclados, pos modernos, rápidos y comedidos para recetar decálogos de convivencia  democrática de tipo OEA, lo más parecida a la de casa, perfecta pulcra, limpia, sin mácula, virginal, acabada y ejemplar que se puede adquirir si nos escucharan esos caribeños medios parditos y gritones.

Muchos de mis amigos se contagiaron de bipolaridad política.

No les hablemos de los millones de desplazados colombianos que viven en Venezuela, escapando de lo los conflictos, nada saben de las decenas de miles de mercenarios, y narcotraficantes que van y vienen como perico por su casa, de un lado al otro, donde los estados son más débiles y precarias las condiciones democráticas de esas fronteras.

Desde la cálida comodidad de la pequeña burguesía uruguaya, advenida con gobiernos frenteamplistas que ahora pululan como personajes y personalidades en radios y televisión, ejerciendo cátedra y docencia acerca de democracia, la pureza política uruguaya desde la ética y la moral, más o menos como hacían los profesores de la época de la dictadura con el librillo de Educación Cívica y Moral.

Tampoco es de extrañarse, hace rato abandonaron por obsoletas ideas y principios de las filas de la lucha por una democracia popular y revolucionaria, antimperialista.

Es parte del libre albedrío elegir con quien dormir el sueño americano y también es de libre pensadores ser parte de la lucha antimperialista, venga como venga la mano.

¿Qué podemos esperar de los venezolanos y otros del continente con actitudes y cercanías pegajosas de los gobiernos mafiosos como el de Brasil, Paraguay o el del incierto rumbo, EEUU, con el señor Trump bombardeando hoy acá y mañana allá?

Estos uruguayitos remilgados, ahora miden a agresores y agredidos con la misma vara, lo más triste es que muchos de ellos salieron de los gobiernos y de algunas de las filas del FA.

 

No me digan que por venderles unas naranjas, unos quilos de carne y un vuelto para superar alguna crisis provocada por banqueros que dejó el tendal de víctimas y de muertos, estamos obligados a servicios de prostíbulos de mala muerte.




25.04.2017 19:02

Saber en Uruguay cuándo un dirigente partidario se retira no es changa.

Si no fuera el hecho partidario más importante protagonizado en estos días, sería una Bordaberriada más y no sería yo quien lo nombraría gratuitamente acá.

Probablemente disfrutando del retiro de la vida política, cosa que dudo mucho, de un hombre que creyó mejor deshacerse de su apellido en las campañas electorales, por algo fue.

La historia de las clase dominantes del Uruguay, en particular la de las familias con apellidos vinculados a tenencia de miles de hectáreas de tierra y todo tipo de explotaciones rurales, se repiten a lo largo de la historia en la vida de los partidos tradicionales estrechamente vinculados al poder económico y político de la nación.

En general los políticos se hacen viejos y mueren aferrados a la estaca.

Como dice mi buena vecina doña Prudencia, por algo será y muy orgullosa remata, yo siempre voté a los colorados.

Yo no voy a coincidir con los que se alegran, tampoco con los que puedan lamentarse por el alejamiento de la vida política de su partido de un Bordaberry.

En mi opinión, el ascenso, caída y ocaso estaban cantados, era cuestión de tiempo, si se le suman sus propios errores, entre ellos acollararse con un Lacalle para hacer mierda al actual presidente Tabaré Vázquez, luego el fracaso, pase a la justicia y prisión de algunos delfines que lo acompañaron en su última campaña como el ex intendente de Salto y el escandalosos caso del cambio Nelson, Vamos Uruguay cierra para siempre.

Regenerar el apellido Bordaberry para grandes tareas públicas con la aprobación de la mayoría de la ciudadanía quedó enterrado por mucho tiempo,

Realmente ¿qué fue lo que lapidó la carrera política y llegar la presidencia de la República a un Bordaberry? sin dudas fue la impecable presentación de la denuncia ante la justicia del compañero, ex preso político, el Dr. Walter De León Orpi.

En pocas palabras, un ex preso político que terminó su carrera después de más de una década prisionero de la dictadura, en un medio uruguayo donde lo que sobran son los doctores de los partidos burgueses.

El ex prisionero político de la dictadura Walter De León Orpi, elaboró un denuncia penal que demostró como y quienes fueron los principales violadores de la democracia, como fue entregada la economía al neo liberalismo y el fascismo y como se multiplicó por diez de veces la deuda externa del Uruguay.

Fue ignorado en el mismo fallo la documentada acusación de traición a la patria por en la participación de los dictadores en el Plan Cóndor otros crímenes y asesinatos aun impugnes y la ya mencionada multiplicación de la deuda externa.

No creo que este hombre que dice se aleja de la vida política del partido al que colaboró con generosidad a transformar en polvo, haya tenido en cuenta este dato.

Si lo tuvo cometió un error de proporciones que un político no se puede permitir.

Los uruguayos, creo que en su mayoría, quedamos con sabor a muy poco con aquel fallo histórico.

Fallo sobre lo obvio, encarcelar y condenar al dictador y dejar para siempre el apellido Bordaberry fuera de las consideraciones de las grandes mayorías del país.

El resto de la denuncia duerme el sueño de los justos donde ningún otro doctor jamás se interesó por seguir la causa, hay doctores y dotores.

Tampoco este Bordaberry tuvo en cuenta que los viejos depredadores, Sanguinetti, Batlle, que con tal de seguir ellos dilapidaron el prestigio y las fortalezas del partido colorado, acompañados con otros personajes menores, siempre lo vieron como el hijo del dictador, un intruso y un apellido de peor fama que los de Rivera, Terra o Pacheco Areco.

No es nuevo y es común que aún hay gente que no cree que en la democracia uruguaya los partidos políticos son la representación ideológica y económica de las clases sociales, los Bordaberry desde siempre fueron y son una parte del pensamiento más reaccionario de los partidos políticos.

Defendió a su padre el dictador y muchos lo aplaudieron por comportarse como un buen hijo, logró llevarlo a su casa a esperar la muerte, fue un éxito que nadie cuestionó y muchos se lo reconocieron.

Construyó un agrupamiento partidario llamado Vamos Uruguay y alcanzo la mayoría. Según la costumbre, y las necesidades, se transformó en la figura principal dentro su partido y se puso a remar para lograr detener el avance del FA. 

Si la política y el poder no estuvieran vinculados a la acumulación de la riqueza, todo sería más sencillo, más transparente en la vida de las instituciones partidarias, vitales para la democracia, que quiere la mayoría de los uruguayos.

No fue el caso de su padre que encabezó el último golpe de estado, a este Bordaberry le corresponde emprender la retirada en el ocaso de una forma de hacer política.

Los tiempos que corren en Uruguay y en el mundo no fueron y no serán los más propicios para que alguien que viene de una de las escasas familias dueñas del poder real se apodere también de los partidos políticos.

Capaz que con él se vaya para siempre aquello que ocurrió muchas veces, que los dueños de las riquezas toman en sus propias manos las riendas del estado y los partidos para salvaguardar sus intereses particulares y los de su clase.

 

El ocaso fulminó la esperanza, no siempre depende de la voluntad saber cuándo es tiempo de desaparecer.




27.07.2016 14:10

 

 

“Turquía no es un país latinoamericano o africano”

 

Es cierta la afirmación del gobierno de Turquía, no es un país latinoamericano ni africano, ni siquiera cuando se dan los golpes de estado y los contragolpes.

 

No somos iguales a Turquía, faltaba más compararnos con un estado que lleva sobre sus hombros la historia de ún genocidio.

 

No, no somos iguales.

 

En América Latina, por el caribe y centro américa, hoy, cuando ocurre un hecho lamentable y triste, más del milenio pasado que de este, no se utiliza a los militares.

 

Alcanza con hacer una mayoría parlamentarias transitoria y echar a los presidentes y a las fuerza políticas que representan el interés de los que fueron minoría en las elecciones.

 

No creo que el sistema político de Turquía no tenga igual que por estos lares, figuras de la corrupción de la política, representantes de las religiones, traficantes, lobby de las cámaras bancarias y de las patronales de empresas, con un montón de abogados y jueces, algunos policías, todo bien presentado por los monopólicos medios de comunicación y ya está.

 

No somos iguales.

 

Lo poco que me queda claro de los hechos sangrientos y represivos con el intento de derrocar el gobierno del presidente de Turquía y el recuperar su régimen despótico, me entristece mucho y me preocupa mucho más como simple habitante de este planeta en manos de la escorias, de esta política de estados con enorme poder de destrucción.

 

Primero. Sí hay embajada Norteamérica. No hay dudas de que está implicado el imperialismo yanqui, es de las pocas cosas que no pasan en el mundo debajo de sus narices sin que ellos no estén metidos hasta el pescuezo.

 

Segundo. La fulminante reacción represiva sin dudas estaba premeditada y organizada, ya tiene a miles de presos y miles de funcionarios de distintas reparticiones del gobierno expulsados, maestros, policías, profesores, jueces, militares, religiosos, burócratas de todo tipo y color, cierre de medios de comunicación y prohibición de abandonar el país. Nadie sabe si no pretende degollarlos a todos.

 

Además como siempre con cualquier tipo de golpe de estado o restauración de la legalidad, sea Turca o de la Conchinchina, siempre viene bien un ajuste de cuentas a sangre y fuego contra los trabajadores organizados.

 

Graciosamente “El Sultán Erdogan” y sus socios, políticos, militares y religiosos, e imagino que empresarios, banqueros y diplomáticos, esos que siempre están metidos en lo golpes exitosos y los fallidos, conocían los planes de los alzados y conocían sus debilidades, de ahí que no bajaran de un cohetazo desde un avión militar al avión que fue a buscar al presidente al hotel donde estaba de vacaciones.

 

Los mismos de siempre junto a otros nenes respiraron con satisfacción con el decreto de estado de sitio por tres meses, y, enganchado, va un vía libre para que las patronales, puedan echar sin ningún tipo de resarcimiento ni motivo laboral a cuantos trabajadores públicos y privados que se les antoje.

 

No. Turquía, y el gobierno de Erdogan, no es un país latinoamericano, ni africano, es mucho peor y es mucho más peligroso para el mundo.

 

Creo que son los primeros coletazos, junto con la salida de Gran Bretaña de la CEE que tanto sorprendió, cosa poco creíble, a muchos británicos y europeos, en particular para el régimen de Turquía.

 

No hay respiro y todo se embrutece en Francia, el nuevo atentando de un lobo terrorista en Niza, inmediatamente el gobierno estirará, y nadie sabe hasta cuándo, el estado de excepción, igual que en Turquía. Sólo falta la amenaza del fantoche socialista, llevar al parlamento junto con la nueva legislación en contra de los trabajadores, que existe desde 1937, la instalación nuevamente de la guillotina.

 

Francia y Turquía no son países africanos ni latinoamericanos.

 

Menos mal. Acá andamos cinchado desde hace por lo menos dos décadas, peleando con el tenedor, por construir un continente de paz sin fanatismos religiosos que obliguen a centenares de miles fugarse de las guerras impuestas por los monopolios y el negocio de la industria de la guerra.

 

Todo huele mal, hay tufo de nueva repartija del mundo, tan así que el actual gobierno reaccionario británico perdió el referéndum y se apresura a recomponerse internamente, sin pensar siquiera si podía utilizar algún artilugio de nueva consulta interna para volver. Prefirió desandar el camino. Atrás quedaron sus socios.

 

Volvamos a nosotros y sigamos con nuestras peripecias sin esperar mucho y con nada que emular.

 

En esta parte del mundo, bastante les costó a los pueblos y a los libertadores la conquista de la independencia de los colonialistas, derrotarlos y expulsarlos por monárquicos, a otros por colonialistas y a todos por esclavistas y racistas.

 

Fuimos y somos generosos después de dos siglos, en no cobrarles de todas las formas posibles los daños a estos pueblos originarios y el saqueo al continente y los nacientes criollos de estos pueblos. Ese día llegará.

 

Ni por desgracia ni por suerte, no somos europeos, no elegimos nacer acá.

 

Sabemos que estamos construyendo nuestra propia identidad de naciones libres, sabemos sobre que es centenares y millones de muertos, sobre las ricas y antiguas ruinas de las culturas originarias saqueadas y negadas por siglos.

 

Cuando un gobernante europeo habla con desprecio y odio reaccionario de nosotros y de los africanos, los latinoamericanos sabemos que debemos afirmarnos en no olvidar, tampoco las desgracias que trajeron los europeos a este continente. 

 

Cada día nos extraña menos a muchos latinoamericanos el actual trato que nos dan, y sabemos que tienen criollos y malos americanos incrustados en todos los gobiernos de estos países, dispuestos a darle nuevamente de piernas abiertas hasta sus intimidades.

 

Nuestro desafío es seguir construyendo naciones de latinoamericanos para latinoamericanos y un continente para la paz y reparar en los posible el daño que causaron a centenares de comunidades indígenas y sus culturas saqueadas, heridas de muerte muchas comunidades en su identidad, la miseria de millones de negros traídos del áfrica como esclavos que todavía resisten y reclaman justicia.

 

Desde la olvidada y ocupada Haití que clama independencia y todas las comunidades que resisten en lo más profundo del inmenso Mato Grosso.

 

Los millones que recorren y andan en guaraches por los cerros Andinos, de sur a norte, de a este a oeste, en Centro américa y todas las comunidades caribeñas.

 

Seguro que seremos capaces más temprano que tarde de poner en su sitio a los yanquis y construir nuestras sociedades infinitamente mejores, sin barbarie, sin guerras expulsiones, sin fanatismo religiosos, sin terrorismo como le es necesario a muchos estados para mantener el poder y la explotación de lo menos sobre los mas del mundo.

 

No somos europeos, somos sólo eso, latinoamericanos.

 

Nada debemos esperar si no es de nosotros mismos, dijo J.G.Artigas.




16.04.2015 16:48

Por ilustrados y valientes.

En la 20 fue el intento de genocidio político que pretendían durara cincuenta años.

El crimen sigue impune.

Fueron los primeros 8 comunistas acribillados. Desarmados fueron asesinados a sangre fría por las FFAA del Uruguay, antes de la dictadura fascista cívico-militar, en su casa, en una de las avenidas más importantes de la ciudad de Montevideo, resultado de un plan militar meticulosamente planificado y ejecutado que conmovió a la República y a la mayoría del sistema político del país.

El crimen político y la mayor provocación conocida, en pleno funcionamiento democrático continua impune.

No llegaron ni con la primavera frenteamplista en el Uruguay la Verdad y la Justicia.

Nos quedan la palabra y la memoria.

El documento de denuncia elaborado por el Dr. Walter De León, ex preso político, presentado ante la justicia, permitió identificar, sin equívocos, a las FFAA y al principal responsable del golpe de estado del año 1973 el entonces Presidente Juan M. Bordaberry, como responsables de los crímenes de la 20.

Un día como hoy es bueno recordar que el golpista murió en su casa beneficiándose de los derechos que otorgan las leyes del país.

En la misma escena donde quiso comenzar el exterminio político de los comunistas, esa noche de abril de 1972, la saña anticomunista alcanzó con una bala en la cabeza a un capitán del ejército, e igual todo sigue impune, sin investigar, sin juicio, sin castigo a los responsables.

Pocos meses después sabríamos que no se había saciado el odio al proletariado, a los comunistas y a toda la izquierda uruguaya, querían cobrarles, con mucha sangre, su osadía, su lucidez y generosidad, por haber unido a la clase obrera en la CNT y haber sido columna vertebral en la fundación del FA muy poco tiempo antes.

Además de ilustrados y valientes. Tenían razón.

Aquellos mandos de las FFAA y la oligarquía terrateniente y vacuna de blanquicolorados fueron los responsables y no saldrán más del  banquillo de los acusados.

Igual siguieron adelante con nuevas y mayores provocaciones contra toda la sociedad y arrasaron todas las  instituciones con el golpe de estado del año 1973. El odio contra los comunistas fue también contra toda la sociedad, contra todos los partidos, todas las organizaciones sociales y sindicales, todas las iglesias, contra todas las personas libres en todo el país.

Fue parte de una estrategia anticomunista impulsada en el continente por EEUU elaborada y matrizada en la cabeza de cientos de militares y civiles, nazis, golpistas desde siempre.

En esto días acaba de hacer un discurso un “viejito” de esa época, un tal Mermot, no sé si se jubiló con el grado de Comandante en Jefe. Pero recuerdo que fue quien dio a conocer la muerte del militar por una bala, que la justicia comprobó era del ejército, igual que las que mataron a los ocho compañeros.

Memoria selectiva de este “viejito” igual a la de muchos otros de su misma condición, civiles y militares, que fueron convocados por la justicia a declarar en las múltiples causas en las que aparecen implicados por muertes y asesinatos.

Dicen no recordar nada.

Los asesinados en la 20 eran todos de dedos gordos y de manos anchas, con cicatrices.

Vestían pobremente, limpios, andaban a pie o en bicicletas. Vivian en barrios proletarios, en casas de bloques y chapas con pisos de hormigón.

Desayunaban con mate amargo y almorzaban en el trabajo los requeches de la cena con un poco de vino.

Eran hombres modestos y sencillos.

Violinistas, peluqueros, metalúrgicos, panaderos, albañiles, artesanos trabajadores del vidrio, y cuanta changa aparezca en tiempos de vacas flacas y casi siempre peón pa’ todo.

Eso sí, eran ilustrados y valientes como lo pedía José Gervasio Artigas.

Si no, no podrán entender, ésta y las futuras generaciones que se enterarán por actos y otros recordatorios como este, cómo los asesinaron y por qué los asesinaron por ser ilustrados y valientes.

Eran hombres de su época. Vivian y luchaban con la ideas de su época.

En sus casas y en el bolso del trabajo no faltaba un libro, su periódico y el boletín sindical. Todos sabían picar una matriz en un santiamén para confeccionar los volantes cuando estallaba un conflicto en cualquier gremio, fuera o no de la CNT.

Primeros en arrimarse a los conflictos en una fábrica. Organizadores del engrosamiento de la columna del 1º de Mayo que venía del Cerro.

Infaltables en la acción más noble, la solidaridad internacional con los pueblos agredidos por el imperialismo, los países africanos y árabes, Guatemala, Viet Nam, Cuba. Discretos en la autodefensa en las actividades y aniversarios de la UJC.

Nadie conocía mejor a los habitantes de cada casa de esa zona proletaria. No había secretos ni tiempo a perder para ubicar el tamaño de cada letra, grande o chica, en el muro, sin que se cortara la consigna.

Por ellos siempre estaba escrita en los muros del Paso Molino, Belvedere, Nuevo París, el Prado, el del cementerio de La Teja, en Simón Martínez o el muro de la ferretería El Águila, con sus dedos gordos: Unidad Solidaridad  y Lucha. Santo y seña proletario.

Después vino el después.

Íbamos en la clandestinidad a dejar una rosa en su memoria, en su casa, la que habían defendido con su vida sin disparar un tiro, sin un gemido, sin un reclamo, sin pedir ni dar tregua al fascismo anticomunista criollo.

 

¡Vivan los compañeros!




11.04.2015 18:17

Todo porque jugó de “taquito” el canciller.

No pretendo ser parte de los mal agradecidos con los gobiernos del FA, en primer lugar, porque reconozco ser arte y parte de la mayoría de los uruguayos que posibilitamos abrir este camino, diferente al de los anteriores gobiernos y partidos de toda la historia del Uruguay.

Pero de ahí a aceptar, resignadamente, que se pretenda llevarnos a todos los frenteamplistas, en nombre de la revisión de la política internacional del actual gobierno porque parece que el mundo va a cambiar, detrás del carro de los intereses del imperialismo, hay una distancia política insalvable.

El advenimiento, entre gallos y medianoche, del súbito ascenso del ex canciller Almagro a la cumbre de la OEA fue toda una noticia, por lo menos para mí.

Aún estoy por ver si fue del agrado de muchos uruguayos de la izquierda. Claro, lo que más se difundió fueron los dichos de la oposición. La derecha saludó y aplaudió. Muchos de ellos hoy están en Panamá, junto a los que agreden y enjuician severamente a Venezuela,, e incluso los mismos que siempre rechazaron cualquier acuerdo entre Cuba y los EEUU, algunos de ellos fueron artífices en romper relaciones diplomáticas con Cuba en su tiempo.

No es descuido, no es error,  es de muy mala leche, que un político de experiencia como el Canciller de Uruguay Nin Novoa, compare el Terrorismo de Estado que padeció Uruguay y otros países del sur del continente, desconociendo olímpicamente la planificación, promoción y participación de los EEUU en todos los golpes de estado,  con lo que ocurre en Venezuela.

Si fue infeliz la percepción del vicepresidente, la comparación del canciller, como tal, es de mala leche, salvo que coincida con Rajoy, Felipe Gonzáles, Piñeira, Lacalle, Sanguinetti, Uribe, Vargas Llosa y los publicistas de Búsqueda.

Resulta que no se enteró que la perra está nuevamente en celo.

El canciller puede pensar como mejor se le antoje y está dentro de lo que es la génesis del FA.

Pero convengamos que es ahí donde debe y puede dar su opinión personal y la de su sector.

Es ahí donde se resuelven los contenidos del programa y las líneas estratégicas de toda la fuerza política y los candidatos del actual gobierno, del cual es hoy es parte muy importante.

Así no vamos lejos. A libretazo no.

Así no dura ninguna coincidencia que valga con el actual gobierno, que debería tener mayor cuidado con la historia y objetivos de esta fuerza política, a cuidar, y con sectores importantes de la sociedad, antimperialistas de verdad no de ocasión ni por conveniencia.

En algún momento el canciller dijo que podía jugar de “taquito” con el presidente.

Si esta jugada fue de “taquito,” además dentro del área, es amarilla y penal.

No se puede, y no se debe, jugar de “taquito” cuando hay ruido a montonera en todo el continente y están sonado trompetas que anuncian descaradas intervenciones, agresiones,  chantajes, sumado a la virulenta y sistemática campaña internacional de los grandes medios de comunicación global en contra de estos gobiernos de raíz popular, legitimados en las urnas por amplias mayorías.

De “taquito” este gobierno con estas cosas podrá jugar sólo una vez, pero seguro que si no corrige rápidamente, sin equívocos, se le viene la tribuna encima, denlo por hecho.

No resulta curioso que sean siempre los mismos los agredidos. Cuba lo fue siempre, ahora son Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua, Brasil y cualquiera que ose apartarse un paso de la vigilancia, tutela, y control político militar y económico de los EEUU.

¿No les dice nada el rejunte de apuro de los ex presidentes de toda la derecha del continente y de Europa, amontonados como bosta de cojudo, dando grititos sin dejar de cobrar suculentos viáticos por su asesoramientos y hacer lobby?

Uy, si revisáramos cada uno de sus gobiernos, capaz que deberíamos pedir disculpas a todos esos pueblos que se liberaron de ellos.

No es válido hacernos los distraídos, no todos olvidamos todo, todo el tiempo. Muchos aún no hemos olvidado de qué se trata la solidaridad con los pueblos que luchan contra el imperialismo norteamericano.

No hay nada más arraigado y más sensible en la memoria colectiva de la izquierda uruguaya, y en el FA, que el antimperialismo.

 

Incluso aquel de Luis Alberto de Herrera: “Ni con los Yanquis ni con los Rusos” en época de los Soviéticos.7




09.04.2015 18:55

Me consta que no soy el mejor eligiendo los momentos políticos para abrir la boca, y mucho menos si estamos en medio de otra campaña electoral por las intendencias, pero, como no apunto a promover ningún candidato simplemente voy a votar al FA, voy a tirar algunas preocupaciones, de tiempo en mí, nuevas para muchos otros.

Asumo el riesgo de que algunos compañeros se enojen y otros, otros muchos, crean ver encallecida mi adhesión y firmeza política e ideológica revolucionaria.

Es bueno aclarar que no ocupo ninguna responsabilidad en ninguna organización del FA y de ninguna otra, por lo tanto es sólo una opinión más sobre lo mismo que se dice en voz baja por todo el país.

Los que ya pasamos por aquello de dejemos para después, (¿se acuerdan de la crítica y autocrítica?) vimos que ese después nunca llegó. Y pudimos ser genuinos testigos, victimarios y víctimas, de ese tiempo que nunca llegó.

¡Como si el transcurso del tiempo fuera en sí mismo un factor para corregir los errores políticos!

Con el tiempo llegan otros y más importantes objetivos y problemas políticos siempre a resolver. No es válido seguir diciendo y haciendo: no hay por qué, ahora, poner en tensión la organización y la atención de los militantes y las masas en estas cosas.

Pero, por algún lugar hay que comenzar lo impostergable.

Desde hace mucho tiempo se viene dando una sangría importante de militantes y cuadros políticos que dejan o dan un paso al costado de sus organizaciones originarias, de los partidos, en particular los de origen y raíz  Marxista.

En estos tiempos estamos asistiendo a que muchos compañeros se esfuerzan por pretender hacernos creer que estamos en el mejor de los mundos y nos alertan de las peripecias del capitalismo, sin mirar para otro lado. Los mismos miran con desprecio y con repugnancia a Cuba, Argentina, Venezuela, Nicaragua y dentro de poco lo harán con Brasil si Dilma se descuida.

No hay avances hacia formas superadoras del capitalismo dependiente del imperialismo sin lucha ideológica y menos sin organizaciones profundamente democráticas y revolucionarias en América Latina.

Ya asistimos a las guerrillas y la lucha armada encabezadas por las pequeñas burguesías latinoamericanas. Salvo Cuba, hubo que desandar el camino, aunque esto no depende de los pueblos, por ahora sólo del imperialismo norteamericano.

Según el clásico manual, si se quiere avanzar, profundizar, ensanchar y superar la Democracia con amplia participación social, hay que sustentarla en fuertes y amplias organizaciones de masas con firme formación política, cultural, ideológica, antimperialista, con sentido de pertenencia, organizada en amplia y extensa red en la base de la sociedad, con decenas de miles de militantes y cuadros políticos.

Salvo que se crea con sinceridad que estamos en el fin de la política, el fin de las ideologías, en tiempos de caudillos y de buenos gobiernos y que todos debemos acatar con sumisión el pensamiento único.

Los que creemos que el imperialismo es el principal escollo a vencer en América Latina por los gobiernos y pueblos que hicieron la opción progresista y llegaron ancados en la  izquierda, sabemos que no alcanza sólo ganar una tras otra elección.

Es imprescindible saber conjugar la lucha organizada del pueblo con el ejercicio del mejor gobierno posible, si no, se frustran los avances y la historia puede volver a repetirse.

Mirando lo que está ocurriendo en Brasil, Chile, Argentina y Venezuela vemos a la ultraderecha pronta para dar el zarpazo. Y a mi sí me consta que el imperialismo está vanguardizando. No atrás.

Deberíamos haber aprendido, porque así lo demuestran nuestras propias experiencias,  la importancia y trascendencia del papel que juegan cientos de mujeres y hombres militantes y cuadros que fueron probados al frente de cientos de iniciativas populares.

Sin contar acá el papel que jugaron en la lucha contra la dictadura, cuando los dirigentes,  los líderes y los caudillos escaseaban  o brillaban por su ausencia.

Desaparecen, como por arte de magia, más cuadros y militantes de todas las organizaciones que en la época de la lucha contra la dictadura.

Podemos asumir que hay una fuerte confusión entre las tareas de gobierno del FA con lo que deben de ser las tareas y responsabilidades de las fuerzas políticas del FA.

Aquí tenemos un problema, político, ideológico, que nos cuestiona la táctica y estrategia.

Con sinceridad no soy amigo del fatalismo y de hacer fácil terrorismo verbal.

Creo que es mejor pegar el grito cuando la izquierda está a la ofensiva electoral que dejar para después. Avizorar con tiempo los viejos y nuevos problemas que hacen a la fortaleza de las principales organizaciones de la izquierda, precursoras del FA y garantía de su carácter democrático y antimperialista.

Tal vez esto sea lo que muchos dirigentes y gobernantes no logran o nunca incorporaron a las nuevas condiciones creadas después de muchos triunfos constantes en el marco de la unidad sin exclusiones, programa común, unidad de acción y viento en la camiseta.

El futuro llegó.

Esto comenzó a crujir por la base. Hoy el FA no es la única fuerza que agrupa a toda la izquierda en el Uruguay. No por acción del adversario o del enemigo, si más gustan.

Por falta de espíritu crítico, soberbia y suficiencia para moverse en lo nuevo creyendo que les cayó del cielo. Pues no, cayó por el esfuerzo y claridad de otros muchos y muchas compatriotas que nos marcaron el camino y nos trajeron hasta acá

No hago acuerdo, rechazo y alerto sobre los:

Si no te gusta da un paso al costado.

No estás de acuerdo, es tu problema.

 

Chau, ándate.



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Vivo en Canelones. Realizo actividades como comunicador en Radios. Escribo, entre cosas, notas y artículos, algunos publicados en la prensa local y nacional. Mi correo: rabrines@adinet.com.uy

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