BXLMVD
Reflexiones y opiniones de un uruguayo que vive en Bélgica.

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Desde Montevideo.

15.10.2010 13:37

 

La serie de los ultimos cinco post, « Desde Montevideo », requiere un cierre. Pero ya hace bastante que dejé de estar allá y cada día que pasa se hace más cuesta arriba escribirlo.

Este viaje fue diferente a los anteriores y no solo porque estuve en Uruguay al fin del invierno. El mes que viví recientemente por aquellos lares tuvo una intensidad vincular especial y unica. Estuve con familiares y amigos de larga data y tambien conocí materialmente personas, con las cuales antes habia tenido relaciones unicamente virtuales.

Cuando al comenzar septiembre escribí « tal vez en un mes tenga mejores respuestas », no estaba tan errado. Sin embargo es solo una parte, porque ademas de respuestas, tengo más y quizás, mejores preguntas.

Pero no es posible escribirlas ahora ; más accesible me resulta una breve reflexion sobre el espacio y el tiempo, con un toque cuántico sobre lo escurridizo de la realidad.

Espacio.

Al regresar de mi viaje anterior a fines de febrero de 2009, plasmé algunas impresiones en el artículo « Volver (a la crisis) ». El sentido de su titulo, era evidente para mi, ya que hacia pocos meses de la gran crisis financiera en el mundo « desarrollado » y sus efectos se seguían expandiendo.

En el presente, cerca de dos años después, el trasfondo no ha cambiado mucho. Incluso la bonanza macroéconomica (que no de la mayoría de la gente), en algunas regiones del mundo y que también toca a Uruguay, tiene mucho que ver con movimientos de capitales del norte hacia el sur, producidas por las condiciones emergentes de aquella crisis y que no son eternas.

La sensación que me va quedando en estos ires y venires, es que el estado de crisis, ya es permanente en todo el mundo. Aunque « Bailando por un sueño », algún moderado goce consumista, el mundial de fútbol o el emparentamiento cada vez mayor de los noticieros con los reality shows, nos facilite evitar verlo desde Montevideo.

20 años después del fin de la guerra fria, ahora vivimos en época de la crisis fria ; pero como las cosas se complican hoy por allá y mañana por aquí, vemos crisis calientes a diario, en diferentes regiones del globo terráqueo. El espacio se ha comprimido y alisado, el territorio socio-económico se unifica cada vez más y ya no hay refugios seguros.

Tiempo.

A propósito del tiempo que transcurre, recordé que mi blog BXLMVD cumplió dos años de existencia. Dice algún analista del tema, que abrir un blog es sumamente fácil ; lo que no es sencillo es darle continuidad y longevidad cronológica.

En estas últimas semanas he oído que más de un autor de blogs conocidos, no quiere continuar o vacila en hacerlo. Es que muchas veces, el modo de escritura bloguístico,  en su avanzar rizomático se introduce de tal manera en la realidad, que los avatares vitales, asi como posibilitaron su creación, también condicionan su fin, con independencia de sus valores literarios y comunicativos.

Apuesto a que el tiempo con su maestría, nos evite esas pérdidas ; porque cada uno, con su singular estilo y ángulo de la mirada, contribuye a crear un territorio simbólico abierto y público. Temporalidades y territorialidades, que estas si, siguen siendo diversas, heterogeneas y rugosas en sus incontables pliegues.

Conocimiento cuántico.

Conocí, con distintos grados de cercanía, a varias las personas que escribimos el libro virtual « PostLiteratura ». Fue un capítulo importante y en su mayoría gratificante, de mi estadia. Puedo afirmar empíricamente, que coinciden  mucho con lo que tenía sabido virtualmente de ellas.

Aunque también debo decir que vivencié una suerte de efecto cuántico. Esto lo digo como metáfora inspirado por lo que descubrió la Mecánica cuántica, respecto a los fenómenos en la escala de las particulas elementales de la materia.  Simplificando, esta afirma que el observador afecta al sistema observado cuando quiere determinar los valores de sus magnitudes (posición o velocidad de las partículas).

Esa es la idea y reconozco que es demasiado abstracta, pero no estoy seguro que si continuo intentando desarrollarla en la misma linea, pueda aclararla suficientemente en pocos párrafos. Lo que si pretendo dejar bien claro, es que esto hace referencia al atravesamiento de la frontera virtual – real, ya que mi viaje concreto, además de pasar por diferentes fronteras geográficas,  tuvo una dimensión importante en el primer sentido.

Pero como resúmen, dejo tres verificaciones que efectué :

a)    El precepto de Mao-Tsé-Tung : « si quieres conocer el sabor de la manzana, debes morderla ».

b)    El principio de Incertidumbre de Heisemberg (parte de la Mecánica cuántica), que implica una cierta imposibilidad de predicción, incluso en las ciencias de la naturaleza (cuanto mas en los asuntos humanos y vinculares).

 Y pese a las cambiantes visicitudes :

 c)   No he perdido las esperanzas que las relaciones humanas, de toda naturaleza, puedan ser mas armoniosas.

 




30.09.2010 05:55

Viernes 24 de septiembre.

El ultimo viernes fue la cena de despedida con mis amigos arquitectos, Fernando y su compañera Noel. Su casa fue hospitalaria durante toda mi estadia, tanto cuando fuimos vecinos, como despues.

Tomando mate con Fernando, intercambiamos nuestras miradas sobre la realidad montevideana y uruguaya. Ambos compartimos varios años de experiencia emigrante, en diferentes regiones, que a veces se cruzaron brevemente. Las criticas no faltaron en ninguna charla, mientras su laptop era punto de contacto con el ciberespacio.

No es muy probable que nos volvamos a reunir en ese mismo sitio, ellos no tienen muy definido si continuaran alli. Pero sea en Uruguay o en cualquier otro lugar, lo que si es claro es que mas temprano que tarde, estaremos nuevamente compartiendo una cerveza.

Tambien me despedi del club 25 de agosto. Nunca antes habia tenido un vinculo con el mismo, pero durante el mes que fui afiliado a su gimnasio, recobre el gusto por hacer ejercicios con aparatos y pesas.

Quedo motivado para encontrar en Belgica un lugar para dar continuidad a la actividad fisica; es muy factible que alla encuentre equipamientos mas nuevos y sofisticados, pero la sencillez y el ambiente amistoso no es algo que se pueda recrear solo con mas dinero.

Mas temprano en la tarde, compre algunas cosas para llevarle a mi hijo de 8 años. Entre otros obsequios me decidi por un juego social en caja: una loteria de cartones. Seguramente influyo la visita que hice a mi prima en Progreso; alli durante mi niñez participe varios domingos de tarde, de multitudinarias jornadas de loteria.

No se si es un juego que se consiga actualmente en Europa y tiene sus virtudes; reglas simples, numeros y la posibilidad de jugar entre muchos. Aunque parece poco realista reunir tantos jugadores, como en mis recuerdos infantiles, si alguna vez lo usa con algun amigo o familiar, ya habra sido valioso.

El cafe que compartimos con la escritora Anna D. en "La Papoñita", fue la ocasion de conocernos en persona. Por supuesto que hablamos de temas literarios y de la vida.

El libro "PostLiteratura" que nos cuenta a ambos entre sus autores, fue la causa de la agradable reunion, demostrando nuevamente el poder vinculante de las letras y la escritura.

Aunque observando la ilustracion con el juego que encabeza este post, no debemos olvidar que en muchas situaciones (varias he conocido en la loteria de la vida), los numeros son mas importantes que las letras.



 





26.09.2010 19:19

Jueves 23 de septiembre.

Cuando escribí no hace tanto, aquella poesía de amor solo me equivoqué en una cosa. No era guayavo el árbol del jardín, sino nogal.

Mi escaso conocimiento botánico, sumado al parecido que encontré en los frutos verdes de ambos, me confundieron.

Nogales como los que van a plantar E. y S. en ciertas tierras próximas al océano atlántico. Ahora hay monte indígina, un estanque con fondo de piedra, liebres, algunos lagartos y muchas aves.

En siete años los árboles serán grandes y darán frutos; es un proyecto a largo plazo. Entonces dejo constancia de la corrección, pues tanto en el poema como en la realidad es mejor que sean nogales; son árboles que viven mucho tiempo.

La cena, preparada con arte y afectos por la pareja de viejos amigos, la degustamos ante el fuego de una estufa a leña. Compartimos tanto recuerdos, como actualidades y proyectos, hasta la medianoche.

Podriámos haber continuado hasta la madrugada o el alba. Pero ahora no tenemos prisa, la seguiremos acá en Montevideo, en Valizas o allá lejos. Igual que el tiempo el espacio tambien es relativo.

Aunque tarde en la noche, antes de dormirme, inicié la lectura de otro cuento del libro “Historias fantásticas” de Adolfo Bioy Casares, que adquirí un domingo de estos, en la Feria de Tristán Narvaja.

Otra vez volvió a suceder un cierto fenómeno que emergió en Belgica; en la lectura de diferentes libros en español y de autores predominantemente latinos o hispanos, aparece alguna referencia a mi país adoptivo o a los belgas, los habitantes originarios que le dieron su nombre.

Esto pasó en numerosas ocasiones. Pensé en inventariarlas, aunque no lo llegué a hacer. La noche del jueves en el texto “La sierva ajena” surgió este párrafo:

“Departíamos, pues, apacible y frívolamente, cuando cayó la fulminación. La trajo, como un ángel que lleva una espada, el explorador belga Jean Wauteurs. El viajero había bajado del país de los jíbaros, de un rincón de la selva tenebrosa que ocupa la mayor parte del continente, a nuestra ciudad, con el consabido propósito de pronunciar conferencias (vivíamos acá en la época en que extranjeros y conferencias formaban un todo inevitable).”

La época no es la misma, yo no soy belga, ni tengo el propósito de dar conferencias. Solo quiero escuchar y ser escuchado. A veces se da y otras veces no.




23.09.2010 15:59

Miércoles 22 de septiembre.

No fue tan fácil, ni tan difícil.

 

Nos encontramos y ante una pizza casera con muzzarella, acompañada por un medio y medio de Roldós y un vino tannat, charlamos.

 

De nuestros hijos, nuestros viajes, nuestras creencias y escepticismos.

 

De territorios reales y soñados, de gente y de ideas.

 

De libros y experiencias más allá de nuestros limitados cuerpos e historias.

 

La empatía y los dones del compartir y comunicarse, ampliaron hasta hacer incontables los puntos de contacto,  permitiendo que las diferencias coexistieran sin opacar la alegría.

 

Un microcosmos armonioso y efímero, donde las sonrisas y la fraternidad prevalecieron netamente.

 

Cuando esta clase de reuniones humanas sean normales y no la excepción, estaremos en otro mundo; posible y más evolucionado, como espontáneamente y sin miedos lo comprobamos.

 

Gracias amigo/as por este encuentro.

 

 

[Sí, tal vez sea una idealización, pero yo también puedo escribir lo que quiero ;) ]




23.09.2010 15:44

 

Martes 21 de septiembre.

  

Otra vez estuve frente al mar por la mañana, y muy posiblemente continúe este saludable hábito el resto de los días, pero evito deliberadamente explayarme sobre esto para no ser monótono (aunque el color de las aguas cada vez es diferente).

 

Los detalles y  motivaciones de la compra de una valija  púrpura bastante grande, que efectué por la tarde en la Avenida  8 de octubre, se los ahorro.

 

También deslindo la última llamada nocturna, en la que los desacuerdos fueron más abundantes que los entendimientos.

 

Voy al grano; la conversación telefónica que tuve, mientras mi hermano asaba unas tiras de asado, chorizos y morcillas en su casa. Si no fuera porque me he auto impuesto la brevedad en esta serie de notas montevideanas, daría para un extenso desarrollo y análisis psicogeográfico.

 

En efecto, desde el patio en el que se encuentra el parrillero, se divisa el contrafrente del edificio  el cual habité y visité durante dos años en el pasado.

 

Las contingentes menciones de mi cuñada, a sus encuentros semanales con ella y su hija en la feria del barrio, fueron el disparador.

 

El ímpetu sorteo cambios de domicilio y números telefónicos. Conversamos largo rato, en diálogo amable y primaveral. Aún su crítica a un episodio lejano, pero reactualizado por motivos formales recientes, me sonó indulgente.

 

Yo solo recordaba la mitad de los hechos que evocó con precisión; una prueba elocuente que la función de la memoria no es solo el recuerdo, sino también el olvido.

 

Nuestras vidas han transcurrido por senderos diversos (acaso divergentes).  Con unas cuantas pérdidas y separaciones para ambos, a lo largo de los años,  saber que estamos bien pese a todo, hizo de esta fugaz visita telefónica, una inesperada satisfacción.

 

No soy aficionado a la especulación autobiográfica, pero tengo que reconocer que con el paso del tiempo, los cruces de caminos y puntos de inflexión de nuestra historia se acrecientan. Muchas veces al mirar  los recorridos cambiantes, germinan interrogantes.

 

¿Cómo habría sido si hace 23 años, en lugar de alejarnos hubiésemos continuado juntos?  




23.09.2010 15:33

Lunes 20 de setiembre.

Sentado en un banco ante la Playa Honda montevideana, hay a mi derecha un mojón que indica 15.000 metros del punto cero de la rambla; a la izquierda diviso la Punta Gorda y al frente el Río de la Plata.

El agua está de un color amarronado, al que por momentos le veo algún reflejo rojizo, causado por el sol y/o mi percepción.

Mañana entra la primavera y este día de hoy, tibio y ventoso, no lo desmiente.

Este será para mi el segundo comienzo de primavera de este año, ya que a fines de marzo estaba en el hemisferio norte, cuando se inició allá.

Enmendando lo que no hace mucho escribí en el post MVDBXL, quizás si haya venido hasta aquí, para estar presente al comienzo de la estación primaveral.

Brotes, floraciones, más sol y calidez en aumento, al retorno de una vitalidad que en el  invierno languideció. Los ciclos del mundo se suceden unos a otros.

Cambios, movimientos, viajes y migraciones; cuanta gente parte urgida por diversos móviles y responsabilidades (incluyendo la muerte).

Pero yo le dije a ella, que venía hasta aquí por la vida y que sea cual fuere el resultado, valdría la pena.

Es cierto que no hubo promesas explícitas. Como también es verdad que las hubo, aunque fueran puntos suspensivos los que escribíamos en lugar de tres letras o de todo el alfabeto.

Si la pena es en este instante el resultado provisional, también vale; para poder estar en paz, sentado solo en un banco de la rambla de Montevideo, con termo y mate, esperando que vuelva la primavera.

 



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Sobre mi
Leonel Elola Verocay. Vivo en Bélgica desde el 2004. BXLMVD habita una adyacencia psicogeográfica entre Bélgica y Uruguay; esa es su ventaja y a la vez su handicap.

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