Dictadura en Cuba
15.06.2013 11:42
El FA y la dictadura castrista
MUJICA A FESTEJO DEL ASALTO AL CUARTEL MONCADA

MUJICA CON LOS TIRANOS CASTRO
El presidente frenteamplista se va el 26 de Julio a Cuba a festejar el aniversario del asalto al cuartel Moncada con los tiranos comunistas Castro.
Todo dicho.
18.05.2013 22:22
17.05.2013 13:31 / Dictadura en Cuba
Derechos Humanos
FIDEL APOYÓ A VIDELA POR ORDEN DE LA URSS

Fidel Castro, insólito aliado de la dictadura militar argentina de Jorge Videla Por Claudia Peiró El castrismo no sólo calló ante los crímenes del gobierno que presidía el general Jorge Rafael Videla, sino que le aportó respaldo diplomático en los foros internacionales, lo que evitó que la Argentina fuese condenada por la violación masiva de los derechos humanos. Este hecho es cuidadosamente ocultado por las izquierdas latinoamericanas, que se siguen referenciando en la Revolución cubana e idolatrando a su Líder. Son las mismas que, año a año, compiten por ver quién condena con más dureza al Proceso militar argentino de 1976-1983. Para desconcierto de estos mismos "antiimperialistas", fue el gobierno estadounidense, bajo la presidencia de James Carter, el que llevó la voz cantante en la condena a los atropellos humanitarios del gobierno de facto que presidía Videla. En aquellos años de dura represión, el régimen cubano contribuyó, a través de su representante en la ONU, a evitar que la Comisión de Derechos Humanos del organismo, emitiese una condena contra la Argentina y organizase una misión de inspección. El favor fue devuelto. El dictador Videla, que en Argentina decía estar combatiendo al "marxismo apátrida y ateo", ordenaba a su representante en la ONU votar en contra de cualquier condena a La Habana. En realidad, todo el Movimiento de Países No Alineados fue cómplice de la dictadura militar argentina, tal como lo señala Gabriel Salvia, presidente del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL): "Parece escapar a la memoria de varios funcionarios del gobierno nacional, legisladores, periodistas y activistas de derechos humanos de la Argentina el hecho de que el régimen cubano de Fidel Castro fue un actor decisivo para bloquear la condena a la dictadura militar argentina en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, para lo cual operó junto a los países del Movimiento de No Alineados y del extinto Bloque Socialista, evitando la condena internacional promovida por los Estados Unidos de América". Salvia sostiene que quienes estén realmente interesados en "memoria, verdad y justicia" -leit motiv de los organismos de derechos humanos de la Argentina, entre otros- "deberían exigirle explicaciones a Fidel Castro, pues si la dictadura de Pinochet fue condenada en Ginebra, mientras que los militares argentinos se salvaron de esa condena internacional, ello se debió a la intervención del régimen cubano". Sin embargo, sucede lo contrario: a Fidel no sólo no se le piden explicaciones sobre esta conducta, sino que se lo homenajea y es rutina de organizaciones como la de las Madres de Plaza de Mayo fotografiarse con el dictador cubano, cómplice del régimen que aniquiló a sus hijos. "Por un puñado de rublos" ¿Cómo se explica el hecho de que Fidel Castro en sus discursos en la Plaza de la Revolución de fines de los 70 y principios de los 80 denunciaba todas las dictaduras que rodeaban a la Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay, Perú, Bolivia y Brasil, evitando cuidadosamente nombrar a la primera? El sinsentido es sólo aparente. Hay otro dato que la izquierda procubana oculta prolijamente: el indigno sometimiento de Cuba a la entonces Unión Soviética -un imperialismo "benigno" según el imaginario del progresismo de entonces. Esto, que fue la clave del silencio y la complicidad del régimen castrista con los crímenes de la dictadura argentina, fue recordado recientemente por un sobrino del propio Ernesto Guevara. Martín Guevara es hijo del menor de los hermanos del Che, Juan Martín. A los 10 años de edad, se exilió con su familia en La Habana, donde pasó buena parte de su vida, hasta 1988. Su testimonio es contundente. Durante su exilio en Cuba, fue testigo directo de la complicidad de Fidel con Videla como pago por los suministros de cereales argentinos a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), un aporte alimentario que fue más apreciado aún cuando Moscú comenzó a padecer el embargo dictado por Washington tras la invasión de Afganistán. En concreto, fue la Junta Militar de la República Argentina -de supuesto ideario anti marxista- la que rompió el boicot que Estados Unidos impuso a la URSS. Y esa fue la razón del apoyo de Fidel Castro al dictador Jorge Rafael Videla. Una verdad muy difícil de aceptar para quienes ven, en La Habana, un faro que ilumina el camino "revolucionario" en el continente. Cuba demostró en esa conducta que no era más que un satélite soviético, sin el menor margen para diferenciarse. A Martín Guevara le tomó mucho tiempo poder hacer esta denuncia. Recién en el año 2010 publicó un artículo sobre el tema: "Durante muchos años y por razones de lealtad familiar, y quizá cierto adoctrinamiento de izquierda, renuncié a mi derecho a contarlo". No por tardía, su denuncia es menos lapidaria: "El gobierno de la URSS, presidido por Leonid Ilich Brezhnev, sin reparar demasiado en los miles de militantes de izquierdas que se encontraban en campos de concentración, torturados salvajemente y luego arrojados desde aviones al Río de La Plata, manda a colocar la medalla de Lenin en la pechera de altos mandos militares argentinos, por contribuir a la causa de la Patria de los proletarios". Lágrimas argentinas Guevara relata el desconcierto que esta conducta generaba en él y en otros que creían haberse refugiado en el paraíso en la tierra: "Una y otra vez, los exiliados argentinos en Cuba escuchábamos como su principal dirigente, Fidel Castro Ruz, en sus extensos discursos, jamás denunció las prácticas fascistas ni dictatoriales en la tierra de quien había sido, según él, uno de sus mejores amigos, de sus grandes guerreros, el Che Guevara". Y todo "por un puñado de rublos", dice. También describe la confusión de los mismos cubanos: "(Fidel) jamás denunció siquiera al gobierno de la junta militar argentina. Tal era así que mis amigos no sabían por qué estábamos exiliados en Cuba y lo dudaban cuando yo se los explicaba. En realidad daba la sensación de que no teníamos (en Argentina) un gobierno lo suficientemente malo como para exiliarnos, ni como para que mi padre estuviese preso ocho años y medio, ni como para que hubiese 30.000 desaparecidos, más que el doble de la cantidad de muertos en Chile". "Vi lágrimas en los ojos de hombres duros -recuerda también Martín Guevara-, de militantes de organizaciones de izquierdas argentinas, que estaban en Cuba, aceptando las migajas de un exilio en absoluto silencio, como quien da albergue al violador del pueblo. Lágrimas cuando, al esperar una declaración en el tribunal de la ONU por los derechos humanos, Fidel a través de sus enviados, bajo apercibimiento de la URSS, calló, haciéndose cómplice histórico de semejante villanía". En su denuncia de este hecho, Guevara roza también, sin decirlo explícitamente, el espinoso tema de la traición de Fidel al Che, al decir: "Cuando debió callar, leyó en la Plaza de la Involución aquella carta de despedida de su amigo Guevara, que sólo debía ser leída en caso de muerte. Cuando debió hablar para hacer revolución, para hacerle un honor a su ex amigo con respecto a su patria, calló" 
¡LIBERTAD PARA TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS CUBANOS!
RED URUGUAYA POR DEMOCRACIA PARA CUBA
17.05.2013 13:31
Derechos Humanos
FIDEL APOYÓ A VIDELA POR ORDEN DE LA URSS

Fidel Castro, insólito aliado de la dictadura militar argentina de Jorge Videla Por Claudia Peiró El castrismo no sólo calló ante los crímenes del gobierno que presidía el general Jorge Rafael Videla, sino que le aportó respaldo diplomático en los foros internacionales, lo que evitó que la Argentina fuese condenada por la violación masiva de los derechos humanos. Este hecho es cuidadosamente ocultado por las izquierdas latinoamericanas, que se siguen referenciando en la Revolución cubana e idolatrando a su Líder. Son las mismas que, año a año, compiten por ver quién condena con más dureza al Proceso militar argentino de 1976-1983. Para desconcierto de estos mismos "antiimperialistas", fue el gobierno estadounidense, bajo la presidencia de James Carter, el que llevó la voz cantante en la condena a los atropellos humanitarios del gobierno de facto que presidía Videla. En aquellos años de dura represión, el régimen cubano contribuyó, a través de su representante en la ONU, a evitar que la Comisión de Derechos Humanos del organismo, emitiese una condena contra la Argentina y organizase una misión de inspección. El favor fue devuelto. El dictador Videla, que en Argentina decía estar combatiendo al "marxismo apátrida y ateo", ordenaba a su representante en la ONU votar en contra de cualquier condena a La Habana. En realidad, todo el Movimiento de Países No Alineados fue cómplice de la dictadura militar argentina, tal como lo señala Gabriel Salvia, presidente del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL): "Parece escapar a la memoria de varios funcionarios del gobierno nacional, legisladores, periodistas y activistas de derechos humanos de la Argentina el hecho de que el régimen cubano de Fidel Castro fue un actor decisivo para bloquear la condena a la dictadura militar argentina en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, para lo cual operó junto a los países del Movimiento de No Alineados y del extinto Bloque Socialista, evitando la condena internacional promovida por los Estados Unidos de América". Salvia sostiene que quienes estén realmente interesados en "memoria, verdad y justicia" -leit motiv de los organismos de derechos humanos de la Argentina, entre otros- "deberían exigirle explicaciones a Fidel Castro, pues si la dictadura de Pinochet fue condenada en Ginebra, mientras que los militares argentinos se salvaron de esa condena internacional, ello se debió a la intervención del régimen cubano". Sin embargo, sucede lo contrario: a Fidel no sólo no se le piden explicaciones sobre esta conducta, sino que se lo homenajea y es rutina de organizaciones como la de las Madres de Plaza de Mayo fotografiarse con el dictador cubano, cómplice del régimen que aniquiló a sus hijos. "Por un puñado de rublos" ¿Cómo se explica el hecho de que Fidel Castro en sus discursos en la Plaza de la Revolución de fines de los 70 y principios de los 80 denunciaba todas las dictaduras que rodeaban a la Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay, Perú, Bolivia y Brasil, evitando cuidadosamente nombrar a la primera? El sinsentido es sólo aparente. Hay otro dato que la izquierda procubana oculta prolijamente: el indigno sometimiento de Cuba a la entonces Unión Soviética -un imperialismo "benigno" según el imaginario del progresismo de entonces. Esto, que fue la clave del silencio y la complicidad del régimen castrista con los crímenes de la dictadura argentina, fue recordado recientemente por un sobrino del propio Ernesto Guevara. Martín Guevara es hijo del menor de los hermanos del Che, Juan Martín. A los 10 años de edad, se exilió con su familia en La Habana, donde pasó buena parte de su vida, hasta 1988. Su testimonio es contundente. Durante su exilio en Cuba, fue testigo directo de la complicidad de Fidel con Videla como pago por los suministros de cereales argentinos a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), un aporte alimentario que fue más apreciado aún cuando Moscú comenzó a padecer el embargo dictado por Washington tras la invasión de Afganistán. En concreto, fue la Junta Militar de la República Argentina -de supuesto ideario anti marxista- la que rompió el boicot que Estados Unidos impuso a la URSS. Y esa fue la razón del apoyo de Fidel Castro al dictador Jorge Rafael Videla. Una verdad muy difícil de aceptar para quienes ven, en La Habana, un faro que ilumina el camino "revolucionario" en el continente. Cuba demostró en esa conducta que no era más que un satélite soviético, sin el menor margen para diferenciarse. A Martín Guevara le tomó mucho tiempo poder hacer esta denuncia. Recién en el año 2010 publicó un artículo sobre el tema: "Durante muchos años y por razones de lealtad familiar, y quizá cierto adoctrinamiento de izquierda, renuncié a mi derecho a contarlo". No por tardía, su denuncia es menos lapidaria: "El gobierno de la URSS, presidido por Leonid Ilich Brezhnev, sin reparar demasiado en los miles de militantes de izquierdas que se encontraban en campos de concentración, torturados salvajemente y luego arrojados desde aviones al Río de La Plata, manda a colocar la medalla de Lenin en la pechera de altos mandos militares argentinos, por contribuir a la causa de la Patria de los proletarios". Lágrimas argentinas Guevara relata el desconcierto que esta conducta generaba en él y en otros que creían haberse refugiado en el paraíso en la tierra: "Una y otra vez, los exiliados argentinos en Cuba escuchábamos como su principal dirigente, Fidel Castro Ruz, en sus extensos discursos, jamás denunció las prácticas fascistas ni dictatoriales en la tierra de quien había sido, según él, uno de sus mejores amigos, de sus grandes guerreros, el Che Guevara". Y todo "por un puñado de rublos", dice. También describe la confusión de los mismos cubanos: "(Fidel) jamás denunció siquiera al gobierno de la junta militar argentina. Tal era así que mis amigos no sabían por qué estábamos exiliados en Cuba y lo dudaban cuando yo se los explicaba. En realidad daba la sensación de que no teníamos (en Argentina) un gobierno lo suficientemente malo como para exiliarnos, ni como para que mi padre estuviese preso ocho años y medio, ni como para que hubiese 30.000 desaparecidos, más que el doble de la cantidad de muertos en Chile". "Vi lágrimas en los ojos de hombres duros -recuerda también Martín Guevara-, de militantes de organizaciones de izquierdas argentinas, que estaban en Cuba, aceptando las migajas de un exilio en absoluto silencio, como quien da albergue al violador del pueblo. Lágrimas cuando, al esperar una declaración en el tribunal de la ONU por los derechos humanos, Fidel a través de sus enviados, bajo apercibimiento de la URSS, calló, haciéndose cómplice histórico de semejante villanía". En su denuncia de este hecho, Guevara roza también, sin decirlo explícitamente, el espinoso tema de la traición de Fidel al Che, al decir: "Cuando debió callar, leyó en la Plaza de la Involución aquella carta de despedida de su amigo Guevara, que sólo debía ser leída en caso de muerte. Cuando debió hablar para hacer revolución, para hacerle un honor a su ex amigo con respecto a su patria, calló" ¡LIBERTAD PARA TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS CUBANOS! RED URUGUAYA POR DEMOCRACIA PARA CUBA
24.02.2013 11:54
Represión fascista roja (comunista)
SU VUELO CONTINÚA

HACE DIECISIETE AÑOS Hace 17 años los pilotos desarmados de Hermanos al Rescate volaban sobre aguas internacionales en busca de balseros, cubanos libres como ellos, para ayudarlos. Los cazas soviéticos de la dictadura comunista castrista los asesinaron sin piedad. Todo el coro del comunismo y sus secuaces en el mundo festejaron el crimen en el cielo. Ese día, un puñado de solidarios del Comité Uruguayo por la Libertad de Cuba supimos lo ocurrido, e inmediatamente nos movilizamos. Redactamos un comunicado denunciando la nueva arbitrariedad de la tiranía, lo escribimos en una vieja máquina, y luego lo faxeamos (no había Internet en Uruguay) a todos los diarios, radios y canales de televisión de Uruguay, expresando nuestro rechazo y el apoyo a los que luchan por la libertad de Cuba. Desde entonces ningún año hemos dejado de recordarlos, por todos los medios a nuestro alcance, ni a sus asesinos, varios de ellos purgando una justa condena de prisión por el crimen cometido. El día, más temprano que tarde, que Cuba se encuentre con la libertad, allí estarán, en la primera fila celebrando con sus compatriotas, los Hermanos al Rescate. Y los solidarios del resto del mundo descansaremos satisfechos de haber ayudado a que sean libres.   
MIENTRAS NO HAYA LIBERTAD, NO HAY ORDEN DE DESCANSAR.
¡LIBERTAD PARA TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS CUBANOS! RED URUGUAYA POR DEMOCRACIA PARA CUBA
20.02.2013 11:17
HEBERTO PADILLA EN LA FERIA DEL LIBRO DE LA HABANA. ¿GLASNOST RAULISTA?
" La publicación de la poesía completa de Heberto Padilla en un volumen "no vendible" ha agitado las voces disidentes. Su viuda, la poetisa Belkis Cuza Malé, ha declarado su disconformidad por no haber sido consultada para la publicación de los textos de un poeta que fue el primer intelectual crítico en público con el castrismo, que estuvo detenido por ello en la misma Fortaleza de La Cabaña, que vivió en el exilio y que ahora, 13 años después de su muerte, aparece reeditado por un sello estatal.
El llamado 'Caso Padilla' se desató tras la publicación de su poemario 'Fuera de juego' en 1968. Su encarcelamiento, por "actividades subversivas" quebró el apoyo intelectual internacional a Cuba. Desde entonces, el nombre del escritor ha sido un tabú en Cuba."
Recuerdo perfectamente este caso. En ese momento yo era estudiante de segundo de Preparatorios en el IAVA, y la noticia de que en Cuba se censuraba a un escritor como en la Unión Soviética, cayó como una bomba entre los partidarios del régimen castrista, llamado "revolución cubana".
Esto, junto con el permiso para salir a algunos disidentes, me hace pensar : ¿ha comenzado una tímida "perestroika y glasnost" raulista en Cuba?
NOTA : La glásnost (En ruso apertura, transparencia o franqueza) se conoce como una política que llevó a cabo a la par de la perestroika el líder del momento Mijaíl Gorbachov, desde 1985 hasta 1991. En comparación con la perestroika que se ocupaba de la reestructuración económica de la Unión Soviética, la glásnost se concentraba en liberalizar el sistema político. En esta se estipulaban libertades para que los medios de comunicación tuvieran mayor confianza para criticar al gobierno.
17.02.2013 13:18

Huelguistas de hambre
OTRA VÍCTIMA DE LA DICTADURA COMUNISTA CASTRISTA

Santa Clara, 16 de febrero de 2013. Directorio Democrático Cubano. La Coalición Central Opositora (CCO), coalición de la Resistencia interna cubana en el centro de la Isla, denunció en la tarde de este 16 de febrero de 2013 la muerte del preso Roberto Antonio Rivalta Junco, quien inició una huelga de hambre clamando por su inocencia, de acuerdo a Damaris Moya Portieles, presidenta de la CCO. El Mayor Luis Alcántara, director de Cárceles y Prisiones de Villa Clara y quien conocía del caso es el responsable final de la muerte de Rivalta Junco. “Roberto Antonio se encontraba enfermo y le faltaba un pulmón, falleció en el hospitalito de Guamajal en el día de hoy. Hasta el día de ayer lo mantuvieron en la prisión preventiva La Pendiente en el kilómetro 2 ½ en Santa Clara, tirado en una celda tapiada sin atención médica y en el día de ayer el médico de dicha prisión lo remitió para el hospital Arnaldo Miliam Castro y no lo trasladaron. En lugar de llevarlo para el hospital Arnaldo Milián lo llevaron para el hospitalito de la cárcel de Guamajal donde no hay ningún tipo de recurso”, denunció Moya Portieles, quien agregó que el hermano de la víctima se encuentra en estos momentos en el hospital donde le están realizando la autopsia y la policía tiene rodeado el lugar. Doraida Junco Agüero, madre del fallecido informó al Directorio Democrático Cubano que su hijo permaneció en la huelga de hambre durante 38 días exigiendo su libertad ya que se encontraba detenido injustamente y sin proceso judicial. “Me lo dejaron morir en la prisión. El llevaba treinta y ocho días plantado porque lo estaban acusando de un delito que él no estaba sancionado por ese delito, porque a él no lo han llevado a juicio ni nada. Lo tenían allí bajo prisión preventiva. Y estaba en huelga. A él no le probaron nada, lo tenían en el hospitalito de la prisión de Guamajal y de allí lo mandaron para La Pendiente y de allí me llamaron cuatro personas que lo tenían metido en una celda sin ningún tipo de medicamento. Ayer me llamaron que lo habían remitido al hospital y jamás lo llevaron al hospital, lo volvieron a llevar para el hospitalito de la prisión”, denunció Doraida Junco. Este caso corrobora una vez más el uso sistemático de los tratos crueles, inhumanos y degradantes en las prisiones de Cuba contra los detenidos, además de la negación de la atención médica que conlleva a la pérdida de vidas humanas. El Directorio Democrático Cubano se une a la denuncia de la Coalición Central Opositora sobre la muerte inducida del prisionero ¡LIBERTAD PARA TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS CUBANOS! RED URUGUAYA POR DEMOCRACIA PARA CUBA
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Sobre mí
Soy el profesor Antonio Romero.Mis peripecias hasta salir de la dictadura militar están en "Los Hombres Grises"(link más abajo).Uruguayo cristiano,patriota y demócrata.Esposo, padre y abuelo.Solidario con los que sufren dictaduras.Soy Orejano (independiente) y Oriental (uruguayo artiguista)
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