El Mahoma Social Club
La institución de la descarga - Porque las montañas no suelen venir solas

http://blogs.montevideo.com.uy/mahoma |  Agregar a favoritos  | 

Ir a:


03.08.2009 19:11 / El legado de Mahoma




Retirada: Tras 107 posts, el ciclo está más que cumplido. Este club de lectura virtual que se abrió en Octubre de 2007 sin más propósito que el de intercambiar buenos consejos entre el responsable de la columna y todos quienes mejoraron este espacio con sus aportes y comentarios, no iba a durar para siempre (¿qué o quién podría? ¿quien quisiera?). Quien esto escribe espera reencontrarlos más adelante, seguramente en otro espacio, también virtual y ojalá en este portal integrado por gente tan retorcida y perversa como para dejarme intervenir semanalmente en su emprendimiento. A modo de despedida va el último post, dedicado a los infaltables one-hit wonders, cuyo éxito fugaz envidiamos y saludamos al mismo tiempo. Para mi ha sido un mahometano gusto y como dijo el gobernador de California en un rapto de romanticismo y sensiblería barata: "hasta la vista, baby".

Christian Font

No pidan otra

Quiebro una lanza por los one hit wonders (bandas/solistas de un solo hit, permisarios ocasionales de los "15 minutos de fama" warholianos). Es cierto, quedaron por esa pero si tenemos que armar un compilado únicamente compuesto por "one -and only- hits".¡que discazo, eh! El Mahoma Social Club, que en mąs de cien posts no logrņ el čxito de A-HA con "Take On Me", dedica su homenaje a los que al menos colaron una en el parnaso de los temazos. Y no me digan que A-HA tenģa otro čxito ("You Are The One" no cuenta, la usaron solo para sumar para el grandes čxitos, y disculpen los lectores noruegos adeptos al pop new romantic de los 80.o lo que sea que haya hecho A-HA).

Hay una comedia romąntica liviana, posiblemente desestimada por cualquiera que quiera evitar un momento meloso que toca este punto y, de paso, tiene la mejor secuencia inicial de los última década. Es mąs, hasta creo que es buena y todo. Se trata de "Letra y música" (Music & Lyrics, 2007) con Hugh Grant y Drew Barrymore. Grant es Alex Fletcher, quien supo integrar un combo ochentoso llamado "Pop" cuyo éxito "Pop Goes My Heart" es lo que los mantiene vivos en la memoria de la gente. El personaje, para peor, no era ni siquiera la figura de la banda, sino un segundo apenas recordado por nostálgicos y fanáticos que se gana la vida cantando en ferias de pueblo, despedidas de soltera, parques de diversiones y demąs.sin que la inspiración le haya vuelto a visitar. El comienzo de la película es, precisamente, el video clip de "Pop Goes My Heart". Una sátira a la estčtica y al sonido de la época que no pretende ser mąs gracioso de lo que nos pueda parecer uno de la misma época pero hecho en serio. Ademąs, nos pone del lado de los perdedores de entrada ¿Perdedores los "one-hit wonders"? Nah.

Qué quieren que les diga, si soy Mungo Jerry -interprete de "In The Summertime", si no ubican cual es apróntense para escucharla hasta el hartazgo como cada nostálgica semana final de Agosto- prefiero tener algo para contarle a mis nietos y que cada tanto me aparezca alguna regalía por que MI tema está incluido en "27 bailables inolvidables de noviembre de 1970 Vol. 5" a someterme al stress de una carrera ininterrumpida por tres décadas que me haya costado un divorcio y salud para que encima parte del periodismo insista con que es hora de mi retiro. ¿A mi, Mungo Jerry, me van a echar? Ja! Renuncio!

Pero antes de ir a la lista (si, hoy viene de lista, especialmente confeccionada por jóvenes redactores a los que vamos a despedir después de esta nota para que tengan algo que contarle a sus nietos) de bandas y solistas de un único éxito, recordemos otra muy buena comedia que ojalą hayan visto y sino ¿qué esperan? Hablamos de "¡Eso que tu haces!" (That Thing You Do!, 1996, escrita y dirigida por Tom Hanks), película que retrata el fenómeno de los one-hit wonders partiendo de una banda ficticia de los 60' llamada poco sutilmente "The Wonders" y sumándole un manager oportunista y todos los conflictos que le genera a la banda el pasar de ser figuras de pueblo a salir en televisión y colocar su simple al tope de las listas. La película es buena, las canciones son buenas y trabaja Liv Tyler (que haga lo que haga, está buena).

Del 10 al 1 para este club de lectura virtual (se reciben donaciones, hubo que depurar una selección previa de casi 25 canciones). Para compartir, debatir, bajar, grabar y bailar.aquí están, ellas son:

10) Ugly Kid Joe - "Everything About You" . Banda californiana que se tomaba el hard rock con humor, pegaron este tema a principios de los 90', nos hizo sacar ampollas en los dedos en el botón de pausa esperando para grabarlo en cassette y desparecieron menos de una década después. Su primer disco vendió muy bien, sobretodo en la liquidación de Palacio de la Música y a 50 pesos. De todas maneras, cada vez que en la radio pasan este tema, a falta de cassette, en la redacción subimos el volumen

9) The Marmalade - "Reflections of My life". Acá me puse Lecuederianamente nostálgico. Banda escocesa que comenzó bajo el nombre "Dean Ford & The Gaylords", título que de seguro cambiaron por sugerir conductas amaneradas para sustituirlo por el mucho más contundente,, enérgico y viril "La Mermelada". Gran balada, preciosa orquestación, y un estribillo pegadizo como su propio nombre.

8) The Human Beinz - "Nobody But Me". "No, no, no, no, no-no, no no (y así unas doce veces mąs) nobody can do the twist like I do" y ese comienzo con el bajo machacando una sola nota por varios compases siguen sonando potentes y sino vean qué bien la utiliza Tarantino en KILL BILL Vol.1 cuando "La novia" se trenza con los "Crazy 88", haciendo volar cabezas y extremidades por todo el lugar. Formados en 1964, The Human Beinz se reune cada tanto. En cumpleaños y casamiento de los nietos de cada integrante.

7) Huey Lewis & The News - "The Power Of Love". Hace poco los homenajes a Michael Jackson se sucedían en televisión y una de las vedettes era el clip de la canción-himno "We Are The World". No faltó quien, jugando a reconocer cada intérprete, se quedara pensando "¿y ese quien es?". Uno de los "¿y ese quien es?" era Huey Lewis. Y acá pueden haber divergencias, porque para el lector californiano seguramente Lewis es sinónimo de mąs de un éxito y ademąs sigue en carrera. Ok pero ¿qué canción pudo lo que "The Power Of Love", canción insignia de Volver al Futuro? "The power." es más Marty "nadie me llama gallina" Mc.Fly chuponeándose a su futura madre antes de tocar en el baile de graduación que otra cosa incluyendo a Huey Lewis. Otro con la jubilación asegurada.

6) Midnight Oil - "Beds Are Burning". Seguramente una leyenda en su Australia natal, los "Oils" pegaron este tema en 1987 cuando ya tenían casi veinte años tocando juntos y el pelado Peter Garrett, vocalista del grupo, ya no era ningún purrete. Lo otro que hizo célebre a la banda fue su mensaje en pro de la ecología y la defensa del medio ambiente. Esto llevó posteriormente a Garrett al mundo de la política. Representante del Partido laboral Australiano, el dolape es hoy ministro de Ambiente, Cultura y Artes de su país, siguiendo los pasos de Gilberto Gil y Ronald Pais. La banda sigue adelante. Y ahora que las camas solares fueron declaradas cancerígenas por la OMS, tienen regalģas aseguradas y la posibilidad de decir "¿vieron? ¡se lo dijimos!"

5) Blind Melon - "No Rain". El cantante Shannon Hoon debe haber dicho "después de este temazo me puedo morir tranquilo". Y se murió nomás. La banda se separó poco después. Es de 1992, cuando salió ni me enteré y cuando lo conocí no pude dejar de escucharlo.

4) Thunderclap Newman - "Something in the air" . Este ha de ser el caso mąs extraño entre los "one-hit wonders". "Speedy" Kane era plomo de The Who y hasta compuso un tema para la banda ("Armenia City In the sky" del disco The Who Sell Out). Pete Townsend retribuyó el favor produciendo a esta banda experimental que lo tuvo como bajista (bajo un nombre falso) y sumó al veterano tecladista Andy "Thunderclap" Newman (de ahģ el nombre de la banda) que debģa sumar unos 45 añitos a esa altura y a Jimmy Mc.Culloch (que debía tener unos 15, luego fue guitarrista de Wings y se pelņ muy joven, sobredosis de heroģna mediante). No pasaron de este simple. Es decir, sacaron otro con el que no pasņ nada, se frustraron y adios banda. "Something." tiene una notable versión de Tom Petty & The Heartbreakers, lo cual no es difícil de imaginar no solo porque Petty sea muy buen músico sino porque el original es imbatible y hay que ser muy mala gente para destrozarlo ¿no la tienen? ¡a por ella que es una y conseguible!

3) Los Bravos - "Black Is Black". Qué temazo. La banda española que logró colar su tema entre los exitosos sajones sesentosos de turno es una leyenda en su paģs a varias dčcadas de su separación. No se si tienen mąs čxitos aunque ninguno ha marcado lo que "Black." En cualquier caso, bien vale incluirlo en la lista.

2) Schocking Blue - "Venus". Podía haber sido número 1. La banda holandesa que dejó a muchos pensando si su vocalista era hombre o mujer. Tuvo vocalistas de ambos sexos pero quien canta "Venus" es Mariska Veres, quien siguió con la banda hasta su separación, cuatro años después de aquel tema. Capaz que está gastada a mąs no poder pero, joder, qué canción estupenda. Y si no es la número 1 de esta lista es porque.

1) EMF - "Unbelievable". Caso paradigmático de banda de un solo éxito, aunque el disco que traģa la canción ("Schubert Dip") era muy bueno en si. Combinando funk con dance music, los Epson Mad Funkers (de ahí el EMF) tienen en "Unbelievable" un cląsico irresistible. El rarísimo riff de guitarra apoyado por las teclas. La base del tema -y la línea de bajo- es muy parecido a "Hey Bulldog" de Los Beatles. Y eso solo puede ser bueno.

Para el cierre ¿qué elegir? Después de ver todo este menł de opciones sin duda el video elegido no puede ser otro que."Pop Goes My Heart" por Hugh Grant y sus secuaces.





27.07.2009 19:41 / El legado de Mahoma




Hace tiempo que el club le debía un post a uno de los personajes mąs enigmąticos y fascinantes del universo vinculado al rock, cuyo trabajo se conoce poco y nada por acá: Kim Fowley. No es sencillo toparse con su trabajo y como la industria del disco va camino a dejar de ser lo que alguna vez conocimos (mientras, ironģa del destino, de a poco parece volver el vinilo) voy adelantando que en el blog 1pocodmusica.blogspot.com pueden encontrar un amplio catálogo de discos de todos los tiempos -amén de varias joyitas con fama de inhallables- entre los que está el imperdible "Outrageous" que va recomendado.

KF podría parecer desconcertante pero en realidad se ha mantenido coherente a una forma de trabajar. Lo que en su caso son muchas formas de trabajar. Porque una cosa es Kim el compositor , el hitmaker que trabajó para los grupos de "bubblegum pop" de los primeros 60' pero también para Cat Stevens, The Byrds, Kiss y Alice Cooper, por citar alguno de los números más pesados, y otro Fowley es el productor e impulsor tanto de bandas nuevas como de regresos inesperados. Buscó relanzar a Gene Vincent en 1969, fue productor de los psicodélicos Soft Machine, creador de The Runaways (banda de punk de chicas de los 70' con Joan Jett a la cabeza) y de otros engendros que le valieron el apodo de "rock n' roll svengali" (según el diccionario de lengua española de la Real Academia de Aiguá: persona que con malas intenciones manipula a otra a someterse a su voluntad. Asociado a un entrenador que ejerce un grado de extrema dominación sobre su pupilo) con el cual se presenta hoy por hoy (a sus 67 años) en entrevistas y presentaciones.

No hay dos sin tres, y en el caso de Kim Fowley, pueden ser cuatro o cinco. Mąs allą del suceso comercial que haya obtenido como compositor, promotor e incluso manager a Fowley le atrajo siempre la fauna mąs extraña del rock. Participņ del primer disco de Frank Zappa & The Mothers of Invention, "Freak Out", y produjo el que posiblemente sea el tema mąs extraño que haya accedido a lo mąs alto de ranking alguno: "They're coming away to take me away Ha-Haaa!" de Napoleon XIV (alter ego de otro productor discogrąfico: Jerry Samuels.ahora vemos de lo que son capaces los productores cuando los dejan sacar fuera sus verdaderas agallas). Tambičn grabņ -ya como młsico- un simple, "The Trip", en 1965 considerado por muchos el primer mojņn de la psicodelia y el primer tema que nombra explícitamente al LSD. No fue un čxito ni mucho menos, pero hace algunos años integrņ la estupenda colecciņn "Nuggets" dedicada a rescatar lo mejor de la producción rockero-lisérgica de los 60' en Norteamérica, Ingalterra y el resto del mundo. Como ven, este sujeto es algo a considerar.

"Outrageous" salió en 1968, promocionado con el slogan "conozcan al animal definitivo: Kim Fowley", aprovechando a lanzar el tema "Animal Man" que daba inicio al disco. En sus dos minutos y medio de ruido y con una primera guitarra que parece tocada por alguien que estaba grabando en un cuarto contiguo al resto de la banda (bajo, baterģa, otra viola y un Hammond que suena crudísimo y sin sutileza alguna en la ejecución durante todo el disco), la letra de "Animal Man" se encarga de presentar a Fowley como un tipo feo, sucio, depravado.y por ende notoriamente atractivo para las chicas. En este y otro tema se escuchan risas y orgásmicos gemidos femeninos. Fowley canta y grita como un psicópata enajenado a punto de sodomizar a su victima. Ruido y mąs rudio, puro caos sonoro. Y he ahģ apenas el comienzo.

En "Chinese water torture" simula una situación de violencia policial y hace que el tema finalice abruptamente. "Barefooy Country Boy" es un rock n' roll de la vieja escuela y "Hide and seek" un instrumental irresistible en ese mismo plan. Desprejuiciado, Fowley le imprime el corte psicodélico a sus canciones pero hay soul, surf rock, blues y pop adolescente. En casi todos los temas se combinan melodģa cantada con diálogos, gritos y discursos. Meterse en "Outrageous" es dar con una caja de sorpresas tema a tema y comprobar que a 41 años de su edición se mantiene tremendamente fresco. Allí pueden rastrearse influencias del movimiento punk en ciernes.

Fowley casi no graba pero tampoco para. Toca con su banda donde le pinte (desde un pub al hall de una disquerías) y sus presentaciones son happenings donde incluso puede participar el płblico. A travčs de festivales le sigue abriendo puertas a solistas y bandas dispuestos a ponerle ruido y locura a la cosa. Vaya este ruidoso saludo a Kim Fowley y larga vida al noise, la psicodelia y las ganas de escandalizar que ha promovido con sus inventos.

Definitivamente, es un animal.




20.07.2009 18:22 / El legado de Mahoma




De regreso a Uruguay, una de las preguntas que mąs me han hecho es sobre el panorama noticioso al que asistģ durante mi breve estadģa por New York. La pregunta, formulada en general por colegas, en realidad apuntaba a un solo lado: ¿qué lugar tiene la Gripe A en el armado diario del noticiero de equis cadena? Respuesta: Practicamente no lo tiene. Los temas eran dos: los interrogatorios a la jueza Sonia Sotomayor, nominada a ser la principal de la Suprema corte y contando con el visto bueno del presidente Obama, por parte de los senadores del congreso...y Michael Jackson.

La muerte de Jacko seguirá alimentando especulaciones de aquí a la eternidad. Que si el ataque cardíaco, que si se tomaba 40 analgésicos diarios, que si estaba en bancarrota o fue asesinado porque alguien quería su fortuna (las "último momento" apuntaban a que el cuerpo de MJ tendría también quemaduras de segundo y tercer grado). Mientras los kioscos y tiendas liquidan remeras con su imagen y no hay revista que no se ocupe del tema, el verano neoyorquino deparaba otros momentos mąs gratos y en definitiva mąs auténticos porque, a fin de cuentas, hablamos de un tipo que, ademąs, hacģa młsica (en esta última frase cito sin permiso al amigo y colega Andrčs Torrņn, autor de una crņnica excelente -y de lo mejor que he leido sobre MJ- publicada en Brecha el viernes 3 de Julio).

Esas postales, por ejemplo, pasan por uno de esos camioncitos de helado (que habģa visto alguna vez en pelģculas y dibujos animados) que en verano están poco menos que en cada esquina, poniendo al mango la intro de "Billie Jean" y la gente ensayando pasos espontáneamente en la calle mientras el heladero hacģa sonar la registradora al compąs (tomą pa vos y tus cursos de marketing)

"El rey del pop", así se autodenominó. Y le puso sonido al término "pop". Porque dicho rótulo se aplica a tal amplitud de manifestaciones artísticas que trascienden largamente las canciones pegadizas y bailables de tres minutos que suelen empezar en acordes mayores. El "pop", la noción actual de la onomatopeya asociada a la música, arranca a partir de MJ. Jacko lo encarnó y entendió como nadie que un recital es una experiencia audiovisual y nada de mega pantallas en esa época (miren el video que cierra el post: es el tipo haciendo "Billie..." en 1983 cuando el 25 aniversario del sello Motown. El escenario no estará pelado del todo ya que aparece una orquesta cual escenografía que se diluye con cada paso, con cada desplazamiento del tipo sobre las tablas).

También, en los albores de MTV, se mandó a hacer de sus canciones un verdadero evento que iba mucho más allá del mero clip: "Thriller" (dirigido por John Landis) o "Bad" (por Martin Scorsese, nada menos) son cortometrajes, cuentan una historia además de la canción y su correspondiente -y señera- coreografía.

Eso no era necesariamente nuevo. El soul, el funk y sus derivados discotequeros habían hecho de los pasos de baile algo mucho más emblemático que el "mashed potato", el twist y otros de salas de baile para blancos buenitos. El ingrediente sexual (más allá del escandalete, hoy infantil, de "Pelvis" Presley en su época) lo pusieron los negros. MJ lo curtió de pibe mismo y vaya de paso la recomendación par descubrir lo bien que sonaban The Jackson Five y qué buenas canciones tenían: "I Want You Back", "ABC", "Blame It On The Boogie" (una favorita de la redacción, a pesar de la herejía de Luis Miguel de convertirla en un vulgar "no culpes a la noche, no culpes a la plaia, no culpes a la iuvia, será que no me amas"), "Goin' Back To Indiana" y otras tantas. ¿Qué vida normal puede tener alguien que a los 10 años era un ídolo musical y figurita repetida en la televisión? Vuelvo a la nota de Torrón (a por ella) y no puedo coincidir más: si algo no cierra del todo con idea de la muerte de Jackson es que, a estas alturas y a pesar de su inminente regreso, el tipo era poco menos que un personaje ficticio y grotesco que hacía años no daba señales de vida (de música, buena, menos). Y en la última conferencia de prensa, en la que presentó su serie de "últimos"conciertos lucía como una imitación viviente de Skeletor, la huesuda némesis de He-Man.

Si Madonna es "la reina del pop" y hay otros príncipes, princesas y demás figuras de corte monárquica es porque primero vino Jacko. Alguno puede decir: "si pero antes Sam Cooke, James Brown, Otis Redding, Aretha Franklin...". Ok, pero ninguno llegó a tanto, a pesar de su genio. Hay un poco de todos en MJ, un artista que encarna la mejor época del soul y uno de sus sellos más emblemáticos (además de Stax y Atlantic) y que se reinventó (no le quitemos mérito a Quincy Jones quien se puso al hombro "Off The Wall", el disco del renacimiento) a punto de crear una nueva idea de lo que hoy entendemos por "pop music" y de resignificar el pararse en un escenario. Tan solo observen los movimientos cortos, milimétricos o como éstos juegan con la línea de bajo (irresisitible).

Entonces, más vale dejar de lado "Blood on the dance floor", "Invincible", las demandas de los niños y esas apariciones fantasmales y cuasi paródicas de los últimos años. Es lógico que un tipo que nunca quiso crecer se haya tomado el buque a los 50 años. Fin de la cronológica. El tipo hizo buena música. Y es el Rey. Punto.





15.07.2009 18:11 / El legado de Mahoma




Una vez alguien me dijo que al estar solo y lejos de su país conectaba, en busca de serenidad, con lo que nos era común a todos cualquiera sea el lugar del mundo en que nos encontremos: las estrellas. Comparar esa foto del cielo diáfano y poblado de estrellas con recuerdo de otros cielos (aunque los astrónomos podrán decir que el cielo es siempre el mismo. O no. Algún astrónomo que aclare este punto entonces) con el cielo de una noche estrellada en Villa Serrana, en Valizas o en La Figurita. En la "gran manzana" el oteo estelar está algo limitado por los gigantescos edificios y rascacielos (aunque los arquitectos podrán decir que son lo mismo. O no. Algún astrónomo que sea arquitecto que aclare esto). Por tanto, encontrándose este cronista solo y lejos de su país -con el aliciente de estar en una ciudad mágica y ansiada de visitar desde su primer encuentro con la filmografía de Woody Allen- hubo que ir en busca de otros cielos estrellados para conectarse. La compañía natural y permanente de este viaje resultó ser la música de Los Beatles, infaltables compañeros de ruta, me encuentre donde me encuentre.

He intentado teorizar sobre la importancia de su música, pero "importancia" no es algo que aplique a lo que genuinamente siento por esa música a la que día a día le encuentro cosas nuevas. Es importante para mi: sin ese temprano encuentro con ellos posiblemente no hubiese agarrado la guitarra, ni un lápiz o cualquier otra cosa que resultase un canal de expresión en la más fermenta preadolescencia. Entonces, estos días neoryorquinos de caminatas, viajes en metro, excursiones extensas a librerías y disquerías y la razón laboral puntual que aquí me cita me encontraron volviendo una y otra vez a Los Beatles. De azar, nada. Acá mataron a Lennon y eso es algo que aunque uno pretenda obviar, no puede. Lo que supone ser una parada turística más (así figura en los mapas) es un lugar cargado de una extraña energģa que, al menos a mi, me resultó desoladora. Mientras escribo estas líneas, Lennon suena más vivo que nunca desde una radio online del ITunes (beatlesradio.com) cantando la enorme "Rain" (1966, del simple que tambien incluía "Paperback Writer") respaldado por una línea de bajo de Mc.Cartney que es una exquisitez. Pero volvamos al Dakota y crucemos al memorial "Strawberry Fields", calle por medio en Central Park.

Pienso en cuanta iconografía errática se ha usado para describir a Lennon, un tipo que era la antinomia del pacifismo a pesar de que fue su bandera por años. Un tipo que se autoimpuso ser distinto, conflictuado y conflictivo desde su niñez, ácido, corrosivo y dueño de un humor negro espeluznante. Lennon tuvo cualquier cosa en su vida menos paz. Un guitarrista rítimico del carajo, un melodista único y un cantante de rock n' roll como pocas veces se ha visto y oģdo. Dejen de lado "Twist & Shout" como asociación libre a Tinelli. Escuchen el tema con auriculares y simplemente dediquen esos dos minutos y poco a contemplar lo que es la mejor performance vocal de la historia del rock. Nunca nadie hasta ese entonces había cantando en un disco de esa manera. No eran los aullidos de Little Richard u otros desbordes de los rockers de entonces. En "Twist & Shout" hay cansancio, bronca, un derroche de energģa pocas veces visto. Fue la toma dos la que quedó finalmente y la que cierra el primer LP de Los Beatles, "Please Please Me". También fue el ultimo tema en ser grabado en una maratónica y única jornada de grabación: tras cantarla, John se quedó sin voz, literalmente. Los estudios sobre las grabaciones de Los Beatles hechos por Mark Lewishon dan cuenta de que, al día siguiente, los ingenieros de la EMI se iban pasando los auriculares para escuchar esa toma vocal. Nadie podía creer que un tipo hubiese cantado con esos huevos. Si un día consiguen la toma 1 de "Twist...." comprobarán que Lennon se va quedando sin voz segundo a segundo. Ese enojo, esa bronca atragantada era Lennon, más allá de la bed peace y todos los yokoonismos en los que haya incurrido.

Caminé con determinación por la Central Park West, doce cuadras hasta la 72, bordeando el inmenso y hermoso Central Park (donde el sábado me vi un tremendo show en vivo de ¡Calle 13! A la mierda yo y mis prejuicios reggaetoneros!) para llegar al Dakota. Cuando comenzaba a acercarme, los pasos de desaceleraban. Al llegar a la esquina, me senté a mirar el lugar. La energía concentrada allí por años, por los cientos de miles de personas que quieren -como yo- ver el frente del edificio, sacarse una foto, pararse en la vereda donde lo asesinaron...genera un microclima rarísimo. No es joda: entristece. Me paré en la vereda de enfrente, caminé un poco por la calle y me acerqué a tomar la foto que ilustra este post. Me fui sin más a cruzar al parque y ver el memorial.

No me movió un pelo. Ni el la leyenda "Imagine", ni las flores, ni la gente que mira la placa de "Strawberry Fields" y reflexiona, ni nada. Lennon en bronce no es Lennon, allende el sincero cariño de la gente que alli va o de la novelería turística de sacar la foto. Quería volver, prender la computadora y escuchar al Lennon genuino. En su lugar me encontré a José Feliciano haciendo una tremenda versión de "In My Life" (el eslogan de la radio es "Beatles music, covers and more") y, tras cartón, "Girl" y con ella el cielo estrellado que estaba esperando para hacer contacto con mi casa, con mi primer acorde mentido porque los dedos duelen al pulsar, con mi padre -quien me enseñó el acorde- poniéndole un candado al estuche de la guitarra porque había dejado de hacer los deberes, con mi primer disco, con mis amigos, las mujeres que quise y a la que quiero, con el Copacabana en Sarandí y Misiones, con los ensayos para tocar en aquel baile de Aebu, con la vista de cada madrugada al despertarme desde mi casa en Ciudad Vieja y su pavorosa calma de los domingos.

Con quienes hayan llegado al final de estas cuitas.




06.07.2009 18:33 / El legado de Mahoma




El tema que se roba la agenda no escapa a las asociaciones con tópicos diversos: el cine en este caso. Es así que por allí podrán leer artículos llamados, por ejemplo, "Como el séptimo arte retrató la pandemia", "El cine nos lo advirtió", "La epidemia en celuloide" y hacer un repaso a títulos como Epidemia (Outbreak, 1995, dirigida por Wolfgang Petersen) o Exterminio (28 Weeks Later..., 2002, por Danny "pagale a los niños hindúes que actuan en tus películas" Boyle). Films que retratan mundos caóticos atacados por esos enemigos invisibles que son los virus. Para evitar confusiones "El amor en los tiempos del cólera", vale aclarar, no entra en esta categoría.

A la redacción de El Mahoma Social Club no entra nadie. Están todos con gripe y tememos que el contagio se expanda. Y eso que oyeron la advertencia del MSP de evitar lugares cerrados, con escasa ventilación y donde se registren aglomeraciones...por eso fueron a ver el recital del prócer del reggaeton boricua, Daddy Yankee, que actuó ayer al aire libre, bajo lluvia y con tormenta eléctrica. No solo no pueden venir a trabajar sino que a muchos se les arrugó el tapabocas y al que tuvo más suerte lo va a visitar el médico de radio el jueves de tarde. A la única redactora que quedó en pie le encargamos un artículo sobre "grandes películas sobre la paranoia". Desde que volvió de Buenos Aires de saludar a una tía nadie la saluda y muchos temen que ella sea la agente portadora de la AH1 N1. Eso si, fue la única que no fue a ver a Daddy Yankee y por eso se mandó este artículo.

"El Pistolero" (Henry King, 1950) por Camila Viola de Parada (*)

La sociedad entre Gregory Peck y el realizador Henry King (que dirigía desde antes del sonoro y tenía su trayectoria) dio lugar a unas cuantas películas. Bíblicas ("David y Betsabé"), bélicas ("Twelve O'Clock High") y un par de western de los cuales éste es el mejor. Lo más curioso de "El pistolero" es que su protagonista pasa tres cuartas partes de la película sentado a la mesa de un bar. Todo lo que ocurre, o amenaza ocurrir, se debe a la neurosis colectiva que despierta esa presencia.

En el primer minuto del film, Jimmie Ringo (Peck) llega a un pueblo, desmonta y va a un bar. Acodado a la mesa puede escuchar el murmullo. No busca problemas, está de paso, quiere tomar un whisky e irse. Claro, su fama lo precede: Ringo es el pistolero más rápido del oeste, con pasado de forajido y buscado en varios estados. Aún así, no está dispuesto a disparar una sola bala. Al reconocerlo, un triste matoncito quiere darse dique y ser el primero que se la de a Jimmie Ringo. Mala idea. El pistolero busca escapar de su pasado pero sus dedos siguen rápidos. Ringo sigue viaje rumbo a Cayenne, pero los tres hermanos del matoncito lo siguen. Podría ser perfectamente el prólogo de la película y uno seguramente espere un western lleno de acción y cuerpos volando sobre los techos del saloon. King y Peck logran uno magistral, lleno de tensión y donde el personaje no disparará una sola bala más.

A su llegada a Cayenne, Jimmie repite el procedimiento. Al pedir un whisky se topa con un cantinero que supo cabalgar con él (en los western "cabalgar" suele ser sinónimo de haber afanado unos cuantos trenes y no pocos bancos...el clisé descalificador del western como " películas de vaqueros contra indios" aplica a una ínfima minoría dentro del género). El cantinero (el gran Karl Malden, de pie, que se peló la semana pasada con 97 ñoquis) le avisa al alguacil que Jimmie Ringo está en el pueblo. Mientras Jimmie se sienta a tomar su café y comer su bife, el rumor empieza a recorrer el pueblo. Los hombres del lugar comienzan a especular con cuanta gente vino a matar. Uno, símil de aquel que la quedó en la cantina del primer pueblo, dice que Ringo "está viejo y que seguro ya no es tan rápido". Los niños escapan de la escuela y se turnan para ver por la ventana del bar. Y la bola seigue corriendo: que mató a 50, que el legendario Wyatt Earp le tenía miedo, que es un asesino despiadado. Un lugareño, más veterano, está convencido que Ringo mató a su hijo, aunque no tiene mayores argumentos. Que lo hubiese matado el más rápido le habría dado algo de redención heroica, suponemos. Entonces decide ponerse de francotirador, apuntando a la puerta del bar con un rifle desde un balcón. Mientras la paranoia sigue alborotando al pueblo y todos imaginan una sangría de un momento a otro, Jimmie Ringo sigue sentado a la mesa y no tiene en las manos más que una pequeña navaja con la que talla una madera.

En realidad, la visita si tiene un motivo. En Cayenne está la mujer que Jimmie aún ama y a la que no vio durante ocho años. Tampoco conoce al hijo que ambos tuvieron, uno de los tantos críos que se agolpan al bar tratando de ver al famoso pistolero. Jimmie solo quiere ver a su mujer y a su hijo y largarse: sabe que lo vienen a buscar y sabe que siempre va a aparecer uno que quiera ser el héore de la jornada. En la mejor escena de la película, Ringo divisa al francotirador y logra llegar hasta él para luego encerrarlo en la oficina del sheriff. En ese momento llega una comitiva de damas del lugar que pregunta por la máxima autoridad y se encuentra con Ringo sin saber de quien se trata. Éste se hace pasar por un paseante consternado por la presencia del pistolero y escucha todo tipo de historias y represalias ideadas por ese grupo de honorables señoras. "Hay que colgarlo y quemarlo vivo"- dice una. "Seguro vino a matar a más, es un asesino sangriento"-complementa otra ante la incredulidad de Ringo quien trata de convencerlas de lo contrario. Cuando el pueblo está a punto de estallar por la bola que se genera en torno a la presencia de Ringo, él decide irse tras ver a su mujer y conocer a su hijo.

Pero el pueblo debe justificar toda esa psicosis colectiva y no lo van a dejar ir tan fácil. No puedo dar más detalles, sería revelar la resolución y ahí está la película (tomen el "ahí" como sinónimo del lugar que prefieran para ir por ella) para que comprueben como, en definitiva, lo que la masa quería en el fondo era que se desatase la sangría y sentir esa sensación confortable que brinda pertenecer a la mayoría paranoica.

Y hablando de Ringo, este 7 de Julio cumple 69 años y nos va poner este video con Los Beatles ejecutando esa maravilla que es "Hey Bulldog".




29.06.2009 19:14 / El legado de Mahoma




Soy uno más de los que escuchó "Bipolar", lo nuevo del Cuarteto de Nos, filtrado en la red. No se si se trata de la mezcla definitiva o qué pero reconozco que suena de puta madre y que reedita méritos varios sobre los que hablaré más adelante. Tampoco, tratándose de el Cuarteto, me termino de creer si la filtración es accidente, estrategia de venta o qué. De veras, pueden tildarme de ingenuo redimido. De lo que no dudé fue de la veracidad de la noticia de que Riki Musso no integraría más la banda. Otros amigos y colegas me dijeron que no podía ser, que seguro sería estrategia de venta, que el disco se llama "Bipolar", que son dos "Musso" y varias asociaciones en ese plan. Yo recordé una tarde en el estudio de Riki cuando tuve la chance de entrevistarlo para Brecha, hace tres años, cuando la presentación en sociedad de "Raro". La noticia me cerraba por todos lados.

Aquella tarde en el estudio y sala de "Tío Riki" la recuerdo por la fascinación que tenía meterse en la cocina de la banda y ver de cerca la impactante y talentosa usina de ideas que es el tipo. Pedales de efecto armados por él mismo, experimentos sonoros (en aquel entonces me encantaba el solo de guitarra de su tema "Autos nuevos", el cual no tiene guitarra sino la propia voz de Riki pasada por la computadora y por varios efectos) y escuchar parte de lo que sería su disco solista, "Servo" (editado por Perro Andaluz más adelante ese año). Riki me parecía el ancla en el irreverente y estrambótico Cuarteto de Nos de los 80' y primeros 90'. Cuando le pregunté con qué obra de el grupo se sentía más afín me nombró temas como "El guardian del zoo" o "Cuna de colores". Nada más lejos de "Raro" y la prolijísima producción de Juan Campodónico. También me dijo, con total sencillez y una honestidad poco recomendable a la hora del marketing (aspecto que le era indiferente, por lo menos) que lo único que le importaba era tocar mejor la guitarra. Y también escuchamos el disco, tema a tema. La mayoría no le gustaban demasiado, otras los salteó, en una dijo "acá me gusta como toco" y mostró entusiasmo expreso en la primera canción, "Nada es gratis en la vida", la cual consideraba la mejor del disco. También me mostró un tema, "La antorcha humana", que preparaba para un próximo disco de El Cuarteto, o eso creo recordar. El tema no está en el disco nuevo. Escuchando la tónica de "Bipolar" es comprensible.

Intermedio. No creo que Riki esté loco ni mucho menos, si es que tuviese una acepción adecuada para tal vocablo, Pero un informe de la revista argentina La Mano sobre los chalados y el rock me lo trajo a la memoria. En el informe había perfiles e informes puntuales sobre artistas como Peter Green, Syd Barret, Brian Wilson, Roky Erickson, Daniel Johnstone y Tanguito (esto, evidentemente, mé sonó a hacer valer la localía. De talento bastante discutible lo único que lo liga a los anteriores es haber estado chapita. Talento discutible no, Tanguito era un espanto). En la mayoría de los casos, se emparentaba locura con genialidad. En otros, se lamentaba que lo errático del accionar de un músico tal haya privado al público de otro tipo de producción. También se hablaba de la locura más amigable, de esa que cae hasta casi simpática. Riki no precisa de una secta religiosa, ácido ni padecer ninguna fobia para crear su delirante universo sonoro. Que seguramente sea delirante para un escucha cualquiera y para él lo más normal del mundo. Lo contrario a raro, puede decirse.

Fin del intermedio. Sigo escuchando "Bipolar". Roberto insiste en sus crónicas de outsider narradas en primera persona. Aunque repetido lo salvan sus dotes de habilísimo melodista y el ingenio de sus letras, cada vez más orientadas al rhymin' hip-hopero. Juega con las palabras y siempre consigue que alguno de sus temas prenda casi de inmediato. El disco suena bien, efectivo, contundente, la búsqueda sonora se aggiorna (hay mucho de The Killers en algunos temas) pero de a ratos lo encuentro, como decir...falto de locura. Riki está, claro, aunque haya que agudizar el oído para rastrear su ejecución entre la catarata de palabras de Roberto y la potente base rítmica. Creo que El Cuarteto, por exitoso y siempre vigente que sea, lo va a sentir. El escucha no. Ahí están sus discos, sus asociaciones con Maslíah, sus insólitos videos caseros en Youtube y hasta se lo puede ver en tv gracias a "Reporte Descomunal" (TV Ciudad).

Desde "Recital de M", de Maslíah y Musso, aquí está (gracias al trabajo del cameraman de platea, quien sea él) "La antorcha humana" desde la Sala Zitarrosa. Una pena no esté en el disco.




22.06.2009 12:19 / El legado de Mahoma




Prólogo. Es claro que uno no suele retener cada momento exacto en que descubre a un artista y a su obra, sin embargo siempre hay excepciones. En el caso del -desconocido por estos pagos- Kenny Rankin, tengo el momento grabado, valga la involuntaria redundancia ya que voy a apelar a los nostálgicos de la era del cassette. Quizá algún lector recuerde qué inmensa diferencia había entre los de edición local y los importados: la carcaza con la información en letras grabadas sobre el plástico, la cinta de mejor calidad y hasta un sonidito caracaterístico que anticipaba por unos segundos al primer tema, a modo de información de que la colilla de cinta en blanco había terinado. Así se tratase de algo llamado "20 polcas eslovenas en primavera", si venía en cassette y de prodecendia foránea, despertaba curiosidad.

Volviendo a Rankin, éste llegó en cassette: un obsequio con recomendación por un amigo de mi viejo, del que era antiguo compañero de tropelías sonoras y un extraordinario melómano que creyó encontrar en ese artista (y en su disco "Silver Morning") un descubrimiento que mi progenitor iba a saber valorar partiularmente. La belleza de la obra en cuestión y las bondades de Rankin como virtuoso cantante y guitarrista pasaron a la siguiente generación y, por eso, mi hermano y yo nos sentimos un poco solos lamentando la muerte del artista, ocurrida el 7 de Junio a los 69 años. El "efecto obituario" suele acercarnos más aún a la obra o recordarnos de buscar aquel y expandir la pesquisa a otros discos, como si se tratase de hacer tardía justicia. Por suerte, contamos con El Mahoma Social Club que hace un mea culpa reconociendo su veta necrómana para recordar y recomendar al gran Kenny Rankin. Con que alguno de ustedes se acuerde de ir tras la música, estamos prontos. Serán recompensados.

Dueño de una soberbia voz de tenor y de una asombrosa capacidad de improvisación, Rankin era además un guitarrista exquisito que combinaba su técnica jazzística con toques de bossa nova. A los 25 años integró la formación con la que Bob Dylan grabó el mítico "Bringing It All Back Home" (aquel en que cometió la "herejía" de abandonar las raíces folk, pasándose a la guitarra eléctrica) y apenas dos después, en 1967, comenzaba su carrera solista. Por ese entonces se volvió habitué del programa del host Johnny Carson, quién se declaró fanático de Rankin. También fue artista de apertura para los monólogos del polémico comediante George Carlin (fallecido hace poco tiempo) durante varios años. En sus primeros discos mostró una de sus virtudes más notorias: reinventar el cancionero de sus colegas, pasado por el tamiz de un sonido que se volvía marca de fábrica. Sobran las pruebas para comprobar que, con lo que muchos harían un simple y prolijo cover, Rankin podía redescubrir y sorprender. Paul Mc.Cartney es confeso admirador de su obra y considera su versión de "Blackbird" como la mejor que se ha hecho, lo que motivó a que Rankin fuera invitado a tocar en la introducción de Mc.Cartney y Lennon post mortem en el Rock N' Roll Hall Of Fame. Ésta y la de "Penny Lane" (otra joyita) están también en nuestro recomendado Silver Morning. Su alejamiento de las melodías tiene también sus detractores. Quizá algun purista beatle pudiera sentir escozor al escuchar su versión de "I've Just Seen A Face", acercamiento de Mc.Cartney al country circa 1965 (está en "Help!"), la cual está grabada a modo de balada jazz.

De bajo perfil y grabaciones esporádicas, fue pionero en grabar sus canciones apoyado por una multitudinaria orquesta, tal como da cuenta "The Kenny Rankin Album" (1976). Si bien sus versiones son buenas y variadas (van de Donovan a Curtis Mayfield, de Joao Gilberto a Dylan) es en sus propias composiciones donde más impacta. La pastoral y etérea "Silver Morning" arranca el disco, mucho más orquestada que el resto que de los temas, más despojados y en plan acústico. El desempeño vocal, para variar, en este tema es absolutamente conmovedor. "In The Name Of Love" y "Haven't We Met?" fusionan bossa y jazz, lo mismo que su versión de "Berimbau" de Baden Powell y su pasado folk queda explícito en "Pussywillow Cattails" (de Gordon Lightfoot) y en "Killed a Cat". Si era posible embellecer aún más esa joya del soul llamada "People Get Ready" (de The Impressions), le faltaba pasar por la voz y la guitarra de Kenny (hay también una preciosa versión de Rod Stewart).

Si quedase alguna duda de los méritos aquí expuestos, el sección "videos de Kenny Rankin levantados de Youtube" de EMSC ha seleccionado una reciente versión en vivo de "Haven't We Met?", que suena casi tan bien como en aquel cassette, en el que -para este cronista- fue donde siempre sonó mejor.




15.06.2009 17:31 / El legado de Mahoma




Hace algunos años, el fanatismo por Jethro Tull me llevó a Buenos Aires. A la mañana siguiente, cruzando el río se me ocurrió que había sido testigo de un show que muchos hubiesen querido ver. Me sentí privilegiado y entonces vino el click: ¿por qué no escribir sobre ello? Una vez terminada la reseña, pensé qué hacer con ella. Por ese entonces yo era un disidente de la Licenciatura en Comuniación y me encontraba estudiando comunicación en la UTU y en ambos lugares me la pasé escuchando la colección de máximas con las que muchos han cometido el error de intentar desmotivar a los estudiantes: "el medio está lleno", "es muy difícil entrar", "si no conocés a nadie adentro, no entrás". Pobres latiguillos que servían de escudo en plan de expiar culpas, no sea cosa que no se progresase en el medio por culpa de docentes y autoridades.

Mi mayor atrevimiento fue mostrar la nota. No porque creyese que no fuera buena, sino porque para tal fin elegí a Brecha, semanario del cual era disciplinado lector de cada viernes. Comprado, garroneado o rescatado de un parrillero, Brecha me apasionó desde siempre fundamentalmente gracias a su sección cultural y, más que nada, por El Ocho: suplemento cultural culpable de que este escriba se apasionase con el periodismo editorial cultural. Complemento y guía fundamental para mis raid de cine, teatro, recitales y tablados. Ahí escribían Guilherme de Alencar Pinto, Ronald Melzer, Andrés Torrón, Pablo Ferré, Fabio Guerra, Alfredo Goldstein, Rosalba Oxandabarat, y en la contratapa estaban las columnas de Leo Maslíah. O de Fernando Schmidt, o el "Experimento Ponsomby" del Eyhe. Si publicar en Brecha sería un honor, hacerlo en El Ocho era lo máximo a lo que podía aspirar entonces.

La nota la recibió Rosalba , editora del suplemento, una de esas tantas firmas a las que no les tenía un rostro asignado. Le gustó aquella modesta reseña y me dijo de una- "¿qué más tenés?". Le propuse otra de inmediato, la que se publicó un mes después. Debuté en la sección cultura con un informe sobre el catálogo del sello Orfeo -comprado por EMI- y sus gemas entonces ocultas en estantes de algún depósito (quisiera creer que fue uno de los tantos empujes a que algún sello reparase en el hecho de que no podía ser que tantos buenos discos no conociesen reedición en CD). Sin embargo, aunque complacido con formar parte y compartir página con muchos de mis referentes (varios de ellos, luego amigos) mi nota de El Ocho tardó en llegar. Por años, aunque los caminos de la profesión me fueron llevando por otros lados y me alejé y regresé varias veces al redil, siempre busqué mantenerme cerca del semanario y su suplemento. Después de años de escuchar ese triste latiguillo, un medio me había abierto una puerta sin preguntar de parte de quién venía ni nada de lo que me auguraban iba a suceder. Como si fuera poco, el medio que traía mi suplemento preferido.

Aún cuando el número 100 no sea particularmente significativo, me resulta increíble haber llegado al centenar de artículos para este club de lectura virtual de Montevideo.com y para este post hubiese preferido un tópico más festivo. Lo cierto es que el pasado viernes, mediante un editorial de Rosalba, me desayuno con que El Ocho no saldrá más. Aunque el recuadro indica que la página de entrevistas, cartelera y críticas "se muda" dentro del cuerpo del semanario -a la sección Cultura- pude reconocer el espíritu del texto de mi editora y amiga: ahí había una clara despedida. Quizá El Ocho mute en algo más, el tiempo dirá. Lo que si creo que el medio, por culpa de la coyuntura, la crisis o lo que sea, se queda sin un lugar clave donde aliviar esa ineludible e insportable agenda de politiquería, actualidad e interés general que nos abruma día a día. Un lugar que -dicho desde el lugar de lector, no como eventual colaborador- era por muerte el mejor suplemento que abordó el panorama cultural de este país (junto con El País Cultural) hasta la llegada de La Diaria (con mucha gente que supo pasar por Brecha previamente). Suplemento del que tuve el alto honor de ser parte y al que voy a extrañar como cada uno de los viernes en que me lo perdí, por una u otra razón.

No tenía ganas de escribir, lo confieso. A su vez, elijo esta vía para canalizar algo de la tristeza que me provoca esta partida sin olvidarme de los compañeros de éste y otros medios cuyo laburo se vio afectado últimamente, en tiempos en que la prensa escrita atraviesa uno de sus momentos más jodidos de la prensa escrita.

Se acabó la vuelta. La puta madre que lo parió.




08.06.2009 17:30 / El legado de Mahoma




Asociados de por vida al hit contestatario "La marcha de la bronca", el dúo Pedro y Pablo tiene en su haber una colección más interesante de canciones más allá de ese archiconocido ejemplo. "La marcha..." de hecho podría integrar esa lista de canciones quemadas, ya no por sus intérpretes, sino por todo mundo: en este caso las culpas bien podrían repartirse desde un programador de radio (sale mucho en "Aquí está su disco" de Cx 20, pegada a "Dueño de nada" de El Puma) a quienes musicalizan los comité de base....no hay quién no la sepa. El tema, de todos modos, es una buena canción inspirada en esa extraña joya Dylaniana que es "Rainy Day Woman 12 & 35" (la palabra "bronca" abriendo cada verso remite al ataque con el que Dylan comienza cada verso de aquella con la frase "They stone you"). Ya ven: inexorablemente caímos en "Marcha de la bronca" cuando el artículo quería ir para otro lado. Maldición.

Ni Jorge Durietz era "Pedro" ni Miguel Cantilo, "Pablo". Ni a la inversa. Entre bíblico y de Hannah-Barbera, el dúo lanzó hace casi 40 años el simple "Yo vivo en esta ciudad" (acá si me pongo de pie) y eso amerita que se reunan para un show que tendrá lugar el miércoles 17 de este mes en el Teatro Maipo de Buenos Aires. "Yo vivo..." es una crónica mirada juvenil irónica pero cariñosa hacia la conservadora sociedad bonaerense de entonces a través de una encantadora melodía en tiempo de fox-trot. Si bien es hija de un momento, bien podría aplicarse a nuestros días, salvo por el verso aquel de "aunque guadañen mi pelo a la fuerza, en un coiffeur de seccional" que ya quedó como un apunte definitivamente nostálgico.

Hay un par de puntos que hicieron de Pedro y Pablo uno -o dos- de los artistas preferidos en la selección musical de la redacción. Uno, las armonías vocales. Capaz que ninguno de los dos es un cantante tremendamente dotado pero cuando armonizan logran algo único: el fraseo "tranqui" de Durietz y el toque de la voz áspera y las notas altas de Cantilo los vuelven inconfundibles. Lo otro, las letras. En un panorama en el que entonces en Argentina destacaba Spinetta, Miguel Abuelo y no muchos más, Cantilo proponía un folk-rock contestatario con letras con buena dosis de poesía y humor, agregando un toque arrabalero en el canto y en las melodías (otro buen ejemplo de los encuentros eventuales entre rock y tango de entonces puede ser el bandoneón con el que cierra "Laura va" de Almendra o mismo "Más largo que el ciruela" de Los Shakers). Tres, un promedio de buenas canciones en pocos trabajos discográficos que hace que sea más llamativa su producción. De los pocos discos que dejó Pedro y Pablo en ese período, aquí está el mejor: Conesa de 1972.

En Conesa, el dúo suma más instrumentos electricos a su formación originalmente acústica, lo que lo pone dentro del extraño y a veces arbitrario sitial de "discos de rock". Comienza con "Padre Francisco", una de esas canciones tan perfectas que si el disco terminase exactamente allí podríamos darnos por satisfechos. A través de la prédica de un sacerdote -imaginario o no- Cantilo aprovecha para castigar prejuicios y persecuciones ("no le preocupe que lo llamen comunista", dice un verso) y clases dominantes ("ya no podemos darle al César, lo del César/pues se lo lleva sin pedir). La melodía es tremenda y el trabajo vocal de ambos, notable (en el disco "Cantilo Clásicos" hay una versión con Ricardo Mollo que etsá igualmente buena). Luego sigue un adelanto de lo que sería la vida del compositor. Cantilo había elegido viir en comunidad en El Bolsón, localidad rural de Córdoba donde iban a parar artesanos, músicos y demás que aquí seguramente terminaría entre Valizas y Punta del Diablo. Primero con "Blues del éxodo", otra gran canción que da cuenta de un montón de gente abandonando la urbe ("hermano mío, toma lo tuyo y unete") y luego con la tranquila "El bolsón de los cerros" (si la primera es de cuando iba en camino, ésta es de cuando ya estaría seguramente instalado consumiendo todo lo que la naturaleza provea). Si bien el disco tiene un nivel parejísimo, hay otros dos temas despegados. "Apremios ilegales" es ruidosa y cantada a los gritos. No es otra cosa que la denuncia de cuanta razzia o cualquier otro procedimiento policial violento hubiera en la vuelta. La única forma que haya escapado a la censura es porque salió algunos años antes de que la democracia cayese definitivamente. A ver...¿qué otra canción de ese tiempo podría haberse editado con una letra que dice "apremios ilegales, abusos criminales, tu condición humana violada al placer" y más adelante "apremios ilegales, dolores genitales, pistolas y cuchillo por toda tu piel" para terminar "¿hasta cuando todos disimularán lo que saben y prefieren callar?". Cantilo debe preguntarse cómo escapó con vida. Pegada a "Apremios..." viene la hermosa "Catalina Bahía", una de las mejores canciones de amor que yo haya escuchado jamás viniendo de un cantautor de habla hispana. Todo eso está en "Conesa", disco que anda en la vuelta en formatos varios o que sugiero vayan recolectando byte por byte.

Como última contradicción de este artículo, dejamos un video. Nada menos que...¡La marcha de la bronca! ¡Claro que si! Es una presentación de J&M light, light hasta en el precio.




02.06.2009 18:20 / El legado de Mahoma




El cine lleva años luchando contra la televisión. Al atractivo del cine doméstico, realzado con la utilización -posterior- de proyectores Super 8, VHS, DVD, Blu-Ray y demás formatos para la proyección doméstica, hay que sumarle la descarga de películas o las páginas que facilitan el visionado de series y películas. Los efectos especiales se han quintuplicado de un tiempo a esta parte llegando a ejemplos que confunden directamente el lenguaje audiovisual con el efecto que produce un videojuego, aún cuando la ecuación pueda deparar una buena película.Que en cualquier caso tendría otros méritos más atendibles. No conozco una sola película buena por sus "efectos".

Recientemente a nuestro país llegó la tecnología 3-D (algo que los que tenemos treinta o más llegamos a conocer gracias al Viewmaster y sus discos de diapositivas, que Dios lo tenga en la gloria). La novelería pudo a cualquiera pero creo que no desquició a nadie. El efecto está genial pero, en el caso de este escriba, viene acompañado por una migraña posterior posiblemente justificada por la película oleaginosa que poseen los lentes tras varias proyecciones sin haber sido limpiados. Antes que el 3-D hubo muchos intentos de sublimar las dimensiones que, en realidad, nuestros ojos puede captar en una mirada o un plano. Cualquiera que guste de ver cine clásico puede dar con algún blockbuster (aquellas épicas de presupuesto sideral con elenco multiestelar y 700 mil extras) que rece en su presentación: "Intriga en Vichadero", filmada en CinemaScope. Esta técnica, desarrollada por Panavisión, ampliaba la imagen con lentes anamórficos especiales que iban directo a la cámara.

Por nuestra parte, este equipo de redacción de El Mahoma Social Club, prefiere una demencia tal como lo que representó el CINERAMA. Y aquí corremos con la desventaja de no tener la memoria o, cuanto peor, los años vividos para poder hablar con propiedad sobre este sistema desarrollado a principios de los 50' para, una vez más, hacer que le gente se despegase del chupete catódico y fuera al cine.

El Cinerama era una quimera, una locura. En pocas palabras buscaba imitar lo que podía ver el ojo humano y hacer las películas más "reales". De ahí la foto que ilustra el post, una escena de "This Is Cinerama" (doumental de 1952 con que se dio a conocer este sistema) en la que el espectador "vivía" el estar sentado en un carril de la montaña rusa. La pantalla era curva y estaba dividida en tres pero solo la franja del medio era visible al entrar al cine, las dos de los laterales estaban tapadas por cortinados.

Para filmar se requería tener tres cámaras sincronizadas. Si esto parece un imposible, el desafñio mayor estaba en la proyección ya que se requería también de tres proyectores de 35 mm igualmente sincronizados (y si: una triple cabina).El sonido también tuvo mejoras para su implementación y no podía faltar el "rollo alternativo": una breve película de disculpas de parte de sus presentadores cuando uno de los proyectores dejaba de funcionar o se enlentencía respecto a los dos restantes. Por otra parte, tal como ven en la foto, la imagen está dividida en tres y lo que al principio puede resultar excitante, imaginamos debe ser tedioso a los veinte minutos hasta provocar la citada migraña tridimensional.

Aquí en Uruguay, la tecnología llegó más tarde (a principios de los 60') y en el cine Eliseo (actualmente Auditorio Nelly Goitiño del Sodre) donde se proyectó "La conquista del oeste", aquel mítico western de tres horas, super reparto (ahí si no faltó nadie, de Wayne a Jimmy Stewart pasando por Henry Fonda y Debbie Reynolds) y tres directores: John Ford, George Marshall y Henry Hathaway. Ésta y "El maravilloso mundo de los hermanos Grimm" fueron las únicas dos películas con contenido realizadas en Cinerama. El resto eran, sobretodo, documentales turísticos o demostraciones de aeronáutica y/u otros deportes. Algún segmento de estas películas es netamente propagandístico en épocas del maccartismo y la persecuta comunista.

Gracias a una reciente reedición en DVD de "La Conquista..." (hubo una primera que tenía las tres líneas de la pantalla de Cinerama) se puede ver como disco extra a la película el documental "Cinerama Adventure". Éste se encarga de repasar la historia del sistema, creado por Fred Waller y comercializado por Merian C.Cooper (co-director de la primera "King Kong" de 1933) que tiene como orígen un simulador creado para entrenar combatientes para la Segunda Guerra Mundial el cual precisaba de cinco cámaras en sincro. A su lanzamiento fue un éxito. Tanto que comenzó a aparecer el sufijo "Rama" en todo lo que fuera (me viene a la cabeza el "Bowlarama" donde Homero Simpson, Barney y el resto juega a los bolos). "Cinerama adventure" hecha una mirada cariñosa hacia el sistema (que no duró mucho, máxime con todos los reveses técnicos que tenía) y contiene un extraordinario material de archivo incluyendo tomas del rodaje de alguno de los documentales. Hay una escena espectacular filmada desde un avión que pretende sobrevolar un volcán cuando uno de sus motores comienza a fallar...hay que ver lo que sufre esa gente hasta que el aparato empieza a tomar algo de altitud que lo aleje del volcán.

Hay en el mundo algunas salas que conservan el formato (todas en los States, desde ya) y a pesar de que no pudimos ser testigos privilegiados de su funcionamiento, vaya este saludo de nuestro club para ese intento delirante que, con creatividad, buscó hacer saltar al público en sus asientos y darle esa cuota de genuina aventura que lamentablemente jamás hallaremos en la pantalla de la TV, ni de plasma, cristal líquido o de lo que sea que estén hechas.




25.05.2009 19:08 / El legado de Mahoma




Foto: Afiche original de "The Dirty Dozen" (Robert Aldrich, 1967) con Tarantino ocupando el lugar de Lee Marvin. Genial y sencillo fotomontaje: síntesis de un tipo que recicla el cine que lo apasiona, toma de los que admira y convierte todo en algo único que te deja el culo al borde de la silla por 2 horas y media, como si nada.


Francia, 1944. Un soldado alemąn se acerca a una chica en Francia. Es tarde, quizá de madrugada. Ella se encarga de armar la marquesina de la sala de cine que regentea. El soldado, cinéfilo e interesado, saluda a la hermosa mujer y celebra -asombrado- que esa noche se proyecte una película del director alemąn G.W.Pabst.

"Aquí en Francia respetamos a los directores, no importa de donde provengan"- contesta la chica. Como en decenas de líneas como ésta en la película, Tarantino está hablando de si mismo. Quentin no está haciendo "Hollywood movies" y de hecho ésta rompe con varios de los convencionalismos actuales del cine industrial. El hombre, siempre creativo, siempre megalómano, quiere provocarnos y divertirnos en cualquier parte del mundo y es de los raros casos en los que un director hace prácticamente lo que se le canta con su película (y sino, no quisiera imaginarme lo que podría ser una versión "censurada" del film en cuestión. Tarantino dice, además, algo que ha dicho Woody Allen en sus películas: "en Europa respetan a los autores").

Guste o no, "Inglourious basterds" (así, mal escrito a propósito) es una obra personalísima y a la vez una experiencia furiosamente divertida, sangrienta y visceral como pocas. Acierta en varios frentes, falla en otros, pero en cualquier caso -y retomando el post anterior, también dedicado a QT- hace de lo suyo más que una salida o un objetivo pasatista: el cine como experiencia. Homenajea y bastardea a sus referentes sin miramientos y llega a ser genial salvo en los momentos (los menos) en los que se mira el culo y se lo aplaude.


Pero hay que agradecerle esa capacidad de abrir todo el tiempo la caja de sorpresas en una industria donde el cine se ha vuelto predecible hasta en sus vueltas de tuerca. Tomar un hecho histórico que ha alimentado cientos de películas y deformarlo para contar los hechos como a él le hubiese gustado que fueran. Aquí también gusta de llenar de guiños pop, referencias cinéfilas y anacronías como ambientar una escena (¡de la Francia ocupada de los años 40'!) con un tema de Bowie. Y le sale bien, qué quieren que les diga. No hay nada en Inglourious Basterds que no hayan visto en otros films de Tarantino, salvo una predilección por el gore que no estaba prevista en el programa y una saludable vuelta a un humor negro explosivo que se venía extrañando desde Pulp Fiction (hay una escena, me reservo cual, que me recuerda la inmortal de Christopher Walken -explicando a su pequeño hijo Butch- como tuvo un reloj en el culo en la guerra).


Usted preguntará porque el redactor separa en pequeños capítulos esta nota. Me inspiró Quentin que ,una vez más, separa en capítulos estas dos historias improbables (¿improbables?) en la WWII. Una, la de los "Basterds", el escuadrón de doce soldados judeo americanos liderado por el Teniente Aldo Raine (genial Brad Pitt, aunque con varias poses a lo Lee Marvin en la citada referencia "del patíbulo") cuya misión es salir a cazar Nazis por la campiña francesa y quitarles la cabellera. Ese detalle le ha hecho ganar un apodo a Raine: "el apache". Los soldados de una y otra tienda se conocen por apodos. Esto, volviendo al tema del humor, depara un dialogo memorable entre el Coronel "cazador de judíos" Land y Aldo "El apache" Raine. El coronel está interpretado por un tal Christophe Walz, actor austríaco del que confieso jamás haber escuchado hablar y que se roba la película (una cosa no tiene porque tener conexión con la otra, desde ya). La otra historia es la de una chica francesa que huye de la persecución del propio Land y años después abre el cine: el que aquel oficial alemán pretende usar como sitio para films de propaganda. Hablando de Ministro de Propaganda, Goebbels está representado como una especia de empresario hollywoodense y Hitler como el histérico a la cabeza del sello que debe dar la aprobación a las películas. La chica busca venganza, tal cual los "Basterds", y la escalada de violencia no va a parar. Según Eli Roth, judío tambien, la película es "kosher porno": todo lo que a él le hubiera gustado que sucediese. Roth interpreta al soldado más sanguinario de los "Basterds", Danny "The Bear" Horowitz. Otro guiño, ya que Roth es director de la escabrosísima Hostal (producida por su amiguete el Quentin). La película guarda escasa relación con "Quel maledetto treno blindato" (Sergio Castellari, 1977, peli bajable, subtítulos en español inaccesibles) cuyo título en inglés es "Inglorious Bastards" (ahora si, bien escrito) salvo por algún detalle gráfico remitente a algo que podría haberse considerado "spaghetti war movie".


"Spaghetti war movie"...altamente probable en manos de Tarantino. La combinación de géneros es su marca de fábrica. En cualquier caso, es de los pocos directores que actualmente transmiten de forma tan visceral su amor por el cine y van por el disfrute. Sigue siendo, además, un talento a la hora de montar un plano, de imprimir ritmo al relato, de...de...perdón, retomo ¿hay algo más importante que ir al cine a pasarlo bien?




19.05.2009 10:07 / El legado de Mahoma




Nota de la redacción: El Mahoma Social Club lamenta las recientes demoras en la publicación de su artículo semanal. Una serie de confusos y alocados episodios, vicisitudes y avatares se han interpuesto entre este redactor y su tarea. O sea: mal yo. Las disculpas del caso. Y del caso anterior, también.


Hacia tiempo que no discutía tanto con persona alguna acerca de una película. Quien me prestó la copia de DP (película que no ha visto la luz, inexplicablemente, en nuestro medio ni en sala ni en DVD), un cinéfilo acérrimo me advirtió que era "malísima". Seguidor y afín a la cinefilia recicladora y siempre talentosa de Quentin, me dispuse a verla y me pareció estupenda. Conforme intercambié comentarios me encontré con posturas radicales a favor y en contra. O muy a favor y muy en contra, debí decir. En algún caso, el mismo argumento utilizado en contra, lo he visto como algo saludable.

Tarantino no hace en DP, nada que no hay hecho en sus películas anteriores. Es, por cierto, la más floja de su filmografía y en la que se nota que es un hedonista irredimible y que se divierte a lo pavote. Ese mismo disfrute lo ha sabido transmitir en cualquiera de sus anteriores cuatro películas, a cual mejor. Tanto Perros de la calle (1992), Pulp Fiction (1994), Jackie Brown (1997) y Kill Bill en sus respectivos volumenes (2003) me parecen brillantes. Y en todas, absolutamente todas, Tarantino afana descaradamente de aquí y de allá. A ver: Uma Thurman volviendo por las montañas tras su desentierro en Kill Bill Vol. 2 es afanado de The Searchers (Más corazón que odio, 1956) de John Ford, Jackie Brown saca del blaxploitation cuanto puede y en Death Proof hace una relectura de Faster, Pussycat! Kill! Kill! de Russ Meyer (dentro de unos días la da Cinemateca en Trasnoche de los sábados. No se consigue en la vuelta) y hay una suerte de "homenaje-levante" a la enoooorme Vanishing Point (Richard C.Sarafian, 1971 - le dedicamos un post hace unos meses). Leído así, poco mérito le puede caber al director. Sigo en el párrafo próximo.

En éste, concretamente. La filmografía de Tarantino me recuerda a otro fenómeno cultural, vinculado a la música pero que también se hizo extensivo al cine: el movimiento Tropicalista surgido en Brasil a mediados de los 60'. Movimiento cuya premisa parte del "Manifiesto Antropofágico" de Oswald de Andrade. La búsqueda tropicalista pretendía absorberlo, engullirlo, todo (en aquel caso podría ser tanto la bossa, Los Beatles, el raga hindú, el cine de Glauber Rocha y hasta el ídolo pop Roberto Carlos) y regurgitar algo único y diferente. Entonces sus detractores podrán decir que el cine de Tarantino es un vómito y tendrán razón. Un vómito que hace, a nuestro juicio, de ir al cine una experiencia sin descuidar el entretenimiento. No es cine de resultados (pongo a Joel Schumacher, contrato a Nicolas Cage, le meto una vuelta de tuerca al final, ellos terminan juntos, todos felices), es un cine incómodo.

Death Proof estuvo enmarcada dentro de un proyecto llamado Grindhouse que buscaba emular los matinée continuados de cine Clase B. Hay rayas en el celuloide a propósito, la banda sonora remite a esa época y -como no podía ser de otra manera- están los autos. La otra mitad de Grindhouse era para Robert Rodriguez y su "Planet Terror" (la que no vi, aclaro) aunque podría ser una de las causas de porque la jugada fue fallida. Según Guilherme de Alencar Pinto (en nota publicada en Brecha) se trata de una asociación inconveniente. Un notable cineasta -Tarantino- con su amigo Rodríguez, un cineasta pobretón. No podría estar más de acuerdo con GAP, pero de fondo también hay una estrategia comercial poco atractiva. ¿Matinée, dos películas en el estilo de road movies berreta de los 70', más de tres horas adentro de un cine? No la veo. Esa jugada dilató la salida de Death Proof (ambas partes terminaron siendo exhibidas por separado) y esto favoreció que pululasen las copias en DVD y las bajadas de internet. Quienes la vieron en DVD y no les satisifizo, la vieron en cine y les encantó. Hablo, por ejemplo, de los redactores de la revista El Amante Cine que unos 4 números atrás se despacharon a su gusto, antes de que la película estuviese en cartel y en el número de marzo sugieren que "el mismo tipo que aprendió sobre cine atendiendo un video club nos dice que el cine debe verse en su lugar: la sala de cine". Hay además en la película un homenaje a los auténticos héroes de la acción cinematográfica: los dobles de riesgo.

Sobre el argumento, Stuntman Mike (Kurt Russel) es un doble de riesgo caído en desgracia que se vale de su auto a prueba de todo (el mismo con el que rodaba las escenas de choques, vuelcos y demás) para perseguir féminas, experimentando un morboso placer en hacerlas sufrir en la ruta. Tras una primera mitad en la que se sale con la suya, se topará con otras chicas mejor dispuestas que no se la harán tan sencilla. Uno de las bromas, por llamarle de alguna manera, es la participación como actriz de la neozelandesa Zoe Bell (doble de riesgo en películas como "El señor de los anillos" y "Kill Bill") integrando el trío de chicas que robará el mismo modelo de Dodge utilizado en "Vanishing Point". Qué más decir. Es simple hasta la médula. Pero Tarantino es un chorro con talento. Filma un baile erótico como nadie, encuadra con una creatividad poco usual para lo que hay, sigue siendo un maestro en el arte de escribir buenos dialogos y le imprime nervio a todo lo que hace. Tal como le dije al mismo amigo que me prestó la copia, a Death Proof se la va a empezar a considerar con el tiempo.

Mientras tanto, el tiempo pasa y a nadie se le ocurre traerla a un cine de Uruguay. Vaya el trailer como mínima compensanción.




08.05.2009 13:51 / El legado de Mahoma




El siguiente artículo no es una elegía sobre la muerte de Zappa, hecho éste bastante discutible sobretodo si tomamos en cuenta que físicamente se tomó el buque en 1993 con apenas 53 años y su obra es practicamente inabarcable al día de hoy. Tan difícil como resumirla en un único volumen compilatorio, aunque se ha hecho ("Strictly Comercial" debe ser el ejemplo más conocido). No voy a hablar sobre el disco de la imagen que ilustra el post. O si, un poco. "Zappa en la radio" es un esfuerzo conjunto entre Marcelo Gasio (ejecutivo del sello Warner, Zappamaníaco de todaslas horas) y el periodista Alfredo Rosso (Expreso Imaginario, Rolling Stone, La Mano) por recopilar una ínfima parte de la obra de Frank tomando como norte una auténtica paradoja: si hay alguien que no sonó, ni suena y difícilmente sonará en radio es Zappa. El arte de tapa fue de Rocambole, quien era entonces responsable de las portadas de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y se editó en Argentina en 1998. Hay en la selección ejemplos más cercanos a algo parecido al mainstream (Zappa es tan insular que jamás podríamos hablar de algo así) como "Bobby Brown Goes Down" o "Camarillo Brillo" y cosas tan experimentales como "Toads Of The Short Forest". Ok, suficiente sobre el disco. Este es la historia sobre cómo me reencontré con mi ejemplar de "Zappa en la radio".

1998. Si había un lugar insólito para encontrar este disco a la venta era el minimercado que quedaba a cuadra y media de la cooperativa de viviendas en la que vivía. Cerca de la caja situaron un exhibidor con discos de artistas claves de la música contemporánea: Chayanne, Lia Crucet, Sany & Papo...y Zappa. Con mi hermano teníamos una operación entre manos: si lográbamos vender una heladera y cocina vetustas nos podíamos hacer de la comisión. Pegamos carteles por doquier y nos sacamos la carga electrodoméstica de encima. Y allá marché al minimercado y para festejar compré una leche, y paquete de café de cuarto kilo, dos flautas (recién salidas)...y "Zappa en la radio". Lo gasté. Mi buen amigo Jorge (algo mayor que yo, no digo cuanto porque quizá esté leyendo) me había iniciado en el culto de FZ y yo le llevaba cassettes (con cinta de cromo, todo un lujo para mi economía) en los que me grababa los compactos. Si bien creció la colección, siempre echaba mano a la compilación. Los Cd's eran más bien caros (en aquel entonces tenían IVA y otros gravámenes conocidos como "viveza de los comerciantes") y la que me quedaba para tener algún disco nuevo era canjear por usados en alguna casa de Cd Warehouse. A los pocos años, bastante a mi pesar, quise hacer un regalo y uno de los discos que machó fue "Zappa en la radio". Confiado yo en que el empleado mirase el disco que le ofrecía y lo rechazase, lo había llevado dentro de un montón (si alguna vez canjearon recordarán que llevabas 8 y con suerte te aceptaban dos)...pero el disco se quedó ahí. No todos los discos son iguales. El uso que cada quien le da le va deformando la gráfica. El librillo -o la portada en cartón en este caso- se gasta, las cajitas se rajan, los cd's caen justo del lado de la superficie legible...en fin, un montón de calamidades. Calamidades que me ayudaron a reconocer mi "Zappa en la radio" el sabado pasado ¿Donde? En la misma casa de Cd Warehouse al que lo llevé casi una década antes.

No fue agarrarlo y decir "mirá, yo tuve este disco". No, lo vi y lo supe inmediatamente que era el mío. Recordaba otros detalles: a la tapita la unía un velcro que se rompió a poco de comprarlo. También que tenía doble sobre en papel y que, por pereza, yo siempre lo embocaba en cualquier abertura dentro del packaging (forma bien criolla de decir "cajita"). No me quedó otra que comprarlo: salía 180 pesos...la misma cifra que pagué en el 98'. Y ahí estaba: el velcro roto, el disco fuera del sobre y -al mirarlo- saber a ciencia cierta que aquel disco era el mío. No se si pasó por otras manos pero arriesgaría que no, que quedó en algún depósito y que regresó a las bateas en algún punto. Desde hace dias no escucho otra cosa, excepción hecha al último de Dylan que es simplemente maravilloso.

Algo igual de loco me pasó años atrás. Era carnaval, por 1999 -creo- y al camión donde iba la murga subió una chica argentina, amiga de algún compañero. Creo que tuvimos tres tablados esa noche y en el trayecto me la pasé hablando con ella, embelesado por completo. Me vino un ataque de locura y, cuando se despedía, en vez de tratar de tirarme a la maratón chuponística o tratar de sacar un teléfono...incurrí en el delirio de regalarle el sombrero que llevaba puesto (que era con el que actuaba, como si los gorros salieran dos pesos). Al gorro nunca lo volví a ver pero un año y algo después actuamos en Buenos Aires. Cuando terminamos de actuar hubo una comida con baile para agasajar a los visitantes. Adivinen quién vino a saludar esa noche. No tenía el gorro, lamentablemente. Lo que creo que si tenía era novio. Ahora que lo pienso, más que mágico, fue un momento de increíble pelotudez.

Pero tengo el disco ¿les dije, no?




03.05.2009 20:24 / El legado de Mahoma




No suelo creer en teorías conspirativas, pero que las debe haber estoy seguro. Hace días que, como todo mundo, sigo las noticias referidas a la influenza porcina adueñándose de los encabezados de los periódicos e informativos de tv y radio. No poseo formación médica o científica que avale lo que digo pero pasan los días y cada vez relativizo más lo que decimos (me cabe un mea culpa en la parte que me toca) desde los medios. De golpe desapareció Blanquita Filippini de los medios y el dengue (que incluso geográficamente está más cerca) pasó a segundo plano. Decía, relativizo cada nuevo dato (primer caso confirmado en país tal, sujeto tal que tiene sintomatología similar a la nueva gripe) y desde mi hiponcondria asumida desde hace tiempo aún puedo seguir comprobando que no hay nada que baje más las defensas de quién sea, que el miedo mismo.

Gran herramienta el miedo. Cualquiera podría dominar una sociedad debilitada por el pánico, pero dije que no suelo creer en teorías conspirativas. Por ahi circula un mail recordando que esta nueva influenza tiene similares características que una que se dio a conocer años atrás como "gripe asiática" y cuyo zeitgeist apuntaba a tapar una crisis económica en Asia. Crisis económica que puede estar padeciendo México tanto como otras potencias. Sin creer ciegamente ni desacreditar del todo la teoría hay un hecho constatable: una pandemia atañe al mundo entero y, como pudo verse en este caso, pasa al frente en los titulares logrando generar en algunas personas una psicosis digna de Hollywood. Precaución, ok. Pánico es lo que nos vuelve menos inmunes a cualquier otra cosa.

Hay tres pandemias sin control en Africa, una es el SIDA. Benedicto XVI, máximo representante de la iglesia (órgano que gusta de opinar a la marchanta sobre todo lo que ocurre en el mundo...días atrás dieron consejos a los votantes, definitivamente estamos todos chalados) habla en ese continente reprobando el uso del preservativo y no tengo duda que hay gente que le da la derecha a semejante disparate.Mientras seguimos la fase 4 o 5 de la epidemia por los medios (que hace unos años le habrán dedicado cobertura similar -no recuerdo bien, comprendan, los titulares son cambiantes- a la gripe aviar o el SARS), hay un continente entero padeciendo malaria, tuberculosis, SIDA y cuanto esté irremediablemente ligado a la pobreza. Claro, el flujo turístico de Chad debe ser menor al de Playa del Carmen y además no integra el G20. Si la preocupación es geográfica, el mosquito transmisor del Dengue está aquí nomás pero veo a la gente más interesada en comprar un barbijo que en dejar que se acumule agua en recipientes. Lo cierto es que más allá de las recomendaciones de la OMS, del seguimiento de la sintomatología y demás procedimientos válidos, me parece que nos estamos yendo al carajo sin escalas y la prioridad (igual a rentabilidad) que le brindan los medios están lejos de colaborar a la psicosis colectiva.

Llegué a Buenos Aires hace dos horas. Barbijos y alcohol en gel a full en el barco y en el puerto. Camino algunas cuadras y siguen apareciendo los barbijos (que salvo que sean de calidad superior, enchapados en titanio o algo así, no sirven para una mierda) mientras un kiosco da cuenta de la suspensión de vuelos a México. Un conocido residente en aquel país escribió un mail general hace algunos días contando que está bien, que hace guardias para ir al trabajo y que estaban tomando las precauciones del caso hasta el 6 de Mayo, día en que termina el asueto decretado por el gobierno. El hombre, cronista desde el lugar de los hechos, llevaba razonable calma a los suyos contando que si bien la rutina se había visto algo alterada, la vida seguía y de poco servía entrar en pánico. Cierto que los virus no respetan fronteras ni mucho menos pero en la vecina orilla se pasan de claro a oscuro en segundos. Nosotros no se qué tan lejos estamos.

No tengo mucho más que aportar desde esta columna usualmente dedicada a recomendar buena vida a través de discos, cine, libros y afines. Solo decir que mientras extremamos cuidados, muchas veces sin saber exactamente de qué, y nos dejamos aplanar por el pánico nos vamos muriendo de cualquier otra cosa.




25.04.2009 10:27 / El legado de Mahoma




En portada: Rogelio "El veterano de bandana" Goldemberg, secretario de la división Vinilos de El Mahoma Social Club, nos enseña su majestuosa colección señalando en qué lugar exacto está el "Grandes éxitos" de Mocedades -usado- por el que pagó 150 dólares en Amazon.


Hace un año y tanto atrás, un post llamado Todo empezó en el 21 daba cuenta de que este servidor había decidido ubicar en el mejor lugar posible los discos de vinilo que yacían intocados e intocables hacía unos años. Ese lugar fue la bandeja de discos que opté por adquirir antes que pasarme a un Ipod, Mp4 o cualquier otra cosa digital que me aferrase aún más al archivo comprimido. También dije entonces que una de mis escenas preferidas en película alguna era aquella en el que el personaje de Almost Famous de Cameron Crowe descubría el cajón de vinilos de su hermana mayor bajo una cama, lo que equivalía a haber encontrado otro mundo posible.

Gracias a esa compra redescubrí recorrer las ferias en busca de discos y precios, encontrando, varias veces, la ecuación perfecta entre ambos. El desinterés que para muchos tiene lo viejo y lo analógico redundó en poder hacerme de grandes álbums a precio ridículo (Ella Fitzgerald y Louis Armstrong a dúo, edición americana del sello Verve, usado pero bien cuidado, 150 pesos, preguntar por Ernesto los jueves en Plaza Cagancha). Pueden suponer que como motivos a favor de este formato voy a caer en lugares comunes varios: que la fidelidad, que la artesanía, que la presentación, que la nostalgia. Suponen bien.

En medio de la "vinyl madness" que atravesaba entonces recordé la cruzada que realizó mi colega y amigo santafesino -aunque residente en Córdoba- Lucio Carnicer. Lucio es periodista, músico y docente y conduce "Plaza del angel" por Radio Nacional Córdoba (www.radionacionalcba.com.ar) los sábados de 15:30 a 17:00 hrs. Hace unos años Lucio organizó una auténtica Maratón de vinilos consiguiendo que una radio le cediese casi todo un fin de semana de aire para su consigna: encabezar una transmisión hecha en base a discos de vinilo con la participación de quién quisiera. Tras abrir con algunos de sus propios discos, empezó a arrimarse gente al estudio donde Lucio conducía. La gente pasaba, contaba la historia de su disco (a qué edad lo compró o se lo regalaron, porque lo conservaba, cual era EL tema del disco) y ponía la cosa a girar. Pues bien, no paró de llegar gente y a medida que pasaban las horas fueron cayendo auténticas rarezas y piezas de colección sumado al plus de poder irradiar esa música. O sea, ser -por una vez- parte planificadora e involucrada de la selección musical. "Yo escucharía ese programa, seguro" - me dije sabiendome parte de una acalambrante minoría. Entonces, un día, le comenté la idea al gerente de una conocida emisora.

"Los vinilos ya fueron, no le interesan a nadie y suenan mal" - fue la amable respuesta y durante un tiempo desistí de pedir prestada la idea a Lucio. Hasta la semana pasada.

Resulta que, recorriendo disquerías locales, me encuentro con que cad vez hay más bateas de vinilos de impecable edición y astronómico precio (unos 60 dólares cada uno, aunque no tenga duda de que lo valgan) combinando clásicos con ediciones recientes. Termino por comprobar que las bandas de peso ahora optan por editar también en vinilo: REM, RadioHead, U2 y siguen firmas...todas tienen su nuevo disco en vinilo. Entonces, voy tras datos que confirmen la sospecha: este artículo retro viene incrementando sus ventas año tras año. Las ventas de CD's caen, las de vinilos aumentan (en base a notas de la revista Time y el diario mendocino Los Andes, en sus respectivas versiones digitales). El público vuelve a valorar el arte de tapa y ,disculpen, pero no hay nada como revisar una batea de vinilos: las de Cd's son incómodas y carecen de gracia alguna. Qué decir de los DJ's que siguen optando para trabajar el método analógico (aunque la tecnología de grabación sea digital). Con su fritura, sus saltos y demás, el vinilo es "the real thing" (Neil Young dixit).

¿Qué tan difícil puede ser? Si, claro, nadie hace beneficencia y la idea carece de sponsoreo alguno (y si hay algo en esta vida para la que no he nacido es para vender publicidad) pero quiero terminar de corroborar si esto es viable solo para radios de Córdoba. No sé como ni con qué tiempo pero hay que hacerlo. No se trata de hacer guita ni nada parecido, se trata de pasarse un fin de semana entero poniendo música, contando historias, desempolvando circulos vinílicos. Si a alguien se le ocurre cómo llevarlo a cabo, publiquen un comentario o escriban al contacto. Mientras El Mahoma esté abierto quiero aprovecharlo como plataforma de lanzamiento de una idea absurda, ni siquiera propia (es demasiado buena) y que no persigue ningún fin demasiado loable para la sociedad en su conjunto y todo eso.

Si además podemos contar con altoparlantes y pisar los jingles electorales, cuanto mejor.

Por último, un gran homenaje a la artesanía que tiene escuchar un vinilo ¡Corre video!




18.04.2009 08:21 / El legado de Mahoma




La frase del título pertenece a mi libro de cabecera desde la adolescencia: "Groucho y Yo", la "mentirosa" (según su autor) autobiografía de Groucho Marx. Me llevó tiempo encontrarle significado pero creo que me he acercado bastante. La frase abre uno de los capítulos del libro en el que Groucho habla de su juventud en un barrio humilde de Nueva York y de como, tratando de hacer un mango, termina siendo el primero de la futura troupe de hermanos que se embarca en eso de ser artista ambulante, bastante antes de Broadway y las películas que los hicieron famosos. Primero pensé que el título de aquel capítulo obedecía a algo ligado al azar. Después de todo ¿qué otra cosa podía hacer el pobre diablo que trasladarse de un lado a otro si su entorno no le daba mayor oportunidad? Hoy no creo que venga por ese lado. Quien nada tiene viajará, porque seguramente irá liviano de peso: un principio físico que permite desplazarse mejor a aquel que cargue menos. Hasta ahora no he podido aplicarlo y prueba de ello es la especie de mochila de camping que porto día a día con una gran variedad de objetos. Creo que Nelson, el particular caramelero que sube poco menos que con un kiosco portátil a cada bondi, viaja más liviano (NdR: si no lo tienen a Nelson, piensen en la última vez que hayan hecho algún trayecto por Rivera hacia el Centro escuchando "tengo el cande Lastra, lo chupa y no se gasta...tengo el de miel y guaaaco").

Pero tengo la esperanza de que un día deje de ser así. De hecho, he de confesar una fantasía que me acompaña desde un buen tiempo (en parte inspirada por algunos amigos que se han aventurado a ello): cazar la guitarrita, un bolso de ropa y salir a "achicar el mundo". Que es lo que ocurre cuando uno alguna vez viaja y la tierra no le resulta ni tan ancha ni tan ajena. Más allá de las posibilidades artísticas y las propinas que pueda generar, me ilusiona saber que por estar liviano, viajaré. Por eso fue un momento particularmente feliz el haber escuchado "Stand By Me" de Ben E.King, interpretada por artistas callejeros de todo el mundo gracias a un proyecto llamado Playing For Change: Peace Through Music el que consta de dos películas documentales, un disco y otras tantas actividades sobre las que pueden leer en www.playingforchange.com, mientras recorren los canales de video para encontrar otras canciones (de hecho una de ellas -la versión de "One Love" de Bob Marley- cierra este post).

El video (también publicado en Montevideo.com por estos días) me conectó con varios ítems. Uno, recordar la belleza de una canción que -por ser clásica y archi famosa- quizá había olvidado. Dos, con la sensación de libertad que emana de todos esos sonidos y de sus intérpretes. Amén de las ganas de integrarme a todas esas calles -o campos- simplemente a escuchar el sonido de cada una. Como en las películas de Frank Capra, uno puede reflexionar sobre lo que está viendo...pero después. En ese momento lo mejor que podemos hacer es, por una vez, dejarnos llevar y descargar todos los filtros para así viajar más liviano.

También recordé artistas callejeros que alguna vez me alucinaron. Me acordé de un veterano bandoneonista en una feria de San Telmo en Buenos Aires al que me quedé escuchando un buen rato. También de un grupo country (en Plaza Francia, Buenos Aires también) que me despertó una curiosidad por el género a la que ya me referí en un post anterior (cuando escribí sobre la banda "Old Crow Medicine Show"). Sin embargo, el recuerdo más contundente es de los domingos de mañana a bordo del 468, yendo a trabajar, unos ocho años atrás. Sobre Zum Felde subían cuatro muchachos (aprovechaban que el ómnibus no estaba muy lleno) que hacían choro con una guitarra, un cavaquinho (era un infierno ese muchacho), una flauta y algo de percusión. No los he vuelto a ver, pero si alguien los conoce, favor transmitirles que me alegraron unos cuantos domingos.

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Epílogo biográfico

Unos meses antes de siquiera suponer que iba a trabajar en televisión (fines de 2005) me embarqué en una aventura de lo más absurda: hacer un monólogo humorístico en clave stand up comedy (se llamó "El reverendo"). Conocía el formato y había estado un tiempo trabajando en Buenos Aires, lo que me permitió ir a ver algunos shows. Teniendo formación previa (diez años como animador de fiestas y eventos), decidí mandarme. La verdad, no iba casi nadie. Los críticos teatrales fueron pero esperaban al final de la función para decirme que no lo podían comentar porque no entendían bien que era, aunque les gustase. Tipo con poca visión marketinera yo...debería haberlo probado un año atrás a ver qué onda y proponer uno de los tantos espectáculos del género que hay en cartelera. En fin...ya fue. ¿A qué iba con esto? A que hice una de las funciones ante una audiencia de 3 personas. Y aquello que me desmoralizó al enterarme, terminó por ser puro disfrute. La sensación de libertad y comodidad me había quitado presión. Viajé más ligero sin duda. Y, para mejor, después cené con el público.

La ganancia de esa noche fue nula. Pero absolutamente mía.




10.04.2009 19:50 / El legado de Mahoma




Semana tras semana me veo en situación de pensar el tópico de esta columna y así como hay veces que surge tres días antes de la cita de los viernes, también los hubo aparecidos el mismo día. Hay días, en cambio, en que un solo tema no es suficiente y, a la vez, ninguno de todos los posibles amerita un artículo largo. Unos segundos después de comenzar a escribir caigo en cuenta de que todo este palabrerío no es otra cosa que un pretexto para comenzar a hablar de "ese" algo específico que justifique -por ejemplo- el título "Salpicón de actualidad". Serán los aires de feriado, las ganas que surgen -justo hoy- de querer ver a todos los amigos que seguramente se han fugado por Semana de Turismo y a los que posiblemente ignore una vez que estén todos aquí. En fin, vaya uno a saber porqué no he comenzado a abordar cabalmente un tópico cuyo contenido logre desterrar toda esta perorata previa. Es entonces cuando una voz interior me sugiere empezar por la foto. Y buen, si no hay otra...

Southern Culture Of The Skids

Me gusta el swamp-rock de acento sureño. Creedence, Tony Joe White..y este reciente descubrimiento. Reciente y tardío a la vez. Los SCOTS tocan desde 1985. Parodian los tics de los más básicos white-trash y sus canciones hablan de autos, comidas, bares y carreteras. Solo que se trata de tipos bastante más informados. No solo suenan estupendamente y hacen notable rock del pantano sino que hacen guiños todo el tiempo a otros géneros. Es la primera vez desde mis últimas visitas a Ricardo Henry en Rarities que conozco nuevo material gracias a una disquería local. Mientras mi novia miraba una vidriera, me metí un segundo al Warehouse de El Gaucho un manso sábado de mañana. Me quedé a escuchar unos tres temas mientras revisaba bateas con poco interés y, a la salida, miré la tapa del disco que estaba sonando. Asi que ya saben donde encontrar "Dirt Track Date", disco de 1995.

Méritos posta de la dupla Bo-Sarli

Ok, todos sabemos al menos un par de las frases características de Isabel gracias a algún ciclo de sus films en Space o mismo en Canal 4. Armando Bo me parece un director interesantísimo, dicho esto fuera de cualquier apreciación 'kitsch'. Es cierto que las películas son berretas y que hay impericias salvajes (como rematar un plano que apunta a una violación sobre tierra haciendo un paneo violento hacia el cielo) pero 1) el hombre supo ser un pionero en el arte de provocar y 2) No tiene que ver con la dupla pero se filman cosas igualmente horribles en Hollywood y con presupuestos desorbitantes. Gracias a una observación del investigador y cineasta argentino Diego Curubeto pude corroborar que Bo dice mucho más en un plano corto que muchos otros directores. Y que, además, sabe filmar una mujer desnuda. La Sarli, además, se tocaba. Rompía todas las convenciones sobre el pudor que genera -en hombres y mujeres- aceptar que la mujer se masturba. Que nuestras madres, hermanas, hijas y hasta abuelas se tocan y auto-satisfacen. En un recital de Bersuit (bastante antes de la poco creíble arenga anti-sistémica que perpetra su vocalista de unos años a esta parte) Cordera hizo el censo en vivo y cuando preguntó quienes se masturbaban habitualmente, todos los hombres levantamos alegremente la mano. Cordera debió reformular y aclaró "no, esperen, quiero saber cuantas chicas se masturban" y ahí alguna que otra levantó la mano y otros partenaires masculinos incitaban a su acompañante femenina a que lo dijese a los cuatro vientos. Todo lo que genera placer suele ser víctima de algún tipo de censura, incluso propia, claro está. ¿A que voy con todo este entrevero? Que la Sarli se tocaba, se sobaba, se agitaba y encima tenía un soberbio par de tetas. Si Bo hubiese sido neoyorquino sería un artista cool, de esos que filman un pene erecto 11 minutos y son aplaudidos por su capacidad de mostrar la belleza del cuerpo humano y bla bla bla. Capaz que los guiones no estaba a la altura y digamos que las posibilidades dramáticas de "Coca" no eran las de Meryl Streep pero ojo con "Carne", "Fuego" o "Desnuda en la arena": cualquiera de ellas supera ampliamente a cualquiera de los mamotretos estos llamados "Una loca película épica", "Una loca película de superhéroes", "Locademia de taquígrafos" o similar.

Panorama deportivo

Cada vez me interesa menos el fútbol, aunque esté pendiente de resultados y escuche, eventualmente, algún partido. Hace un año que no piso el estadio para ver un partido por el campeonato local y unos 8 meses desde que fui a ver Uruguay-Ecuador por eliminatorias. La gente se enajena de una manera poco creíble ante un espectáculo que suele ser bastante espantoso. Dirán que soy el colmo de lo naif, pero no iría a ningún lugar donde eventualmente pueda surgir cualquier atisbo de violencia, sea un partido o meterme en un pogo (lo he hecho como cualquiera y es posiblmente la cosa más pelotuda ,aburrida y sin sentido que he experimentado...me refiero al partido. Un pogo no tiene importancia alguna). De todas maneras, desmiento rotundamente que la violencia en el deporte la genere esa dupla conocida como "el alcohol y las drogas" con las que el periodismo deportivo gusta sindicar a los psicoactivos y salir bien parado en calidad de moralistas. El factor siempre es externo, nunca culpa de otro. La culpa, en cualquier caso, es de los imbéciles que van a las canchas a darse de bomba contra aquel que piensa diferente. Me tocó, una vez, ver una final de rugby visitando Nueva Zelanda. Las hinchadas estaban mezcladas, te vendían packs de 6 cervezas y seguramente alguno que otro se habría mandando alguna pastela para ver el partido. No voló un vaso, no hubo un solo insulto y a la salida, la fiesta seguía en el boliche donde las dos hinchadas chupaban juntas y se jodían con volver a verse la temporadas siguiente. ¿Hacerse matar por tan, pero tan poca cosa? Como dijo Samuel Goldwyn: "incluidme fuera".




03.04.2009 19:45 / El legado de Mahoma




Tengo una tésis que seguramente no desvela a nadie, pero ahí vamos: más allá del éxito puntual de alguna de sus efectivas baladas de principios de los 90, Elton John tuvo su revival en Uruguay gracias a Uruguay Catalogne. Mi memoria catódica le tiene reservado un lugar gracias a todos los domingos a la noche que, durante 1992, esperé -como tantos- que nuestro héroe contestase correctamente las preguntas sobre Elton John que le formulaba Carlos Giacosa en "Martini Pregunta" por Teledoce.

Aquel simpatizante de la Unión Cívica se "compró" a la platea aquella vez en que respondió cantando una de las preguntas que elaboraba Alfonso Carbone (era una sobre "Whatever Gets You Thru The Night", tema de Lennon del disco Walls And Bridges, en el que participa Elton). La gente le envíaba telegramas (qué lejos estaba el mail entonces...) y hasta discos de regalo. Catalogne avanzó a la instancia final y le puso suspenso a la última y definitiva respuesta, posiblemente una de las más sencillas que le habrían hecho: era sobre el segundo nombre artístico de Elton, nacido Reginald Dwight. La respuesta era "Hércules" (acá insertamos música de "Martini pregunta", cuya imagen sonora tiene presente el colectivo. Supongo). Lo bueno del caso es que, más allá de la dinámica pregunta-respuesta, se hablaba de música y no debe haber televidente que no haya quedado curioso o con ganas de escucharse una de Elton, al que muchos tendrían únicamente por disfrutable baladista de curiosos anteojos. Mi señor padre, que entonces andaba en sus treinta y pico, era afecto a Black Sabbath y Deep Purple entre otros y sin embargo, profesaba devoción por un disco de Elton John que había escuchado en su juventud y no había vuelto a tener. Un día, revisando bateas en una galería céntrica el disco apareció y la discoteca del hogar se renovó con "17-11-70", el (muy) recomendado disco de esta semana en El Mahoma Social Club.

Mientras en las radios empezaba a sonar la balada "The One" y aún algún programa evocaba la reciente "Sacrifice" (de "Sleeping With The Past", el cual editaba WEA o Variety según rezaba la tanda de "Control Remoto" en Canal 5), tuve la suerte de escuchar al artista en su veta más salvaje gracias a este disco. El mismo fue grabado en una fonoplatea (el 17 de Noviembre de 1970, tal reza su título) pensado originalmente como recital para una transmisión radial. Sucede que la grabación comenzó a circular como "rareza" y un sello decidió lanzarlo al mercado en forma oficial. Es así que abriendo lo que era el Lado A se escucha la voz de el disc jockey Dave Herman presentando al artista y a continuación una potente versión de "Take Me To The Pilot". El recital duró 1 hora y se puede escuchar casi entero en la reedición en CD. La banda no es más que Elton al piano (y cantando como nunca) con el fallecido Dee Murray en bajo (un virtuoso poco conocido, su instrumento está registrado en un plano inusualmente alto para entonces) y el baterista/vocalista Nigel Olsson, el que aún forma parte de la banda estable de EJ. Lo que sigue a "Take me..." es uno de los mejores covers hechos alguna vez a un tema de los Stones: su versión de "Honky Tonk Women" es asombrosa, incluyendo una acelerada final a lo Jerry Lee Lewis que no tiene desperdicio. Hay, además, pequeñas joyas poco conocidas de su discografía: "Bad side Of The Moon", "Can I Put You On" o "Burn Down The Mission" (ésta última rescatada recientemente en el disco en vivo Elton 60: Live At Madison Square Garden de año y poco atrás). Hay otras versiones, algunas metidas en un "Medley" que incluye My Baby Left Me de Arthur Crudup y Get Back de Los Beatles. Ninguna, empero, supera la mencionada versión stone.

El recital tiene una intensidad tremenda y el artista aporrea su piano en forma criminal. Según el presentador Herman, el pianon terminó manchado de sangre ya que Elton se cortó y siguió dándole con todo hasta que terminó. Esto no debería asombrar a quien fue, por ejemplo, al Parque Central a ver su presentación en 1995. Al otro día los diarios destacaban que faltó "Nikita" o "Sacrifice" y se perdieron de decir que hubo un show de rock n' roll del carajo, con Elton tirado sobre el piano, tocando y saltando con la misma intensidad que a los 20 años. En mi caso, me hubiera ido feliz solo si hubiese tocado "I Guess That's Why They Call It The Blues" (y lo hizo, fue el segundo tema pero era temprano para irme feliz y me hubiera perdido su versión de "Pinball Wizard" y muchas otras), tema por el que tengo confesa debilidad.

Un disco poco difundido que merece descubrirse. Pero no me crean a mi: acá les dejo un video con Elton haciendo "Take Me To The Pilot" el cual pueden dejar corriendo mientras comienzan la pesquisa por esta joya perdida. Salud y gracias, donde quiera que estés, Uruguay Catalogne.




03.04.2009 19:44 / El legado de Mahoma




Tengo una tésis que seguramente no desvela a nadie, pero ahí vamos: más allá del éxito puntual de alguna de sus efectivas baladas de principios de los 90, Elton John tuvo su revival en Uruguay gracias a Uruguay Catalogne. Mi memoria catódica le tiene reservado un lugar gracias a todos los domingos a la noche que, durante 1992, esperé -como tantos- que nuestro héroe contestase correctamente las preguntas sobre Elton John que le formulaba Carlos Giacosa en "Martini Pregunta" por Teledoce.

Aquel simpatizante de la Unión Cívica se "compró" a la platea aquella vez en que respondió cantando una de las preguntas que elaboraba Alfonso Carbone (era una sobre "Whatever Gets You Thru The Night", tema de Lennon del disco Walls And Bridges, en el que participa Elton). La gente le envíaba telegramas (qué lejos estaba el mail entonces...) y hasta discos de regalo. Catalogne avanzó a la instancia final y le puso suspenso a la última y definitiva respuesta, posiblemente una de las más sencillas que le habrían hecho: era sobre el segundo nombre artístico de Elton, nacido Reginald Dwight. La respuesta era "Hércules" (acá insertamos música de "Martini pregunta", cuya imagen sonora tiene presente el colectivo. Supongo). Lo bueno del caso es que, más allá de la dinámica pregunta-respuesta, se hablaba de música y no debe haber televidente que no haya quedado curioso o con ganas de escucharse una de Elton, al que muchos tendrían únicamente por disfrutable baladista de curiosos anteojos. Mi señor padre, que entonces andaba en sus treinta y pico, era afecto a Black Sabbath y Deep Purple entre otros y sin embargo, profesaba devoción por un disco de Elton John que había escuchado en su juventud y no había vuelto a tener. Un día, revisando bateas en una galería céntrica el disco apareció y la discoteca del hogar se renovó con "17-11-70", el (muy) recomendado disco de esta semana en El Mahoma Social Club.

Mientras en las radios empezaba a sonar la balada "The One" y aún algún programa evocaba la reciente "Sacrifice" (de "Sleeping With The Past", el cual editaba WEA o Variety según rezaba la tanda de "Control Remoto" en Canal 5), tuve la suerte de escuchar al artista en su veta más salvaje gracias a este disco. El mismo fue grabado en una fonoplatea (el 17 de Noviembre de 1970, tal reza su título) pensado originalmente como recital para una transmisión radial. Sucede que la grabación comenzó a circular como "rareza" y un sello decidió lanzarlo al mercado en forma oficial. Es así que abriendo lo que era el Lado A se escucha la voz de el disc jockey Dave Herman presentando al artista y a continuación una potente versión de "Take Me To The Pilot". El recital duró 1 hora y se puede escuchar casi entero en la reedición en CD. La banda no es más que Elton al piano (y cantando como nunca) con el fallecido Dee Murray en bajo (un virtuoso poco conocido, su instrumento está registrado en un plano inusualmente alto para entonces) y el baterista/vocalista Nigel Olsson, el que aún forma parte de la banda estable de EJ. Lo que sigue a "Take me..." es uno de los mejores covers hechos alguna vez a un tema de los Stones: su versión de "Honky Tonk Women" es asombrosa, incluyendo una acelerada final a lo Jerry Lee Lewis que no tiene desperdicio. Hay, además, pequeñas joyas poco conocidas de su discografía: "Bad side Of The Moon", "Can I Put You On" o "Burn Down The Mission" (ésta última rescatada recientemente en el disco en vivo Elton 60: Live At Madison Square Garden de año y poco atrás). Hay otras versiones, algunas metidas en un "Medley" que incluye My Baby Left Me de Arthur Crudup y Get Back de Los Beatles. Ninguna, empero, supera la mencionada versión stone.

El recital tiene una intensidad tremenda y el artista aporrea su piano en forma criminal. Según el presentador Herman, el pianon terminó manchado de sangre ya que Elton se cortó y siguió dándole con todo hasta que terminó. Esto no debería asombrar a quien fue, por ejemplo, al Parque Central a ver su presentación en 1995. Al otro día los diarios destacaban que faltó "Nikita" o "Sacrifice" y se perdieron de decir que hubo un show de rock n' roll del carajo, con Elton tirado sobre el piano, tocando y saltando con la misma intensidad que a los 20 años. En mi caso, me hubiera ido feliz solo si hubiese tocado "I Guess That's Why They Call It The Blues" (y lo hizo, fue el segundo tema pero era temprano para irme feliz y me hubiera perdido su versión de "Pinball Wizard" y muchas otras), tema por el que tengo confesa debilidad.

Un disco poco difundido que merece descubrirse. Pero no me crean a mi: acá les dejo un video con Elton haciendo "Take Me To The Pilot" el cual pueden dejar corriendo mientras comienzan la pesquisa por esta joya perdida. Salud y gracias, donde quiera que estés, Uruguay Catalogne.




27.03.2009 16:28 / El legado de Mahoma




"¿Quienes?"- preguntó un amigo, bastante incrédulo. Se llevó una sorpresa al corroborar los intérpretes de este disco y otra al comprobar que el resultado no podía ser menos que notable. Dentro de unos cuantos festejos inspirados en los 50 años de la Bossa Nova o el tiempo que ha pasado desde que Joao Gilberto interpretó "Chega de saudade" de Jobim a tiempo de bossa nova (aunque hay varias lecturas sobre el orígen), dos músicos de veredas -supuestamente- opuestas aunque compartiendo nacionalidad y generación graban un disco homenajeando la música de Tom Jobim. Pero la foto rompe los ojos (lo que se dice una imagen agresiva): ahí está Caetano, renovador de la MPB, cabeza del movimiento Tropicalista, sensible melodista y cantante, notable letrista y una gran suma de etcéteras que lo pueden hacer preferible a la intelligentzia...y Roberto Carlos, posiblemente un grasa para el mismo público que cautiva Veloso. Nada más injusto y no lo digo yo, sino el propio Caetano. Este no es un gesto esnobista, Veloso es admirador de Roberto Carlos y buena parte de los actores del Tropicalismo también. "O Rei" fue integrante de la "Jovem Guarda", solista del rock y pop más comericalote de mediados de los 60' en Brasil, devenido cantante melódico en los 70'. Mucho más conocido por "Camionero", "Amada Amante" o aquella del gato que está triste y azul...que por algún rockito disfrutable como "Namoradinha de um amigo meu". La extraña pareja no es tal y sino creen, tienen un video al fin de este post.

Hace unos años Caetano escribió el notable "Verdad tropical": mitad autobiografía, mitad estudio de los orígenes y la influencia del movimiento tropicalista. En uno de sus capítulos, Caetano cuenta a qué cosas debía estar atento en aquel Brasil efervescente por la dictadura y las respuestas que ésta recibía desde el arte encarnadas en el Cinema Novo liderado por Glauber Rocha y en las nuevas figuras de la música. Fue la hermana de Caetano, María Bethąnia, quien lo convenció de prestar atención a Roberto Carlos. Veloso así lo hizo y a través de la conexión de aquel con los jóvenes empezó a comprender también a Los Beatles. Años después, cuando Caetano (ya célebre) fue perseguido por los militares y expulsado de Brasil, Roberto Carlos sería quien le dedicó un tema (y con ese gesto de a poco comenzó a armar la lista del millón de amigos).

Quizá después de este comienzo la pareja no resulte tan extraña pero la combineta se mantiene, al menos, atractiva y poco frecuente. Claro, falta un elemento y es que el disco está basado en la obra de un compositor de una fineza irredimible (exquisito pianista y guitarrista además, sugiero -entre otros y aunque no sea el más representativo- escuchar el disco con Sinatra llamado "Francis Albert Sinatra & Antonio Carlos Jobim" de 1967) y por si fuera poco comienza con "Garota de Ipanema" intepretada a dúo. La primera, al ángulo. La segunda, mejor aún: "Wave". Y luego se reparten: Caetano hace "Ela é carioca" y "Meditaçao". Roberto Carlos, "Insensatez" y "Samba do Aviao". Ambos, para cerrar, "Chega de saudade". En cualquier caso, todo suena perfectamente armonioso como si ambos cantantes proviniesen exactamente del mismo lugar estético y musical amén de haber recorrido caminos similares por veredas diferentes.

Desconfiar del rótulo y prenderle cartucho derecho: consejo de El Mahoma para estos días poco pródigos en discos de putamadre. Y desde el fondo de nuestro corazón más kitsch vaya el homenaje a los grandes: Roberto Carlos, Sandro o El Puma Rodríguez.

No, al Puma no. Es un pelotudo.




20.03.2009 18:42 / El legado de Mahoma




Un lluvioso día de verano del 86' en Parque del Plata, mi padre nos llevó -a un amigo de balneario y a mi- al cine a ver lo que fuera que estuviesen proyectando. Y ese "lo que fuera" era Rambo II. Para un niño de casi 8 años, el salto adrenalínico de las comedias familiares o aventuras animadas a Sylvester Stallone fue sin escalas. Por supuesto que no iba a entender jamás el contexto en que John Rambo (o, simplemente, "el peludo de vincha") volvía a los campos de Saigón liquidando gente a su paso para rescatar a aquellos muchachos que aún continuaban cautivos del ejercito vietnamita. Lo que estaba claro era la fantasía que uno no podía reprimir al salir del cine: yo quería ser ése que se cortaba y se curaba al instante y al que el dolor parecía hacerle cosquillas. O perseguir a ese malhechor en helicóptero y cuando me preguntase sobre mi identidad por el radio simplemente atestarle un "soy tu peor pesadilla". Hoy día no soy gran fan de Stallone, pero he vuelto a ver esa y las demás "Rambo" con legítimo disfrute. Y esta película, a la luz de lo que acabo de narrarles, me exprimió los lagrimales días atrás entre genuinas carcajadas. El Mahoma Social Club conmina a sus lectores a que vayan a su video club amigo (o al amigo de algún amigo) a por El hijo de Rambow, lanzada a nuestro mercado de video hogareño hace poquitos días.

"Rambow". Así le suena a Will, el niño inglés cuya humilde familia pertenece a una hermandad religiosa que le reprime casi todo placer propio de un chico de su edad. Su mundo pasa por el dibujo y debe salir de clase cada vez que el proyector ejemplifica con algun video ya que tampoco puede ver televisión. Y su mundo será otro una vez que, por accidente, se tope con una pantalla que lo hipnotiza a través de ¿quién otro? Ese tal "Rambou" que en First Blood (1982), se deslizaba por un barranco, atravesaba un río embravecido y limpiaba a puro metralletazo al que se cruzase.

Por otro lado, está Lee. Enfant terrible de cómoda posición y padres ausentes, cuya mayor diversión es ir al cine -videocámara en mano- a registrar la copia de esa primera aventura de Rambo. El objetivo de Lee: participar de un concurso, filmando su propia versión la que cobrará nuevo sentido una vez que Will y él se hagan amigos inseparables. La imaginación de Will, el atrevimiento de Lee y Rambo como ¿musa inspiradora? es la fórmula ganadora.

El divertimento no queda por esa. Esta es una película sobre la amistad en la niñez, esa que parece imperecedera. Will y Lee van a tener que sortear tantos escollos (la incomprensión de sus respectivas familias, para empezar) como los tendría que sortear Rambo en la selva. Su plan no debe ser descubierto pero, para dar un respiro aparece -como conflicto y solución a la vez en la trama- un estudiante de intercambio francés que se aburre como una ostra en el colegio y que decide ser parte del proyecto. La popularidad de éste hará que el rumor de que los alumnos están "haciendo una película" repercuta en inmediata aceptación para el tímido Will, algo de lo que Lee recela. No hay nada peor para un "mejor amigo" que ver que nuestro socio inseparable se vincula a nuevas amistades.

Esto no es más que un resumen. Conforme los recuerdos de la película asoman no puedo resistir la tentación de contar más. Si hasta aquí el atractivo sugerido no parece suficiente, solo puedo anticiparles que el final de la historia bien lo podría resumir otro ídolo de mi infancia. En palabras de John "Hannibal" Smith de LOS MAGNÍFICOS: "Me encanta cuando un plan se concreta". La gracia no es solo ver el resultado (que es desopilante) sino cómo llegan a él.

Para un mayor e irrestricto goce, sirvase alquilar -junto a esta película- First Blood y Rambo 2.

Hasta la semana que viene...¡corre trailer!




13.03.2009 19:43 / El legado de Mahoma




No puedo negar que me reconfortó escuchar nuevamente la voz de Pipo Cipolatti. Fue en un jingle en clave surf rock con una letra sencilla y directa, de esas que pocos saben hacer bien. Es más, el estribillo "Acá hay verano, está claro" podría haber formado parte de algún tema de Los Twist, esa banda surgida en la Argentina de principios de los 80', que podía ser tan hedonista como cínica pero siempre divertida. Con esa breve y concisa melodía, el público se reencontraba con un gran talento al que, personalmente, le había perdido la pista. Si hablamos de música, está claro, porque creo que los programas de chimentos y alguna revista de similar contenido le había dedicado a Pipo algún que otro parrafo fruto de algunos escandaletes (no recuerdo bien cuales, pero en alguno debía estar metido también Charly García, amiguete de Pipo). La Rolling Stone lo convocó para una nota y hasta se animó a sugerir una reunión de Los Twist. Como puede pasar una eternidad para que ésto se concrete (aunque según Cipolatti, su coequipier Daniel Melingo estaría afín también), El Mahoma Social Club recomienda el que es -a nuestro gusto- el mejor y menos difundido disco de Los Twist. Hablamos de La Máquina del Tiempo.

Los Twist habían entrado a la escena, precisamente, con Charly como padrino. El primer disco, "La Dicha en movimiento" (1983) fue grabado en una única sesión y con García como productor. Rock and roll de la vieja guardia -muy bien ejecutado- estética retro y letras deliradas de la mano de Pipo, Daniel Melingo, Fabiana Cantilo y una sección rítmica que incluyó entre otros a Polo Corbella, baterista también de Los Abuelos de la Nada. Aquel primer disco tenía "Cleopatra, la reina del Twist", la no menos clásica "Pensé que se trataba de cieguitos" y otras geniales como "Juagndo Hula Hula", "Salsa" y "Ritmo Colocado". También se iban, olímpicamente, al carajo: hasta Charly García palideció con alguna alusión antisemita en las letras (caso más claro, "Jabones flotadores"). Andrés Calamaro fue tecladista invitado y cada intervención de la Cantilo es digna de aplauso.

El éxito fue inmediato y, bien a la usanza de las bandas pop de los 60', el segundo disco también fue inmediato. Para muchos, el mejor: "Cachetazo al vicio" de 1984. Ya el arranque con "Rockabilly de los narcisos" es un auténtico cachetazo. "Cojan a su chica y comiencen a bailar el Twist" decía la estrofa previa al estribillo de un tema en el que se colocaban, careciendo de toda modestia, en el sitial más alto entre las bandas de rock del mundo. Si "Rockabilly..." prometía, qué decir del delirio de "Carnaval en Munich", "Acuarela Homosexual" o la insólita "Mirando vidrieras, comparando precios". Sin embargo, podían ir un paso más allá. Y ese paso es el disco que hoy nos ocupa, último de esa etapa ya que luego vendrían la participación de Pipo en televisión, la de Melingo en otros proyectos musicales y el regreso demoraría unos años (el disco que le sigue a "La máquina..." es del 91' y se llama "Cataratas musicales". Aquel que tenía "Ricardo Ruben").

En "La máquina..." Los Twist apelaron a las secuencias y programaciones por primera vez, se metieron con las series de los 60', le cantaron al espacio exterior y crearon personajes y situaciones fantásticas. Además grabaron con formaciones alternativas y combinaron ritmos sin miramientos (alguien que me diga a qué genero pertenece "Corazón de mandril", cantada como un tango, sobre instrumentación estilo cumbia, con impronta electrónica ochentosa) . Además, hicieron un tango guitarrero en épocas en que ninguna banda de rock se hubise atrevido. "La máquina..." sigue sonando, 23 años después, fresco y sorprendente.

Un dialogo proveniente de una serie de los 60' da paso a "La balada de Tony y Douglas" (personajes que, según la tapa del disco, interpretan Cipolatti y Melingo...los que, por cierto, parecían venir de otro tiempo). Otros dialogos servirán como nexo entre algunos temas, como el que sirve de inspiracíón al tango "Infiltración bolchevique" (cuya letra dice únicamente eso..."infiltración bolchevique") y otro memorable en boca del comediante Darío Vittori sólo que esta vez intentando hablar en serio para denostar a la juventud. No faltan los rockabillies y twist divertidos al estilo de sus primeros discos como "Twist de Luis" o "Las cárceles no dan más".

Las incursiones electrónicas dejan un temazo: "Viéndolo", cantado a medias entre Pipo e Hilda Lizarazu, la voz femenina en todo el disco. Otro hallazgo, "Reptilicus", candidato al monstruo mejor representado en tema pop alguno. Respecto al tango que mencionábamos, digamos que éste se llama "Ésta es mi presentación" y la letra es de Orlando Silva. Silva, tío de Melingo, escribió la letra en 1956 cuando el advenimiento de Bill Haley y los primeros bailes de rock and roll. El tipo hacía un manifiesto reconociendo el atractivo de ese nuevo y alocado ritmo, pero declarándose afin a la vieja guardia. Como si faltara poco, el tema dura unos 5 minutos y la banda queda de lado para que se luzcan músicos del palo.

El final es con la Ray Milland Band haciendo una "banda dentro de la banda" ya que está integrada por mayoría de músicos fuera de la integración estable de Los Twist. Por ahi estaban Andrés Calamaro, Miguel Zavaleta (de la banda Súeter) y Camilo Iezzi. El final con "Himno óptico" es el tema ideal para cerrar el viaje de Tony y Douglas.

Melingo y Cipolatti no volverían a viajar juntos -al menos en disco- pero entre tanto rock de clisé barrial, cantado a cara de perro y con épicas y aburridas letras anti sistema (pero en muchos casos llenando estadios), vendría bien que Los Twist volvieran a estar claros.

La máquina del tiempo - Los Twist

  1. Balada de Tony & Douglas
  2. Twist de Luis
  3. Reptilicus
  4. Infiltración bolchevique
  5. En los brazos del dolor
  6. Las cárceles no dan más
  7. Viéndolo
  8. La cueva de Alí
  9. Gloria Aleluya!
  10. El grito divino
  11. Esta es mi presentación
  12. Corazón de mandril
  13. Himno óptico (Ray Milland Band)



06.03.2009 17:28 / El legado de Mahoma




Aunque creo que no es secreto para casi nadie -al menos para el habitué a este espacio- desde los 18 años participo activamente (a veces más, otras menos) en carnaval. Tema éste que he preferido tocar poco o más bien nada en este espacio. Hasta hoy. Esta semana trascendió una noticia vinculada a la murga Araca la Cana y a su director y letrista, "Catusa" Silva a la que quisiera referirme. Y digo bien lo de "trascendió".

Prácticamente todos los medios se hicieron eco del hecho, aún los que no suelen darle vida alguna a la difusión del carnaval. Eso no es para censurar, el periodismo es un servicio y a pesar de que cada medio tenga su criterio editorial, no hay porqué obviar un hecho que no es menor en absoluto: una acusación de plagio por parte de un conjunto artístico cuyo trabajo es conocido aquí y en el mundo, más allá de febrero.

Cotejé, como muchos, ambos textos y sus músicas y no me quedan dudas: es un levante por torpeza. No me sale adjudicarle a Silva una mala intención, no tengo pruebas y no lo conozco lo suficiente pero además sé del proceso de escribir un repertorio y de las presiones que implica. No es, de todas formas, para minimizar: las letras (la original y la versionada por Araca) son prácticamente idénticas pero, además, lo que se plagia es la idea central del original. Eso está duro de tragar.

Si una murga toma una canción surgida de una barrabrava de las pesadas y la letra que la murga le adapta invierte el sentido de la original y habla -pongamos- del amor en primavera hay, por lo menos, elaboración. Si a esa misma canción le cambiás dos palabras, el sentido a un verso y se interpreta por una barrabrava en el mismo sentido que la original, no hay tutía. Aunque el reglamento y el folklore propio de la carnestolenda admita trabajar sobre material preexistente, debe haber al menos una recreación que tenga una impronta propia del letrista que hace la relectura. Eso creo.

Sobre si la sanción a la murga por parte del jurado es correcta o no, cualquier cosa que diga puede malinterpretarse: soy libretista y uno de los responsables de una murga en competencia y, si conozco algo este ambiente, todo el mundo se ofende demasiado rápido y la mayoría vive sospechando de todo y de todos. Más allá de la sanción me queda la impresión que la principal damnificada de todo esto es la misma Araca la Cana. No tengo más relación con "Catusa" Silva que la de un trato cordial ocasional y no pretendo defenderlo pero tampoco pegarle en el piso. El tipo reconoció su error y manifestó que se hará cargo. A mi me basta, es de caballero aceptar el yerro y no cabe endilgarle culpas a la murga ni sus seguidores. Los comentarios en internet sin embargo pasan de una defensa insólita ("esto es carnaval" leí por ahí. Ajá ¿y? ¿qué argumento es ese?) a un ataque a mansalva incluyendo gente que despotrica con agresividad y mala leche desde el búnker del anonimato. No solo contra Araca la Cana, sino contra todo tipo de expresión popular. En tiempos electorales, además, donde poco se dice "por decir".

"Catusa" luego dice "la derecha se hizo una fiesta conmigo". Puede ser, pero también "la derecha" ha sido buen negocio para varias de las murgas "de pueblo" que hace años repiten sus propias fórmulas y muchas -muchísimas- veces han quedado encerradas en el panfleto y en el busca-aplausos sin mayor ingenio.

Hay "derecha" en el carnaval ¡qué noticia! Tomen sino el ejemplo de un director de murga que alguna vez me dijo "Yo le digo al letrista que me escriba algo de los desparecidos para que la gente aplauda. Total, qué me importa si yo soy blanco..." Y la gente aplaude, claro. Hay en la retirada de La Mojigata de este año una brillante ironía al respecto de situaciones como estas. También me parece que la gente aplaude esos recursos cada vez menos. Tengo recuerdos de los grandes coros y espectáculos de Araca que vi de niño pero desde hace años leo y escucho frases por parte de la prensa del tipo "Araca es siempre Araca" (supongo que se refiere a la mística del conjunto y demás, aunque no sé como puntúa el rubro "mistica". En el sentido literal Abba es siempre Abba, Roberto Carlos es siempre Roberto Carlos y Kesman es Kesman) y la misma estructura por la que hoy se cuestiona a su letrista la vi en la misma murga replicada varias veces. Va a pasar el tiempo, el tema quedará de lado pero esto que pasó me parece, en última instancia, positivo para la propia Araca la Cana y para quienes crean para carnaval.

Esto obliga a reinventarse,a cambiar, a dejar la fórmula y a probar otros recursos. No se trata solo de que Paul Simon vea en Youtube como una murga le usa la melodía de un tema en la retirada y decida hacer un juicio que ni Agadu ni Daecpu podrán pagar. Se trata de caer en cuenta que buena parte del público estará más atento y más informado. Entonces, parafraseo algo que escribió Guillermo Lamolle de La Gran Siete: habrá que ver si hay maquillajes levantados del Cirque du Soleil, coreografías sacadas de los Backstreet Boys, chistes sacados a Los Midachi, trajes calcados de una película...y sancionar debidamente al conjunto que incurra en eso. Entiendo al carnaval como un espacio de expresión y creación. No sé si todos se animarán al camino que tomó La Gran Muñeca, por ejemplo: hacer un repertorio prácticamente compuesto en base a música inédita. La idea es buena y hasta económicamente rentable (los derechos de autor quedan en sus autores en un 100 % ya que letra y música les pertenecen) aunque puede surgir la duda sobre qué cuplé enganchará a la gente basado en música inédita. Y bueno, se puede intentar. El lente de la lupa se agrandó y creo que esto obliga a replantearse eso de "poner algo de los desaparecidos para que la gente aplauda".




27.02.2009 19:10 / El legado de Mahoma




Abordar una mínima parte del universo musical brasileño podría dar para escribir un libro. Es tal la variedad de ritmos, escuelas, mixturas e increíbles artistas que incluso da un poco de escozor buscar acercarse a los sonidos norteños por fuera de los clásicos contemporáneos de la MPB (Caetano, Buarque, Joao Gilberto y siguen firmas), el rock (Titas, Legiao Urbana, Paralamas) o éxitos pop puntuales (resumamos todo lo que supondría una lista interminable en "Daniela Mercury" y punto). Es más, profundizar sobre la obra de -pongamoslé- Chico Buarque depararía en muchas horas de escucha, lectura, análisis sin que todo esto vaya en demérito del disfrute auditivo. Como no soy idóneo en esta materia ya que confieso haber entrado hace relativamente poco a una ínfima parte de lo que produce musicalmente el socio mayor do Mercosul, me permito hacer una recomendación puntual cerrando semana de carnaval (esto último es mera coincidencia pero me gusta eso de ponerle un toque de agenda al post). Señoras y señores, lectores de El Mahoma Social Club, he aquí el disco a perseguir para su más maravilloso deleite: Carnaval So Ano Que Vem de Orquestra Imperial.

La Orquestra no es otra cosa que una big band que imita el estilo "Gafieira": samba bailado en grandes salones con una orquesta ejecutando en vivo, muy popular a mitad del siglo pasado (lo cual puede verse en la tapa del disco, imitando el arte de aquellas épocas o en la página web de la banda www.orquestraimperial.com.br). Lo bueno del caso es que, por buena que pudiera ser la idea, aquí no hay un rejunte a lo "Buena Vista". Son músicos jóvenes, en actividad integrando diversos proyectos, los que deciden juntarse hace pocos años para armar la banda. Rodrigo Amarante (guitarrista de la banda de rock "Los Hermanos", los de "Anna Júlia"), Moreno Veloso (hijo de Caetano) junto a sus socios de +2 Project, Domenico y Kassin , las cantantes Nina Becker y Thalma de Freitas y una banda de sesionistas que cuenta con músicos de las bandas de Caetano Veloso o Arnaldo Antunes...y hasta un DJ. Cuando se combina tan bien el goce con la excelencia en el toque tenemos exactamente ésto y creo que hasta el mąs escéptico en los encantos del ritmo más popular del Brasil puede caer rendido ante esta banda.

El primer objetivo de la Orquestra fue hacer su presentación oficial reabriendo un "ballroom" de antaño para armar un gran baile, el cual fue transmitido por una FM y se puede encontrar también en la red. Allí los tipos presentaron sus temas y versionaron viejos clásicos del samba e incluso se despacharon con un crossover de "Owner Of A Lonely Heart" de Yes. Si bien comenzaron tocando en un circuito alternativo, rápidamente ganaron seguidores y su primer y único disco hasta ahora (éste al que vamos a referirnos en minutos) los llevó hacia otros circuitos alternativos, solo que ésta vez internacionales.

Aquel samba dista mucho del estruendo de las escolas, está tocado con elegancia y -como buena orquesta de baile que se precie de tal- cuenta con piezas lentas y otras para agrietar el parquet. El disco combina ambas y quizá el comienzo despiste si uno espera que la banda le camine por arriba cual aplanadora del samba. Y no. Te lleva tranquilo, como si uno entrase al baile escuchando algo término medio con "Me deixa em paz" y mirando la orquesta, la barra de tragos, los detalles del salón. Claro, llega "Sem compromisso" y de a poco uno se transporta imaginariamente al medio de la pista. Un par de temas después llega "Ereçao", una descripción que cualquiera podría entender más allá de su nivel de portugués. "Una cerveza, un agua ardiente con limon, ir a la "Gafieira"..." - todo puede derivar en ese momento ¿incómodo? para el varón (¿o simplemente un gesto más de afecto hacia nuestra partenaire de sala de baile?). Sobre el final llega "Supermercado do amor", a modo de final de fiesta, cierre de la banda y aplauso final de la concurrencia. En una docena de temas la Orquestra Imperial deja un disco alegre, esplendoroso y un prodigio de arreglos y ejecución. Vayan tras él y después me cuentan.

A modo de muestra, acá va video. Otro día les cuento como una vez estando en Río por 48 horas me perdí de ver en vivo a la Orquestra Imperial, algo que no me perdonaré hasta el día en que finalmente los veo. Habíamos sido invitados y yo llevaba un día sin dormir...adivinen el final. Me desperté a las 4 de la mañana y el asunto había terminado hacía rato y en el salón de baile ya estarían barriendo.




20.02.2009 17:05 / El legado de Mahoma




En una escena de la notable y fordiana "The Wrestler", Randy "The Ram" Robinson (Mickey Rourke) sube al ring, toma el micrófono y agradece la presencia y consecuencia de sus seguidores. "Sé que muchos pensaron que no volvería a pelear" - dice. Entonces, aparece el latiguillo: lo que el personaje dice no es otra cosa que una analogía de la vida del propio actor. Y no: lo dice un personaje. El mismo director Darren Aronofsky admite -y le creo- que ni él tenía idea de en qué andaba Mickey Rourke ¿Eso es suficiente motivo para "rescatarlo"? Y en ese caso ¿rescatarlo de qué? Ese es uno de tantos ejemplos que en la prensa solemos describir como "resurreciones" cuando en realidad posiblemente sea nuestra falta de curiosidad, interés o nuestro descanso en lo que dicta la agenda. Travolta, Downey Jr, Rourke y hasta Silvia Pérez, ex de la troupe de No Toca Botón...todos parece que volvieron y ellos bien podrían responder -lógicamente- que nunca se fueron. Y tendrían razón.

La actuación de Rourke en "The Wrestler" es brillante pero si hacemos un breve racconto caeremos en la cuenta de que siempre fue buen actor: Corazón satánico, Barefly o su aparición en Sin City (sacando a flote una la película con poca gracias) son pruebas de ello. Claro, después de cenar sobre el abdomen de Kim Basinger uno siempre espera que el próximo paso sea algo más que boxear en "Ritmo de la noche" ¿Y qué? El tipo boxeaba antes y se sacó las ganas de volver a hacerlo. "En los 90' eligió malos proyectos" - podrá decir alguno. Bueno, ese mismo argumento podría despellejar a Gene Hackman o Morgan Freeman (cada dos grandes películas, ocho bodrios) pero nadie dudaría en elogiar sus dotes actorales. Pero no hay épica completa sino le adosamos al antihéroe que compone Rourke, la fábula del tipo que cayó en desgracia y un buen día resurgió cual ave fénix. Quizá la moneda cayó para su lado esta vez, pero la suerte y la resurrección no tienen porque ir de la mano (aunque si uno de ustedes, amigos mahometanos, resucitase quizá habría que tildarlo de "suertudo", salvo que le hayan quedado unas cuantas deudas a saldar pos resurrección).

Otro caso es el del gran Robert Downey Jr. Lo nominaron por "Chaplin" donde demostró lo que vale y un día pasó a primera plana por motivos ajenos a su talento. Robert se drogó un poco, tomó otro poco, se tiroteó un rato con la policía y apareció desconado en algún evento ¿Eso lo arroja a la tumba? No: la cámara se prende y el tipo actúa y se mete como pocos en el personaje dotándolo de una contundencia increíble.

A Downey Jr. le compro el héroe, el villano y el pobre desgraciado. Entonces, el milagro: Robert "resucita". Lo que es igual a decir que le ofrecieron un par de papeles grandes. Mientras lo daban por muerto Robert hizo "Wonder Boys", actuó en la serie "Ally Mc.Beal", la notable "Good Night And Good Luck", la ácida y divertida "Kiss Kiss Bang Bang", "Zodíaco" y -ya resucitado nuevamente para las grandes empresas que mueven el espectáculo- se calzó la estructura metálica como Tony Stark en la imperdible "Iron Man". Alguien que me diga donde está la resurrección. Ah, me olvidaba: ¿saben quien será uno de los villanos en la próxima "Iron Man"? Adivinaron: actúa en "The Wrestler" y "resucitó" hace poco.

Hace un par de posts atrás les contaba de mi fascinación por los renunciantes. Para quien esto escribe el que renuncia no es cobarde, sino todo lo contrario. Renunciar también es cambiar, optar por otro camino. No es ser "la rata que se baja primero del barco que se hunde" sino el que pega el golpe de timón. Por supuesto, habrá excepciones según el caso, pero todos tienen derecho a espetar "renuncio" alguna vez en la vida. Y una estrella de Hollywood no es más ni menos que nadie y si, aunque usted no lo crea, puede renunciar al "star system". "The Wrestler" también es sobre un renunciante. A la fuerza, quizá, pero en definitiva alguien que se atreve a dejar su posición para intentar algo nuevo. Y quizá eso si quiso hacer el Mickey Rourke que vive fuera de la pantalla. Mala suerte la de Downey Jr. al sacarse de las casillas con una cámara enfrente.

Mientras Downey Jr. esté en cuadro haciendo a Kirk Lazarus (el actor fanático del método de "Tropic Thunder" que no abandonaba el personaje "hasta hacer los extras del DVD") no importa que no sea el ejemplo de moral o buenas costumbres que ninguno de nosotros, restantes mortales, somos. Mientras se prenda la cámara y Rourke haga algo tan intenso y visceral como la secuencia en la que atiende en la fiambrería del supermercado (si, ya sé, no parece un derroche de adrenalina así descripto) importa poco si boxea con Tinelli o le hace un altar a su difunto chihuahua (esta última la inventé, lo reconozco).

Nadie, aún profesando una fé de siempre en Cristo, puede atribuirse una resurrección y menos ponerle la tapa al imaginario cajón de nadie. Si estar vivo es salir en primera plana, sonar en la radio y estar nominado a un premio, el 99% de los artistas de este mundo ya habrían palmado. Y no, no me dan los números. O lo que es decir: resurrección, las pelotas.

Acá va el trailer. Donde el colega David Ansen de Newsweek dice "Sean testigos de la resurrección de Mickey Rourke", nosotros quisimos decir "Miren qué bien que actúa el Mickey" pero qué remedio, no sé hacer photoshop ni nada parecido.




14.02.2009 17:45 / El legado de Mahoma




Quizá alguno de ustedes se lo haya preguntado. Por cierto nosotros si: ¿en qué anda Gene Wilder, eh? Y más aún: ¿por qué El Mahoma no le ha dedicado un mísero artículo? El hecho de que hoy sea un venerable señor mayor que vive retirado de la pantalla grande dedicado a su fundación y a escribir novelas no le quita ser uno de los más grandes cómicos de la historia. Y además, el ¡¡DOCTOR FRANKENSTEIN!! (entra tenebrosa música incidental) Perdón...Fronkonsteen (ver Young Frankenstein, Mel Brooks, 1974. Cuando decimos "ver" no lo hacemos como sugerencia para realizar una consulta: es en neto tono imperativo).

Gene supo ser un actor calificado como "serio", integrando compañías de Broadway dedicadas a contundentes dramas y otras piezas de época. En el elenco de una de ellas, "Madre Coraje", trabajó con Ann Bancroft que, casualmente, en esa época empezaba a salir con un guionista llamado Mel Brooks. Sin embargo, Gene no se asoció inmediatamente a Brooks (sin dudas el director que lo hizo célebre) sino que primero incursionó en la notable Bonnie & Clyde (Arthur Penn, 1967) donde interpretó a un temeroso rehén apresado por el dúo delictivo.

Esa mezcla de tipo inofensivo con sonrisa amable y mirada épica (a veces lasciva directamente) terminó por sumarse a la troupe de Mel Brooks y surgió Leo Bloom, el agente teatral de The Producers (conocida aqui como "Con un fracaso,millonarios", 1968) gran comedia que incluía el musical "Primavera para Hitler" con un cuerpo de baile representando una svástica vista desde una toma aérea como en las coreografías de Busby Berkeley en los años 30' (esas en las que varias nadadoras formaban una flor y cosas así). Gene obtuvo así su primera nominación al Óscar y pocos años después interpretaría -que me perdonen los fans de Tim Burton- al Willy Wonka defnitivo en la original Willy Wonka & The Chocolate Factory. Allí Gene hacía al mago de los dulces de una forma mucho menos inocente que la de Depp y aunque el film se volvió de culto los niños no lo entendían por aquel entonces. Quien pueda ver la original Willy Wonka con Gene Wilder sabrá de qué hablo, hay en ese personaje una mezcla de cariño y crueldad pocas veces vista.

Luego llegó su participación a las órdenes de Woody Allen en Todo lo que usted quisiera saber sobre el sexo pero temía preguntar (1972) como el exitoso doctor que se enamora de una oveja y no puede ocultar su zoofilia. Si bien el episodio es de los más flojos de la película, algunas expresiones de Wilder (particularmente cuando se queda solo con la oveja) son antológicas.

Miren si el destino no jugará su partido: dos de las más grandes comedias de todos los tiempos no se hubieran hecho tal como las conocemos ni hubieran tenido a Gene Wilder como protagonista de no mediar algunos episodios fortuitos. Gene escribió el primer guión de El jóven Frankenstein y se lo llevó a Mel Brooks. Brooks no lo quiso, no se interesó, en fin...le importó dos carajos. Gene siguió golpeando puertas hasta que un agente le preguntó si no se animaba a escribir papeles para dos de sus estrellas: Marty Feldman y Peter Boyle. Gene los incluyó en su guión y cuando éste cobró forma alguien volvió a tentar a Brooks que esta vez si agarró viaje (y menos mal, estamos hablando de su mejor película y una obra maestra) y Gene Wilder encarnó al Doctor.

Brooks tenía un proyecto paralelo llamado Blazing Saddles (conocida como "Locuras en el oeste", me pongo de pie) y esperaba que el actor Gig Young compusiera al pistolero borrachín "Waco Kid". Young cayó enfermo y no pudo encarnar el papel, el que recayó en Wilder. La expresión de éste diciendo "Mi nombre es Jim pero mis amigos me llaman...Jim" es otro de los pequeños grandes momentos de la comedia.

A su vez, el sheriff negro de "Locuras en el oeste" iba a ser interpretado por Richard Pryor pero Cleavon Little convenció más a Brooks y la sociedad Wilder-Pryor quedó para más adelante con El expreso de Chicago (Silver Streak, 1976, película que deberán conseguir por vuestros propios medios ya que jamás se editó ni en VHS ni en DVD por estos lares. Se trata de una gran comedia de acción) . El resto de las películas del dúo son bastante olvidables. De hecho ni siquiera eran amigos ni hubo una gran química entre ellos. Es más, ni sabemos para qué se juntaban, pero qué remedio.

Golpeado después de la muerte de su esposa, la comediante Gilda Radner, Gene se retiró y comenzó la fundación para combatir el cáncer que lleva el nombre Radner. Tras recuperarse de un cáncer, Gene volvió a aparacer públicamente y escribió tres libros en los últimos cinco años.

Sería bueno verlo una vez más en la pantalla, sin duda. Mientras tanto, si alguien se lo cruza, diganle que un club de lectores melómanos y cinéfilos de Uruguay se acordó que él es uno de los grandes en serio.




05.02.2009 21:30 / El legado de Mahoma




ico_img.gif

En la foto, Tony Curtis y Burt Lancaster o Sidney Falco y J.J. Hunsecker: dos notables actores y dos personajes brillantes los que, en esta película, resultan dos tipos absolutamente aborrecibles. "La mentira maldita" (Sweet Smell Of Success) no ha tenido aquí el reconocimiento debido aún cuando estemos hablando de una película a la que le cabe como adjetivo más preciso el título de "perfecta". No solo eso: a 52 años de su realización no ha perdido un ápice de contundencia.

Aunque asociado a las comedias inglesas de los estudios Ealing, el director Alexander Mackendrick era en realidad norteamericano y aquí cambia el tono de comedia ambientado en la neblinosa Londres para meterse de lleno en la noche neoyorquina, sus marquesinas y las ambiciones de poder de productores, agentes de prensa y la prensa misma. Mackendrick venía de dirigir El Quinteto de la Muerte (la de 1955, la buena, no ese engendro que perpetraron los Coen) y ya había probado su capacidad para la comedia. Productores y prensa estaban escépticos de lo que podía lograr en el terreno del drama, adaptando una novela de Ernest Lehmann y poniendo en un rol dramático a Tony Curtis, hasta entonces un niño bonito de la industria. El resultado fue demoledor y aunque los fanáticos de Curtis y Lancaster esperasen otra cosa, hubo unanimidad a la hora de consagrarla como una gran película. Un año después Curtis hizo Fuga en cadenas (The Defiant Ones) con Sidney Poitier, película que bien podría deparar un post a futuro.

Curtis es Sidney Falco, un agente de prensa en la mala. Sus artistas no reciben una sola mención en los grandes medios y -sobretodo- son ignorados por el critico estrella, el referente columnista J.J. Hunsecker (Lancaster) un tipo que de un plumazo podía tirar abajo el espectáculo que no le cayera en gracia. La otra obsesión de Hunsecker es Susan, su hermana menor, con quien tiene una relación que sugiere mucho más un incesto que la sobreprotección a la que se ve sometida. Falco tiene allí su carta: Susan está enamorada de un promisorio guitarrista de jazz llamado Steve Dallas quien odia, razonablemente, a J.J. El inescrupuloso agente, desesperado por conseguir los favores del crítico, comienza a difundir todo tipo de rumores que dejen la reputación de Dallas por el piso para que Hunsecker no pierda de vista a su hermanita. El joven guitarrista de jazz es denunciado como comunista (hay aquí una alusión crítica a los últimos estertores del Maccarthismo y la caza de brujas en el cine: quien denuncia miente y además es sujeto despreciable) y consumidor de estupefacientes. La "mentira maldita" solo llevará a Falco y Hunsecker por peor camino, aunque logren sacar al guitarrista del medio: Susan, que en realidad odia asu hermano, no quiere vivir sin su enamorado. Lo peor que puede pasarle a JJ es perderla. Y no debo revelar más o quizá algún lector pueda darse por satisfecho con el resumen. No lo hagan: desconfíen de cada palabra que dije porque ni una puede hacerle real justicia a esta obra maestra que parece una película modesta frente a otras grandes super producciones clásicas pero ni toda la tecnología ni todo el despliegue pueden aún contra dos actores, un director y un guión soberbios.

La música de Elmer Bernstein y el blanco y negro para describir la atmósfera de New York a la noche son irresistibles. El guión está lleno de dialogos y frases memorables como la que le espeta Lancaster a Curtis: "eres una galletita rellena de arsénico", la descripción más precisa para cualquiera de estos dos personajes.




30.01.2009 13:05 / El legado de Mahoma




ico_img.gif

Termina Enero y en la redacción caimos en cuenta de que en todo este año no comentamos ni recomendamos un solo disco. Dispuestos a enmendar la falta y a brindarles una buena excusa para bucear en la red, El Mahoma Social Club les propone un gran disco de un tipo particular. Tan particular es que a 38 años de grabado este album, jamás volvió a editar material alguno. Lo que se dice un 100% de efectividad: Pete Dello sacó un único disco. Y es una obra maestra.

Siempre le agradezco a quien me regaló el libro "Los 100 mejores discos de la historia del rock" del español Juan Vitoria, tipo con discoteca y data como para escribir un par de libros más. En ese libro Vitoria me presentó no menos de veinte artistas que en mi vida había escuchado y, pesquisas mediante, pude corroborar mucho de aquello que el autor recomendaba. Comencé por 2004 de a un tema en el Emule, luego pasé al Soulseek, luego a otro y a otro y no se como pero un par de años después (no les miento, me tomó ese tiempo) pude completar el disco. Hoy por hoy, si revisan los canales de búsqueda adecuados lo tienen a un click de distancia, sobretodo gracias a los blogs cuyos responsables se cuelgan a compartir música.

En una entrevista que concediese al sitio Aloha Pop Rock Dello dice que nunca tuvo madera de estrella ni le interesaba. Le gustaba la artesanía en la composición, la producción y hacer arreglos. Hoy es profesor de historia y teoría musical y dice que no hubo música como la de su tiempo, aunque dice disfrutar de Nirvana y los Chili Peppers. Reconozco que tengo debilidad e intriga por esa gente. Los que "renuncian" por llamarle de alguna manera. Dello, Bill Fay, algunos actores y actrices...gente que eligió que su paso fuese fugaz y aún así dejaron una gran obra. En el caso de Pete, un gran disco que ha adquirido estatus de clásico. No tanto por el vedettismo de ser su único disco (aprendé Axl Rose....¡esas son ausencias!) sino porquela colección de melodías es implacable: uno de los discos más lindos que haya oído jamás. Pete canta con voz suave canciones de aire folkie impregnadas de lo que sonaba en Inglaterra por aquella época, con preciosos arreglos de cuerdas y la intervencion de algunos vientos. Las letras, sencillas y directas. La tapa, obra de Roger Dean (el de las portadas de Yes) es extraña y representa a un personaje del disco ("Harry the earwig") aunque poco parece tener que ver con la atmósfera del disco. "It's what you've got" es un arranque glorioso (siempre me encantó ese verso que dice "aunque todo el mundo se ría de vos/ eso es lo que tenés") pero más adelante está "I'm a Gambler", "Do I Still figure in your life?" (no recomiendo escuchar ésta en medio del duelo ante una separación...), "Uptight Basil" (el tema más ruidoso y festivo, aunque dedicado a un amigo suyo que se quitó la vida), "A Good Song"...es arbitrario citar algunas por tanto aquí va la lista:

1 It's what you've got 2 There's nothing that I Can Do For You 3 I'm A Gambler 4 Harry The Earwig 5 Do I Still Figure in Your Life? 6 Uptight Basil 7Taking The Heart Out Of Love 8 On A Time Said Sylvie 9 A Good Song 10 It's The Way 11 Go Away 12 Arise Sir Henry (bonus, dependiendo la edición: Hear Me Only, Madame Chairman Of The Commitee)

Los buenos amigos de la familia Youtube nos ceden las imagenes de esta buena persona que ilustra con imagenes la canción "Do I Still Figure In Your Life" de Pete Dello pero en versión de su banda Honeybus. Hay una versión de Joe Cocker también, pero la definitiva es la del disco que hoy recomendamos. Señor Bello, adelante, para toda la audiencia de Montecarlo a sus ordenes...




23.01.2009 16:19 / El legado de Mahoma




ico_img.gif

¿Cuanto más puede decirse sobre el conjunto de instrumentos informales sin caer en un rosario de elogios? Su forma de hacer humor es única en el mundo pero esto no es un halago en si, sino una mera descripción de algo constatable. Desde las aventuras con el Coro de la Facultad de Ingeniería, pasando por el antecedente de I Musicisti, la forma de combinar excelencia musical con humor de alta factura no conoce ejemplo similar. Y tarde o temprano, en cassettes prestados, encontrados, Lp's, transmisiones de TV o filmaciones de sus conciertos...todos pasamos alguna vez por Les Luthiers.

Si me guío por la estadística, seguramente haya pocos detractores de la obra del grupo entre los lectores de esta columna. Tampoco es la propuesta bajar línea gratuitamente, pero si podría ser intercambiar impresiones sobre la obra del grupo, ítem que -aquí en la redacción- consideramos apasionante. Habrá quienes piensen que su primera época con Gerardo Masana (los discos "Sonamos pese a todo", "Cantata Laxatón" y "Les Luthiers Vol. 3" más todos los espectáculos hasta su muerte en 1973) es insuperable. Otros, que el clímax creativo -y sin duda su pico de popularidad- llegó a fines de los 70' y principios de los 80' con Mastropiero que Nunca y Muchas gracias de nada. También habrá quienes los conozcan por su producción más reciente la que está en su mayoría editada en versión video-doméstica (Bromato de Armonio, Todo por Que Rías, etc.) En cualquier caso, el nivel jamás baja de bueno o muy bueno. Pero pueden desconfiar de mi: soy fanático y puedo probarlo.

Con Les Luthiers me pasa lo mismo que con Woody Allen (a quien los Les Luthiers admiran...no me consta que sea mutuo pero debería): creo que tienen un momento cumbre y que en los últimos años se muestran menos contundentes, pero nunca lucen cansados y son un ejemplo de profesionalismo sobre las tablas, hiper respetuosos de su público sea donde sea. Dentro de cada espectáculo siempre hay una joyita. Uno de los más recientes, "Los premios Mastropiero", no me pareció -dentro de su producción- una gran obra pero de todas maneras había varios momentos antológicos. ¿De donde parte este foro mahometano de esta semana dedicado a LL? Pues bien, me tomé la libertad (y difícil tarea) de seleccionar cinco momentos de Les Luthiers entre discos y recitales los que no tienen orden de preferencia pero espero sirvan a modo de recomendación. Espero los vuestros, claro.

El alegre cazador que vuelve a su casa con un fuerte dolor acá (incluída en Sonamos pese a todo, de 1971). Esta obra tiene la particularidad de ser la primera en ser ejecutada por el grupo tras la "Presentación" incluida en el primer surco del disco original. Escuchar nuevitos los fascinantes instrumentos informales (el gom-horn, bass pipe-a-vara, dactilófono y otros) tiene su encanto pero el momento cumbre ocurre durante la intervención de uno de los solistas. El resto de los músicos comienzan a hablar entre ellos, a comer, a preguntar a qué hora sale el tren, a aplaudir frenéticos cuando termina el solo, todo registrado en un plano más alto. Desde entonces cada vez que veo una orquesta en vivo siempre pienso que, mientras los músicos esperan para ejecutar su parte, calculan qué les hace falta del supermercado o si no se perderán el 468 nocturno.

Miss Lily Higgins Sins Shimmy In Mississipi's Spring (de Les Luthiers Vol.3,1973) Primera de las piezas de jazz instrumental de LL en cuyos títulos predomina una letra vocal (otros ejemplos son "Trustful Lulu Pulls Thru Zulus" o "Papa Garland Had A Hat And A Mat and a Black Fat Cat"). Esta tiene la particularidad de ser cantada apoyando la melodía con palabras cuya sonoridad-musicalidad remite al ritmo (en vez de un "larara" la melodía dice "Papa/barata/batata/dirán"). Se interpreta una parte en scat con frases (Tipa/brava/dura/daba/prioridad es uno de los ejemplos). Impescindible, aunque reconozco que solo reconocí la letra una vez que tuve el vinilo original en la mano.

Bolero de los celos (de Luthierías, espectáculo de 1981) Ellos pueden encarar cualquier género y hacerlo bien. Lo que tiene este bolero es que, primero, su melodía es preciosa: podría ser perfectamente de uno de los popes del bolero. De a ratos la letra conmueve, en otros te hace partir de risa. Salvo en la intervención de Carlos Lopez Puccio (cuando no logra rimar -razonablemente) "cruz" con "angustia") no hay un gesto que delate que se trata de un tema humorístico. Está cantado desde la sencillez y naturalidad sin impostación afectada de latinismo ni nada. Claro, cuando la letra tiene momentos como "celos del collar/ que toca tu cuello" para rematar con "celos de la silla...", no hay forma de no festejar. Afortunadamente, la incluyen seguido como tema "fuera de programa".

Desde que te vi (de Les Luthiers Vol.7) 1 minuto y poco, tema en clave de rock, el histrión Rabinovich en voz líder...más que hablar del tema habría que reproducir la letra:

Desde que te vi

siento algo por ti

que siento por primera vez

Desde que te vi

siento algo por ti

algo que nunca imaginé

y quiero que ahora lo sepas

Te odio

Te odio

Te odio (para quienes piensan que LL es humor eltitista y con códigos inaccesibles al gran público)

Visita a la Universidad de Wildstone (de Mastropiero que nunca, 1979) Honestamente, durante mucho tiempo fue mi obra preferida de Les Luthiers y posiblemente siga ocupando ese lugar de privilegio, con varias merodeando. Esta ejecución de un documental informativo al estilo años 50' (música y narración) merece ser pasada por los parlantes del Louvre como obra maestra sonora. Momento mágico y memorable: el supuesto "corte" de la cinta en el que pasamos de ver a las porristas a visitar "el aula magna" (producto de alguna censura, bastaba quitar los fotogramas inconvenientes para empalmar la cinta y zafar de la escena escabrosa). En este caso lo increíble es como logran llevarlo al escenario y reproducirlo con sus instrumentos. Y como olvidar la voz de Ernesto Acher como el rector rematando el discurso con un "stupid, idiot and criminal students".

Para terminar con esta recorrida, vaya este video de Les Luthiers en Cosquín interpretando su zamba catástrofe, "Añoralgias".




16.01.2009 14:28 / El legado de Mahoma




ico_img.gif

Hay pocos puntos en los que el equipo de redacción de El Mahoma Social Club acepta ponerse en plan retro nostalgioso. "Las maquinitas" es uno de ellos. Sucede que para muchos lectores el verano será sinónimo de playas, sexo, montañismo o examenes de geografía. La votación interna arrojó como resultado (eso de "arrojar resultados" siempre me sonó vomitivo) que -de no ser por los videojuegos- los veranos infanto-preadolescentes podrían haber sido tortuosos, especialmente si uno no estaba en edad de beber, chuponear, trasnochar y tocar "Rasguña las piedras"en un fogón. O sea, a los 19 o 20 años.

Por otro lado ir a las maquinitas suponía, no solo la actividad social por excelencia, sino también la elaboración de una estratagema para estar munido de las monedas necesarias. El método elegido por la mayoría -según recientes encuestas- era quedarse con el vuelto de los mandados. El tema es que el placer podía resultar realmente efímero y la recorrida de 15 cuadras hasta el salón de videojuegos (en algún caso la maquina estaba encapsulada en un diminuto kiosco) era frecuentemente dilapidada en una única ficha y sus 2 minutos de frenesí. Lo del alambrecito en la ranura jamás me funcionó: o era verso o yo no era lo suficientemente ducho (N de R: en El País de hoy, en una columna editorial, Leonardo Guzmán hace un juego de palabras entre la ducha de la ministra y lo "ducha" que debería ser en sus tareas...pocas veces se ha visto tanta gente escribir de forma tan moralista y solemne sobre algo tan poco importante. No tiene que ver con las maquinitas -que es realmente importante- pero no quería dejarlo pasar)

También hubo de los otros momentos: esos en que la pericia (o la suerte, quien sabe) nos hacía pasar de pantalla, acceder al siguiente nivel, derrotar a los malos y sentir que, por segundos, "We are the champions" de Queen había sido escrita para nosotros. Este es un homenaje a esos momentos que hicieron los veranos más soportables y mejoraron nuestra calidad de vida.

1) Partamos de la base que la leyenda "LO" que puede verse sobre el extremo inferior derecho de la foto no superaba los tres segundos de duración: todos sabemos que en la POLE POSITION los valientes seguían en "HI" (mayor velocidad) en las curvas y solo así podías pasar la pista "Seaside" que era la más complicada (la "Fuji" era circular y la "Suzuki" estaba en nivel intermedio).Pasar la "Seaside" equivalía a ir a contarlo a todos tus amigos y -porque no- a varios desconocidos.

2) En la OLYMPIC GAMES 84' debías atravesar la primera prueba (natación) para -indefectiblemenre- quedarla en la segunda (salto alto, creo). ¿Quién recuerda como se nadaba más rápido? (recordemos que no pasar la primera etapa era igual a ser sometido al escarnio público) Fácil: había que apretar frenética y violentamente los botones a toda velocidad mientras mantenías empujando la palanca aputnando hacia el lado de la victoria. Te dejaba callos en los dedos pero con el tiempo uno se podía volver experto.

3) Qué decir de PACMAN y GALAXIAN...ambas atractivas y ninguna particularmente difícil. En ambos casos el mayor mérito era quedar invicto en el primer nivel. Es decir, que PACMAN no se diese de bomba contra los malos Pinky, Blinky y Dinky y que tu nave bajase a todas las enemigas del GALAXIAN sin siquiera ser tocada. Cierto, en comparación con las Play Station, los Nintendo WII y otras queda como lo que es: un vetusto videojuego. ¿Ah sí? Vean el video que cierra este post a ver si no les vienen ganas de quemarse unas fichas.

4) Siempre fui espantoso en la WORLD CUP, la que daba mayores posibilidades si te ibas contra la punta y levantabas el centro preciso a ser conectado por el delantero. Un día jugué contra mi hermano y le gané 1-0 en la hora. El hecho que yo tuviera 9 años y mi hermano apenas 5 y no llegase a ver la pantalla completamente no empaña el resultado: los goles no se merecen, se hacen.

5) Me mataba con el SPY HUNTER, aunque hace poco lo volví a jugar en un emulador para PC y me di cuenta la cantidad de mensajes subliminales que tenía (siempre era contra los rusos, el paracaídas tenía la bandera de Estados Unidos...bah, subliminal un carajo). Como se lavaban cerebros a través de los videojuegos, hermano (¿Quien es Super Mario entonces? ¿Su hermano Luigi obedece a la "camorra"? ¿Por qué tenían hongos ocultos que le daban una nueva vida?) Volviendo al SPY...una vez pasé como tres pantallas. Solo que eran las 10 de la mañana y si nadie puede verte, pierde buena parte de la gracia.

6) Un día llegó la burguesía del Nintendo a casa. Los cartuchos eran carísimos (incluso en Tristán Narvaja "las selladas" se cotizan bien hoy por hoy) así que además del "Mario Bros/Duck Hunt" que era el que venía de regalo con la consola, había fondos para uno más a lo sumo. Golpe de suerte: al barrio llegó un vecino proveniente de los Estados Unidos. Hijo de uruguayos, Pablo ("El yanqui" para todos ¿cómo le ibamos a decir sino?) llegó armado de varios cartuchos (vaya redundancia) de Nintendo. Mi favortio, el WRESTLEMANIA, en el que combatían las versiones animadas y computarizadas de los integrantes de la WFL a quienes conocíamos por el programa "Titanes en el Catch" (ridículo título local): Hulk Hogan, Randy "Macho Man" Savage, "El gigante" André, "King Kong" Bundy, "Bam Bam" Bigelow, Honky Tonk Man y gran elenco.

7) No tiene nada que ver con las maquinitas pero vaya el recuerdo para Futbol Aleman que iba los sabados al mediodía en Canal 5, conducido por Carlos Prieto y con el relato del costarricense (otras fuentes dicen que era colombiano) Andrés Salcedo. Los apodos que le ponía Salcedo a cada jugador pasarán a la historia por los siglos de los siglos amén: Olaf "El niño" Thon, "Manitu" Kaltz, el "ratón" Kevin Keegan, Nachbight "El espía que vino del frío", "Coquito" Kegel, "Migajita" Littbarski, "Alambrito" Falkenmeyer, "Chiquitín" Hassler, "Caperucita Roja"Rummenigge, "Escopeta" Mill y "Mateito" Matthaus. Si, ya se, se nos fue la moto pero la nostalgia pudo más.

Ni bizochear, ni chistarle al guarda...una gran tradición uruguaya: el Galaxian nació en Tacurembó.




08.01.2009 23:31 / El legado de Mahoma




ico_img.gif

En la foto: un recién operado Andrés Mastrángelo festeja la extracción del alien que se aferraba a sus entrañas con unas dos voluntarias de la Cruz Roja minuana. Ese tumor de poca monta no sabía con quién se metía...

Lo escuché sin saber quién era. Laburando en la producción de Planta Baja me topé con un CD promocional que incluía una versión de "He's So Gay" de Frank Zappa a tiempo de marcha camión. Murga y Zappa parecían una combinación a priori inimaginable, pero en ese tema parecían hechos lo uno para lo otro. Por otra parte se trataba de dos de mis máximas referencias y preferencias musicales. Recordé el tema pero nunca al responsable, si es que se lo puede llamar así.

Meses después oficié por primera vez como jurado de los Premios Graffiti, a comienzos de 2006. En la primera tirada de discos (nos daban unos diez por jurado, luego los rotábamos) llegó Dis Is Da Candombe, primer disco solista de un tal Andrés Mastrángelo, y con él mi reencuentro con aquella versión. El disco me pareció, de movida, sorprendente: no había nada que sonase de esa manera por aquí. Ok, es algo vago decir esto. Por extensión: Mastrángelo (Minas, 1964) domina el sampleo como pocos pero además es tecladista (bah,multi-instrumentista), estupendo lector local de la obra de Zappa, un letrista ácido para la crítica e inspirado para el humor, un tipo capaz de combinar candombe con funk y electrónica con sobrado conocimiento de cada uno los géneros (no sampleando una cuerda de tambores y poniendole una base de nosecuantos beats por segundo para quedar como un DJ piola). O candombe con raga hindú, o cumbia-funk...todo entra en la coctelera de este hombre, a fin de cuentas. Lo escuché decenas de veces, creía y creo que era algo formidable. Lo editó Sondor, sello que, a pesar del interés, no entendió cabalmente qué tenía entre manos.

Le comenté a mi colega y compañero de Brecha, Guilherme de Alencar Pinto, cuanto me había impresionado el disco. Coincidió conmigo en la mayoría de los juicios y agregó una noticia inesperada: "¿Sabés que el loco está muy enfermo, no?" Aquello me dio en el forro, para qué negarlo.

Con Mastrángelo ni palabra aún, cosa que decidí subsanar. En Sondor me pasaron el teléfono y de ahí en más intercambiamos charlas de todo tipo y color. Lo conocí personalmente en la entrega de los Graffiti donde "Dis is..." se hizo con el premio a mejor disco de música electrónica. De los 27 jurados que había creo haber compartido mi entusiasmo con unos 6, bajo porcentaje para suponer un tráfico de influencias. Lo vi totalmente pelado y ya sometido a varias sesiones de quimioterapia. Tras charlar un buen rato-y luego seguirla por fono y mail- sospeché que el partido estaba perdido. Para el cáncer, desde ya.

Mastrángelo seguía adelante convencido que "el alien" -tal como lo bautizó- tarde o temprano se iba a ir. Decidió tomar la pelea por el lado del humor y, como dijo hace poco desde el exitoso pos operatorio, decidió incluso agradecerle al inesperado huésped la posibilidad de haberlo reencontrado con amigos y tiempo para hacer música. Durante todo este tiempo de tratamiento, examenes, especulaciones e ainda mais, Andrés no paró. Poco tiempo después de conocernos me contó que preparaba su segundo disco y al tiempo, enterado de mi actividad carnavalófila, me comentó que tenía un tema en clave de murga al que le vendría bien unos coros.

Allá fuimos para Minas mi hermano Xavier y yo a seguirle el tren con sus maldades y a sumarnos a su buen humor a prueba de todo. Grabamos los coros para "Toni Bananas", tema que más adelante contó con una delirada cronica policial grabada por Nazario Sampayo. Un almuerzo pantagruélico en un parador de Mariscala y más maladades para planificar: ya eramos parte del clan Mastrángelo, sucursal capital. Nos adherimos al "chafismo", filosofía que lo ha empujado hasta desbarrancarlo y convertirlo en el ser terrible y querible que es. Fanático de Zappa pero también de Herbie Hancock, de South Park, Spinetta...tanto para hablar, escuchar y elucubrar tomando en cuenta que en su propia casa está el "Estudio Z", dispuesto a todo. Podría decir que Andrés es un ejemplo de vida, pero no: ese tipo no puede ser ejemplo de nada bueno.

Al tiempo me concedió un honor inesperado, que resultó ser por partida doble. El primero, encargarme de la voz solista de un tema de + D lo mismo, su nuevo disco. Una suite terrorífica devenida funk rabioso llamada "El jardín del sopor". Le pregunté decenas de veces si estaba seguro de lo que proponía. El tema me pareció genial y lo único que pido es haber estado a la altura mínima que la circunstancia exigía, ayudado por el propio Andrés y por el maestro César Lamschtein desde la consola. Al poco tiempo, Mastrángelo confirmó su participación en un disco tributo a Zappa editado desde España hacia el mercado europeo. El disco se llama "Unmatched Vol.8" y, como pueden adivinar, pertenece a una serie homenaje al gran Frank. El mismo entusiasmo de Andrés contagiaba y sanaba a la vez, más que a si mismo, a muchos de los seres abúlicos y quejumbrosos que solemos ser en la cotidiana. Entusiasmo que nos llevó a versionar "Camarillo Brillo" (original del disco "Overnite Sensation" de 1973), nuevamente con éste escriba en la voz (Andrés, si estás leyendo esto: un tano le dio para atrás en su blog a toda la versión salvo al solo de guitarra final. Lo que se dice un tipo de buen oído). Le agradecí infinitamente a Andrés y le pido disculpas a Frank. Ya es tarde: el disco se acaba de editar.

Lo que también se acaba de editar es + D lo mismo, segundo opus de este señor. Si bien el disco ya está en las gateras para salir a la venta, ustedes conocen de sobra el espíritu de este espacio y Mastrángelo también. El autor lo ha puesto para vuestra disposición en www.andresmastrangelo.com y no puedo más que recomendar su descarga. El acid candombe vuelve en "Sobrevivientes", hay un genial cuento musicalizado a lo Zappa llamado "Chafa con poder adqui$itivo" y una marcha hecha en base a samples de programas radiales de Uruguay y el mundo llamada "Les jours de la rádio". También está "Noche de pub", parafraseando el villancico y devenida "canción-himno" con la participación de Chole, Max Capote, Tabaré Rivero, La Vaca del Fondo, Martín Buscaglia, Riki Musso, Leo de Pecho E' Fierro, Mandrake y los Font Bros, en representación de Demimurga. No me cuesta recomendarlo en absoluto, pero en este caso -ni en ningun otro si son razonables-se fíen de mi juicio. Este demente me premió con su amistad y yo hoy celebro con ustedes que esté de vuelta a las andadas. Me premió también con su humor y su música y no tengo más que agradecerle.

Mientras tanto, la barra espera que las enfermeras desvistan definitivamente a Mastrángelo para que empiece a ensayar lo que será la presentación en vivo de "+ D lo mismo". El alien, desde algún lugar, lo extrañará a sabiendas que no tuvo mejor casero que él. Eso si Alien, arrancá de nuevo con Sigourney Weaver nomás que por acá ya jodiste lo suficiente. Pero nunca tanto como jodió -y joderá- Mastrángelo. De quien una vez escuché era "la vanguardia". Se lo dijo un oyente en un programa de radio donde lo entrevistaban, hace poco tiempo. Capaz que fue su mamá, o él mismo desde su celular quien mandó el mensaje.

Quien haya sido, yo le creo.

El departamento audiovisual de El Mahoma Social Club se despide escuchando, de Andrés Mastrángelo y Naná, "A cumbia dos quilombos". A gozá!




02.01.2009 12:07 / El legado de Mahoma




ico_img.gif

Mi viejo me contó alguna vez que, a fines de los 60', quienes hacían cola para ver "Woodstock" en el Cine 18 de Julio cruzaban puteadas con los de la cola del Trocadero -calle por medio- donde proyectaban "Gitano" con Sandro, y viceversa. Si estabas en la movida eras "camba", sino eras "fornega" o eso dicen los testigos de época. "Fornega", "grasa", "terraja"...todo remite a lo mismo pero, si hablamos de música, refiere a la noción elitista de que hay un arte elevado y otro "popular", como si lo uno fuera en detrimento de lo otro.

Estos días comencé a leer "Verdad tropical", de Caetano Veloso, a medio camino entre la autobiografía y un estudio de lo que fue el movimiento Tropicalista en Brasil en los 60'. Movimiento que, precisamente, tuvo al mismo Veloso como protagonista junto a Gilberto Gil, Tom Zé y Os Mutantes entre otros. Si bien el tema es apasionante y puede seguirse con lecturas varias (entre ellas el "Manifiesto Antropófago" de Oswald de Andrade, inspirador de la filosofía tropicalista por aquello de alimentarse de todo para regurgitar algo nuevo) la lectura me puso a pensar en las acepciones locales referidas al trópico.

Acá tenemos nuestra "música tropical": un híbrido medio extraño entre cumbia colombiana, plena portorriqueña, salsa, baladas "melódico internacionales" latinas e hispanas y -más recientemente- hip-hop, reggaeton, cuarteto cordobés y una suma de etcéteras. Quienes gustan de ese género son vistos desde la barra rocker como "fornegas", "grasas" y "terrajas". Quizá decepcione a algún rockero vernáculo lector de esta columna, donde hemos comentado a Jethro Tull o Captain Beefheart, pero no solo no recuerdo sentir animosidad alguna hacia la cumbia sino que me gusta, lisa y llanamente.

Nunca entendí la actitud chacrera e intolerante del rock de estadios cuando genera cánticos de hinchada del tipo "los cumbieros son todos putos". Ajá, qué temerarios, eso es trangresión en estado puro. Quizá cayó en desuso, quizá estoy hablando de una impresión mía sobre algo ya perimido pero siempre me llamó la atención y, a pesar de mi notoria inclinación al rock n' roll, nunca me pareció que ésto fuera mejor ni que Gardel, ni que Bach ni que Borinquen. Eso si: cómo cuesta, desde el rock, reconocerle los méritos a la música trópical.

Un colega escribía días atrás sobre "Chicle", nuevo disco de Max Capote, el cual cierra con una versión de "Azuquita Pa'l café", la que conocemos por la versión que aquí hiciera Ernesto Negrín y Conjunto Casino. La frase que utilizaba el escriba apuntaba a que el cover de Capote (músico identificado con la escena del "rrrrrrock", tal como lo pronuncia el crítico-personaje Roberto Hammond) superaba o mejoraba la original. Primero, la versión de Capote es decididamente buena pero tremendamente respetuosa de la de Casino. Cambio más notorio: ésta tiene batería. Más libre e igualmente buena es la que hizo La Sonora del Sur en el disco "Haciendo tiempo" hace algunos años. Lo que si: la "Azuquita'..." "original" (que a la vez es versión de la original de El Gran Combo) es insuperable y se ha convertido en uno de los grandes hitos del cancionero popular uruguayo. Su intro de vientos es una invitación para ir a la pista y su letra, además, es brillante. En los bailes de adolescencia había dos temas por los cuales yo era capaz de atomizar incansablemente al DJ de turno: "Back in Black" de AC/DC...y "Azuquita'"

"La cumbia es un buen ritmo, lástima la letra" - dijo el vocalista de Bersuit Vergarabat, Gustavo Cordera, en el Teatro de Verano allá por 2002. La arrasadora "Yo Tomo" (del disco "Libertinaje") generó algo parecido a lo que pasó con Santana en los 60' cuando versionó "Oye como va": gustaba a la barra del rock y de la cumbia a la vez. Ahora ¿por qué o de qué se atajaba Cordera? La frase fue pronunciada antes de tocar otra cumbia, "El viejo de arriba", la que fue coreada, bailada y disfrutada por todos los presentes. A veces al escuchar a Bersuit y las arengas demagógicas de Cordera me asoma una reflexión similar: qué bien suenan, lástima la letra. ¿Lo bueno es bueno solo por ser rock? Ni a palos.

De todos modos, la foto que ilustra este post no da cuenta de un disco de música tropical de acá, como pueden ver pero si de uno de los mejores discos que yo haya escuchado y, en mi opinión, el mejor de ese soberbio cantante, letrista y compositor que es Juan Luis Guerra. Cuando compré el disco en el año 2000, lo llevé a CX 26 Sodre donde conducía "Una noche de locos", más afín a difundir a Hendrix que a La Cumana, a decir verdad. Mandé el primer tema y los oyentes habituales saltaron como pelota. Me acusaron de vendido y yo que sé qué más. "Miren que está bueno en serio, escuchen la trompeta de Arturo Sandoval en este tema, escuchen el arreglo de...etc,etc"...nada. Estaba pasando música tropical, vendiendo el alma al diablo, y en ese momento "Que vale la pena" de Juan Luis Guerra era lo mismo que un compilado de la charanga menos inspirada de Tarariras. Insisto entonces desde aquí porque creo que hasta el más ferviente seguidor del rock, blues y derivados puede sucumbir a este disco. Y sino, lo recomendamos igual. Estaba entre éste y "La 8va. Maravilla" Karibe con K (que tiene "La Piscina", ojo) y ganó éste por mayoría simple entre los integrantes de la redacción.

"Ni es lo mismo ni es igual" arranca con "Mi PC", un merengue con una melodía genial y una letra sin desperdicio vinculando a su objeto de deseo con todas las novedades informáticas de aquel momento. Le sigue la tremenda "Que vale la pena", un laburo vocal increíble de sus coristas, los "4.40" (y fuera de joda que son un prodigio de afinación, empaste y belleza esos tipos. Bien puesto ese nombre). Las baladas acústicas son un fuerte de JLG y las que están incluidas aquí son de lo mejor ("Palomita Blanca", "Testimonio") pero lo más genial del disco son dos temas. Uno, "El Niágara en bicicleta", un relato entre la ternura y el absurdo de ese paciente confortado por una enfermera que ni siquiera sabe si nombre y un hospital que es un caos...otra melodía maravillosa. Dos, una obra maestra de Guerra, nunca citada entre sus "grandes éxitos". Me refiero a "El primo", un merengue A-SE-SI-NO donde la banda te pasa por arriba (ahí está el solo de Sandoval y su trompeta, la "Lethal weapon" como él mismo la llama) y el cuento de ese primo sobrehumano al que no le falta nada: conoce a Michael Jordan, es doctor, más fuerte que Sylvester Stallone...todo dicho con Guerra improvisando buena parte de la letra mientras la grababa.

Y no, no es solo rock n' roll (pero, definitivamente, me gusta)

Sabor, azúca y polvo de estrellas para todos los socios en este 2009.





27.12.2008 00:07 / El legado de Mahoma




ico_img.gif

No encabezan el elenco, no se pelean para ver su nombre primero en los creditos, no son -en principio- las estrellas aunque en más de un caso lo deberían haber sido. En El Mahoma Social Club queremos cerrar el 2008 homenajeando a los auténticos imprescindibles. Los llaman secundarios o de reparto pero hoy son las figuras de este club y los destinatarios del último brindis virtual del año. En la foto va Ernest Borgnine ¿es el viejo Ernest un actor de reparto? Sinceramente no lo creo, aunque haya cumplido ese rol maravillosamente como casi todo lo que ha hecho. Por otro lado su único Oscar -y a la vez su única nominación- es a Mejor Actor por "Marty" de 1955. Sucede que Borgnine es de los pocos clásicos que queda en pie y a sus 92 años pide que lo contraten porque quiere llegar a su película número 200 (hasta este año iba 198).

Qué vamos a andar descubriendo a estas alturas: a este club le gusta el cine clásico, qué rayos, lo verán en esta lista de "supporting" actors and actresses . Por cada uno irá una recomendación, que para algún lector que otro llegará licencia o al menos otro fin de semana largo como para hacer biógrafo. Acá vamos....¡segundos adentro!

ACTRICES (Ladies first)

Barbara Bel Geddes - Para Hitchcock no habrá llegado a ser la blonda musa que fue Grace Kelly o la fría Kim Novak, pero Barbarita estuvo al firme en Vertigo (1958) y protagoniza uno de los más recordados episodios de la serie televisiva "Alfred Hitchcock Presenta": aquel que la mujer asesina al marido con una pierna de cordero congelada y luego la pone a hornear para que, cuando llega la policía a investigar, pueda invitarlos con una rica cena en la que se comerán el arma homicida, nada menos.

Claire Trevor - A Clarita si la valoraron como secundaria: la nominaron tres veces y ganó por Cayo Largo (1948) donde jugaban Bogart, Bacall y el enano perverso de Edward G.Robinson. Para nosotros antes que nada es la chica de La diligencia (Stagecoach, 1939) de John Ford, el western que cambió la historia de las películas del oeste para siempre.

Thelma Ritter -O lo que se llama "jugar a la segura". La fama le llegó de veterana (encuentren una película en la que salga de jovenzuela, si pueden) y fue posiblemente LA actriz secundaria entre los 40' y primeros 60' (que puede referir tanto a su edad como al período en que filmó). Es la encargada de cuidar al voyeur James Stewart en La ventana indiscreta (también Hitchcock, 1954) y la sospechosa mujer que vende información a Richard Widmark en El Rata ("El Rata", título que sin duda es la traducción exacta del original Pickup On South Street de Samuel Fuller, 1953)

Jean Hagen -A principios de este mes se realizó la movida de "Museos en la noche" y tras dar una vuelta por el Romántico llegué a la Peatonal Sarandí a la altura del Edificio del Sodre donde se proyectaba, en pantalla gigante, la genial Singin' In The Rain. La gente se arrimaba con su reposera y se sentaba a verla. Cada vez que aparecía la insoportable Lina Lamont y su voz de corneta, la improvisada platea se mataba de risa. Hay que ser muy buena para hacer de mala actriz y para generar tanta risa en cada aparición. Lina Lamont no es otra que Jean Hagen. Que aunque no haya filmado nada más relevante después de aquella ya había pasado a la historia.

Madeline Kahn - Una de las mejores comediantes que el cine haya dado. Podía ser elegante pero nada mejor que cuando estaba frenética y gritona. Lo último que le vi fue su participación en Cosby (una reencarnación de "El Show de Bill Cosby") y recuerdo que Madeline la salvaba del desastre. De todas maneras, quien haya visto Locura en el Oeste de Mel Brooks sabe que ella era Lili Von Schtupp, la cabaretera alemana que quiere seducir al sheriff negro. Estuvo también en Luna de papel de Bogdanovich y en El Joven Frankenstein, también de Brooks (que también vive y lucha).

Dianne Wiest -Al ver su nombre alguno dirá ¡al fin una que está viva! Que semejante actriz tenga su nombre tan asociado al de "las de reparto" lo único que hace es reafirmar su excelencia. En Hannah y sus hermanas se roba la película como la auto destructiva hermana del medio y se gana su primer Oscar de la mano de Woody Allen. El segundo lo gana también con Woody en Disparos Sobre Broadway interpretando a la actriz que supo ser diva y ahora está en la mala, alcohólica y sin contrato, aunque aún pueda enamorar al guionista que interpreta John Cusack. Solamente el momento en que Cusack y Wiest se sientan en un bar y ésta pide "dos martinis" y para luego mirar a Cusack y preguntarle "¿vos que tomás?" ya paga la entrada, el alquiler de la peli o el tráfico de la banda ancha.

Mientras termino la lista me doy cuenta que en ella también podrían haber estado Judy Davis, Shelley Winters o Joan Cusack (de la que siempre estuve enamorado, aunque me lleve casi 20 años. Cuando la vi como la directora de School Of Rock, poseída al ritmo de una canción de Stevie Nicks, me pudo por completo)

ACTORES (last but not least)

Walter Brennan -Fritz Lang, John Sturges, Howard Hawks y John Ford no elegían a cualquiera: el gran Walter fue, posiblemente, el mejor "secundario" de su tiempo. Tiene casi 100 películas en su haber pero para conocerlo mejor allí están Río Bravo de Howard Hawks (otra prueba de algo que hemos enunciado desde este espacio hasta el cansancio, contra lo que muchos creen: qué buen actor era John Wayne) y Conspiración de silencio de Sturges (ya comentada en El Mahoma Social Club, un año atrás).

Robert Ryan - Me pondría de pie pero me queda lejos el teclado. Podía ser el más querible o el más hijo de puta que se pudiera ver en pantalla. Cualquier actor al que alguna vez le toque interpretar a un villano tiene que ver a Ryan. Bah, cualquiera tiene que ver a Ryan. Doce del patíbulo, La pandilla salvaje, Conspiración de silencio, Encrucijada de odio, Los profesionales...donde juega R.R. hay espectáculo seguro. Dijo sobre Spencer Tracy "cada vez que entraba en cuadro, el resto nos hacíamos más pequeños". Si en vez de decirlo sobre Tracy lo hubiera dicho sobre si mismo le hubiese asistido toda la razón.

Ben Johnson - No, no le ganó a Carl Lewis en Seúl 88' con ayuda de anabólicos: pasó a la historia mucho antes y por hechos más loables. Hombre de rodeo ensu juventud, era el pibe contratado para llevar caballos a los estudios donde se filmaban los western.Un día le ofrecieron hacer de extra en una escena, luego en otra y de golpe llegó un papel. Ben fue secundario en la trilogía de caballería de John Ford (compuesta por Fuerte Apache, La Legión Invencible y Rio Grande) y se enfrentó (casi siempre era villano) a Alan Ladd (Shane), Marlon Brando (El rostro impenetrable) y Charlton Heston (Juramento de venganza). Además fue uno de los 4 de La pandilla salvaje (William Holden, Erneste Borgnine y Warren Oates completaban el cuadro) y con eso estaría completo. Claro, aún le faltaba hacer a Sam "El león" quien regenteaba el único cine del triste pueblito de Texas donde se ambienta la imprescindible La última película (Peter Bogdanovich, 1971) por la que ganó su Oscar. La expresión "the real thing" podría traducirse coloquialmente como "la posta", "la que rinde" o "la de verdura". Bogdanovich dijo una vez: "Having Ben Johnson was having the real thing".

Chazz Palminteri - Si, se repite. Cierto, hace años no emboca una ¿Y qué? Aca lo bancamos a Chazz, estereotipo máximo de gangster cinematográfico, sea un sangriento asesino o una parodia de eso mismo. En Una luz en el infierno (De Niro, 1993) lo hace en serio y la rompe. En Disparos sobre Broadway de Woody Allen lo hace en clave de comedia (como olvidar a Cheech, el matón que esconde un profundo dramaturgo) y también la rompe. Hasta llegar a Analízame donde combina ambas y...bueno, no la rompe, pero igual se luce. La barra espera que vuelvas pronto, Chazz.

Tim Roth - Lo escuché más de una vez: la película pudo ser regular/espantosa/casi buena pero -al final- la salva Tim Roth. Aunque ha tenido protagónicos destacados (Vincent & Theo, La leyenda de 1900), está asociado al rol secundario. Pasa que esos papeles de reparto son nada menos que el policía infiltrado "Mr.Orange" de Perros de la calle, el asaltante de la cafetería al inicio de Pulp Fiction, el matón Charles Ferry de Todos dicen te quiero (sus menos de diez minutos en la película ya pagan) y más recientemente su aparición en la segunda entrega de Hulk (The Incredible Hulk, notoriamente mejor que su antecedente enojado y verde) nos hacen preguntar qué sería mejor, si su regreso a los protagónicos o que siga salvando películas como secundario.

Cierro la lista y siguen viniendo nombres. Robert Shaw podría haber estado (aunque es otro con protagónicos varios), Joe Pesci o Martin Balsam también...pero bueno, se acaba el año y no entran todos.

Ah! Hablando de eso, les deseo buen año para todos y que nos sigamos reencontrando cada siete días. Que éste sea un tiempo de disfrute y de tenerse en cuenta sin dejar que nos ganen los pronósticos desalentadores y los agoreros que tambén saben hacer buen negocio de la crisis.

Y ahorren para el cable, que es año electoral.

EL MAHOMA SOCIAL CLUB




19.12.2008 07:28 / El legado de Mahoma




ico_img.gif

Cada tanto todos tenemos alguna historia que no necesita ser edulcorada.

La imagen que ven más arriba es la reproducción de una que me quitaba el sueño hace 19 años, cuando el martirio de la visita semanal al dentista era confortado por la chance de cruzar a una disquería céntrica. A mirar , nada más (y nada menos).

No fui un digno paciente odontológico, me ponían el espejo y sacaba más reflejos que Mazurkiewicz o Bush esquivando zapatos. Para peor, el tratamiento aquel era llevado a cabo por una veterana dentista de mucha paciencia y vetusto instrumental. Cada lunes iba temblando y lo que a un paciente cualquiera le habría demandado no más que media hora, a mi me tomaba una hora o más. Si bancaba la toma, llegaba a tiempo para cruzar a la disquería. Sino, habría que volver a la semana siguiente armado de coraje, vergüenza y con el estómago lo más vacío posible.

Cuando lo lograba cruzaba al Todo Música del Gaucho y allí, cada lunes, miraba las estanterías de cassettes. Gracias a los vinilos de mi padre me había interesado en Beatles y Rolling Stones, fundamentalmente, en tanto aprendía los primeros acordes en la guitarra (lo que fue "Zamba de mi esperanza" para muchos alumnos para mi resultó ser "Norwegian Wood" aunque la progresión de acordes era errática y siempre faltaba uno). Imagen hipnótica, portada fascinante aún en la fea edición local en cassette, allí estaba el "Flowers" de los Stones llamándome semana a semana. Yo imploraba que nadie lo hubiese comprado, aún cuando no tenía medios para evitarlo. Hasta que un día pasó lo peor (alivio) y pasó lo peor (tragedia): completé el tratamiento odontológico por un lado y por otro...ya no había motivos aparentes para ir al centro. Tenía entonces once años, cumplidos hacía poco.

Solo conocía "Have You Seen Your Mother, Baby, Standing In The Shadow?" y me preguntaba como sería el resto (las que podía ver anunciadas en la portada y las que no). Había otros, claro, incluso ese año los Stones volvían al ruedo con "Steel Wheels".No había caso: ese cassette debía ser mío. No puedo poner mayor expectativa porque ya les arruiné el final y me disculpo: imagino lo frustrante que debe haber sido para muchos ir a ver "Titanic"o "La pasión de Cristo" y que alguien les agüe la fiesta contándoles que el barco se hunde o que a él lo crucifican.

La imagen fue suficiente para motivar al pequeño Mahoma, justo cuando se venía el primer lunes sin dentista y sin disquería. Un domingo me encontraba en Pinamar, donde mis abuelos estaban construyendo una casa. La presencia de los obreros y parentela adulta conspiraba contra toda posibilidad de diversión por lo que me limitaba a andar en bicicleta por las calles de balastro del balneario. Entonces, cayó la ficha.

Me acerqué uno por uno a los responsables de la obra y a los responsables de mi crianza y les pregunté tranquilamente si podía ayudar en la obra a cambio de una colaboración. No tenía judas, nunca tuve un chanchito donde depositar monedas y puedo hacer muchas cosas en la vida pero ahorrar no está entre mis fuertes. La colaboración se iba a dilapidar ya imaginan donde. Creo que a los obreros les cayó simpática la propuesta porque me dieron luz verde. Tras el almuerzo, me puse la más raída de las remeras y pasé la tarde ayudando a poner azulejos en el baño, alcanzando bloques, juntando unas maderitas que se precisaban para nosequé que tenía que ver con el impermeabilizante en el techo, me afilié al Sunca...lo que fuera por la recompensa.

Y fui juntando monedas y algún billete -capaz que tenía algo más en mis magros ahorros- para llegar a los 4 mil pesos que costaba el cassette (creo que estaban aún los billetes de mil color violeta). No tengo idea cuanto sería hoy por hoy pero para entonces era bastante. Al otro día, terminando uno de los últimos días de clase, me fui expreso a la parada del 64 en Avenida Italia y Caldas a pasos de la Escuela 111 donde hice primaria. Túnica semi rayada por las firmas del compañeraje y monedas en un rollito de papel, derecho a la disquería. Primer alivio: el "Flowers" estaba en su lugar de siempre, esperando.

Lo pedí, decidido. El empleado fue por él y, para ponerle suspenso, dijo lo que no debió haber dicho jamás: el cassette no valía 4 mil pesos, sino algunos más. Yo era bastante tímido entonces pero no había hecho mi primera experiencia obrera juvenil por nada. Le dije que no podía ser, que yo iba todas las semanas y sabía cuanto costaba. Cual Joh Wayne desenfundando, saqué el rollito de papel con las monedas. El tipo debió verme a punto de quebrar moralmente porque no dijo más: puso el cassette en la bolsita, hizo la boleta y punto. En ese momento me sentí una combinación de Ghiggia haciendo el gol a los brasucas, Edmund Hillary llegando a la cima del Everest y Tony Ramos conquistando a Fernanda Torres en el final de "Selva de cemento" (que martes y jueves era una fija).

Cuando llegué a casa sonó por primera vez "Ruby Tuesday" abriendo el disco y mientras la escuchaba, escribí con torpe pulso infantil la fecha de la compra: 18.12.89, curiosamente el mismo día en que Keith Richards cumplía años, detalle que supe más adelante. De movida me morí con "Out Of Time", al día de hoy sigue siendo una de mis canciones de cabecera de toda la carrera de los Stones. "Flowers" era una mezcla rara de temas ya editados en discos y simples (por ahí estaban "Mother's Little Helper", "Let's Spend The Night Together" y "Lady Jane") con rarezas como la versión de "My Girl", original de Smokey Robinson & The Miracles, que estaban solamente en aquel disco (esta última además reafirmaba lo bueno que era Jagger cantando baladas soul así como lo había hecho con "Cry To Me" de Solomon Burke y "I've Been Loving You Too Long" de Otis Redding). Otro extraño tema era "Ride On, Baby", melodía de impronta soul pero que incluía un clavicordio y estaba cantada en clave Swingin' London. Otra que me partió la cabeza fue "Please Go Home", una cruza entre el Diddley-beat (aquel ritmo patentado por Bo Diddley, el que suena similar a la clave de candombe, cuando el tambor hace llamada) con psicodelia y sonidos que parecían venir de otra galaxia. Había dos temas acústicos, "Backstreet Girl" y la preciosa "Sittin' On A Fence". Nunca me gustó mucho "Take It Or Leave It" que además está incluida en la versión americana de "Aftermath" de 1966, el primer disco de los Stones integrado exclusivamente por composiciones de Jagger y Richards.

En fin, no se si será el cuento de navidad que buscó presagiar el título pero nunca hice pública esta historia que en realidad no es más que el tributo que le rindo año a año a mi primer cassette. Todos los 18 de Diciembre a las 0 horas se escucha Ruby Tuesday desde hace 19 años. Cuando aquella gesta cumplió 10 años me lo compré en CD, exactamente el mismo día. El año que viene harán veinte años pero no veo nuevos formatos (lo tengo también en vinilo y en una edición que digitalizó el master original sin retoques) como para volver a adquirirlo. Mi obsesión con el cassette hizo que copiase la cinta original a una nueva que es la que hoy ocupa la carcaza. La cinta original reposa en otro cassette y cada tanto la reviso para que no agarre humedad ni nada. Si, ya sé, acá me fui un poco al carajo pero tenía la intención de preservar esa cinta hasta el fin del mundo o hasta mi muerte ("lo que ocurra primero", diría Woody Allen).

Nunca hablamos de primeros discos y cassettes ni tampoco de las cosas que fuimos capaces de hacer por obtener esos u otros objetos de deseo. Podría ser la oportunidad.

Para todos los lectores de este espacio, que tengan buenas fiestas, mejores comidas, brindis y reencuentros. Que haya mucha música debajo del arbolito y a los lados. Salú!




12.12.2008 17:50 / El legado de Mahoma




ico_img.gif

Salió destacado en la portada de El Observador: la Intendencia de Montevideo propuso los recorridos guiados por cementerios, incluso a la noche. Ésto, conocido como "necroturismo" es una práctica habitual en varios países, muchos de los cuales tienen hábitos mortuorios (por llamrle de alguna manera) más saludables (por llamarle de otra) que los nuestros. Y qué bueno que la idea hay venido de la Intendencia y no del Ministerio lo que podría haber deparado el slogan "un muerto, un amigo" y dado nuevo sentido a la frase "hagamos turismo interno". Al leer la noticia y reconocer que la idea me chirria un poco, caí en cuenta que a la parca más vale tomársela con más solfa. Incluso, los hay quienes en estado agonizante "vieron la luz" y volvieron: eso es hacer turismo.

La propuesta no me chifla aunque destaque la intención. Primero, los cementerios (al menos los de este país que son los que conozco) me parecen una mierda. No veo la belleza arquitectónica ni el detalle en marmol estilo art decó ni nada. La muerte, a su vez, no me parece poética ni romántica y con el tiempo me ha dejado de parecer tan terrible (aunque al no tener ninguna visión idealizada de la misma no tengo ningún apuro en encontrarme con ella. Tengo mucho por hacer y si comprase una parcela al menos quisiera cumplir con todas las cuotas).

Claro, me duele y ha dolido perder gente en el camino pero -quizá como mecanismo de defensa- el humor vinculado a la huesuda me divierte a más no poder y, más que negro y de mal gusto, lo considero necesario. Es más: es de cajón. Mal chiste. No, en realidad un mal chiste es, de hecho, el rito mortuorio de turno cuando dolor se mezcla con la indignación. Personalmente no soporto el aroma sobrecargado de las flores, las frases de ocasión, el libro de dedicatorias y otros gestos que muchas veces se dan de narices contra lo que fue el/la occiso/a en vida. En México festejan, en Inglaterra se van al pub y cantan, aquí tenemos tías que piden que abramos el cajón "asi nos despedimos todos" cuando el primero en despedirse es, justamente, el homenajeado.

Una gran lección de humor involuntario fue la que recibí años atrás. A los 21 años estaba bastante más ocioso que ahora y, sobre esta fecha, me encontraba trabajando sobre el libreto de una murga, La Gran Siete (Lamolle, si lees esto, saludos!). Una tarde sonó el teléfono (sonó más de una tarde, pero quisiera referirme a ésta en particular)

- ¿Hablo con Christian Font?

- Ajá

- Le hablamos de cementerio privado "Terrazas del Edén" (en realidad éste es ficticio, el verdadero no será nombrado hasta que no auspicie este espacio) y queríamos saber si está interesado en contratar nuestros servicios

- ¿Y si no quedo satisfecho me reintegran el importe?

(no se rió. Ustedes posiblemente tampoco)

- Esteee...queríamos saber si podíamos visitarlo y contarle nuestra propuesta

- Hagalo por teléfono, tengo todo el tiempo del mundo, al menos hasta que empiece a hacer uso de sus servicios

-Bueno, para empezar decirle que nosotros le ofrecemos a nuestros clientes un amplio parque, rodeado de los encantos de la naturaleza...

- Me deja mucho más tranquilo

- Qué bien. Para el entierro bien puede optar por un ataúd de roble forrado en fina guata o uno de pino brasil, más en precio, que -le confieso- no tiene la misma calidad.

- No he sido un tipo muy exigente en vida, no creo que cambie más adelante

- Ajá, si, claro...por otro lado para mantener el césped nosotros no tenemos nichos sino que todo va en la tierra, un ataud sobre el otro en algunos casos y o parados uno al lado del otro

- Eso no parece muy cómodo (podría haberle remarcado el tema de los vecinos también pero para que...)

- Ok, si quiere le voy pasando los precios de acuerdo a cada servicio y le cuento cómo puede financiarlo...

- Está bien, no quisiera quedar adentro en esto...

Creo que el vendedor notó que estab abusando de su buena fé, más por los chistes que por hacerle perder el tiempo. Por supuesto que no recuerdo si la charla se dio exactamente así pero ya dijo Groucho Marx en "Groucho y Yo": voy a hacer la autobiografía que quiera. Sobre Groucho y la parca contarles que es mito el famoso epitafio "Disculpe que no me levante", es brillante y digno de Groucho. Pero no está en su lápida, lástima. Allá van los necroturistas todos los años a encontrar frases célebres y la de Groucho no está.

Quizá no dio con el precio para ponerla, vaya uno a saber.




05.12.2008 18:04 / El legado de Mahoma




ico_img.gif

El Mahoma Social Club podría ser perfectamente un imperfecto programa de radio. Claro que comercialmente iría a la ruina desde el vamos: ¿quien querría apostar por un espacio donde varios energúmenos se juntasen en torno a discusiones sobre discos, películas, series de TV y afines? Los participantes habituales de este espacio cambiarían letras por voces y la foto que ilustra este post nos llevaría directamente al aullido de "Wolfman Jack" en American Graffiti (1973, cuando George Lucas dirigía en vez de hacer los videojuegos con dialogos que perpetra desde hace unos años) presentando algo de Chuck Berry.

En el caso de este cronista, la radio fue una obsesión desde que era niño. Curiosamente, el primer dia que pisé un estudio de radio fue para salir al aire y de allí -del aire y del estudio- no quise salir más. Primero fue Una noche de locos en CX 26 con Eduardo Rivero, cuando tenía 18 recién cumplidos. Seis años después fue No corras que es peor en Cx 36 (con Pablito Aguirrezábal, Yamandú Cardozo, Fabián Cardozo y Diego Martínez) y más adelante las tardes de martes en Mundo Cañón, un pasaje por Buenos Aires mediante un concurso que me puso en Radio Palermo, las columnas en Otra Historia de El Espectador y, este año, un ciclo sobre soul y rhtymn & blues en Segunda Pelota. No hay día en que no extrañe estar en un estudio haciendo radio. Entre tanto, vale conformarse escribiendo sobre ello. En la redacción nos prohiben apelar a "magia del éter", "teatro de la mente" y todas esas poéticas expresiones metafóricas sobre las bondades de la radiodifusión. Por tanto este homenaje va -en calidad de oyente- a las ondas que han marcado la senda mahometana sin más elogio que el de recordarlas.

Para quienes amamos el viejo rock n' roll una parada obligatoria era GOLDEN HITS a fines de los 80', los domingos a la noche (tarde) por Fm Del Plata. Allí Jorge Recuero no ocultaba su fanatismo por Los Beatles y Elvis Presley a quienes dedicaba parte privilegiada de cada emisión. Para el año 1989 hacerse de bastante música no era posible de no estar mediando la radio. Comprar un Lp o cassette insumía un gasto casi siempre imposible y estábamos lejos aún del sano intercambio de bytes que tenemos hoy por hoy. Como me faltaban dos temas para completar toda la discografía oficial de Los Beatles (la cual iba armando canción por canción, casi), "Rain" y "The Inner Light", le escribí una carta (¡en hoja Tabaré!) a Recuero pidiéndole los temas. Los pasó, debo decir, pero al momento de "Rain" no llegué a tener el cassette pronto y no volví a escuchar la canción sino hasta algunos años más tarde cuando tuve el volumen 2 de Past Masters (que recopilaba los simples de 1965 en adelante). Cada vez que la escucho revivo la mezcla de euforia y frustración de aquel momento en tanto compruebo una vez más que Mc.Cartney -digan lo que digan- es un bajista increíble.

Si habré ampollado mi dedo índice sosteniendo la pausa para soltarla en el momento justo los sábados por la tarde en 1991. Por El Dorado FM iba GET BACK y aquellas dos horas -muchas veces cubiertas por pedidos de los oyentes- eran parada obligatoria. Ahi conocí a Kinks, The Animals, The Who y no podían faltar The Doors en pleno revival merced a la película de Oliver Stone. A la vez podíamos concursar contestando preguntas sobre bandas por el mero orgullo de sabernos la respuesta y punto. Yo acerté que los canadienses Guess Who eran quienes hacían "These Eyes" y eso no me lo saca nadie, aunque no tenga cómo probarlo.

Claro que para ese entonces ya había hecho la previa con PORTLAND AL AIRE, en clave delirante (si mal no recuerdo hacían una banda que cantaba sobre canciones de Queen, Doors y otros cambiándole la letra) que también iba en la actual Aire FM. Al SUBTERRANEO llegué en sus últimos estertores por tanto escuchar el entusiasmo que mi padre y sus compañeros de trabajo profesaban hacia esos mediodías radiales, cuando el descanso para almorzar era con Figares y Petinatti. A éste último lo seguí durante todo el -al decir del Cuarteto de Nos- "maldito invierno del 92" cuando hacía MALOS PENSAMIENTOS en Cx 32 Radiomundo, ahora invadida por los pastores brasileños a los que el conductor satirizaba. En ese entonces hacía personajes que, creo, jamás volvió a hacer (excepción hecha al Dr.Toto). Además de los mencionados, en aquel momento me interesaban, fundamentalmente, los programas que editorializaban sobre música o los que tenían toques de comedia. Actualmente, no existe ni lo uno ni lo otro salvo contadísimas excepciones de las que ustedes podrán dar cuenta en sus comentarios.

No puedo olvidar a PASAJEROS DE UN SUEÑO cuando arrancaba Océano FM, allá por el 93'. No puedo recordar el apellido del conductor-locutor pero no podría olvidar aquella tardecita en la que Ian Anderson estuvo en vivo cuando nos comimos el gigantesco amague de una visita de Jethro Tull que se concretaría ¡14 años después! La grabación de aquel programa la conservé mucho tiempo y salí al otro día de su emisión a canjear varios vinilos insignificantes para mi y así poder conseguir algo, lo que fuera, de Jethro: me dieron una recopilación en LP. Nada mal para un trueque que incluía dos discos de los Carpenters.

Me estoy olvidando -hasta ahora en que, curiosamente, acabo de dejar de hacerlo- de lo agradecido que estoy a Raúl Valle Lombardi, Víctor Magallanes, Daniel Porciúncula y todos quienes transmitían carnaval desde el Teatro de Verano por CX 42 Emisora Ciudad de Montevideo. Aquellas noches para mi hermano y para mi (obligados a estar en Pinamar norte en casa de nuestros abuelos, muertos de aburrimiento y sin mucho para hacer) sin la radio pudieron ser inspiradoras de una vida consagrada al delito y a las maquinitas en Salinas. No sería justo dejar de mencionar a Leo Sarro y RADIO PIRATA a fines de los 80' por FM DE LA COSTA, agarrada siempre con interferencia. Eso de cargarse oyentes al aire y que éstas contaran cómo se vestían para ir a bailar resultaba un mix maravilloso de sábado a la noche para un preadolescente impedido aún de salir a romper la noche o de que la noche lo rompiese a uno.

Mi fanatismo por Los Beatles encontró su lugar con Rivero, primero en Cabildo FM y luego en el SODRE. Mi devoción por UNA NOCHE DE LOCOS fue tal que mis intervenciones diarias (siempre eran dos o más) hicieron que Eduardo tuviese esa idea por la que nunca estaré suficientemente agradecido. Buena música, data, personajes y consignas absurdas. No sé cómo sonaría del otro lado del receptor. Desde nuestro lado, la pasábamos increíble muy a pesar de los burócratas que allí trabajaban y sus amenazas veladas. Tal hostigamiento para nada sútil deparó que un día abandonase el programa (Eduardo ya lo había hecho dos años antes para comenzar uno nuevo en Setiembre FM) y el día en que lo anuncié tomé contacto con esa cosa única que tiene la radio y que no quiero describir: caería facilmente en las metáforas mencionadas. Una vez hecho el anuncio de que en breve "Una noche..." se despedía del aire cayó una llamada durante un tema musical. Era desde Córdoba, Argentina. El oyente se identificó como Lucio, periodista y docente (hoy amigo, sin campaña del Ministerio de Turismo mediante) y contó que después de las 19 hrs. la CX 26 se agarraba perfecto en las sierras cordobesas. La siguiente llamada provino del Chaco (Misiones) y la tercera desde el departamento de Soriano: un oyente que no tenía teléfono e hizo media hora en bicicleta hasta llegar a una central de ANTEL para decir que escuchaba el programa cada tarde. El nudo en la garganta que apareció en ese entonces es, desde ya, muy parecido al que acaba de estrangularme seis años después. La radio tiene eso. No me pregunten qué. Eso y punto.

Visitando a Lucio en Córdoba conocí FUERA DE LA LEY, programa conducido por Bobby Flores y Alejandro Pont Lezica. El título era una declaración de principios, inspirado en una canción de Los Gatos del mismo nombre (un denso rock de 9 minutos grabado para el disco BEAT Nº1 con Pappo como guitarrista y Nebbia en un soberbio momento como compositor y cantante) y allí sonaban Focus, Van der Graaf Generator pero también Almendra o Eduardo Mateo. Si hablamos de programas extranjeros debo confesar que tengo moderada curiosidad por el software que ofrece escuchar radio de otros sitios del mundo. Aunque a veces me sorprendo escuchando una FM dedicada non-stop al soul croata.

A ver: valoro mucho aquellos programas con visos de comedia y contenidos originales de cada equipo responsable pero extraño aquellos que explotaban -y exploraban- todos los recursos que la radio permite e iban más allá de mantener agudos dialogos sobre temas puntuales.

Rescato también a aquellos que abren el juego en materia musical, pero hace falta alguno como esos que nos generaban genuino entusiasmo por la música a través de editoriales, análisis, información y el gesto de presentarnos siempre algo nuevo.

Sin embargo en la redacción seguimos recorriendo el dial esperando nuevos y mejores, días de radio.




28.11.2008 18:11 / El legado de Mahoma




ico_img.gif

Si algo le debemos a Quentin Tarantino y a su implacable cinefilia es que cada una de sus películas nos deja al menos un par de buenas recomendaciones. Si alguien vio su notable homenaje a las lisérgicas road movies de los 70' llamado Death Proof (parte del proyecto Grindhouse, un doble programa cinematográfico hecho a medias con Robert Rodríguez para rendir tributo a los cines y autocines especializados en películas Clase B) no podrá olvidar que el trío de chicas protagonistas, tuercas a más no poder, se lanzan a la ruta conduciendo un Dodge Challenger blanco. Lo que es decir: el auto de Kowalski, el héroe de Vanishing Point (estrenada aquí como Carrera contra el destino).

Vanishing...es antecesora y pariente de una road movie que ya comentaramos en El Mahoma Social Club: La fuga del loco y la sucia (Crazy Larry Dirty Mary) de 1974, dirigida por el ignoto John Hough y protagonizada por Peter "siempre en la ruta" Fonda , Susan George y otro Dodge (esta vez el Charger) lo que pareciera ser requisito indispensable para una road movie de esa época: si te persigue la policía y no tenés un Dodge, no existís. No es el único punto en común. Ambas tienen por director a alguien cuya filmografía nadie más osó perseguir (Richard C.Sarafian no es mucho más célebre que el mencionado Hough de "La fuga..."), sus historias culminan casi de igual manera, fueron hechas por la 20th Century Fox y -sobretodo- ambas son hoy clásicos de culto. Arriesgando una opinión, he de coincidir con lo que dice la portada de su edición en DVD: ésta es la película definitiva en el rubro persecución automovilística.

Para cuando nuestra homenajeada de esta semana fue filmada, las road movies ya tenían sus hitos. Para ese entonces por la ruta ya habían pasado James Dean (y en la ruta se quedó) en Rebelde sin causa, también Bonnie & Clyde y, por supuesto, Fonda y su socio Dennis Hopper en Easy Rider. Cuesta ubicar en qué película podemos encontrar los inicios del género pero ésta posiblemente sea Detour (1945), hoy clásico del cine negro filmada por Edgar G.Ulmer con un presupuesto ridículo. Su protagonista hacía dedo en la ruta para ir a ver a su chica. Un tipo lo levanta y comienzan su viaje pero, más adelante, su benefactor motorizado muere de causas naturales (como Vic Morrow, el sargento Saunders de Combate: si se te cae un helicóptero arriba es natural que te mueras). Esto pone en pánico al muchacho que se lleva el auto y las pertenencias del difunto para ser, inexorablemente, perseguido por la ley. Vaya ironía: el actor de Detour, Tom Neal, tuvo una vida bastante parecida fuera de la pantalla (asesinó a su esposa y estuvo prófugo unos años...lindo nene para levantar en la ruta).

Momento de subir al Dodge Challenger de Kowalski (Barry Newman), de profesión conductor (como bien dice el trailer con el que cerramos el post). Kowalski trabaja para una agencia de entrega de autos y debe llevar uno de Denver hasta San Francisco, California. Ignoramos qué distancia hay entre uno y otro estado (Colorado y California respectivamente) pero por la velocidad que lleva, o va atrasado y quiere cumplir una apuesta. Lo que en principio sulfura a la policía que lo sigue de estado a estado sin poder atraparlo es el exceso de velocidad. El exceso de velocidad lo lleva a sacar de ruta patrulleros, conductores que lo desafían a hacer picadas. Kowalski pasa a ser prófugo de la ley y la comidilla de los habitantes de esos poblados desérticos a la vera del camino. Un disc jockey ciego, "Super Soul" (Cleavon Little, quien años después sería el sheriff de "Locuras en el oeste" de Mel Brooks) lo toma como bandera y lo describe como "el último espíritu libre". La emisora logra enganchar la frecuencia de ¿cómo llamarle? ¿radio patrulla yanqui? (tal como hacen los cronistas policiales de nuestro medio) y a través de la radio, "Super Soul" le da pistas a Kowalski sobre quienes y donde lo estarán esperando para capturarlo.

La banda sonora es puro gospel y soul vibrante y no hay mucho más en la escena que eso. Un auto, su conductor, quienes lo persiguen, un estudio de radio, ondas emitiendo música y millas de carretera con el desierto como paisaje.

Mediante flashbacks conocemos más sobre Kowalski (menos su nombre, caso que importe): veterano de guerra, ex policía, ex piloto de carreras, ex un montón de cosas. Lo que deja dudas es el final de la película. El protagonista dice que quiere llegar a San Francisco porque es su casa y hay un misterioso dialogo telefónico que sugiere que Kowalski murió al principio de la película. Salvo por la secuencia inicial y los flashbacks, Vanishing Point respeta la cronología de los hechos. El final se adivina a la legua: nadie atrapa a Kowalski. Ya suponen porqué.

La película, con sus 37 años a cuestas, se mantiene como vibrante e hipnótica. Fiel representante de un cine que casi no se hace y ,si se hace, no será de esta manera. Con deudas a La Odisea homérica y a la noción de que quien tiene un automóvil pertenece a este mundo, el cine en la ruta mantiene su encanto.Desde Easy Rider a Historias Mínimas (Sorín), de Sin aliento (Godard) a El viaje hacia el mar de Guillermo Casanova, la road movie se mantiene en pie. O mejor, sobre ruedas




21.11.2008 19:18 / El legado de Mahoma




ico_img.gif

Será puro hedonismo y tendrá poco valor literario pero disfruto mucho de leer listas. Si, listas: la archifamosa de los discos para llevar a una isla desierta, la de los inventos más útiles del Siglo XIX, la de los personajes del año. No necesariamente "rankeadas" por votaciones en base a popularidad ni ningún otro tipo de órden más que el aleatorio, el cronológico o el alfabético que suelen ser más ecuánimes. Es más, caigo seducido por libros o articulos cuyo título es algo así como "1001 esculturas renacentistas par ver antes de fin de mes" o "738 recetas que calcifican tu antebrazo". Aún cuando el tema me interese poco o nada, más vale tener esos datos a mano. Nunca sabés cuando podés iniciar un levante pregonandolo interesante que es Namibia como destino turístico según la lista de preferencias de los lectores de Selecciones de Rreader's Digest.

No me pasa con las listas de éxito de los discos o las taquillas cinematográficas ¿Porqué? Bueno, digamos que no tienen el mismo nivel de elaboración. Ja, qué vivos: cuento los discos y entradas vendidas y hago la lista. No señores: la lista requiere su tiempo y, si se puede, su fundamento.

Conscientes o no, las hacemos todo el tiempo y en definitiva ¿cuantas de nuestras charlas giran, sencillamente, sobre cosas que amamos u odiamos? Personalmente, suelo poner más entusiasmo en enumerar y compartir todas aquellas cosas que me causan un placer extraordinario y trato de no perder tiempo y energía en hacerlo con las cosas que odio: odio esto último, de hecho.

Tengo recuerdos de mi primer encuentro con una lista. Era un artículo de Daniel Figares para la revista Berp! que salía los sábados con La República, a principios de los 90'. La nota se llamaba "101 cosas que amo", o algo así. Una semana después, al número siguiente apareció su contraparte: "101 cosas que odio". Cotejando ambas, me quedaba siempre con la primera y recuerdo dos cosas que en ese entonces, a mis 13 años, me hermaban a Figares y a un montón de lectores más (supongo): el Sticky Fingers de The Rolling Stones y la panceta puesta en casi cualquier comida. Ambas siguen firmes en mi lista, 17 años después.

La foto que ilustra este post da cuenta de otra lista célebre. En un momento de la gloriosa Manhattan, Isaac (Woody Allen) -sumido en un momento de depresión existencialista- toma un grabador y comienza diciendo "bueno, siendo optimista...hay cosas por las cuales vale la pena estar vivo" para luego grabar su lista (que posiblemente sea la del propio Allen y no la de su personaje. Aclaro que me cuento entre quienes piensan que Allen y su personaje poco o nada tienen que ver entre si): Groucho Marx, Willie Mays, el segundo movimiento de la sinfonía Júpiter, la versión de Potato-head blues por Louis Armstrong, las películas suecas, La Educación Sentimental de Flaubert, Marlon Brando, Frank Sinatra, esas increíbles peras y manzanas de Cézanne; los cangrejos en lo de Sam Wo y, por supuesto, la cara de Tracy (la jovencita a la que había dejado ir, interpretada por Mariel Hemingway).

Será puro hedonismo pero no voy a dejar pasar la oportunidad que me brindo en este medio para dejar mi lista propia y tomar debida nota de la vuestra. No se si vale la pena vivir por esto pero si tengo claro que estas cosas hacen de este sitio un lugar más habitable y que,por ello, me ponen de inmejorable buen humor. Echo mano de ellas cada vez que preciso y allí han estado, generosamente. Cuanto le debo a Jumpin' Jack Flash: su guitarrazo de apertura es mi momento musical catártico: me ha curado unas cuantas broncas y el riff que le sigue no ha hecho más que reafirmar mi fé en la raza humana. Vale entonces que ello encabece mi lista.

Larga vida entonces y gracias al Álbum blanco de Los Beatles, los western de John Ford, el arrollado de carne que prepara mi vieja, el libro "Groucho y yo" de Groucho Marx, Les Luthiers, todos los relatos del gol de Diego Aguirre al América de Cali (especialmente el de los periodistas colombianos), el asado en lo de Varelita (Mahoma y Ambrosio Velazco, quienes fueron alguna vez saben de qué hablo), Colonia del Sacramento, Jumpin' Jack Flash, Sticky Fingers, la panceta (va en el arrollado de carne, desde ya), la BCG haciendo "Las pegaditas" en el tablado del Sporting, el desfile por 18 de Julio, Manhattan de Woody Allen, Meg Ryan fingiendo el orgasmo en "Cuando Harry conoce a Sally", Una historia sencilla de David Lynch, Diego Capusotto, el disco Canta Zitarrosa, el whisky añejo, Tarantino y me detengo acá concluyendo que por cada una de estas cosas que enuncié no pude menos que sonreirme.

Cierra esta lista el final de una película y unos tipos geniales que, desde la situación más angustiante, nos recuerdan que siempre hay que mirar el lado brillante de la vida. ¡Corre video!




14.11.2008 18:28 / El legado de Mahoma




ico_img.gif

Esto gracias a una lectura seguramente aborrecible para cualquier estudiante: Comentario a la Guerra de las Galias por Julio César de la que el guionista era fanático. Esa fue la inspiración para que Astérix y la inmortal galería de personajes de la aldea cobrase vida. Así fue que en 1961 "Astérix El Galo" (primera entrega) presentó a Obélix, el inseparable amigo de Astérix: fanático de los menhires, los jabalíes y bastante libidinoso, de paso. Nada lo amilanaba, ni siquiera haber caído en la marmita en la que se preparaba la poción mágica. También estaba Abraracurcix, el jefe que lo único que temía era que el cielo "se desplome en nuestras cabezas" y un favorito personal: Asurancéturix, el bardo de la idea que en cada entrega terminaba atado e impedido de perforar oídos con su canto. Al cuadro falta Panorámix, el druida y otros secundarios geniales como Esautomátix el herrero.

Como buen latinista Goscinny tuvo a bien de leer los relatos de historiadores como Tito Livio, Plinio el Viejo, Diodoro de Sicilia y otros testimonios del mismo Julio César. Por eso quizá también el lector notará como en sus historias, Astérix y la población de su aldea derrotan a las legiones de Julio César pero siempre muestran respeto por su figura destacando su inteligencia y capacidad (incluso intercambiando frases elogiosas al final de cada combate).

Quienes si son retratados como auténticos estúpidos son los legionarios. Éstos tienen nombres graciosos, hechos con juegos de palabras más bien contempóraneos y agregando el sufijo en latín según el caso. En el caso de los romanos es "us", caso los legionarios "Telemóbilus" o "Flordelotus".

Goscinny -en entrevista juego de la copa mediante con este club- afirmaba por donde prosiguió su investigación: "Leímos todo lo que había que leer, incluso analizamos los sistemas de batalla utilizados por las legiones romanas en las campañas en Bretaña y la Galia".

Otra influencia fue el humor absurdo de la revista Mad. Absurdo que llega a su punto más alto en la integración -esto si, marca de fábrica de Goscinny- de hechos, personajes o situaciones contemporáneos insertados en el año 50 A.C. (como la aparición en "Astérix en Bretaña" de unos bardos "muy famosos" que hacen aullar a las féminas del lugar. Se trata de Los Beatles, claro).

El legado que dejo este tipo, que falleció en 1977 a los 51 años, es impresionante: no solo guionó más de una veintena de episodios de Astérix sino que también estuvo en los textos de Lucky Luke e Iznogud. Si bien las andanzas del guerrero galo siguieron adelante con la pluma de Albert Uderzo, los libros no tuvieron ni la misma gracia ni



14.11.2008 18:23 / El legado de Mahoma




Aquellos estaban en el año 50 antes de Jesucristo, resisitiendo al invasor. Nosotros, haremos -el año que viene- 50 años que tenemos la suerte de tenerlos. Dejate de Schurman y Cooligan: a mi dame estos libros de historia. Nos referimos, claro está, a Las Aventuras de Astérix, el galo.

Astérix (aunque aquí en la sede de El Mahoma lo seguimos acentuando mal, de puro gusto nomás) se convirtió en nuestro objeto de colección y fanatismo años ha. De encontrar dos de sus libros bastante descuidados en casa de un familiar -y que ese hallazgo representase el más significativo posible para un niño- a asociarse a una biblioteca solo para ir completando la lectura de sus ejemplares uno por uno, la genial creación del guionista René Goscinny, ilustrada por Albert Uderzo se convirtió en compañía no perecedera.

El irreductible galo y sus aventuras vieron la luz en una revista llamda Pilote, nacida para competir con la consagrada Tintin. Goscinny, un ávido léctor de historia y amante del latín, no tardó en concluir que ese guerrero bajito, simpático y amigo de los suyos antes de que nada, debía ubicarse en el época roman



07.11.2008 15:50 / El legado de Mahoma




ico_img.gif

El Mahoma Social Club renueva los votos con uno de sus principios fundacionales: recomendar buena música y buen cine revelados a partir del buceo internauta. A su vez, volvemos a quedar de a pie cuando intentamos escribir sobre Frank Zappa. La devoción que sentimos por la obra de Frank y lo difícil de calificarla (como si hiciese falta) nos llevan a distraernos con ítems que tienen puntos de contacto con el universo Zappa mientras lo seguimos intentando.

Ésta podría haber sido la semana: días atrás murió Jimmy Carl Black. Baterista primero de The Mothers Of Invention (primer engendro -en el mejor sentido- musical de FZ), Jimmy era "The indian of the group" (así se presentaba en el primer track de "We're only in it for the money", 1967) pero también el "Lonesome Cowboy Burt" de 200 MOTELS (disco y película, 1971) y la voz solista de la inmortal country ballad "Harder than your husband" (de "You are what you is", 1981) el mejor tema que un amante pudo haberle escrito a su partenaire casada. Jimmy no amerita un post entero, pero estas líneas seguro. De paso vayan llevando tres discos como para entrar de a poco en el universo antes mencionado.

La influencia del tío Frank anda por ahí en cada banda que cruce rock y comedia con rigor y brillantez en la ejecución e interpretación. En Brasil y en paralelo, el movimiento tropicalista encarnado en Tom Zé, Gilberto Gil, Caetano Veloso y -sobretodo- Os Mutantes había tomado ya ese camino. Por él también transitó decadas después esta banda a descubrir, Inimigos Do Rei.

Hace algunos años me encontraba viendo a Paulinho Moska en la Zitarrosa, en la que posiblemente fuera su primera presentación en Montevideo tras haber participado de una fecha de Jorge Drexler en el Solís. En aquel momento presentaba "Tudo novo de novo" que, a pesar de que hoy me empalaga un poco, creo que es un buen disco. Lo que me llamó la atención de Paulinho eran sus movimientos en escena. Tenía algo de clown y una veta medio chaplinesca. Intrigado, decidí rastrear sus pasos previos y me encontré con un muy buen disco solista ("Móbile", de 1999) y con sus inicios como fundador de Inimigos...

Formada por cinco integrantes provenientes de un grupo vocal (algunos que como Paulinho, efectivamente eran también actores de teatro) llamado "Garganta Profunda", Inimigos Do Rei la pegaron con la fórmula mencionada: combinar humor y música con mucho laburo en los arreglos vocales. Días atrás tuve oportunidad de entrevistar a Paulinho con motivo de su recital en el Plaza y, tras la nota, pude conversar un poco acerca de su paso por aquella banda. Paulinho recordó que grabaron un primer tema sin mayor expectativa y que la cosa se les fue de las manos. "Lo pasaban todas las radios, era una locura" - dijo. El tema en cuestión, "Uma barata chamada Kafka"(Una cucaracha llamada como el ya mencionado escritor checo y su baja autoestima a cuestas), es el que abre este primer disco homónimo, nuestro recomendado de esta semana.

El disco suena a new wave y es ochentoso a más no poder (a veces duelen esos sintetizadores, confieso). Con apenas diez temas y la fórmula ya mencionada, se convirtieron en disco de oro en poco tiempo. Además de "Kafka" destacaban una hermosa canción de amor a esa chica que nunca te abandona ("Suzy Inflável", ya saben de qué va) y una nueva mirada sobre la historia de un bandido ("Jesse James") que en esta historia proviene de una favela. No falta el reggae con "Garotinha do Front", oda a esa chica que camina por la rambla observada por todo el mundo y que solo va a parar cuando aparezca un "gigoló biónico".

Nuestra favorita por aquí es "Adelaide", tema incluido en el video que cierra este post. El tema es una versión de "You Be Illin' " de RUN-DMC con una letra que tiene absurdos varios ("si vos sos mi heladera yo quiero ser tu pingüino") y algún momento escatológico (la chica del tema se raja uno en un ascensor dejando en vergüenza al enamorado). Los scratches del tema original son sustituidos por la palabra "rap" y el final es caótico, con todos los integrantes gritando cosas como "suck my dick" y demás. Lindo tema par cantar en un programa para niños sin duda y nada mejor que El Show de Xuxa, adonde los enemigos del rey llegaron para hacer bailar a la reina de los bajitos. Xuxa se prende a la joda, claro, recordando los tiempos en que filmaba películas eróticas (que nunca pudimos conseguir, una pena) y dejaba mensajes satánicos para que los energúmenos dieramos vuelta la cinta.

Hay un tema, "Crime", cuyo ritmo inicial pareciera una marcha camión aunque luego deviene en baión. El desempeño vocal de la banda en este tema es particularmente brillante. En tres minutos, la letra repasa todo lo que implica llevar una vida criminal. Más cáusticos se ponen en "Apocalipse Joe", crónica de un tipo obsesionado con la seguridad (palabra vedette de estos tiempos).

La escena de rock brasileño es tan numerosa como amplia en su propuesta. A los ejemplos que más han calado en estas tierras (Paralamas, Legiao Urbana, Cazuza, Mamonas Assasinas, Raul Seixas y otros) podríamos hacerle un lugar a estos simpáticos provocadores, los enemigos del soberano.

Salú y hasta el viernes




31.10.2008 17:59 / El legado de Mahoma




ico_img.gifNo debe haber tema en una reunión social o improvisada que me genere tanto entusiasmo como hablar de viajar. No importa cuan lejos: hablo de la posibilidad de moverse del rol habitual, de cambiar el aire, de probar otros sabores. Sea Nueva Caledonia o Aceguá, cada vez me motiva más armar la mochila. Sucede que soy bastante nuevo en ello. Me subí a un avión por primera vez hace dos años y por casualidad. Tenía que estar en Montevideo a las 8 de la mañana, el mar se había picado y no había barcos desde Buenos Aires a lo que agregamos un corte de ruta que seguramente les suene familiar a la altura de los pasos fronterizos. La única forma de llegar era conseguir unos mangos con unos amigos y subirme al último avión desde Aeroparque, a las 11 y media de la noche y bajo lluvia. Viajé solo y sin aspiraciones de turista. Todo el despegue lo pasé de ojos cerrados y al día de hoy sigue siendo lo que más detesto de un vuelo. Lo primero que me impactó fue que en una hora reloj ya estuviera en mi casa, presa de una excitación tal que difícil conciliara el sueño. Lo segundo es que, a pesar del malestar, quería subirme de nuevo cuanto antes.

No tengo mucho mundo, es verdad, y no soy buen espectador de diapositivas y videos de viaje. Es más, los detesto casi tanto como el despegue. Pero si me cuelgo a escuchar anécdotas y me dejo eneredar en historias que involucran a otras ciudades, con sus comidas, paisaje, música, lo que sea. Mi experiencia es escasa pero me valgo de refugiarme en ella cada vez que el cotidiando empieza a engullirme. En la foto verán la rambla de Copacabana en Río de Janeiro. Estuve allí dos días para hacer notas y tuve dos vuelos espeluznantes. Todo pasó a segundo -o tercer- plano cuando el vehículo tomó la costa y empecé a ver todo aquello. Desde entonces no he dejado ni un minuto de pensar en volver. Igual que a Nueva Zelanda, lugar al que fui a visitar a mi viejo y en el que me sentí a mis anchas. Es más, si tuviera treinta años agarro y le juego una ficha. ¿Ah, como? ¿Tengo treinta años? Bueno, caramba, debería pensarlo. No en términos de un mejor pasar ya que ,tanto se ha globalizado todo que tenemos una crisis financiera mundial. Pero volver a ver el Pacífico sentado tomando una cerveza con pescado y papas fritas, según la lógica Mastercard, no tiene precio.

Recuerdo un post sobre música country unos meses atrás. En un comentario, un lector recordaba su viaje por la Ruta 66 y las ciudades que conectaba. También los recuerdos de Jamaica de nuestro recurrente socio VINCENT y de lo que han dejado entrever quienes leen esta columna y viven fuera del país. En cada historia corroboro que el mundo es menos ancho y menos ajeno de lo que nos parece o han inclucado Es cierto: precio del pasaje, barril de petróleo, inmejorables relaciones entre la aerolínea de bandera uruguaya y la petrolera estatal, políticas de seguridad...no es fácil viajar, qué va a ser pero a todos debiera tocarnos al menos una vez.

Otro ítem que me apasiona pero tengo en el debe es nuestro propio país. Conozco 17 de 19 departamentos pero, a la mayoría, los he conocido en visita de médico: apenas por unas horas. Quien quiera recomendar un buen punto de visita dentro de frontera, tomaremos debida nota. Quien quiera aportar su historia de viajes, lugares y experiencias...por estos días será más que bienvenido.

Que comience la bitácora del próximo viaje de alguno de nosotros.




30.10.2008 06:55 / Entrevista




ico_img.gif

Hoy no hay diarios. Saludos a todos los redactores diarios de blog ¡Feliz día!




28.10.2008 23:25 / El legado de Mahoma




ico_img.gif

Martes 28 de Octubre, cada vez más tarde y a punto de abdicar

Durante la tarde sonó en la redacción de El Mahoma, el programa "Vulgaria" (Banchero-Lagos, Oceano Fm) cuya selección musical de hoy versaba sobre blues cantado en castellano. Es cierto, el código o la esencia del blues son universales y el lamento de los campos de algodón bien podría ser el de los estibadores del puerto de Nueva Palmira. Ocurre que, en el club, a veces nos agarra una especie de visión fundamentalista respecto a la consideración de algunos géneros. El blues es uno de ellos y que ya se libre el debate. A ver, algunas entregas más atrás, un disco de Sinatra terminó con un intercambio entre socios acerca de Hendrix y sus cualidades como guitarrista, incluyendo algunas líneas acerca de la negritud como diferencial a favor del artista. Nuestra respuesta desde aquí es un simple "Y si...".

Es decir, me encanta el blues blanco inglés, la escuela de Mayall, Alexis Korner, lo que continuó Clapton...pero -lo saben ellos antes que nadie- su trabajo fue fruto de devorar y aquilatar la obra de los padres del blues, de Robert Johnson a T.Bone Walker, de Mississipi a Chicago, de B.B.King a Willie Dixon.El blues, su interpretación, es negro y los pobres blanquitos damos ventaja por más encomiables sean nuestros esfuerzos.Mientras escuchaba el programa caían los mensajes de los oyentes: a favor de Pappo, otros a favor de Días de Blues. Particularmente, ni uno ni el otro: Manal.

Este trío símil Cream fusionando blues y rock, se convirtió en uno de las actas fundacionales del rock argentino. Javier Martínez en batería y voz (desgarradora y maravillosa voz), Alejandro Medina en bajo y voz (y como cantaba -y canta- éste también) y el gran Claudio Gabis llevaron al asfalto porteño ese código blusero del que hablaba. De los dos discos, me quedo con el primero de 1970 (también conocido como "La Bomba" aunque se llama tal como la banda y fue editado en el mítico sello Mandioca) el cual instamos a que consigan por su bien, claro está. El arranque es con "Jugo de tomate", tema que repite la fórmula del simple "No pibe" de 1968. Es decir, letra que habla de los que se creen importantes pero son unos pobres tipos a los que solo les importa escalar un poco más en la sociedad y hasta les da algún consejo ("Jugo de tomate frío/ en las venas deberás tener"). Aún así, gran comienzo. Mucho más óscuro y con Martínez dando unas notas bajas cuasi de ultra tumba está "Porque hoy nací". "Informe de un día" con sus siete minutos es el retrato de una ciudad caótica y deja claro que, sin overdrive, ya había una aplanadora rockera previa a Divididos. Alejandro Medina canta "Avenida Rivadavia", otro clásico y sobre el final, la enorme "Avellaneda Blues". Sentida, depresiva y poética, su letra es puro lamento y digna de ser reproducida:

Vía muerta, calle con asfalto siempre destrozado.
Tren de carga, el humo y el hollín están por todos lados.
Hoy llovió y todavía está nublado.

Sur y aceite, barriles en el barro, galpón abandonado.
Charco sucio, el agua va pudriendo un zapato olvidado.
Un camión interrumpe el triste descampado.

Luz que muere, la fábrica parece un duende de hormigón
y la grúa, su lágrima de carga inclina sobre el dock.
Un amigo duerme cerca de un barco español.

Amanece, la avenida desierta pronto se agitará.
Y los obreros, fumando impacientes, a su trabajo van.
Sur, un trozo de este siglo, barrio industrial.

"y la grúa, su lágrima de carga inclina sobre el dock"...ponganle un marco a esta frase y me la cuelgan en el Louvre pegado a la Mona Lisa.




27.10.2008 23:46 / El legado de Mahoma




ico_img.gif

Moacyr Barbosa era golero y titular indiscutido del Vasco da Gama y de la selección brasileña a fines de la década del 40'. Según Ghiggia, Barbosa no falló en el segundo gol de Uruguay. A la defensa brasileña la pasaban como postes y el empate había llegado tras un desborde de Ghiggia con pase atrás a Schiaffino que la calzó como venía, tal como pueden verlo en la foto. Barbosa esperó lo mismo minutos después cuando entre Julio Pérez y Ghiggia se sacaban de encima a los defensores y éste último le pegaba casi sin ángulo entre palo y golero. Moacyr Barbosa pasó a ser, en un segundo, un paria para sus compatriotas. Aquel gol no se lo perdonaron ni después de muerto. Vivir en ese calvario fue demasiado precio para un error. Barbosa, a pesar del puesto ingrato, fue un chivo expiatorio. De las pretensiones de los brasileños que habían armado la fiesta para divertirse solos, de los errores del resto del equipo que se dejó pasar por arriba deportiva y anímicamente. Su historia ha apasionado a muchos, entre los que me cuento. Hay libros, canciones y películas sobre su figura y sobre aquel segundo fatal. Por ahí está "Barbosa", cortometraje de mediados de los 80' que parte de lo que hubiese pasado si el golero le atajaba el tiro a Ghiggia. Hace poco Tabaré Cardozo le dedicó un bonito samba en su último disco y tres años atrás, Darwin Pastorin escribía una biografía llamada "La última atajada de Moacyr Barbosa". Según lo que pude saber el libro relata algunos de los destratos que sufrió Barbosa durante 50 años (falleció en 2000). Algunos van de lo inconcebible (fue tratado de enviado del diablo por miembros de la iglesia) a lo estúpido (no le dejaron ser comentarista de un partido pensando en que iba a traer mala suerte. No el público, ni el dueño del canal: el presidente de la Asociación Brasileña de Fútbol).Pocos quizá hayan reparado en que Brasil -tras saber lo que era perder y sabedores de que habían subestimado a sus rivales- se convirtió en poco tiempo en potencia futbolística y el resto es historia conocida. Uruguay en cambio se aferró ciegamente a su odisea y acá estamos. No se trata de ser iconoclasta porque si, lo que logró esa selección uruguaya es posiblemente la hazaña más grande lograda en una cancha. Nadie dudaría en mencionar a los heroicos Máspoli, Matías Gonzalez...ya leímos y escuchamos suficiente sobre eso. Pero, si hubo un tipo que se la bancó y siguió adelante, cargando él solo con la bronca y la frustración de millones de brasieños, ese fue Barbosa: el otro héroe de Maracaná. ¿Cómo habrá sido para él, el día después? Recomponer su carrera, su vida después del llamado "duelo nacional"...¿cómo carajo hizo?

Años atrás vi un especial de TV recordando aquella gesta y un viejito de gorrita y musculosa raída miraba la cámara con ojos llorosos diciendo: "Yo nunca robé, nunca lastimé a nadie, solamente no pude evitar ese gol. La pena máxima en Brasil son 30 años de carcel. Yo llevo pagando casi cincuenta por algo de lo que ni siquiera soy responsable".

La imagen la conocemos de sobra: mientras Ghiggia sale festejando brazos en alto, Barbosa se levantó y siguió jugando. Lo hizo hasta 1963 y continuó con otro partido que lo estaba esperando. Hasta Dida, fue el último golero negro de Brasil. El año pasado Dida pidió públicamente que su país perdonase a Barbosa.

Probablemente, debería ser al revés




26.10.2008 23:39 / El legado de Mahoma




ico_img.gif

Domingo 26 de Octubre, a última hora

Foto: Alumnos de 2º1 del Liceo 31, turno matutino, año 1992, luciendo el riguroso uniforme oficial.

Tuve suerte en verdad. Un año antes, previo a iniciar mi paso por la educación secundaria, habían llamado del Liceo 31 a mi casa para ver si optaba por un grupo que estudiase inglés o francés. Atendió mi madre quien, desde ese momento, me confinó al grupo de francés que, entonces, era lo último que hubiera querido. Eso resultó, a la postre, un golpe de suerte. Conocí en esos años a los tipos que hoy siguen siendo mis amigos y debo celebrar que -más allá de profesiones, hijos, matrimonios y otros vaivenes- en esencia sigamos siendo, sino los mismos, bastante parecidos a los que entraron a 1º5 una mañana del 91. A clase de francés, seguramente. El trasiego de ese grupo liceal no fue distinto al de ningún otro: cumpleaños, bailes, peleas, parejitas, en fin...cada quien evocará a tiempo su anecdotario. El mío tiene grabados algunos hitos puntuales pero si debo quedarme con uno, me quedo con "Los Cuadraditos de Jamón". Sucede que para cuando entramos a segundo año parte de los varones de la clase cambiamos, circunstancialmente, libros de estudio por libretos y partidos por ensayos. Un mediodía, tras huir del sacro recinto, recalamos en casa de Conrado y vimos una grabación casera de "Mastropiero que nunca", maravilloso espectáculo de Les Luthiers, estrenado en 1977 y registrado en disco dos años después. Aquel espectáculo tenía soberbios momentos del grupo de instrumentos informales: "Payada de la vaca", "El asesino misterioso", "Visita a la universidad de Wildstone" y el que se volvió nuestro favorito: "Don Rodrigo Díaz de Carreras" (cuyo título real es "Cantata del adelantado Don Rodrigo Díaz de Carreras, de sus andanzas en tiempos de indias, de los particulares acontecimientos en los que se vio envuelto y de como se desenvolvió"). Había en la clase algún instrumentista en ciernes, un par de histriones infaltables y, sobretodo, ganas de hacer un poco de ruido. Fue así como esos seis alumnos nos embarcamos en la tarea (secreta) de ensayar "Don Rodrigo" para una posterior representación. Conrado y yo tocaríamos la guitarra, Javier se sumaría en voces y algo de percusión, Andrés haría las veces de locutor, Mauro y Sebastián sumarían para el resto de los papeles. Recuerdo las horas en las que transcribimos a lápiz la grabación de la obra de Les Luthiers, de 20 minutos de duración (recién probé bajar la letra de internet y demoré quince segundos, Google incluido) y los intentos -infructuosos- porque nadie supiera que nos traíamos entre manos. Aunque no fue la sorpresa que buscamos, una profesora cedió sus horas para que el grupo bautizado como "Los cuadraditos de jamón" (el porqué de parafrasear a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota ya ni lo recuerdo) presentase su sainete con resonante éxito. A punto tal que el resto de las clases debieron suspender su actividad ya que a todos pudo la curiosidad por saber qué carajo era eso que sonaba desde el último salón del "gallinero" (patio) del 31. Nada mal para tener trece años. En algún lugar seguramente todos pensaríamos como Juan Carlos Pelotudo, el personaje de Capusotto que quiere aprender a tocar instrumentos para ganar sus ansiadas "minitas". Pasaron los meses y se venía octubre con los últimos escritos y la siempre latente posibilidad de llevarse alguna materia a recuperación (¿cómo explicarle esta práctica a un liceal de hoy? Era como un mes extra que tenías para sacarte lo vejiga por no haber aprobado la materia durante el curso) y surgió entonces una idea bastante kamikaze. La misma consistía en ensayar nuevamente y, esta vez si, en el mayor de los secretos y además ¡con material propio! Más o menos a esta altura del año, solo que 16 años atrás, comenzamos a ensayar merced a las descomunales ratas que nos hacíamos siempre los mismos seis. Nos íbamos un poco antes de clase y a la hora de comer estabamos aprendiendo letra y acordes.

El primer acto consistiría en realizar una imitación de todos y cada uno de los integrantes del plantel docente, algunos un tanto sensibles hacia el hecho de que nos fugaramos repetidamente de su clase. A Andrés le salía bien el pelado de Física,una especie de agente encubierto de narcóticos que no se sacaba los Ray Ban ni a la noche, por tanto había que aprovecharlo. A mi se me daba bastante bien la de Historia, una mujer simpatiquísima pero con todo tipo de desdichas cotidianas las que relataba apenas entraba a clase: desbordes de grasera, internación de un pariente, pérdida de un ómnibus...su "tragediómetro" marcaba cosas bien discímiles, a decir verdad.No contentos con reirnos de todos y cada uno de ellos, decidimos invitar a las dos profesoras más condescendientes (historia e idioma español) a la representación en base a un engaño: dijimos que la obra se basaba en un cuento de Galeano sobre John Pemberton, creador de la fórmula de la Coca Cola. Engaño a medias, bah. Tomamos parte del cuento de Galeano pero lo reformulamos libremente, cerrando el acto con una canción homenaje a la "chispa de la vida" ("Todo va mejor" del argentino Jorge Schussheim, casualmente colaborador en los 60' de los futuros Les Luthiers cuando se llamaban "I Musicisti"). No recuerdo cuanto tiempo habremos actuado, pero había letra como para una hora sin entreactos ni nada. Una adscripta filmó todo con la mejor voluntad pero el peor pulso. La sátira a los profesores y la obra sobre la Coca causaron un furor que, para cualquiera, hubiera sido suficiente, representado con cálidos aplausos y halagueños comentarios. Para mi, habíamos llenado Wembley. Durante los días posteriores no se habló de otra cosa hasta que la realidad -la otra, claro- comenzó, indefectiblemente, a ganar terreno."Los cuadraditos de jamón" se iban victoriosos, pasados a retiro en su hora gloriosa. Al otro año el grupo que había conformado 2º1 se disgregó y los seis quedamos en diferentes caminos, horarios e intereses. Intenté convencerlos de volver a hacer algo pero casi todos reconocían que, aunque la habían pasado bien, aquello no tenía sentido.

Cada tanto parte de ese grupo se vuelve a reunir, junto a otros compañeros de aquella clase, a charlar y tomar algo en clave treintañera. Cuando se supera el comentario de agenda o la novedad de cada uno y el alcohol afloja un poco la lengua, pareciera que el espíritu de todo aquello se diese una vuelta por ahí. A pesar de que no estamos todos, claro. Hay veces que al ingeniero Conrado Viña le surge alguna cosa relacionada a sus múltiples tareas como empresario y me quedo con ganas de recordarle qué buenos eran sus personajes. Andrés D'Alessandro es el mejor imitador de Marcos Mundstock que yo haya visto, pero ser puntal de la selección uruguaya de fútbol sala lo tiene dando vueltas por el mundo y cada vez que nos vemos nos ponemos al día sin nombrar nuestro pasado artístico común. Mauro Colman...bueno, hace tiempo no lo veo pero si lo conocí algo, el "Chumbo" debe estar metido bajo el chasis de algún auto o arreglando algún motor. Mi amigo Javier Zubillaga es escritor y músico. Uno de los tipos más brillantes que conozco, a los 13 y a sus 29 de hoy. Tiene un disco llamado "Biografía" y sigue explorando su veta francófona. Nació en Francia, hijo de exiliados y hace unos años volvió a reencontrarse con la música de sus admirados Brassens y Brel. Nos vemos cada tanto y, alguna que otra vez, volvemos a empuñar guitarras.

Falta uno, claro. Ese que me manda energía esté donde esté y que sobrevuela cada reunión de estos amigos que ahora pecamos de adulta solemnidad. Durante años me negué a ver aquel video, no quería aceptar el hecho absurdo de que no estuviera más entre nosotros. Qué gil. El día en que vi nuevamente esa filmación me reí nuevamente y como pocas veces y con Sebastián desde la pantalla -con sus anteojos caracterizando a John Pemberton- convenciéndome de que nadie más que él podría haber inventado la Coca Cola. Es que con el Seba todo iba mejor. Todo va mejor. Todo irá mejor.

Saludos al club,

CF, oriental, soltero, cuadradito de jamón y a mucha honra.




25.10.2008 20:16 / El legado de Mahoma




ico_img.gif

Sábado 25 de Octubre

No nos adentraremos en las empantanadas aguas del lugar común al decir que hay cosas como el vino, el tango y el aeromodelismo que te llegan de grande. La obra de Frank Sinatra, quizá para muchos ajena por la lejanía en espacio y tiempo, no entra en esa categoría. Oigo a Sinatra desde los 18 años gracias al entusiasmo de un buen amigo, Eduardo, quien se tomó un tiempo para armar una compilación (en un Sony de 90 minutos, todo un esfuerzo de producción) de lo mejor de Sinatra. Quizá estigmatizado por el éxito comercial de temas como su versión del "My Way" de Paul Anka o "Strangers In The Night", difícilmente Frank escape a la arbitraria categoría de "música para viejos". Ni "Strangers...", ni "Something Stupid" (ambas pertenecientes al período de Sinatra en el sello Reprise, a mediados de los 60') conforman -para mi- lo mejor de su obra aunque eso pueda entenderse por su extendida difusión. La historia de este gran disco espero amerite una escucha aunque no tenga el pomposo mote de "recomendado de la semana" (porque esta semana viene de formato diario). A Sinatra no le decían "La voz" porque no había cómo apodarlo. Su estilo, su forma de frasear, carisma en escena y la gran mano que le dio el enorme Nelson Riddle arreglando las bandas, lo hacen merecedor de este buen consejo: quien se mete de lleno al mundo de Frank, raro que pida para bajarse. Todo muy lindo, pero a "La voz" no le iba muy bien a principios de los 50', luego de un gran comienzo a mediados de la década anterior como un crooner de primera línea. Un par de golpes de suerte fueron su Oscar a mejor actor de reparto por "De aquí a la eternidad" (hay quien dice que lo arreglaron sus amigos de la mafia italoamericana pero lo cierto es que Sinatra está muy bien)y el contrato con el sello Capitol donde tuvo, sin dudas, su mejor época. Sus discos se editaban en vinilos de 10 pulgadas y contenían pocos temas (unos 8). Por otro lado en esa época no había una idea detrás del disco salvo la de recopilar canciones y ponerle a éste un título ganchero tipo "Songs For Young Lovers" (muy exitoso -seguramente- entre los jóvenes amantes, vaya uno a saber porqué). Lo otro que distingue a FS es la interpretación. No es un mero repetidor de letra: hay un trabajo exhaustivo a la hora de encarnar al personaje de la canción. Pocos pueden alegrarte o demolerte en una canción como él. ¿Qué ocurre con "In The Wee Small Hours"? Sucede que Frank, afectado por su ruptura con Ava Gardner, se manda un disco de baladas sombrío y melancólico (la misma portada lo sugiere) como pocos en su carrera. Tantas buenas canciones (entre las que están "Mood Indigo", original de Duke Ellington, una tremenda balada) merecían más que un vinilo de 8 temas. Así fue que, sin quererlo, este disco inaugura la era del álbum ya que se editó en un único disco de 12 pulgadas conteniendo 16 canciones, gran paso tomando en cuenta que estamos hablando de 1954. Consejo para jóvenes autores, músicos, intérpretes...¿deprimido? ¿melancólico? ¿molesto por la ruptura con Ava Gardner?: a ponerse a escribir y sacar todo para afuera. Los resultados artísticos pueden ser asombrosos y que los royalties paguen las flores de Bach. Diario o club, este sigue siendo el portal de la descarga. Hasta mañana, mahometanos.




24.10.2008 12:17 / El legado de Mahoma




ico_img.gif

Esta semana la sede mutó en redacción y, por primera vez, El Mahoma Social Club se va a publicar diariamente. Esta práctica no es más que un mero experimento y ni siquiera le tenemos total fé al personal para redactar cada día un artículo distinto pero nos animan motivos diversos como que teníamos ganas y punto o que los gastos de impresión no son significativos. La foto de portada será cambiada cada día de acuerdo al tema del post. El correo de lectores no se verá afectado más que por vuestra capacidad de intervenir inspiradamente cada día, si se animan.

Viernes 24 de Octubre - Especial Condorito

Hubo alguna vez un comentario de la jerga carnavalera que afirmaba que para hacer un cuplé, una parodia o una humorada se precisaba tener una "Condorito" a mano. Imposible determinar cuantas reuniones sociales habrán disfrutado o padecido al contador de chistes de ocasión (todos lo fuimos alguna vez, o eso creo) seguramente conocedor de los chistes, situaciones y personajes de la revista chilena. No soy particularmente fanático del "humor blanco" y considero que esa cualidad no representa ningún valor agregado, por tanto el hecho de que los seguidores de la pubicación se ufanen de la ausencia de groserías, no me dice absolutamente nada. Lo que si me atrapa de Condorito es su universo. Aún cuando su humor parezca ingenuo y teniendo en cuenta que hay chistes que van de brillantes a tenebrosos (alguno inentendible, además) su fuerte está en la galería de personajes de esa imaginaria ciudad de Pelotillehue. Condorito, buscavidas canchero que muta de profesión y vida según la tira lo requiera, su sobrino Coné, el "Cumpa", Huevoduro, el gran Ungenio González confinado al rol de bobo del barrio pero que tiene las mejores salidas, el galán de cuarta "Pepe Cortisona"(mi favorito personal), el borrachín "Garganta de Lata", la desmpampanante Yayita (mucho humor blanco pero siempre terrible culo y tetas) y sus padres: Cuasimodo y Tremebunda, los odiados suegros de Condorito. Además hay varios secundarios que parecieran un combinado de fenómenos: Comegatos, Che Copete, Cabellos de Ángel, Tomatito, entre otros. Otro hito son los nombres de los comercios y sus eslógans: "Tome Pim y haga 'Pum'", Jabón "Sussio", Bar "El Tufo", Café "El insomnio" y el glorioso restaurant "El pollo farsante". Todo esto se lo debemos a René Ríos Boettiger o, para los miles de lectores, "Pepo": el historietista chileno que dio vida al personaje en 1949. Dicen que su creación se inspiró en una película de la factoría Disney de los años 40': "Saludos amigos". En la película, Chile era representado por un personaje, el "Avión Pedrito", bastante torpe por cierto. "Pepo" odió la película y decidio que el país andino fuera representado en sus tiras por un cóndor. El dibujante falleció en 2000, a los 88 años, aunque ya tenía todo un equipo a su cargo responsable de que la publicación estuviese -y esté- en la calle. Como anécdota personal recuerdo la buena cantidad de ejemplares que tuve, sobretodo en vacaciones escolares y un momento hará unos años cuando me dió un cólico nefrítico que me derivó a una internación de un día y nomás. En la cúspide del embole, mi padre se asomó y preguntó desde la puerta de la sala "¿precisás algo?". No sé de dónde o porqué pero mi pedido fue claro y concreto: "Una Condorito". Ese ejemplar es el único que conservo al día de hoy. Vaya este homenaje de El Mahoma Diario Club en su primer ejemplar para "Pepo" y su creación. Más data: www.condorito.cl




17.10.2008 16:42 / El legado de Mahoma




ico_img.gif

Foto: Portada de "Chau Jetón", último disco de estudio de Los Tontos ya sin Renzo.

En ese disco "Los archivos secretos del Dr.Teflón" descubrí algo bastante insólito: tus discursos antes de empezar los temas. Esas cosas tipo "queremos decir que estamos en contra de los huevos fritos." y cosas así de absurdas

Creo que se me ocurrió el día antes, eran dichos que anotábamos. Nosotros no esperábamos nada, queríamos divertirnos. Sabía que alguna gente le iba a gustar pero nunca imaginé la repercusión que tuvo. Vaya si pensé cosas para decir entre tema y tema: fijate que en dos años y pico hicimos más de doscientos recitales. Renzo debe tener todo eso anotado.

¿Tus hijos escuchan a Los Tontos?

Si.¡pero son fanáticos de El Cuarteto! También toqué ahí y un año en Los Estómagos. De éstos recuerdo que era impresionante la convocatoria que tenían, era muy divertido tocar par gente así de exaltada. Recuerdo un recital en el interior en el que empezamos a tocar "Torturador" y la gente la cantaba de tal forma que dejamos de tocar el tema y el público la terminó de cantar. Nunca me pude sentir un "estómago", aunque la pasaba bien. Grabé "La ley es otra" con ellos y luego de irme perdí contacto.opté por Los Tontos. Tuve una alegría muy grande en los Premios Graffiti, esa noche llevé al hijo de Calvin que vive en Buenos Aires y justo estaba por acá. En un momento me encuentro a un tío alto que me agarra y me dice "¡Leo! ¿qué tal?" Era Gabriel Peluffo, nos dimos un abrazo e intercambiamos teléfonos pero en este tiempo he estado muy retraído y en familia.

Esa noche habrás podido escuchar algo de las bandas actuales. ¿Qué te llamó la atención?

Varias cosas. Primero, el nivel de las bandas, más allá de si me gusta o no la propuesta: suenan bien. Y la convocatoria de los grupos. Mirá que en la época de Los Tontos con la llegad que teníamos jamás se nos hubiese ocurrido hacer un concierto solos en el Teatro de Verano. Capaz que lo llenábamos una sola vez, ahora es moneda corriente llenarlo hasta tres veces.

¿Cómo explicás la permanencia de El Cuarteto que ha pasado por todas las etapas del rock nacional de 25 años a esta parte siguiendo un camino propio?

Eran más vanguardistas. Si nosotros -Los Tontos- éramos "los tres chiflados", ellos eran.no sé, más profundos tal vez. Tenían y tienen mucho que decir. Son todos muy inteligentes y se dedican mucho. Sus letras son extraordinarias y han pulido aquellas aristas que de repente no lo convertían en un grupo de aceptación masiva. Son tíos muy valientes también, Roberto escribe cosas que le pueden traer problemas pero su entrega es sincera y a rajatabla. Con ellos toqué en el 83' u 84'. Con Riki nos hicimos amigos de inmediato. El se dice un nerd pero es lo más divertido que hay, es muy fácil ser su amigo. Nos pasábamos horas juntos hablando y haciendo proyectos. Tocábamos temas como "La prima", "La heladera", "Acapulco nos emborracha", hacíamos varios instrumentales. Grabé el primer disco de El Cuarteto, el que tiene un lado de Mandrake Wolf y otro del Cuarteto. Les ofrecí mis primeros temas. Ya tenía "El puré", "Elmer el gruñón".

Hablando de "Mi guatercló azul (ayer se me perdío)", para algunos era jodido reírse de Silvio Rodríguez en esa época.

Si, era jodido. Yo me río de mi mismo y me puedo reír de Silvio Rodríguez sin que eso sea falta de respeto. Maslíah hizo algo similar. Yo participé de la movida de cantopopu, toqué con Cabrera, con Javier Silvera.yo entendía los motivos y la necesidad de que estuviese esa movida pero a mi me gustaba el rock y todo aquello considerado culturalmente colonizado.

¿Qué fue primero, tocar con El Cuarteto o La Tabaré?

Yo estaba en El Cuarteto cuando lo conocí a Tabaré. Quería hacer una banda y había pensado en nosotros porque teníamos mente abierta. Nos mostró unas canciones pero quedó por esa. En el interín entró otro compañero mío de colegio, (el tecladista) Andrés Bedó al Cuarteto y yo ya estaba tocando con Los Estómagos y además ya pensando en Los Tontos. Entonces me fui del Cuarteto. Con Alvarito Pintos nos conocemos desde los once años entonces fui a la casa y le comenté de la banda: no quería dejar al Cuarteto colgado. Alvaro tocaba en carnaval en ese entonces y le interesó enseguida. Ya lo conocían de la época de Estudiantina y el resto de la historia es conocida, sigue siendo el baterista de la banda. Así que lo mío con La Tabaré no llegó a ser.

¿Cuándo nace "Trevor Podargo"?

Trevor es el hermano de Sebastián Podargo que es una creación de Alberto Wolf. Bien de esas pavadas que se dicen de borracho cuando surge ese humor bien infantil. Empecé a tocar con Los Tontos mientras tocaba en Los Estómagos que, al principio, estaban encantados. Incluso Gabriel Peluffo nos indujo a grabar en la ensalada "Graffiti"- donde grabamos "El puré"- pero (Gustavo) Parodi y "El hueso" (Hernández) no querían compartir batero. Entonces se me ocurrieron dos cosas: cambiarme el nombre y ponerme una peluca y lentes negros para tocar con Los Tontos. Ahí surgió Trevor Podargo. En solidaridad, Fernando Rodríguez se puso "Calvin" y Renzo Guridi se puso "Teflón". Con Los Tontos cada vez teníamos más actuaciones y opté por dejar Los Estómagos.

¿Qué dimensión les das hoy a los discos de Los Tontos?

Me quedo con momentos de cada uno. Yo tenía una idea que, me doy cuenta ahora, era errónea: yo quería que los discos de Los Tontos sonaran tal cual sonábamos en vivo. No quería guitarras sobregrabadas ni demasiado trabajo de estudio

¿En toma uno también?

Prácticamente. Aunque no teníamos experiencia y nos equivocábamos. Tendría que ser toma tres, entonces. Yo quería que sonara fresco, que el que comprase el disco y nos viera en vivo escuchase lo mismo. Yo veía a bandas que me gustaban mucho como Zero que en disco sonaba una maravilla pero luego, por falta de instrumentos adecuados, no sonaban como en el disco. Pasado el tiempo el documento son los discos. Quien escucha a Zero hoy tiene un muy buen disco, quien escucha el sonido de Los Tontos de repente piensa que no está tan bueno.

Yo me quedo más con las actuaciones con los discos.

¿Qué te molesta? ¿El golpe ultra reverberado de la batería?

Totalmente. Y las ecualizaciones. En el primer disco la batería no tiene un sonido constante, todos los temas suenan distinto. Me molestaban los aparatos. Yo quería menos efecto y más espontaneidad. Hay un tema, "Sr.Juez", que yo no lo puedo escuchar porque el sonido de los platos está entrecortado.

¿No hay un error tuyo en "Menéndez el demente"? El ritmo base se corta un segundo y luego reengancha.

Creo que es un golpe de bombo que desaparece. Fijate que ese disco lo grabamos y mezclamos en 40 horas. Soda Stereo usaba 60 horas solo para mezclar un tema.

Co-escribiste varios temas entre ellos "El puré" ¿Cobrás derecho de autor? ¿Tenés que venir o te giran la guita a través de alguna entidad española o inglesa?

Cobro cada vez que vengo. En una época eran buenas, ahora no tanto. Ahora vine por cinco meses a desintoxicarme, a estar con mi familia. Lo que me encantaría es hacer un buen concierto de despedida con Los Tontos. Con los tres. Para reencontrarnos y despedirnos a la vez. Los Tontos son una banda de los 80' y ahí deben quedar pero me gustaría tener la despedida que nunca tuvimos. No sé si lo haremos o no, lo dudo mucho, pero me gustaría

Después de haber venido, reencontrado amigos, grabado un disco ¿no te tienta volver a la música como actividad principal?

Para eso tendría que estar en Londres y es muy bravo entrar al circuito.

Tampoco doy clases de batería. Hoy estoy muy dedicado a mis hijos. Cuando me fui a Inglaterra estaba harto de tocar música de otros. Siempre fui un tipo creativo, que tenía una veta creativa, a mi me gusta hacer mis cosas. Las hago en la computadora. Lo último que hice tocando fue en un hotel en Tenerife y ahí decidí que no quería hacerlo más. Quemé las naves, vendí todo lo que tenía. Tres batas, tenía. Se lo vendí todo al mismo tío, un tipo que es baterista y tiene una academia. Estaba en Inglaterra, me separé y volví a Tenerife con ese contrato del que te hablaba. No soporté estar lejos de mis hijos y me volví a Inglaterra y recién a los dos años me pude comprar una nueva batería. Me hice una pequeña cabaña al fondo de mi casa e instalé la bata ahí: no podía más de ganas de tocar.




17.10.2008 16:26 / El legado de Mahoma




ico_img.gif

LOS TONTOS. Izquierda a derecha: Trevor Podargo (Baroncini), Calvin Rodríguez, Renzo Teflón

Leonardo Baroncini:

"Queríamos ser los tres chiflados del rock"

La siguiente entrevista fue realizada hace casi un año y quedó inédita hasta ahora, día en que inauguramos una nueva sección de El Mahoma, la que promete nuevas entregas. A mediados del año pasado, Leonardo Baroncini llegó a Montevideo por motivos familiares tras varios años viviendo en el exterior. Quien fuera baterista de El Cuarteto de Nos, Los Estómagos y, finalmente, Los Tontos (escudado en su alter ego, Trevor Podargo) estuvo casi de incógnito. Se reencontró si con varios amigos y colegas compañeros de camino y terminó tocando la batería en el disco "Volumen II" de Los Kafkarudos (proyecto que unió a Dino, Tabaré Rivero, Alejandro Ferradás y Walter Bordoni). Precisamente fue a éste último a quien pregunté por Baroncini. Walter me comentó que, casualmente, Leonardo regresaba a Inglaterra al día siguiente. Pedí un teléfono donde ubicarlo y esa misma tarde estábamos sentados grabador mediante en el bar Las Flores. Al terminar la nota comencé a gestionar su publicación pero ésta se fue demorando y la idea quedó -momentáneamente - fuera de servicio. En los comentarios al post anterior surgió hablar de Los Tontos y su relación con la escena de entonces. Alguien incluso sugirió un post "de desagravio" a la banda. La idea caló en la redacción pero en vez de armar algo en clave editorial, decidimos desempolvar esta entrevista en la que Leonardo, hoy con 49 años, se refiere a aquel momento y a la experiencia de haber formado parte desde varios lugares. Espero disfruten de este dialogo con un protagonista clave, referencia ineludible a la hora de hablar del rock uruguayo posdictadura.Co autor, nada menos, del histórico "Himno de los conductores imprudentes". O, mejor dicho, "el puré".

¿En qué año y por qué decidiste irte de Uruguay?

Fue en febrero del 91'. Me fui por varias cosas, hastío, cambio de aire. Cuando Los Tontos se separaron era una época muy distinta del rock nacional respecto de lo que es ahora. Había mucho encono entre bandas y entre el público que seguía a una banda y no a otro. Ahora estoy sorprendido por la buena onda que hay entre las bandas y con el público. Supongo que el encono venía a cuento de que era un movimiento muy nuevo. Estaba el canto popular y a los grupos de rock se nos veía como los tipos malos de la película, los que se habían dejado manipular por el imperio.

¿Cómo era la relación entre Los Tontos y el resto de las bandas?

El tema es que no estábamos preparados para el suceso que tuvimos las bandas de rock. Empezamos a tocar en garajes para nosotros y terminamos grabando discos, fue todo muy rápido. Había una actitud muy tribal, los que escuchaban a Los Traidores no escuchaban a Los Estómagos. A Los Tontos al principio nos querían mucho hasta que empezamos a tener publicidad por el enfoque totalmente distinto que teníamos.

Según vos ¿Cuál era el diferencial?

La veta humorística, no tomarse nada muy en serio. Teníamos algunas letras muy críticas pero éramos muy payasos. Nadie quería tocar conmigo en un principio porque yo quería hacer una banda que se llamase "Los Tontos". Mis amigos me decían que con ese nombre nadie se iba a querer identificar. Hasta que encontré a Renzo y se sumó a esa banda absurda con la idea de reírse de todo y de nosotros mismos.

¿Te contactaste con Renzo durante tu estadía?

No esta vez. Pasé casi desapercibido, estuve mucho con la familia. Fui a la entrega de los Premios Graffiti (mayo de 2007) y me encontré con muchos amigos allí. Me llamó Tabaré Rivero para grabar este disco y nada más. Para el disco ni ensayé, me dieron un CD con los esbozos y me escribí todo. Primero me prestaron una batería pero después no aguanté y me compré una. Cuando me llamaron me vino como una efervescencia, hacía cinco años que no hacía nada profesionalmente. Me encantó volver al estudio, sacar temas.noté que estaba muy duro. Lo hice por tener un recuerdo fonográfico con Tabaré, con Ferradás. Un encuentro de amigos, muy relajado.

¿A Calvin si lo viste?

Si, está en Buenos Aires. Cuando nos separamos con Los Tontos ya teníamos en mente hacer un disco solista de Calvin, aquel tiene unas letras increíbles. No dejó la guitarra, tiene su estudio y hace música pero no tiene tiempo para una banda. Hemos intentado hacer algo en conjunto por email.

¿Seguiste desde Inglaterra la reedición en CD del primer disco Los Tontos?

Mi familia me mandó el cd del primer disco ¿qué querés que te diga? Yo grabaría todo de nuevo pero igual lo escucho con alegría. Los Tontos éramos tres pero en realidad en el equipo éramos once entre amigos y parientes. Me trajo lindos recuerdos.

¿A qué atribuís la separación? ¿Hubo un punto de quiebre con el toque del Franzini en el que la gente reaccionó contra la banda?

Cuando estábamos grabando el segundo disco ya había mucha tensión. Había cambiado mucho la idea original que yo tenía: quería que fuéramos los tres chiflados del rock. Ahora veo que hubo un divorcio entre la estética y la propuesta. En aquel momento me dejé llevar, yo no soy muy de ir al choque. Se dio un distanciamiento entre Renzo y yo en particular. Los grupos de rock nacional, con o sin razón.no sé, nos dimos cuenta que no éramos bien recibidos y eso agregó tensiones en la banda. Lo que pasó en el Franzini (aunque yo recuerdo que le tiraban cosas a todo el mundo, no solo a nosotros) fue una decepción y una preocupación: no entendíamos bien lo que pasaba. Tuvimos una sobreexposición, nos pasaban en todas las radios ¡hasta en Radio Rural!, teníamos "La cueva del rock" en Canal 4 donde nosotros presentábamos pero teníamos poca voz y voto. Fue divertido de todos modos hasta que fuimos a grabar el tercer disco y ahí hubo desacuerdos grandes, algunos económicos con Orfeo. Después de una discusión con Carbone respecto al dinero, Renzo dijo que se quería ir de la banda. Dije "Ok, grabamos el disco y nos separamos" pero Renzo no quería ni grabarlo.

¿Cuál fue tu primer trabajo al llegar a España?

Una historia alucinante y medio macabra. Yo llegué a Galicia en plena temporada de verano y todas las orquestas ya estaban formadas. Un uruguayo, Pablo Calleriza, músico e ingeniero de sonido un día me llama y me pregunta "¿vos lées música?". Le dije que si y me dijo que había laburo para mi en la televisión. Nos juntamos con el arreglador, estudié las partes y fuimos al estudio a grabar los playbacks. Grabamos 25 temas, todos con metrónomo. Lo macabro es que el batero que iba a hacer eso desapareció. Un día encontraron su camioneta abierta y del tipo nunca más se supo nada cuando estaba todo listo par grabar ¡Caí en el momento justo! Me dio un poco de miedo pero agarré el laburo igual, claro.




10.10.2008 16:11 / El legado de Mahoma




ico_img.gif

En los comentarios al post anterior se realizó un breve intercambio de ideas acerca de este espacio y su preferencia por los artistas angloparlantes. Por un lado se encontraban quienes reclamaban dejar un poco esa veta (que no es premeditada, aclaramos) y quien sostenía que el universo anglo era ilimitado y enriquecedor. En la sede de El Mahoma, ya respuestos de los festejos por el primer año, barajamos dos opciones. Una, matizar los contenidos intercalando sabiamente (o como fuera posible) orígenes e idiomas de los homenajeados en cada post de aquí en más. La otra, la pueden leer a partir de ahora mientras Leo Maslíah nos observa atentamente desde la portada de I LIQUE ROC, su disco de 1988.

Disco que vaya si merecería un post y el reclamo de que alguna vez lo desentierren del catálogo del sello Orfeo (comprado por EMI) y pueda conocer edición en digital. Éste comenzaba con una combinación perfecta entre la melodía de "We don't need another hero", canción de Tina Turner para la película Mad Max III y la letra de (zamba de) "Balderrama" de Cuchi Leguizamón. La métrica de la letra original de la zamba entraba en los compases y la armonía de la de Tina y quizá ambas estuvieran en la misma tonalidad en sus respectivas versiones originales. En la voz de Leo se hacía realidad la insólita mezcla (los DJ's de hoy le dicen mash-up a algo similar, pero infinitamente más pobre).

Tras ese encuentro entre hispano y anglo, venía el tema que da nombre al disco. Canción que siempre quise saber si se trataba solamente de un chiste o si en el fondo había una sátira hacia una discusión propia de esos tiempos. Cantar en inglés en esa época era para gente afín al imperio o eso interpretó algún sector de la izquierda cultural que despotricó contra determinados artistas y corrientes. Recuerdo incluso una pelotera entre Bonaldi y Los Tontos porque éstos (aunque cantaban en castellano) habían ido a tocar a la planta de Coca Cola. En fin, nos fuimos de tema. Tema que, decíamos, se llama I Lique Roc y que no es otra cosa que Maslíah cantando con fonética "castellana" (si cabe el término) una letra en inglés, escrita (esto podía verse en el sobre interior del vinilo original) tal como la oímos: "Espéac englich, I lique roc" como sustitutivo de "Speak english, I like rock". Probablemente este razonamiento no sea más que mi imaginación, quizá algún día el mismo Leo pueda aportar la versión definitiva y laudar este discusión que tengo conmigo mismo.

"El regreso del Unicornio" (que integraba el disco anterior, "En Español" de 1987) no era la única ¿parodia? a un bastión de la canción latinoamericana-de resistencia-trinchera-nueva trova. En I LIQUE ROC estaba una genial versión de "La Muralla" (poema de Nicolás Guillén, musicalizado) que incluía diferentes respuestas a la pregunta del estribillo que decía "Pum Pum ¿quién es?. En la parte final, ante la pregunta se daba el siguiente dialogo entre Maslíah...y Maslíah.

-No sé, es un tipo que viene con un acorde medio raro

- y bueno...hacele un test. Preguntale qué elegiría entre una cosa buena y una cosa mala. Si te dice la cosa buena dejalo entrar porque, evidentemente, es un compañero. Si te dice la cosa mala no lo dejes entrar porque es un aliado del imperialismo

Cierto: no tiene nada que ver con el universo anglo o hispano (o si, pero no por el lado que queremos abordarlo) pero qué buen tema y que buen disco. El lado B tenía una genialidad llamada "Mamá, quiero que caduque tu pretensión punitiva sobre mi" y un tango llamado "El último sandwiche caliente" en alusión a "El último emperador", película de Bertolucci en épocas en que los mozos le decían "emperador" a lo que hoy llaman un "caliente" o, en sus variantes, "un caliente con muzzarella". En días en que Zambayonny sigue ganando adeptos (me incluyo) vale la pena volver siempre a una de sus influencias más claras: Maslíah, quien más. A quien le pedimos prestado el concepto "ROC" al que, por fin, le vamos a dedicar sus renglones.

Hace algunos días volvieron Los Mockers y con ellos -hablo con el handicap de no haber vivido su época- una forma de interpretar el rock 'n' roll que, en mi opinión, no podría ser más uruguaya. Actores de una época previa a la etapa progresiva del rock (lo que es decir previa al virtuosismo lo que, hablando de rock, no siempre es algo saludable) los integrantes de Los Mockers (como Los Shakers y tantos otros) se juntaron imitando a sus ídolos, amplificándose con radios valvulares, tocadiscos y ejecutando con instrumentos caseros o de pésima factura. Cantaban "en inglés" y va entre comillas porque ese inglés no era otra cosa que la imitación por fonética de lo que escuchaban en los discos de sus referentes. Esto se puede apreciar en alguna traducción original como la del tema "Estamos seguros" de Los Delfines la que, en el disco, figura como "We are shure" cuando debería ser "sure". Salvo que estuvieran buscando un canje con micrófonos de la marca SHURE (tomando en cuenta que Jorge Abuchalja, uno de sus guitarristas, es hoy el presidente de la Asociación de dirigentes de Marketing, no debería asombrarme. O sea, era tan "inglés" como D'Angelo parodiando los dialogos de películas de cowboys. Cantar en "español" era derribar un temprano convencionalismo hasta que un día llegó El Kinto y tiró ese y otros más.

Esa forma de funcionar para los incipientes grupos solo podría darse en la República Oriental. Bueno, quizá en Rumania también pero ¿cómo saberlo?. Escuchar los discos de Beatles y Rolling Stones (y Hollies, Dave Clark Five, Kinks y siguen firmas), sacar los temas de oído y tratar de que "We want you to come" (de "Break It All") no sonara al "Güi guan chu tu kein" que muchos tarareaban en esa época.

Si, señor: nos adueñamos del inglés, qué rayos. En años en los que en Uruguay caló hondo una invasión inglesa con la que Lord Ponsomby no tuvo nada que ver. Será nuestra condición de ciudad puerto símil Londres (o Liverpool) o vaya uno a saber qué pero las primeras bandas uruguayas de los 60', por su calidad, poco tenían que envidiarles a varios segunda línea de la escena anglo de entonces.

Cuando Argentina, con su enorme mercado, aún no se recuperaba de Palito Ortega se vio invadida por Los Shakers y Los Mockers. A pesar de lo precario de los intrumentos, de la amplificación y de la escasa tecnología de grabación disponible, tocaban muy bien.Lo que ocurrio días atrás en la Zitarrosa no fue solo un reencuentro emotivo. Fue revivir una forma de hacer rock n' roll que nos fue propia, a cargo de una generación de músicos que se fue perdiendo sin dejar mucho rastro, cual civilización maya. Ese fue el milagro del regreso de Los Mockers.

No era ROCK, era solo ROC, como el de Leo, pero nos gusta.

Los Mockers interpretan "Route 66" en Sala Zitarrosa con Liroy de Silverados como invitado. Gud güic for iu all, pipol.




03.10.2008 15:37 / El legado de Mahoma




ico_img.gif

La idea surgió gracias a un artículo publicado en la revista argentina El Amante Cine, revista que hemos mencionado alguna que otra vez en este espacio, sea para elevarla o defenestrarla según el caso. La nota, firmada por Agustín Masaedo, era una auténtica guía para el cine propio, computadora mediante. Aquel artículo era tan detallado como entusiasta y no pasó mucho tiempo para que empezara a leer sobre programas de descarga o compresión. Se fue sumando data sobre códecs, conversores, el universo del archivo torrent y todo aquello que facilitara tener a mano -y mejorar después- una película bajada de internet. El Mahoma Social Club sería, en principio, un lugar de recomendaciones que incluiría información sobre los "cómo" y "dónde" sumado a una reseña de cada disco o película con rótulo de "inencontrables" pero con mérito suficiente como para adentrarse a buscarla por la red de redes. De ahí en más, todo resultó ser una sorpresa tras otra para este escriba.

Exactamente un año atrás, el 3 de Octubre concretamente, El Mahoma se oficializó de palabra y dos días después un artículo a modo de acta fundacional anunciaba los propósitos primeros del blog, palabra que evitamos utilizar de ahí en más. Mi idea con este espacio era darme un gusto y pasarme un buen rato. Por mi experiencia (que no es tanta, data de algunos pocos años) el periodismo cultural todavía puede darse el gusto de escapar a ciertos lineamientos editoriales como quizá ninguna otra rama de la actividad. En el camino, hasta entonces,había recibido más consejos que imposiciones (si es que alguna vez recibí alguna) de parte de mis editores pero ésto me dejaba libertad definitiva, en el acierto y error, para fijar el curso del club.

En verdad me lo pasé muy bien, 54 semanas y otros tantos artículos después. Releyendo los primeros artículos me doy cuenta que me tomaba el rol más a la ligera y de hecho escribir el post era un recreo. A los pocos meses era tan estresante como sacar cualquier otra nota contrareloj. Al principio me anotaba a modo de recordatorio los temas que quería tocar en el post. A esta altura, la mayoría de las veces me siento frente al teclado sin tener la más remota idea de lo que voy a escribir.

Releyendo los últimos párrafos me he dado cuenta que me he puesto medio solemne y formal de más. Podemos solucionarlo aún. No será un carrusel de emociones pero en 54 artículos se puede encontrar alguna anédota que otra que hoy podamos compartir a modo de festejo.

Como la vez que la gente de Montevideo.com me transmitió que la muchachada de Google AD Server (sino se llamaba así pegaba en el palo) les había hecho una advertencia. Parece que El Mahoma incitaba a la piratería (¿quien? ¿nosotros? Nahhh) y eso no estaba bien visto (nosotros nunca lo vimos bien porque nacimos con el parche en el ojo). Nunca supe qué ingerencia tenía -o tiene- tal ente regulador cibernético pero lo cierto es que la advertencia llegó tarde: hacía ya un par de posts que habiamos cambiado un poco la pisada, cinco meses después de haber comenzado. Conforme se había desarrollado un vínculo comprobado y comprobable con los lectores, tenté probar qué pasaba si hablaba de otros temas. Más adelante volvimos con las recomendaciones de discos y películas y no pasó más nada...hasta este momento: vaya el saludo a la gente de Google que nos esté leyendo (teniendo tantas páginas para leer...).

La red tiene cosas insólitas y gratas. En la tarde que redacté el post sobre la banda argentina de garage rock The Knacks (1967-1970) jamás imaginé que sus integrantes pudieran leer el artículo y participar de la discusión, vaya honor. Recorriendo la red en busca de material di con el que sería uno de mis blogs favoritos, enbuscadelviniloperdido.blogspot.com (gran proveedor de material). Blog que nos incluyó como espacio "amigo" y recomendó el artículo sobre la banda Material Issue, gran grupo de Chicago que conocí gracias a...en busca del vinilo perdido (saludo al colega catalán y sus discos nodeltodo perdidos. Otra anécdota viene a cuento de una idea que me dieron: convertir El Mahoma en un espacio físico y tangible, una suerte de reunión con cine, música, actores, bandas en algún pub o boliche. La idea no me parecía mala, de hecho quizá se podría intentar pero me sigo quedando con el contacto virtual. Además me pelotudeo, qué remedio. Si se da, quedensé tranquilos que serán debidamente notificados.

Sinceramente, la mayor satisfacción ha sido el intercambio con los comentaristas (ah si: éste momento nunca falta) mediante el cual hemos aprendido, descubierto y enroscádonos en discusiones varias. A todos ellos, gracias por pegarse una vuelta por El Mahoma. Si he de elegir algunos momentos memorables de este año me quedo con la discusión sobre cultura y nacionalismos que se armó a partir del post "La patria o la cumbia", las agarradas con BLUESMAN y DARK KNIGH por Mc.Cartney, la lección de música country que dio ODLANIER, las anécdotas de la tierra jamaiquina de VINCENT F., la ensalada musical que SUPERADO se negaba a revelar, no sé, hay muchos.Recuerdo haber disfrutado mucho el post "Ellos empezaron", sobre el arte de romper cosas y sobre como los objetos inanimados conjuran contra todos nosotros.

Es injusto nombrar a un comentarista (y seguro me voy a olvidar de muchos) pero tengo presente el sello de cada uno, particularmente de los más frecuentes. De memoria: a huesohueso, Ben Gativo, Mafran, RODOX, TOMASOLI, TOWIE, M.D., GUNABARA, SOYDETALA, XXX, Gollum.UY, Ferfo, JOSELINO, TORIMAG, JUMPIN, BARAJA, orpi, JBAREL, MARIANA.UY, Faraway, E70, as.ca, Dimitri El, CORTAZAR, RANCHO, GONZALO87,EZEQUIEL30, NUMAN y con las disculpas a los que esté olvidando, sinceras gracias por tomarse un tiempo y parar por aquí. Entre los comentaristas, alguna vez lo dije, está mi propio padre (su nick está en esta lista) quien, desde Nueva Zelanda, participa de las discusiones de este club, lo que acorta un poco más las distancias. También agradezco eso, claro.

Hago público también mi agradecimiento a la gente del portal por confiar y permitirme difundir estas líneas. Si llaman los de Google me avisan ¿ok?

Por último y al estilo Julio César Gard...¡estadísticas! De los 54 artículos el más visitado (según estadísticas de los amigos censores de Google) fue "Cuando se cuela la secuela" escrito en julio de este año. Raro, tomando en cuenta que no era un tema particularmente inspirado. Acaso divertido, no más.El record de comentarios hacia arriba lo tiene el post "La patria o la cumbia" con 91 intervenciones. El record hacia abajo lo tiene el "Mahomenaje" a Captain Beefheart con 1 comentario (¡gracias JUMPIN!).

DISCOS All That May Do My Rhyme (Roky Erickson), Thanks I'll Eat It Here (Lowell George), Supersnazz (Flamin' Groovies), The Rutles (The Rutles), Sunrise (Eire Apparent), International Pop Overthrow (Material Issue), Inspiration Information (Shuggie Otis), Gorilla (Bonzo Dog Doo Dah Band), Gossip (Paul Kelly & The Coloured Girls), Too Old To Rock 'n' Roll:Too Young To Die (Jethro Tull), Negro (Horacio Fontova), Big Iron World (Old Crow Medicine Show) fueron los discos que pasaron por este espacio.

PELICULAS Crazy Larry Dirty Mary (John Hough), What's Up Tiger Lily? (Woody Allen), Waiting For Guffman (Christopher Guest), The Adventures Of Buckaroo Banzai Across The 8th Dimension (W.D.Richter), Big Wednesday (John Milius),One, Two, Three (Billy Wilder), Black Sheep (Jonathan King), Bad Day At Black Rock (John Sturges), Scorpio Rising (Kenneth Anger), The Kentucky Fried Movie (John Landis), The Dirty Dozen (Robert Aldrich), Shine A Light (Martin Scorsese) y Canción del Sur fueron todas y cada una de las películas que ameritaron un post.

MAHOMENAJES: Captain Beefheart, Trinity & Bambino, Errol Flynn, Os Mutantes y The Knacks.son algunos de los que recuerdo.

No tengo mucho más para contar, simplemente dejar constancia que el club ha pasado a ser parte de mi cotidiano y lo que empezó con una idea que podía caer simpática se ha convertido en un espacio mucho más interesante gracias a vuestro aporte. Salud a eso.

Larga vida a la buena música

Larga vida al buen cine

Larga vida a todo aquello que haga a este mundo un lugar más habitable.

Por El Mahoma Social Club,

Christian Font

Octubre de 2008




26.09.2008 14:11 / El legado de Mahoma




ico_img.gif

Cuando los uruguayos queremos hacerle un amigable tirón de orejas a los contrastes que ofrece esta tierra y sus habitantes solemos apelar siempre al mismo dicho. Que tenemos un Arroyo Seco, que el estadio Charrúa está en el parque Rivera, que hay una cárcel en Libertad...diga que al que acuñó el dicho se le acabaron las asociaciones porque podría haber seguido de largo. Recuerdo una versión de este mismo dicho que incluía a nuestro Fraile Muerto como si fuese una paradoja, cuando de hecho la mortandad del fraile -está probado científicamente- es similar a la de cualquier cristiano (o evangelista, luterano y siguen firmas). En la sede de El Mahoma no queremos intentar seguir el dicho ad infinitum, ni usar expresiones en latín como si supieramos, que va. Sucede que se viene un año ideal, candidatos mediante, para la exhaltación de íconos como la rambla, el mate, el truco, los trámites en oficinas públicas...las cosas "bien nuestras" que nos hacen más y más uruguayos, como si ésto hiciera falta. Momento ideal para un repaso, inventario, ranking o mera catársis en base a esta tierra de contrastes y los especímenes que la habitan.

Uruguay y su campo. Nos autodenominamos país rural y vivimos resaltando la riqueza de nuestro campo, pero lo cierto es que éste se está despoblando y hay un masivo movimiento hacia la porción territorial más pequeña, la capital.

Orgulloso de ser uruguayo. Hablamos del "ser uruguayo" cuando la mayoría de las veces estamos hablando del "ser montevideano".Nos horrorizamos con una supuesta invasión cultural en forma de programas de televisión argentinos olvidando que quienes viven o vivieron en el litoral oeste crecieron viendo televisión argentina a la par o más que la uruguaya. El hecho que en el norte vean O Globo no molesta, sabemos que los brasileros no compiten. Les ganamos en Maracaná y ya después de eso no pueden hablar. Nosotros menos.Volviendo a la vecina orilla, cuando hablamos de argentinos invariable y equivocadamente caemos en el error de mencionar un estereotipo de porteño que dista bastante de ser el grueso de la población argenta.

Uruguay y su carnaval. "Carnaval del Uruguay" es el rótulo que empleamos para referirnos únicamente a un concurso de agrupaciones que se realiza en la capital. Llamamos carnaval a una fiesta pagana y popular que tiene nada de pagano y cada vez menos de genuina fiesta popular. La gente no participa: paga una entrada y se sienta a ver. Luego se va, calculadora en mano a ver si el arte popular puntúa mejor en voces que en puesta en escena. Mi propia contradicción: he participado de eso legitimando algo que declaro aborrecer.

No podemos faltar al mundial. Juan Auntchaín hizo célebre el "matemáticamente tenemos chance" el cual podemos aplicar tanto al fútbol como a la posibilidad de que quiebre el Banco Central o nos aplaste un meteorito. Podemos perfectamente faltar a un mundial. No deberíamos poder permitir que haya canchas sin pasto, vestuarios sin agua caliente y jugadores que van a practicar sin comer pero nos preocupa más cual de los dos grandes la tiene más ídem. Debe ser el único país del mundo que discute por un decanato. Ojalá aparezca un tercero en discordia (tengo entendido que Albion lo sería) que sea el auténtico decano y laude la discusión más estúpida jamás escuchada.

Trabajamos de sol a sol. Una pena. No olvidemos que aquí el ocio está mal visto y que el que trabaja es el que tiene las manos curtidas. Pensamos que a mayor carga horaria mayor productividad mientras hay países cuyos modelos económicos solemos elogiar que cortan su horario de trabajo a horas razonables para que el trabajador pueda estar descansado y así rendir al día siguiente. Nos permitimos descansar veinte días al año y nos contentamos con nuestra expectativa de vida: cuando nos jubilemos ¡ahí si! recién entonces podremos disfrutar las mieles de lo trabajado. Si es que antes no partimos al más allá: no olviden que las enfermedades coronarias son la principal causa de muerte en nuestro país y la industria médica (que nos cuida y salvaguarda) la que hace millones a costa de que sigamos y sigamos adelante, cueste lo que cueste.

Manejate. El colmo de la autoindulgencia es el tránsito. Nunca nadie va a reconocer que maneja mal. Es como fallarle a la familia, a tu instructor jedi, a tus ancestros automotores. Los que manejan mal son los otros. El espirómetro no registra cuantos mensajes de texto mandamos cuando no nos interrumpen pavadas como frenar, meter un cambio, poner el señalero a tiempo o no llevarte puesto a nadie. Supuestamente nos formamos para respetar leyes de tránsito pero eso de atenerse a la norma volante en mano es tan de manteca...

Y tenemos más: No nos importa mucho la música de Gardel, si su nacionalidad. Aprendíamos de música gracias a la radio y sus conductores, actualmente la mayoría de las radios no tienen conductores y ni hablemos de la selección musical. En la epoca más calurosa del año comemos y tomamos todo aquello pletórico en calorías.Hay quien pide cortar con la violencia y al mismo tiempo justifica la tenencia de armas y no dudaría en bajar de un corchazo al primer ladrón que cruce el umbral. Nos llamamos ilustrados y solemos decimos solidarios pero a la vez no toleramos (y va empeorando) al que piensa distinto y discriminamos a los gordos, a los homosexuales, a los negros, a los judíos, a los cumbieros, a todo lo que se mueva. Censuramos el consumo de marihuana pero no nos informamos de sus efectos y la ponemos en el mismo estante que el resto de las drogas, amén de que todo lo que genere una sensación de placer está mal visto (y si vamos al caso, en proporción es tan mala como comer ocho huevos fritos de una). Vivimos en un país en el que la iglesia opina sobre profiláxis y sexualidad.

Suficiente por hoy.

Hemos incorporado y en definitiva legitimado, con cierta resignación, muchas de estas cosas. Algunas directamente ya ni las cuestionamos. Tampoco vamos a pedir cambios desde este lugar, un simple club virtual de lectura semanal. Nos queda brindar por lo que uno quiera y elegir -más allá de sistemas, gobiernos y sociedades- la forma en la que uno quiere vivir -y morir- en este planeta. Hoy iremos a ver a Los Mockers y a brindar por eso con los amigos. Mañana, no importa.

Hoy proyectamos: Los Mockers tocando "All the time" en la televisión argentina (un programón ¿cómo no llegó acá?) en 1967. Además del tema pueden jugar a "encuentre al Mocker" durante el primer minuto de la canción.




19.09.2008 14:07 / El legado de Mahoma




ico_img.gif

"El hombre inquieto" del título no es precisamente Tom Cruise, aunque qué bueno es ver -no más sea por foto- al cine Trocadero como lo que debería ser y no como el oprobioso edificio que entristece actualmente la esquina de 18 y Yaguarón. El título del post parafrasea una gran película de John Ford, director del que es admirador el personaje al que hoy nos vamos a referir.

Sobre este personaje puedo contar que alguna vez imaginé unas líneas dedicadas a su persona pero siempre supuse que sería en alguna situación más solemne y menos grata (un retiro laboral, un retiro...de la existencia) pero no veo porque no hacerlo hoy, cuando el homenajeado está en plena forma y planeando sus maldades. Quiero escribir unas líneas para mi amigo Ronald Melzer, el hombre más inquieto que conozco.

Cuando no conocía personalmente a Ronny (y de hecho cuando lo conocí no supe que era él) leía sus reseñas habitualmente en Brecha y también había leído acerca de él en publicaciones como la revista argentina El Amante. También se había convertido en uno de esos casos curiosos que podrían conformar una galería de personajes locales. Personajes como Ricardo Henry, alguna vez nombrado en este espacio. Aquellos al que un determinado círculo tiene como conocido común y da cuenta de sus andanzas a punto de que quien no los conoce siente la curiosidad de hacerlo.

La primera vez que vi a Melzer, decía, fue detrás del mostrador del Video Imagen Club y me atendió cordialmente, probablemente porque me reconoció como un nuevo cliente al que debía atrapar. La segunda vez me dio la espalda. No por descortés, sino porque yo estaba en la Olímpica viendo un partido por la liguilla y el tipo que atendía el video club era el juez de línea de dicha contienda. Cada tanto mis visitas al venerable templo videofílmico de la calle Benito Blanco (a partir del 97' creo, antes estaba en el piso superior de el kiosco El Paquín) fueron más frecuentes y las conversaciones iban tanto del fútbol al cine aunque ésto último cada vez ganaba más espacio en la charla. Al tratarlo más me fui enterando de lo que ocupaba el resto de su agenda: además de periodista, empresario y referí fue -y en algún caso aún lo es- contador, bancario,¡saxofonista!, factótum de un sello editor de videos, supervisor del colegio de árbitros, integrante de Cinemateca y vaya uno a saber qué más. Nunca supe de dónde sacaba el tiempo. Él tampoco.

El Video Imagen (VIC para los amigos) se convirtió para mi, como para muchos, en un lugar de encuentro. Un socio dijo una vez que si pusieran una máquina de hacer café se quedaría a pasar el día ahí. El catálogo de películas que tenía -y aún tiene- el video club era impresionante haciendo imprescindible el peregrinaje hacia ahí para cualquier cinéfilo que se precie de tal. Por ahí pasaba todo mundo y se generaban conversaciones entre los socios de faz pública (políticos, actores, músicos, periodistas) y todo aquel socio que se sumase, siempre con el cine como disparador. Si la conversación se tornaba apasionante, el video podía seguir abierto hasta la 1 de la mañana. Cosa que lamenté el día que me tocó estar del otro lado del mostrador, atendiendo. Con público, Ronny desplegaba su show unipersonal cuyos gestos podrán reconocer quienes lo hayan visto. "Quiero ver 'Top Gun'" - decía un socio. "No, no podés ver eso" - retrucaba Ronny y te comía la croqueta hasta que te daba lo que él quería que vieras. Sus juegos de palabras con los títulos de películas que no le gustaban eran clásicos. "El arca rusa" era "La arcada rusa", "Magnolia" era "Mangolia" y así. Su batería de chistes malos es inagotable y aún así, tremendamente querible.

Pocas veces vi a alguien tan cascarrabias y con una facilidad para perder los estribos que ha ido perdiendo, por su propio bien. A su vez, es uno de los hombres más generosos, derechos y talentosos que conozco. Se lleva todos los aplausos al amigo que mas me ha hecho salir de las casillas pero jamás dejé de considerar como un premio su amistad. Más allá de esta semblanza hay un hecho reciente que lo involucra y que terminó por inspirar este post de El Mahoma Social Club.

El próximo viernes va a reabrir el cine Libertad, concretándose un anhelo del que le oí hablar a Ronny varias veces: el que haya una sala de cine dedicada fundamentalmente a la exhibición de cine uruguayo, se trate de producciones nacionales, coproducciones o películas que refieran a realizadores nacionales. Ronald, responsable junto a Gabriel Massa del sello Buencine (encargado de editar y distribuir practicamente todo lo que se ha hecho en cine uruguayo en los últimos tiempos) es, lógicamente, parte responsable de este proyecto.

A priori me pareció una idea genial y una movida kamikaze al mismo tiempo. Por un momento pensé en el rumbo que ha tomado el circuito de cine comercial en la ciudad, en si la gente respondería a la inédita convocatoria, si el centro de la ciudad a la noche le resultará atractivo como paseo a los espectadores que allí se dirijan.Todo lo que me vino a la cabeza en primera instancia eran calamidades y futurología sin sentido.

Supe también que esta movida forma parte de un proyecto que, entre otras cosas, va a intentar reabrir salas en el interior del país. Al final concluí que, con todo, es una quijotada más de este personaje. Y a pesar de mis cuestionamientos me puso feliz la noticia. El viernes estaré ahí cuando se estrene "El círculo", documental sobre la vida del científico y ex integrante del MLN Henry Engler e invito sinceramente a quienes le dedican unos mintuos a leer semanalmente este espacio, que formen parte de esta idea demente. Por mi parte estaré ahí saludando a un amigo y deseándole que siga elucubrando sus maldades, promoviendo y difundiendo las producciones nacionales y el cine del bueno, venga de donde venga.

Si conozco algo a Ronald Melzer, le dedico el video que sigue y creo no errar en la elección. Una de las cosas que hacen de éste un mundo más habitable, "La Strada" de Federico Fellini.

Hasta la próxima.




12.09.2008 15:34 / El legado de Mahoma




ico_img.gif

Semana tras semana a la sede de El Mahoma Social Club llegan diferentes ítems de nuestro interés. El resto es -básicamente- facturas a pagar pero, dentro de lo primero, nos llegan mensajes de aliento y powerpoints que forman parte de una cadena de reenvío que no deberíamos cortar si es que no queremos sufrir maleficios diversos. Una vez corté una, so pena de recibir un castigo divino por no continuarla y, al otro día, me llegaron diecisiete cadenas más así que ésto de la maldición es técnicamente cierto. Llegan también recomendaciones más que bienvenidas. Fue hace unos meses cuando un sujeto de iniciales Leo Lagos me sugirió pesquisar a Flight Of The Conchords y comprendí porque solían llamarles "el cuarto dúo folk basado en guitarras y bongó acapella digital de rap, funk y comedia, más popular de Nueva Zelanda". Razón no les falta.

La historia comienza en la Universidad Victoria de Wellington, capital de Nueva Zelanda donde Jemaine Clement (el sujeto de gafas y voz grave. La voz grave no llega a apreciarse en la foto) y Bret McKenzie (el otro) eran compañeros de habitación. Corría el año 1998 (¿alguien quiere decirnos por qué corren los años? ¿nunca trotan, gatean, se arrastran?) cuando este dúo se largó a hacer comedia empuñando una guitarra acústica cada uno. Detrás del formato folk más minimalista, Bret y Jemaine comenzaron a dar forma a canciones como "Bowie in space" (una broma sobre las canciones de temática espacial de David Bowie como "Starman" y "Space Oddity") y a presentarse en cuanto programa de televisión y festival de comediantes hubiese en la vuelta. En 2004 llegaron a las radio series de la BBC donde improvisaban sobre lo que terminó siendo -más adelante- el leit motiv de su serie en televisión también llamada como la misma banda (alguna vez emitida por HBO, o eso me dijeron, el cable no llegó a la sede aún): los intentos denodados de dos freakies neocelandeses por triunfar en el negocio de la música. Primero a su llegada a Londres (en la serie de la BBC) y luego en su visita a New York (la serie de HBO). Las canciones, muchas de ellas incluidas en los capítulos de la serie, fueron editadas este mismo año en un disco titulado sencillamente Flight Of The Conchords. El "Conchords" es un juego de palabras con "Concorde" (por el avión ultra rápido) y "chords" (acordes) por lo que el nombre de la banda no tiene una traducción exacta y si la tiene sería anti comercial ¿quién escucharía algo llamado "El vuelo de los Conacordes"? Probablemente nosotros.

En la serie (conseguible en su sitio de descarga de confianza ¡y con subtítulos!) Bret y Jemaine viven en New York y se ganan la vida tocando en un acuario. Tienen un manager (Murray, empleado del Consulado de Nueva Zelanda, sito en el mismo edificio donde dan "masajes orientales") que es incapaz de conseguirles una sola actuación pero que les sugiere los planes más inverosímiles como ir a recorrer edificios curiosos o invertir los 50 dólares de sus ahorros en comprar un lote de un planeta recientemente descubierto para cuando se destruya la Tierra. Murray además insiste en pasar lista en las reuniones de la banda a las que asisten siempre las mismas tres personas. Tienen una única fan-groupie, Mel, casada pero obsesionada con cualquiera de los dos integrantes de la banda. Mel los sigue a cada actuación, a sus casas, a todas partes, muchas veces llevada por su propio marido. Ni Bret ni Jemaine pegan una con las mujeres, aunque eventualmente está Sally y Coco, a las que le dedican algunas canciones como "Foux de Fa Fa" (incluida en el post anterior, aquella compuesta por palabras del francés más básico) y "The Most Beautiful Girl (in the room)". El casero del apartamento no los quiere y tienen un único amigo que tiene una tienda de 'recuerditos'. La gracia de la serie se basa en lo absurdo de los dialogos monocordes (jamás levantan la voz, además) por la voz abúlica de Jemaine y la voz de adolescente tardío de Bret. Ambos están a medio camino de la inexpresividad (salvo cuando cantan) y la total ingenuidad: de hecho, más que neocelandeses los tipos parece que hubieran venido de otro planeta. Con este esquema, casi tan simple como su propia instrumentación, logran episodios de casi media hora que son de lo más divertido e inspirado que se pueda encontrar hoy por hoy.

Si vamos a la música, además del mencionado disco hay un EP titulado The Distant Future (frase de la canción "Robots") y se pueden bajar también (¡sin subtítulos!) las radio series de la BBC. Las canciones están incluidas a razón de una -a veces dos- por episodio (la primera temporada tuvo 12 entregas, el disco tiene 15 temas). Ambos cantan la melodía, por lo general a dos voces con Jemaine cantando una octava más abajo del registro más agudo de Bret pero suelen armonizar distinto en el estribillo. Son estructuras sencillas, muchas veces son canciones circulares siempre repitiendo la misma progresión de acordes (arranca, ponele, en Mi y termina también en Mi) y en las letras parecen dialogar entre si, incluso corregirse y desdecirse después o meter acotaciones a presión en la métrica del verso: después de describir que conoció a la chica de sus sueños en la fiesta de Dave agrega rápidamente "que gran fiesta, Dave, eres una leyenda, Dave" como si dijera "Thank you Jesus" en un gospel. Abarcan varios géneros: folk, baladas soul, hip hop, calypso...lo que venga.

Las letras de Flight... están disponibles en whatthefolk.net, los datos de la serie los encuentran en www.hbo.com/conchords y la página oficial de la banda es http://www.conchords.co.nz. El resto, corre por vuestra cuenta. Youtube.com es buen proveedor de clips de estos muchachos. Tipos que desde una pequeña isla (dos pequeñas islas) que suma cuatro millones de habitantes se hicieron su lugar con dos guitarras y letras a puro absurdo. Por acá ya nos hicimos adeptos de los Conchords y esperamos la próxima temporada, el próximo disco y que los pasen en Canl 5 o estamos dispuestos a juntar firmas para tal fin.

En el episodio 3, el dúo busca incursionar en el rap. Murray su manager les sugiere un seudónimo "gangsta" a cada quien y así surgen dos apodos temerarios: Rima-noceronte (Bret) e Hip-opótamo (Jemaine). Ambos MC's nos dejan esta pieza de su autoría en la que se preguntan cosas como "¿Por que no puedo rapear sobre la realidad/como mi abuela y yo tomando una taza de té/no hay fiesta como la fiesta de té de la abuela"?. Por fin, un rapero que habla sobre los dilemas cotidianos. ¡Gracias Rima-noceronte!

Acá debería ir el video de la canción, si la gente de Youtube.com se pone las pilas




05.09.2008 15:35 / El legado de Mahoma




ico_img.gif

En portada: "Infierno en la torre" de 1974, o cuando el cine catátrofe mostró mayor rentabilidad.

En días de huracanes, tormentas tropicales y accidentes aéreos, El Mahoma se largó a repasar cuanto le ha dado la catástrofe al cine. También a dar cuenta de cómo el público recibió a estas películas que tuvieron su era dorada en la década de los 70'. Entre repasos varios, podríamos hablar de miedos, situaciones límite y realidades que superan a la ficción (por ejemplo "Infierno en la torre" que es bastante floja y fácilmente superada por cualquier realidad, aunque ésta no tenga tantas estrellas en el reparto).

De hecho el cine catástrofe llegó a ser un género en si mismo y no comenzó a partir de catástrofes reales (salvo una primera versión cinematográfica del hundimiento del Titanic que se hizo a principios de los 50') sino a través de la novela. Algún hábil productor vio el filón en épocas en las que el cine debía salir a competirle a la televisión, lo que abarcó prácticamente toda la década del 60' (pródiga en películas de tres horas y media con elenco multiestelar y miles de extras). Grandes producciones que, en la mayoría de los casos, resultaron grandes bagayos filmados. No de desastres exclusivamente sino más bien bíblicas, épicas y otros géneros emparentados con las palabras esdrújulas.

Increíblemente, en El Mahoma las vimos (y padecimos) casi todas las de catástrofe (N. de E.M.: cada vez que escribo "catástrofe" no puedo evitar pensar en Ljubomir Petrovic, ex técnico y ex yugoslavo que tuvo Peñarol en el '92, que alguna vez pronunció el "¡catástrofa!" y sino lo hizo ya quedó asociado de por vida a esa exclamación. Como Daisy Tournée que nunca dijo "sensación térmica" hablando de inseguridad pero todos se lo adjudican como autora del dicho (Otra N. de E.M.: lo dijo el ex ministro del interior José Díaz). Vimos casi todas porque nuestros inicios en el cine datan de la época del Súper 8 y sus versiones hogareñas: rollos de 17 minutos compactando la película original a una duración muy adecuada para ver en familia y para no comerse el bodriazo entero. Como aquí el Super 8 tuvo su furor en sintonía con la época fértil del blockbuster catastrófico-desastroso, aparecieron todas en ese formato. Y seguro las dio Sábados de Cine en segunda o tercera función allá por los 80'.

Hablamos de mamotretos como Terremoto (Earthquake,1974, Charlton Heston y Ava Gardner dirigida por Mark Robson que ya estaba veterano para esos trotes), la mencionada Infierno...(The Towering Inferno, con Paul Newman y Steve Mc.Queen que tuvieron problemas para ver quién encabezaba el reparto y salía primero en afiches y marquesinas. La dirigió el inglés John Guillermin que dos años después realizó el peor King Kong posible), La aventura del Poseidón (The Poseidon Adventure, 1972, Gene Hackman y Ernest Borgnine, posiblemente la mejorcita de este combo, dirigida por Ronald Neame quien en 1979 arruinó lo que le quedaba de reputación con Meteoro) iluminadas por la madre de todas las criaturas catastróficas en celuloide: Aeropuerto (Airport, 1970), la única que no vimos así que algún socio del club sabrá decirnos qué tan terrible o maravillosa fue (tampoco la he visto disponible en la vuelta, sea VHS o DVD). Dicho sea de paso mandemos un saludo a Ronald Neame que, a sus 97 años, debe ser el último de los primeros "clásicos" que quedan en cancha.

La receta podía incluir una novela célebre, un elenco pródigo en estrellas de diversos orígenes, un despligue técnico importante, una trama que incluía tanto aventura como romance y que resaltaba valores como explosión, familia y propiedad (ésta última solía ser siniestrada por culpa de humanos negligentes y no de un huracán) y mucha guita que solía ser recuperada ya que en los 70' la gente acudía en masa para ver edificios cayendo a pedazos en la gran pantalla. Hoy lo vemos cómodamente por televisión y rara vez solemos distinguir el impacto de esa noticia de la siguiente, por cruenta que sea la primera.

Hablando de primera, vaya una recomendación que está desde hace un tiempo disponible en su video club amigo o pariente. Se trata de The High And The Mighty (aquí se conoció como "Débiles y poderosos"), film de 1954 dirigido por William Wellman con John Wayne en el protagónico. La película, la cual vi por primera vez el año pasado, a pesar de tener 54 años de realizada se mantiene increíblemente ágil y forma parte de un pack de películas editadas en 2007 con motivo de los 100 años del nacimiento de Wayne. "The High..."es la primera película dedicada a la catástrofe aérea (en este caso con final feliz, no olviden que el piloto era Wayne) en una época en que la aviación comercial era relativamente reciente y no tenía la tecnología de la que disponen los aviones hoy día. Si bien es muy buena, es entendible que no la pasen durante un vuelo. No por sembrar el temor en los pasajeros sino porque durante los vuelos hay un decreto que exige que durante el mismo pasen siempre películas espantosas (lo más duro de volar 13 horas seguidas sobre el océano no fue ninguna turbulencia, fue haber visto "Los dukes de Hazzard" en su reciente versión cinematográfica).

De todas formas, estos mega bodrios catastróficos no dejan de ser queribles. Miren ese afiche con todas las caritas del elenco pluri-brilloso...el dibujo de la torre incendiada...¡esos anuncios en el afiche! ("una pequeña chispa se convierte en una noche de suspenso flameante"...sensacional). Creo que lo más querible es que dentro de sus pretensiones, seguía siendo el entretenimiento como norte. No buscaban equipararse a ninguna realidad sino contar una historia y hacerla divertida. Hay alguna que es hasta paródica. Al cine catástrofe también le debemos la madre de las parodias: "¿Y donde está el piloto?" (Cuyo título original, "Airplane!" parodiaba el de Aeropuerto). En el fondo me gustan tanto que hasta me alegré que el año que viene sale la remake de Infierno en la Torre. Lo único que pido es que sea pura aventura berreta y nada de CNN y Al-Qaeda.

En el próximo capítulo....

Por primera vez anticipamos el post del próximo viernes. Hablaremos de Flight Of The Conchords, dúo neocelandés de músicos comediantes poco conocido por estos lares pero que vamos recomendando desde ya. Tienen su propia serie en HBO y un disco editado este año. De ambos, serie y disco, extractamos "Foux Du Fa Fa" y el viernes la seguimos. La letra, en correctísimo francés, habla de lo que todos hablamos si estuvieramos en Francia intentando cosas como socializar y hacer las compras.




29.08.2008 12:03 / El legado de Mahoma




ico_img.gif

La recopilaciņn, eh. La hemos mirado con desdčn alguna vez. Nos cuesta
entender que "Lo mejor de The Eagles" sea el disco más vendido en
Kirguistąn. Jamąs comprarģamos un disco con una portada conventillera,
pletņrica en colores chillones y con una tipografģa enorme que diga
"HITS OF THE 90'S". Porque, si usted es lector/a habitual de esta
columna sabrą que si hay algo que jamás se va a comentar desde este
espacio es una recopilaciņn. Un compilado, una ensalada, un grandes
čxitos, un "Obras Cumbres", un "The Best Of", un "All Time Chacarera
Masters", unos enganchados bailables...nada que sea decidido por
empresarios y młsicos oportunistas. ¿Se creen dioses, eh? Pueden
manipular la obra de un artista o varios, acomodando las piezas a su
gusto, jugando con lo mąs autčntico que tiene cada młsico: sus
canciones (caramba, qué cosas lindas dice uno mientras escucha la
edición "Gold" de Abba). No saben esos mercaderes impuros que esa
tarea, la de recopilar, la de invertir el orden establecido y desatar
el caos sonoro es un arte que nos pertenece a nosotros y solo a
nosotros, los simples mortales. Colectivo mahometano, lo dijo Xuxa "es
la hora, es la hora": tiempo de hacer justicia con la ensalada. Que si
es casera, mejor.

Ni flores, ni chocolates. No, sir. El mčtodo de conquista mąs efectivo
desde que tengo memoria (y no recuerdo cuando fue eso) es la compileta personalizada.
¿Qué más directo y perdurable que ese disco ¡o
cassette! (y me pongo de pie) que va a recibir nuestro objeto de
deseo? Ese vehículo musical habla de ella o él pero -sobretodo- habla
por nosotros mismos. Lo que le quisieramos decir y no nos animamos lo
dicen los artistas. Las letras, el fraseo susurrado, las guitarras
acústicas arpegiadas, un buen solo de oboe, una invocaciņn satąnica...
En ese u otros casos lo fundamental es el inicio, pegar la primera
piña afectiva y efectiva. Puede usted mandarse de una y poner como
"Tema 1" el bolero "Algo contigo" y que el/la destinatario/a descubra
en la voz de Manzanero que quien le dio el TDK de 60 minutos hace
tiempo que se muere por tener algo con el/ella/ellos. El tema del
cassette no es menor. Uno de 90 minutos es un atropello, la persona
deseada puede repelerlo por exagerado y por poner temas de relleno.
Si el cassette era un CROWN jamąs triunfarģa por elegir malas marcas.
Piense ademąs que ese CD o casette irą a parar al dormitorio de la
futura madre de sus hijos. Usted tiene un pie adentro y todo gracias a
que un dģa tuvo la brillante idea de regalar un compilado. Si a partir
de este relato lo llevan a cabo y tienen čxito, el dģa en que procreen
tengan en cuenta el nombre "Mahoma" para uno de sus crģos.

Mi amor por la młsica empezņ por un compilado. Mi padre (un tipo que
suele comentar en este espacio usando un seudónimo. Por vergüenza,
creo) había comprado un tocadiscos Phillips con cassetero allą por el
1986. Si a los ocho años me fascinaba ver girar el plato del
tocadiscos, no fue menos estupor el que me provocó escuchar esos temas
pasados a cassette ¡en cualquier orden y de todos los discos!. Mi
primer ensalada en cassette incluyņ una selecciņn de cuño paternal en
la que estaba Green River de Creedence, Estamos seguros de Los
Delfines y Magical Mystery Tour de The Beatles. Conforme aprendģ a
manejar (y romper) el aparatajo, los cassettes grabados y regrabados
fueron cada vez mąs. Cuando en la pubertad llegaron los bailes se
planteņ el primer desafģo: hacer una ensalada que gustase al resto.
Fallč miserablemente tantģsimas veces. Una vez quise arrancar un
cassette de "lentas" con "Back Street Girl" de Los Stones, balada
acústica con cadencia de vals que no haría bailar a nadie. Más bien
invitaba a sentarse con una Tab en mano a discutir los vaivenes
amorosos de Tony Ramos en "Selva de Cemento" como si de una reuniņn
adulta se tratase. Pero no aflojamos porque, en las peores, una
recopilaciņn te salva.

Ni que hablar si se trata de hacer ruta o de simplemente tomarte el
ómnibus. O si laburąs trillando calle, caminando o motorizado. Hace
muchos años trabajč vendiendo cerveza y me hacģa unas 40 cuadras
diarias caminando y levantando pedidos. Yo no sč que hubiera sido de
mi paciencia sin el walkman y mas tarde, el discman. La noche anterior
me tomaba el tiempo suficiente para armar los cassettes o discos que
fueran necesarios. Un viaje cualquiera necesita, forzosamente, un
compilado a mano.

¡Qué digo viaje! Cualquier condenada diligencia hasta el expendio más próximo requiere una selecciņn musical de nuestra autoría. Ese glorioso momento en que somos el mísmisimo Dios, esa dósis de omnipotencia necesaria para seguir adelante, ese momento en que por un instante nosotros decimos qué queremos escuchar y qué queremos que escuche el resto. Hay ensaladas para todo: para salir a correr, quedar bien en días festivos o aniversarios o cuando la ocasión lo pida, para cocinar, pasar la aspiradora y, por supuesto, para intimar (otra selección que no puede fallar: saltar de "Whispers" de Elton John a "Qué Meneo" de Conjunto Casino puede ser letal)

Más que comentarios a esta reinvindicación ensaladera lo que este club pide es más compileta. Es más, de cara a esta semana, El Mahoma Social Club presenta su primer colección de engrampados bailables para que armen en sus casas y en familia. Reglas básicas: el primer tema debe ser un hit asesino (ya dijimos este paso), no debe exceder los 12 temas (una compileta no debe aburrir jamás) y la tercera regla: olvidarse de las dos anteriores y hacer lo que se nos cante. Ahí va la nuestra, E.M.S.C. Records presenta:

CANCIONES PARA LEVANTARSE Y DECIR "MA' SI: HOY ME VOY CAMINANDO HASTA LAGOMAR TODO POR LA RAMBLA PORQUE ME LA BANCO Y PORQUE, VIVIENDO EN SHANGRILÁ, NO DEBERÍA COSTARME TANTO EL TRAYECTO" VOLUMEN 1

1- The House Is Rockin' (Stevie Ray Vaughan & Double Trouble) 2- Kielbasa (Tenaciuos D) 3- No Rain (Blind Melon) 4- Business Time (Flight Of The Conchords) 5- Honesty is no excuse (Thin Lizzy) 6- Let's Call The Whole Thing Off (Ella Fitzgerald & Louis Armstrong) 7- Blame It On The Boogie (The Jackson Five) 8 - Hermano te estoy hablando (Jaime Roos) 9- Esta tarde gris (Troilo & Goyeneche) 10 - Carrie (Europe) 11- Welcome Home (Dave Dobbyn) 12- Paranoid (Gus Black) 13- I Won't Back Down (Johnny Cash) ¿Motivos?

1- Porque te sube las pulsaciones por quieto que estés 2- Jack Black es tremendo cantante 3- Te pone de buen humor 4- Un funk guarro hecho a dos guitarras acústicas y un recitado absurdo ¿qué puede salir mal? 5- Thin Lizzy es una banda del carajo y a redescubrir 6- ¿Hay un disco perfecto? Si, el de Ella y Louise 7- Es tan bueno que hasta la versión que hizo Luis Miguel ("Será que no me amas") me gusta. No culpes a la nochie, no culpes a la plaiaaaa 8- Si no es el mejor tema de la primera época de Jaime pega en el palo 9- Era esta o cualquiera del disco "¿Te acordás Polaco?" 10- Para momentos mantecas. Cuando la vi en "Acné" decidí recuperarla de inmediato 11- Si la anterior es manteca, esta te deshace 12- ¿Se puede hacer una buena balada de un tema de Black Sabbath? Citando a un ecuatoriano: Si, se puede 13- La versión original de Tom Petty es hermosa. La de Cash es asesina./ Bonus tracks: 14 - Whispers (Elton John) 15- Qué meneo (Conjunto Casino)

Prometo programar en mi Mp3 un par de las que manden, con comentario incluido en este espacio.

P.D.: El 21 de Octubre sale el nuevo de AC/DC. La piratería se combate con noticias como ésta.




22.08.2008 14:59 / El legado de Mahoma




Dedicatoria: A los hermanos Fuentes y al Rico Moreira, al Coco Brun y a Charquero, a  don Gregorio y al Chilo, A Riaño y a Moriño, al Negro Bruno y doña María y al Capincho Fernández y toda esa gente que quiso un camino nuevo pa’ su pago, pero que no precisa un camino nuevo pa' llegar a mi memoria...a todos ellos dedico este post, fundamentalmente por ser parte de la letra de Isla Patrulla de Los Olimareños. Qué temazo, señores. ¿Antojadiza la referencia? Pamplinas. Allá vamos:

1. Música tierra adentro - A muchos de los que crecimos en la urbe nos ha costado acercarnos a la música de extracción rural pero, tarde o temprano, solemos dejarnos atrapar por su encanto. De instrumentación despojada (entiéndase 'despojada' por su orígen previo a la electrificación) y remitente a señales identitarias (cómo el bombo legüero remitiendo al galope de un caballo en la chacarera), la música 'de campo' tiene un sonido distintivo que, con sus correspondientes matices, pareciera universal. Son sonidos que permiten imaginar el largo recorrido de la ruta, la tranquilidad de una pradera, la cadencia del ferrocarril (qué vaya si ha marcado varios géneros musicales), el trabajo en el campo, el bar-parador-cantina-pulpería o similar. Aunque siempre habrá quien reniegue de la música folklórica en favor del rock, éste -como expresión musical- tiene una innegable raíz rural. Aún así, a la llamada música "country" norteamericana (o Country & Western, bluegrass, americana, old-time y demás variantes) nunca le pude entrar. Por prejuicio, básicamente. O porque no era el momento. También podríamos sumar al country a ese clásico sermón adulto que reza que el vino (como el tango o hacerse un electrocardiograma) te llega de grande. Quizá porque aún no había escuchado a los Old Crow Medicine Show.

2. Si eso es el country, yo soy...esteee, bueno, otra cosa que no sea eso. Creo que el estereotipo no ayudó a que un disco de country sonara en la sede de El Mahoma. Allá por los 80' me vendieron que el country era Kenny Rogers. Yo veía a ese señor cantando en La Revista Estelar cual barbado gigoló metido en un traje afanado a Los Gaby's y cómo que no me iba, el Kenny. Las peliculas y series de Tv tampoco, aunque las hubo y muy buenas. Ya saben: el tipo sentado a la barra, la banda tocando, los camioneros que paran, alguien quiere gresca, todos se trenzan, la banda sigue tocando como si nada, se dan como en bolsa...alguien de la nada comienza a cantar un clásico a viva voz -una que sepamos todos, de esas que te llegan al alma- entonces todos cantan y dejan la gresca. Fin y títulos de cierre (con música de Kenny Rogers). La aborrecible definición simplista en la que todos caemos alguna vez da cuenta de que un grupo country (según el cine y la tv) es: una guitarra, un violín, una armónica, esa otra guitarra redonda que no sé cómo se llama (Repuesta: se llama banjo), un tipo que grita y una chica de trenzas que baila al lado. Si bien ésta es aborrecible aún no le gana al padre de un amigo que definió "murga" como "cavernícolas que eructan" (aborrecible porque se refería al aspecto sonoro. Si hubiese referido al humano estaría en lo cierto). 

3. Acercamientos puntuales -  Ok, todos escuchamos alguna vez "Country Roads" de John Denver, usamos camisa a cuadros o vimos el episodio en el que Homero Simpson se hace manager de una cantante de "música campirana" llamada Lurleen, pero eso no da para hacerse country (ni emo, ni flogger ya que estamos). Una aproximación: ver la película Noches mágicas de radio, última de Robert Altman,  basada en un show radial dedicado a la música country llamado "A Prairie Home Companion" que a la postre es el título original de la película. En la película actúa su verdadero conductor, Garrison Keillor, y se recrea el programa tal cómo se irradiaba: en vivo desde un teatro, con publicidad cantada y actuada en el acto y con varios artistas presentando sus canciones. Si hablamos de cine como olvidar a Los Calzones Empapados (The Soggy Bottom Boys), el trío de bluegrass que integraban los prófugos George Clooney, John Turturro y Tim Blake Nelson en la genial O Brother Where Are Thou? de los hermanos Coen. Otra, más extraña pero a lugar, la canción "Cacho" de Alfredo Casero incluida en su último disco de estudio ("Hiperfinits Firulets") y que tuvo buena rotación radial en su momento. Ésta contaba la historia de un camionero que paraba a comer en una parrilla en medio de la ruta, se enamoraba de una mina a la que rescata en medio de una piñata en la que calza a un tipo y le afana el bufo a otro. La historia en si parece salida del estereotipo mencionado pero contada -y cantada- por Casero es realmente graciosa y el tema está muy bien. Faltaba un disco, una banda, que pudiera justificar un acercamiento más auténtico por lo que ya podríamos para nuestro camión en el punto Nº4.

4. Old Crow Medicine Show - Así se llama esta jóven "string band". No hay percusión (aunque viejas agrupaciones utilizaban una tabla de lavar) pero si guitarra, banjo, steel guitar, contrabajo y armónica. Los músicos tendrán treinta años o menos y no andan de sombrero vaquero ni masticando pasto, cómo podría indicar el modelo 'country' antes mencionado. Son cinco y ejecutan muy bien con el plus de que casi todos rotan los intrumentos en cada tema. Si chequean los videos en Youtube por ejemplo se encontrarán con que en un tema tienen una formación y cambian en otro. La iconografía en los temas varía respecto a la de sus referentes aunque no renuncia del todo a la vieja escuela (de hecho participan activamente del circuito de country, bluegrass y demás). Difícilmente los viejos exponentes campiranos cantasen algo como "Cocaine Habit", segundo tema de este gran disco llamado Big Iron World pero si podrían haber cantado algo más clásico como "New Virginia Creeper"(un tipo que se define, de forma divertida, como una amenaza para su comunidad). Lo que es un mazazo es la notable versión de "Down Home Girl", tema que merece unas líneas ("Cocaine Habit" también, de paso).La canción (original de Leiber & Butler, autores por encargo) es conocida sobretodo por la versión que hicieran los Rolling Stones en un disco que en el Reino Unido se llamó The Rolling Stones Nº2 y en Estados Unidos, The Rolling Stones Now!. Tiene una letra misógina a más no poder, la que jamás pude advertir en la impostación british de Jagger. El tipo le dice a la mina cosas como "cada vez que te beso sabe a cerdo y frijoles" o "te tiraría a un río fangoso" y aún así el tema es tan bueno que esa letra (hoy vista como una total incorrección política) resulta irresistible con semejante melodía y porque no aplicable a los hombres también. Si la versión de los Stones les parece buena, escuchen la de Old Crow Medicine Show y me cuentan. En esa coordenada temática va "Minglewood Blues" (el estribillo dice "no dejes que tu mujer te arruine la cabeza") aunque no tiene dejo blusero sino que es un acelerado bluegrass. Luego bajan un cambio y le dedican una balada a su chica ("My Good Gal") y más adelante le rinden tributo a Woody Guthrie con una versión de "Union Maid". Para quienes vayan a por este disco, acá va el tracklist (dios, hacía tiempo que no hacíamos esto y cómo nos gusta).

  1. Down Home Girl
  2. Cocaine Habit
  3. Minglewood Blues
  4. My Good Gal
  5. James River Blues
  6. New Virginia Creeper
  7. Union Maid
  8. Let It Alone
  9. God's Got It
  10. I Hear Them All
  11. Don't Ride That Horse
  12. Bobcat Tracks

Nada más que agregar, buena semana y nos vemos en la taberna. Para seguir con este berretín del VJ, acá va otro: "Wagon Wheel" por Old Crow Medicine Show, quienes sino. ¡Acción!




15.08.2008 13:17 / El legado de Mahoma




Recientemente arribé a una conclusión la cual someto desde ya a vuestra consideración: es muy fácil pegarle a Woody Allen. Y no me refiero exactamente a su endeble complexión física.

Sugiero que, de equis tiempo a esta parte, hay una corriente de crítica seudo iluminada a la que Woody Allen, directamente, le molesta. Incluso pareciera que van a ver sus películas para molestarse.  Esto es comprensible. Acá en El Mahoma, sin ir más lejos, compramos mensualmente la revista argentina El Amante Cine con el fin de putear por varios de sus artículos. La revista, que es buena de todos modos y sus escribas calificados, trata elegantemente de giles a los seguidores de Allen, pegándole unos sablazos con saña incomprensible mientras ensalzan películas (menores a mi juicio) como Miami Vice y descubren en su director, Michael Mann, a una suerte de artesano tecnológico.

Como la crítica puede utilizarse como referencia por oposición, más curiosidad provoca ver algunas películas denostadas. Si las reseñas cinematográficas coinciden en que, supongamos,  "Bambi 2, la venganza" es algo oprobioso, quizá esa incursión del cervatillo en Irak llevada a la pantalla no sea tan mala después de todo. Con Allen últimamente me ocurre algo parecido. Con una salvedad, la que asumo: soy hincha. Y no me importa lo que digan, lo que digan los demás. 

¿Qué jode de Woody Allen? Intentemos una explicación y con repaso cronológico. Primero, que haya dejado de lado el espíritu de sus primeras comedias, llenas de gags y situaciones absurdas en las que Woody interpretaba a ese bufón pequeñajo e inseguro. Rol éste que mareó a varios -espectadores y prensa- que repitieron ese latiguillo harto errado: "Woody Allen hace de Woody Allen".

Quien se tome la molestia de leer a alguno de sus biografos y estudiosos (o al propio Allen ) caerá en cuenta que el Woody fuera de pantalla dista bastante de ese personaje. Su inclinación al drama fue gradual. Si bien el quiebre ya podía preverse en Love And Death ("La última noche de Boris Gruschenko", 1975) y acentuarse en Annie Hall ("Dos extraños amantes", 1977) comedias éstas de mayor carga dramática en las que sus personajes atravesaban por un conflicto, la gente no esperó un golpe de timón tan brusco como Interiores (1978), drama existencial a la Bergman que recién hoy es reconocida como una obra importante en la filmografía de W.A. En aquel entonces, no se le perdonó aquel desvío de ruta.

Según el crítico Richard Schickel (quien entrevistó mano a mano a Woody durante 4 horas para un especial de TV), el enojo del público llegó dos años después con Stardust Memories ("Recuerdos", 1980) en la que Allen interpretaba a Sandy Bates: un director que despreciaba a su público y daba un golpe de timón a su carrera. La película, más que una autoreferencia al camino elegido por Woody, es un homenaje a Fellini 8 y 1/2.Otra película alleniana que, vista hoy, sigue manteniendo un tremendo poderío. El tipo seguía creciendo como autor y director pero mucha gente le reclamaba que siguiera vestido como el espermatozoide del episodio final de Todo lo que usted quisiera saber sobre el sexo (película divertida en su momento que hace poco revisité y me pareció lenta que daba miedo). Por Annie Hall ganó el Oscar a mejor película y mejor director. No los fue a buscar y dijo que le aburrían las ceremonias. También le daba la espalda a la industria, vaya atrevimiento. 

Otra apecto en el que su trabajo se volvió carne de cañón es el hecho de que haga una película por año (salvo excepciones). Parte de la crítica se ha preocupado más por el hecho estadístico de por si la película es buena o no. Allen sigue escribiendo, dirigiendo y, ocasionalmente, actuando una vez al año ¿Y? Ese derroche de talento, parece estar mal visto. Más vale ser un creador ermitaño de esos que sacan una obra muy cada tanto: es más cool, qué duda cabe. No todas sus películas pueden ser obras maestras pero me atrevo a afirmar que ninguna es mala y es de los pocos tipos de los que vi toda su obra (los restantes serían Kubrick y Tarantino pero tienen muchas menos en su haber) Me quedan dudas sobre Anything Else ("La vida y todo lo demás", 2003), posiblemente lo más flojo que haya visto de Woody y confieso que Setiembre (1987) me resultó soporífera y Celebrity (1998) bastante sosa, pero es un promedio bajo.

Voy más allá: en el caso de Woody se habla de films mayores y menores. Cuando se abre la lista de "mayores" casi nadie dudaría en incluir Annie Hall, Manhattan, Zelig, La Rosa Púrpura del Cairo, Hannah y sus hermanas, Días de Radio, Crímenes y pecados, Maridos y esposas y hasta la más reciente Match Point. No obstante, las consideradas "menores" van mejorando con el tiempo. Aquellas que en su momento parecían films de menor trascendencia y que tuvieron menor entusiasmo por parte de crítica y público en su momento, hoy merecen una revisión. Verán que se trata de buen cine, a pesar de la sospecha que despierta la entrega anual. Prueben sacar o conseguir Recuerdos, La Comedia Sexual de una noche de verano, Broadway Danny Rose, La Otra Mujer, Sombras y niebla, Misterioso Asesinato en Manhattan, Disparos sobre Broadway (ésta particularmente me parece una pequeña obra maestra), Poderosa Afrodita, Todos dicen te quiero, Los Secretos de Harry, Ladrones de medio pelo y, más acá en el tiempo, Scoop y quizá comprueben de qué hablo. Quienes ya las vieron y tienen su juicio, prueben una segunda vez.

Woody sigue adelante. Se mantiene independiente y busca no ser controlado por los grandes estudios. Cada vez más dirige con mano maestra. Lo pude corroborar con Cassandra's Dream días atrás. Pocos pueden dirigir un drama policial tan amargo, tan bien narrado y actuado, y con un suspense que te deje con un nudo en la garganta como él. Al márgen de que hizo actuar a Colin Farrel (¿qué? ¿los que la vieron no se sorprendieron?), lo que es decir.

Increíblemente, el tema por el que buena parte de público se le dio vuelta fue algo que nada tiene que ver con el cine: su romance con Soon Yi-Previn -su actual esposa- hija adoptiva de su ex Mia Farrow. Fue la comidilla de todo mundo y quizá un nuevo estreno suyo suponía entonces ver "la última del pervertido". Allá ellos.

Es bastante fácil pegarle a Woody pero el tipo contesta haciendo lo suyo: trabajando. Entre tanta bazofia en la vuelta, sigue haciendo auténtico cine con la misma devoción de sus primeros días. Podría desearle que haga otra película, pero vieron cómo es el Woody...ya tiene dos nuevas prontas.

Desde Todos dicen te quiero, la voz de Allen Stewart Konigsberg te canta en las horas pares, "I'm Thru With Love". ¡Corre video!

 

 




08.08.2008 13:28 / El legado de Mahoma




(Foto de portada: Una vecina le pide a Charles si no le baja el gato del árbol. Grave error, Mirtha)

Parece mentira: pasaron ya cinco años. No era en abril el ritmo tibio de mi chiquito que danzaba (*), pero si en ese frío agosto de 2003 al que jamás le dedicaron canción alguna. Hace un lustro se nos iba Charles llevándose a la tumba un secreto: su real orígen. Mientras ríos de tinta se vuelcan (¿cómo hace para volcar un río? Un misterio...) para afirmar la orientalidad de un cantor francés que triunfó en Argentina y murió en Colombia, pocos saben que otro ídolo de multitudes es -ésta vez si- nuestro. Uruguayo como Lucho Avilés, Jayson Granger y Tab Ramos.Y pensar...que nos habían dicho.

Apenas unos días después de su muerte y afectados a más no poder, los integrantes de un grupo teatral local llamado Las Flores de Mozart toman la decisión de su vida: suspender la puesta en escena de una tragedia griega, La Fractura de Omóplatos, de tres horas y media de duración con 32 meses de arduo ensayo a cuestas, para poner en escena un divertido sainete de 20 minutos de duración, enteramente dedicados a la figura de Charles Bronson. Lo que no acabó allí: decididos a profundizar en tan recia y ejemplarizante figura, Las Flores de Mozart acceden al diario íntimo de Bronson el cual devela el misterio. Días después, el canal A & E difunde -por única vez, un miércoles a las 2 de la mañana- la biografia de Charles Bronson. El Mahoma Social Club reproduce hoy el texto original para homenajear a un criollo de los que ya no hay (y si, cómo va a haber, lleva cinco años bajo tierra...): Carlos Atilio Arechavaleta...el gran Charles Bronson.

(Títulos de apertura. Tema musical: "Cosas de la vida" - Eros Ramazotti)

Presentador : Hola amigos, mi nombre es Chichito Cabral y ésta es la biografía de uno de los más refinados actores de Hollywood. Un espíritu sensible que durante décadas acarameló la pantalla con su estilo etéreo y delicado: Charles Bronson.

Charles, nacido Carlos Delmiro Portogoytia (y no "Carlos Atilio Arechavaleta" como dice más arriba) vio la luz en Finlandia aunque esta teoría es refutada por quienes estudian la vida de quien fuera llamado "El Cascarudo de Helsinki". Habla Obdulio Trasante, Presidente del Club de Fans "Todo por Charles" y autor de la obra teatral "Bronson para niños":

- La discusión acerca de su orígen es interminable. Actualmente hay más de 50 naciones enfrentadas por ver cual es su país de origen. La verdad, es que ninguno quiere.

Presentador: Su padre, tornero de oficio, emigró a Flores, República Oriental del  Uruguay, llevando consigo al jóven Carlos. Fue en la Escuela Rural Nº 5 de Trinidad donde Esther, su maestra de 3er. año, descubrió el particular carácter del futuro joven Bronson.

Durante una clase de expresión plástica, Esteban, el niño más travieso de la clase,aplastó la réplica en plasticina de la Capilla Sixtina que el pequeño Charles había hecho. La maestra Esther y dos docenas de párvulos temerosos pudieron comprobar como Charles dirigió una mirada felina al díscolo alumno. De repente, un silencio estremeció el aula. Apenas se oyó el viento susurrar a través de la huerta orgánica y la fría voz del pequeño alumno Bronson diciendo "esto no termina aquí, basura mientras colgaba la anatomía de Esteban de un perchero.

Desde ese entonces, nadie quizo meterse con Bronson. El rosario de frases del pequeño Charles petrificaba incluso a los experimentados alumnos de 6to.año. "Voy a acabar contigo", "Sabrás quien soy", "No eres más que escoria" o "Guacho puto te voy a romper la jeta" eran algunas de las agudas observaciones que hacía Charles en respuesta a un robo de merienda o a la resolución de ecuaciones de tercer grado.

Para aplacar su recio comportamiento, decidieron darle un papel en la obra escolar a representarse en la fiesta de fin de año. Habla su prima, Beatriz Argimón.

-El salón de actos estaba repleto. Miles de padres, madres y miembros de comisión fomento se reunieron para ver la representación de "El bosque mágico" de Roy Berocay (padre) en la que Charles interpretó al divertido "Conejo Osvaldo".

Fragmento de "El Bosque Mágico"

Tortuga - Tengo tanta hambre, señor Castor.

Castor - Al igual que yo, señora Tortuga

Boa Constrictor - Todos los animales del bosque tenemos hambre

Conejo Osvaldo - Hola, hola. Soy el Conejo Osvaldo y traigo bocadillos para todos...

Todos -¡Bravo!

Gusano -Señor Conejo Osvaldo ¿no hay nada para los gusanos y las mariposas?

Conejo Osvaldo -Claro que si...coman...coman...ñej ñej...coman....(amenazante, sujetando al gusano por el cuello) ¿suficiente para ti, gusano?

             (Confusión y espeluznancia entre el público)

Prefecto: Eeehh, señores padres les pido mantengan la calma, vamos a suspender la función y a jugar a ponerle la cola al burro.

Charles: Nadie va a suspender nada, prefecto Pérez...

FIN

Presentador: La obra no fue suspendida, quien si fue suspendido fue el pequeño Charles Bronson. Nunca volvería a pisar las aulas y a pesar de que los maestros aseguraban no temerle, el hecho de que lo elijieran abanderado, le dieran pase directo a 1º de liceo con solo 8 años y descubrieran un busto en su honor en el patio de la escuela dio a entender que su presencia era sinónimo de miedo en la tranquila comunidad poronguera.

A los 15 años Charles decidió probar suerte en Montevideo. Tomó la ONDA en la ruta y por primera vez, se dio cuenta que estaba solo. Unas pocas monedas, una ilusión y dos bolsos: uno lleno de saquitos "por si refresca" y otro con una chumbera de coquitos, dos 9 milímetros y una botella de caña, la cual fue oportunamente detectada y decomisada por la siempre eficiente aduana.

Una mañana de 1966, leyendo El Día encontró un aviso en el que un distinguido miembro del saliente colegiado pedía un asesino a sueldo que lo ayudase a combatir la creciente sensación de inseguridad. Por un tiempo, Charles fue feliz. Su fama trascendió y fue contratado por otros políticos. El matutino BP Color lo nombró "Asesino del Mes" en varias oportunidades y era presencia recurrente en fiestas y recepciones.

Además, el amor golpeó a su puerta. Rosario Castillo, hija del célebre presentador  Ruben Castillo puso los ojos sobre el joven Bronson durante el Baile Anual de la Bondiola en el Club Náutico.

Pero las cosas comenzaron a desmoronarse ("Pero las cosas comenzaron a desmoronarse" es frase exclusiva de Biografía de A&E) .

Charles no entraba dentro del sistema previsional como asesino a sueldo y su depresión lo llevó a invertir sus ahorros en comprar acciones de Funsa, Sudamtex, Casa Sapelli y bonos del Banco Pan de Azúcar para así asegurar su futuro.

Su relación con Rosario terminó de arruinarse cuando durante un baile en el Club Rowing, el brillante guardameta brasileño Manga se acercó a ella para pedirle la hora y preguntarle si había visto al mozo. Esto volvió loco a Charles, quien decidió vengarse secuestrando a los mozos durante dos días en la cocina.

Sin trabajo, sin amor, y con una creciente adicción a las galletitas Solar, Charles decidió internarse en un Centro de Rehabilitación para Vengadores Anónimos. Habla Juan Carlos "Pinocho" Marenco:

-Le ofrecí un papel secundario en una pelicula argentina que estaba por filmar: "Asesinato en Suipacha al 1500" estelarizada por Víctor Bo. Pero aquel estaba mal, cruzado con la vida. Un día, cuando estaba trompeándose con el director porque a Carlitos "nadie le daba órdenes", quedó una cámara prendida y la toma quedó tan fenomenal que la dejaron en la película. A Carlitos le valió un nuevo contrato en Hollywood y al director un premio póstumo.

Presentador: El resto es historia conocida.

En agosto de 2003 Charles, quien vivía solo en su rancho de Arizona  y nunca pudo olvidar a Rosario Castillo, salió en su auto a hacer las compras matinales. En una curva, perdió el dominio y el auto cayó por un barranco, prendiendosé fuego al explotar la bomba de nafta. El helicóptero de rescate tardó una hora en llegar y al llegar al hospital golpeó la hélice contra la cúpula cayendo al pavimento. Con la tripulación malherida, nadie atendió a Charles quien yaciendo en su camilla en plena avenida fue atropellado consecutivamente por un Chrysler, un Cadillac y dos Vespa. Charles Bronson murió dos días después víctima de una cruenta pulmonía.

Para finalizar este programa especial presentamos un video gentilmente cedido por The Bronson Legacy Foundation Killers, en el que veremos a Charles de regreso a su querida Flores evocando, en la trinitaria pradera, los momentos más cálidos de su gran, bronsoniana y auténtica vida.




01.08.2008 17:01 / El legado de Mahoma




Los cuentos del Tío Remus conocieron su versión literaria en 1881 gracias a Joel Chandler Harris, quien bajó al papel un conjunto de historias, personajes y canciones  de la tradición oral sureña. Walt Disney era fanático del libro desde niño y, ya consolidado como empresario, se propuso llevarlo al cine. Las repercusiones que siguieron a la realización y lanzamiento de Song Of The South han dado lugar a historias variopintas, casi tan curiosas como las del Tío Remus.

Quizá muchos de ustedes hayan visto la película en alguna copia televisada o hayan llegado a la versión en VHS, gracias al relanzamiento que conoció en 1986 con motivo de los 40 años de su estreno. Por mi parte, mi primer contacto con Canción... fue gracias a las películas Súper 8 que pasaba mi abuelo para la familia o en cumpleaños infantiles (dejo constancia de esto en la foto que ilustra el post: desde hace unas dos semanas ostento mi propia copia, adquirida a un anticuario del rubro cinematográfico en Buenos Aires. El domingo pasado la encontré acá, en un puesto nuevo que hay sobre Tristán Narvaja llegando a La Paz).

De niño me encantaba la película, aunque lo único que conocía es la historia que incluye el corto en Súper 8: la del inefable hermano Rabito y su plan para escapar de las garras del Hermano Oso y el Hermano Zorro. Este último quería guisar al conejo y para atraparlo intenta engañarlo con un muñeco de brea. Viendo la película completa se puede comprobar además que se trata de un prodigio técnico para la época ya que es una de las primeras que combina actores "reales" con dibujos animados (la primera,creo, fue Los Tres Caballeros en 1944. De Disney también)

La polémica surgió apenas se anunció que el estreno de la película sería en la sureña ciudad de Atlanta, estado de Georgia, en épocas en que el racismo llegaba a cosas tan insólitas como bebederos para blancos y para negros. Hacia allí fue la prensa y los empresarios que comprarían el film. A quien no se le permitió asistir fue a James Baskett, el actor negro que interpretaba a Remus e hizo la voz del hermano Zorro. Los estudios Disney adujeron que Baskett tenía compromisos debido a su participación diaria en un programa radial. Lo cierto que aunque pudiese participar del estreno, no iba a poder entrar: los negros tampoco podían entrar al cine ni asistir a otros eventos sociales en Atlanta. Empezamos mal, dijera Fernando Alvez antes del tercer gol de Dinamarca en el 86'.

La controversia ya había sido advertida por los estudios Disney pero el proyecto siguió  adelante de todas formas. El hecho de que el protagonista fuera negro sulfuró a unos. El que el personaje fuera esclavo y por tanto oprimido, a otros. Una organización, la NAACP (National Association for the Advancement of Colored People, Asociación Nacional por el avance de las personas de color) destacó las bondades técnicas de la película pero decidió condenarla por dar "una impresión idílica sobre la relación amo-esclavo". Cada exhibición de la película en su época no estuvo exenta de problemas. La NAACP, al día de hoy, no parece ofrecer reparos a la película sin embargo Disney aún no la edita en DVD. La tradición oral dice incluso que los negativos originales fueron quemados.

Críticos célebres como Roger Ebert del Chicago Times justifican que Canción del Sur siga sin conocer versión digital. Ebert dice que las películas de Disney han formado la conciencia de los niños americanos, los que toman los films más literalmente que los adultos. Habría que decirle a Ebert que algunos niños que no vieron jamás este película crecieron bastante jodiditos de todos modos. Películas que muestran policías blancos, rudos y honestos que arrestan chicanos y negros vinculados al hampa deberían ser sancionadas siguiendo igual parámetro.

Encontrar la película hoy día no es tarea fácil, más no imposible para El Mahoma Social Club. Se ha vuelto un film de culto, o maldito, qué se yo...esos rótulos que le dan un valor agregado a la película. Hay dos sitios dedicados a la película: www.officialsongofthesouth.com (dónde te venden una copia no oifical en dvd a 38 dólares. No incluye envío) y www.songofthesouth.net, éste último más interesante y buena fuente de datos ya que recopila todo cuanto se ha publicado sobre la película. Alguien se tomó la molestia de subir a la red una copia de un laserdisc de orígen japonés (¡laserdisc! ¿alguien se acuerda de esos discos enormes tipo Cd pero más grandes que el vinilo, previo al advenimiento del DVD?) y en Youtube puede verse la película por partes (en inglés y sin subtítulos, claro).

Más allá de la polémica, Canción del Sur es una preciosa película y una de mis favoritas de la primera época de Disney. En la modesta opinión de este escriba los argumentos en contra de la película no tienen, hoy por hoy, mayor asidero. La narración se ambienta en el Sur de Norteamérica en épocas de esclavitud pero no echa una mirada maliciosa sobre hechos históricos. Reitero: habría y habrá ejemplos más graves disfrazados de entretenimiento familiar y supuesta corrección política. En pleno advenimiento de un nuevo formato para ver cine (el Blu-Ray), los estudios Disney siguen teniendo la última palabra. Mientras tanto, hagan boca con este video y aventurense a conseguir Canción del Sur. Acá en el club no le damos mucha pelota a ciertas decisiones corporativas




25.07.2008 12:29 / El legado de Mahoma




La foto no retrata aquel momento pero el guitarrista de la imagen fue el primer músico al que vi "en vivo". El primer recital de Eric Clapton (3 de Octubre de 1990, un día después de mi cumpleaños número...de mi cumpleaños) traía como número de apertura ¡a un Rolling Stone! Creo que esa ficha tardó un tiempo en caer: Clapton venía precedido de un buen disco, Journeyman, con abudante rotación radial (era también el primer número fuerte internacional que pisaba Uruguay en años) y quizá por eso, la presencia de Mick Taylor (foto) fue recibida con moderado entusiasmo. O eso recuerdo porque, bueno, digamos que ha pasado algo de tiempo. Años después conseguí una toma de consola del recital incluyendo el set de Taylor y vaya que la disfruté, especialmente cuando hizo el blues "You Gotta Move" de Missisipi Fred Mc.Dowell que versionaron los Stones cerrando el Lado A de Sticky Fingers.  

Hace días que por El Mahoma pensábamos en escribir una cronología de los recitales vistos. Una sección de la revista argentina La Mano se ocupa actualmente de repasar -en una suerte de pastilla o micro artículo- recitales de años ha y nos sorprendimos enganchados con la crónica, por ejemplo, de un show de Joe Cocker en Vélez. De música más bien no decía mucho, el énfasis estaba puesto en que el "león de Sheffield" se había clavado un litro de vodka directo y en el backstage se había armado un porro tamaño familiar. De todas maneras, el anecdotario que depara un show en vivo es tema de conversación casi siempre, dependiendo del grado de entusiasmo o fanatismo. ¿Por qué no aquí entonces?

Pocas cosas tan gratas como dejarse caer en la escucha compulsiva de ese artista previa y posteriormente a su show. O comprar (¿comprar?) el disco en el que se basa un show y del que apenbas habíamos escuchado el corte de difusión. Este cronista no es, empero, gran fan de los discos en vivo incluso cuando, eventualmente, uno haya estado en la platea. No hay caso: sea por la mezcla, los agregados y cierta cuestionable decisión de volver todo más prolijo, me cuesta engancharme con muchos registros discográficos de un recital equis. La posta está siempre arriba del escenario y no hay mejor registro que el obtenido desde la platea. Salvo que te distraiga el/la infaltable imbécil que usa los recitales para socializar, hablar por celular o gritar boludeces. O hacer las tres cosas al mismo tiempo.

Imposible repasar todo lo visto, no por mucho sino por desmemoriado. O porque no todo lo vale. Imaginando que un editor pidiese una nota sobre lo mejor que uno haya visto en escena, quedaría algo como lo que sigue. 500 caracteres por recital, entregar el viernes al mediodía.

Si bien todo el recital de Clapton del 90' fue antológico ¡cómo olvidar "Sunshine Of Your Love" con el solo del animal de Steve Ferrone en batería y el pelado Ray Cooper agitando la tribuna Olímpica desde su kiosco de tumbadoras, platos y cencerros! Junto a mi viejo y a mi había un hippie tardío que lloraba. Al terminar le convidamos sandwiches que habían sobrado de mi cumpleaños y que oficiaron de cena. El tipo, amable, retribuyó con su petaca de whisky, hábilmente interceptada por la mano paterna en un gesto que agradecí siempre. El del hippie no el de mi viejo, claro.

El Montevideo Rock 4 arrancó a plena luz del día en el Centenario. Noviembre de 1992, primer recital preadolescente, en compañía de Juan Pablo, compadre de toda la vida. Caímos al Centenario con refuerzos preparados por nuestras madres. A las 6 de la tarde en punto, Os Paralamas do Sucesso hicieron un set demoledor para los que iban llegando (luego vendrían Brain May, B-52 y Joe Cocker). La versión de "Soul Sacrifice" (de Santana cuando estaba sano, dijera Capusotto) fue increíble.

Dentro de la gran cantidad de iconoclastas al pedo, una especie que me irrita es la que vilipendia a Los Beach Boys argumentando que hacían "canciones estúpidas sobre la playa". Hats off para estos tipos, pioneros (pionero, bah, hablamos de Brian Wilson) en la tarea de autoproducir sus discos cuando los sellos imponían el personal a las bandas. Y los arreglos vocales de esas "cancioncitas" eran cosa del demonio, realmente. Tocaron en 2005 en Punta del Este. De los originales solo Mike Love (voz) y Bruce Johnston (bajista estable durante la fóbica reclusión de Brian Wilson). Demostraron que el rock n' roll puede ser pura diversión, qué también, entre tanto cliché antisistémico cantado a cara de perro porque la sociedad nos oprime y bla bla bla. Larga vida al "súbete a mi auto y vamos a bailar".

Diciembre de 1998 en el Plaza. Fui el primer día de venta a boletería y saqué fila 2, abajo. Abrieron dos bandas uruguayas. Un rato después subieron cinco grones veteranos con la panza queriendo hacer ceder sus ajustados trajes símil croupier de casino. Tocaron dos blues instrumentales y, con el debido respeto a las bandas locales, ahí estaba la verdad. En un momento, durante un largo fill de batería, el trompetista que oficiaba de bandleader lo presentó. Entró caminando mansamente, como ignorando la ovación de la gente Un asistente le colgó la guitarra. Cuando calzó la primera nota y empezó "Shake It Up And Go", comprendí porque Clapton le robaba piques. B.B.King estaba en escena y todo lo que ocurría en el mundo fuera de ese teatro desapareció de mi mente durante casi dos horas.

Luis Alberto Spinetta se presentaba en La Trastienda, Buenos Aires. Había pre anunciado un show corto, el cual estaba organizado por una FM. En la mitad, previo a tocar el blues "Yo miro tu amor" (del disco "Para los árboles") le dedicó el tema a Pappo que había fallecido unas semanas antes. Dijo: "ojalá un día yo pueda tocar la guitarra como él". Lo primero que pensé era si el Flaco hablaba en serio. Como si se contradijese adrede, hizo un solo de guitarra que al día de hoy estoy tratando de entender. No lo podría haber hecho ni Pappo, ni Toto Méndez, ni Ritchie Blackmore, ni Satriani. Ese solo sólo puede hacerlo él: parecía que un plato volador lo estuviese abduciendo y un mando superior alienígena dictándole las escalas al mismo tiempo. Si Spinetta duda de sus posibilidades como guitarrista ¡qué dejás para los simples mortales, demente!

Fui a ver a Elton John convencido que me emocionaría con sus baladas y que corearía alegremente cosas como "Nikita" (la que finalmente no tocó). El tipo saltó, se subió al piano, tocó como enajenado e hizo un recital de rock hecho y derecho. En vivo canta mejor que en el disco, lo que es decir. Me tragué mi propio prejuicio, por suerte.

En un borrador, previo a escribir el post, anoté algunos recitales entre nacionales y extranjeros. Miro nuevamente mis anotaciones y me tienta gastar ríos de Arial cuerpo 10 en los Stones, Police, Dino en el Stella o la retirada de La Gran Muñeca en el 96' (cuando treparon la cantera del Parque Rodó y el ómnibus esperaba a la murga en lo alto). Me cuesta elegir uno como "el mejor",  todos han tenido lo suyo. Apenas decir que si uno es fanático de Jagger, Richards y compañía, y llegó a ahorrar vuelto tras vuelto para comprar un disco de los Rolling, verlos en vivo por primera vez le da la razón a la filosofía HéctorAlteriana que enuncia "la puta que vale la pena estar vivo". No fue eso exactamente lo que pensé días atrás cuando Jaime Roos culminaba un recital increíble en el Solís ("Hermano te estoy hablando-otras canciones") empuñando el bajo en una versión electrónica de "Una vez más", original del disco Mediocampo. Más bien fue "A la puta!", a secas.

Cada tanto imagino como sería ver en vivo a muchos a los que difícilmente pueda ver alguna vez, llámese The Kinks (por distancia) o Frank Sinatra (por motivos más que entendibles). Un tipo al que iría a ver sin duda si coincidiéramos en tiempo y lugar es al señor que, amablemente, nos deja en este video una magnífica versión de "Highway 61 Revisited". Con ustedes, Johnny Winter.




18.07.2008 14:50 / El legado de Mahoma




Días atrás departíamos con algunos socios cinéfilos de El Mahoma (bah,ellos no saben que son socios pero digamos que cumplen con los requisitos) acerca de sagas, trilogías, segundas entregas, remakes, secuelas y las recientes e inefables precuelas. Reproducimos parte de esta charla para hacer gráfico el punto de esta entrega.

(Para preservar la identidad de estos amigos que –seguramente- prefieren seguir en el anonimato, hemos decidido cambiar sus nombres reales por otros cualquiera para despejar sospechas. Tampoco daremos a conocer el lugar donde se mantuvo la charla. Es así que en vez de “el living de la casa de mi amigo Rodolfo Santullo Barrio” figurará como locación “El Ateneo de Montevideo”)

Lugar: El Ateneo de Montevideo
Tema: La secuela y sus secuelas

Mario Alberto Kempes, Redactor por El Mahoma Social Club: Es difícil que una segunda parte supere la primera. Es más, la inmensa mayoría no lo hace. “Volver al futuro” debió ser siempre una única película y no una trilogía.

Presidente de la Suprema Corte de Justicia Jorge Ruibal Pino: ¡No señor! Justo puso un mal ejemplo. “Volver al futuro” tiene un nivel de paridad como pocas. La que está mal rematada es “Terminator”: la tercera no le hace justicia a las anteriores. Habrá que esperar la cuarta. 

Joan Baez: ¿Cuarta? Pero déjense de joder...nunca debió existir la tercera ¿qué más quieren inventar? “Terminator” se terminó con la segunda que de por si es de las mejores películas de ciencia ficción de los últimos treinta años. Todo lo que venga después es un raspaje de olla para los dos o tres fanáticos del personaje.

Salvatore “Totó” Schillacci, goleador del mundial Italia 90: A propósito ¿alguien vio Hulk 2?

Víctor Laplace: ¿Cuál? ¿La que los habilísimos distribuidores y exhibidores de este país confinaron a dos salas, en español y en horarios imposibles?

Edil del Partido Colorado por Montevideo Fitzgerald Cantero: Perdón que los interrumpa pero ¿no les parece que portando semejante nombre no debería haber  terminado como puntero derecho de un cuadro de la B? No sé, la tiro…

Ex rehén ex candidata ex esposa colombofrancesa Ingrid Betancourt: ¿Sale lista de las secuelas que jamás debieron ser?

-FIN-

Claro, Ingrid: tomamos esa posta. ¿Hasta cuando hay que estirar la piola? Mientras el personaje y la historia tengan sus adeptos habrá público y la máquina seguirá andando. La pregunta es ¿Cuánto más tienen para decir esos personajes y sus peripecias? Hablamos directamente de la secuela. No de aquellas entregas que así fueron concebidas y debidamente planificadas: Harry Potter y El señor de los anillos no entrarían en ésto. Para estos dos casos podemos debatir si no era mejor que Chris Columbus (realizador de las dos primeras ‘Potter’) siguiera dirigiendo al mago lenteja, o si Las dos torres es más redonda que la oscarizada El retorno del rey, hablando de Tolkien por Peter Jackson. Saquemos de discusión oprobios tales como hacer siete Locademia de policía o nueve Martes 13 porque ahí ni siquiera se habla de grandes elencos, súper producciones ni recaudación. Uno dirá “si, pero por algo las hicieron” a lo que respondemos “claro, pero ¿qué te importa si no gastás un mango?”.

No hablamos de remakes tampoco. Hubo varias en el pasaje del cine mudo al sonoro. Películas como Ben Hur o personajes como El Zorro tuvieron su silent version en los años 20’ y años después resulta que los tipos hablaban y todo, mirá vos. También hubo relecturas en celuloide (Los siete magníficos de John Sturges es la lectura western de Los siete samurai de Kurosawa. Si bien la de Sturges no está nada mal, la original sigue siendo maravillosa). Hitchcock por su parte filmó dos veces una misma película: The Man Who Know Too Much tuvo su primera versión en 1936 con elenco inglés y veinte años después su entrega hollywoodense con James Stewart en el protagónico.

Distintos son también los personajes “en serie”, aunque las entregas siguientes al primer film no dejan de ser secuelas en este caso. En realidad funcionan como capítulos: The Thin Man, Sherlock Holmes o las comedias de Bob Hope y Abott & Costello son buenos ejemplos de ello. Eran películas cortas y de bajo presupuesto, por eso también salían como bizcochos (Abbot y Costello contra los fantasmas, contra la momia, contra los piratas, contra las retenciones móviles, contra si mismos…ahora que lo pienso esos dos eran unos reaccionarios del carajo)

También fue pionero James Whale con Frankenstein de 1931. En 1935 el director regresaba al personaje con La novia de Frankenstein (que es incluso mejor que la original). Howard Hawks volvió sobre el argumento de la nomealcanzanloselogiosparadescribirla Río Bravo años después y filmó El Dorado sobre los mismos personajes. Si bien la segunda no estaba mal, la primera es lo ya dicho.

James Bond, uno de los personajes más anodinos del cine y con pocas entregas de destaque si miramos todo lo producido a sus expensas, es un caso ya pornográfico. Pero tiene su público y en base a los cambios de actores y directores la ha ido remando. Si algún fan de Bond se enoja puede revisitar las primeras de Sean Connery que han envejecido mal (creo que Goldifinger se salva) y recordar lo malo que era Timothy Dalton en el rol. Roger Moore que era absolutamente espantoso tiene al menos dos de las más divertidas (La espía que me amó y Moonraker) y Pierce Brosnan tiene al menos una buena. Como Casino Royale para mi apenas pasa de correcta, reafirmo lo anterior: de casi veinte películas si se salvan cinco es mucho. En cambio, si alguien quiere hacer una cuarta de Jason Bourne o de Misión Imposible, adelante. Si Lucas (George, no Daniel) quiere hacer una nueva de Star Wars obtiene un máster en ladrón de los caminos (ya tiene el título) pero no se fíen de mi juicio: para mi después de El imperio contraataca no hay nada y consuelos de fanático como “la última no es tan mala” ya no, por favor.

De Matrix ni hablemos. Bueno, si: hablemos. Como la primera es buena, los Wachowski vieron el filón y se compraron veinte libros de Osho, un playstation 2 y armaron unos brownies con las tucas tiradas en el Molino de Pérez y así sacaron la Recargada y la otra. Igual se redimieron con Meteoro pero si hacen de ésta una segunda parte es para dejarlos en sunga en el Comcar levantando una pancarta que diga “necesito que me amen”.

Quizá la precuela empezó en El Padrino, Parte 2 que mostraba qué ocurrió durante la infancia y juventud de Corleone, un personaje que ya conocíamos y al que incluso habíamos visto morir en la primera parte. Como en aquel entonces el término no estaba acuñado, se trataba de un flashback enorme hasta que el argumento traía de nuevo a Mike Corleone, padrino en funciones. Por si hace falta aclararlo, las dos primeras de El Padrino no hacen más que reafirmar la fé en la raza humana: cada año que pasa se ponen mejores.

Mientras voy salvando este texto me entero que van a hacer la segunda parte de School Of Rock y me corre un frío por la espalda. La original es de las mejores comedias que haya visto ¿necesita una segunda parte? Me despido hasta la semana que viene, voy a ver si corroboro lo bien que hablan de la sexta Batman, que en realidad es la segunda si tomamos la primera como aquella en que…

…continuará

No, mejor no.




11.07.2008 13:41 / El legado de Mahoma




Lo he escuchado acerca del tango, de Eduardo Mateo y de otros géneros o artistas cuyas obras no son de fácil acceso: "una vez que entrás, no largás más". Este axioma que va camino a convertirse en mero lugar común tiene su razón, cómo no, pero lo más importante: es totalmente aplicable a la obra de Os Mutantes.

Quizá su fama sea más conocida que su música. Varias publicaciones han dado cuenta de la devoción de varias celebridades hacia la gran banda brasileña: el ex Talking Heads David Byrne (quien los ha reeditado a través de su sello Luaka Bop), Beck (quien bautizó su disco "Mutations" en homenaje a los norteños) o Kurt Cobain, quien intentó la quijotada de reunirlos para que subiesen al escenario durante la gira de Nirvana por Brasil. También fueron versionados por Belle & Sebastian, Sean Lennon y la Pequeña Orquesta Reincidentes. Uno nunca sabe qué misteriosas razones operan para que una banda sea considerada "de culto" pero no hay duda: también es aplicable a Os Mutantes.

El movimiento tropicalista, surgido a fines de los 60'  en Brasil y liderado por los -entonces jóvenes- Caetano Veloso, Gilberto Gil y Tom Zé tenía como faro guía el "Manifiesto Antropofágico" redactado por Oswald de Andrade (tomar elementos de otras culturas para ingerirlos y luego regurgitarlos al mundo en forma de una nueva expresión cultural y artística). Aún cuando compartían época y escenario, Os Mutantes era otra cosa. Si sus composiciones, arreglos y letras ya eran estrambóticas para el oído promedio (recordemos que el ídolo pop brasileño de aquel momento no era otro que Roberto Carlos), su actitud en el escenario era aún más rupturista. Los tipos aparecían disfrazados, desataban un verdadero caos sonoro (solían tapar los abucheos provocando acoples interminables) y se reían: cosa jodida esa, eh. Ya suficiente era lucir raro y no tener -supuestamente- compromiso político como para, encima, divertirse en escena. Era más sencillo criticarles la ropa y su falta de respeto a los convencionalismos musicales de la época que escuchar su música. Y su música es maravillosa.

Integrado por Rita Lee (voz) y los hermanos Arnaldo Baptista (bajo, teclado y voz) y Sergio Dias (guitarra y voz), Os Mutantes fusionó como nadie rock y psicodelia garagera con samba y bossa. Resistida desde el vamos la banda fue, al principio, elogiada por la prensa y fustigada por un público que no los entendía. Lejos de amilanarlos, los jóvenes Rita, Arnaldo y Sergio (que tenían entre 17 y 20 años y provenian de la clase media alta de Sao Paulo) llevaron aún más lejos sus amenazas sonoras.

Sus primero tres discos son formidables (los cuales recomendamos por igual aunque en tapa tenemos el segundo): Os Mutantes (1968), Mutantes (1969) y A Divina Comedia ou Ando Meio Desligado (1970). Por 1971, Rita tomó distancia de Arnaldo (con quien se había casado poco tiempo antes) y comenzó su carrera solista sin interrumpir su participación en la banda. Su aporte se volvió cada vez más esporádico y para mediados de los 70' la banda siguió adelante sin ella y también sin Arnaldo. A Baptista (genial músico, hoy devenido artista plástico) se le empezaron a zafar los tornillos de a uno y pasó años yendo de la cama al psiquiátrico. Volviendo a aquella invitación de Cobain ésta fue, desde ya, rechazada por Os Mutantes. No obstante Kurt decidió escribirle una carta a su admirado Arnaldo en la que le decía "cuidado con el sistema que primero te traga y después te escupe". Arnaldo retribuyó la misiva diciendo "Kurt, yo ya fui tragado y escupido. Ahora estoy empezando de nuevo".

Ese "empezar de nuevo" podría resumir algo que parecía imposible: la reunión de Os Mutantes. La anécdota se la contó a este cronista el mismísimo mutante Sérgio Dias en una entrevista para el suplemento musical "R" de La Diaria. Volvieron porque la gente hizo ruido: un festival tropicalista en Londres echó a correr la bola de que Mutantes participaría. La prensa musical comenzó a atomizar a Sergio a ver si el rumor era cierto y Dias, ni idea. Pero cómo le gustó la idea, telefoneó a los miembros originales a ver qué chance había de volver. Con excepción de Rita Lee, devenida -en buena ley- estrella de la música popular brasileña, todos aceptaron...incluido Arnaldo. Rita fue suplantada por Zelia Duncan que se cargó una mochila llena de piedras y salvó con buena nota y Os Mutantes marcharon a ese festival. El recital de regreso fue registrado y hoy está disponible en formato DVD (también conseguible seguramente en la red y cuyos temas son visibles en Youtube). Quienes accedan a él podrán comprobar que la magia aún está ahí y que esos londinenses privilegiados entraron en trance con estos brasucas veteranos provinientes de una escuela  que muchos habían dado por muerta y enterrada. Sérgio Dias, quien construye sus propias guitarras y pedales, toca un disparate y se pone el cuadro al hombro. De hecho, es hoy quien está al mando del buque grabando un disco de Os Mutantes con canciones nuevas.

Cómo en este club no defendemos la descarga ilegal de canciones (guiño) ni propagamos eso que algunos tremendistas rotulan como "piratería" (guiño, guiño), no podemos dejar links ni datos concretos. Vayan a su disquería de confianza y pídanlo. Si encuentran uno, felicitaciones y llamen a los del guiness bajo la excusa de que sobró asado así les certifican el hallazgo. Como sea, vayan tras esos primeros tres discos mientras se preguntan "¿cuantas bandas son capaces de rompernos el marote realmente?". Para este club, ésta es una de ellas. Quien los pesquise, escuche o ya conozca, que desmienta o corrobore.  

Si sirve de ayuda, gracias a la gentileza de Juan Carlos Youtube y su empresa, aquí están los primeros Mutantes tocando "Preciso urgentemente encontrar um amigo" en televisión. Presten atención a los planos que le va tirando el director de cámara a un amargo de campeonato que, desde la platea, no puede soportar la acción mutante.




04.07.2008 11:53 / El legado de Mahoma




El Mahoma Social Club vuelve a su propósito primero (intimar a sus lectores a conseguir como sea una obra que debe verse ¿está claro, no? Ah...) en tanto que tributa (en sentido homenaje, en el otro no lo festejaría tanto) a uno de nuestros referentes: el auténtico demonio de Tasmania, Errol Flynn.

Días atrás volví a ver "The Adventures Of Robin Hood", la cual vi alguna vez en VHS y recordaba como muy eficiente en su propósito de mantener a la platea a los saltos entre cabalgatas, espadachines y torneos de arquería (iba a hacer el enésimo chiste sobre Biglianti pero fui correctamente autocensurado). No solo me deleité con la restauración en dvd (prodigiosa) sino que comprobé que esta aventura, a 70 años de filmada, tiene un ritmo increíble. Películas en plan aventura con tecnología tipo playstation filmadas hace menos de diez años, se conservan bastante peor que el viejo Robin y sus calzas verdes.

El ladrón benefactor de los bosques de Sherwood, el primero que inmortalizó el "que pague más quien tiene más", el siempre leal a Ricardo Corazón de León y a perpetrar la anatomía de Lady Marian fue interpretado por muchos en cine y TV.

Como en varios personajes de aventura surgidos de la novela de ídem, el atlético Douglas Fairbanks fue el primero. Muchos vendrían después: Sean Connery, Kevin Costner (con Bryan Adams enamorándonos a todos desde el fondo del soundtrack) y Cary Elwes (en la parodia que hizo Mel Brooks, inspirada directamente en la versión de Errol). También hubo una versión animada cortesía de Disney allá por los 50' y hasta se puede ver hoy en formato serie por Televisión Nacional, convenio con la BBC mediante (si no la vieron la recomiendo, está bien hecha realmente). Ninguno lo hizo como Flynn. Robin Hood es y será Errol Flynn con su risa, sus saltitos al espadear y ese espantoso gorrito con la pluma que es una solamente le puede quedar bien a él.

La aventura matinéesca tuvo grandes exponentes a mediados de los 30' y por treinta años más (quizá hasta Hatari! de 1962, Howard Hawks con John Wayne) y unas cuantas tuvieron a Errol Flynn como actor principal. Las de altamar como Captain Blood (Michael Curtiz, 1935) o El halcón de los mares (The Sea Hawk, también de Curtiz, 1940) pero también bélicas y westerns. Temo que ya muchos olvidaron a nuestro mahomenajeado. Un tipo -por lo menos- particular y que vivió a los saltos casi tanto como sus personajes.

Errol efectivamente nació en Tasmania, en 1909. Sus biógrafos dan cuenta de un pibe insoportable que se hizo echar de cuanto colegio pudo en Australia. Su padre, un prestigioso biólogo (el viejo Flynn ¿lo tienen, no?) lo mandó a Inglaterra dónde siguió haciendo de las suyas y de a poco agarrando escenario. Tras algún papel menor le llegó el estrellato con una película que no era para él: Captain Blood. El actor Robert Donat renunció a último minuto y llamaron a Errol de apuro. La fama solo acentuó su condición de reventado. Como el tirano de Curtiz no lo dejaba mamarse en el set, Flynn le inyectaba vodka a las naranjas que proveía el catering de la Warner y las chupaba con fruición ("las chupaba con fruición": connotada frase de relatos en revistas porno  españolas). Era alto, atlético y hacía muchas de sus escenas de espadeo sin dobles. Fuera del estudio le gustaba más el whisky que el aire y sentía devoción por las chicas (y cuando decimos chicas es con propiedad: murió a los 50 años en compañía de su novia de...16). A diferencia de muchos colegas actores, no fue aceptado en el ejército y ésto le pegó pa'l bajón. 

Su final está a la altura de su carrera. Siempre le molestó que no lo tomaran en serio como actor. Quizá por eso tomó su cámara e hizo un film propagandístico sobre la campaña de Fidel Castro para derrocar al dictador Batista. En esa película Errol hacía de periodista y mostraba "la otra Cuba", lejos de los lujosos casinos de Batista. Se dice que el mismo Fidel estuvo detrás de la realización. La película se llamó "Cuban Rebel Girls" (¿¿¿???) y dicen quienes han accedido a ella que es lo más espantoso que se ueda ver jamás (en Youtube pude ver un minuto y medio y, vista así y con esa duración, es una genialidad). Un día salió a pescar y la palmó de un infarto. Quienes tuvieron el dudoso honor de hacerle la autopsia dijeron que tenía el cuerpo de un tipo de 75 años. Al final las naranjas con vodka no eran tan buenas, a pesar de las bondades de la vitamina C y el etanol ruso para salir de una hipotermia. 

Errol, El Mahoma no te olvida y sobretodo: acá te tomamos en serio. Porque para usar esas calcitas verdes con dignidad y blandir esos sables de punta de goma con orgullo, había que ser un grande. Larga vida al demonio de Tasmania.

(Y si no nos creen, va el fantástico duelo de espadas entre Errol como Robin y el gran Basil Rathbone -el primer Sherlock Holmes del cine- como prueba. Aplausos y solo aplausos para Curtiz y el plano con las siluetas espadeando)




27.06.2008 15:20 / El legado de Mahoma




Con todo lo que este club admira a Woody Allen es difícil darle un mentís pero, querido Woody, hay una que no te la llevo ni a la esquina.

Cuando Allen comenzó a matizar sus comedias con recursos dramáticos, hizo una serie de declaraciones moderando su entusiasmo por la comedia, de la que es un cultor de la primera hora. En el último plano de "La última noche de Boris Gruschenko"  de 1975 (en el que parodia el plano final de "El Silencio" de Bergman, poniendo a Diane Keaton a repetir sin parar la palabra "trigo")  ya se podía adivinar lo que luego fue su marca de fábrica: la comedia llamada "agridulce" en la que el humor surgía, en muchos casos, de la tragedia de sus protagonistas (lo que vendría en "Annie Hall" o "Manhattan"). Por aquel entonces, decíamos, Woody se despachó con una frase que decía -palabras más, palabras menos- como que "la comedia era la entrada y el drama, el plato principal". Es cierto, por aquel entonces promocionaba su primer drama hecho y derecho ("Interiores", 1978) y la frase entraba en un contexto ideal.

Por la sede de El Mahoma Social Club donde hemos sabido adherir a frases hechas y lugares comunes de la sabiduría popular como "El tango, como el buen vino, te llega de grande", le espetamos a Woody un tajante "¡pamplinas!". 

Yo creo que los humoristas más geniales tienen un plus. Son tipos como cualquiera de nosotros y a la vez son elegidos. No hay un sólo drama sea película, novela o pieza teatral por bien hecha que esté que me impacte de la manera que una buena comedia lo haría. Claro, muchas veces dar con una buena comedia es tan improbable como dar con un carrito de hamburguesas en Nueva Delhi (¿hace cuanto no salen del cine, por ejemplo, tomándose el abdómen después de partirse de risa?).

Hasta los 25 años más o menos nunca me dio por acercarme a ningún libro presuntamente "serio" salvo contadísimas excepciones y ninguna de ellas me viene a la mente ahora mismo. En cambio, supe leer cientos de veces los tres libros (ahora cuatro)  de Woody Allen: Sin plumas, Como acabar de una vez por todas con la cultura y Perfiles. Mi libro de cabecera es "Groucho y yo", la formidable autobiografía de Groucho Marx, el cual puedo tomar una y otra vez y seguir disfrutando. Fontanarrosa, los ejemplares de Asterix, Guambia, los libros de Quino o las más actuales y locales  "Unhuevo",  "Persons" y el suplemento de "Los informantes" que sale con La Diaria...cualquiera de éstos me atrapan mucho más que los grandes nombres de la literatura. Y en el caso de varios escritores-humoristas considero que su prosa es mucho mejor y su obra mucho más contundente que la de muchos "consagrados".

Con lo que no puedo (y esto también fue dicho) es con los teóricos del humor. Aquellos que intentan explicar cual si fuera una fórmula matemática algo que no tiene lógica: lo que hace cagarse de risa a cada quien. Alfredo Casero (en la foto de tapa vestido como Batman durante aquella maravillosa "Convención de Batmanes" de "Cha Cha Cha") dice que el humor entra y te desordena el banco de datos y que la risa es un acto fisiológico. Quizá uno de los más salvajes, ya que estamos. Tampoco puedo emitir un juicio de valor negativo sobre algo que me hizo morir de risa, sería dotar de solemnidad un momento en el que me lo pasé muy bien. En castellano: no puedo tildar a Yayo de misógino u ordinario cuando el tipo (no sé como ni me interesa) me hace soltar la carcajada.

Otra cosa que me saca es la nacionalización del humor. Yo banco a D'Angelo, tipo que no me hace reír con nada pero cuya trayectoria me merece respeto además de que pocas veces vi a alguien tan convencido y tan insistente en lo que predica en materia de comedia. Lo que D'Angelo utiliza como argumento de venta es el rótulo de "auténtico humor uruguayo" diciendo que éste carece de chabacanería y que es para toda la familia y bla, bla y más bla. Lo primero (lo del humor chabacano) lo desmiente la propia carrera del cómico pero como no es la idea cargar las tintas sobre él, digo que el humor para toda la familia es una falacia. Por suerte a mi vieja y a mi no nos hacen reir las mismas cosas. O a veces si, qué más da. ¿Es un mérito semejante gesto absolutista, hacer reír a toda la familia? Y lo otro ¿vale darse dique ante el humor "argentino"? (estamos contra la idea de humor y patria, recordemos) Si el humor argentino es una comedia de Sofovich en calle Corrientes, no hay mucho mérito. Una sesión en la Junta Departamental en la que algún edil pide la palabra para homenajear a un bochófilo local que cumple años ese día puede ser hilarante en comparación a eso. Jamás podría defenestrar a Argentina como país generador de humoristas: de ahí vienen Les Luthiers, Casero, Fontanarrosa, Capusotto, Olmedo y Portales (para mi van juntos siempre y chapeau para Vicente La Russa que se peló ayer..¡que no vuelva con el contrato sin firmaaar!").

Apenas y sin ánimo de teorizar, quisiera deslizar que la sorpresa en el humor es clave. "Quiero saber lo que va a decir después" - decían del DJ Howard Stern y quienes más lo decían eran sus propios detractores. No hay cosa peor que advertir un chiste a una milla de distancia. Y no es menos el bagaje del humorista: Capusotto hace humor sobre arte y sobre partidos del Nacional B. Si fuera únicamente sobre lo culto o sobre el populacho, sería una cagada. Aunque Capusotto es genial, qué duda cabe.  De la nada: cada vez me gusta más Monty Python. Estoy leyendo la autobiografía y, quizá coincidan, más adelante habría que dedicarles un mísero post, al menos.

Volviendo a Capusotto, miren una joya de este nuevo ciclo de "Peter Capusotto y sus videos" (una de tantas, cuesta elegir entre Nicolino Roche y los Pasteros Verdes, Bombita Rodríguez, Luis Almirante Brown, Quiste Sebáceo y el -ya clásico- Pomelo). "La vida de un emo" es magistral. 




20.06.2008 13:18 / El legado de Mahoma




Sobre la foto: Por si alguien jamás llegó al vinilo original de "Let It Bleed" de The Rolling Stones (1969), dejamos constancia de su contratapa. El post no tiene nada que ver con ello (aunque, para mi, es un eterno favorito stone) pero la foto tiene una torta y hoy, queridos radioescuchas, vamos a hablar de comida y de nuestra ineptitud para gozar plenamente de su ingesta (salvo que se trate de bróccoli, la porquería más grande que nuestro señor ha puesto sobre la tierra y regado para su cultivo)

De todos los hábitos que detesto pero -lamentablemente- he adquirido, el que más me pesa es el de comer apurado.

Algo tan vital (lo segundo que hacemos en nuestra vida tras berrearle al desconocido de la túnica blanca) y básico no debería practicarse a la ligera. Tras mucho tiempo he intentado hacer de la comida un pequeño ritual y, si bien reconozco no hacerlo siempre, trato de dedicarle un tiempo en el que nada ni nadie joda ni desconcentre. 

Cada tanto me paso de rosca y realizo el peor de los auto-boicot posibles: como parado, caminando, apurado porque tengo que rajarme, trabajando en la computadora o en horario de trabajo con la cabeza en cualquiera menos en el hecho de que estoy por perpetrar un acto sagrado. Nunca haciendo pogo por dos razones: una, porque no soy tan kamikaze. Dos, porque evito las multitudes y odio cualquier forma de pogo. 

Envidio sanamente a aquellas civilizaciones que hacen de comer una celebración aún más sagrada. Incluso, he mirado con desprecio el acto de bendecir los alimentos y hoy me doy cuenta que, ey, esa gente no está tan equivocada. Están agradeciendo tener alimento y que, además, éste sea bueno y pasible de todo disfrute. Es un momento, nada más, pero vaya que cambia toda la forma posterior de aniquilar lo que hay en el plato.

Creo que todo ésto surgió como forma de rebelarme ante otro hábito, éste adquirido desde niño: el de sentir culpa tras partirme la boca como dios manda.

Desde hace unos años porto en mi mochila, bolso o portafolios un pequeño botiquín al que llamo "Farmacia Font" (ay, si, qué original y vivaracho que soy...) con el que auxilio a todo aquel que necesite analgésicos, relajantes musculares y hasta profilácticos. Todo ese botiquín (hecho en buena parte con blisters incompletos) comenzó como forma de llevar conmigo siempre mi dependencia completa de sales de fruta, tranquilizantes viscerótropos y sobrecitos de té de cedrón y manzanilla. Todo ésto porque me volví incapaz de comer opíparamente sin sentir remordimiento después. En castellano: seguramente dije más "me parece que se me fue la mano, qué pedazo de (inserte el insulto que quiera aquí)" que "carajo, qué bueno que estaba este soberano matambre a la leche con cremosísimo puré".

Las medidas restricitivas aplicadas por nuestros mayores en la infancia son, en buena parte, responsables. Un segundo plato era mirado con desprecio por mis mayores. A diferencia de muchos lectores, alguno quizá integrante de la colectividad italiana en nuestro país, no tuve abuelas que insistieran en que terminase toda la comida del plato ni que miraran con beneplácito el hecho de que el niño en desarrollo pidiese más. Más bien recibí unos cuantos "seguí comiendo así que vas a reventar", por ejemplo. Ir de visita a alguna casa de parientes o amigos suponía como advertencia previa el "no comas mucho que quedás mal", aún cuando los dueños de casa te ofrecieran disfrutar de lo lindo de lastrar en casa ajena.

Dentro de esta catársis gastronómica que estoy haciendo y con la que quizá alguien se sienta identificado, remato con una salva de ítems polémicos: El asado se come a punto, el arroz parboiled es una aberración, el puré de papas en caja también, las barritas de cereales son basura radiactiva, una buena picada previa realza una cena mediopelo, el vino es tinto siempre más allá de lo que digan los expertos del pescado y el vino blanco, las empanadas de carne sin aceitunas no deberían existir, la gelatina es con frutas, sin ellas es algo sin gracia y...gelatinoso (¿con qué otro adjetivo decribirían una gelatina?), una buena cena de dos, de esas que exacerban los sentidos tiene como posible resultado muy buen sexo. La remolacha hervida debe ser solo ingerida cuando está rodeada de otro montón de verduras hervidas que disimulen su insoportable hedor. La nata de la leche hervida es glo-rio-sa (suelo recibir un torbellino de puteadas cada vez que digo esto), ningún pan debe llevar semillas, todo lo que lleve panceta es potencialmente delicioso (me quedan dudas sobre el budín de pan en este caso), el agua mineral Dap tiene millones de burbujas y, además de adictiva, es ideal para un buen concurso de eructos en familia y la polenta a secas es polvo disuelto en agua. Con salsa y muzzarella, un manjar de dioses. La albahaca con queso y tomate es la combinación ganadora por excelencia.

Me molestan los fundamentalistas de los modales en la mesa, aunque puedo llegar a entenderlos en razón de la consideración a terceros. Lo que jamás entenderé y no pienso tolerar jamás en la vida es a alguien que ose arruinar mi almuerzo o suculento desayuno con las frases ya consignadas.

Lectores de El Mahoma, coman y dejen comer. 

Y escuchen "Let It Bleed", ya que estamos (hay una mula muy simpática que provee una copia con material de descarte y temas que quedaron fuera, no se la pierdan) 

 

 

 

 

 




12.06.2008 13:09 / El legado de Mahoma




SI se levantó bajo de autoestima, buenas noticias: usted tiene el poder divino.

Usted puede, tan sólo enunciando una única palabra, transmitirle ese poder a algo o alguien. La gloria o la desgracia eterna están a un vocablo de distancia.

Para algunos, un don. Para otros, en cambio y -citando a Nietzche- : "un mono con metralleta semiautomática".

Me refiero a nuestra capacidad innata para bautizar. Poner el rótulo, nada menos.

No hablemos de nombres propios únicamente, aunque ésto sea tema recurrente en varias terapias (justificando excusas tales como "Y si...me llamo 'Billy Hermida' pero eso me hace especial...¿cuantos 'Billy Hermida' habrá, eh?" - dicho ésto antes de que Billy Hermida ingiriese dos tabletas MAS cortadas con el líquido que había en una de aquellas botellitas de Coca que venían con sus cajoncitos en varios idiomas.

El tema es apasionante y todos podemos dar cuenta de algún bautismo que lleva nuestra impronta. A lo largo de la vida todos podemos ser capaces de (leer lo siguiente a toda velocidad) ponerle nombre a:

un comercio, una mascota, casa de balneario, agrupación musical, programa de radio, conjunto de carnaval, blog de Montevideo.com, publicación barrial, apodo a un/a amiga/o (al que apreciamos, claro, "imbécil de campeonato" no cuenta como un sobrenombre válido en este caso),  tésis de fin de carrera, receta culinaria, posición sexual, asociación civil sin fines de lucro, trago o constelación recientemente descubierta.

Desmentimos desde acá a los que dicen que el nombre dice mucho de una persona. Paparruchas. El nombre dice todo de lo que sea. Vamos a un ejemplo reciente: días atrás El Mahoma Social Club envió representación a un concurso de bandas, en calidad de integrante del jurado de la citada justa musical. De camino, junto a otros integrantes del jurado, leíamos la nómina de bandas y jugábamos a adivinar qué estilo cultivarían. La lista incluía nombres como "Verdugo". ¿Qué puede tocar una banda llamada "Verdugo"? Carnavalitos del altiplano, casi seguro que no. Sería como escribir un libro de cuentos para niños y llamarlo "Tormenta en ciernes sobre el régimen en Stalingrado". Apostamos y ganamos: "Verdugo" tocaba heavy metal. Seguimos mirando la lista y jugándola de agoreros: "Atrozer"...si, también heavy. "Centauro"...si, se le veían las tachas ya desde el papel. Hubo una que tenía un nombre algo, cómo decirlo, errático. Como si se quisiera insinuar maldad desde el nombre pero que éste sonase totalmente a lo contrario. Justamente, es una de las que menos recuerdo del concurso y también recuerdo que con otros integrantes coincidimos en qué no se entendía bien para qué lado iban. Era algo así como "Epopeya"...¡pero tampoco logro recordarlo claramente! Demonios, si será importante eso que suele ir en el frente del bombo.  Vaya con los nombres. Y sino nos cree preguntesé si alguna vez alquilaría un chalet llamado "Se desollan pingüinos", por lindo que sea.

Recuerdo que en el post sobre Mayall alguien recordó en sus comments a "Rumpelstilskin", banda de Peter Green en su etapa post Fleetwood Mac. Compite seriamente por la banda de nombre más extraño con "Un pingünio en mi ascensor", proyecto realizado por un tecladista español cuyo nombre he olvidado. Seguramente porque no era recordable.

Tirada la primera piedra desde aquí vaya el saludo para la mueblería "Hawaii Cinco Cerro", ubicada en el barrio de la fortaleza sobre Carlos María Ramírez, por tener sin dudas el mejor nombre de comercio no del uruguay...¡del mundo!

 

 




05.06.2008 15:47 / El legado de Mahoma




 

“Tener razón antes de tiempo es igual a estar equivocado”  - (José Batlle Perdomo. Uruguay, 1965. Casi Arenal Grande)

Cada vez desconfío más de los genios del marketing.

Aclaro que no pongo la palabra "genios" entre comillas (excepción hecha hace apenas tres caracteres) como ironizando al respecto, qué necesidad. Deben ser personas de escolaridad brillante y algún máster aprobado en alguna universidad prestigiosa. Les digo más: casi nunca fallan.

Es así que hay discos, libros o películas que ya vienen con el destino signado. Son un éxito comercial aún antes de escribirse la primera línea, grabar la primera toma y montar un primer plano (que en una de esas es un plano general, vaya uno a saber). Aquí en el club tenemos asumido que no representamos los gustos de la mayoría. Formamos parte de una minoría que, más vale siga así porque, de ascender de grado,  nos estaríamos volviendo objeto de nuestra propia crítica. O peor, desconfiaríamos de nosotros mismos. Aún más.

En una época más cándida e inocente, algunas de estas sesudas estrategias de marketing me generaban cierta expectativa. Yo era un potencial consumidor de "Lo último de..." Actualmente, esas campañas han generado un efecto contrario. Es más: hasta me he llegado a preguntar qué tendrán de malo ciertos libros, discos, películas o quesos de untar que haya que promocionarlos tanto e imponerlos más a fuerza de eslóganes que de sus propias bondades. A veces, la bondad más constatable es que son nuevos, si es que eso fuera un valor en si mismo.

Lógicamente, una vez aparecido el artículo-bien cultural en cuestión hablará el soberano y su sentencia será irrevocable (N.de R.:  el autor pide disculpas por lo pelotudo de esta última frase, posiblemente generada por sobredósis de terminología judicial a partir de los coletazos del IRPF) lo cual, permitanme lo recurrente, me genera aún más desconfianza. Hablando de eso,  Woody Allen decía que el día que una de sus películas le gustase a todo el mundo, algo debía de haber hecho mal. No se si viene exactamente al caso pero por que no saludar al gran Woody, al que últimamente gustan de pegarle en demasía, aún cuando sigue siendo mucho mejor que la mayoría.

Para el público general y mayoritario es posible que -un suponer- la mejor banda del momento es la que más suena. Y suena porque tiene un aparato de prensa y difusión atrás, ideado desde detrás de un escritorio. A ver, aquí vamos más allá de si equis banda es realmente buena o no. Tiene detrás un mecanismo de logística y operación por el cual, invariablemente, correrá con ventaja a la hora de hacer más ruido que cualquiera de sus pares. ¿Estamos diciendo algo nuevo? Ni a palos, estamos apelando al lugar más manido posible. Tan sólo estamos ensayando una posible fundamentación de por qué razón cada vez desconfíamos más del éxito digitado desde una oficina.

Mi razonamiento más perogrullesco en realidad dice que ningún tipo que ocupe cargos de este tipo sabe un carajo de nada, dicho ésto con amplio márgen de error. Pablo Krantz (talentoso músico y escritor argentino radicado en Francia) quien toca por estos días en Montevideo, me contaba en una entrevista que le hice para Brecha que una vez surgidas algunas bandas impulsadas por su éxito en la comunidad myspace.com, los gerentes de los sellos franceses se desesperaron por encontrar la próxima banda en internet. Justo ellos que después se llenan la boca culpando a los internautas de la crisis de la industria discográfica, que es su crisis. 

Por suerte, esto es zafral. El tiempo suele ocuparse de poner las cosas en su lugar y sino lo hace el tiempo lo haremos nosotros. Hay de hecho artistas, literatos y demás que han sido eternos ninguneados por las estrategias de marketing y, por ende, de los medios de comunicación y se han convertido en clásicos. Cada quien tendrá sus mejores ejemplos para ilustrar este punto. En el video que cerrará este post, va el mío.

Una vez pasada la última edición de los premios Graffiti, razoné que el veredicto final fue justo pero ajeno a toda lógica (alguno dirá: "por fin"). Algunos de los que integramos el jurado reconocíamos que el mejor disco era el que, a la postre, se llevó la distinción ("Todos estos cables rojos" de La Hermana Menor) sin embargo no había uno que le viera posibilidades reales. Encuestas virtuales, llamados de oyentes a programas de radio, foros de simpatizantes que se autoproclaman "hinchas" (cosa absurda si las hay, cuesta imaginarse a la 'pesada' de Simon & Garfunkel)...todos coincidían en que el premio seguramente iría a La Vela Puerca. Al otro día del fallo Graffitero escuché la radio donde varios oyentes salían al aire y preguntando indignados cómo podía ser que "La Vela" no ganase como mejor grupo, mejor disco, mejor todo. Una vez más, ésto va más allá de las bondades varias visibles y audibles de La Vela Puerca (que no suelen ser las más destacadas: siempre es más fácil hablar de agite que de música. La reseña de un espectáculo de La Vela o No Te Va Gustar parece, en muchos casos, más parecida al ensayo de un sociólogo sobre fenómenos de masas que a reflejar la puesta de quienes suben al escenario). En cualquier caso, lo que se daba por sentado (aún, repito, por quienes integramos el jurado) es que el premio a la mejor banda debía recaer en la más escuchada: o sea, la más popular. 

El Mahoma Social Club siente verdadera intriga por aquello que fue ignorado por las mayorías. ¿Era tan mala "1941", la película de Spielberg de la que nadie nunca habla? ¿Y "Dirty Work", el disco que supuestamente aceleró la supuesta ruptura de los Rolling Stones a mediados de los 80'? ¿Qué dicen de el primer libro de cuentos de  Fontanarrosa, "Los trenes matan a los autos", el que fue tratado de "un aceptable intento literario de un buen dibujante"? No sé, son meros ejemplos (no muy inspirados) a los que no sólo hubo que darles una oportunidad sino que, gracias a ella, el tiempo ha sabido poner en su lugar.

Los tipos de atrás del escritorio casi nunca fallan pero cuando le erran, la pifian feo. He aquí un genio devenido un clásico. Un eterno ninguneado por los programadores de radios, un tipo que supo dar dolores de cabeza a los gerentes de sellos varios,un músico que no vas a ver en ninguna lista de primeros en ventas, lo contrario a cualquier cosa que pueda suponer un éxito comercial: Frank Zappa tiene algo que decirnos. Y ese algo es su versión de "Whippin' Post" de los Allman Brothers. El gran Bobby Martin la descose cantando y Frank en guitarra....bueh.




29.05.2008 16:47 / El legado de Mahoma




Una de las fotos más apreciadas que reposan en la carpeta "Mis imágenes". El legendario "Bass Pipe a-Vara" (Instrumento de viento hecho con tubos de cartón) de Les Luthiers retratado en el Centro Cultural Recoleta durante una exposición con motivo de los 40 años del conjunto de instrumentos informales. ¿Por qué esta foto? Porque si.

Hace días vengo madurando el tema de este post. No hubo suerte. En toda la semana en El Mahoma fue imposible ponerse de acuerdo sobre qué escribir: había como diez o más cosas sobre las que decir algo. Entonces larguemosló todo, rayos. Emulemos (Emular: 1. hacer uso del Emule tal como lo haría otra persona) entonces al Petinatto de "La Mano", al Fresán de "Radar/Página 12", al Bóffano de "Charoná": que todo se linkee a todo y ya está (Linkee: del verbo linkear,  3º persona del plural: acto de inventar verbos idiotas vinculados a la informática).  Va:

La revista CARAS suele poner en negrita aquellas cosas que quiere destacar en sus notas. La revista BARCELONA suele parodiar ese recurso. Vaya entonces, desde acá, el homenaje a esa gran, imperdible revista. CARAS, claro.

Claro que existe. Me refiero a algo que hemos dado en llamar "La fórmula del fracaso". Es así: la suma de elementos negativos, por matemática pura, va a dar como resultado algo positivo. Algo que en teoría tiene todo para salir mal, va a salir bien por la suma de sus propios elementos negativos ¿Ejemplos de "fórmula del fracaso"? Tiro dos. Cuatro músicos jóvenes de clase media baja provenientes de una ciudad que no es una gran metrópoli comienzan a grabar un disco de rock n' roll para un sello hasta entonces ajeno al rock n' roll, con un productor artístico que grababa discos de comedia y orquestas pero no RN'R, impulsados por un manager que tenía como experiencia comercial previa el ser dueño de una tienda de discos. Si uno mira estos datos fríamente, el proyecto va camino al fracaso. Sin embargo, ahí están Los Beatles para dar fé de lo contrario. Aunque ya me ha cascado algo los quimbos (ah si, hoy estoy con las expresiones vintage), el programa "La venganza será terrible" de Alejandro Dolina es otro ejemplo de impensado éxito. Supongamos que va Dolina y, encarando al gerente de programación de una radio cualunquen, dice: "tengo un programa en el que, durante su primera hora, voy a hablar de historia. Más tarde voy a pasar un tango, luego vamos a improvisar sobre una revista de tendencias de los años 50' y al final nos vamos todos cantando (ah, porque no le dije: el programa es en vivo y va a partir de la medianoche) los temas que pida por el público. Un gerente típico debería mandarlo al carajo en avioneta para llegar más rápido. Pero algún insensato dejó la puerta abierta y la fórmula del fracaso operó una vez más: la gente hace cola para ver a Dolina y miles lo siguen noche a noche. El programa de Diego Capusotto ("Peter Capusotto y sus videos - Un programa de rock") podría ser un ejemplo de fracaso pero es genial y se ha convertido en un fenómeno desde un lugar impensado (programa semanal de una hora, en el canal oficial y en el mismo horario de Tinelli y otras tiras). La segunda temporada comenzó a principio de este mes y  tiene nuevos personajes. Asignatura obligatoria: ir a  www.youtube.com y conocer a Bombita Rodríguez, "El Palito Ortega montonero". O a Nicolino Roche y Los Pasteros Verdes. O a Quiste Sebáceo, el cantante metalero que sesea.  Elogiarlo se ha vuelto un lugar común y aquí solemos desconfiar de cualquier pensamiento hegemónico pero el humorista en cuestión es, sencillamente, bestia. En el más mejor de los sentidos.

Bestia (en el más peor de los sentidos) es el adjetivo aplicado a quienes bautizan películas.Digo "bautizan" y no "titulan" porque lo que hacen es crear un nuevo concepto sobre el título original de una película. El director y actor Sydney Pollack murió esta semana pero hubiera querido morirse antes cuando bautizaron su "They Shoot Horses, Don't They?" de 1969 como "Baile de ilusiones". Entonces, no queda más remedio que remitirse al título en la lengua de Castilla e ir al video y pedir "Arma Fatal". Si, así como lo leen. Visto así el título sugiere una de Porcel y Olmedo. O una con Leslie Nielsen - a esta altura con una botella de suero tiempo completo anexa a su muñeca- repitiendo el rol de "La pistola desnuda". Vayan con confianza: verán una de las mejores comedias en mucho tiempo. Se llama "Hot Fuzz" es inglesa, del mismo equipo que hizo otra gran sátira llamada "El amanecer de los muertos" (en realidad "Shaun of the dead") y no tiene desperdicio. Un policía hiper calificado es envíado a un pueblito en las afueras de la ciudad donde, en teoría, nunca pasa nada. Situaciones absurdas, escenas gore, acción a rolete y un promedio increíble de gags que ¡funcionan! (claro, si uno se tragó lo último de Adam "me vengo en picada" Sandler , mirar fijo un Blanes le debe parecer descacharrante. No es el caso, ésta es buena de cualquier forma)

De cualquier forma pienso ir a ver a Lenine. La MPB tiene de todo, cosas geniales y fórmulas repetidas al hartazgo. La fusión de rock, samba- y otros ritmos afrobrasileños cuyo nombre desconozco-, funk y algo de electrónica que hace este tipo me parece notable.Metió una segunda función por agotar la primera. Quien quiera y pueda, que le juegue la ficha. 

La ficha se la jugué a Drexler (Jorge) el martes pasado. Hacía tiempo que no lo veía en vivo ni lo escuchaba seguido. Por saturación, posiblemente. Me gustó "Cara B", me intrigó el repertorio con pocos hits y algún crossover inesperado (la versión por milonga de "Dance me to the end of love" de Leonard Cohen está muy bien). Fui al Solís y vi uno de los mejores recitales en mucho tiempo. Es fácil pegarle a Drexler: le ha ido insospechadamente bien, ganó un Óscar (Maracanázcamente festejado) por una de sus canciones menos inspiradas y,si, se ha repetido bastante en su propia fórmula. A su vez, pocos destacan lo buen guitarrista que es y la creatividad con la que maneja el Line 6 y otros pedales usados para samplear y loopear en vivo. Además logró una comunión notable con la gente basada en aprovechar silencios y acompañamientos espontáneos. El trabajo de luces, chapeau. Puntualmente, una versión a oscuras y con el artista percutiendo sobre el puente de su guitarra con una linterna en la mano, de "El pianista del gueto de Varsovia".

Varsovia debe quedar cerca. O Vulgaria no debe quedar lejos. El programa que le hace honor a la nación vulguesa me devolvió el placer de ser oyente no casual. No me pasaba desde hace años, cuando era escucha cero falta de Mundo cañón (hoy por tema horarios me es imposible) donde también tuve la chance de participar y agradezco siempre lo aprendido y disfrutado en la cofradía cañonera. Soy enfermo por la radio desde chico (en hoja 'Tabaré' escribí, a los 11 años, a un programa de radio de FM Del Plata llamado "Golden Hits" para que pasaran "The Inner Light", el único tema de Los Beatles que nunca había escuchado) por llamar a los programas, o por pasar horas esperando que llegase la canción esperada para largar la pausa y grabar los cassettes. El programa encabezado por Banchero y Lagos tiene una veta lúdico-musical que podría entrar en la ya mencionada "fórmula del fracaso" (no deja de ser un programa donde sus conductores hablan de música, no presentan música). La selección musical por "consignas" (canciones referidas a un tema cualquiera) redunda en un programa dedicado a la relación de la música con los trenes y todo lo que haga al mundo ferroviario. Esto no es nuevo, recientemente lo hizo el mismísimo Bob Dylan en su programa de radio. Con decenas de productores y musicalizadores seguramente, amén de que el Robert también la sabe lunga. La "consigna" permite una selección musical variopinta sobre la que los conductores aportan información y juicios. Una forma de volver sobre el periodismo editorial musical que la mayoría de radios ha desdeñado desde hace tiempo (bueno, muchas han desdeñado los programas con conductores directamente). No todo lo que pasa en el programa me rinde, pero el énfasis particular en lo musical ya es suficiente como para no faltar a la cita. Hay, además, una saludable intención de evitar las chacras (encarnadas por aquellos que dicen, un suponer, "yo soy punk y el resto no existe") cuyo ejemplo más reciente se dio en la misma tarde que escribo esto cuando abordaron la consigna "Hablemos de pop". Si la parte musical es el principal atractivo, no lo es menos la aparición de personajes que se intercalan (cual formato Capusottesco) con los sonidos: el periodista Hunter S.Gonzo, el crítico Roberto Hammond y el compositor en busca del éxito en forma de lo que sea (comida,mansiones,travestis,lo que sea) Jaime Hitman. Lo del pop de esta tarde fue reconfortante: tenemos prurito en reconocer buenas canciones por suponerlas complacientes. "Como un burro amarrado a la puerta del baile" de El último de la fila es una gran canción (todo el disco "Astronomía razonable" es imperdible) y era hora que alguien sugiriese al menos que Los Monkees eran una buena banda.

Los Monkees eran una buena banda. Otro blanco fácil: fueron un invento del algún empresario (ey, los Pistols también y nadie lo anda remarcando a cada rato. Es que también eran buenos, caramba), fueron los Beatles prefabricados, los antecesores de Milli Vanilli...muy sencillo defenestrarlos. Los Monkees tienen un par de primeros discos (donde hay grandes canciones) en los que no tocaron ni una nota aunque si cantaban y eran protagonistas de una serie a tono con la época y el furor del beat. Luego, descubierta la matufia, tomaron los instrumentos e hicieron un tremendo disco en plan psicodélico llamado "Headquarters". Luego vino "Head", disco y  película (la que dirige Rafelson, Bob y es un canto a lo bizarro) y,más recientemente, los vi en una gira de regreso editada en DVD. Siguen siendo tan buenos y divertidos como antes. Aquellos que creen que el rock hay que hacerlo a cara de perro y con porte de pseudo malo, que arranquen. Larga vida a las nenas que dejan caer sus libros, se suben a tu auto, van a por malteadas, al baile de graduación y al autocine a amasijar como dios manda.

Como dios manda, volvemos el jueves. Ese día el club cumple 8 meses en la red y lo celebraremos haciendo honor a sus principios fundacionales. Primero, averiguaremos cuales son. Luego, nos dedicaremos a disfrutarlo como siempre. A cada visitante, los que comentan y los que no, como dijo alguna vez Ron Burgundy : "Thanks for stopping by"

 




23.05.2008 15:44 / El legado de Mahoma




Alguien debería decir algo -y por ahora soy el escriba más a mano que tengo- sobre quienes padecemos la sensación tercermundista de culpa ante el dinero.  Aunque, vamos, tampoco hablamos de billetes suculentos sino de tener alguna moneda de más en el bolsillo. Lo que, seguramente, haría reir bastante a cualquier miembro estable de la civilización occidental y el hemisferio norte. Sin desmerecer profesiones u oficios, un mecánico tornero en el Principado de Mónaco debe ganar bastante más que cualquier distinguido neumólogo local. Más de uno incluso vendería los beclomoles y arrancaría para la UTU si la tornería hiciera furor en Montecarlo. No se de donde viene pero acuñé desde hace tiempo esta molesta sensación, un remordimiento bastante estúpido de meterle unas monedas a algunos gustos los cuales, con el tiempo y por suerte, disfruto cada vez más.

Como cada vez que, de chico, agarraba una moneda en forma de mesada (o "domingo" , la menos ortodoxa "sueldo por concepto de hijo" y la más técnica "viático familiar") la metía en cassettes, recibí más de una reprimenda. "¿Qué? ¿Te vas a vestir con cassettes?" - me preguntó mi vieja más de una vez. Si uno invierte en el siempre útil, práctico y necesario par de medias está bien visto. Incluso si lo que compraba en aquel entonces era un libro quedaba -a la vista de la familia- como que el dinero estaba mejor aprovechado que si fuese  destinado al disco o cinta. Por acá, ya nos rendimos ante la evidencia más aplastante cuyo capítulo más reciente tuvo lugar hace apenas día y medio.

El afiche en la puerta del teatro Gran Rex de Buenos Aires me ganó, pero no de entrada. El mismo rezaba que John Mayall & The Bluesbreakers tocarían allí el 21 de Mayo. Vi el precio de la entrada más barata y aún así no la saqué. ¿Cómo gastar 80 pesos argentinos -520 uruguayos- en una entrada cuando hay facturas a pagar,   precauciones a tomar y gastos a priorizar? Llegué a Montevideo y mantuve el siguiente dialogo conmigo mismo:

-Y si no vas ahora ¿cuando? Ya lo dijo Azúcar Moreno: solo se vive una vez. Y si lo dice Azúcar...

-Si, bueno, pero tampoco largar dos palos de una, es entrada más pasaje. Más transporte y comida. Son como dos palos y es sobre el 20, el peor momento del mes...

-¿"El peor momento del mes"? ¿Qué es eso, un slogan de Ibu Midol? No me jodas, es John Mayall, el padre del blues blanco, el que le dio la titularidad a Clapton, Peter Green y Mick Taylor. Una leyenda, un cantante, compositor, guitarrista, tecladista y armonicista de la puta. Viene con los Bluesbreakers actuales que son unos tejanos que se tocan todo. El tipo tiene 74 años ¿que te crees, que va a venir todos los años a Buenos Aires hasta que la palme? No pagués el ADSL igual...

-Tus argumentos son buenos, los siento como míos incluso pero escribo un blog para Montevideo.com y siento que dejar de pagar el ADSL no sería la decisión correcta 

- No quiero recordarte que pagaste una fuerte suma hace años para ver a Perales en el Palacio Peñarol porque a una ex novia tuya le gustaba 

-Ah bien, la mano viene de golpes bajos. Al demonio, allá voy. ¿Para qué carajo uno labura?

(mientras me alejaba, convencido, una voz me gritó a lo lejos "y aprovechá que aún no tenés bocas que alimentar, gil de goma". Decidí obviar lo anacrónico del insulto "gil de goma" para seguir mi blusero camino)

De camino experimenté el remordimiento en varias oportunidades. Primero, por lo de Perales. Después, por lo ya mencionado. Pero ahí estaba El Mahoma Social Club como único medio presente para cubrir el evento.

El Gran Rex es un teatro enorme y veterano. Se ve y se escucha bien desde cualquier ubicación. En la puerta había puestos con los siempre oportunos vendedores de remeras que transformar "jerings" para cada ocasión. Muy extraño eso de ver remeras negras con la leyenda "JOHN MAYALL" en plateado y con una tipografía más a tono con  AC/DC que con el ya abuelo del british blues. Cuando los acomodadores te asignan la ubicación te dan un programa pero mediando propina, sino olvidate del souvenir. A quince minutos de largar el show, una imagen imperdible que ya valía el viaje: varios carameleros de smoking recorrían la platea ofreciendo agua mineral, refrescos, maní, pastillas (golosinas, se entiende) y demás. A las 21.30 puntual (aplausos y solo aplausos para los shows que empiezan temprano, costumbre que de a poco se está instaurando aquí) subieron los tres Bluesbreakers sin ninguna pompa a ajustar sus instrumentos. Hank Van Sickle en bajo, Joe Yuele en batería y el animal del gordo Buddy Whittington en guitarra. Éste último saluda diciendo "buenas noches somos los Bluesbreakers y esto es "Fools Rush In".

Y ahí se dio lo que el gran Neil Young cita en "This Note's For You": I got the real thing, babe  (the real thing sería algo así como "la posta", "la que rinde" o simplemente "la verdá"). No hay con que darle: me gusta el tango hecho por porteños, el candombe tocado en barrio Sur y Palermo, la murga de la Unión y el blues hecho por grones de Chicago o Mississipi, o en su defecto, por blancos que la saben lunga como éstos. La banda hace dos temas y, previo al tercero, largan una intro en clave funk que dura unos segundos hasta que Whittington toma el micrófono y hace de band announcer: ¿Todo el mundo está pasándolo bien? ¿Están prontos para una noche de blues? Acaba de recibir una orden del imperio británico -se ríe y continùa- vaya uno a saber qué quiere decir eso...aquí está el padrino del blues británico: el señor ¡¡John Mayall!

Durante una hora y media no recordé nada sobre costos de entrada y pasaje. Mi único contacto con el mundo exterior fue un mensaje y una llamada a dos amigos fanáticos (al de la llamada le puse audio ambiente y eso redundó en que me llamase dos veces más durante el show). Lo único que pudo distraerme fue un hecho insólito que da cuenta del nivel de pasadera que tiene la gente cruzando el charco: una piñata vaya uno a saber porqué, involucrando a unos 8 individuos torteándose en penumbras ¡viendo a John Mayall en un teatro! El resto, tras estos detalles anecdóticos, fue un recital enorme en el que Mayall desplegó su maestría. Toca el piano con tremendo swing a la vez que solea con la armónica. La voz resiste el paso del tiempo mejor que cualquiera. Cada un par de temas se cuelga la guitarra (siempre usando el colgante, no cruzado, sino sobre su hombro derecho tal como lo ven en la foto) y siempre deja lugar para que se luzca Whittington. El gordo Buddy deja descansar al veterano Mayall y arremete con un increíble medley de solos "Zeppelin" (el cual buscamos, y encontramos en YouTube, lo pueden ver en el video que cierra este post) que comienza con "Whole Lotta Love" primero para luego enganchar con "Moby Dick" y "Black Dog". En un momento corta y arranca la intro de "Stairway to Heaven" pero unos segundos después mira a la platea con gesto canchero y dice "nah, esta mejor no" y arranca con el solo de "Heartbreaker" Volviendo al viejo John, el repertorio es más variado de lo que él mismo dijo en algún reportaje previo. Hay algún tema de "In The Palace Of The King" dedicado al repertorio del King menos célebre, Freddie, como "Help Me Through The Day". También hay lugar para algún clásico de los viejos Bluesbreakers, la auténtica escuela de blues de los sesenta, como "So many roads" (simple de la época de "A Hard Road" de 1967) y para algún hit reciente como "Wake Up Call" que muestra que el tipo sigue componiendo grandes blues. A la hora y media y tras un único bis solo con JM al piano, hubo que volver a tierra firme. A la salida, en el hall del teatro vendían a 25 mangos argentos (seguimos con las conversiones: 162 ridículos pesos uruguayos) discos clásicos de Mayall remasterizados y con bonus varios: el Bluesbreakers (con Clapton), A Hard Road (con Peter Green y otros futuros Fleetwood Mac) y Blues Form Laurel Canyon (con Mick Taylor). 

Irse a dormir con la sensación de que uno acaba de ver algo increíble y único es un gran momento de los que rara vez se repiten. Al otro día volvieron las preocupaciones, los vencimientos de las facturas, pero nada de remordimiento. Antes de embarcar me metí en un ciber locutorio a chequear correos. Como -entre otros- soy lector asiduo de Dragon Lieder, el blog de Benito, entré a ver de qué iba esta vez.

Allí alguien en su comment recordó a Ricardo Henry y su disquería Atlantis. No pude menos que emocionarme: Atlantis, sobre Bulevar España en diagonal al ombú, fue un punto referente para mi. El gordo Henry, un personaje único con un bagaje increíble de libros y discos y conocimiento al tono, te recibía con gritos y risas diabólicas y siempre descubrías algo nuevo. Al igual que Benito, yo recuerdo su grito de guerra "¡QUÉ TALLLLL HOMOSEXUALLLL!" desde el mostrador de su comercio. Recordé entonces que, como muchos, yo también dejé la teca en Atlantis. Mis primeros sueldos (como repartidor de un laboratorio y como animador de cumpleaños infantiles) se fueron casi íntegros allí cuando aún no había cumplido la mayoría de edad. Hoy sería impensado cuestionarme algo así y sin embargo, a mayor edad y mayor responsabilidades también más culpa. Recuerdo la sensación desoladora de llegar una tarde a Atlantis y encontrarla cerrada, vacía y llena de facturas, alguna intimación y otros papeles bajo la puerta. Por suerte hubo una época de Atlantis Móvil en la que Ricardo llevaba el pedido a tu casa en una mochila enorme llena de discos. 

Dicen que hay que combatir la piratería, incluso desde el estado. Yo digo que si hubiese una disquería como aquella, que fuera como una suerte de club en el que podías tomarte un café, escuchar una banda nueva, conversar de música con el tipo que atiende (y que este sepa de lo que está hablando) y con el resto de la clientela, yo largo gustoso cada posible peso en un buen disco. 

Haciendo mías las palabras de un commentator de Dragon..., también extraño Atlantis y a Ricardo Henry gritandome "¡Dame todo tu dinero!". 




15.05.2008 14:24 / El legado de Mahoma




 "En mi vida nunca tuve buena relación con los objetos mecánicos (...) un día estoy mirando mi televisión portátil, la imágen comienza a dar saltos arriba y abajo y voy hacia él. Y yo siempre hablo antes de golpear y le digo "creí que habíamos discutido esto ¿cual es el problema?" y la imágen seguía yendo arriba y abajo, así que le pegué. Me sentí bien pegándole. Fue genial, le doblé la antena y me sentí muy viril. Dos días después voy a mi dentista en New York (...) y tiene uno de esos ascensores. Escucho su voz que me dice "¿Sería tan amable de decirme qué piso, por favor?", y le digo "dieciseis" y las puertas se cierran mientras el ascensor comienza a ir al dieciseis. En el trayecto el ascensor me dice "¿Usted es el tipo que golpeó al televisor?". El remate de esta historia es que ese día llamé a mis padres y mi padre había sido despedido. Estaba tecnológicamente desempleado. Mi padre trabajó para la misma empresa por doce años. Lo reemplazaron por un artefacto que hace todo lo que mi padre hacía, sólo que mucho mejor. Lo deprimente de esto es que ese día, mi madre salió corriendo a comprar uno" - Woody Allen, "Mechanical Objects" (monólogo incluído en el disco "Stand Up Comic" que incluye grabaciones de actuaciones de WA entre 1964 y 1968)

La primera vez que oí hablar de una ley denominada "De la perversidad innata de los objetos inanimados", sentí que hablaban de mi. Lo sentí realmente esta vez, no como cuando me vendieron "Son de Fierro": "una ficción como la vida misma"- decía el spot (y yo nunca tuve un hermano ciego al que quisieran asesinar sádicamente atado a una silla y tirándolo a una piscina, como al personaje de Mariano Martínez). Aparentemente el autor de esta ley es articulista de una revista norteamericana sobre ingeniería electrónica y enunciaba -con autoridad- cosas tan reales como exasperantes (*) 

¿Dónde están las cosas cuando realmente se las precisa? Tenés a tu objetivo amoroso a punto de ceder y empuñás un carísimo cabernet sauvignon, añejado y en barrica de roble (como si supieras si eso es bueno o malo). Son las tres y cinco pasadas de la mañana y es difícil encontrar algo abierto para comprar ese sacacorchos que precisás para tener algo abierto como el vino, sin ir más lejos. Claro, vos tenías uno, siempre está en el mismo lugar ¿cómo mierda pudo desaparecer,  justo en este momento? Pues no, no está ahí. Ni en ninguna parte. Las cosas, los objetos, los artículos, inanimados o activados por un mecanismo...nos detestan en mayor o menor grado.

Seguramente usted siente en carne propia cada injusticia social (¿ve lo bien qué pensamos en El Mahoma Social Club de nuestros socios?) y pocas cosas lo indignan más que los menores en situación de calle o el bajísimo sueldo docente. No obstante, su reacción supone un meneo de cabeza y tres segundos después, usted ya está pensando en temas más importantes como cambiar de ringtone sin que el ringtone lo cambie a uno y cosas así. Llega a su casa y la idea de la injusticia social vuelve a su cabeza. Decide sentarse frente a su PC, notebook, máquina de escribir Olivetti u hoja Tabaré márgen rojo (¿quedan?) y redactar un ensayo sobre lo mal que está la situación. Supongamos que es PC, finalmente. Escribe inspirado por horas, teclea más veloz y exacto que Jerry Lee Lewis tocando "Great Balls Of Fire" bajo el efecto del Speed con Espinillar (un trago que, de inventarse, debiera llamarse "Speednillar") y arriba a conclusiones memorables. Al momento de llegar al clímax autoral que es salvar el archivo y guardarlo en un directorio titulado "C:/Mis redacciones comprometidas/El hambre.doc ", se pierde todo el texto. Para siempre. Un dedo oprimió la tecla incorrecta, un corte de luz apagó tu equipo, o ambas. ¿Cual es la reacción más sensata en ese caso? Tres piñazos a la mesa, un certero cachetazo al monitor, dos cabezazos al teclado, arrojar un vaso al piso y gritar "¡NOOOOOOOO!"" en el mismo tono en que gritaba la novia del ciego de "Son de Fierro" cada vez que un auto intentaba atropellarlo (en los talleres argentinos de guión para ficción hay una bolilla especialmente dedicada al atropello vehicular, por eso hay uno o dos por tira).

¿Algo de esto les es familiar? Una prueba más de la perversidad innata de los objetos.

Aquí en el club hemos roto alguna cosa que otra. Es un momento épico y liberador. Nunca lo hicimos sin razón, mentira que quien decide atentar contra un objeto perdió los estribos. El que decide ir contra ese órden establecido y compactado en "la cosa", se encuentra a si mismo. Quien planifica el objeto habla el mismo lenguaje que aquel que lo arma. Quien lo repara decodifica el lenguaje del que hablaban creador y armador. Los que estamos en el medio, a quienes supuestamente está dirigido el objeto, quedamos fuera de ese diálogo. Lo intentamos, claro: también tengo un juego de destornilladores y puedo usarlo competentemente. El tema es que los objetos obdecen al sadismo. La imágen de los viejos televisores a válvula se arreglaba a puño cerrado y en caída. Tuve una compactera muy sádica la que funcionaba sólo si yo (y solo yo) le pegaba en un determinado lugar (**). Nuestra relación se deterioró para siempre el día en que le pegué, de bronca, en un lugar incorrecto. No debí hundirle la botonera, jamás me lo perdonó. Sin embargo no siento el más mínimo remordimiento por aquella biblioteca llena de libros que supe tumbar ni por aquel adorno que estrellé contra la pared. La biblioteca fue levantable, el adorno sustituible y el alivio...impagable.

Objetos, eh.No todos son malos. Con muchos hemos logrado entendernos y hasta nos quisimos. Atesoro relojes y alguna vieja radio. Puedo reconocer la nobleza y distinción de un objeto bien hecho. La sede del club tiene algún que otro ítem discontinuado no por snobismo vintage ni como ornamento hogareño, sino porque funcionan perfectamente. Tarde o temprano se irán, puedo entenderlo.

Lo que no puedo entender es qué le hicimos de malo a tostadoras, cisternas (¿la de la casa ajena tampoco les pasó?) o mini componentes (esas auténticas bazofias) salvo darles uso y esperar que funcionen normalmente. ¿Somos tan ilusos de creer que comprando un modelo nuevo de loquesea está todo solucionado? 

En tanto la ley del coscorrón no sea aplicable a los objetos mecánicos e inanimados, hay cosas que se arreglan puertas adentro y a solas.

(Texto recuperado por el autor el dia jueves 15 de Mayo de 2008)

(*) Se puede encontrar más sobre las cosas y su perversidad en "Revelación apócrifa" del Arq. Luis Alberto Vernieri, argentino y ya fallecido él, en ese orden. 

(**) Experiencia relatada en el ensayo "Ésto, resistencia del calefón, es entre tú y yo", autoria de Carlos Fabier Soca, Manuel Wirzt y Thelman Borges.

Fuera de programa, una prueba mas de lo bello que es romper algo de vez en cuando. Claro, a Pete se le fue la mano pero despues vinieron cientos a imitarlo. Señores, de pie: The Who is in the house.




09.05.2008 19:28 / El legado de Mahoma




En portada: Nuestro Eduardo Zaidensztadt compone un magnífico "Zorro" que haría revolcar en su tumba al mismísimo Antonio Banderas, en esta escena de "A man with a difficult zurname" (Zaire, 2006. Con Catherine Zeta-Jones. Soundtrack by ZZ Top)

"THE END" 

El muchachito/a de la película rescata a la chica/o, salva a la aldea/o(?), es condecorad@, revierte la inflación, desborda, engancha hacia adentro, manda el centro, cabecea, anota y finalmente se va caminando solo/a mientras la banda sonora remata triunfal su periplo llevado al celuloide. Usted, querido lector, querida lectora quiere ser ese muchacho/a (Encuesta: para referirse a cada género ¿barra o arroba?)

ELIGE TU PROPIA AVENTURA

Sales del cine, emocionado por la cinta que acabas de ver. Caminas unas cuantas cuadras y el paisaje cambia paso a paso. Divisas a una chica. ¿Qué hace en ese carrito de chorizos, sola y desprotegida a las cuatro de la mañana? No te dejas engañar: ese carrito choricero bien puede ser una taberna rodante acechada por  rufianes y vagabundos. Cielos: no tardará en llegar quien quiera robarse la recaudación. Te quedas vigilando: "será lo mejor" - conluyes. (Si eliges que el carrito de chorizos esté en Rivera y Julio César, pasa al siguiente párrafo. Si, en cambio, eliges que esté en Camino Fortet s/n y 17 metros, eres un suicida. Si decides que la mejor ubicación para el carrito esté en Arocena y Schroeder, no debiste quedarte tantas horas en el Molino de Pérez cuando el acto por la legalización de la hierba). Demoras veinte minutos en pedir un chorizo mientras vigilas esas sucias esquinas. Intentas sacar conversación. "¿Qué es? ¿De Rausa o Cattivelli?" - consultas ansioso. La chica titubea. Maldición. Ahora duda de ti también. La ausencia de un vigilante cerca representa camino libre para los malhechores. Estás tan preocupado porque nadie se acerque a robar el carrito que demoras tres cuartos de hora en responder si prefieres tu embutido con catalanes, chimichurri o ambos (si prefieres catalanes, eres de Piscis (*). Si te decides por el chimichurri, ve al siguiente renglón. Si optas por ambos, arañarás los azulejos de tu tocador). ¿Qué haría el héroe de la película? No importa, ya pasaron tres horas y te olvidas de la película que acababass de ver. Te despides de Holly, ignorando que sobre su delantal tiene bordado un "Andrea" y regresas a tu casa pensando "hay cosas que solo pasan en las películas, demonios"

¿QUIEN IMITA A QUIEN? 

En uno de sus manueales sobre la relación entre arte y vida, se pregunta Rivodier (**): "El arte ¿puede serlo sin vida? Si la vida se ve reflejada en el arte ¿cómo concebir que éste sea no más que un elemento sustitutivo en tanto la belleza de la vida sea deficiente y requerida de modificación?"     

Lo cierto es que el arte y el elemento épico nos proporcionan algunos paralelismos entre aquello que, por ejemplo, ocurrió en la pantalla y -coincidentemente- ocurre en nuestras vidas. ¿O no es la vida misma, llámese la odisea de una heroína medieval o la historia de las especies, la que es ficcionada? Un amigo que combinaba su tarea de editor de video con su veta poética escribió una vez que como a las películas, a la vida también habría que editarla y dejar sólo las mejores partes. Suena ideal, pero no hay ni vida ni película perfectas. ¿La realidad siempre supera a la ficción? No creo y redoblo la apuesta. ¿Nunca sintieron que una película hablaba de ustedes, de sus vidas? ¿Alguna vez reconocieron la paridad más absoluta entre lo que ideó un guionista a millas de distancia y lo que les tocó vivir? Si, hay veces que el muchachit@/a/o es cada uno de nosotros. Hoy El Mahoma Social Club retoma su sección interactiva. Participe y gane con su experiencia. A continuación y a modo de primera piedra, un listado de aquellos instantes en los que mi vida se ha parecido -ligeramente- a la gran pantalla.

PELICULA: "Cuando Harry Conoce a Sally" (Rob Reiner, 1989)  

ESCENA: Sally (Meg Ryan) desafía a Harry (Billy Crystal) a que puede fingir un orgasmo en la cafetería donde se encuentran. Acto seguido, comienza a gemir, susurrar, su respiración se agita, grita, golpea la mesa, acompaña sus movimientos con varios "Si, ahí, más" hasta que retoma tranquilamente su compostura previa. Una señora, desde otra mesa le dice al camarero: "Quiero lo que ella está comiendo" 

IMITACIÓN: Jamás fui desafiado y nunca me pasó en una cafetería. El resto, alguna vez  me debe haber ocurrido tal como lo fingió Sally. ¿Qué? ¿Acaso a ustedes no?

PELÍCULA: "Volver al futuro" (Robert Zemeckis, 1985) 

ESCENA: Marty Mc.Fly (Michael J. Fox) se encuentra en el año 1955. Está en el baile de graduación al que asistió acompañado por una jóven que resultaría ser su madre más adelante. El guitarrista de la banda que anima el baile se lesiona su mano con la cajuela de su auto. Marty se ofrece a sustituirlo. Tras tocar "Earth Angel", la banda da paso a Marty que arremete con una furiosa versión de "Johnny B.Goode" de Chuck Berry, en uno de los momentos más gloriosos que ha dado el cine. Todos bailan, frenéticos. Las chicas suspiran por el. Quien no lo querría de padre de sus hijos.

IMITACIÓN: Cumpleaños de 15 en el Club Atlántico de Malvín. Tenía 16 años y tocaba el bajo en una bandita que hacía covers en fiestas, asados, bailes, lo que fuera. Tras una primera sección en la que hicimos agitar a la mesa de los adultos al ritmo de "Lamento boliviano" de los Enanitos Verdes, hubo un descanso. Para cuando hubo que volver a tocar, el baterista tenía un coma alcohólico importante. "No se preocupen" - dije- "yo me encargo". Luego de eso no solo no bailó nadie, sino que un mamado se tiró arriba de un platillo y rompí el pedal del bombo de puro torpe, nomás. A la salida intenté desquitarme con el "levante del músico". Cuando di con el objetivo, una chica algo mayor que yo, vino un sujeto anónimo que me advirtió: "guarda flaco que está embarazada de mes y medio y está buscando a quien encajarle el pibe". Me fui caminando a casa con el instrumento en su estuche a la espalda bajo una lluvia torrencial. Mi madre actual me proporcionó té, limón y aspirinas.

PELÍCULA: "Acoso Sexual" (Adrian Lynne, 1994)

ESCENA: Ella (Demi Moore) es gerente. Extorsiona a su ex y empleado (Michael Douglas) obligándolo a mantener relaciones sexuales con ella. El se niega por el amor marital y porque es un imbécil tiempo completo. Ella insiste con el acoso. Sexual. Acoso sexual. Así se llama este espanto. 

IMITACIÓN: Terminaba de actuar con la murga (fue en 2004, ese año salí en Real Envido) en el tablado de Paso de las Duranas. El estacionamiento de dicho tablado es complicado para la locomoción. Me rezagué y llegué a la bañadera por un atajo. Detrás de la murga actuaba un grupo de pop latino llamado "Quien" (que cantaba aquella que decía "summer summer summer, you and me forever"). Mientras atravesaba los pastizales, vi como dos chicas adolescentes tenían a un vocalista de esta banda aprisionadodo contra un árbol mientras le sugerían lo siguiente: "Dale, ponésela un ratito a mi amiga. Un ratito, acá, antes de cantar, nada más". Es dura la vida del cantante tropical. Muy dura.

¿Qué tal sus vidas, eh, mahometanos? ¿De película, no? ¡Buena semana!

(*) Suelo confundir los libros de "Elige tu propia aventura" con los de Horángel 

(**) Este escritor no es real pero ¿verdad que lo parece? (***) 

(***) Chiste plagiado a Enrique Jardiel Poncela desde esa joya de literatura humorística llamada "Amor se escribe sin hache" 




02.05.2008 17:20 / El legado de Mahoma




Sobre Scorsese, bromeó Sir Mick Jagger: "Esta debe ser su primer película en la que no aparece 'Gimme Shelter'". Es verdad: quien ha seguido la filmografía de el gran Martin sabe que por cada película suya hay al menos un tema de los Stones. Y por lo menos en dos -o tres- está 'Gimme Shelter'. Estamos hablando de un tipo que fue asistente de dirección de "Woodstock", que ya en sus primeras películas como director eligió temas populares por sobre las orquestadísimas piezas "especialmente compuestas para" (siendo notoria influencia para Tarantino, otro notable elector de soundtracks), que ha hecho de su cinefilia un objeto de investigación y difusión (sus retrospectivas sobre la historia del cine norteamericano e italiano son imperdibles) y que, desde su condición de melómano, ha logrado hacer cine desde el escenario (que no es lo mismo que filmar un concierto). Hubo experiencias anteriores en las que los Stones fueron llevados a la gran pantalla. La primera fue "Charlie is my darling" (se puede ver completo aquí:  www.guba.com/watch/3000013943) un documental de 41 minutos en el que la cámara sigue a la banda durante una serie de recitales en Irlanda en 1965.  Luego vendrían "One plus One" de Godard, la ineludible "Gimme Shelter" de los hermanos Maysles (donde se muestra el recital de Altamont en el que los Hell's Angels mataron a un espectador), una que se consigue en video ("Let's Spend The Night Together" de Hal Ashby) y hasta podríamos considerar al Rolling Stones Rock N' Roll Circus, aunque fuera un especial de TV. Cada uno de estos ejemplos capta etapas muy distintas de la banda. Lo que si, más allá de preferencias del tipo "a mi me gustaban más en los 60' con Brian Jones", a nivel realización "Shine a Light" es la experiencia definitiva.

La película se lanzó hace poco más de un mes en todo el mundo y llegó a Argentina en el marco del BAFICI (Festival de cine independiente de Buenos Aires) a mediados de Abril. Dicen que por acá va a caer en Junio. Oremos para que las copias que podamos ver aquí sean algo mejores que la que me tocó en suerte en un cine céntrico bonaerense bastante venido a menos:  el Premier era la única opción cercana y posible (allí no había expendio de maíz acaremaldo abierto ni nada, la gente se llevaba sus refuerzos, alfajores y botellitas de refresco). Todo eso pasó a segundo plano una vez que comenzó a sonar "I Can't Be Satisfied" en versión de Muddy Waters (también versionada por Jagger-Richards y compañía) ilustrando los dialogos iniciales en imagenes fotografiadas en blanco y negro.

Jagger la hacía honor a "no poder estar satisfecho". Es que él tuvo la idea inicial: filmar a los Stones en un descomunal evento, similar al show de la playa de Copacabana al que asistió un millón de personas. Le propuso el trabajo a Scorsese y éste le dijo que no, que tenía mejor plan: en vez de un mega recital, un show en un teatro, más sencillo y directo en el que el público jugase un rol menos significativo y el foco estuviera puesto en la banda. "Quiero caras y manos" le indica Scorsese al un húsar del ejército de camarógrafos que rodeó el Beacon Theatre de New York. Pero volvamos a Sir Mick y su insatisfacción: todos "peros". Ese prólogo al show muestra el trabajo de hormiga del director tratando de convencer a la banda de detalles como ser confeccionar la lista de temas. "¡Tengo que saber con qué van a largar!" - dice Scorsese enojado a un asistente. Los Stones deciden su lista de temas a último momento y eso vuelve loco a Marty.  Jagger comienza a ceder y la música cambia. Ahora suena "Under my thumb" ('Bajo mi pulgar') y Scorsese lo tiene en un puño: aunque a Mick no le convenza tanta cámara en la vuelta, el director le hace la cabeza con que no van a perjudicar su desempeño como performer. Jagger suelta un "Ok", el show comienza a prepararse.

No hay nada menos 'stone' que el ideal rollinga acuñado en el Río de la Plata. No se bien como arribé a esta conclusión (quizá alguno pueda inspirarse y ampliar al respecto) pero esta película reafirmó esta idea. Los tipos se muestran organizados y cuidadosos de cada detalle. Preguntan todo. Saludan amablemente a los Clinton y su interminable parentela, se ofuscan ante la burocracia previa a subir al escenario. Lo de ellos, definitivamente, es tocar.

Como en "The Last Waltz" (el recital despedida de The Band, en 1978), Scorsese entiende que la fiesta está arriba de las tablas, no en el público. Aquella buscaba captar un momento especial, ésta fue toda armada especialmente para la película.  Una vez que comienza a tocar la banda, Scorsese quita toda referencia a si mismo y a su equipo técnico. Alterna imágenes de archivo cada cuatro canciones, más o menos. Allí puede verse a Jagger o Watts contestando la típica "¿cuanto tiempo más creen que podrán seguir haciendo esto?".  

Una vez que comenzó "Jumpin' Jack Flash", las sensaciones de este cronista se podrían traducir de esta manera: 

Jumpin Jack Flash es un riff del carajo. Cómo "Shattered" siendo tan sencilla suena siempre distinta. ¡Tocan "She Was Hot"! Que buena está Lisa Fischer, la corista. Mierda que toca bien Ron Wood y a veces parece que no se nota. Jumpin Jack Flash es el mejor tema de los Stones. Charlie quedó fundido despues de "All Down The Line", parece de mármol pero tiene más swing que muchos. ¿Qué les habrá dado por hacer tanto rescate? ¡Tocan 'Connection'! Nadie tiene la escena de Jagger, nadie. Cómo saben replegarse para que se luzca Buddy Guy. Cómo toca y canta Buddy Guy. En la mano derecha de Richards está encriptado el secreto del rock. Cómo se apoya Mick a Christina Aguilera en "Live With Me". Qué temazo "Live With Me". Qué divina Christina Aguilera y qué bien acomoda el registro al de Mick. Que bien que acomoda el culo al de Mick. Qué buen tema "Loving Cup". Son más los que dicen que "Exile On Main St." es el mejor disco  stone de los que conocen "Loving Cup" que está en ese mismo disco. Jack White no se replega: ya que me invitan voy y me luzco. Qué rara queda la batería en "As Tears Go By" y qué extraño que una balada fuera una de sus primeras composiciones. ¡Tocan "Faraway Eyes"! Confieso nunca haberle dado pelota a "Some Girls" pero en vivo es terrible tema. "You Got The Silver"...por dios, que maravilla. Mirá Keith haciendo de crooner, sin guitarra y cantando cigarro en mano. Puedo escuchar miles de veces "Brown Sugar" y no me canso. Qué pelotuda queda la gente sacando fotos con celular. Que sorpresa el final, poético y todo. Cuando llegue a Montevideo tengo que escribir sobre esto. Qué mierda el sonido de este cine. Qué me importa. Fin.

 

 




24.04.2008 14:48 / El legado de Mahoma




Acá en el club somos grandes consumidores de prensa editorial. Nos encanta e irrita a la vez -y como pocas cosas- leer críticas minuciosas y reseñas pasatistas. De música, de cine, programas de Tv, gastronómicas y hasta de esas chiquitas que sacaba El Gráfico (quizá lo haga aún) comentando cada partido. Hasta nos regocijamos con la metacrítica: críticos que escriben sobre su oficio de crítico y se atreven a criticarlo. La critica de loquesea tiene mimados e ignorados. A saldar cuentas, pues.

(Leer lo siguiente con fondo musical de violines) Hace unos doce o trece años (entra un arpa y un timbal in crescendo), cuando la adolescencia de este cronista se iba con la velocidad que agarra el 468 La Paz-Portones a las 3 de la mañana de un miércoles cuando pica por Rivera ante la ausencia de peatones y del restante parque automotor de esta ciudad, me atreví a preguntarle a un connotado crítico cinematográfico qué había que hacer para convertirse en su colega (aparece una quena, dos odaliscas y un ferretero). "Ver mucho cine, estudiar y escribir bien"- me dijo. Acto seguido lo insulté. No por el consejo recibido sino porque el sujeto en cuestión era juez de línea y un día antes había anulado un gol a Bengoechea. Hoy se lo perdono porque es mi amigo, compañero de tareas en Brecha y porque (irrumpen dos bandoneones y un laúd tocado con slide) en su templo videohogareño de la calle Benito Blanco aprendí mucho (y pude insultarlo más): Ronald Melzer se merecería un artículo entero de este blog, pero no por el momento (se suma una soprano y termina abrupto con un corte de repique).  

El constante aprendizaje permite que el ojo y cabeza críticos se entrenen. La valoración subjetiva sobre la obra será o no compartida pero estará -al menos- medianamente fundada con conocimiento y propiedad. En la otra mitad siempre puede entrar un componente más irracional que le pone sal y pimienta a la cosa. Frases del tipo: "El director Larry Faron se topa, nuevamente, con el desafío que supone una cámara sin saber muy bien qué hacer con ella", en relación a un cineasta cuyo trabajo siempre detestaste. También tiene sus ventajas, pudiendo uno relacionarse con películas a las  que su educación primera (me refiero a la televisión, claro está) jamás le hubiese inspirado a acceder. También corroborás que Hitchcock, Truffaut, Fellini, Ford, Welles, Kurosawa, Bergman, Hugo Sofovich, Godard, Chaplin y Lean son, en efecto y como ya habías leído, maestros en lo suyo. 

La contracara: se pierde cierta candidez. La mirada pueril ante una determinada película que supone tan solo -y nada menos- un disfrute. La que no estará lo bien dirigida o bien actuada pero a la que volverías en cualquier momento por el solo hecho de pasarla bien. ¿Podría poner la mirada crítica más vehemente sobre aquella matinée que te dejó una tremenda tarde de acción y aventuras en el cine ABC cuando eras niño? Y..si. Pero no quiero.

Hace algunos años me reencontré con Trinity y Bambino. O Terence Hill y Bud Spencer, si gustan. No, lamentablemente, no los repusieron en una segunda sección de sábados de cine. Me había ido del hogar materno y ahora estaba por la mía, viviendo solo,circunstancialmente, en la vieja casa de mis abuelos en compañía de  electrodomésticos básicos: heladera, tele y videocassetera. A esta última fue que llegó una copia desvencijada de "Juntos son dinámita", la que no veía desde esa matinée en el ABC a la que me referí antes. Tras abrir la carcasa, quitarle los hongos que el paso del tiempo dejó en la cinta (esto se hace raspando algunos tramos con un trozo de papel higiénico), reajustar tornillos y ponerla a adelantar-rebobinar un par de veces (para que ablande el carrete) la eché a andar (este proceso se completa teniendo un videocassete limpia-cabezales en seco -los Maxell son buenos-, el cual has de pasar cada vez que la imágen se borre y el tracking no te ayude).

Ahí estaban los buenos de Mario Girotti (nombre original de Terence Hill, aún actor en la pantalla italiana) y Carlo Pedersoli (el gran Bud, hoy político italiano conserveta afín a Berlusconi) uno como el listo y apuesto, el otro como la querible bestia que resolvía todo a piñazos. Ambos competían en una carrera por ganarse un buggy rojo. Lo ganan ambos y deciden apostarlo en un concurso de resistencia en la disciplina 'panchos y cerveza'. En medio de la apuesta, unos mafiosos de poca monta arman un revuelo y, entre otras cosas, queman el buggy destruyéndolo por completo.

Para qué. Allá van estos dos, con la tal calma, a repartir piñas por doquier en un gran homenaje al slapstick (comedia de golpe y porrazo) del cine mudo y a la comedia musical (hay escenas que son coreográficas). Como verán en el video ilustrativo de este post, los golpes son lo más inverosímil que puedan ver y, si los maleantes no vuelan aparatosamente, no tendría gracia. Pero la tiene porque si bien las buddy movies no eran novedad, pocas veces se vio a un dúo encajar tan bien en el arte de sopapear como Trinity y Bambino. Quizá en los spaghetti westerns que filmaron hay algún muerto por bala. Honestamente, no vi tantos y no lo recuerdo. Tengo recuerdos de situaciones muy graciosas en varias películas ('Los super policías', 'Dos puños contra Río', 'Yo estoy con los hipopótamos' -juro que esta última no la inventamos acá-, 'Me llaman Trinity' o 'Banana Joe', esta otra última solo con Bud) pero todas basadas en la acción de una buena gresca. Sin sangre, sin balas, sin parlamentos rimbombantes.

En épocas en que se consideran grandes directores a tipos que parece que filmasen videojuegos, se extraña ver una piñata artesanal filmada por un tano ignoto. En tiempos en que los efectos especiales predominan por sobre la legítima aventura, el cine necesitaría una dosis de villanos volando por el aire gracias a los nudillos de Terence y Bud. En días en que los héroes son descartables y duran en tanto la recaudación de taquilla los acompañe, recuerdo a Trinity y Bambino divirtiendome a los siete y a los treinta años. A pesar de esto, jamás leí pluma alguna referirse a ellos. La crítica erudita, como a tantos, les pasa por el costado. Mejor así.

Ya se las van a pagar. Y caro.  

 




17.04.2008 23:11 / El legado de Mahoma




En el post anterior, el socio-usuario RANCHO proponía desmentir la existencia de una  cultura e ideología "rock" o "del rock". Sin querer hacer un tratado sobre la vinculación entre ideologías y música en general (cosa para la que no somos idóneos -primero- y no tenemos tiempo -después- ) sí podemos arrimar un tema para que se arme un lindo peloteo virtual: el nacionalismo cultural. Que no es lo mismo que cultura nacional, desde ya. Lo que desde aquí nos provoca unas cuantas náuseas es anteponer la noción de patria a los valores de una obra cualquiera. Y claro, el eslógan de "apoyar lo nuestro porque es nuestro" no corre en El Mahoma Social Club. 

Libertad, libertad orientales 

El título de este post remite a un espectáculo unipersonal de Jorge Esmoris que fue bautizado parodiando el primer verso del himno nacional uruguayo: "Orientales la patria o la cumbia" (1994). Por supuesto, los que son más patriotas que la patria misma (versión nacionalista del "más papista que el papa") saltaron como pelota ante semejante ofensa a un símbolo patrio. Una injuria peor que meter el "sa" fuera de tiempo cuando termina el "sabremos cumplir". En este caso, el producto cultural ofendía los valores nacionalistas. Como me cuento entre los que no vio el espectáculo, me quedé con este lastimoso recuerdo accesorio. 

Si escuché, en cambio, "El día que Artigas se emborrachó" de El Cuarteto de Nos, allá por el '96. El triste intento de censura por parte del diputado (nacionalista, también de  filiación partidaria) Agapo Palomeque le dio una publicidad insólita a El Cuarteto. Antes de que apareciese el tema en el disco "El tren bala", se alzaron voces desde varios frentes (recuerdo más de un debate radial al respecto) y se derramaron océanos de tinta para despotricar contra la broma firmada por Roberto Musso. Incluso dio para alguna reflexión del tipo "¿Y no deberíamos desacralizar de una vez la figura de nuestro prócer y decirle a nuestros niños que, en verdad, Gervasio fue contrabandista y sembró la patria de hijos -literalmente- con ayuda de su prima entre otras?". No importó qué méritos podía tener la canción, su ejecución o al menos si era graciosa: era un éxito antes de aparecer. Si el nacionalismo exacerbado es jodido, el patrioterismo es triste. Y jodido.

No se trata de renegar de ser uruguayo, qué va. Aquel spot de...¡Espinillar! que decía "si no comiste tortas fritas no sos uruguayo" (aunque conozco un montón de celíacos compatriotas que lo desmienten) se ve que caló hondo en alguna gente. La publicidad trabaja sobre nuestros resortes afectivos y claro, vivas acá o hayas emigrado, Rubén Rada te canta acerca de chistarle al guarda y "bizochear" y te empezás a quebrar emocionalmente (porque, qué demonios, también yo bizcocho, tu bizcochas, el bizcocha y así...) mientras evocás una imaginaria selección uruguaya ideal que incluye al Jaime, al Flaco, a Obdulio, a Penadés y a Marquitos de Motosierra. Y si, te dan ganas de ganas de gritarle al mundo que sos uruguayo. No importa si el candombe "Mi país" está bueno o no...¡es nuestro! Eso si,  "Upa Nega" (también de Rada) está mucho mejor y es también "nuestra" (en realidad es de él solo), pero no la conoce casi nadie.

"¿Así que no te gusta cantar 'soy celeste'? ¿Qué sos? ¿japonés?" 

Así decía un mensaje de texto que cayó al programa en la mañana del pasado lunes. "El asado más grande del mundo" era una realidad: habíamos derrotado a México, nuestro tradicional adversario de barbacoa, y apareció el nacionalismo gastronómico al grito del "soy celeste". Ahora que lo repaso, la publicidad cada vez juega un papel más determinante. Un mega evento hiper publicitado convierte a la gente, nuestra gente que es sencilla y no hace aspavientos, en una fervorosa caterva. Claro, cuando pasan los anónimos niños del baby futbol que vienen de un mini torneo en el Chaco trayendo un merecido trofeo, no hay un solo uruguayo que agite -a las 3 de la mañana- al resto de los viajeros de la terminal de Buquebus en Colonia al grito de "vamos, canten putos...¡soy celeeeesteeee! ¡soy celesteeeeee!...¡el que no canta es japonés!". El programa continuó y un rato después nos referimos a un titular de Infobae sobre esta noticia. Decía que el asado más grande lo teníamos acá pero el más rico era el argentino. Entonces pintó un inventario comparativo en base a opiniones: la cerveza es mejor acá, el vino allá y cosas así. Tras cartón mandé una que reafirmo aquí mismo: el tango es de ellos. Compositores, letristas, intérpretes, ambiente...es de ellos. Punto. Vinieron más mensajes, claro.

Tampoco he sido la voz más entusiasta sobre "Hit", entretenido documental que tiene méritos varios (está muy bien montada y el nivel de las entrevistas es bueno) y también alguna que otra patinada (la secuencia en busca de la casa de Buscaglia, algún error histórico bastante inexplicable como el remate al segmento de "Brindis por Pierrot" sobre las carreras de Jaime y el 'Canario' Luna a partir de esa canción). Supe que no cayó en gracia algo que dije o escribí sobre ello. Relativizar el impacto de una película ultra promocionada te va sacando cédula nipona, entonces.

Para rematar...cultura y la ideología política: otro dolor de cabeza. Sobre "Hit", también, vino un compañero de trabajo y me dice: "no pienso ir a ver una película sin memoria". ¿De que me hablará este sujeto? - me pregunté y le trasladé la pregunta. "No quiero verla porque se olvida de nuestro canto popular, de las canciones de la resistencia, de Universo, Pareceres y tantos otros". A lo cual respondí, sinceramente: "Loco, esas canciones eran un espanto. La movida habrá sido importante, de trinchera, de aguante y me saco el sombrero. Musicalmente, eran de terror". Para qué. Japonés y sin memoria. No recordó mi compañero a algún cultor del cantopopu que se olvidó de la libertad de expresión desde la pos dictadura denigrando a las renacientes bandas de rock o punk por tocar "ritmos imperialistas". 

No se trata de caer en el vedettismo de pegarle a lo uruguayo por ser uruguayo. Si de intentar reseñar sin que te tape la bandera y aunque Obdulio y Alfredo te miren desde el cielo. O los publicitarios desde su sala de reuniones.

Al final, RANCHO, no pintó lo de la cultura rock. Ya se dará. 

 

 




11.04.2008 16:17 / El legado de Mahoma




¿Cuando habrá comenzado la prensa, en sus editoriales, a ocuparse de ese ritmo surgido a mediados de los 50' al que entonces llamaron "rock n' roll"?  Es difícil precisarlo pero se puede concluir que tratándose de una nueva corriente-expresión artística, tuvo que añejarse unos años hasta que apareciera quien se interesase en hacer de el rock n' roll un objeto de crítica o estudio. Hubo si, un "surgimiento oficial" que no tiene que ver con lo sonoro sino con una suerte de bautismo que muchos suelen atribuir al disc jockey Alan Freed y éste, en tal caso, no era un editorialista. O si, visto de algún modo.

También hubo quienes, desde los medios, reaccionaron con enunciados del tipo "este ritmo hace perder la cabeza a nuestros jóvenes sumiéndolos en el fangoso pantano de la más proverbial lujuria" (esto alguna vez seguramente se le  escuchó decir a algún rockero acérrimo refiriendose a la música preferida de sus hijos e hijas). De a poco aparecieron ejemplos editoriales (subjetivos, pero editoriales al fin) como las liner notes: texto publicado en la contratapa de los LP que reseñaba el disco a favor de su compra. En ese caso, las oficinas de prensa proporcionaban escribas para tal fin, caso Tony Barrow quien escribió las notas de "Please Please Me", primer disco de The Beatles, y luego siguió laburando para ellos. Desde otros frentes, intelectuales y pensadores comenzaron a hablar de la corriente y sus derivados pero como mirada al fenómeno social.

¿Cuando habrá aparecido el pionero, el primer pseudo formador de opinión que dijo -un suponer- "Clapton le copia las escalas a B.B. King y sus últimas interpretaciones no están a la altura de las que le dieron ¿merecida? fama"? Seguramente, para cuando las primeras editoriales escritas con cierta propiedad o para el nacimiento de alguna publicación especializada, el ritmo ya hubiese dejado de denominarse exclusivamente "rock n' roll" y de ser solo un ritmo. Entre algunos descubrimientos y varias verdades, también hubo falacias y de ellas queremos encargarnos hoy.

Y cuando decimos "encargarnos" nos referimos a ustedes, a todo el colectivo mahometano que está leyendo esto. Porque es hora de desnudar las mentiras que el rock nos ha hecho creer, a través de plumas negadas. O privilegiadas, pero insidiosas.

Hablamos de mentiras no porque estemos en desacuerdo con el juicio vertido en alguna parte. Estas mentiras del rock son mentiras porque se deshacen por si mismas. Es cuestión de ir al tema, al disco, a la grabación para desmentir disparates. En muchas de estas mentiras hemos creido por años, otras aún las creemos pero somos optimistas y creemos que la mayoría han caído por su propio peso. El Mahoma Social Club presenta una breve reseña de falacias rockeras con el fin de que ustedes, entre otras cosas, aumenten esta lista. Adhieran, refuten, agreguen. 

Aclaración: Esta es una lista primaria, elaborada en estos últimos días pero madurada desde hace tiempo. Muchas refieren a Los Beatles y no es casual: sobre ellos todos quisieron hablar y hubo mucha fruta errática que se sigue repitiendo por generaciones hasta hoy. Otras, no. Bajo cada enunciado va un desmentido de la redacción sobre el que ustedes también podrán opinar y -porque no- desmentir categóricamente. Va: 

1) "Los Beatles eran enemigos de Los Stones" y "Los Beatles eran los chicos buenos y los Stones, los chicos malos" (Lo primero jamás fue verdad. George Harrison era asiduo concurrente a los primeros gigs de los Stones, John y Paul les cedieron "I Wanna Be Your Man" para el segundo simple de Jagger y compañía, Lennon participó en el especial de TV Rolling Stones Rock N' Roll Circus, Jagger cantó coros en "Baby You're a Rich Man" de Los Beatles, Lennon y Mc.Cartney retribuyeron en "We Love You", Brian Jones toca el saxo en aquella broma beatle llamada "You Know My Name (Look Up The Number)", solo por nombrar algunas. Lo segundo fue un ardid comercial de unos y otros. Mientras Brian Epstein buscó pulir la imagen de los de Liverpool, Andrew Loog Oldham hizo lo opuesto: acentuar la imagen desprolija de los Stones que -en su mayoría- eran chicos de clase media o directamente alta semi aristocrática, como Brian Jones. En el rubro desprolijidad, ambas bandas están en un empate técnico.)

2) "Bob Dylan ahora se muestra apático y cambia la melodía de sus propios temas hasta volverlos irreconocibles." (Bob Dylan fue toda la vida un tipo parco y de carácter difícil, y los cambios a melodías y armonías los hizo desde su etapa folk en los primeros 60'. Vean "No Direction Home" de Scorsese y corroboren cuanta estupidez se escribió por ahí previo al reciente paso de Dylan por el Río de la Plata)

3) "Ringo Starr, como baterista, es un buen actor" (Un relojito y uno de los bateristas más creativos y peculiares del rock. Dotado de un timing notable, capaz de cambiar la tensión en los parches de cada tambor para modificar el sonido tema tras tema, Ringo ha dejado ejecuciones para la historia. El patrón de "Ticket To Ride", adelantado para la época e imitado hasta el hartazgo o la coda de "Strawberry Fields Forever" (parece que la batería se le fuese a desarmar tocando) por citar apenas dos, dan cuenta de un tipo injustamente menospreciado como percusionista)

4) "Los Sex Pistols tocaban mal pero tenían actitud" (Primero: ¿qué carajo se entenderá por "actitud"? Nevermind, vamos al otro tema. ¿Los Pistols tocar mal? La canción le pedía mucho más al bajo que las dos o tres notas que Matlock o Vicious tendrían que tocar a tiempo? ¿Steve Jones toca mal la guitarra? El punk no pasa necesariamente por tocar mal por elemental que parezca. Mucho más amateur y encantadoramente chirriante es el garage de los 60' precursor de lo que luego sería el punk. Ahí si que tocaba cualquiera y con guitarras que sonaban como si hubiesen encordado latas de galletita)

5) "John era el rockero y Paul el baladista" (El colmo de la falacia. Basta escuchar los discos para derribar semejante barrabasada)

6) "Jim Morrison era el poeta del rock"  (El vuelo poético de Morrison y sus influencias literarias (Huxley, Brecht) eran las mismas que las de muchos otros músicos.No era más enigmático ni abstracto que ningún otro. Es más, capaz que en la época pocos repararon en sus letras y fue con la película de Oliver Stone sobre The Doors que se comenzó a ensalzar a este buen hombre que murió jóven y eso si que es poético. Lo que nadie dice es que Morrison era un muy buen cantante con timbre áspero y un registro de barítono poco usual en los vocalistas de aquel tiempo.

7) "Juan Carlos Baglietto escribió 'Carta de un león a otro'" (Tremenda falacia. Por fin ahora sabemos que letra y música pertenecen a Chico Novarro quien además supo pasear su talento por "Los caballeros de la cama redonda" junto a Olmedo y Porcel. Y no, a esa no la dirigió Scorsese como muchos piensan)

Hasta acá llegamos (por ahora). Esperamos sus comentarios y que estos estén llenos de mentiras, como pedíamos más arriba. Al fin, entre tanta inexactitud, una certeza. Un músico de verdad que renueva la fé en esa gran frazada cubretodo a la que llamamos rock. Aquí está Pomelo, al que en el club, jamás nos cansamos de ver.




03.04.2008 10:22 / El legado de Mahoma




Juro que "El Mahoma..." no va en nada con la gente del boliche "El Tartamudo" (hasta que recibamos la primera propuesta concreta de su parte) pero este club virtual sugiere que en cuestión de dos semanas y tanto, habrá que estar por allí. 18 y 19 de abril, más precisamente. No tenemos idea hace cuanto que Horacio Fontova no toca por estos pagos (algun socio commentador más memorioso quizá pueda aportar ese dato) pero quienes le hayan perdido pista hace tiempo y se tiren hasta su próximo recital, se van a sorprender. Y si este evento se pareciese bastante al que vi en el teatro del Sindicato de Canillitas (no, no estaban ni Cachete ni Eddie) de Buenos Aires hará cuestión de dos años, bueno sería -y será- paladear -u orejear- previamente el recomendado de esta semana.

Todos seguramente recordamos a Fontova de sitios diferentes. Por acá creemos que la primera vez que supimos de él fue a través de su interpretación de "Quiero una novia pechugona" en algun programa de TV. Pero quizá para usted fue en "Peor es nada", junto a Guinzburg, donde inmortalizó a la licenciada Sonia Braguetti. Sonia era aquella doméstica travesti y bigotuda que se metía en las entrevistas de Guinzburg a quien llamaba "don Johnson" (¡y como olvidar a Walt Freezer presentando segmentos infantiles con la pregunta ¿"lo vemos Pluto, eh, qué decís Donald"? mientras un asistente lo apuraba al grito de "Dale, imbécil"!).

O tal vez es usted que es más memorioso supo seguir de cerca la movida porteña de café concert de principios de los 80' y supo ir hasta el boliche de nuestro homenajeado donde solía tocar su banda, el "Fontova Trío" (más tarde fue "Fontova y sus sobrinos") con la que le daba cabida al son y a la salsa con letras humorísticas.

Capaz que incluso otro usted (que no es ninguno de los "ustedes" anteriormente mencionados) tuvo la curiosa suerte de verlo en Les Luthiers como reemplazo de Daniel Rabinovich hace muchos años. No, ya se, usted lo saca de "22: El loco", una de policías con Suar producida por Pol-ka en la que Fontova hacía de un inspector taciturno, viudo y adicto al juego (lo de "viudo" corre por mi cuenta, miento si vi mas de dos capítulos por más buenas que estuvieran las actrices). Se saca un diez si dice que lo vio a principios de los 70' junto a Rada y Miguel Abuelo en la versión ríoplatense de la comedia musical "Hair". Ahora, si usted afirma que su primer contacto con Fontova fue leyendo "Expreso Imaginario" de la cual el Negro era diseñador gráfico, disculpenos pero usted es un mitómano embustero.

Seguramente si recuerda "Me siento bien" o "Me tenés podrido". Por acá recordamos una versión de "Aquello" de Jaime Roos, cantada originalmente por El Sabalero.

Lo que, seguramente, muchos no conozcan es este disco. Sucede que tras sus incursiones en tv, teatro y cine Fontova estuvo alejado de la música un buen tiempo. Regresó en 2002 en dúo junto al bajista José Ríos conformando "Fontovarios" y con nuevas composiciones. Sin perder el humor (ahora incluso está mucho más cruel), ahora arremete con zamba, milonga y chacarera. "Negro" comienza con  "Animal tierno y facil" donde mira la humanidad con mezcla de risa y pena, de cariño y asco ("un ejemplear fácil de amar, fácil e odiar"). De hecho el "Negro" del título no hace alusión a su apodo sino al color que tiene la realidad. Le siguen un par de piezas de humor absurdo: la genial canzonetta "El habano de Tittarelli" (un hampón del cual se enamoró el mismísimo Elliot Ness) y "Vivo moviendo el vientre", retrato de una odalisca venida a menos cantada en plan bossa pero con varonil impostación aunque el personaje sea una fémina que debajo de sus velos tiene celulitis, migas de pan en las uñas y muere por unas buenas mollejas. Hay un aire del medioevo que echa luz sobre los gustos del mítico Rey Arturo ("Señores putos") y una preciosa y parisina chanson titulada "Moi je suis la lagagne". Los invitados son varios: Melingo y su clarinete en "Vivo moviendo...", Skay Beilinson en un blues llamado "Adonde van" y León Gieco en "Luz, cámara, acción": crónica del rodaje de algun western en un desierto poblado transitoriamente por esos trailers con actores, camarógrafos,maquilladores y gritos del director.

En la mitad del disco, éste toma un rumbo folklórico con composiciones propias y versiones ("Vamos a la zafra" de Falú y Dávalos o la mismísima ultra-trillada "Resistiré"). 19 temas después llega el epílogo con "Jorge W.": tan deleznable basura merece la durísima letra, no una melodía tan bonita.

Como siempre -y sobran razones- dudamos de la posibilidad de encontrar este buen disco en algún expendio local. Ojalá nos equivoquemos. En una de esas, quien te dice. Mejor que tener tantas dudas es despejar aunque sea algunas. Creo que en "El tartamudo" habrá una buena oportunidad. Nos vemos por ahí.

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

El video que cierra esta entrega pertenece a un ciclo de Telefé que parecía interesante (debe ser por eso que jamás lo vimos) llamado "Música para soñar". A la hora de cierre de programación, una banda estable (con Oscar Giunta en batería y Javier Malosetti en contrabajo, nada menos) acompañaba al solista invitado y éste dejaba una bonita página y -porque no- hasta una canción y todo. Los amigos de Youtube S.A. nos ceden los derechos de televisación de esta versión de "She" de Aznavour (*) a cargo del Negro Fontova. Como dijera Policarpo de "31 minutos" presentado el ranking Top Top Top (**): "¡Disfrutenlo"!

(*) Se presenta el 1ero de Mayo en Uruguay. En el Conrad, más precisamente que en cualquier momento se va a convertir en la Sala Zitarrosa de los artistas internacionales. Planeo ir hasta Punta para asistir al recital pero, como me gusta hacer de cuenta que soy apostador Vip, me pienso ir al segundo tema a jugar unas fichas con un par de viejas brasileras que quizá me den casa, comida y un contrato en la Globo.

(**) Lo dan por Televisión Nacional. No me pregunten a qué hora porque creo que ni los del canal lo saben pero se suele embocar a eso de las 18.30.




27.03.2008 10:44 / El legado de Mahoma




El Cine Uniòn existiò como tal, pero yo no lo lleguè a conocer ni recuerdo haber entrado al garage, supermercado o terreno baldìo en que posiblemente se haya convertido. Para mi el Cine Uniòn era el que se inventò mi abuelo, talabartero de oficio y proyeccionista de vocaciòn. Yo tuve cine propio. Cada domingo, tras la siesta de Aníbal, se acomodaban sillas, se desplegaba la pantalla y el abuelo comenzaba a hacer foco y centrar el proyecto de Super 8. El tipo además redactaba los programas en máquina de escribir. En esas matinèe vi una y veinte veces, en versiòn compactada (3 rollos de 17 minutos) una película que no preciso recordar: la tengo màs presente incluso que la más recientemente haya visto. El Mahoma Social Club le dedica esta semana unas merecidas líneas a la monumental "The Dirty Dozen", de Robert Aldrich.

Y no, no va a integrar los programas de estudio de las carreras de la ECU. No la proyectarán jamás en ninguna carrera de comunicaciòn, aùn en su especializaciòn "audiovisual" (en mi epoca de videoclubista los alumnos se rasgaban las vestiduras por alquilar esa berretada clipera que es "Asesinos por naturaleza" del ex director Oliver Stone). Tampoco la pasan los canales de TV abierta. Pues que se jodan. Se pierden de exhibir una de las historias mejor contadas y una combinaciòn de gèneros asombrosa. Todo pasado por el tamiz bélico porque, qué diablos, esta es una de guerra pero no de héroes sino de inadaptados. La dirige Aldrich, otro fenómeno que a pesar de que tiene un par de genialidades en su haber (Kiss Me Deadly, What ever happened to Baby Jane?) tampoco va a entrar nunca a la lista de los grandes nombres.

"Los doce..." tiene todo. Acciòn a rolete ("a rolete"...hoy estamos con las expresiones modernas), suspenso, humor, divertida aventura para toda la familia y cruda violencia...para toda la familia, también. La quijotada empieza desde el vamos. ¿A quien se le ocurre filmar una bélica ambientada en la Segunda Guerra Mundial en medio del verano del amor? Para 1967 y con la policía del mundo metida en Vietnam, la soluciòn parecìa meter en la historia unos cuantos guiños pop como para hacerla creìble. Estos antihéroes no son patriotas ni nada que se le parezca. Son presos comunes forzados a aceptar un trato sin remedio. Para una misión suicida (abordar un castillo nazi en Austria) los altos mandos del ejército americano deciden no enviar a sus mejores hombres sino entrenar a estos doce inadaptados. Si consiguen el objetivo, ganan su libertad. ¿Chances de conseguirlo? Ninguna: esto no es el River de Carrasco.Sobre casi todos pesa la pena de muerte así que las opciones que van quedando son 1) morir en la carcel sin honores 2) morir en combate con honores y, en una de esas, ligar lo suficiente como para zafar lo suficientemente herido como para que no se te olvide.

El elenco es, por lo menos, increíble: Lee Marvin (como el mayor Reisman, encargado de entrenar a los desaliñados aspirantes a soldados), John Cassavettes (maravillosa actuaciòn de quien, por entonces, ya tenía forjada su carrera como director puntal de lo que luego se considerase "cine independiente"...algún día le dedicaremos más lineas a este hombre), Robert Ryan (¿el mejor villano de la historia del cine? El más querido seguro), Ernest Borgnine (cumpliò 91el mes pasado y pidiò que lo vuelvan a contratar porque quiere llegar a filmar su película número 200), George Kennedy y -en el papel del resto del pelotón- un pendejísimo Donald Sutherland (a quien vemos en la foto que ilustra este post en el momento en que se hace pasar por General durante una inspecciòn), Charles Bronson (de pie), Jim Brown, Telly Savalas y unos cuantos más bastante ignotos que acá se lucen a la par.

Quizá muchos de los socios lectores ya la vieron. Por la redacción de El Mahoma la vimos entre diez y quince veces y a lo mejor nos quedamos cortos. Más allá de los méritos de la película, hay un resorte afectivo que la vuelve un clásico de visionado anual. Cada quien tendrá el suyo. Para estos últimos días, los cuales he pasado alejado de la urbe, me traje unas cuantas de esas que vi varias veces. Esas que no molesta verlas varias veces más. Conocemos los dialogos de memoria y hasta esperamos ansiosos una determinada escena. No llevo una cuenta pero aquì dejo una lista (a ser ampliada en sus comments) de esos extraños ejemplares sobre los que he vuelto sin culpa una y otra vez.

Donde esta el piloto, Naranja Mecanica, Pulp Fiction, Cinema Paradiso, Cuando Harry conoció a Sally, El dormilón, Doce del patíbulo, La pandilla salvaje, The Full Monty, Yellow Submarine, Taxi Driver, La vida de Brian entre otras...no se que carajo tendrán pero más vale tenerlas a mano.

Como cierre, acá va el trailer de "Los doce...". Tanto hablar de ella ya me vinieron ganas de verla de nuevo, mirá vos.




21.03.2008 21:39 / El legado de Mahoma




 

 

 

 

El problema de no hablar y dejar que hablen. Lo prefiero así pero parece que muchos no lo entendiesen. Me divierte leer reseñas sobre lo parco que es Dylan en escena. Concluyo que cuando se apela a destacar ese aspecto en una crónica es, o bien porque no hay mucho para decir, o porque no estamos acostumbrados a un visitante que es él mismo en todas partes. Y no, no se va a poner la camiseta de Uruguay ni el percusionista va a hacer una clave de candombe para que los apostadores VIP lo intenten acompañar con palmas, lastimosamente. Roberto, me gusta cuando callas. Ahora bien ¿cuando callas?

Un tipo que produce y conduce un espacio radial sobre la historia de la música folk ¿no habla? El tipo que relata su propia obra y sus vivencias en un extenso -y notable- documental llamado "No Direction Home" (lo dirigió Scorsese, se consigue videoclubes) ¿es un enigma? Literatura Dylaniana hay de sobra pero un libro copa la parada: sus "Crónicas" en las que según algunos el mito baja al llano y según otros se sigue alimentando a la leyenda viviente. Lo llaman "poeta" pero Dylan es cronista. La gente se crispa cundo lo escucha frasear cambiando la métrica de sus versiones originales o cuando carraspea los primeros versos de "Lay Lady Lay". Pocos recuerdan que en ese tema (incluido originalmente en "Nashville Skyline") Dylan modificó su timbre habitual volviendo casi irreconocible su forma habitual de emisión. Dicen que no canta bien ¿por qué demonios hay, entonces, toda una escuela de cantantes que lo imitan? De Tom Petty a Mark Knopfler, de Keith Richards a Dino...quien incorpora a Dylan suele tomar algo de él.

Otros le endilgan que modifica los arreglos de sus canciones tornándolas irreconocibles. De las que tocó el jueves 20/3 en el Conrad quizá lo menos reconocible (irreconocible no hubo nada) fue el arreglo para banda de un tema absolutamente despojado y acústico como "A Hard Rain's A-Gonna Fall". Los cambios en compases o la modificación de la armonía ("Like A Rolling Stone" fue el ejemplo más notorio) no hacen irreconocible ninguno de sus temas. Se dice mucho sobre Dylan. Dylan en cambio parece no decir nada pero, en realidad, borra de un plumazo todo cuanto se dice de él.  

No quiero reseñar el recital como un evento más. No lo fue para mi. No hubo mucho lugar para adjetivos a la salida. Entre el rato en el que acusé felizmente el golpe y los saludos a amigos, colegas y amigos colegas que había en la vuelta, apenas pude decir una frase ante un conocido que me abordó con un "definimelo en pocas palabras". Lo único que se me ocurrió decir en ese momento fue "es de verdad". Entretanto mi amigo Marcelo Jelen le preguntaba a todos si ese que habíamos visto era, efectivamente, Dylan. Todavía no lo se, no se quien es Dylan. Pero sea lo que sea...es de verdad

Lo que dijo Dylan en el Conrad: 

1. Cat's On The Well 2. Lay Lady Lay 3. Watching The River Flow 4. Love Sick
5. Thunder On A Mountain 6. A Hard Rain's A-Gonna Fall 7. High Water (For Charley Patton) 8. Girl From The North Country 9. Spirit On The Water 10. Rollin' And Tumblin'
11. Highway 61 Revisited 12. When The Deal Goes Down 13. Summer Days
14. Like A Rolling Stone + 15. Rainy Day Women #12 & 35 (presentación de la banda) 16. All Along The Watchtower

Por último, Dylan se rie. Ayer, mientras la caterva se acercaba progresivamente a las primeras filas, agitando y coreando los últimos temas, Roberto miró a sus músicos con sonrisa cómplice mientras movía la patita arqueado sobre ese teclado que emulaba el sonido del Farfisa (si es que no era un Farfisa original). El tomarse a Dylan para la joda tiene grandes exponentes. Escuchar, por ejemplo, "Flakes" de Zappa o ver este genial video del cultor de la canción en clave parodia, "Weird Al" Yankovic, que imita el 'clip' original de "Subterranean Homesick Blues" que abre la película "Don't Look Back" de Pennebaker y en el que Dylan sostiene carteles con fragmentos de la letra. Yankovic construye una letra tan enigmática como la que parodia...¡toda escrita en palíndromos!




13.03.2008 15:33 / El legado de Mahoma




Socios habituales y ocasionales de este club,

Solo por esta semana el club decide dar licencia a sus propósitos fundacionales para bajar a chapucear en el burbujeante hidromasaje de la literatura solemne. Todo gracias a un viaje en ómnibus. Un Volvo en tonos azul y blanco con asientos grises, por más datos.

Viaje éste que detesté durante todo su trayecto tanto como todos los que realicé casi a diario durante trece años. En resumen: el lunes me tomé el 21. No por placer como quizá lo haga alguno de ustedes sino para hacer -prácticamente completo- su recorrido Ciudad Vieja-Portones con el fin de llegar al Estadio Charrúa a ver a Andrés Calamaro. Hacía por lo menos dos años -quizá un poco más- que no hacía el trayecto el cual conozco de ojos cerrados (literalmente: llegué a volver dormido y algo adobado varias madrugadas y jamás me pasaba de parada al bajarme). Volví a ver fachadas y comercios que reconocí de inmediato, con cierta alegría durante los primeros veinte minutos en los que parecía un niño que viaja en el transporte colectivo urbano por vez primera y todo le llama la atención. Casi media hora después el ómnibus paraba en el lugar en el que pasé casi toda mi adolescencia: la zona cooperativista de Alberto Zum Felde (casi Pitágoras, concretamente). Me bajé ahí a propósito y caminé unas cuadras hasta el Parque Rivera (o Durandeau) para llegar al Charrúa, el que no pisaba desde un Wanderers-Villa Española en el 96' cuando no me quedó otra que acompañar a mi bohemio hermano (entonces menor de edad y hasta ahora incluso menor que yo). Durante esa caminata cayó la primera de un montón de fichas que se fueron amontonando los días siguientes. Comencé a repasar casi en simultáneo cómo llegué a ese barrio, por qué odiaba tanto el interminable viaje en bondi y como la música, lisa y llanamente, me salvó. 

Si sonó demagógica o digna de una estampita la última oración, no fue la intención. Simplemente fue lo que sentí en ese momento y sobre lo que reflexioné estos días. A los 14 años me tocó una mala, una zafra jodida por todas las vías posibles, como a cualquiera. Fui a parar a aquel barrio tras la inesperada separación de mis viejos lo que me llevó a abandonar de muy mala gana el apartamento en Nuevo Malvín en el me crié. Si ambas situaciones se hacían sentir en el ánimo del día a día, el nuevo barrio representaba una opción lejana de todo lo que yo solía frecuentar, menos el liceo que quedaba a medio camino también de mi antiguo barrio. Para peor, no tenía teléfono ni miras de conseguirlo. En 1993 los trámites ante los entes no tenían la celeridad de ahora y en una de esas, mediando algún conocido, conseguías turno para que te instalaran el borne y más adelante el correspondiente aparato (en mi última mudanza pedir el teléfono me llevó aproximadamente unos veinte minutos y ya me pareció un abuso). Vivir en un lugar en el que te sentís incómodo, en una situación filial complicada y encima incomunicado en plena fase hormonal en la que querés levantar el tubo aunque sea para escuchar la voz del objetivo femenino de turno y cortar inmediatamente, parecía mucho para este pibe de 14 años. Toparme con la absurda, violenta e inexplicable muerte de uno de mis mejores amigos no hizo más que alejar las distancias, hacer más largos los viajes de ómnibus y desear no llegar nunca a  mi nueva casa. Comenzaron a hacerse habituales las visitas a una unidad terapéutica para adolescentes del Pedro Visca y un día apareció una receta que indicaba que había que remarla en base a pastillas. La contención hogareña era voluntariosa pero escasa, el ambiente ahí tampoco era el mejor. Mis recuerdos de la medicación no son los mejores, además. Días atrás hablé de esto con un buen amigo quien me lanzó un certero dardo en forma de pregunta: "¿Cuantos días durante ese año te levantaste queriendo no levantarte más?". No tuve que hacer mucha memoria: "casi todos". Y agregué esa frase que suena a eslógan barato en la que afirmo que a mi me salvó la música. 

Es que mi refugio diario pasaba por comprarme las Histo Rock en algun quiosco céntrico o juntar unos pesos para comprar algún disco o cassette. Ese año debo haber pasado horas buscando en todas las liquidaciones del Palacio un cassette bueno a precio de oferta en medio de toda la bazofia. Un día apareció Led Zeppelin II, otro día el Led Zeppelin Remasters (recopilando temas de los 4 primeros discos). Un día me dio para comprar en una pequeña disquería semi oculta en una galería, el M.U. The Best Of Jethro Tull en vinilo. Otro día, en una feria y bastante baqueteado me hice con el Who Made Who de AC/DC. Además estaba la radio y los cassettes prontos para largar la pausa del grabador esperando que llegase algún tema digno de ser registrado. Estaba también la tele y Carbone pasando clips eran un aliciente para un adolescente que no estaba en edad de salir de noche. Bah, tampoco tenía ganas de eso en realidad. Estuve meses sin ir a cumpleaños y pasó tiempo antes que mi roperesca figura pisara un partido de futbol. Mi banda de ese momento era AC/DC. Hasta entonces tenía High Voltage grabado y un vinilo de Back In Black. Un día di con alguien en el liceo cuyo hermano era fanático y estaba dispuesto a grabarme todo lo que tuviese. Recuerdo haberle pasado por arriba a cuanto cassette había en casa con tal fin (esa de cubrir con cinta adhesiva el hueco que dejaban los topes rotos para que no se borrase la cinta...¿quien no la hizo?).

También estaban los amigos. A muchos nos unía (lo hace aún) la luctuosa situación vivida y por eso nos poníamos el hombro. Iba también a AEBU y allí, con Nicolás, mi socio de todas las horas, comenzamos a escribir delirios para representar en campamentos y otros eventos. Eso ayudaba como ayudaba también que mi amiga-hermana Andrea se convirtiese en compañera ideal para viajar en el 21. Como toda zafra por jodida que sea, un día empezó lentamente a irse. Se fueron las pastillas, volvió la guitarra, formamos una banda con mis amigos Andrés, Pablo y Santiago (hoy guitarrista de Once Tiros) y con la banda volvieron los bailes nocturnos. Con los mismos bailes llegó -y se fue-la novia, cumplí 15 y un buen día (8 meses despues de haber iniciado el trámite) pusieron el puto teléfono. Si quedó AC/DC junto a los cassettes grabados de la radio, las Histo Rock, el vinilo de Jethro, los VHS con clips, los pósters y alterné en el equipo titular de 3º 2 del Liceo 31 con mi fabiancesaresca presencia.

El pasado martes a la noche y tras hablar -como les contaba- con mi amigo, decidí hacer un regalo. Hace meses que mi contacto con la música era exclusivamente digital, lo cual es práctico pero sin gracia. No tenía compactera ni equipo de audio y cuanto disco me llegaba pasaba necesariamente por la computadora para ser convertido a archivo de música y cargado en un reproductor de Mp3. Tampoco tenía como escuchar los vinilos que ocupan dos cajas de mi apartamento céntrico (o sea, me fui al otro destino del 21) Muchos de esos simples y Lp's son heredados de mi viejo y encontrados azarosamente por mi de niño. (Cuando vi la escena de Almost Famous de Cameron Crowe en la que el pibe encuentra el baúl de discos de su hermana,  desplegué todo el llorámen posible).  

Decidí entonces mimar un poco al pibe de 14 años que pasó una mala y siguió. Le regalé lo que ustedes pueden ver en la foto: una imitación de combinado antiguo con bandeja para vinilos, pasacassetes y lectora de Cd's. Lo primero que sonó fue Canción importada del disco Tontos Al Natural el que me compré en vinilo (jamás fue reeditado en Cd, forma parte del catálogo de Orfeo adquirido por EMI) pensando que algun dia tendría cómo escucharlo. La foto la tomé cuando sonaba Just A Song Before I Go de Crosby, Stills & Nash. Desde hace días en casa, la música suena a fritura y hasta desempolvé algún viejo cassette. Y volví atrás para recordarle a ese pibe de 14 años que, de alguna manera, le estoy agradecido. A fin de cuentas, y aunque lo odie, todo empezó en el 21.

Así fue como un día Alfonso Carbone comenzó aquel sábado a las 23 su "Video Clips" anticipando el nuevo video de AC/DC. John Mc.Tiernan dirigía El último gran héroe protagonizada por el actual gobernador de California para cuya banda sonora AC/DC había compuesto Big Gun.  Aún con las bondades del DVD o los buenos esfuerzos de YouTube, para ver este video no hay como ese VHS que se perdió en alguna otra mudanza, más deseada posiblemente que aquella de 1993.




06.03.2008 14:06 / El legado de Mahoma




Días atrás, leyendo algunos de sus comments, nos preguntamos en el club si nos sentíamos capaces de escribir sobre Frank Zappa. Sabemos que es meterse en camisa de once varas (en caso de que tal prenda exista) tratar de describir una obra tan brillante y compleja a la vez en tanto inabarcable en un miserable post. No es que sea más sencillo escribir sobre este otro personaje, amigo de juventud y compañero de ruta de Zappa, pero la idea de rescatarlo y -para muchos- darlo a conocer nos lanzó al reto. Con ustedes (y pocas veces dicho con tanta justicia)está el único e inigualable Don Van Vliet: para los amigos, CAPTAIN BEEFHEART.

Artista del que más vale rastrear su pasado ya que de su presente poco y nada se sabe. Retirado de la escena musical desde 1982 se pudo constatar que se retiró para dedicarse a pintar. Sea por su pasado musical o por sus méritos como plástico, se ha cotizado muy bien.  También dicen que en materia salud hace años que está en la hoja, afectado por esclerosis multiple y confinado a silla de ruedas. Su entorno más cercano lo ha desmentido categóricamente. Su banda de siempre, The Magic Band, se ha re juntado con su anuencia en 2006 y actualmente debe estar de gira. Lo cierto es que hace veinticinco años que el tipo no da pistas de su paradero y sus biógrafos de confianza evitan mencionar qué ha sido de su vida.

...continuará

Mientras seguimos buscando y desclasificando toda la info que tenemos sobre este particular personaje contarles que las cámaras de El Mahoma Social Club se hicieron presentes en este evento donde CaptaIn Beefheart And His Magic Band nos regalan esta bonita página titulada "Electricity". El tema -de su primer disco, "Safe As Milk"- es en esta oportunidad tocado en Cannes y en el transcurso del año 1968. Aún así, nuestro equipo de exteriores dijo presente




29.02.2008 14:25 / El legado de Mahoma




Lo habrán oído, leído y hasta razonado cientos de veces : "Aaah, si che: el humor es cosa seria". Ajá. La ortodoncia también, supongo, pero nadie le hace demasiada alharaca. Para muestra de "seriedad humorística" va otro ejemplo. Un clásico actual (a todos se nos habrá escapado alguna que otra vez con mayor o menor convicción) que se ha vuelto un latiguillo en la crítica pseudoespecializada en nuestro medio: tal obra/programa de radio o TV/espectáculo carnavalesco/muestra de ballet acuático es una notoria pieza de "humor inteligente". Nos toca de cerca: recientemente hemos leído alguna reseña sobre el espectáculo en el que participa el redactor de este Club virtual en formato blog y en más de una se repite ese adjetivo aplicado al humor. Creedme mahometanos: jamás nos propusimos hacer tal cosa y supongo que a los cultores de la llamada inteligencia aplicada al humor, tampoco. 

 "Inteligencia militar" es una contradicción de términos - Groucho Marx 

La definición académica de "Inteligencia" dice poco:  1. f. Capacidad de entender o comprender. Si, está bien: una definición entendible e incluso comprensible. Puedo entender (y porque no comprender, ya que estamos) perfectamente porque a Laura se le ve la tanga, no obstante este estribillo de la reconocida agrupación neo barroca "Damas Gratis" jamás será considerado "inteligente". Suponemos que cuando se habla de inteligencia y humor se trata de una valoración subjetiva que reconoce la elaboración de los mecanismos para crear la situación humorística y el no uso -o abuso- de lugares comunes del género comedia. Ajá, otra vez. En tal caso, nos parece que el mecanismo que emplea Larry para esquivar el piquete de ojos de Moe y que la agresión de éste se estrelle contra la jeta de Curly es inteligente, incluso elaborado (y entendible y comprensible). Pero Los Tres Chiflados tampoco son considerados inteligentes (Menos mal). Este desmesurado prólogo, como ya advirtieron (que inteligentes son...), busca desmitificar casi por completo el rótulo al que ya nos hemos referido. Como no creemos en eso, tampoco en lo contrario: el humor "idiota" o similar. No es que Mi vecino el asesino 2 sea una película estúpida: no me hizo reir, no me divierte. Punto. Capaz que a muchos si (a los productores que se deben haber forrado, seguro) pero no es nuestro caso.  Desde acá adherimos al pensamiento de un humorista intelig...ejem, que nos divierte y sorprende con cada una de sus apariciones. Al decir de la M24: citamos a Alfredo Casero.

Desordenar el banco de datos 

En una entrevista que Casero brindó a la entonces recién aparecida versión argentina de "Los Inrockuptibles" (año 1997, por ahí) se le pregunta sobre qué es o cómo funciona la risa. Casero lo definía como un acto fisiológico, como cagar o coger. Uno no razona su risa. Aparece como impulso, es invasiva. Algo que se mete como un virus en el banco de datos de tu cabeza y te lo desordena, te cambia de lugar las cosas. Palabras más o menos, eso dijo. Podemos hacer salvedades sobre si la risa es excluyente cuando hablamos de humor. Si así fuera, una película como "La vida acuática de Steve Zissou" de Wes Anderson no competiría ya que dificilmente vean en ella a un personaje riendo o procurando hacer que alguien ría y, sin embargo, acá en el club la encontramos muy divertida. Seguro hay cosas por las que muchos ríen y usted no entiende de o por qué (deje su ejemplo más notorio en los comments, que para eso están). También le ocurrirá lo opuesto: lo que le hace gracia a usted y a pocos más (o a ninguno). Va el nuestro: cada vez que he visto "Carne"(1968) de Armando Bo  protagonizada por su esposa y actriz fetiche, Isabel (de pie) "Coca" Sarli (a quien filmaba siendo manoseada por su hijo e hijastro de ésta, Victor Bo) me desternillo de la risa con uno de sus momentos. No, no es el consabido "¿qué pretende?" ni la vez que le dice a "Minguito" Altavista: "usted es un buen hombre". No, señor. Es la escena en la que uno de los laburantes del frigorífico pone voz y porte de macho cabrío antes de subir al camión a violar a la infortunada. Llegada la ocasión aparece el más lógico de los recursos posibles: el laburante era algo más delicado de lo que se promocionaba, envidiaba la posición privilegiada de Isabel y deseaba estar en sus zapatos, particularmente en los de plataforma. Es ahí cuando el personaje (que en los créditos finales figura simplemente como "Homosexual") encarnado por Vicente Rubino lanza la frase que lo lanzó a la inmortalidad: "Todos toman naranjada y el naranjo, nada". No me interesa averiguar si es absurdo, genial, las dos cosas, o ninguna. Me cago de risa con eso y punto. 

Ahora si, apaguen las luces que empieza...

The Kentucky Fried Movie fue la primera película libretada por el trío compuesto por los hermanos David y Jerry Zuker junto a Jim Abrahams. Luego de ésta (poco conocida por estos lares, por algo la trajimos) si les llegaría la fama con "Donde está el piloto?" (de ahí en más ellos alternaban en la dirección además de la parte autoral), "Top Secret!" , "La pistola desnuda"  y Hot Shots! -acá conocida como "Loca academia de pilotos" (????)- cuya secuela, llamada originalmente, "Hot Shots! Part Deux" es una de las películas que más nos ha hecho y nos hace reir en el Club (gran momento:Charlie Sheen emulando a Rambo y matando a destajo mientras el conteo de muertos simulaba un video juego y le otorgaba puntos: "más sangriento que Robocop"). The Kentucky Fried Movie no tiene trama alguna: es una sucesión de sketches que se unen cual zapping televisivo en el que se parodian diferentes géneros y formatos. Informativos, películas de artes marciales, cortometrajes educativos, trailers, móviles en exteriores de un programa cualquiera y cientos de publicidades. No tiene actores conocidos (salvo por un par de cameos, Donald Sutherland realiza uno de ellos) y fue interpretada por comediantes provenientes de dos elencos teatrales: The Groundling y The Second City. La película es absolutamente imperfecta: va desde la situación más graciosa a otras cuyos recursos han caducado con el paso de los años (aunque varios comieron de aquí, eso seguro). Tiene como momentos más salientes la parodia a "Operación dragón" (y a las películas de Bruce Lee en general) llamada "Por un puñado de Yens" en la que el héroe karateca entrena a sus discípulos moviendo las piernas como Rocky y dándoles consejos de coreógrafo ("ahora con más feeling" - le pide a uno) o la aparición de Rex Kramer, un personaje que desafía el peligro. No saltando con su moto sobre cientos de autos incendiados sino yendo a un barrio bajo y metiéndose en medio de una pandilla de afroamericanos al grito de "Niggers!!!!!". La película es fácilmente conseguible (el Utorrent la bajó a gran velocidad gracias a sus múltiples fuentes) con cualquier programa de descarga (prueben con los Torrents, Azureus los baja como tejo también y la mula...bueno, rara vez nos deja tirados). Aprovechen que hasta el lunes dieron lluvia.

Las situaciones son muchas pero YouTube proporciona una de las mejores. Un corto de los denominados "anuncios de servicio público" en las que se habla de las bondades del óxido de zinc y como éste está presente en nuestra vida cotidiana. Una de las tantas perlas de "The Kentucky Fried Movie", una película que afortunadamente es muy poco seria y nada inteligente.




21.02.2008 15:13 / El legado de Mahoma




 Esta vez nuestro club no arremete con ningún ignoto artista poco difundido. No, no traemos esta semana a cualquier baladista chipriota convertido al neo-hardcore que encontramos on-line. O a una banda taiwanesa de garage que mereció mejor suerte en los 60' y que está matando en la blogósfera. A veces nos ponemos blanditos y algún pedido de nuestros socios lectores nos permite hacer un paréntesis en nuestra causa. Cito textual, entonces, a Roberto: "estimado ¿para cuando un artículo sobre la banda más grande de la historia? por si no se da cuenta me refiero a Jethro Tull" - nos escribió hará un mes atrás y bien...acá está. Disentiremos de por vida sobre lo de la "banda más grande de la historia", sitial de privilegio que ocupan desde siempre los Carpenters pero bueno, quien le quita los méritos a semejante banda de la que nos hemos hecho adictos. "Eso si" -le respondimos contundentes a Roberto- "si cedemos será con uno de sus discos menos conocidos, menos citados, subvaluados, no tan recordados. Lo que sería un "Between The Buttons" para los Stones, un "Incesticide" para Nirvana o un "Si quieres saber quien soy" para Alejandro Lerner". Sea porque éste quedó detrás de la etapa conceptual de Jethro (tras "Thick As A Brick" del 72' y "A Passion Play" del 73') o porque para 1976 había demasiados géneros y movimientos incipientes como para prestarle real atención a los progresivos, "Too Old To Rock 'N' Roll:Too Young To Die" quedó algo tapado en la discografía de Jethro y por eso El Mahoma Social Club lo trae de vuelta.

Lo primero a destacar es el arte de tapa y el comic que inlcuía el LP original, que incluye también su edición en CD y es descargable en cualquier programa que localice  el disco (el buen Emule nunca falla en ese sentido). Por tanto, la mirada al "rocker" como personajes es obviamente caricaturesca en tanto amable y algo nostálgica. En cuanto a música y en tren de evocar rollos pasados tienen  "From A Dead Beat To An Old Greaser" cerrando lo que era originalmente el Lado A. De paso, es otra monumental balada la que cierra el disco: gran y semi desconocida canción, "The Chequered Flag (Dead Or Alive)", muchísimo más orquestada que cualquier otra balada de JT. El primer verso del tema que da título al disco se impone como leit motiv desde el inicio del disco con "Quizz Kid". A ésta le sigue "Crazed Institution", de letra irónica y con un estribillo casi tan formidable como el puente que le precede. Cabe el paréntesis (y sino cabe, bue, mala suerte) en recordar que el sonido más típico de JT, el inequívoco, el sello sonoro, se terminó de consolidar por aquella época: desde "Thick As A Brick" estaban además de Ian Anderson en voz, flauta y guitarra su socio de siempre Martin Barre (guitarra) el pintor Jefrrey Hammond-Hammond (para muchos el mejor bajista que tuvo la banda, me incluyo. Muchos preferirán a Glenn Cornick), Barriemore Barlow (batería. Me quedo con el anterior, Clive Bunker) y el otrora invitado para ese entonces titular indiscutido John Evan (teclado). Hay dos blues acústicos: uno, mistura de bluegrass y música celta llamado "Salamander" y otro definitivamente sureño con muy poco de campiña irlandesa: "Bad-eyed And Loveless", pequeña joyita de menos de dos minutos. Y claro, está la épica, maravillosa balada (devenida ligero rock n' roll en su penúltimo estribillo) que da nombre al disco. Las cuerdas, los vientos, el gran finale y una declaración de principios (aunque está contada y cantada en tercera persona): ahí estaba una banda consagrada buscando su lugar entre glam, punk, el advenimiento del disco y un panorama "de rock" (Capusotto dixit) cada vez más heterogéneo. Como banda tenían nueve años de vida en ese entonces y quizá no avisorasen que nadie parece ser demasiado viejo para el rock. Pero se entiende: sus referentes de entonces ya estaban prácticamente todos pasados a retiro, muchos de sus colegas fallecidos y considerados "too young to die". Cómo imaginarse, por ejemplo, que 32 años después Jethro mismo siguiese en carrera, que el abuelo Jagger aún salte, que Mc.Cartney aún tenga casi intacto su potencia y su registro, que los Kinks quieren volver y que Hojas toque cada dos por tres en La Pasiva del Entrevero. 

Para no cerrar con esta solemnidad y esas ganas de gritar "viva Jethro, carajo", es digo que mi favorita del disco siempre fue la -también escondida- "Pied Piper" la cual yo jamás dudaría en incluir si de mi dependiese un "Grandes éxitos" de Jethro Tull. 

Sobre cómo descargar este disco, en fin...casi tan fácil como quitarle un dulce a un niño salvo que el niño sea hijo de Paco Casal o algo así.  

No obstante ello nuestra ya añeja sociedad con el sitio Megaupload permite que, si ustedes pasan por esta dirección y al llegar ingresan un código de tres letras, pueden hacerse con tres temas de este disco. 

Pied Piper  http://www.megaupload.com/?d=JRIS1CDM
Crazed Institution  http://www.megaupload.com/?d=D7D7VK8Y
Bad-Eyed And Loveless   http://www.megaupload.com/?d=HME8JWNI

Entre tanto, acá está un clip con el tema que da título al disco. El tema si es un clásico del repertorio de JT pero vamos a no erradicarlo por eso. Es una gran canción y el video muestra como pocos el costado histriónico no solo de Anderson sino de toda la banda. Este video es posterior al disco ya que está Dave Pegg en bajo y Eddie Jobson en teclado y violín (ambos entraron años después a la banda). Jóvenes y viejos, al ataque.

 

 




14.02.2008 11:35 / El legado de Mahoma




EL TAL KENNETH ANGER: Una mezcla entre Jean Cocteau y Jorge Rial

Anger nació en Hollywood en 1927. Hoy, a sus casi 81, sigue viviendo allí cuando no se va a dar charlas por el mundo en calidad de cineasta de vanguardia o de culto. El tipo reniega de todos esos motes: odia que digan que es un artista del under o que es avant garde. "Si soy algo, soy independiente" - dijo una vez en declaraciones a El Gráfico en un número que salió mal impreso y se coló este testimonio entre las declaraciones del 9 de Banfield. Cuando niño a Kenneth ya le daba por presentarse a audiciones. Fue niño actor (brevemente, ya que la niñez misma dura más bien poco: actuó en la primera versión de "Sueño de una noche de verano", año 1935. Su papel era breve, también) y gustaba de tomar la cámara de 16 mm de la familia Anger únicamente reservada para fiestas de cumpleaños y ágapes ocasionales. Un día, a los 17 años, tuvo un sueño bien extraño y quiso filmarlo. En él Kenneth coqueteaba a un marinero con serias intenciones de levante cuando aparece un grupo de marinos cantores y le propina una buena tunda no sin antes zarandearlo bastante de forma entre violenta y erótica. Lo filmó en su casa, aprovechando que sus padres viajaron un fin de semana para ir a un funeral. Su película rotó por los primeros circuitos de cine experimental y su existencia llegó a oídos de Jean Cocteau quien lo invitó a Francia a codearse con los undergrounderos y los avantgardelianos. Se reunió bastante con la barra de la nueva ola francesa cuando ésta estaba despuntando. Entretanto y para poder financiar sus proyectos KA comenzó a escribir "Hollywood Babylon" un primer libro de chismes e historias escandalosas sobre las estrellas de la meca del cine. El libro se vendió como flan caliente y así comenzó a llegar la guita para financiar futuros proyectos (Hollywood Babylon tendría un Tomo 2 y Anger asegura tener el 3 pronto para ser editado). De regreso a Estados Unidos, Anger logra en un cortometraje de 29 minutos y filmado -como siempre - en 16 mm una obra fascinante e influyente para cineastas experimentales por fuera del mainstream o dentro de él. "Puede haber Anger sin Warhol, pero difícilmente Warhol sin Anger" - dijo una vez Mecánica Popular en su número sobre el nuevo motor de tractores John Deere, pero esta vez bien impreso (¿qué? ¿no puede haber granjeros underground?). El elegido de esta semana es, bueno, el que retratamos a continuación.

SCORPIO RISING 

En 1963 Kenneth Anger se vincula a una pandilla de motociclistas (posiblemente de todas las formas imaginables). Los filma arreglando sus motos, probándose sus camperas con tachas, conversando sobre si es mejor el sistema colegiado o la división entre poderes, si debía jugar Sasía de centreforward o de entreala...en fin, la diaria de estos muchachos. El tal "Scorpio" (un tal Bruce Byron) es el líder de la majuga pero a pesar de ser el protagonista -o al menos inspirador del título del film- la cámara no sigue sus movimientos a rajatabla.  Anger también retrata los símbolos acumulados en cuartos y talleres como lo que son para sus protagonistas: objetos pop y poco más. Los saltos abruptos en el montaje van desde los pósters de James Dean o Marlon Brando a cruces svásticas, calaveras y revistas de historietas. De semejante buseca de íconos no pueden salir grandes simbolismos ni mensajes cifrados. Culto a la muerte...psé. Ponele que psé. Para la redacción de El Mahoma Social Club todo aquel que se sube a un birodado para picar a cientos de kilómetros por hora en la ruta le está tirando besos a la parca por el camino. El homoerotismo que retrata Anger es parte de su pasión y es una característica constante en su filmografía. Fornidos motociclistas engrasando sus fetiches, torsos por doquier y una dosis de sadomasoquismo inédita para la época. Por ahí está otra de las referencias-afinidades del autor: la obra del escritor ocultista Alistair Crowley (va pregunta para el colega M.D. de Aquiescencias ¿Está bien dicho "escritor ocultista"? Usted maneja el tema mejor que nosotros). Donde -seguramente para los críticos y espectadores seguidores de la moral, las buenas costumbres y el no apoyar los codos en la mesa- está el conflicto es en el paralelismo trazado desde el montaje entre esta pandilla de motroloqueros y Jesucristo seguido por los apóstoles. Cuenta el propio Anger en una entrevista (que puede verse en YouTube) que un día estaba en su apartamento editando "Scorpio..." cuando llegó un envío postal trayendo una lata que contenía una película hecha para las "sunday schools" (catequesis, bah) llamada "El último viaje de Cristo". Lo curioso es que el envío no iba dirigido a él sino a otra persona que vivía a algunas calles de distancia. Anger tomó esto como una revelación y -en el film- Scorpio y Cristo vienen a ser más o menos lo mismo. Todo al ritmo de "He's A Rebel" de The Crystals (una de las tantas bandas soul de chicas producidas por Phil Spector). Conforme pasan los minutos el montaje se pone más agresivo y sería inútil revelar qué pasa en los últimos tres minutos cuando ustedes mismos pueden apreciarlo, o bien porque bajar la película desde Emule u otros programas es bien fácil y hasta rápido, o bien porque se los muestra el video que cierra esta entrega.

SCORPIO LLEGA A URUGUAY

Con el título local "ESCORPIO ASCIENDE", el corto se proyectó por primera vez  en 1971 en el Palacio Salvo. El cine  (todo esto según el notable sitio Cinestrenos con datos recopilados por Osvaldo Saratsola) quedaba Plaza Independencia 846, en el subsuelo (entre Florida y 18) y funcionó entre 1971 y 1974. Luego se llamó "Cine Arte del Salvo". Con una capacidad de 200 butacas fue utilizada por Cinemateca Uruguaya y Cine-Arte del SODRE. ¿Algún memorioso recuerda haber pasado por ahí? Me pregunto cómo pudo haber reaccionado crítica y público ante la exhibición de este asunto. O cuanta gente fue a la función y cuanta se levantó antes de que terminaran los 29 minutos de metraje. ¿Cómo habrá llegado una lata de esta película a Montevideo siete años después de filmada y exhibida? Y la última ¿Para qué hago tantas preguntas tan complicadas de responder?
 

LOS QUE TOMARON NOTA

Scorsese asume que gracias a esta película optó por usar música pop de la época en vez de "partitura original especialmente compuesta por...". Es que "Scorpio Rising" nos pasea junto a sus personajes por verdadero catálogo de éxitos de principios de los 60': Ricky Nelson, The Crystals, The Angels, Surfaris, Elvis Presley, Ray Charles y Bobby Vinton entre otros. De éste último es la clásica balada doo-wop "Blue Velvet", obvia referencia para Lynch que usó la canción que inspiró su clásico del mismo nombre de 1986. Lynch sacó otros piques de Anger: el de filmar los sueños y utilizar imágenes superpuestas, además de esos rápidos flashes de neto corte onírico. Las tomas de oscuras carreteras apenas iluminadas por los faroles de los rodados de Scorpio bien podrían recordarnos los créditos iniciales de "Lost Highway" (1997). Por otro lado, si hablamos de un tipo que hizo de la independencia una forma de laburo, Gus Van Sant y muchos otros le deben la inspiración. Salud Anger, Marty, David, Gus y un saludo a Roy Scheider que se nos fue hace poco. Y si Roy: te largan al agua sin preguntarte si querés entrar. Como si fuera poco ¡ja! de oficial de prefectura...toda la vida cazando tiburones. Y si en una de esas salís bueno, te llaman para hacer la segunda parte y te cagan la carrera, Roy. Ah, y te cobran penal.




07.02.2008 18:51 / El legado de Mahoma




El elegido de EL MAHOMA SOCIAL CLUB de esta semana es un indispensable que lleva años alojado en nuestra estantería virtual de discos no exclusivamente virtuales. Fueron discos como estos los que nos llevaron a pensar, allá por 2001: "un día voy a tener computadora con acceso a internet, un disco duro y memoria decente y voy a escribir un blog para el portal Montevideo.Comm donde pueda recomendar discos como éste". Si, así de exacto. También en esa época cayó otra ficha: ¿cómo jamás había escuchado de este fenómeno y si había curtido varias decenas de veces "A la la la la long" por Inner Circle, infame tema de "Verano del 93"? El que hoy estemos comentando este disco se lo debemos a un periodista español, Juan Vitoria y a mi primo Pablo quien hace años reside en la tierra de crianza de AC/DC, de nacimiento de los Bee Gees, Nick Cave,  Nicole Kidman, Paul Hogan y su Cocodrilo Dundee, Yahoo Serious y su "Jóven Einstein" y, faltaba más, del gran PAUL KELLY.

Juan Vitoria escribió un libro imprescindible para melómanos y estudiosos de la historia del rock llamado "Los 100 mejores discos del Rock". Leído así, el título parece referir a un libro más de listas donde se enumeran discos. Ni a palos. Vitoria no hace ranking con ellos. Los analiza, desmenuza, recomienda fervorosamente pero por cada disco hay una descripción de época y un par de breves recomendados más: algún otro disco del artista en cuestión y otro de distinto artista pero en similares coordenadas al referido. Vitoria es periodista, DJ y acérrimo coleccionista de Lp's y su libro, editado en 1996, repasa ediciones desde 1955 hasta 1989. Si mal no recuerdo, "Doolittle" de Pixies era el más nuevo de la lista. (P.D.: La última vez que vi el libro a la venta fue en Tristán Narvaja. Otrora pululaba en una papelería y librería con nombre de insecto. No, no es librería "La Langosta" de Ecilda Paullier, en caso de que exista) Para la última página del libro, Vitoria se reservaba una sorpresa: "Gossip", de un tal Paul Kelly y su banda The Coloured Girls.

El autor no escatimaba en elogios: "A Kelly le hubiese venido bien juntarse con Lennon, Dylan, Lou Reed, Bowie o Neil Young...es tan grande como ellos aunque venga con años de retraso". Caramba, semejante párrafo sugería o bien que este periodista ibérico le debía plata a Kelly o que lo admiraba profundamente (bueno, uno suele admirar mucho a todo aquel que nos preste plata). A pesar de lo grandilocuente del juicio, éste no sonaba demagógico. La curiosidad pudo más y el disco llegó una mañana vía correo desde Sidney. A partir de ahí, el paso que muchos supimos dar: grabarlo inmediatamente a un cassette para tenerlo en el walkman y escucharlo camino del laburo, por ejemplo (N.de EMSC: Respecto del walkman les diré que puede que uno, románticamente, lo añore un poco. Ahora bien, el solo hecho de no tener que escuchar más los diabólicos sonidos que emitían los cassettes cuando las pilas del aparato se venían abajo y uno veía girar el carrete angustiosamente, hace que le agradezca a todos los dioses por la existencia del estéreo digital portátil)

Lo dije entonces y lo mantengo hoy: Vitoria no exageraba. Paul Kelly es un songwriter del carajo. Desde su aparición en 1981 mantiene un nivel en su producción que muchos consagrados envidiarían. Creo que de haberse juntado con todos los monstruos que Vitoria menciona se hubiera hincado a orarles ya a todos ellos les debe un poco (a Bowie no mucho, en realidad). Como rasgo dintintivo, la voz Kelly tiene un timbre nasal natural (no es uno de los tantos imitadores de Dylan aunque sea un claro referente) y es un intérprete enérgico pero distendido, que incluso suele agregar toques de humor a sus presentaciones. Aunque al oído de cualquiera sus composiciones suenen sencillas, el tipo es un melodista extraordinario (quizá por eso mismo) y este album es una prueba perfecta: no hay un sólo tema para descartar aquí. GOSSIP editado orginalmente como álbum doble es el cuarto disco de estudio de Kelly y el primero en ser acompañado por la banda THE COLOURED GIRLS como soporte (más adelante su banda -con cambios en su integración- se llamaría THE MESSENGERS y, actualmente, THE BOON COMPANIONS). Éste comienza con el hipnótico "Last Train To Heaven", un slow funk con armónica en clave blues y la voz de Kelly susurrando los primeros versos. La fusión de melodías folk con el rock no era nueva: ya había pasado por The Byrds antes que nadie, luego por Tom Petty y ni que hablar por Neil Young. En ese terreno PK se luce con "Leaps and Bounds" y "Before Too Long". Más oscuras son la tremenda "Before The Old Man Died" (la historia de un hijo harto de ser castigado por su padre)  y "Randwick Bells". Como baladista conmueve: "Somebody's Forgetting Somebody (Somebody's Letting Somebody Down)" es una de tantas muestras (en el post en el que sugerimos evocar grandes baladas uno voto cantado fue para "Summer Rain" de PK, incluida en su disco "Wanted Man" de 1994...de solo nombrarla ya me desarmo. Vaya el saludo homenaje a Ricardo Henry quien alguna vez me sugirió oir esa tonada en su histórica disquería-librería "Atlantis" un punto obligado durante mi adolescencia). El rock puro y duro está en "Down On My Speedway" y la notable "Darling It Hurts" (¡las veces que rebobinamos el cassette para repetir la escucha de este tema!). Por todo lo dicho y desde hace siete años ya, en el cuartel general de EL MAHOMA cada vez que queremos pasarla bien, tenemos este disco a mano.

Si después de este disco quedan prendados de PK y quieren conocer más, vayan tras SONGS FROM THE SOUTH (recopilación cuidada y bastante conseguible), UNDER THE SUN (1987, este tiene "Dumb Things" tema incluido en "Young Einstein"), COMEDY (1992), WANTED MAN (1994), DEEPER WATER (1995) o WAYS & MEANS (2004).

Ya mismo vamos con la formación titular de GOSSIP, de Paul Kelly & The Coloured Girls: 1 Last Train To Heaven 2 Leaps And Bounds 3 Before The Old Man Died 4 Down On My Speedway 5 White Train 6 Randwick Bells 7 Before Too Long 8 Adelaide 9 I Won't Be Torn Apart 10 Going About My Father's Business 11 Somebody's Forgetting Somebody (Somebody's Letting Somebody Down) 12 The Ballroom 13 Tighten Up 14 So Blue 15 The Execution 16 Incident On South Dowling 17 Maralinga (Rainy Land)  18 Darling It Hurts 19 Look So Fine, Feel So Low 20 Stories Of Me 21 Don't Harm The Messenger (esta es la versión más difundida pero hay otras en la vuelta, incluso el Lp doble original de 1986 difiere sensiblemente de esta edición)

En el Emule se encuentra al toque, en los Torrents menos pero algo se puede rastrear. Como pique extra digo que, así como se alguna vez muchos se levantaron a las 5 am para ver partidos por repechaje de eliminatorias, por lógicas razones es más factible descargar temas en la madrugada uruguaya ya que la mayoría de usuarios que tengan a Kelly para compartir son sus coterráneos. Si se desvelan o no le temen a la factura de UTE ("lo que no se va en internet se va en calefón igual, Mirtha" - suele decirle mi abuela a su amiga imaginaria) dejen de lado por un minuto los programas de Chat por televisión y vayan tras "Gossip"

El entusiasmo que desde hace años ha despertado este artista en la base de operaciones de EL MAHOMA SOCIAL CLUB nos ha puesto generosos. Acá van cuatro links para descargar los siguientes temas Mp3 incluidos "Gossip" (si, chiquilín/a, bajalos y cargalos en tu Mp3, Ipod, combinado Winco, grabador Hitachi o lo que fuere...unite a los pocos privilegiados que tengan a Paul Kelly en su reproductor stereo personal). Se esperan comentarios de los descargantes, si cabe el término. Sino cabe, también.

White Train
http://www.megaupload.com/?d=HKWJ435R

Look So Fine, Feel So Low
http://www.megaupload.com/?d=5BDAHAQO

Before The Old Man Died
http://www.megaupload.com/?d=1OLS9XU0

Darling It Hurts
http://www.megaupload.com/?d=X4LNEXX9

Paul Kelly no descansa señores. En 2007 editó "Stolen Apples" y está llevando a cabo la gira "A-Z" donde va recorriendo en órden alfabético 27 años de carrera (las versiones en vivo con las letras "A" Y "B" ya están disponibles para descargar en el site oficial de PK: www.paulkelly.com.au/A-Z ) Desde el último festival Live Earth, vaya como muestra esta versión de "Before Too Long" por Paul Kelly & His Boon Companions.




02.02.2008 04:00 / El legado de Mahoma




No sabemos qué año sería pero seguro que algunos tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. Tampoco sabemos por qué pero el tren, esa mañana, si se detuvo en el inhóspito pueblito de Black Rock. El primer visitante en cuatro años, según se cuentan unos a otros los pocos y parcos lugareños. Vestido sobriamente, hace su entrada poco triunfal y nada festejada un tal John Macreedy. Su sola -misteriosa- presencia y las escasas explicaciones que brinda ante cada consulta comienzan a generar una psicosis inmediata en el pueblo. Un completo extraño que encima desafía a la ley local. Que no es el sheriff, por cierto, que es un inútil con carné. Los que mandan son una barra de vecinos de la zona que han decidido hacer justicia por mano propia pasando por arriba de cualquier autoridad. Nadie quiere a Macreedy en el pueblo, algo se trae entre manos. Lo poco que trae es un encargo: el visitante peleó en la guerra (quedó manco en combate, lo delata su mano constantemente en el bolsillo del saco) junto a un soldado americano de orígen japonés que cae en combate. Macreedy se vio entonces en el compromiso de viajar hasta Black Rock para llevarle al padre de su compañero, las pertenencias de su hijo fallecido. Sin embargo, a nadie quiere brindar información sobre el granjero americano de orígen nipón y  Macreedy comienza a sospechar: los autodesignados detentores del poder en Black Rock ocultan algo. Tienen poder y, como dijimos, pasan por arriba de cualquier autoridad. No serán los pseudo activistas ecológicos de Gualeguaychú que deciden quienes cruzan el paso fronterizo y quienes no, ni tendrán la inlfuencia que tiene la iglesia católica uruguaya sobre algunas decisiones presidenciales pero...que mandan ellos, mandan ellos. Al menos hasta ese día, en que John Macreedy bajó del tren.

"Bad Day At Black Rock" (aquí se conoció como "Conspiración de silencio") es la elegida de EL MAHOMA SOCIAL CLUB esta semana y es, sin quizá, la película que más he recomendado en los últimos años cuando alguien quiere ver algo por lo menos brillante. No hubo quien, tras verla, no reconociera que estaba ante algo grande. ¿Por qué buscar en la red, descargar, bajar al soporte preferido y después disfrutar sin culpa de esta obra maestra? Aquí van algunas pistas.

1) Porque detrás de cámara está el siempre subvalorado John Sturges que -pese a que dirigió mucha bazofia, seamos justos- tiene en su haber algunas genialidades indiscutibles. A saber: El Gran Escape, Los Siete Magníficos, Duelo de Titanes, El último tren y -una favorita personal- su adaptación de El Viejo y el Mar. Sturges construye un relato de una tensión increíble con poco y nada. Apenas un par de exteriores prácticamente descampados (una estación de tren y gasolinera muy venidas a menos), un café, el pequeño hall de una posada donde reciben de poca gana al visitante y poco más. Dosifica la acción para momentos justos y cada encuadre de la cámara pareciera mostrar la visión de un vecino de Black Rock que simplemente ve todo y no se quiere involucrar aunque simpatice con la causa del misterioso visitante. Además, saca el mejor provecho de un elenco chico pero brutal.

2) Ese elenco brutal. En los secundarios está Robert Ryan como Smith, el mandamás de la cuadra. Tipo con algunas luces más respecto al resto del vecindario, empresario local próspero que portando un arma e intimidando a todo mundo se ha proclamado como la ley local. Si la actuación de Ryan es -como siempre- notable, no son menos Ernest  Borgnine y Lee Marvin como los dos laderos brutos de Smith, encargados de intentar sacar a Macreedy del medio. Está también el eterno secundario de los westerns de aquella época (dirigiese John Ford o Howard Hawks), Walter Brennan intentando -por lo bajo- ayudar a Macreedy. Y está él, la película es él. Cada vez que entra en cuadro pareciera que el resto automáticamente se opaca. La actuación de Spencer Tracy como John Macreedy es para hincarse a orar y repetir como un mantra "no somos dignos". Su composición de ese forastero -que se sabe solo pero que habilmente volverá a su favor el nerviosismo que causa su presencia- es soberbia: un jugador de otro partido, Spencer.

3) La combinación inédita hasta entonces entre elementos de policial negro con el western. No solo por la trama en clave suspenso y el escenario desértico, sino porque aquí -por ejemplo y no es menor- hay un muchachito bueno (muchachito en el caso de Tracy es un decir, ya pasaba cómodo los 50 cuando filmó "Bad day...") contra varios malos. El argumento podría situarse en cualquier ciudad pero cobra relevancia al tratarse de un lugar que se ha ido deteriorando hasta quedar en categoría de pueblo fantasma. Film Noire aunque vuele tierra seca, haya estaciones de tren vacías y algun sombrero tejano.

4) Porque está Spencer Tracy. Ah, perdón, ese ya lo dije.

5) También es inédita la denuncia sobre racismo que trae consigo la película. Tras el bombardeo a Pearl Harbour muchos americanos cuyos ojos estuvieran medianamente rasgados fueron vistos como enemigos. Macreedy sospecha que los hastiados pobladores de Black Rock posiblemente hayan querido vengar el bombardeo de la forma más cobarde. Sturges no hace política pero si le refriega al espectador sus propios prejuicios.

Para no deschavar más de la cuenta, jamás diremos si el personaje logra salir o no de Black Rock. Tan solo como pista decir que la película empieza de la misma forma en que culmina.

Para muestra, tuvimos suerte: YouTube proporcionó la escena exacta que estábamos buscando. Habrá transcurrido una hora de película cuando lleguemos a este momento. Uno de los pobladores (Borgnine) reta a pelear a Macreedy en el café. Éste está más solo que Fernando Alvez el día del 6 a 1 contra Dinamarca en el 86'. Su retador ofrece a atarse una mano para pelear en igualdad de condiciones. Lo único que falta para sacarse a ese viejo molesto de arriba es hostigarlo hasta que renuncie y -de salir vivo- vuelva a tomar el tren con el que llegó. Ilusos pobladores de Black Rock, no saben con quien se están metiendo. La escena es novedosa por otra razón, he aquí una primera utilización de artes marciales (sutil lo suyo, Sturges y libretistas) en el cine.




24.01.2008 10:49 / El legado de Mahoma




¡Feliz jueves para la juventud! El Mahoma Social Club regresa con una nueva entrega pero, previo a ello, celebramos junto a todo el colectivo mahometano dos hechos de escasa notoriedad. A saber:

(20/1) El pasado domingo vivimos un hecho insólito. Quienes siguen lo publicado semanalmente en este club virtual recordarán el post dedicado a (la estupenda y prácticamente desconocida banda argentina de garage rock) THE KNACKS. Así como alguna vez dimos con películas y discos ocultos y semi-olvidados, ésta vez ¡encontramos a los mismísimos Knacks! Por lo que vaya un abrazo a Charly y Robbie, vocalista y baterista respectivamente de la banda que -en este mismo blog, ver el último comment  de Charly en el post sobre MATERIAL ISSUE- deslizaron la idea de juntarse nuevamente. ¿Dónde firmamos? ¿Para cuando el sitio quesejunten.com? ¿Qué espera el presidente para confirmar o desmentir estos rumores? Les recuerdo que en el post sobre The Knacks hay dos de sus temas, uno para descarga y otro en YouTube. Charly me pide que aclare que en uno de los temas ("La Bruja") no tocaron con las cuerdas desafinadas como dice nuestro post Knack, sino con dos de ellas afinadas en SI (Recurso que también empleó, entre otros, Mateo: en "Yulelé" tiene afinada la sexta cuerda -natural en MI- en RE al igual que la cuarta)

(21/1) Jamás creímos ser el mejor blog de la historia. Estaremos bien conceptuados si -sobretodo por aquellos que jamás usaron una computadora- pero no llegaremos jamás a la altura de éste: http://losviejosdiscosdehectorfigueroa.blogspot.com/ ¿Encontramos el mejor blog musical del universo? Desde aquí, modestamente, opinamos que si. A sus pies, don Héctor, este humilde aprendiz se hinca ante usted y se incorpora rápidamente porque - de última- no hay tanta confianza.

Ahora si, el elegido de esta semana. Semana de mucha locura (miren el apartado "Sobre mi" y comprobarán lo que les digo) por lo que este post viene de perillas. Abran cancha para estos tipos porque una vez que te agarran no te sueltan. Señores, con ustedes BONZO DOG DOO DAH BAND, brillantes músicos, notables humoristas y mejores personas escasamente difundidos en estas costas. Falla que subsanaremos hoy mismo a partir del apartado "Un poco de historia".

"Un poco de historia"

Los británicos "Bonzos" (como se los conocía) fueron la títpica banda de escuela de arte, solo que no agarraron para el rock o el blues como la mayoría de esas bandas (en ese universo también se inició The Who). Se conocieron a principios de los 60' cuando la mayoría apenas superaba los 15 años y comenzaron tocando jazz tradicional hasta que reclutaron a un tal Vivian Stanshall, brillante e incomprendido músico (luego principal vocalista de la banda) que comenzó a darle un giro de comedia al asunto. Primero, bautizando a la banda: "Bonzo dog" era un personaje de historietas y el "Doo-dah" era un homenaje -deformado- al movimiento dadaísta. De otra escuela provino el complemento ideal para los delirios de Stanshall: el gran (nunca suficientemente reconocido) Neil Innes a quien ya disfrutamos en el post Mahometano sobre The Rutles, del que también fue parte. El primer simple de la banda fue un cover aggiornado de un clasico de los años 20', "My brother makes noises for the talkies" ("talkies" era la denominación primera que recibieron las películas sonoras) y su reverso un tema con el título más romántico jamás pensado: "I'm Going To Bring A Watermelon To My Girl Tonight" ("Voy a llevarle una sandía a mi chica esta noche"). Un programa televisivo de comedia, Do Not Adjust Your Set (donde militaban algunos futuros integrantes de Monty Python) los tuvo como invitados recurrentes y la banda crecía rápidamente en número de seguidores. Otros fanáticos de los Bonzos eran los mismísimos Beatles quienes los invitan a participar del telefilm MAGICAL MISTERY TOUR (nuestros homenajeados interpretan allí "Death Cab For Cutie" incluida en "Gorilla", nuestro disco de esta semana). Musicalmente, la banda no se cerraba a ningún estilo: music-hall, rock psicodélico, doo-wop, soul, jazz o blues podían incluso aparecer todos juntos en un mismo tema. En vivo realizaban una puesta en escena única para la época utilizando máscaras, disfraces y armando coreografías. Tras su primer LP, "Gorilla", llegó "The Doughnut's in Granny's House" en 1968. Éste incluía "I'm The Urban Spaceman", lo más cercano a un hit radial que tuvo la banda. El tema -compuesto por Innes- fue producido por un tal Apollo C.Vermouth quien no era otro que Paul Mc.Cartney. Pese -o debido a- al buen suceso sus discos y giras, Vivian Stanshall decide irse de la banda sumido en una profunda depresión. El resto tampoco vio sentido en seguir adelante con el proyecto pero había un contrato que cumplir y finalmente se reunieron -sin Stanshall- para grabar "Let's Make Up And Be Friendly" de 1972. Vivian Stanshall continuó su obra como solista hasta su muerte en 1995 lo que supuso que jamás habría un regreso. Supuso mal. En enero de 2006, los integrantes sobrevivientes tocaron en el London Astoria con decenas de invitados (actores y músicos) y el éxito de la reunión deparó en un DVD ¡y un nuevo disco! Bonzo Dog Doo Dah Band volvió oficialmente hará un mes y poco atrás con "Pour L'Amour des Chiens" (disco que por más que navegué y navegué...no pude conseguir. Los amables donantes de links sirvansé dejar lo que encuentren en algún comment ¡El Mahoma debe tener ese disco!) Por tanto, estos perros están vivos y -por suerte- moviendo la cola.

Ahora, el disco

"Gorilla" comienza con una parodia a la canción patriótica "Rule Brittania", rebautizada aquí como "Cool Brittania" (la que, según pudimos averiguar, fue utilizada para una campaña electoral por el prime minister Tony Blair...qué triste sos de todas formas Antoñito). No es la única parodia: varias bandas de aquel período incluyeron versiones psicodélico-victorianas (si cabe el término) utilizando orquestaciones y arreglos de canciones tradicionales del archipiélago. Por ahí va "The equestrian statue", con su letra totalmente delirante. Entre los momentos más notables están "I Left My Heart In San Francisco", una canción cuya introducción es maginífica y además...¡es lo único que tiene! y "Look Out There`s a Monster Coming": la historia de un tipo que se somete a toda clase de renovaciones estéticas con tal de levantar algo. También está "I'm Bored", la canción más divertida sobre un tipo declarando su hastío o "Big Shot", la que podría ambientar una película o serie detectivesca. El tema principal de "La novicia rebelde" (título original: "The Sound Of Music") es reversionado sutilmente por los Bonzos haciendo el mayor caos sonoro posible. Sin embargo, los aplausos y solo aplausos se los lleva "The Intro And The Outro", la que abría originalmente el Lado B del disco y se trata nada menos que de Vivian Stanshall presentando uno a uno a sus músicos. La lista comienza con "Legs" Larry Smith en batería y sigue con el resto de la banda original a la que se van sumando cada vez más y más integrantes: John Wayne en xilófono, Eric Clapton en ukelele (el que toca es realmente Clapton), Adolf Hitler en vibráfono, Charles de Gaulle en acordeón ("really wild General!" - remata Stanshall), la orquesta de Count Basie en triángulo, la Princesa Anna en corno...y así van pasando todo tipo de personajes en tanto se van sumando instrumentos al motivo rítmico que oficia de base. Una genialidad, un tema que jamás nos cansamos de escuchar.

Se nos fue un tanto largo ¿no? Bueno, esperemos haya sido suficiente como para que vayan ya tras este disco. En Emule se consigue fácil y los torrents de isohunt.com o mininova.com también proveen (si aparece el triple recopilatorio "Cornology" denle de punta que incluye "Gorilla" completo y dos discos más). Mientras tanto, pinchen estos links, ingresen un miserable código de tres letras y tengan este aperitivo:

The Intro and the Outro
http://www.megaupload.com/?d=RKJKHW71

I Left My Heart in San Francisco
http://www.megaupload.com/?d=RHX04QO4 

Para bajar de a poco, acá están, estos son, los temas de GORILLA (1968) 

1 Cool Brittannia 2 The Equestrian Statue 3 Jollity Farm 4 I Left My Heart In San Francisco 5 Look Out, There's A Monster Coming 6 Jazz, Delicious Hot, Disgusting Cold 7 Death Cab For Cutie 8 Narcissus 9 The Intro & The Outro 10 Mickey's Son And Daughter 11 Big Shot 12 Music For The Head Ballet 13 Piggy Bank Love 14 I'm Bored 15 The Sound Of Music

HOY PROYECTAMOS - Una prueba irrefutable de la demencia de los Bonzos. Un romántico doo-wop que habla de las partes que codiciamos en nuestro objeto de deseo (sea varón, mujer u objeto inanimado) como el ventrículo, por ejemplo. Neil Innes brinda el mejor solo de guitarra de la historia (ovacionado por sus compañeros) y Vivian Stanshall...es Vivian Stanshall. Incluida originalmente en su tercer disco, Tadpoles (1969), The Bonzo Dog Doo Dah Band nos dejan "The Canyons Of Your Mind"




18.01.2008 13:48 / El legado de Mahoma




A ver niños: repasemos cuanto sabemos de Nueva Zelanda. Tomando en cuenta la palabra del Ministro de Agricultura, Ganadería y Campera, José Mujica (reciente visitante) el archipiélago oceánico (partido en dos, islas Sur y Norte) porta consigo una nación rural. El Pepe halagó sus suelos, visitó sus tambos y volvió embelesado con lo eficiente de la producción kiwi (como se denomina a todo lo relacionado a Nueva Zelanda, en homenaje al pájaro Kiwi no a la fruta esa marrón,verde y peluda que aún no inspiró un solo profiláctico aromatizado), sus técnicas de riego, los afluentes de los suelos y todas esas cosas sobre las que uno puede aprender escuchando CX 4 Radio Rural a las 5 de la mañana (¿cómo? ¿nunca probaron?). También habló de su ganado, en el que se basa gran parte de la prosperidad neocelandesa. Lo que omitió Mujica es que, en lo profundo de sus aparentemente amigables pasturas, se esconde un movimiento asesino, dispuesto a acabar con todo a su paso: las ovejas. Ñej, Ñej (esto último cuenta como "risa macabra", si a alguien se le ocurre otra que la tire)

¿Y cuanto sabemos sobre cine neocelandés? Los titulares dirán que de ahí es Peter Jackson y que en sus increíbles escenarios naturales se rodó la trilogía de "El señor de los anillos" y su notable versión de "King Kong" (un real homenaje al espíritu de la versión original de 1933). Sabemos que ahí nació Russel Crowe y que allí tomó sus primeros talleres de inexpresividad facial. Por ahí alguno recordará a la directora Jane Campion y sus películas "La lección de piano" o "Un ángel en mi mesa". También al realizador de orígen maorí Lee Tamahori que tuvo un moderado suceso local con "El amor y la furia" (Once Were Warriors, se llamaba) y también hizo "Abuso de poder" un poilicial mediopelo con Nick Nolte. La remató con la horrible "Otro día para morir" del pasteurizado 007 de Brosnan (bueno, de última ¿cual de James Bond de los últimos 20 años es buena?) antes de que fuera encarcelado por prostitución (no recordamos si de él o de terceros) y de hacer "El vidente" con Nicolas Cage, película por la que debería ser encarcelado nuevamente. Pero todo eso lo sabemos porque pasó primero por el poderoso filtro, o bien de la industria hollywoodense, o bien de un festival de Cinemateca. Y aquí está lo bueno de la causa de la descarga, del objetivo primigenio de EL MAHOMA SOCIAL CLUB: ¿Cómo encontrar una extraña y divertida película neocelandesa de terror sobre un experimento genético que torna a las tranquilas ovejas en criaturas asesinas proclives a la mutilación del prójimo? Las montañas no vienen solas, pero a veces están a un click (por archivo o programa) de ser vuestras. Señores, lo que no dijo Mujica y tampoco Rada: el rebaño está sediento de sangre.

BLACK SHEEP cuenta la historia de Angus Oldfield, el mayor de los Oldfield. El menor es Harry quien -debido a un accidente sufrido de pequeño sobre el que sabrán al ver la película- padece de ovinofobia y sobrevive en base a terapia psicoanálitica y a no usar pulóveres de Burma. Angus era la oveja negra de la familia y es un empresario exitoso que gusta de hacer experimentos genéticos con las crías ovinas. Unos activistas en pro de la ecología, la protección de la fauna y las polleras hindúes de lino (llamados Grant y "Experience", él y ella respectivamente) intentarán robar uno de los experimentos de Oldifield. Pero el bollón de vidrio (para una película queda mejor decir "muestra" o "tubo" pero la posta es que era un bollón de vidrio) que en vez de mermelada de kiwi tenía una suerte de feto ovino en desarrollo avanzado, estalla en manos de Grant mordiéndolo (el feto, no el bollón) salvajemente. Grant quedará contagiado de la rabia ovina y su sed de sangre aflorará cuadro a cuadro. En tanto la minúscula ovejita asesina sigue su camino mordiendo otras ovejas y éstas -tantas veces destratadas por sus pastores e ignoradas por los sorteos televisivos- comenzarán a alienarse conformando un ejército de criminales lanudos y balantes. ¿Cómo suena hasta ahora? ¿Irresisitible, verdad? Vayan abriendo el Emule.

"Experience" escapará del lugar, se encontrará con Harry quien recorría los campos junto a un amigo de su infancia rural. El improvisado trío (suena lindo pero no, no es para eso) tendrá en sus manos la misión de intentar terminar con el baño de sangre que las ovejas están desatando a su paso. No hay mucho más argumento y el resto es bastante previsible. Lo que si hay es un homenaje al cine de terror sin efectos. Las ovejas son "animatronics", construcciones mecánicas como era, por ejemplo, "Tiburón" (Vale la anécdota: Spielberg reveló años despues de filmarla que durante la película el tiburón mecánico se rompió y jamás funcionó...así hicieron todas las escenas). También tiene mucho humor absurdo y el asunto es divertido de principio a fin. Otra cosa a destacar, este divertimento de espíritu clase B pero muy bien realizado fue financiado por el gobierno neocelandés. Quizá es una apreciación apresurada pero me temo que si alguien presentase en nuestra región un proyecto de estas características a Ibermedia, al INCAA argentino, o a alguna instancia local de fondos concursables...perdería como en la guerra. ¿No podríamos importar algo de eso también, señor Mujica? ¿Por qué solo pollo de Brasil y no oveja neocelandesa? ¿O usted sabía todo eso y se lo calla? ¿Donde está el ejecutivo a pleno, las bases, la cámara frigorífica, el INAC, la ARU, Plenaria Memoria y Justicia, COFE, la oposición, el sindicato textil, el que nuclea a los dueños de las mercerías, los transportistas del sector lácteo, la agencia nacional de vivienda, la dirección interina nacional de industria (*) Aquaman, Shazam, Máspoli, Matías González, Tejera, Gambetta, Rodríguez Andrade, Obdulio, Julio Pérez, Gigghia, Míguez y Schiaffino cuando se los precisa, eh?

Con un torrent y el Azureus, bajás esta peli como tejo. El Emule también ayuda y hasta buscándola en algun blog tenés chance. Si no sabes como amenizar la noche en la que invitaste a tu casa (en plena licencia de tus padres) a tu objetivo sexual más próximo con el fin de que él o ella se asuste viendo la película y puedas darle consuelo en tus brazos....aquí está tu oportunidad. Y vaya mi recuerdo para un tío abuelo que tenía el hábito de ser un tipo repulsivo, despreciable por donde se lo mirase y que se vanagloriaba de haber debutado sexualmente con una oveja en su Cardona natal. Murió hace poco ¿Coincidencia? Mmmmmmmm....

(*) Esta entidad no existe ¿pero vieron qué real que suena? 

Para ir matando el tiempo mientras tejen ese pasamontañas, acá está el trailer.




10.01.2008 17:34 / El legado de Mahoma




De vez en cuando aparecen discos de esos que te cambian la vida y el hábito de escuchar música. Joyas imperecederas que uno disfruta una y otra vez, y al escucharlos parece que fueran el único disco editado sobre la faz de la tierra. Hay discos que cambian estados de ánimo y modifican radicalmente el comportamiento del individuo con solo escuchar el motivo melódico del tema 1. Si señor, hay discos así. Éste no es uno de ellos. Ni a palos. Pero, carajo, qué bueno que está.

Estimada colectividad mahometana, it's download time: aquí está Shuggie Otis. Un genio ignorado en su momento que hoy, a casi 34 años de haber editado el increíble INSPIRATION INFORMATION, pudo ver algo del reconocimiento que debió recibir en su momento.

La historia de Shuggie comienza cuando su padre, el cantante de R&B y presentador televisivo Johhnie Otis, se percata que su botija de 13 años puede reproducir en su guitarra temas de B.B.King, T.Bone Wlaker y Elmore James. Ni corto ni perezoso (fuentes calificadas afirman que Johhny no era ni lo uno ni lo otro) el padre decide integrar al pequeño Shuggie (que en realidad se llamaba Johhny Jr, lo cual le debería romper bastante los quimbos, suponemos) a su banda y el purrete comienza a actuar profesionalmente antes de cumplir los 15.

A los 16, Shuggie (nacido en 1953) es fichado por el tecladista Al Kooper (por más datos, quien está al frente del órgano en la versión original de "Like A Rolling Stone" de Bob Dylan y líder de la primera formación del combo de jazz-rock BLOOD, SWEAT & TEARS) con quien graba un disco de rock y blues. De esa época quizá alguno recuerde la inclusión de un tema by Kooper-Otis en las ensaladas locales SUBTERRÁNEO editadas en LP, cuya selección estaba a cargo del disc-jockey y productor Carlos Martins (por ahí pasó también lo primero de Johhny Winter y una banda de blues -muy buena- con la que no pasó más nada y quizá también recuerden: PACIFIC, GAS & ELECTRIC cuyo nombre emocionaría al misnitro Lepra si es que alguna vez se le constata emoción alguna.

La fama de Shuggie comienza a trascender. Es invitado por Zappa, nada menos, para tocar en el disco HOT RATS (1969) donde Otis demuestra que en el bajo también la rompía. Con George Duke en teclados (también de las huestes de Zappa) y otros sesionistas Shuggie (norteamericano, soltero de 17 años) graba su primer disco solista HERE COMES SHUGGIE OTIS, donde comienza a insinuar su creatividad a la hora de componer y arreglar sus propios temas. Los socios de EL MAHOMA que se gocen con los solos de viola tienen un festín en este primer disco (en el tema "Shuggie's Boogie", Otis imita a sus guitarristas favoritos a quienes va nombrando previo a casa solo). Un año después llega FREEDOM FLIGHT que ya lo muestra más sofisticado en los arreglos y deja el blues para meterse en el terreno del soul y el funk de veta más progresiva (camino que habían tomado ya Curtis Mayfield y Marvin Gaye, quienes -uno junto a The Impressions y otro como solista- habían sabido ser ídolos juveniles en el apogeo soul de mediados de los 60'). El tema que da título al disco es un notable instrumental de 9 minutos y por allí también está lo más parecido a un hit que tuvo Otis en su carrera: "Strawberry Letter 23".

Shuggie se negaba a quedar enmarcado en la del niño prodigio. Tenía muy claro que quería cortarse solo y pasó tres años trabajando en este disco, el elegido de esta semana. En esos años se encerró en el estudio, fundó su propio sello discográfico y se dedicó a componer, arreglar y producir INSPIRATION INFORMATION. El tipo sabía qué sonido quería y por eso no dudó en tocar él mismo todos los intrumentos. No solo canta y muy bien, sino que encara guitarra, bajo, batería, percusión adicional, programa cajas de ritmo (las que ya venían incorporadas en los órganos de aquella época...no solo en el Casiotone ese que te dejaron los reyes en el 87') y piano eléctrico. Previo a la salida del disco rechazó una propuesta (muchos se preguntarán "¿ en qué carajo estaba pensando"?) de los Rolling Stones que para 1974 deciden prescindir de Mick Taylor y piensan en Shuggie como sustituto. Shuggie, como si nada, sigue adelante con la edición de su disco.

Un juicio hiper detallado es lo que vendría aquí pero el redactor debe partir en forma grave y urgente para retomar más tarde. No dejes de entrar más adelante a este club y leer algo más sobre éste extraño y talentoso personaje. Entra tanto, unos adelantos: 

Para que vayas haciendo oreja: http://www.megaupload.com/?d=ESO0JO2M.Con este enlace descargas el tema que da nombre a este tremendo disco. 
Y ya que Byrne se molestó en incluir un par de bolas extras, acá va el bonus track de El Mahoma. Pinchando aquí http://www.megaupload.com/?d=PE7312TJ descargás "Strawberry Letter 23", originalmente incluida en FREEDOM FLIGHT (1971)

La red es generosa, no obstante ello, encontrar algun video de Shuggie fue imposible. Evidentemente, el muchacho sigue cultivando su bajo perfil, el que no tuvo su televisivo padre. Por tanto acá está don Otis, el viejo Otis, el Johnny, haciendo Willie And The Hand Jive desde un imaginario televisor a valvula de esos que había que ir calentando cuatro horas antes. ¡Dios, qué recuerdos! (suyos, por acá por suerte no vivimos esas épocas nefastas)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 




03.01.2008 01:15 / El legado de Mahoma




Hasta hace poco la asociación, sindicato, gremio o similar que nuclea a los guionistas de Hollywood estaba de paro. A la vista de lo por ellos producido de un buen tiempo a esta parte -sobretodo en materia de comedia- cabe preguntarse hace cuantos años que habían comenzado con el paro sin que éste haya tomado estado público. 

Estamos atravesando una coyuntura difícil respecto de la comedia cinematográfica reciente (¡ya! nombre en menos de 10 segundos tres comedias realmente de producción reciente, divertidas y -porque no- buenas que haya visto en los últimos meses. Bien...costó ¿no?). Los "losers" y demás personajes disfuncionales de la llamada "nueva comedia americana" ya empearon a aburrir y, si uno repasa el resto de la cartelera, concluye que el resto de la producción parece dedicada exclusivamente a adolescentes cuyas hormonas afectan sus propias capacidades psicomotrices y  a parejas treintañeras, medioburguesas y en crisis. No queda otra, compañeros de EL MAHOMA SOCIAL CLUB, que rescatar esta obra maestra de la comedia que quedó algo perdida pero nunca del todo olvidada en la filmografía de Billy Wilder, nuestra elegida de la semana: One, Two, Three de 1961.

Qué bueno que la protesta sindical no llegó a I.A.L. Diamond, guionista habitual de Wilder por aquellos años. Diamond (de orígen rumano...si Cinemateca tiene este dato estarían diciendo ¿vieron, vieron? ¡lo veníamos diciendo!) libretó "Una Eva y dos Adanes", "Piso de soltero", "Irma La Dulce" (por citar algunas de las mejores comedias de Wilder, todas éstas hechas entre 1959 y 1963) y para "One, Two,Three" adaptó a la pantalla una pieza teatral húngara lo que deparó uno de los guiones de comedia más brillantes que jamás se haya hecho.

La idea es genial: James Cagney interpreta a C.R. "Mac" MacNamara (si, en alusión a Robert MacNamara, ideólogo del bombardeo de Hiroshima y la invasión a Vietnam entre otros...lindo nene, eh) quien se desempeña como director de Coca Cola en Berlín, del lado occidental de´la cortina de hierro (believe it or not, el muro se estaba construyendo mientras se rodaba la película). Su mayor desafío es llevar la chispa de la vida del otro lado dónde el régimen comunista -en principio- rechaza de llano al mayor exponente del capitalismo (luego, claro, va a intentar comprar la fórmula para su realización). "Mac" MacNamara es capitalista,  autoritario (hace cuadrar a la servidumbre) y absoultamente servil a su empresa. Un buen día recibe el llamado del Presidente de Coca Cola Estados Unidos, el capo máximo, el jefazo, el mesías de la burbuja, quien le dice que su hija de 19 años está de viaje de placer por Europa y le pide a MacNamara si éste puede brindarle alojamiento los días que la chica pase por Alemania Occidental. "Mac", siempre dispuesto a hacer buena letra por un ascenso (cual si escuchase una réplica de "Gorostiaga...ese puesto de sub gerente es casi suyo"...frase inmortal si las hubo) contesta que por supuesto va a recibir a la chica.

La chica llega y demuestra no tener idea en qué mundo vive y además ser una adicta a la partuza. La combinación de estos factores resulta fatal cuando una noche se escapa y logra cruzar hacia Berlín oriental dónde se enamora de un jóven comunista y -atendeme- vuelve embarazada, cosa que sólo advierte la esposa de MacNamara. La chica declara estar enamorada de Otto (el pibe en cuestión) con quien espera formar una familia ¡en Moscú!. Como buen hijo del imperio, MacNamara no dudará en sacarse el problema de encima y sin remordimientos vender al jóven como "traidor" a la Stasi. Cuando se entera del embarazo, su remordimiento lo llevará a rescatar a Otto justo cuando llega otra noticia inesperada. El padre de la mina (autoridad máxima cocacolera que, recuerden, espera un nieto que ya viene silbando "La internacional" desde el vientre materno) viaja hacia Alemania a corroborar que su hija esté bien y protegida por los MacNamara. La idea, presentar a Otto como un joven alemán occidental, capitalista y de descendiente de nobles bávaros para que sea aceptado por sus futuros suegros. ¿Qué cómo termina el asunto? Colectividad mahometana, la pelota ahora está en su cancha.

"One, two, three" corrobora varios ítems:

1) Que el austríaco Wilder podía dirigir lo que fuere, del policial negro ("Double Indemnity") a un drama bélico ("Stalag 17"), pero es con las comedias que la rompía sin peros. Deudor de otro maestro de la comedia, Ernest Lubitsch ("Ninotchka", "To be or not to be"...también europeo) con quien además supo trabajar, Billy le imprime un ritmo increíble a esta comedia y saca el mejor partido de un libro notable

2) Que estereotipar a James Cagney como "el tipo que hace siempre de gangster" es un error garrafal. Cagney como comediante es un animal y ésta película es prueba cabal de ello. "One..." representa además el retiro casi definitivo de Cagney quien regresaría a la pantalla 23 años más tarde para hacer un cameo -bastante decrépito ya- en "Ragtime" de Milos Forman.

3) Que la película le pega sin asco a capitalistas y comunistas, satirizándolos a la vez. MacNamara representa al codicioso adalid del imperio y Hörst Bucholz en el rol de Otto compone a un tipo necio que no ve más allá de sus propios y contradictorios ideales los cuales lo vuelven más leninista que el propio Lenin. Además se hace referencia a hechos de aquel momento, como la crisis de misiles, la carrera espacial y la construcción del muro.

4) Que sea a través de blogs, Emule, descarga de Torrents o lo que fuere, hay que ver esta película. Para no ser injustos y gratuitos defensores de lo que muchos llaman piratería (si hay algo que no nos interesa es ser gratuitos) y nosotros llamamos libre intercambio (ahh...qué romántico y comunista sonó eso) les digo que la película está editada en VHS y que algun video especializado puede llegar a tenerla.

Entretanto, acá va un adelanto gentileza de los amigos de Youtube (a quienes les agradecemos el turrón y el budín inglés enviados para las fiestas): la escena en que MacNamara recibe a la delegación soviética que quiere importar Coca-Cola a Moscú. Momento inolvidable: cuando la delegación le pide que entreguen la fórmula como si fuera una estrategia de guerra. El rostro de Cagney y su respuesta son, sencillamente, insuperables. Además de los comments sobre MacNamara and Co., exhortamos a recomendar comedias a destajo ya que el verano es largo y la programación televisiva no ayuda (me apuntan con un arma y me piden que aclare "después de las 11 de la mañana" pero ¿quien rayos se despertaría antes de esa hora en verano?)




27.12.2007 00:35 / El legado de Mahoma




Sagrados mandamientos o mentiras infames del mundo del rock:

1) Los temas pop de tres minutos con estructura estrofa+estrofa+puente+estribillo+estrofa+estribillo son fáciles de componer y -ni que hablar- sencillos de tocar

2) Los temas pop de tres minutos con la mencionada estructura son blandos y complacientes. Además el rock de estructura complejo-progresivo-vanguardista interpretado por músicos hiper virtuosos es mucho más rock, más malo, se la banca más y sus cultores no hacen plata con ello sino que renuncian a sus royalties por que son gente íntegra y del palo.

3) ¡La balada! La balada es un ardid de los rockeros para meter temas en la radio, hacerla con pala mecánica, ganar minitas y por lo general redunda en una enfermedad  viral que toma al rockero y lo convierte a corrientes jodidas como el Bonjovismo. Una mariconada, un traspié bala que revela el costado manteca del autor, una auténtica puñalada que traspasa las tachas de nuestra campera raída de cuero sintético.

Si algún lector y eventual socio de El Mahoma Social Club adhiere a alguno de estos preceptos puede ir dejando por acá: este post, esta banda y este disco definitivamente no son para vos.

EL MAHOMA SOCIAL CLUB presenta un disco de pop rock potente y de bonitas melodías. Una obra pródiga en estribillos con gancho, adictivo como las mísmísimas papas Pringles de crema de cebollas. Un disco necesario como el Baileys con el que vas a emborrachar a tu compañera de estudios que está pasando un mal momento con su novio. Un disco para escuchar de fondo comiendo esquirlas de las citadas papas sobre la citada espalda de la citada compañera de estudios (en pos de la equidad -está claro- todo esto se aplica a ambos sexos, menos lo del Baileys que si es para nenas y revela el costado manteca del bebedor). Pasen y vean International Pop Overthrow de MATERIAL ISSUE y ni bien terminen de leer este post vayan corriendo a comprarlo. ¿Ah, no está editado acá? Pues bien, a no desesperar chavales, Mahoma os dice como conseguirlo.

La banda se formó a instancias de Jim Ellison, vocalista, guitarrista y autor de todos los temas quien no anduvo esperando que le viniesen a ofrecer contratos. El tipo regenteaba un pequeño sello con base en su dormitorio de la casa de los Ellison. Un primer EP en 1987 abrió el camino: mientras don Tito Ellison seguía con su negocio de colocación de burletes, el nene Jim seguía dándole a la guitarrita en espera de que su banda lograse reconocimiento. En tanto la banda buscaba su lugar en la movida de Chicago de la que también participaban, entre otros, unos novísimos Smahing Pumpkins. En 1991 los contrata un sello menor (pero más grande que el que tenía Ellison en la pieza del fondo, reconozcámoslo), Mercury Records, para el que graban su primer disco, nuestro elegido de la semana. No te digo un disparate, pero le fue bastante bien en crítica y ventas. Lo suficiente como para que los contratase un sello más grande (Ellison aprovechó y amplió su cuarto, de paso). Llegaron dos discos más con menos ventas pero muy buenas críticas. No obstante eso su nuevo sello, Polydor, decide prescindir de los servicios de la banda. Sucede que la movida de Seattle (con Nirvana a la cabeza) había ganado terreno sobre la de Chicago y bandas como Material Issue (que estaba bastante lejos del grunge) ya no eran tan buen negocio. En Junio de 1996 Jim Ellison no se bancó ni la despedida del sello, ni el abandono de su novia y menos el monóxido de carbono que decidió aspirar para pelarse de este mundo. La banda ya no tuvo razón de ser y Rykodisc editó póstumo el que sería el último disco de MI, Telecommando Americano (1997).

Si dejamos el post por acá quizá no importe qué tenga para decir la banda. El morbo sería suficiente para escuchar a ese "gran genio incomprendido que decidió irse de este mundo superficial que le quedaba chico" (¿qué? ¿nunca leyeron nada parecido?). Dejen el morbo para mejores ocasiones y simplemente vayan tras este disco. Desde el arranque podrán comprobar que desde un garage de Chicago se podía hacer buen rock tomando el té a las cinco. Amalgamando a Bowie o The Jam con Cheap Trick (por más datos, los del tema central de la serie "That 70's Show") naturalmente como en "Valerie Loves Me", tema que abre el disco. Una potente base rítmica (notorio fan de The Who, el pibe Ellison) y grandes armonías vocales es lo que van a encontrar en "Diane" y "Crazy". Temas en los que Ellison demuestra ser una maquinita se sacar sólidas melodías pop "de tres minutos". Entre baladas acústicas ("This Letter", muy buena) y punk rock (género que, de última, tanto le debe al pop de 50's y primeros 60's) el disco te gana estribillo a estribillo y a su término con "Li'l Christine" ya queda pronto para arrancarlo de nuevo. Y hay poca cosa mejor que escuchar un disco y tener el mero impulso de repetirlo, momento glorioso de la vida de cada quien si los hubo. Como también hay grandes momentos gloriosos asociados a las baladas. Momento. Nos comunican algo desde redacción. Nos entregan un papel. "Que la gente escriva que baladas se la bancan". Puta madre, estos pasantes escriben como el orto, que se jodan los padres que les pagan la universidad privada. Bien, gracias Nahuel, no nos parece mala tu idea. Después de todo hay que reinvindicar la balada...¡cómo si ésta lo precisase!

¡Ésta lo precisa! Ya mismo ¡Top 7 de las mejores baladas de la historia! Las que despiertan broncas contenidas, las que generan embarazos, las que bailaste separad/a medio metro/a de tu acompañante/¿a? en primero de liceo. De "Still Loving You" de Gary Moore a "Balada para un loco" de Piazzola y Ferrer. De "Ruby Tuesday" de los Stones a "Cuando un amor se termina el mundo que te di se vuelve contra mi" de Los Rancheros (lo escribí por extensión estribillesca porque decir que el tema se llama "Casualidad" es para los dos o tres parientes de Los Rancheros que leen este espacio). ¡Feliz año mantecas mahometanas! ¡A apretar que se acaba el 2007! Que el 2008 nos encuentre pidiendo arreglo y esperando que pasen nuestro tema en radio para largar la pausa y grabarlo en un Fuji de 60'. Y acuerdensé que de el lado A van las "rápidas" y del B las "lentas". Y que si tienen a Material Issue, mejor. El baile lluvia de El Mahoma Social Club será anunciado en breve.

Para descargar el disco un buen pique es bucear entre blogs (www.blogsearch.google.com) en inglés y español: algo va a aparecer (bueno, si ven que se les complica les paso el link pero ¿qué gracia?).El Emule ofrece temas sueltos de éste primer disco y un .zip con toda la discografía de MATERIAL ISSUE. Para que los identifiquen claramente acá va la lista de los convocados:

1- Valerie Loves Me 2- Diane 3- Renee Remains The Same 4- This Letter 5- Out Right Now 6- Crazy 7- Chance Of A Lifetime 8- International Pop Overthrow 9- Very First Lie 10- Trouble 11- There Was A Few 12- This Far Before 13- A Very Good Idea 14- Li'l Christine

Pinchando en este link, ingresando un código bien pavote que provee la gente de Megaupload (uno de tantos sitios para compartir archivos) y esperando pacientemente unos minutos, te bajás "Diane" desde International Pop Overthrow y comprobás todo lo que dijimos anteriormente sobre estos botijas

http://www.megaupload.com/?d=KS82ZEZB

Pero, si ésto no bastase como prueba, toma asiento frente a tu ordenador y -mientras trozas ese resto de cordero frío que sobró de la cena de fin de año anterior- ve el video de "Valerie Loves Me" y mientras lo haces reflexiona qué hacías de bueno en 1991 mientras estos chicos trabajaban en pro del pop general e irrestricto. Coincidirás también con nosotros en que la mina que hace las veces de "Valerie" en el video es -al decir de mi tía Maruja- "una semejante manteca a la que me ofrecería para que se realizase los test de fertilidad que precise".




20.12.2007 16:07 / El legado de Mahoma




El Mahoma Social Club atiende en esta semana la solicitud del soberano (nunca mejor dicho: recibimos un único pedido) que en este caso refiere al socio "huesohueso" el que días atrás preguntaba "¿para cuando el comentario de "Big Wednesday"? Bueno, óseo amigo: ahí te va.

Primero reconocer que nuestro departamento de Investigación y Descarga (con sede en Araminda) en la perra vida había sentido hablar de esta película. Debimos consultar entonces a la división "Películas de surf" la que -imposibilitada de colaborar- nos derivó a la unidad "Películas rarísimas de los 70' que jamás se estrenaron acá" cuya búsqueda no arrojó resultados. Finalmente, la oficina "Películas de Jan-Michael Vincent, el que hacía 'Lobo del aire' " nos guió hasta el sitio www.mininova.org donde apareció el torrent (un Dvd rip con imágen muy aceptable) de "Big Wednesday"  el cual le quedó justito al programa Azureus, y éste descargólo en el Disco (C:) que por otro lado es el único que tenemos. Los subtítulos fueron una gentileza de ese gran, gran sitio amigo llamado www.subdivx.com (¿cómo es que nunca le entregamos un Pericón, o como carajo se llame el premio ese a las páginas web, aunque más no sea de bronce, zinc u otras aleaciones semidesconocidas?), lo quemamos en nuestra grabadora de confianza y, chau pinela, el Dvd queda pronto y listo para compartir en estas navidades.

También aclarar que las películas sobre olas, tablas, Factor 30 y todo lo que haga a los obreros del surf siempre nos importaron no uno, sino dos carajos. No obstante, sabemos reconocer cuando una película amerita integrar este espacio y cuando no. Esto, básicamente, es lo único que sabemos realmente. 

BIG WEDNESDAY cuenta la historia de tres purretes californianos: Matt Johnson, especie de ídolo local, Jack Barlow y un tal Leroy a quien llaman "El Masoquista" por su predilección a los duros golpes de las olas y a los editoriales de La República. La historia arranca en 1962 y se desarrolla durante decada y media en la que, además de envejecer, los amigos van siendo fichados para irse a correr olas a los pantanos de Saigón. El surf podría ser mera excusa para contar el trasiego de estos tipos que conforme pasa el tiempo ven como las tablas se les escurren a medida que llegan los hijos, las cuentas y el reclutamiento. Mientras el DVD avanzaba los visualizadores de EL MAHOMA SOCIAL CLUB comenzaron a sentir curiosidad sobre aquello a lo que le cantaban The Beach Boys y Jan & Dean. La red deparó citas como ésta:

"El surf encierra por lo general una actividad intelectual importante: se requiere paciencia, sabiduria, perseverancia y fortaleza del espiritu. Los primeros en acercarse al deporte del surf fueron intelectuales, estudiantes, profesionales cautivados por el contacto con la naturaleza y la harmonia de los elementos." - Julio Herrera y Reissig (tomado del ensayo "Salpicando idiosincracias")

Estos surfistas de miércoles (JAN-MICHAEL "Lobo del aire" VINCENT, WILLIAM "aquella que daba el 4 en la que hacía de superhéroe y a quien hace poco vieramos en un episodio del Doctor House en el que interpretaba al padre de un pendejo predicador que creía escuchar al mesías" KATT y la presencia estelar de GARY "una vez hice bastante bien de Buddy Holly" BUSEY) actúan regular y la carga dramática de la película de a ratos genera sonoras carcajadas. Eso si: la combinación de autos clásicos, malteadas, fuente de sodas, piruetas sobre tablas y frases como "Eres un chico muy radical" (porque, aparentemente, "Radical" es como EL adjetivo surfer por excelencia) la hacen irresistible. El ritmo está muy bien llevado por el director John Milius quien años después nos perpetró "Conan El Bárbaro" y se recibió definitivamente de ladrón de gallinas: hasta aquí era un carterista con aptitudes. La música original es de Basil Poledouris y está muy bien, sobretodo porque no cae en ilustrar el barrenaje con sonidos a la Beach Boys sino con una orquesta hecha y derecha.

Una película ideal para el verano (esto es en serio, en cualquier otra estación no rinde un carajo, está probado: no insistan. Tienen tres meses a partir de ahora para terminar de verla). También para dejar el dvd en pre-stop mientras vemos el trabajo de notas de Patricia Della Giovampaola con los polistas que paran en la 16 de la Mansa.

Sea la estación que sea, sigan enviando pedidos (esta semana llevamos anotados dos discos: uno de The Volcanoes y otro de Procol Harum) que así aprendemos algo. El Mahoma Social Club no soy yo, no sos vos, somos todos. No, tampoco somos todos. Bueno, sea quien sea, la descarga es mía, tuya y de aquel. De Pedro, María, de Juan y José. Y de Jan-Michael Vincent que hoy debe tener unos 93 años pero, cuando lo recordamos subido a su helicóptero como quien se sube a un Renault 4 y metiéndose a contramano persiguiendo chorros y cortando cables con la hélice, se vuelve eterno.

Aquí les dejamos este fragmento de nuestra película elegida para que tomen nota antes de agarrar el morey con flotador y salir a correr olas a Laguna Merín. Aquí vemos a Matt, Jack y Leroy tirándose al agua (Matt en semi coma etílico) a surfar una mañana cualquiera. Escabiado y todo, Matt -cual Fabián O'Neill de las olas- demuestra lo que sabe. Las Mollys, Peggies y Sallys de la arena los vivan mientras planifican fiestas con tragos y emparedados que pagaran de su mesada. Las tomas de proezas surferas están muy bien (los dobles eran campeones de surf de procedencia diversa, contratados para la ocasión). La última que para qué contarla: denle play a la cosa ésta) es un pequeño momento de marítima y cinematográfica belleza. O, en palabras de Charles Manson, "un canto a la amistad, un canto a la ternura".




13.12.2007 22:25 / El legado de Mahoma




Días atrás el socio BEN GATIVO se refiriò a estos ignotísimos irlandeses que dejaron para la historia un par de simples y este disco. Injustamente enterrados, olvidados, con el orgullo herido, el corazón partío, la frente marchita y apenas confinados a mostrarle el vinilo a los nietos cada vez que vienen de visita, EL MAHOMA SOCIAL CLUB le dice a EIRE APPARENT: "no en nuestro nombre". Ni el nuestro, ni el de ustedes que no los conoce nadie pero tienen algo con qué sobrar a la barra cada vez que vayan al pub a tomar cerveza verde y escuchar covers de U2. Es que nuestros héroes semanales pueden pizarrear con haber tenido el extraño privilegio de ser producidos artìsticamente por Jimi Hendrix (por las dudas que nadie lo notase lo pusieron bien grande en la tapa del vinilo y vendieron unas cien copias màs de lo previsto).

La historia cuenta que un tal Henry Mc.Cullough partió de su Irlanda natal con su valija cargada de sueños (N. de R: Cada vez que un individuo deje su lugar de orígen para trasladarse a otro punto con expectativas de mejorar su su vida éste debe cargar "una valija cargada de sueños") hacia Blackpool, Ingleterra. Allí se encontró a Chris Stewart (bajo), Ernie Graham (guitarra/voz) y Dave Lutton (bateria) con quienes formó PEOPLE. Los muchachos comenzaron a tocar sin éxito alguno. Meses después, se estaban comiendo los ahorros. A falta de suerte, el nombre PEOPLE para una banda de rock es una bazofia irresoluta.

CHRIS STEWART - Bueno señores, es hora de activarse. Creo que deberíamos dejar de llamarnos PEOPLE.

ERNIE GRAHAM - Cierto. Y además deberíamos dejar de tocar rock....yo que sé, yo me quiero juntar con aquella y hay que comer. Ojo, todo bien, yo los quiero y me gusta el rock y eso. Ahora, me parece que si agarramos la trompeta y unas tumbadoras podemos salir de esta puñetera situación en la que estamos

HENRY MC.CULLOUGH - ¡Eso es venderse! Y usar "puñetera" como vocablo descalificativo es bien de vejiga. Yo te agarro la trompeta, si, pero si seguimos haciendo rock

DAVID LUTTON - ¿Rock con trompeta? Eso nunca va a andar ¿no es cierto Isaac?

ISSAC MANDELBAUM - ¿Y yo que sé, si ni siquiera soy de la banda? ¿Quién carajo son ustedes?

PAUL NEWMAN (interrumpiendo) - Si, bueno, a ver, chicos...se que nadie me pidió opinión alguna

TODOS - ¡Paul Newman!

ISSAC MANDELBAUM - Mi madre te ama, Paul

PAUL NEWMAN - Y yo la amo a ella. Además sabes bien lo que dicen de las veteranas de la cole...en fin, lo que quería decirles es que hay que mudar la cabeza, gente. Ninguno es tan bueno como todos ustedes juntos, esta banda es un todo no solo la suma interrelacionada de sus partes. Si, es cierto, llamarse PEOPLE es una mierda y autoproclamarse "PEOPLE" es bien de gil. ¿Y qué hacemos con esto que sentimos? ¿Nos fugamos a un chalet en la parte norte de Los Titanes a llorar para que nadie nos vea? No carajo ¿qué somos? ¡¡¿qué somos?!!

TODOS - ¡PEOPLE!

ROLO PUENTE - Disculpen que me meta viniendo de afuera pero creo que ustedes debieran separarse y no romper más las pelotas. Nadie se va a acordar de ustedes, después les muestran la foto a sus nietos o a los nietos de Mandelbaum. Violín en bolsa y a otra cosa

ERNIE GRAHAM - ¡Rolo Puente tiene razón! Un recital más y me vuelvo a la mercería de mi vieja de donde nunca debía haber salido.

Ese último toque al que se refería Ernie Graham fue en un lugar llamado UFO CLUB y dio la casualidad que alí estaban Mike Jeffrey y Chas Chandler quienes estaban meta pagar tragos porque a su apoderado, un tal Jimi Hendrix, digamos que le estaba empezando a ir bien con lo de la guitarrita. A Jeffrey y a Chandler les gustó tanto la banda que le consiguieron sello para editar un simple, los agendaron como número telonero de The Jimi Hendrix Experience y les hicieron un gran favor obligándolos a olvidar el nombre PEOPLE y a rebautizarse. Así nació EIRE APPARENT y comenzó su brevísimo período de gloria.

SUNRISE sigue cultivando su fama de inhallable. En Emule lo encontré en un único archivo llamado "Eire Apparent (uk Psych 1969)-Sunrise- by Tupamaros.web" (o algo así). Dado el nick del usuario debí suponer que el disco estuvo prohibido un buen tiempo y que es hora de sacarlo de su tatucera virtual. Quizá el titular del archivo se anda cuidando en las conexiones (no sea cosa que Inteligencia siga tras él o que Zabalza haya anunciado nuevo libro) porque para bajárselo estuve días aún cuando la carpetita pesaba nada más que 39 mb. En los torrents de www.mininova.com y www.isohunt.com también está pero ni Utorrent ni Azureus pudieron con él. Es hora que el movimiento de participación popular de EL MAHOMA SOCIAL CLUB sepa de qué nos perdimos durante 38 años. Como siempre, aquí va la lista para buscar tema a tema: 

1- Yes I Need Someone 2- Got To Get Away 3- The Clown 4- Mr.Guy Fawkes 5- Someone Is Sure To (Want You) 6- Rock N' Roll Band 7- Morning Glory 8- Magic Carpet 9- Captive In The Sun 10- Let Me Stay 11- 1026

El Mahoma Social Club saluda a su primer blog internacional amigo (y reciente socio de nuestra institución) www.enbuscadelviniloperdido.blogspot.com con los saludos a su gerente, Glasshead, quien se dedica a recorrer tiendas de vinilos en Barcelona y pone el resultado de su pesquisa a disposición de sus visitantes.

Y ahora, desde "Sunrise", los hermanos Juan Carlos y Mortimer Youtube nos dejan un video (una foto fija de Hendrix...si, terrible video) con Eire Apparent interpretando "Yes I Need Someone" con Jimi como invitado en guitarra.




06.12.2007 17:32 / El legado de Mahoma




"Ahijuna con las remakes que se nos viene, que se nos vienen." - Basilio (de su próximo disco "Doin' the chamarra in deep Vichadero")

Un asunto involucrando a un actor muy parecido al hijo de Astori, esta vez encarnando a Jesse James. El inminente estreno (inminente en Uruguay quiere decir en los próximos años) del refrito de  "3:10 a Yuma". La confusión de la crítica más displicente que cuando ve praderas, montañas, un tren y un par de tipos con sombrero vaquero hablando con acento sureño-montañés (¿qué? ¿acaso alguien sabe distinguirlos?) piensa siempre que la película es "una de cobóis". Todos estos motivos han calado hondo en el Mahoma cuyos redactores han decidido lustrar las espuelas y demostrar quien manda en el pueblo.

Por eso hoy nuestro recomendado semanal viene en formato lista. Tiremos un número redondo (9) de películas para que cada socio decida y pesquise las que le interesen. Porque hay tantos tipos de western como equipo de directores y actores existieron y existen. Patrañas que es un género estereotipado. Si tal falacia se linkea (*) con que en el Western siempre se repiten los mismos personajes, habría que censurar a los policiales porque siempre habrían detectives y hampones. O a las de guerra, por poner siempre alguno con casco y metralleta que grita "al suelo". Y si, por suerte, western más western menos siempre estarán sus personajes tradicionales. A saber: 

1- el muchachito bueno y valeroso 2- el villano de turno y sus hermanos cómplices 3- la hermosa hacendada que lucha porque no le quiten sus tierras 4- el borracho del pueblo 5- el payaso maorí adicto al herbicida

Si sacamos la etapa primigenia del western (donde podemos ubicar "The Great Train Robbery" de 1903, en la que un actor disparaba un arma frente a cámara y la novísimo público cinematográfico salía corriendo de la sala), podemos arriesgar a describirlo como un vehículo de entretenimiento que incluía algo de acción, romance y exhaltación de los valores nacionales y familiares. Todo ello hasta 1939 en el que John Ford realiza "La diligencia" y da vuelta la tortilla en el saloon. Ford (como luego Howard Hawks, Anthnoy Mann, Don Siegel, John Sturges y el mismísimo Clint Eastwood entre otros) se metió en el estudio de sus personajes y sacó a relucir su maestría para rodar gran aventura y genuino drama siempre con buenos actores (y el que diga que Wayne actúa mal, vaya, vea las películas y me vuelve en febrero). Narradores de oficio y por encargo, Ford y Hawks comenzaron a ser tenidos en cuenta como autores bastante después cuando los editorialistas -luego realizadores algunos- de Cahiers du cinema (Truffaut entre otros) realzaron su genio. Ford mismo se tiraba abajo diciendo que el "hacía westerns" cuando en realidad hacía mucho más que eso.

En los 60' el género parecía venirse a pique y apareció Sergio Leone con sus antihéroes sucios y rasposos. La impronta hispana en la música de Morricone, desiertos de España y México como universo, el zoom en los planos generales, primeros planos de rostros parcos y curtidos: eso que han dado en llamar Spaghetti Western. Cada época marcó al western de forma diferente, pero -por cierto- en las últimas décadas se han visto pocos. "Danza con lobos" es, mmm, si: un western. "Brokeback Mountain", no. Es más bien un melodrama ambientado en escenarios comunes al western. Luego están los casos de esquema western llevados a otros géneros (algo así como un crossover cinematográfico): Kill Bill Vol. 2 tiene mucho de "The Searchers" (John Ford, 1956), "Un oso rojo" de Caetano es la fórmula llevada a la ciudad, "Conspiración de silencio" de John Sturges fue calificada como policial porque el pueblito en la que se ambienta combinaba elementos de modernidad con algunos resabios del viejo oeste. Para saber que hace al western, en realidad, más que leerlo hay que verlo. En el Mahoma pensamos que quizá sea la tensión, esa sensación de peligro que te lleva a estar alerta porque algo va a pasar. Pero posiblemente nos equivoquemos, porque va a venir un western posterior a darle de nalgadas a nuestros recién adquiridos conceptos. Y además ese sería un elemento en un millón.

Y otra cosa:  los que quieren hacer vanguardia primero debieran ver los clásicos. Habrá estudiantes de la ECU, la Católica, ORT y quien sabe qué otra alucinados con "Pi" de Aronofsky o "Pánico y locura en Las Vegas" de Gilliam. Quien lo discutiría, buenas ambas. Pero hermano, hermana, si no viste nada de esto bajo los preconceptos "es viejo" o "está en blanco y negro", te estás perdiendo no solo una lección sino lo bueno de la vida.

Esta lista está incompletísima adrede. La idea es que cada uno vuelque y recomiende los suyos con la reseña del caso. No son los 9 de Mahoma ni mucho menos, ni un Greatest Hits del western, pero si los queremos mucho. Atención Emules, Areses, Torrents, blogs de la más diversa índole, en sus marcas, listos y ¡ahoraaaaaaaaaaa!

1 - Johnny Guitar (Nicholas Ray, 1954) - Perdido en su filmografía, este notable western pone a la mujer en primer plano. No es feminista ni mucho menos: ellas (Joan Crawford y Mercedes "la voz de Satanás en El Exorcista" Mc.Cambridge") se odian, se temen y no van a parar hasta que una de las dos no quede en pie. Como el codiciado "Johnny" está el gran Sterling Hayden.

2 - Last Train From Gun Hill (El último tren - John Sturges, 1958) - Kirk Douglas, sheriff en pueblo tranquilo con mujer mestiza. Mujer e hijo abusados y asesinados por pandilla. ¿El asesino? El hijo del mejor amigo del sheriff. Con una tranquilidad que asusta Kirk le espeta a su amigo (Anthony Quinn) que tiene dos opciones: o se lleva arrestado al hijo en el último tren que salga de Gun Hill o alguno muere. Vaya a saber uno por qué pero John Sturges no suele estar en el panteón de los grandes directores (aunque debiera, porque murió hace años y porque era un gran director).

3- High Noon (A la hora señalada - Fred Zinemann, 1952) - No, no puedo hacer comentarios. Es demasiado buena para arruinarla con un intento de reseña. Debería exhibirse a diario en el Louvre al lado de los Picasso, o de cualquier otro modelo de Citroen.

4 - Bite The Bullet (Muerde la bala - Richard Brooks, 1975) - Es bastante pop pero respetuosa de las líneas trazadas por los referentes. Carrera de caballos deriva en una feroz competencia entre buenos y malos. Solo por la escena de la piñata en el corral entre Gene Hackman y James Coburn ya hay que verla

5- The Shootist (El tirador - Don Siegel, 1976) - El pistolero está viejo y enfermo. Llega a un pueblo donde comenzará su agonía. ¡Un momento! Los inadaptados de siempre acechan y el veterano tendrá que quemar sus últimos cartuchos. Maravillosa actuación de Wayne quien estaba viejo y enfermo cuando filmó pero demuestra quien manda.

6- C'era una volta il West (Érase una vez en el oeste, Sergio Leone, 1968) - "Harmónica" esperó toda su vida para encontrar el asesino de su padre. Juego del gato y el ratón entre dos grandes: Bronson el vengado de turno y -de pie- Henry Fonda encarnando posiblemente al personaje más hijo de puta jamás visto. La película perfecta, mejor que la trilogía de los dólares del propio Leone

7- Red River (Río Rojo - Howard Hawks, 1948) - Desde aquí proponemos darla con el programa liceal de próximos años. Arriar ganado se puede convertir en una pesadilla si tu patrón y padrastro es John Wayne. Tras esta película cuentan que John Ford le dijo a su tocayo Wayne "no tenía idea que sabías actuar"

8- The Wild Bunch (La pandilla salvaje, Sam Peckimpah, 1969) - Esos cuatro chorros en retirada, con sus propios códigos y sin miedo a ir a darse de bomba contra un ejército entero. El principio. El final. La virulencia de cada caída, el slow motion de Peckimpah, la sangría que se desata en la última escena, William Holden muriendo y aún sosteniendo la metralleta ¿El mejor western jamás hecho? Ah, yo creo que si, eh...

9- Un tiro en la noche (The Man Who Shot Liberty Valance, John Ford, 1962) - La unión de tres grandes: Ford, Wayne y James Stewart. Sumado a Lee Marvin como el temible Valance del título. Un relato genial sobre las leyendas del viejo oeste, presuntas rivalidades y saber quien de ambos -si el aguerrido Wayne o el correcto Jimmy- se cargaron a Valance. Dicen que el mejor Ford es "The Searchers" (sublime), yo digo que es ésta.

Bonus track: En la foto de este post va un western que tomó un poco de todos y no aprendió nada de ninguno: "Los irrompibles" con Jorge Martinez, Graciela Alfano y Ricardo Espalter. No obstante lo disparatado de la historia, las escenas en las que intervienen los anónimos "irrompibles" (D'Angelo, Almada, Berugo Carámbula y Andrés Redondo) no tienen nada que envidiarle a, digamos, Terence Hill y Bud Spencer. 

Todo cuanto se haya omitido queda en vuestras manos sacarlo a la luz. Mientras tanto, denle play al video y miren el tiroteo final de "La pandilla salvaje".




29.11.2007 15:10 / El legado de Mahoma




 No, señora. No son los Danger Four de Moldavia ni cuatro flequilludos –posiblemente dados en llamarse “Los Impávidos” y oriundos de Solís de Mataojo- que animaban cumpleaños de quince en época del gobierno de Gestido. Ellos son Nasty, Dirk, Stig y Barry…¡los fabulosos RUTLES!

The Rutles comenzó en 1975 como un segmento del Rutland Weekend Television, una serie  liderada por el gran –me pongo de pie…ya volví- Eric Idle, integrante de Monty Python. Lo que primero se disparó gracias a  “I Must Be In Love”, canción paródica de corte “beatle” (como fueron cientos de miles en los 60’ que no pretendían ser parodia justamente) luego derivó en un sketch permanente del programa. Idle tuvo el socio ideal con Neil Innes. Innes había integrado a fines de los 60' una banda británica de músicos-comediantes, la BONZO DOG DOO-DAH BAND, que incluso aparece en MAGICAL MYSTERY TOUR (no el álbum sino el telefilm interpretado por The Beatles, impulsado por Mc.Cartney desde el vamos). Allí Innes y compañía interpretaban "Death Cab For Cutie" de su disco GORILLA (1968), del cual EL MAHOMA SOCIAL CLUB se encargará en próximas ediciones (¿y por qué no un especial de música y comedia, ya que estamos?). Con Neil Innes (Nasty=Lennon) y Eric Idle (Dirk=Mc.Cartney) The Rutles se aseguraba la dupla líder. El émulo de Harrison sería Ricky Fataar (Stig), un sesionista inglés de orígen hindú que había sido bajista de The Beach Boys en una de tantas reencarnaciones playeras tras las continuas crisis de pánico de su líder, Brian Wilson. El "Ringo" versión Rutle fue John Halsey (Barry) y no podemos olvidarnos de Ollie Halsall que en el sketch era "Leppo" (el quinto Rutle) pero que en realidad fue el guitarrista de la banda en el estudio de grabación (Eric Idle no tocaba instrumento alguno y tampoco cantó en el disco).

Con el exitoso antecedente de Monty Python, el humor de Eric Idle en esta cruzada fue ganando adeptos y The Rutles llegó a tener su especial de televisión. Éste se llamó ALL YOU NEED IS CASH (El Mahoma baja y obliga: éste también hay que tenerlo) y fue emitido por la NBC. El documental (quizá inspirador de lo que luego fuera This Is Spinal Tap) narraba la historia de los "pre-fab four" y su banda sonora se encuentra entera en este disco, el elegido de nuestra institución para esta semana.

La selección es cronológica: el primer tema,"Goose-Step Mama", remite a "Some Other Guy", la que integraba el repertorio de los primerísimos Beatles en los mediodías de The Cavern y así sucesivamente (la última, "Let's Be Natural" suena más a el Album Blanco e incluso a Abbey Road). Las canciones están armadas en base a referencias, algunas más identificables y otras menos. El resultado es la combinación de una melodía similar a un tema con el estribillo parecido a otro y fragmentos de letra de otro más. Va ejemplo: el éxito Rutle "It's Looking Good" (interpretado en el Che Stadium, versión su versión del Shea Stadium) es la melodía de "I'm Looking Through You" llevada al tempo de "What Goes On" (originales Beatle de "Rubber Soul"-1965) con fragmentos de letra pedidos a "Yesterday" (la parte B de la melodía dice "Love was just an easy game to play"). Y la lista de comparaciones prosigue: "Number one" arranca como "Twist & Shout", "Hold My Hand" es "All My Loving", "Doubleback Alley" es "Penny Lane", "Cheese And Onions" es "Sexy Sadie" y "Get Up And Go" -el levante más flagrante- es (demasiado) "Get Back". No es que la comparación sea inevitable, la referencia suele ser fácilmente constatable. Es más, esto podría ser el padre putativo del remix: una remezcla a tracción -sin computadoras, claro- pero remezcla al fin.La parodia musical es más bien sutil, lo que se contradice en el especial para TV donde pasa a ser grotesca y algo obvia pero siempre efectiva (el sello discográfico Rutle es una banana y por supuesto, también aparecerá -faltaba más- la versión de Yoko Ono). Si bien Neil Innes es muy buen compositor el material sobre el que se basa es a prueba de balas, cañones y bazookasos. Quizá lo más facil hubiera sido recomendar solo ALL YOU NEED IS CASH donde están casi todos los temas con su clip paródico correspondiente pero lo absurdo de las imágenes distraen un poco de los méritos musicales de la banda, que vaya los tenía.

Sobre el especial de la NBC, éste fue producido por Lorne Michaels (creador de Saturday Night Live) y cuenta con testimonios de Mick Jagger y Paul Simon confesando cuanto les influyó The Rutles. Como actores invitados la rompen John Belushi (interpretando una suerte de Allen Klein, manager de The Beatles luego de la muerte de Brian Epstein), Michael Palin (de Monty Python) y sobresale un cameo del mismísimo George Harrison (gran amigo de Idle y los Python) interpretando a un periodista que investiga las causas de la separación Rutle. Dentro de los momentos geniales está el que inspira el título de este post. The Rutles habrían dicho a la prensa ser "más grandes que Dios" ("greater than God") cuando lo que en realidad quisieron decir es que ellos eran "greater than Rod" ya que Rod Stewart no estaba en su mejor momento por ese entonces.

The Rutles no siguió sino hasta que la broma tuvo sentido: con la aparición de THE BEATLES ANTHOLOGY (1996), su versión en clave comedia (¿o serían los originales?) se reunió para crear THE RUTLES ARCHEOLOGY (1996, también) citando las tomas alternativas pero con nuevas melodías. Increíblemente, unos y otros en ese entonces habían perdido un integrante (Ollie Halsall falleció en 1992). Poco conocidos por esta vuelta y jamás vistos en disquería alguna, es hora de ir a por ellos, chavaletes.

Desde la sede social esperamos que la descarga sea veloz y que tengan Rutland Weekend como se merecen. Acá va el tracklist para descarga tema por tema (el disco entero se encuentra fácil en Emule y en torrents descargables vía Azureus o Utorrent. Con Ares se puede también. 1-Goose-Step Mama 2-Number One 3-Baby Let Me Be 4-Hold My Hand 5-Blue Suede Schubert 6-I Must Be In Love 7-With A Girl Like You 8-Between Us 9-Living In Hope 10-Ouch! 11-It's Looking Good 12-Doubleback Alley 13-Good Times Roll 14-Nevertheless 15-Love Life 16-Piggy In The Middle 17-Another Day 18-Cheese And Onions 19-Get Up And Go 20-Let's Be Natural

Chuck Berry compuso "Roll over Beethoven", la que conoció su cover Beatle. Los Rutles no fueron menos: acá va el link para bajar, escuchar y bailar al ritmo de "Blue Suede Schubert" http://rapidshare.com/files/73143861/05_Blue_Suede_Schubert.wma.html : envien esas reseñas. Del tema, del video, del disco todo, del telefilm, del clásico de la villa, de lo que quieran.

Y si Los Beatles pedían "socorro" ¿por qué no esuchar el grito primigenio de The Rutles clamando conta las injusticias de este mundo? Desde All You Need Is Cash, acá está el video de "Ouch!", clásico inconformista del catálogo Rutle. Todavía no sabemos si detrás de la realización del video estuvo Richard Lester o el mismísimo Hugo Sofovich.




22.11.2007 23:49 / El legado de Mahoma




No está en VHS, ni en DVD, ni en disco de diapositivas Viewmaster, ni en rollo de 8 o 16 mm. Como siempre, en nuestra pequeña porción de tierra no está dispoinble en casi ningún formato analógico. Pero El Mahoma Social Club la rescató de los confines de la red de redes, que probablemente haya sido anticipada en la octava dimensión que recorrió Buckaroo Banzai, protagonista de la tarea domiciliaria de esta semana.

Dirigida por un extraño personaje llamado W.D.Richter (apenas 2 títulos como realizador en su filmografía), "Buckaroo Banzai a través de la octava dimensión" es , genéricamente, inclasificable. ¿Comedia? Sin duda ¿Ciencia ficción? También. A eso sumenlé un montón de referencias insólitas de las que daremos cuenta para celebrar el rescate de esta película anárquica que se defecó en todo y en todos. No simpatizo con la palabra "defecó" pero el blog tiene un filtro que censura ciertas palabras y las sustituye con guiones tipo "ahorcado". Lo que debí decir es "se cagó en todo". ¿Aparecieron los guiones? ¿No? Entonces es solo para los comentarios del blog. Ahora ya se que cuando vea cientos de guiones amontonados y con diversas extensiones es que me están puteando a mansalva.

Buckaroo Banzai (Peter "Robocop"Weller) es doctor,científico, ídolo nacional, líder de una banda de rock (cuyos músicos son también científicos) llamada The Hong Kong Cavaliers, impávido galán y motivo de la ira de un tal Emilio Lizardo (John Lithgow), científico demente que se cree Mussolini. Lizardo es en realidad un lectroide del Planeta 10 (los lectroides son rojos y en vez de sugerirlo el argumento los compara con los comunistas de la ex Unión Soviética de aquel entonces) y al Planeta 10 se accede atravesando la Octava Dimensión. Dimensión que alguna vez atravesaron los Lectroides (uno se da cuenta que son lectroides porque todos se llaman "John") allá por 1938 generando la transmisión radial en la que Orson Welles anunció una invasión extraterrestre. La película revela que tal invasión ocurrió y que Welles fue hipnotizado por los extraterrestres. Ahora, una vez que Buckaroo atraviesa la 8va dimensión (¿alguien entendió algo hasta acá? Yo tampoco), los Lectroides volverán por lo suyo. Lo suyo está en un laboratorio llamado Yoyodyne y si no se llevan a su planeta algo llamado "turbopropulsor" bombardearán una ciudad soviética en nombre de los Estados Unidos y ahí si, se complicaría la cosa y se calentaría la guerra fría. En el medio, Buckaroo tiene una novia la que presuntamente es hermana gemela de su anterior novia presuntamente muerta o desaparecida. Los lectroides son lo más torpe que puede haber y las escenas de acción absolutamente inveroscímiles. Buckaroo y sus Hong Kong Cavaliers se mueven en un bus tipo banda de rock en gira monstruo. Nadie aún prestandole atención extrema entenderá nada y los actores involucrados declararon reiteras veces que tampoco entendían de qué se trataba la película. Son tipos actuando en serio una película disparatada a propósito. El argumento deja cientos de cabos sueltos y hay tramas -y sub tramas- que jamás van a cerrar. Pero este collage bizarro de personajes estrambóticos, citas pop, escenas de acción en clave "película de monstruos de la década del 50"' y chistes absurdos, con todo su tufillo berreta, es irresistible. El final es el apogeo de lo absurdo (créditos incluidos) y promete una secuela que jamás llegaría (cosa que ya sabían de antemano los realizadores: ese es el último chiste)

Se extrañan hoy por hoy películas como ésta. "Ya no las hacen así" - diría mi tía abuela refiriéndose a las bondades de la consola de Nintendo que tenía la pistola naranja y el juego de los patos en el mismo cassette del Mario Bros 1. Por suerte está el Emule, el Utorrent, el www.subdivx.com para bajar el subtitulo en español y el Subtitle Workshop para sincronizarlo (a propósito, si bajan la version reeditada en dvd, la prímera línea de subtítulos comienza a los 3 minutos 40 segundos de pelicula).. Buckaroo Banzai es hipnótica y si primero la rechazan, después se quedan con ganas de verla de nuevo. Uno que tire y pegue, vamos que se viene el fin de semana y El Mahoma Social Club sigue abierto: esperamos esos comments. Y larga vida al gran Buckaroo Banzai, el héroe cinematográfico más bizarro de la historia, la biología, tecnología, A.P.O., dibujo,  moral y cívica y otras asignaturas.

 




15.11.2007 18:49 / El legado de Mahoma




Primero, no queremos dejar pasar por alto el impacto que sufrieron las autoridades de El Mahoma Social Club este mediodía cuando vieron a Héctor Perry en "De igual a igual" empuñando una Fender Stratocaster y haciendo el riff de "Satisfaction". El cimbronazo cultural que este hecho significó a nuestro colectivo es sólo comparable al estupor del público ante la aparición de "Sgt.Pepper's", o lo que representaron tanto "1984" y "The Truman Show" a los creadores de Gran Hermano y lo que fue el mismo "Gran Hermano" a la vida de Ximena Capristo. Si alguna vez tuvimos duda en dedicar este post a The Knacks, maestro Héctor Perry, definitivamente torciste la balanza (ahora que alguien explique como se puede, literalmente, "torcer una balanza" porque probamos con la del baño y nuestra tesorera, Zully, tuvo rotura fibrilar y contusión a nivel del equinóceo parietal lumbar que no sabemos que es pero suena jodidísimo).

Primero y principal, no confundir a estos KNACKS con los californianos THE KNACK que hasta el día de hoy siguen percibiendo haberes por su único hit, "My Sharona" que está por cumplir 30 años. Tampoco con los KNACKS uruguayos que existieron fugazmente a mediados de los 60' y que contaban en sus filas con Urbano Moraes (¡si!...¡El de "La oveja negra"!) y Pippo Spera. Estos KNACKS (1967-1970) son tan argentinos como el subte Línea D o Luisa Kuliok. Durante años fueron el secreto mejor guardado del rock argento (por allá gustaban de llamarle "beat") sesentista y garagero pero ahora, justo cuando El Mahoma Social Club pretende rescatarlo del inmerecido ostracismo, un sello discográfico (Oíd Mortales) nos clavó una puñalada -no solo a mi sino a todo el pueblo Mahometano- sacando una Antología del trabajo de esta insólita banda que, para la época, era impresentable de apariencia y que sin embargo sonaban mejor que varias de las que hicieron capote. No nos importa: ¿Desde cuando este club censuró comprar un disco? ¿Y en un Disco? No sean nabos...¡never! Nunca dejamos de respetar la legalidad (de hecho todos los discos que hemos bajado hasta ahora están editados legalmente y no los hemos discriminado por eso) y por eso decidimos homenajear el espíritu incorrecto de los argentinos THE KNACKS con esta consigna: "Bajenlos ahora, antes de que sea demasiado fácil".

La banda estaba integrada por músicos de la talla de Oscar, Charly, Mossy, Chito y Vicente a los cuales se los tragó la tierra tras la ruptura Knack. Nunca editaron un LP completo pero si un montón de simples para el sello Phillips. Por aquel tiempo la fueron remando y consiguieron mediano éxito en su país pero nada comparable al que conocerían primero Los Shakers y luego Los Gatos o La Joven Guardia (que son más o menos de esos años, Almendra y Manal llegarían más sobre la época de la ruptura Knack de la que ya les hablamos). Cuando un nuevo sello -EMI- se interesa en el material, graban 8 temas nuevos para editar su esperado LP. Pero Los Knacks fue de las bandas que resistió el beat cantado en español y su obra se mantuvo en inglés. En 1970 el gobierno militar prohibió la difusión de la música en inglés lo cual dejó el disco en las gateras provocando una gran tristeza Knack y una tremenda desilusión en sus seguidores Knack. Esto los terminó de convertir en grupo maldito, de culto y oculto. Una edición no oficial de sus simples pasados a CD (también con una tirada de 500 ejemplares en vinilo) circuló a precios de asalto en el mercado coleccionista.

A propósito, este post Knack va dedicado a Leo -bajista de Motosierra y garagero acérrimo- que en su disquería Little Butterfly (25 de Mayo y Colón, de nada Leo) supo tener uno de esos vinilos: así fue que conocimos a estos muchachos.

Los tipos además la iban de reventados. En sus fotos promocionales Knack aparecen como los vemos en este post: desaliñados, bastante fuleros y con ropa de presos. Miren esas caripelas ¿ustedes permitirían que sus madres divorciadas tuvieran un novio así? Los títulos de los temas dejaban de lado los más utilizados "Nena te suplico encarecidamente que bailes twist" o "Sube a mi furgoneta, Elizabeth" para apelar a lo óscuro. Si, señor. La obra Knack está poblada de nombres como "Me siento mal y deprimido" (un gran tema, con un destaque de su solista -sea cual sea- y enriquecido por los dos zaparrastrosos que hacen coros sin embocar la afinación de una sola nota) o "Tirenme con todo lo que tengan" con particular lucimiento de el responsable de la guitarra rítmica: su forma de alterar la afinación de las cuerdas segunda y primera con las restantes cuatro es de antología). El sonido remite bastante a los primerísimos Rolling Stones o a Them (la banda de Van Morrison) e incluso a alguna cosa de The Animals. Hay un tema que es un afano a "I Don't Want To Spoil The Party" de Los Beatles (de última para afanar más vale hacerlo a semejante canción) El vocalista es de veras muy bueno y los tipos tocan con garra punk. Bah, con garra Knack, en realidad. Los milicos los prohibieron mal, no se si al idioma en que cantaban estos tipos se lo puede considerar "inglés". En tal caso es el inglés de Roberto Quenedi (genial personaje de Peter Capusotto y sus videos). Hay un tema llamado "Escuchen payasos, yo amo" (¿por qué siempre esa agresión?) que traducido al inglés Knack es "Listen clowns I love" (o sea "escuchar payasos yo amar", una gran lección sobre como conjugar verbos en infinitivo presente). Otro tema, "La bruja", termina con un "shit" insólito para los usos de la moral y las buenas costumbres del rock rioplatense (aunque viniendo de estos tipos me queda la duda si es "shit" o "she eats".busquenlá y juzguen ustedes mismos). Tienen un extraño instrumental acústico con reminiscencia medieval llamado "El curioso mundo de Lady Cristian" (¿a cuantos les dirán lo mismo? zalameros.)Por último resaltar que el reviente no pasaba solo por la ropa y la música. En una entrevista que les realizara la revista PINAP declaraban cosas como esta.

Reportero PINAP: ¿Cómo definen el tipo de música que hacen

LK: Hacemos música Knack

Todo dicho (en otro pasaje de la entrevista les preguntan también qué expectativas tienen a lo que responden que muy buenas porque ellos son "lo mejor que hay". Semi desconocidos Knacks, Mahoma se pone de pie. Ahora toma asiento y ya se dispone a bajarlos al disco duro.Como ayuda decirles que si van y googlean "Knacks" alguna respuesta los va a llevar a una bajada casi inmediata. Sino.a buscarlos que valen la pena. Va una lista aleatoria de temas, por si fuera necesaria:Me siento mal y deprimido - Te extrañaré - Escuchen payasos, yo amo - El amor viene y va - Tirenme con todo lo que tengan - Dejame en el pasado - Si, quiero vivir (tema de Cronopios) - La bruja - Tengo miedo de estar enamorado - Abuelo Klein - Carta a un amigo perdido- El extraño mundo de Lady Cristian

De YouTube acá está "Te extrañaré" (es el tema con foto fija de la tapa del Cd hasta ahora conocido) y acá va el link para descargar "Si, quiero vivir". Se esperan los comentarios Knack, claro.

http://rapidshare.com/files/69972480/07_si__quiero_vivir.wma.html




08.11.2007 17:35 / El legado de Mahoma




Esta semana EL MAHOMA SOCIAL CLUB no presenta una sugerencia, sino una obligación. Un mandato divino, el grito que el alma pronuncia (y no es un “te voy a reventar la cabeza, oligarca puto”, por más de moda que esté) y una oración imperativa: vayan tras esta película. Conozcan al gran Christopher Guest. Demoslé licencia a Ben Stiller, Adam Sandler, Owen Wilson (que casi se toma licencia completa) y al Teto Medina: esto es otro viaje. Comedia, faltaba más, cortita y al pie (paradoja si las hubo).
Guest es actor, escritor y director (por orden de llegada) y quizá algunos socios de El Mahoma lo tengan por integrar la banda protagonista del falso documental “de rock” THIS IS SPINAL TAP (Rob Reiner, 1984). En “Spinal Tap” Guest compone a un guitarrista descerebrado y deja para la posteridad una memorable escena en la que le explica al periodista que el potenciómetro de volumen (léase perilla) de su amplificador llega hasta 11. No hasta 10 como un amplificador común, sino que llega a decibeles inusitados y semejante barrabasada es dicha con una convicción que asusta. Esta banda ficticia participa también de un inolvidable episodio de Los Simpsons en el que Bart quiere ser rockero (aunque la trama gira sobre Otto, el conductor del autobús escolar). THIS IS SPINAL TAP no es nuestro recomendado, pero se le parece.
Traslademos WAITING FOR GUFFMAN a nuestro país. Supongamos que en Nuevo Berlín, departamento de Río Negro, se forma un elenco de teatro (capaz que ya está formado y desde acá le deseamos éxito). Éste estará compuesto por nuevoberlineses con aptitudes para la actuación, el canto e incluso el baile pero en el día a día se ganan la vida como dentistas, productores rurales, empleados del Redpagos e instaladores de decodificadores de televisión para abonados. El elenco será dirigido por un nuevoberlinés consagrado cuyo mayor logro fue haber participado como extra suplente  en el cuerpo de baile de una revista de Sofovich allá en 1989 (pongamoslé “¿Quién levantó el jabón en el vestuario de Argentinos Juniors?”). Bueno, este director le promete al elenco que en cuanto estrenen el espectáculo vendrá especialmente un productor archifamoso de la calle Corrientes y los llevará a triunfar en la vecina orilla. Imaginen que en cada ensayo hay una cámara registrándolo todo. Bueno, ahora copien y peguen este esquema pero en el ficticio pueblacho de Blaine, estado de Missouri, Estados Unidos, capital del eje del bien. 
Corky St.Clair (Guest) es el director del musical “Red,White and Blaine” el que será representado en el 150 aniversario de la citada localidad Missouriense y convoca a un grupo de lugareños para el casting del que saldrá el elenco de la mencionada pieza teatral, musical y patriótica. Surgirá un arquitecto que tiene dotes de humorista (el gran Eugene Levy, tipo que hay películas para amarlo y otras para mandarlo limpiar por un comando ninja…bueno, es grande igual), un matrimonio dueño de una agencia de viajes y otros seres igualmente inapropiados para el escenario y, a riesgo de sonar totalitario, para cualquier otra forma de expresión psicomotriz vinculada al arte. Corky mantiene el ánimo del elenco en alza porque al estreno vendrá Mort Guffman, célebre crítico de Broadway y una buena crítica de este musical podría llevarlos hasta la meca del espectáculo teatral: Honduras. Ah, no, perdón: Broadway.
El mayor mérito de Blaine es ser “la capital norteamericana del tapiz” y a eso dedicará algún número musical. Otro éxito del musical será “Nada sucede nunca en Marte” relatando la llegada de los extraterrestres a la maravillosa comunidad Blainiense. WAITING FOR GUFFMAN (la que quizá puedan encontrar en  formato VHS en algún video club bajo el enigmático título “Festejos y talentos”) es una genial parodia de documental mezclando el tono periodístico con la ficción. Entre ensayo y ensayo hay testimonios (con un periodista fuera de cuadro como interlocutor) y veremos los progresos de este particular elenco que, en la vida real, no es otra cosa que la troupe de Guest con la que ya ha hecho varias películas como la también imperdible Músicos Grandiosos (A Mighty Wind, 2003). Una de las mejores comedias desconocidas hechas alguna vez. ¿Qué están esperando para darle doble click a ese archivo?
Y más preguntas: ¿Llegará Guffman a tiempo a ver la obra? ¿Triunfará el amor? ¿Volverá Gregorio Pérez? Si los socios descargan la película desde Emule o desde el Utorrent (ya la encontré en ambos lados), lo sabrán. Si no dan con el archivo de subtítulos (.srt) vayan a www.subdivx.com (gracias socio JUSID por el pique, Mahoma perdona todas tus faltas y también tu sintaxis) que lo encuentran en un toque.  Si el archivo está desfasado busquen el programa Subtitle Workshop y lo sincronizan.
El Mahoma Social Club les desea a sus asociados de Cerro Alegre (Rivera) una buena semana y que el nuevo foco de rabia paralítica los encuentre con los anticuerpos necesarios para seguir junto a la causa de la descarga. Porque los vampiros hematófagos no son éstos sino las corporaciones multinacionales que se niegan a que accedamos a la buena música, el buen cine y las buenas escorts (Jessica, 31 años, del Reducto, un beso).  
El Mahoma Social Club, todos los jueves, tu descarga en casa y a 20 pesos (lo que te sale una cerveza de ¾ mientras mirás bajar el archivo)

 




02.11.2007 13:53 / El legado de Mahoma




 Que se sepa: Vázquez no fue al estado de California en misión comercial, ni para manifestarle al gobernador mister mundo austríaco que le gustó más "Un detective en el Kinder" que "Comando". Quiero pensar que Vazquez fue a la costa oeste a desentrañar un misterio. No ese que nos hace preguntar "¿cómo el ciudadano número uno de este país tiene como jefe a Magurno?", sino otro: qué pasaba por la cabeza de los Flamin Groovies, los elegidos de EL MAHOMA SOCIAL CLUB para esta semana.

"Un nuevo Sgt.Pepper's..."  

Comenzaron en San Francisco en 1965 comandados por Roy A.Loney y Cyril Jordan, ambos guitarristas y vocalistas . Dos años después se mudaron a Los Angeles -parte glamorosa de la costa oeste- gracias a que la CBS les ofrecía un jugoso contrato y una mansión de lujo para que la banda ensayara y compusiera. Demasiado para una banda debutante y una locura si los Groovies hubiesen revelado de entrada cual era su plan. Mientras muchas de las bandas más importantes de la escena británica y norteamericana buscaban empardar al Sargento Pimienta y sus secuaces, estos delirantes lo gritaban a viva voz: "vamos a hacer el nuevo Sgt.Pepper's". Mientras tanto, despilfarraban la plata y tiraban las estatuas de yeso -que gentilmente había provisto CBS para el bienestar hogareño de los músicos- a la piscina de la mansión. Pasaron dos años para que el disco debut de Flamin Groovies viera la luz. Estos tipos -por suerte- no se tomaban nada en serio, salvo a si mismos.

"Un nuevo Phil Spector" 

A la hora de grabar les asignaron un productor debutante a la altura de los Groovies.  Stephen Goldman juaraba y perjuraba ser el próximo Phil Spector y debemos reconocerle que, a 38 años de editado, el disco suena muy bien. El tipo se tenía fé, si, pero el tema acá era que los Flamin Groovies. Mientras las bandas del momento buscaban los caminos de la psicodelia, o bien del folk hippoide y pacifista, del jazz rock, del progresivo, del disco conceptual, estos tipos deciden calzarse las chaquetas y los pantalones de cuero ¡para hacer rock & roll de los años 50'! A contrapelo de la época, para SUPERSNAZZ escribieron un repertorio totalmente anacrónico para lo que sonaba por aquel entonces, mechando además covers de sus ídolos como "The Girl Can't Help It" de Little Richard y "Somethin' Else" de Eddie Cochran. Para el diseño de portada, como podrá ver el socio de El Mahoma, eligieron un arte de tapa con referencias a los primeros trabajos de la Disney. De lo más original e irreverente de la época, la portada integra un libro imperdible en el que el fotógrafo Michael Ochs (apasionado de los diseños de portada, además de un notorio amante de los vinilos) recopila temáticamente 1000 portadas del rock de todos los tiempos ("1000 record covers" - Taschen) y marca el territorio para la idea de estos dementes. 

El disco arranca a puro Rythmn & Blues con "Love Have Mercy", 4 minutos y medio de chirriante slide guitar y aullidos varios, palmas...un tema ideal para cerrar cualquier repertorio es el arranque de este disco. Que sigue con rock & roll hasta "A part from that", balada donde los tipos demuestran su ductilidad para arreglar una sección de cuerdas o para armonizar a lo Lennon-Mc.Cartney. La buscan por el lado del country & western ("The First One's Free"), de la canción de vodevil ("Pagan Rachel") y rematan el disco con la rarísima "Around the corner" (cuya letra reza eso y medio verso más, el resto es puro descontrol). No pasó mucho con Supersnazz en aquel momento pero los Groovies siguieron adelante...yendo siempre hacia atrás. Su primer éxito data de 1975 con "Shake some action" y para fines de esa década nadie entendía su propuesta. En los albores del punk, en el auge del glam a là T.Rex, con el advenimiento del disco...estos tipos empezaron a hacer pop al estilo deácada del 60'. Según Roy Laney buscaban "encapsular el tiempo". Unos grandes, los Flamin Groovies.

Track-tu-track: 

El disco se reeditó en CD en 2000 con 4 bonus tracks (traten de conseguir esta versión) pero acá jamás se vio en el Todo Música de El Gaucho, ni lo pasó Henry "te  penetro en cada consonante" Mullins en "Azul con amor". No está todo perdido: seguramente el Emule o  Soulseek tengan la respuesta (veo en un comment que el socio Tux ya dio con el disco ...¿qué esperan a bajarlo? ¿que descargue el Greatest Hits de TOTO, banda que históricamente les importó tres carajos pero que van a ir a ver al Teatro de Verano porque "acá nunca viene nadie"? ¿que no se les tranque con el video de Chachi Telesco brincando alegremente a bordo del ex novio que pusieron a descargar para luego ubicar sigilosamente en la carpeta "Facultad"?) y sino el Utorrent del que me he hecho adicto. Esta vez si, Mahoma los exhorta a comentar el disco en este sitio y así  alabarlo o  destrozarlo. Juntar bronce para el monumento a Flamin Groovies o mandarlos uno por uno en pelotas al "40 semanas" con una pancarta que diga "vengo de California y me siento tan solo". Para quienes lo encuentren tema por tema, estos son ellos: 

1.Love Have Mercy 
2. The Girl Can't Help It 
3. Laurie Did It 
4. A part from that 
5. Rockin' Pneumonia & The Boogie Woogie Flu 
6. The First One's Free 
7. Pagan Rachel 
8. Somethin' Else/Pistol Packin' Mama 
9. Brushfire 
10. Bam Balam 
11. Around the corner 

 El Mahoma Social Club cumple un mes y les desea a sus asociados un Noviembre lleno de paz, prosperidad y paz.                                                                                            

 




26.10.2007 17:41 / El legado de Mahoma




Para 1966 Allen Stewart Konigsberg (Woody Allen, en exclusiva para los socios de El Mahoma) tenía su bien ganada fama como libretista y comediante. Su única aparición cinematográfica databa de un año antes en una comedia de enredos (mala para la época, terrible para los tiempos que corren) llamada What’s New Pussycat? en la que colaboró con el guión (aunque se desentendió del resultado final) e hizo una participación que –al decir de la temible crítica Ruth Gullitt de la revista “La Ámsterdam”- fue “poco menos que bastante chaucha”. Lo que si dejó esa película fue un memorable tema central a cargo de Tom Jones que desde hace años está por encima del bien y del mal pero por debajo de Cacho Castaña.

El hombre del doblaje -Lejos de las grandes compañías se encontraba la American Internacional Pictures, una suerte de hermana zopenca de la Metro, United Artists y la Warner. Algunas de sus producciones las citamos en el post dedicado a “La fuga del loco y la sucia” (caso The Wild Angels con Peter “subete a mi moto” Fonda). Pero, como la AIP ya se estaba comiendo los ahorros, hubo que hacer un convenio con estudios japoneses para importar y distribuir películas niponas con monstruos para su exhibición en autocines y así, en el Buick de su padre, Pointdexter podría abrazar a Sally en las escenas más terroríficas de Godzilla y Gotsucki contra el cambio climático para que después ella abandonase su pasado de porrista (cuya virtud apenas había sucumbido a manos de Doug, mariscal de campo y capitán del equipo de futból americano de la preparatoria) y pudieran casarse y tener hijos antes de que a lo enviasen a Vietnam, donde, lamentablemente mis amigos, fue violado por un secretario del cónsul noruego en Saigón).En una de esas compras, la AIP se embretó con una película de espías al estilo James Bond llamada Kagi no Kagi (en inglès “Key to Keys”, en español “Venganza oriental”) que les pareció tan pero tan mala que no supieron qué hacer con ella. Entonces, a un tal Saperstein (productor ejecutivo y podólogo) se le ocurrió dar vuelta la tortilla y llamar a Woody Allen. Luego de la mala experiencia de “Pussycat”, a Woody le venía bien la independencia que le podía dar una compañía rasca como la AIP. Le proyectaron la versión amarilla de 007 sin sonido y allí quedó Woody imaginando lo que serían los diálogos. La idea: convertir en buena una mala película. El guión y su interpretación en el doblaje contó con colaboradores varios (entre ellos la esposa de W.A. por ese entonces, la actriz Louise Lasser) y el resultado es lo que contaremos a continuación.

El resultado Como la película original duraba apenas 1 hora, los ejecutivos de la AIP le agregaron más escenas de otras películas japonesas de acción más la aparición de la banda de John Sebastian, The Lovin Spoonful: grupo pop y folkie muy famoso por aquel tiempo (de éstos El Mahoma sugiere poner a bajar Summer In The City”, “Rain on the roof” y “Did You Ever Have To Make Up Your Mind?” o todo el disco DAYDREAM también de 1966).Las primeras escenas son completamente habladas en japonés e incluyen un tiroteo de lo más inverosímil. Corte abrupto y pasamos a un set con un presentador y un entrevistado: Woody Allen. Woody lanza un par de disparates geniales como decir que esta experiencia de doblar actores japoneses ya se había realizado en “Lo que el viento se llevó” y tras los créditos iniciales vemos –ya con doblaje- un puticlub con japonesa en bolas y un parroquiano que dice Ellá está muy bien, eh” a lo que otro responde: Me gustó más en ‘La novicia rebelde’ ”. El supuesto Bond nipón se convierte en Phil Moskowitz (con más pinta de kung-fu que de agente del Mossad) y lo que debe rescatar un papel conteniendo “la mejor receta de ensalada de huevo del mundo”. Los delirios continúan y si en algún caso falla el chiste lo que no puede fallar es lo bizarro que muestra la pantalla (desde metralletas que lanzan unas llamas infames a actuaciones abominables de todo el elenco). Pero dentro de los que si funcionan está el de la japonesa que quiere seducir a Moskowitz y que al salir de la ducha le dice dejando caer la toalla: “nómbrame tres presidentes” o el altavoz de la prisión repitiendo “no se escapen, repetimos, no se escapen. Más tarde les explicaremos los motivos” o el maravilloso intercambio de maletines en un barco entre los hampones Wing Fat y Sheperd Wong donde al encontrarse mantienen el siguiente diálogo

-“¿eres chino?”

-“japonés”

-“¿seguro que no eres chino?

Y cientos de situaciones más no podemos retener ahora además en el blog el tiempo es tirano y por eso aprovechamos estos últimos minutos para recordarles que en Uruguay jamás se editó ni en VHS ni DVD. Que, cada tanto, alguna “Trasnoche joven” de Cinemateca la proyectó en una copia que se mantiene en pie apenas mejor que Magurno y que, tratándose de Allen, me juego a que la red puede proveer rápido de este extraño título. Repito, si dan con un archivo con subtítulos, cuanto mejor (si se tienen fé con el inglés, denlé también ni que hablar…) y sino búsquenlo, pero no usted no puede, no deber dejar de tener el recomendado de EL MAHOMA SOCIAL CLUB para esta semana. Más recomendaciones y reseñas en sus comentarios, estimados socios.




25.10.2007 20:20 / El legado de Mahoma




Este viernes 26, El  Mahoma presenta un delirio sesentista, pop, absurdo, berreta y por sumatoria de èstos, genial.  Habiendo cumplido los requisitos del club -es prácticamente inalcanzable salvo por una copia hecha pudding que tiene Cinemateca- WHAT'S UP TIGER LILY? (Ustedes, los lectores españoles, la conocen bajo el enigmàtico tìtulo de WOODY ALLEN, EL NÙMERO UNO...què gente jodida que son para las traducciones, eh) es nuestro recomendado de la semana y la bùsqueda ya comienza (eso si, salvo que tengan un master en la variante neoyorquino sesentista del idioma inglès, busquenla con subtitulos)

Avances / ¿Què puede suceder si una terrible pelìcula japonesa de espionaje le es proyectada a Woody Allen -allà por 1966- sin sonido para que èste imagine los dìalogos de un eventual doblaje? ¿Y si le sumamos una insòlita entrevista a Woody al comienzo de la pelìcula donde revela que esta tècnica ya se habìa utilizado en "Lo que el viento se llevò"? ¿Y si, de la nada, aparece tocando THE LOVIN SPOONFUL solo porque era una banda popular en aquel momento? Todo puede suceder en TIGER...junto con EL MAHOMA, que sale los viernes con Paula y se agota.

 




19.10.2007 15:54 / El legado de Mahoma




Las razones que EL MAHOMA SOCIAL CLUB les brinda para localizar este disco y bajarlo de la red son tantas que la redacción debió elegir solo algunas. La primera, se la pedimos prestada a un tal Andrés Calamaro.Cuando AC iba y venía de España a Argentina, algún medio lo localizó grabando el quíntuple “El salmón”. No recordamos a cuento de qué venía la anécdota pero la frase del entrevistado quedó para la posteridad. Andrés Calamaro: Cada vez que viajo me termino comprando el solista de Lowell George, ‘Thanks I’ll Eat It Here’. Lo he perdido y regalado tantas veces que siempre lo tengo que volver a comprar…Reportero: Todo muy lindo pero yo te había preguntado por la renuncia de De la Rúa A la mierda. Cierto es que hoy casi todo se consigue en un parpadeo (desde acá lo estamos proponiendo de hecho) pero, va pregunta: ¿qué clase de disco genera semejante grado de enfermedad como para comprarlo una y otra vez y terminar regalándolo? Y otra, surgida en aquel entonces: ¿quién carajo es Lowell George? 

Sección cuyo título está insinuado al final de la frase anterior Lo primero es que Lowell George fue. Vivió 34 años y dejó una obra que, lejos de ser “influyente” como gustamos adjetivar desde la crónica, podemos decir que si fue notable. Oriundo de los pagos de Hollywood, Lowell fue una suerte de niño prodigio en la música. A los 6 años tocaba la armónica y  ya cazaba la guitarra. Después, el tradicional peaje por la banda de juventud (The Factory) y un fichaje de lujo: recaló –con solo 24 años y por poco tiempo, entre 1968 y ‘69- en The Mothers Of Invention del genial (por decir lo menos) Frank Zappa. Su participación más notoria junto a FZ fue en el doble “Uncle Meat” de 1969 (a propósito, ya que tienen la PC prendida…) y poco más. Dicen que Zappa lo echó por drogón. Otros, que consideraba a George demasiado bueno como para ser acompañante y éste debía hacer la suya.  Es que Lowell crecía como guitarrista y compositor, además que ya era considerado de los mejores en la técnica de slide (la cual ejecutaba con cualquier cosa, desde el bottleneck a un terminal de plug-in  de guitarra (la punta del cable, qué tanta cosa…). Junto a otro ex Zappa, Roy Estrada al bajo forman Little Feat cuyo nombre es un saludo a The Beatles: la primera intención era ponerle “Little Feet” (Pequeños pies) y cambiaron “a” por “e” como hicieran aquellos. Little Feat es otra banda a descubrir y redescubrir. Combinando funk a lá New Orleans (con más influencia de gospel) con blues y country, resultó una preferida de la crítica aunque lejos del público masivo. George se lucía en guitarra y voz al frente de su banda y era convocado permanentemente para grabar con otros artistas. Tocó con Robert Palmer, Carly Simon, Van Dyke Parks y John Cale. Entretanto, su salud se iba, lenta y tranquilamente, al carajo. Con sobrepeso crónico y drogata de la primera hora, Lowell se aburrió de Little Feat y comenzó a grabar lo que finalmente fue su único disco solista  

Gracias, lo como aquí  El disco deja, en once temas y poco más de media hora de duración, una notable lección de soul y funk con el aditivo country que traía de la fábrica de su antigua banda. En una primera escucha el disco puede parecer liviano (o “easy listening” como gusta decir a…bueno, a alguien, yo que sé…) pero mejora cada vez. La banda (donde está el legendario sesionista Jim Keltner en batería) suena muy a Little…(lo que es decir) y si escuchan a Lowell cantando soul no apostarían jamás a que se trata de un blanquito californiano. El disco tiene varios covers pero las 4 originales más la nueva versión de “Two Trains” (de LF) son formidables con “20 million things” a la cabeza: una balada acústica que te parte al diome. Vale decirlo en épocas donde se desdeña la balada, o se la bastardea directamente (El Mahoma Social Club llama a luchar contra la bonjovización de la balada. El Bonjovismo es una corriente contemporánea que ha dejado secuelas terribles en determinadas bandas de rock trayendo ejemplos como Cae, aquel de “Te recuerdo/en mis sueños/ahora que te estoy perdiendo”).  

“Julio, te pedimos los números de este post” – Alberto Sonsol  Gracias Alberto.  Lowell George hizo un par de recitales para presentar su disco y en uno de ellos se descompensó, volvió al hotel tras terminarlo y ya no volvió a salir. Para alguien que murió de un infarto masivo, que su último tema grabado se llame “Heartache” parece joda. No hace gracia, pero al menos es curioso. Racing lidera la B y no le ganaba a La Luz desde setiembre de 1994 cuando con jugada personal de Leonardo Jara se impuso por diferencia mínima actuando como visitante. 

Bajalo en (uhh, qué nombre loco: “bajalo en…”): Prácticamente cualquier programa de intercambio de archivos (este es más fácil para ubicar y acceder que el anterior de Roky Erickson y al ser corto puede bajar más rápido): Emule, Soulseek, seguramente Azureus y  también Ares y Morpheus. Si hacen la búsqueda de google (www.blogsearch.google.com) alguna cosa van a encontrar. Las carátulas se ubican en www.mega-search.net y de las opciones que les de agarren para la de “coverparadise” o algo así. Para bajarlo tema por tema, acá va el tracklist:                

Lowell George - Thanks I'll Eat It Here                                                                                        1. What Do You Want The Girl To Do 2.Honest Man3. Two Trains 4.I Can't Stand The Rain 5.Cheek To Cheek6. Easy Money 7. 20 Million Things 8. Find A River9. Himmler's Ring 10. Heartache  

Aquellos socios que lo encuentren que pasen el pique. Quienes lo quieran colgar en Rapidshare u otros ¡avanti! Y quienes lo quieran comentar para coincidir, disentir, corregir y aumentar sepan que, como a Morena,  a Mahoma lo traemos todos. Y como nos convocasen a viva voz desde esa otra institución vanguardista y hermana llamada Art Attack, les decimos: Ahora te toca a ti.




12.10.2007 13:37 / El legado de Mahoma




o Dirty Mary, Crazy Larry (1974) - Dirigida por John Hough

En una escena de Jackie Brown (Quentin Tarantino, 1997) los personajes de Robert De Niro y Bridget Fonda están vegetando frente al televisor, segundos antes de la antológica escena en al que se echan uno de parados en la cocina, de puro embolados que estaban, nomás. Lo simpático de la escena es que la película que están mirando Robert y Bridget es protagonizada por el padre de esta última (don Peter Fonda, hijo del viejo Fonda -el Henry, grande entre los grandes de los Fonda de Nebraska-). Dicha película a la que los exhibidores para esta regiņn tradujeron con el maravilloso "La fuga del loco y la sucia" ha adquirido dos estatus: el pomposo "de culto" y, por estos lares, el merecido de "bastante inconseguible".

"La fuga." es un extraño caso por donde se mire. Entrando mediados de los 70', Peter Fonda ya estaba de vuelta por primera vez. En este caso, de su etapa inicial: la que lo tuvo protagonizando lisérgicas road movies que no llegaban a ser clase B, ya subido a la moto (The Wild Angels, The Trip - ambas de Roger Corman) hasta convertirse en uno de los primeros stars en poner guita de su bolsillo para financiar proyectos rechazados por los grandes estudios. Tres pesos aparte: De no ser así, no hubiese existido Easy Rider, menos la hubiese dirigido un loco de las tortas como Dennis Hopper y, dicho sea de paso, no se hubiese convertido Peter en ese ģcono kitsch que ahora hace cameos de motoquero en bazofias de la talla de Ghost Rider o Rebeldes sin causa.

Pero volvamos al objeto de deseo de El Mahoma Social Club de esta semana, que en vez de motos por doquier, lo tiene a Fonda subido a las cuatro ruedas de un Dodge Charger del 69'.

"Afana un almacén y la ciudadanía te condenará" - Rodolfo Fattorusso.

Extraño caso de road movie que tampoco llega a clase B (de hecho, su británico director John Hough se luce y todo). En ésta los protagonistas no reflexionan acerca de la vida cada diez kilómetros sino que sus diálogos son, o bien continuos reproches entre la irritante pareja, o carcajadas cada vez que zafan de algun patrullero. Larry (Fonda) con su cara de "un 97 % de las cosas de este mundo me chupan un huevo" y la histérica de Mary (que pasa de ser el polvo de una noche a la socia delictiva, interpretada por Susan George) realizan un robo que -además- dista de ser grandioso. En efecto, se trata de 150.000 dólares en efectivo ¡afanados a un supermercado! En lo que hace a robos de la historia del cine, un vuelto.

Larry no es chorro vocacional, sino aspirante a piloto de NASCAR (la categoría que inspiró la delirante Talladega Nights: The Ballad Of Ricky Bobby con Will Ferrel) y precisa fondos para entrar al mundo de las carreras. Para eso (el choreo y sus aspiraciones automovilísticas) Larry se lleva de cómplice a su mecánico Deke (Adam Roarke, mucho gusto) y la Mary se les quiere subir al auto. Ante la negativa del dúo, la loca los amenaza con llamar a la policía. Subite nomás, rubia.

Si el robo se realiza en los primeros quince minutos de película, la siguiente hora y cuarto será destinada exclusivamente a la persecución infructuosa de la policía a un trío de ladrones parias con la ventaja de que uno de ellos sabe correr autos. El Capitán Franklin (Vic Morrow, el Sargento Saunders de la serie "Combate", serie de la que siempre se habla pero nunca pude ver. Los amables donantes.) se lo toma como algo personal y empieza a mandar patrulla tras patrulla para agarrarlos. Como cada una termina pasando vergüenza, decide probar con el helicóptero mientras el Dodge Charger (con tres bodoques a bordo y un botín que da pena) pone en jaque a la policía californiana.

Es eso nomás. Filmada con un ritmo acalambrante y bastante ruido a bujías y el constante de la radio del auto (no hay temas musicales salvo el de los créditos iniciales y finales), "La fuga del loco y la sucia" tiene su gracia y se mantiene más que dignamente. Tiene por otra parte, uno de los mejores finales del cine. Abrupto y sin explicaciones (voy a revelarlo, pueden putear nomás, igual espero les de curiosidad suficiente) el remate es con el Dodge "haciéndose paté contra un tren, explotando posteriormente con los tres ocupantes carbonizados en el acto, terminando el operativo policial con resultados fatales para los malvivientes" (tomado de "The Vichadero Film Review" - Nazario Sampayo & Aureliano Folle).

Momento emotivo auspiciado por Casa Sapelli

Cuando se alquilaba en Super 8 allá a principios de los 80' pude ver -de niño- un corte de 17 minutos (hablado en madrileño). Tengo una copia decente en VHS gracias a un rescate involuntario. En mi tiempo de mostrador de videoclub y con el advenimiento del DVD, estaba yo haciendo una limpieza y clasificación de video casetes con el fin de ponerlos fuera de circulación. Pues, no voy y encuentro un video sin rotular que supuestamente debiera haber estado en circulación, y resulta ser la película en cuestión. Como estaba baqueteado y con algo de humedad, lo llevé a una planta de copiado con la que trabajaban los sellos distribuidores en época del VHS, y me lo pasaron a uno vírgen. Con lágrimas a nivel de la córnea digo: ya es tiempo de jubilarla y que, entre todos, encontremos el sitio, el programa o el link que la traiga a digital para darle justo retiro al analógico.

Si Quentin lo dice.A Tarantino, quien alguna vez también atendió un video club, parece que le gusta y en serio: no conforme con haberla incluido en Jackie Brown ahora también la hace aparecer en Death Proof su cuota parte en el proyecto Grindhouse. Estimada masa social, fuerzas vivas El Mahoma Social Club, padres, madres y miembros de comisión fomento: el poder es vuestro.




08.10.2007 14:08 / El legado de Mahoma




Roky 13, el inicio

Al comenzar "Alta fidelidad" de Stephen Frears (no recuerdo si durante los créditos o después), la imagen  muestra un vinilo girando en la bandeja de un tocadiscos. Suena "You're Gonna Miss Me" de los 13th Floor Elevators.

Oportunidad poco menos que única para que en Uruguay sonase esta banda original de Texas, guitarrera y pionera en la movida psicodélica (marcando terreno ya desde la misma portada de su primer disco, THE PSYCHEDELIC SOUNDS OF 13TH FLOOR ELEVATORS de 1966). Legendarios fueron los aullidos de Roky Erickson, (texano, soltero y de 19 años por aquel entonces) guitarrista y vocalista de aquella banda como legendarios eran también sus viajes, fundamentalmente los de ácido y peyote, por decir lo menos. Volviendo a aquel disco, éste era una provocación en todo sentido, empezando por ese extraño sonido que se repite en loop tema tras tema, recurso inédito para la época. La banda provocaba también desde el nombre "Ascensores del piso 13": en aquel tiempo los edificios en EEUU -sino en todo en varios estados- pasaban del 12 al 14 por cuestiones cabalísticas.

Dos discos después, la gira de Roky comenzó a parar en varios psiquiátricos. Diagnosticado con esquizofrenia paranoide pasó un año dentro y, al salir, fue arrestado por posesión de su dieta básica (no es que el tuviera drogas: las drogas lo tenían a él) y no tuvo mejor idea que tratar de zafar tratando de alegar demencia. Error, retrocede un par de casilleros y de vuelta a recibir voltios. Los 70’ lo tuvieron entrando y saliendo del loquero. Por esa época arranca como solista, convencido que un marciano habitaba su cuerpo. Sus letras, por la misma vía, podrían haber inspirado alguna película de Verhoeven en los 80’ y alguna que otra novela de ciencia ficción. Como todo artista que está “institucionalizado” (hermoso eufemismo para decir que estás en un psiquiátrico) se volvió de culto, maldito, incomprendido y si estuviera Scelza acá agregaría diez o doce sinónimos más. Es más, Roky podría conformar una tripartita sonora con Daniel Johnston y Arnaldo Baptista (no estaría mal, están vivos y en actividad, Syd Barret se descartó el año pasado), otros con las mismas características de RE. Mientras nuestro muchacho era mandando en cana a fines de los 80’ por robar correspondencia, sus colegas admiradores sacaban disco tributo (Where The Pyramid Meets The Eye- con REM, ZZ Top, Primal Scream entre otros). Llegamos, finalmente, a 1995 y al disco que El Mahoma Social Club invita a descargar.

The Texas Pride

All That May Do My Rhyme (editado por el pequeño sello Trance Syndicate Records, propiedad de King Coffey, baterista de Butthole Surfers) es una colección de sencillas y conmovedoras melodías folk, ejecutadas por una banda de sesionistas tejanos y con Roky abandonando todo tópico místico en las letras. Para aquellos que tienen prejuicio con el country en estado puro y se imaginan un grupo de vaqueros gritando “Yeee-haaaaaa!” y diciendo “Oie apá” mientras suenan banjos y violines y aparece la voz de Kenny Rogers cantando una oda a los camioneros de Iowa, deben escuchar este disco para corroborar las bondades del género. Erickson canta todos los temas sin doblar su voz  y no hay armonías vocales en el disco salvo por “Starry Eyes” a dúo con la cantante country Lou Ann Barton. Se nota su decir gangoso producto de casi treinta años de electroshock pero qué bien canta, aún cuando su fraseo es errático, como si de a ratos olvidase la letra (chequear “I’m Gonna Free Her”). 

En “Please Judge” pide por la libertad de un menor para que pueda ser reintegrado a la sociedad. Al escuchar el tema se concluye que el personaje no es otro que el mismo Erickson (el "propio" Erickson dijera el Peluca Vera) confinado a la reclusión desde muy guacho. Si esta súplica te pone los pelos de punta, esperá que llegue su reversión de “Don`t Slander Me” en la que no vas a poder creer que ese veterano panzón, barbudo, con cara de ebrio militante que aparece sentado con su guitarra acústica en la foto de portada sea el responsable de esos aullidos. La furia con la que Roky canta rock y blues deja a los pseudo chicos malos de algunas bandas metaleras y punkies como émulos descafeinados de Chayanne. El disco es corto, prácticamente acústico y baladístico salvo por las excepciones mencionadas y fue de alguna manera el principio del regreso definitivo de Roky a las canchas. Desde entonces ha editado unos cuatro discos más, un libro con sus letras y hasta se ha hecho una película sobre su vida (el documental “You’re Gonna Miss Me” de Kevin McAlester).

Desde 2001 no pisa un psiquiátrico y la industria farmacéutica encontró algo para controlarle algo la esquizofrenia. Lo suficiente como para haber formado en una nueva banda, The Explosives, y salir de Texas para tocar en Nueva York, Londres y –faltaba más- Finlandia y comprobar que por Europa también lo estaban esperando. Las crónicas de la última edición del festival de Coachella Valley en California este mismo año dan cuenta que Roky fue sensación y, a los 60 años, descubierto y redescubierto por los purretes que, lo más probable, hayan ido por otras bandas.

Su descarga ya

Si uno va a la segura, el Emule. Ahora, bien, paciencia y convicción: no creo que sean muchos los usuarios que lo tengan completo y en paquete. Además quizá haya que esperar que estén conectados. Si dan con el album en .Rar o el .Zip denle apara adelante. Otra posible es bajarlo tema por tema (esto es lo que he podido hasta ahora con los tracks 1,3,4 y 5) por tanto se adjunta el tracklist más abajo. Ni Morpheus, Soulseek y Ares me han dado respuesta de “All That May Do My Rhyme”, aunque si de otros discos. En cuanto a los blogs para descarga de música, no di con ninguno que tenga el disco pero confieso que no le puse el mayor empeño. Pasen por el blogsearch (www.blogsearch.google.com) a ver qué onda.  

Roky Erickson – All That May Do My Rhyme

1. I’m Gonna free Her 2. Starry Eyes (with Lou Ann Barton) 3. You Don’t Love Me Yet 4. Please Judge 5. Don`t Slander Me 6. We Are Never Talking 7. For You (I’d Do Anything) 8. For You 9. Clear Night For Love 10.The Haunt 11. Starry Eyes

Aprovechando el beneficio de la descarga simultánea El Mahoma Social Club les augura buena suerte con The Psychedelic Sounds Of The 13th Floor Elevators, de culto si, pero mucho más fácil de bajar.

 

 

  


04.10.2007 18:47 / El legado de Mahoma




Montevideo, a los 4 días del mes de Octubre de 2007, a las 17: 33 minutos.

En el transcurso de esta oración se declara fundado EL MAHOMA SOCIAL CLUB.

Este club virtual no pretende ser otra cosa que una guía tan práctica como incompleta para pesquisar discos y películas en la red. "Gran cosa" - dirán ustedes mientras le dan doble click al archivo comprimido titulado "Lo mejor de Air Supply by ezequielcapo.net". "No tan gran cosa" - respondo desde acá.

Aunque reconozco que la metodología es harto simple en verdad: basta con tener un buen programa de descarga, un programita descompresor, alguno conversor (si, hay gente jodida que gusta poner archivos de audio en la extensión .OGG, aún en preclara expansión de los reproductores de Mp3 que incluyen Wav, Wma y poco más) y un reproductor confiable ("confiable" es según recientes estudios un adjetivo que viene a significar algo como "el programa no es muy bueno pero a mi me anda") para hacerse de cualquier disco o película en el rígido y después quemarla a algún soporte digamos, ehhh, confiable.

La idea de "El Mahoma" (unico club social donde, hasta ahora, no ha pasado ni Ry Cooder ni Santaolalla. Tampoco Braulio López, si vamos al caso) es desentrañar entre tanto byte que anda en la vuelta de qué cosas nos privan las radios, los cines de estreno o las mismas bateas de disquerías y videoclubes: decisiones empresariales a fin de cuentas que hacen aún más chico nuestro hiper humilde mercado de consumo en lo que hace a nuestro asunto.

La red permite que estemos a un par de clicks de cosas muy buenas cuya existencia jamás sospechamos. A veces se trasunta un camino fácil, otras cuesta un poco más. Pongamos un ejemplo mínimo: quizá algun futuro socio de "El Mahoma" haya visto "El Halcón Maltés" (John Huston, 1941, con Bogart y Mary Astor) y se haya entusiasmado con la filmografía más "clásica" de su director, tipo que perpetró asuntos interesantes y mamotretos varios en 45 años de carrera. Entre lo más raro e interesante de J.H. está la extraña "Fat City" (1972) ¿Cómo? ¿No la pasaron jamás en la tele abierta ni en el cable? ¿Tampoco está en su video club amigo (eslógan clásico de los video cassetes del sello AVH en los 80')? Bien. En el Mahoma, además de adjuntarle una reseña como para entusiasmarlo/a (que usted podrá compartir o no. Para eso primero hagala suya, veala y quejesé o celebre con conocimiento de causa) le agregamos ficha técnica y algunos piques para que las herramientas de la red le provean de esa película rara con visos de inconseguible, maldita, sepultada cruelmente en el ostracismo, injustificadamente olvidada y que -con todo esto que supuestamente la haría tan cool- puede llegar a ser la mierda más irresoluta jamás filmada dejando a "El telo y la tele" con Tristán y Noemi Alan en el mismo sitial que "Los siete Samurai" de Kurosawa (con Toshiro Mifune y 6 más).

Seguramente la concurrencia a este espacio tenga sus downloads predilectos para comentar o mejores coordenadas en lo que hace a sitios, programas, códecs y hasta argumentos razonables y no tanto sobre porqué es mejor usar DVD+R que DVD-R. Otros quizá aporten piques como ese que enuncia que si se baja el video de Wanda Nara al usuario le aumenta el ancho de banda (entre otros anchos que también aumentan) gracias a toda la barra autosatisfactoria que se lo va -se lo vamos- a bajar. Así usted  puede descargar más rapidamente lo último y más interesante del neo-hardocre chipriota, nosotros a Wanda (que de rareza inconseguible tiene poco y nada) y todos felices.

El club abre sus puertas en próximas horas debutando con la reseña de un disco que ni siquiera uno, que ha hecho de esto un apostolado, ha podido conseguir. Es más, el cassette Tdk en el que lo grabé cuando pasó por mis manos ya soportó un par de mudanzas pero no soportó que mi vetusto pasacassettes le mordiese la cinta. 

Aquel socio que lo consiga primero no solo se lleva los aplausos: le pienso manguear una copia.