¿ Libertad de expresión ?
Anna Donner Rybak. Compañeros; hasta la victoria.

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Historias de Mujeres

20.12.2011 21:55

 

Para siempre adentro de este cuerpo mirando por estos ojos, donde sea que yo vaya de este cuerpo no podré salir jamás.. mirando por estos ojos veo los barcos entrando a la bahía por estos oidos escucho la sirena aunciando su arribo al puerto, es lindo dormir con ese ruido, mi primer noche cerca de la bahía, acabo de casarme, me casé un jueves, porque así la fiesta sería de dos horas solamente, de lo contrario el sábado sería de seis horas, y eso es mucho, y el jueves podía casarme por civil de tarde, y de noche bajo la jupá, Frade toca el piano, yo no lo veo estoy tan nerviosa que me tiembla el ramo en las manos, cuando subo casi me piso la cola del vestido, es precioso, como se usa ahora con forma de sirena, el rabino junta nuestras cabezas, yo estoy velada, entré velada de la mano de mi padre porque si no entro velada me muero de vergüenza, lo peor es ese trayecto hasta la jupá, todo el mundo posa los ojos en mí, claro, si yo soy la novia, me espera mi novio al pie y me da la mano y cuando finalmente el rabino junta nuestras cabezas, mi novio pisa la copa y la rompe y entonces ya es mi marido y entonces vamos a la fiesta y después nos sacamos los atavíos y nos vamos a dormir a la bahía y compramos una mesa de cristal con sillas negras y sillones verdes que son suecos, y pintamos las paredes de blanco, y ponemos batiks de Arregui en las paredes del dormitorio porque si hay barcos afuera también tiene que haber barcos adentro y tenemos una heladera amarilla de frío húmedo que vino de alguna parte, una cocina con dos hornallas, nuestra casa tiene sólo un dormitorio yo estoy con una panza grande y me pongo crema "PAVLOVA" porque dicen que así no me van a quedar estrías, mientras miramos toda la noche el informativo, porque hay gente en Haifa con máscaras de oxígeno esperando los misiles de Sadam, y ya cayeron varios, y suenan las sirenas y todos a ponerse las máscaras, Bush padre y Sadam Husein, pero esa guerra termina por suerte antes de que me toque parir, llevo a mi beba a la plaza Zabala a las hamacas, y la duermo yo mirando los barcos que siguen entrando y saliendo a la bahía y ella con su cabeza recostada en mi hombro, y veo a mis alumnos que vienen cansados de trabajar de noche a la clase, y vuelvo en un ómnibus a la Ciudad de San Felipe y Santiago, la beba ya pasó hace varios meses a dormir a "su cuarto" delimitado por unas librerías en un sector del living, otra vez tengo una panza grande, pero ahora es más fácil ya sé como es todo, antes me hirvieron los pechos y nadie me había avisado, ahora ya sé, el bebé no creció como debía será que la placenta está vieja, dice mi médico y me manda a la cama para que mi energía vaya toda para el bebé, no me deja levantarme nada más que para ir al baño, me dice que si en una semana no crece nacerá igual, y al cabo de una semana el bebé no creció y entonces el bebé nace igual, es una beba, es muy chiquita, pesa menos de 2.500 k, pesa 2.250 k y mide solo 47 cm, "esta beba no se puede dar la BCG" me dice la enfermera, dos días seguidos vienen a sacarle sangre del taloncito, le ponen un bisturí, toda la ropa le queda colgando, los peleles, las batitas, el médico le dice a mi hermano "chiquita pero muy vital", tenemos dos nenas, ¿qué más podemos pedir? ya está la familia completa, somos felices, yo ahora ya no doy más clases escribiendo en pizarras negras y llenándome de polvo de tiza y ya no salgo más a las 23 y 30, ahora trabajo de Analista, y tengo dos trabajos porque se viene el año 2000 y piden y piden analistas, y es el momento, no importa, sólo un tiempo para juntar dinero para tener una casa que tenga más de un dormitorio y no sea en la Ciudad Vieja, y nos estamos mudando a lo que jamás haíamos soñado, un departamento en Pocitos con dos dormitorios, uno para nosotros y otro para las nenas, ¿qué mas se puede pedir? y entonces compramos algunos muebles nuevos, sillones mullidos y dejamos los verdes, y una mesa de madera muy chiquita para el rincón de la cocina, y pintamos las paredes de colores, verde el living, azul el dormitorio, y fucsia y verde manzana el cuarto de las nenas, ay cuando lo vean, se van a morir de la emoción, hasta compramos perillas de cerámica en un lugar llamado Pórtico y también todo para su habitación en verde manzana y fucsia también en el mismo lugar y un puff verde manzana, las nenas lo ven es una sorpresa, quedan embelesadas... 

Para siempre adentro de este cuerpo mirando por estos ojos, donde sea que yo vaya de este cuerpo no podré salir jamás.. mirando por estos ojos veo esta casa vacía, hace mucho que los tres se fueron ahora tienen una casa enorme con cuatro baños y tres dormitorios, en Punta Carretas, no sé de qué color están pintando las paredes, están decorando todo, yo no sé nadie me muestra, como me dicen que no tienen muebles les doy la mesa de cristal y cuando voy a darles las sillas negras me dicen que no las quieren porque alguien les dio otras que son mucho más lindas me dicen, me piden los colchones por una semana, yo les pregunto si no quieren nada más, les doy los dos TV, a mi con uno sólo me alcanza, cuando vivíamos acá los cuatro, ellos necesitaban tantos TV, yo nunca entendí porqué tantos, pero bueno, si eso era lo que necesitaban a mi qué me costaba...

Para siempre adentro de este cuerpo mirando por estos ojos, donde sea que yo vaya de este cuerpo no podré salir jamás.. mirando por estos ojos veo esta casa vacía con todas las cosas que descartan, porque dicen que en esta casa hay demasiadas cosas, mi ex marido siempre dijo que no quería el piano porque le hacía acordar al ataud de Nosferatus por suerte un día decidí traerlo que también es mi casa, esta casa está vacía pero sigue su cuarto en verde manzana y fucsia me dijeron que dejara una cama armada, por si algún día si acaso venga alguna a dormir, hasta ahora no vino ninguna, mirando por estos ojos veo esta casa vacía, veo todas las fotos, no saqué ninguna, mirando por estos ojos veo las teclas del Ronish que suenan, veo mis dedos moverse y por estos oidos escucho la música que se va haciendo, y con esta voz canto, y con estas manos dibujo y por estos ojos veo las letras de los libros que leo, y con estos ojos veo mis dedos moverse por el teclado de mi Netbook ahora en mi cama escriendo ... 

Para siempre adentro de este cuerpo mirando por estos ojos, donde sea que yo vaya de este cuerpo no podré salir jamás.. mirando por estos ojos veo que se fueron para siempre y no van a volver más.

Anna Donner Rybak © 2011  




04.06.2011 17:32

 

I

El canto del gallo, y la sinfonía de pájaros, anuncian la salida del astro rey. 

El pintor, le da un toque, un toque sutil, de violeta, al fondo negro. Luego, al violeta le da una fracción de magenta. Luego al magenta le da una banda colorada. Va intercalando el uso de los pinceles, del uno al tres. Es entonces que el negro se ha vuelto un tanto azulado, es entonces que el pintor usa blanco, es entonces, que los oscuros van cediendo a los claros, es entonces que una raya, milimétrica raya, es trazada con absoluta precisión. Le quedan pocas horas para entregar la obra, está casi lista, mas el pintor se detiene. 

-¡El Nombre! - dice.  -Qué manera de embromar, ¿porqué insisten en que nuestras obras tengan nombre? ¿Si son simples telas? Ni que tuvieran vida. Ya me gasté todos los nombres, ¡tengo que inventar un nombre! - de repente el artista se detiene en sus elucubraciones. Acaba de recordar que hoy su tía Alba cumple cien años. - Debo de andar mal de la memoria. ¿Cómo pude olvidar el cumpleaños de tía Alba? . Bueno, Alba se llamará esta obra. - Es entonces que el hombre recorta prolijamente una etiqueta, y con tinta china, en cursiva escribe Alba. Listo.

II

Elena duerme profundamente. Hoy no ha escuchado el canto del gallo, y es el reloj despertador, que finalmente suena, a las ocho de la mañana, que la despierta sobresaltada.

"¿Cómo es que me quedé dormida? Yo siempre despierto sola. Si nunca usé reloj para levantarme. Ni siquiera cuando tuve que dar la tesis de magisterio, que tenía el oral a las ocho. ¡Yo a las seis estaba como el dos de oro! Qué raro. Es la primera vez que me quedo dormida, que raro."

Elena se levanta presurosa. Otra vez el eterno dilema: "¿Qué me pongo?" 

Anuncian temperaturas bajo cero para la jornada.

"Supongo que un sweater de lana gorda estará bien. .. Y sí... un sweater de lana gorda es un clásico. Además es de color negro. Y el negro nunca pasa de moda."

Elena se mira en el espejo. Tiene el cabello negro, y lacio. Siempre se peina raya al medio. Primero, con un peine, desenreda los nudos de la noche. Luego, cepilla. 

Se pone el abrigo entallado, de color, también negro, los zuecos... "¿No será ridículo usar zuecos ahora?". 

De repente Elena cae en la cuenta de que su guardarropa es un sweater negro, un jean oxford, unas medias a rayas grises y negras, y un abrigo entallado, negro. 

Por un momento había olvidado el momento. Ya está. Elena está lista.

 

III

Elena debe entregar una agenda. - "¿Hoy es jueves?" - se pregunta, a veces se equivoca en el asunto del calendario. No es fácil para ella. 

-Sí, hoy es jueves.- Concluye. 

(Elena lleva la cuenta de los días, haciendo una raya en la pared. Como vive en una casa de altos, hay suficiente espacio para un millar de rayas.)

-¿Qué hora será?- Eso es más fácil. Levanta la vista, y son las diez menos diez. 

Elena toma asiento en la mesa del boliche. Nadie la ve. 

"¿Y cómo sabré si el hombre que venga es el que debe de venir? " - se pregunta.

Otra vez el dolor. Qué insoportable. ¿Cuánto tiempo falta? "Y bueno, ¿quién te manda andar trepando muros y caer de espalda?"- "Era lo único que me quedaba por hacer"- "Pero no pensaste que te ibas a quebrar la columna." - "Tiempo para pensar era lo que faltaba" - "Y bueno, tu destino es soportar una fractura de columna" - "Ya me acostumbré" - "Pasó quien sabe cuanto..."

-¿Maestra?- pregunta el recién llegado. Es El Hombre, la palabra es correcta. Elena asiente moviendo la cabeza.

El hombre, viste un traje negro. Corre la silla, y toma asiento. 

-¿Organizaste la agenda? Porque hablamos muchas cosas, y si no van a a quedar en un tintero. 

Elena asiente con un movimiento de cabeza.

-No tiene sentido pelear para atrás - dice.

-¿Y eso porqué?- pregunta el hombre.

-Porque es una pelea sin sentido. Si peleás para atrás, no ves qué está pasando. ¿ Mirá si tu contrincante tiene pronta un arma blanca, y vos, vas para atrás y vas para atrás hasta clavarte ahí? Es como jugar a la gallina ciega. Con solo pensar en una venda en los ojos, se me revuelve el estómago. 

-¡No exageres! ¿Es para tanto?

- Si, es para tanto.

-Si vos decís... Mirá, mi agenda está muy apretada, no tengo mucho tiempo.

-Yo tengo todo el tiempo del mundo.

 

IV.

El hombre levanta la cabeza. Es entonces que mira a Elena, y por primera vez, una sonrisa se dibuja en su cara.

-No tenemos más que planificar una segunda reunión- Mira el hombre a Elena, y le guiña un ojo.

-No es lo que pensás.- responde.

-Estaría bueno- dice  el hombre - que me acompañes a una conferencia, aún no tengo la fecha, pero si vos leyeras parte de mi ponencia, no sería lo mismo que lo lea yo. 

Elena frunce el ceño.

-No, no es porque no escribas bien. No quise decir eso. - El hombre se ruboriza, y prosigue - Es porque no es lo mismo que sea yo el orador a que sea yo, pero que vos participes.  La mayoría de los asistentes son hombres.

Elena lo mira, con bronca.

-Claro, como soy mujer, creés que entonces tu ponencia se teñirá de colores. 

Entonces lo mira fijo y responde:

-No puedo.

El hombre insiste. 

-No, me estás malinterpretando. Vos sabés que yo soy romántico, y de machista no tengo nada. 

-No entenderías, pero no puedo.

-¿Qué ese lo que no entendería?- pregunta el hombre.

-Primero te leo la agenda que preparé, y después, si te queda tiempo, y te explico. 

El hombre asiente.

 

V.

- Tenés que ir a buscar unos papeles. 

-¿Unos papeles?

-Sí; están en el Monumento de la plaza Varela.

El hombre la mira con sarcasmo:

-¿Jugamos a la búsqueda del tesoro y me estás dando las pistas?

Elena no le responde. 

-Están debajo de la axila izquierda de la cariátide de la derecha. 

-¿Y qué tienen de valioso para nuestro trabajo esos papeles?

-Son actas de defunción. Las verdaderas. Ellos las escondieron ahí. Y después presentaron otras falsas.

El hombre mira a Elena asombrado. Acto seguido, un impulso lo lleva a  acariciarle la mano.

Es entonces que se da cuenta de que la mano de Elena no tiene volumen.

Y queda estupefacto.

-Con estas pruebas ya podés declararlos muertos y se acaba el asunto. Pero, antes que te vayas, dejame decirte algo.

El hombre mira a Elena.

-No es que no me gustes, que te quede claro.

 

Anna Donner Rybak © 2011




26.04.2011 18:05

 

“Niña, lo hubieras dicho
si estabas enamorada;
amor que no da nada
no es más que puro capricho.”


“Seguramente hay en este mismo momento alguien que me diga "pero la mujer no está preparada".  ¡Afirmación falsa, señores! Mientras más educada la mujer perderá su excesivo amor al lujo, que es la causa de su perdición muchas veces y la ruina del hogar siempre”.



¡Calzate, Jannele, que te vas a ensuciar los pies!
¡Mirá cómo tenés las medias! (Ya va…)
¿No entiende que cuánto más me dice más descalza andaré?


No entienden nada.
No pueden entender.
No quieren entender.
Jodidos Materialistas. ¡Fuck!


La mujer de pelo largo camina por la orilla del mar, con su vestido blanco. Qué lindo se siente la espuma del mar en los pies. 

I.

Ellas, desde las sillas plegables, con sombreros estúpidos y embadurnadas en factor mil, fuman.
(Gordo, mirá al bebis, ay Gorda miralo vos, dale Gordo miralo vos) Una de ellas se levanta. Intempestivamente, de mal humor. – Esperá, te acompaño – dice la otra. - ¡Estoy cansada! ¡No puedo estar ni un minuto sentada, no puedo más! – Tendrías que imitarla- me señala. La otra me mira. -¿Viste la ropa que usa? Es una irresponsable. Va caminando por la orilla y no se dio cuenta que son más de la una. ¿Quiere matar a las niñas de hambre? – Ella es así, ni le va ni le viene. – Si tenés suerte, la agarrás en un día en que no ande loca. ¡Bebis! ¡Nos vamos! Mamá y la tía te dan la papa, ¿verdad Papá? – Gorda, me doy una zambullida y ya las alcanzo. –¿Gordo vení, me duele la espalda, no me hagas cargar al bebis, no ves que estoy cansada?- El “Gordo” pone cara de … pocos amigos, y va, cual esclavo sumiso.

II.

¡La P.M! - ¿Qué pasa, Gordi? – ¡Me vinieron veinte palos de IRPF! - ¡Y bueno, qué querés, ahora estos vagos del Frente Amplio son los que mandan! – Manga de atorrantes, ellos toman vino y yo les pago el sueldo, ¡Puto País! – Ja ja Gordo, si te escucha la que te dije – En vez de aburrir con sus estúpidas dialécticas, ¿no se da cuenta cuando tiene que poner la ropa a lavar? - ¡Pobrecitas las Nenas! ¡Parecen unas bichicomes! ¡Y mirala cómo se viste! De hippie pendeja, desconoce el significado de la palabra Señora – Y habla tanto, ¡se mimetiza, se apasiona, ayer creí que me pegaba!- Siempre le quedó grande el papel de Señora. Esas  lo que hacen  es “salir” con artistas, total ¿si viven hoy y mañana les importa un carajo? Son tan irrespetuosas de los valores de la familia. ¿Acaso no existe un horario para el almuerzo? Fijate que les da de comer a cualquier hora, pobrecitas, están muertas de hambre, y ella viene media hora después, o a veces una… - Lo que pasa es que está… andá a saber por dónde anda volando con su locura…- Y bueno, ellos son así- ¡Y ahora este país está dirigido por ESA GENTE! Nos roban a nosotros para pagar a la mersada del asentamiento  - Yo tengo esperanzas que las próximas elecciones se unan los Blancos y Colorados, porque este país es un caos. – Sí, yo ni me animo a salir de noche. Ni loca. Con la inseguridad que hay hoy con estos del Frente.. – Además que son asesisnos – Es un horror, realmente. Siempre jodiendo con filosofismos, con cosas inentendibles, manifestando justicia, y de mientras… pobre Gordi, entre el BPS y la DGI, no sé, si el Frente Amplio sigue en el gobierno dentro de poco vamos a ser pobres.

III.

La mujer de pelo largo camina por la orilla del mar, con su vestido blanco. Qué lindo se siente la espuma del mar en los pies.  Qué triste se siente tanta insensibilidad y materialismo. ¿Cómo la gente no puede ponerse en lugar de otro? Son todos una m. Total, tienen la casa, el auto, la casa de verano, y los demás que revienten. Habría que llevarlas a un asentamiento. Seguro no aguantan medio minuto. La mujer de pelo largo no puede evitarlo: Siente un odio acérrimo por esas mujeres malas, tontas, que señalan con el dedo. ¿Se creen las dueñas del mundo porque viven en Punta Gorda? Si serán…

La mujer de pelo largo camina por la orilla del mar, con su vestido blanco. Y no es que la mujer de pelo largo esté endeudada. Tampoco es cierto que no trabaja. (Podés obligar al caballo a ir a la orilla del río, pero no podés hacer que tome agua). 

“Sin sensibilidad la vida no tiene sentido. ¿Cómo caminar por el mar sin vibrar con la espuma del mar? ¿Cómo no sucumbir ante los cambios del pintor en las tonadas del cielo, a la hora del crepúsculo? ¿Cómo no conmoverse si no se puede enamorarse de un piano, o de una guitarra negra? Sin sensibilidad no hay vuelo. (Una bandada de golondrinas atravesó en ese instante un cielo rosa violáceo). Sin vuelo no hay imaginación. (La muerte es mejor que la rutina)

La mujer de pelo largo camina por la orilla del mar, con su vestido blanco.  A lo lejos, divisa una silueta. No se ve bien. Hay un hombre, y un perro. (El hombre que trajo al perro, se va dar un chapuzón). El perro corre libre por la playa.

La mujer de pelo largo camina por la orilla del mar, con su vestido blanco ahora divisa al hombre que trajo al perro como un punto negro en medio del oleaje. El hombre viene saliendo. La mujer sigue ensimismada. De repente, el hombre llega a la orilla y le guiña un ojo.

La mujer de pelo largo sigue su camino. Recuerda al hombre que trajo al perro y su guiñada.


“Educada la mujer sabrá formar ciudadanos que sepan guardar con honor la preciosa herencia que nos legaron nuestros antepasados: una patria libre.”


“Cómo haré para tomarte en mis adentros, guitarra… Cómo haré para que sientas mi torpe amor, mis ganas de sonarte entera y mía… Cómo se toca tu carne de aire, tu oloroso tacto, tu corazón sin hambre, tu silencio en el puente, tu cuerda quinta, tu bordón macho y oscuro, tus parientes cantores, tus tres almas, conversadoras como niñas… Cómo se puede amarte sin dolor, sin apuro, sin testigos, sin manos que te ofendan… Cómo traspasarte mis hombres y mujeres bien queridos, guitarra; mis amores ajenos, mi certeza de amarte como pocos… Cómo entregarte todos esos nombres y esa sangre, sin inundar tu corazón de sombras, de temblores y muerte, de ceniza, de soledad y rabia, de silencio, de lágrimas idiotas…”

Anna Donner Rybak © 2011




13.03.2011 19:32

 

"Cerca del océano el mundo tiene presos inocentes

Están encerrados y no tiene miedo

Los torturan, les arrancan la voz

y mientras esperan en la arena

otros encienden la calefacción

y se sientan a olvidar" (Joaquín Doldán).

 

 

-¿Y?

- ¿Y, qué?

- ¿Qué te parece la última novia de Juan?

- Es bien... ¿no?

- Si, re-bien.

- Tenías que ver qué simpatica estuvo ayer durante la cena...

-Pobre chica, qué nervios habrá pasado...

-Pero pasó con ¡sobresaliente!

-Si, ella nunca pelea con nadie...

-Es una chica bien educada...

-Es muy respetuosa... supongo que al fin Juan sentará cabeza, esta es La Mujer Indicada.

-Este Juan, todos los dolores de cabeza que les trajo a Leonardo y Marita...

-Pobres, mirá que le he conocido a cada novia... Tuvo una que no decía una palabra, era mona, pero qué se yo, estás en una mesa, y tenés que sumarte al diálogo... Pero la loca decía muy descaradamente que hablaban estupideces, y no tenía nada para aportar..

-¡Menos mal que Juan la dejó! Si se hubiera quedado con ella, pobres Leonardo y Marita, toda la vida hubieran sufrido. Era de esas que viste, nunca sabés con qué martes trece te va salir.

-¡Ay, sí! Yo la vi una vez, todavía me acuerdo, casi me meto abajo de la mesa,  no sabés las cosas que dijo. Resulta que Diego ¿lo tenés a Diego, el hermano de Juan? , bueno la novia dijo que esa gente está así porque es así...

-¿Esa gente?

-Ella hablaba de los que entraron en el Plan de Emergencia... y para mí tenía toda la razón, fijate, una manga de haraganes, ¿y les tenemos que pagar en sueldo entre todos? Entonces, ella, primero la miró a la novia de Diego, tenía una cara de loca, no te imaginás... Y así, la muy desvergonzada le dijo que le daba asco la gente como ella... La novia de Diego quedó de cara... Pobres Leonardo y Marita, se morían de la vergüenza con la novia de Diego...  Pero ella, tan educada, no le respondió nada, eso demuestra que es bien, no en vano ahora Diego formó una bella familia, pero Juan.... esperemos que esta sea la última...

-Sí, la novia de Juan es muy educada, jamás te va mirar con cara de loca o dejarte de hablar... Además es muy "bien", los otros días dijo que estaba sufriendo mucha angustia porque el mundo está mal... porque existe gente pobre... fijate que buen corazón tiene...

-Ahora que decís esto, me acuerdo que "La Loca", otro día se mandó otra de aquellas. Marita comentaba en la mesa, que no pudo terminar de ver "Babel" porque le daba asco el hombre de la cueva que le faltaba un diente... y Marita tenía razón, de veras, a todos les faltaban los dientes... ¿vos viste "Babel"?

-Pah, creo que sí, con Brad PItt, ¿no? Me encantó cuando al final se quedaron juntos...

-No, esa es "Quien le teme a Joe Black".

-Ah, me confundí...

-No importa. Te cuento muy por arriba, Brad Pitt y su esposa, no sabés que divina, creo que era Cate Blanchet, no ne acuerdo, iban en un ómnibus, y de repente estas bestias de las cuevas, porque, ¡vivían en cuevas!

-¿Pero existe gente que ahora vive en cuevas?

- Sí,por allá, por Marruecos,  o los beduinos del desierto...

-¡No te puedo creer! ¿Existen beduinos ? Yo creí que eran de "Las Mil y Una Noches"

-Yo tampoco creía que existe gente que vive en cuevas, pero pregunté después de salir del cine si esa historia era real, y viste, estábamos en barra, y viste, Ernesto, el de lentes, que se pasa todo el día leyendo, ¡es un ratón de biblioteca, juá juá! Bueno, Ernesto me preguntó si yo vivía en este mundo.

-¡Qué tarado!

-Y bueno, por algo siempre está metido entre los libros... es tan feo que no tiene con quien salir.

-¡Ja ja! Le va costar encontrar una mujer, bueno,lo único que podría conseguir sería a la hija de la siervienta, ja ja. Pero te sigo contando, Marita decía que esa gente es impresentable, que le da asco verles la boca, las uñas sucias, también hay mujeres, ¡no se lavan!

-¿Como que no se lavan?

- No, hacen todo eso, y ta, creo que no usan bombacha, pero imaginate, deben tener un olor...

-¡Qué asco! ¿Y qué pasó con la loca?

-Pah, le dijo a Marita que si eso era todo lo que tenía para opinar de la gente,¡que la despreciaba y deploraba! ¡Le dijo a Marita que no tenía corazón! Pobre Marita, mirá si justo ella no va tener corazón, que todos los años se pone con la parroquia por los desposeídos...

-Seguro que "La Loca" no tiene ni idea...

-No, si tenía, y ahí me quise matar. "La Loca" le dijo que era bárbaro estar calentita en la casa, mirando Babel en DVD en su plasma, o mirando el informativo, y todavía "La Loca" le dijo: ¿vos querés acompañarme a un lado? Imaginate,Marita se quedó petrificada. "La Loca" le dijo: "Vieja de mierda, yo te voy a llevar al asentamiento y te voy a sentar a la mesa con "esa gente", ¿te creés buena por poner una guita? , dale, ¿venís conmigo? - le seguía diciendo "La Loca". Marita le dijo y admiro su paciencia que a estas horas, no pretendería que se fuera a meter en un lugar de esos, que no pensaba ir a donde la fueran a robar.. Mirá que Marita tiene una paciencia... 

Anna  Donner Rybak © 2011

 




01.02.2011 23:42

 

 

-Ella vive en una burbuja. ¿Acaso eso es normal?

-No sé.

-¡No habla con nadie! Es antipática. Se cree que sabe todo.¡Y los demás no sabemos nada!

-Quizá no sea antipática sino tímida…

-¡Habla mucho!

-¿Habla mucho o no habla con nadie?

-¡Es una perseguida! ¡Cree que todos están contra ella! ¡No es igual a los otros, no es normal!

-¿Cómo es “ser normal”?

-¡Normal! ¡Como son todos!

-¿Cómo son todos?

-¡Normales!

-No te entiendo.

-¡No hace lo que hacen todos!.

-¿Y qué hacen todos?

-¡Lo normal!

-¿Cómo qué? ¿No es normal porque “habla poco”?

-¡Y sí!

-¿Y no será que prefiere callar porque no tiene nada que decir?

-¡Siempre hay algo para decir!

-¿Siempre?

-El día, el cielo, la moda, ¡miles de cosas!

-¿Y si a ella no le interesan esas cosas?

-¡No existe alguien a quien no le interesen esas cosas! Bueno, si existe alguien así no es normal.

-¿No dijiste que ella habla mucho?

-¡Claro!

-¿Y cuál es el límite?

-No te entiendo.

-Me refiero, a cuánto y de qué hay que hablar para no ser “loco”, o como vos decís, para ser normal.

-¡Y lo normal! Aparte ¿viste lo que dicen todos?

-No…

-Ella no hace las cosas que se hacen…

-¿Qué cosas son las que “se hacen”?

-¡Las cosas!, los mandados, la comida, yo siempre estoy a mil, ¡no doy abasto!, llevo a Bebe al futbol, a Loli a hockey, y mientras tanto voy;  estaciono en doble fila, y compro lo que haga falta. Hoy voy a hacer tarta de alcaparras, porque al Gordo le encanta, y las alcaparras me salen más baratas en la calle Arenal Grande, así que, en diez minutos hago la compra.

-¿Dijiste que estacionás en doble fila?

-¡Son diez minutos!

-¡Pero se arma un lío bárbaro con los bondi que pasan por ahí!

-¡No se van a morir!

-¿Y vos?

-¿Yo qué?

-¿Te vas a morir si estacionás a la vuelta y caminás unos pasos? Después te pesás cuatro veces por día…

-¡Qué tiene que ver!

-No sé…

-Mirá, ¡yo estoy a mil!, mientras espero la hora de salida de Bebe y Loli hago los mandados, y después en el anca de un piojo, los voy a buscar, ¡y los llevo al inglés!

-¿Y?

-Y bueno, mientras están en el inglés,  voy  un momentito a casa y saco las alcaparras, porque dicen que si las dejás 14 minutos y 20 segundos al aire fresco y luego 3 minutos con un poquitito de nuez moscada, quedan bárbaras, y las probé y al Gordo le encantan. Mirá si  ella le va hacer alcaparras  a él, que trabaja todo el día, y viene cansado, ¡ella no hace Nada!

-¿En esa casa no comen?

-Comen todos los días lo mismo.

-Pero comen.

-Pero todos los días o pasta, o milanesas con tomate, o panchos  con ensalada rusa, omelette de queso.

-¿Y eso no es comida?

-¡Ah! ¡No vas a comparar “eso” con las alcaparras que le hago al Gordo!

-¿Por qué?

-¡Dejá! Yo al Gordo le hago la comida fresca y cada día, ¡no vas a comparar lo que lleva hacer la comida fresca con comprar todo en el súper!

-Mientras en su casa haya algo para comer, no veo la diferencia.

-¡Cómo que no ves la diferencia! ¡Así que viva! ¡Es una papa!

-¿Y qué tiene de malo que sea “una papa”?

-¡Que le importa un rábano el marido, los hijos! ¡Sólo le importa ella! Todo el día con esa tontería de ser escritora…

-¿Tontería?

-¡No vas a comparar estar todo el día escribiendo con estar a mil como estoy yo!

-Pero ella escribe cosas interesantes.

-Mirá, serían cosas interesantes si eso le hiciera ganar algún manguito, pero así no.

-¡Ella trabaja también!

-¡Qué viva! Un trabajo donde está muy cómoda.

-¿Lleva o no lleva divisas a su casa?

-¡Lleva porque todos los funcionarios públicos son flor de vivos, no hacen nada y tienen siempre un sueldón seguro.

-¡No todos son iguales!

-Y todavía después de estar cómodamente “trabajando”, escribe pavadas.

-¿Por qué pavadas?

-¡Ya te dije! ¡Porque no gana un puto peso con eso! Si me dijeras John Gray… bueno, eso es otra cosa.

-¿John Gray no escribe pavadas?

-¡Obvio que no! Se hizo millonario con “Las Mujeres son de Marte y los Hombres son de Venus”. Pero a ella, ¡la mitad de los cuentos son unos divagues, no entiendo nada! Y sino, pierde el tiempo discutiendo y publicando columnas políticas, y después se engancha con eso y ¡claro! Se compenetra tanto que se va volver loca, si ya no lo está.

-Pará. ¿Y vos?

-¿Yo qué?

-Vos tenés una buena vida.

-Sí, bueno, ¡estoy a mil todo el día!

-No me refiero a si estás a mil, me refiero a que acá estás tranquila.

-No entiendo.

-¿No se te da por pensar que un día puede estallar la tercera guerra mundial?

-¡Dejate de estupideces! ¡Si todos nos fuéramos a preocupar por el mundo, nos terminamos suicidando!

-¿Te olvidás de cómo llegaron tus abuelos a este país?

-Sí, llegaron y se pusieron a trabajar, y yo hoy bueno, no trabajo pero cuido a mis hijos,¡estoy todo el día a mil!

-¿Y qué pasó con tus tíos abuelos?

-¡Dejá! Gente que no conocí, sería un masoquismo preocuparme por unos tíos abuelos desconocidos.

-¿No te jode que los hayan matado?

-¡Y bueno, esa época fue la que les tocó vivir!

-¿Y no te importa?

-¡Eso ya pasó!

-¿Y si pasa de vuelta?

-¡Dejá el masoquismo! ¡Esas son pavadas!

-¿Te puedo hacer una pregunta?

-¡Obvio!

-¿Vos mirás el informativo?

-¡Ni loca! ¿Para deprimirme?

-¿Vos sabés que pasa en el mundo?

-¡Ufa! ¡Otra vez con lo mismo! Mirá, me importa un bledo lo que pasa en el mundo, siempre hay una “guerrita”, siempre fue así.

-¿Y no creés que vos podrías hacer algo para cambiar eso?

-¡Claro! ¡Yo voy a venir con naves voladoras, y mil marcianos y voy a conquistar el mundo! Ahora que me acuerdo, en uno de los cuentos había tipos raros que tomaban sustancias y un montón de estupideces, me parece que se olvidó que ya no está para escribir sobre las chicas superpoderosas. Pero te digo, está tan loca, que no dudo de que se cree una chica superpoderosa. Se cree una de ellas. Si se dedicara a las cosas normales, y no a las pavadas, no estaría tan loca. ¡Despertá! La tipa es un ente, ¡le importa un rábano todo! El otro día me quería morir de la vergüenza, le dijo a Sarita que todo lo que hablaba eran pavadas. Sólo una loca puede decir eso en público, tá, te acepto que lo piense, pero ¿cómo la va tratar de estúpida a Sarita? ¡Lo que pasa es que todos son estúpidos! Sólo una loca le dice a otro que es un estúpido. Una persona normal no va diciendo las bestialidades que dice esta tipa.

-Sí, tenés razón, ¡ella no es normal!

-¡Viva viva, descubriste América!

-Bueno, me voy que ya está por llegar El Gordo, y te tengo entretenida.

-¡No es nada! Mientras hablo contigo por teléfono, ya saqué el pollito del horno, puse la mesa, ahora voy en un periquete y busco a Bebe y Loli.

-Te corto, ché, estás a mil.

-Si la verdad es que estoy a mil. Si querés llamala a ella, que seguramente tiene todo el tiempo del mundo, ¡ja ja!

Anna Donner Rybak ©2011




26.11.2010 08:59

I.

Hoy es el aniversario de Juan  y María.

Una vez él salió a trabajar, temprano por la mañana, María se levanta presurosa. Se viste con  un vestido de bambula blanca, y rápidamente sale a la calle. María tiene muchas cosas por hacer.

María pasa por el puesto de Angelito, el vendedor de flores.

-Buen día, María. Hoy se te ve radiante.

-Gracias Angelito, ¿sabés? ¡Hoy es mi aniversario!

-¡Qué bien! No me digas nada, querés tus flores preferidas.

-Un ramo de rosas amarillas.

-Rosas para una rosa- dice el vendedor- acá tenés, María.

-Realmente están muy lindas.

-La que está linda sos vos. ¿Cómo se porta esa critatura?

-Patea bastante, pero lo siento tanto… - María está con un embarazo casi a término. Luce tan feliz…

María elige cuidadosamente los ingredientes del plato preferido de Juan, pollo agridulce con pasas y salsa caramelo. Busca el pollo más grande en la avícola de la esquina. Luego, se dirige a Casa Singer, las especias de allí son más frescas. Por último, antes de llegar a casa, completa el surtido en el supermercado: Azúcar Rubia.

II.

María Luz y Juan Cruz, se hicieron novios en la “Scuola Italiana”. Juan Cruz estaba en cuarto, y María Luz en segundo.

María Luz tenía el cabello largo y ojos celestes. Era la chica más linda de su grado. Cuando los de cuarto hacían los bailes, todos querían bailar con María.

Juan Cruz era uno de los delegados de la comisión del Grupo de Viaje a Bariloche, había sido votado por unanimidad. También Juan Cruz estaba en el equipo de fútbol, el de rugby, y el de polo. Juan Cruz había nacido para ser deportista.

Ese día, era el último baile de los de cuarto. Juan Cruz sacó a bailar a María Luz, y ella asintió.

-¡Qué suerte que tenés, María! ¡Cuántas soñamos con que Juan Cruz nos mire, y a vos te saca a bailar!

Dos semanas después, Juan Cruz le pidió para arreglarse a María, y ella le dijo que sí.

-¡Qué suerte que tenés, María! – volvieron a decirle todas sus amigas - ¡Cómo nos gustaría ser vos!

III.

María Luz y Juan Cruz estuvieron nueve años de novios. Por esas épocas Juan Cruz, además de tener en su haber una colección de más de cien medallas, en encuentros deportivos, competencias, y seminarios, estaba dedicado a la religión. Era un ferviente católico.

Por supuesto que María Luz y Juan Cruz no tenían relaciones sexuales, puesto que los mandatos religiosos así lo indicaban.

-María, ¿cómo hacés para soportar? – preguntaban sus amigas.

-Es una cuestión de valores- decía ella.

-¿No te pone celosa que Juan Cruz tenga relaciones sexuales con otras mujeres?

-No, el es hombre, y tiene que hacer “sus cosas”.

IV.

El casamiento fue impresionante. Una fiesta para 500 invitados, luego de la ceremonia religiosa, que se llevó a cabo en la Parroquia Stella Maris.

María estaba bastante nerviosa, pues esa noche, rompería con la castidad.

Tenían reservada la suite presidencial en el Hotel.

Una vez que los últimos invitados se retiraron de madrugada, Juan Cruz, tomó a María Luz de la Mano, y la condujo a la suite.

María estaba rígida.

-¿Porqué estás tan dura? – Estoy nerviosa- ¿Nerviosa? ¡Estás conmigo! ¿Cómo vas a estar nerviosa? ¡Vos no me habrás engañado! - ¡Juan! ¿Cómo se te ocurre? – Por algo estás nerviosa. Pero ya me voy a enterar.

Acto seguido, Juan comenzó a desvestir a María Luz. Si es que a eso se le podía llamar desvestir. Más que desvestir, rasgó absolutamente toda la tela del vestido de novia.

¡Pará Juan! ¡Me estás lastimando! – ¿Qué dijiste? ¡Qué dijiste! – Pa-ra… - ¿Me estás rechazando? -¡No Juan!

Una vez rasgado el vestido, María quedó con la hermosa lencería hecha a mano por las hermanas Achával, famosas por sus diseños de ropa íntima para recién casadas.

María lucía un juego de body con portaligas, medias de encaje, y un conjunto de ropa interior bordado y con perlas.

Los ojos de Juan, se le salieron de las órbitas.

-¿Qué pasa? ¿No te gusta?- ¡Todavía tenés el descaro de preguntar! ¡Estás vestida de puta! ¡Me casé con una puta, carajo! – Juan, pero es lo que se est…- Juan no la dejó terminar de hablar.

Poseído por el diablo, le arrancó de modo bestial todas las prendas. A continuación la empujó a la cama, y se le tiró encima.

La penetró de modo salvaje, y luego eyaculó.

Entonces, se levantó, y dijo: - Me voy a duchar, me da asco haberme casado con una puta.

María Luz quedó sangrando inmóvil sobre la blanca sábana.

V.

 -María Luz, ¿qué es esa mancha que tenés abajo del ojo?

-No es nada, me golpeé contra la puerta del invernadero.

María Luz se maquilló con bastante corrector.

 

-María Luz, ¿otra vez te golpeaste contra la puerta del invernadero?

-Sí..

-María, por favor, decime la verdad.

 

-María, ¡No lo defiendas!

-El me prometió que iba a cambiar, ahora que voy a tener al nene…

-No sé, María, vos sabés lo que hacés.

 

-¡Quién estuvo de visita acá! ¿No te dije que no me banco a tus amigas? Te llenan la cabeza de mierda. ¡Te prohíbo que te visiten! Oíme bien, si vuelven, atenete a las consecuencias.

-No van a volver.

 

-María, a ver ese moretón….

-Sh… hablá despacio…. Que la mucama le cuenta todo a Juan.

-María, ¡tenés un hematoma brutal, y la cara hinchada!

-Ya te dije que no es nada.

-¿Cómo que no es nada? ¡Este tipo te está pegando!

-¡Callate! Es mi marido y lo amo. Lo que pasa es que anda muy nervioso. Los negocios no andan bien últimamente. Mirá, prefiero que no nos veamos más.

-María, soy tu mejor amiga, ¿cómo me podés pedir eso?

-¡Porque vos tenés envidia de Juan!

-¡María!

-¡Siempre le tuviste ganas! Y ahora me das manija contra él para que lo deje.

-Realmente te desconozco.

 VI.

María ya tenía la cena lista. El pollo agridulce a punto, como a Juan le gustaba. Sus otros seis hijos ya estaban vestidos y peinados. María espera su séptimo hijo con Juan. Está embarazada de 36 semanas.

Unos fuertes golpes se oyen en la puerta de calle. María abre.

-¿Qué hacés vestida así? ¿No ves que se te ve todo?

-Feliz aniversario, mi amor.

-¿Ya está la cena?

-Te hice pollo en salsa agridulce.

-¡No te pregunté qué hiciste, limitate a contestar lo que te pregunto! ¿No ves que el patrimonio de mi familia está corriendo peligro? ¡Y vos me venís con estas pavadas!

-Perdoname, Juan.

Los siete niños ya están sentados a la mesa. La cabecera, libre para Juan. Lisa, se había manchado el saquito rosado.

-¡Qué clase de madre sos! ¡Tenés a nuestros hijos sucios! ¡Qué carajo hacés en todo el día! ¡Te mantengo, no te falta nada  y vos no cumplís con tus obligaciones!

-Juan, recién se le volcó un poco de Coca…

-¡Cambiale el saquito ya! ¿No ves que viene Pedro Arocena dentro de un rato para tratar asuntos de la empresa? ¿Qué va pensar si ve a mis hijos sucios?

María sube la escalera con Lisa.

A los quince minutos, tiempo que le llevó cambiarla, María baja la escalera.

-¡Se te ve todo! ¿Saliste a la calle con esto? – Es un vestido de bambula, ya no me entra nada.- ¿Saliste a la calle con esto? – Si.- ¡Puta del orto! ¡Qué coca cola ni coca cola! ¡La nena está sucia porque vos de tarde andá a saber qué carajo anduviste haciendo por ahí!- Juan, nada que ver- ¿Qué dijiste?- Que nada que ver- ¡Todavía tenés la osadía de mentirme! – Juan sube  la escalera a la altura del escalón donde está María. –Lisa, bajá y sentate en la mesa con tus hermanos, que tengo cosas que hablar con mamá.

-¡Puta de mierda! ¿Así que de tarde yo estoy trabajando y vos andás de putas por ahí?- Juan, por favor- Juan zamarreó a María Luz, le dio dos golpes brutales. Ella cayó rodando por las escaleras.

Juan se acercó en silencio. Tomó el pulso de María Luz. Estaba Muerta. El bebé también.

Juan tenía que pensar rápidamente. En dos horas llegaba Pedro Arocena.

Los niños lo miraban muertos de miedo.

Si los niños hablaban, Pedro Arocena no le daría un peso.

Juan no podía perder un instante. Se dirigió a su estudio. Al rato estaba nuevamente en el comedor. Los niños lo miraban atónitos. Entonces Juan, se levantó, y disparó uno a uno en la cabeza de los niños. En dos minutos, todos estaban muertos.

Todavía le quedaba una hora. Juan arrastró los cadáveres hacia el galpón del fondo, ya después vería cómo se deshacía de todo eso.

Volvió al interior, y llevó todos los platos a la cocina. La mesa quedó vacía, sólo en un extremo una botella de J&B, y dos vasos. También la hielera.

VII.

-¿Cómo te va Pedro?

- ¡Todo bien! ¿Y María y los chicos?

- Se fueron a la estancia, necesita tranquilidad.

-¡Claro! ¿Para cuándo tiene fecha?

-Para el 25 de la semana que viene.

-Te felicito, che.

-Gracias.

-Sentate, ¿querés un trago?

-¡Qué atento! No se te escapa nada, como en tus mejores tiempos. ¡Démosle a ese etiqueta azul que nos llama, ja ja!

Juan sirvió dos vasos.

-¿Con hielo?

-No, sería un sacrilegio.

-Yo pienso lo mismo.

-Bueno bridemos. ¿Por quién vas a  brindar, Juan?

-¡Por mi!

-Tenés razón, yo también voy a brindar por mí.

-Eso de la falsa modestia es una verdadera patraña.

 

Anna Donner Rybak © 2010

Si no querés que vos y tus hijos terminen muertos, DENUNCIA. Estás en peligro de muerte.

LUGARES A LOS QUE PODÉS RECURRIR.

http://www.violenciadomestica.org.uy/

http://mujeresdenegrouruguay.blogspot.com/

RECORDA QUE MAS VALE QUE ÉL SE ENOJE AUNQUE HABLES, A QUE VOS Y TU FAMILIA SE VUELVAN CADÁVERES.



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Sobre mí
Anna Donner Rybak nace en Montevideo el 21 de setiembre de 1966.Desde 1989 hasta 1996 es docente en UTU de Programación de Sistemas y de Lógica.En 1993 se recibe de Analista de Sistemas.Escribe desde 2000, diversos géneros: Cuentos históricos, cuentos de humor, Columnas de actualidad, Ensayos, Poesía y fantástico.

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