Verdades Ocultas
Caso: Natalia Valeria Martinez Bengoa

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03.03.2010 16:55 / AÑO 2010

Monografía. Casos de Homicidios en nuestro país entre ellos el de : Natalia Martinez.

Quiero compartir con todos un artículo que me parecío muy interesante, cuyos autores son: Lucía Fernández Cecilia López celilogo[arroba]gmail.com María Elena Otegui Universidad de la República Licenciatura en Ciencias de la Comunicación Docente: Samuel Blixen Año 2007 http://www.monografias.com/trabajos69/tratamiento-diferenciado-homicidios-medios-comunicacion/tratamiento-diferenciado-homicidios-medios-comunicacion2.shtml


Según las estadísticas del Observatorio, en los casos de homicidios femeninos se registra un alto porcentaje dentro del ámbito familiar y cercano.

Entre noviembre de 2006 y octubre de 2007 hubo 29 mujeres asesinadas en Uruguay, 17 de ellas lo fueron por razones de violencia domestica (59%). El 60% de estos asesinatos fue a manos de la pareja o ex pareja de la víctima.

En el último año, hubo dos asesinatos de mujeres por violencia doméstica, sobre un total de 18 tentativas de homicidios (67%).

El 75% de los intentos de homicidio es perpetrado por la pareja o ex pareja. En Uruguay aproximadamente cada 13 días se mata o intenta matar a una mujer por violencia doméstica.

En los medios de comunicación se sobredimensiona los casos de homicidios causados por hurtos o rapiñas que sólo representan el 5% de los casos contra un 17% de los de violencia doméstica. Los medios de comunicación no reflejan con exactitud lo que indican las cifras oficiales.

Según la Comisión de Seguimiento (CNS) entre 1997 y 2006 las mujeres cometieron 189 homicidios, un promedio de 21 por año. Por el mismo delito fueron procesados 2.094 hombres, un promedio de 232 homicidios por año.

Las sociólogas criminalistas, Inés Carlesi y Milagros Rodríguez, de una indagatoria que realizaron entre expedientes judiciales, sostienen que el número más importante de víctimas de las mujeres son sus parejas.

Entre los 36 y los 50 años, se encuentra el mayor porcentaje de mujeres homicidas: el 62% mató a sus parejas. Las sociólogas afirman que "en esa etapa de sus vidas han convivido más tiempo con sus parejas y dado el alto índice de relaciones violentas manifiestan que el homicidio fue la única salida".

Las mujeres que cometen este tipo de delitos lo perpetúan motivadas por sus afectos. El lugar donde las mujeres se encuentran más expuestas a la violencia es el hogar y es allí donde pueden llegar a ejercerla. Las mujeres matan en menor proporción que los hombres: sólo cometen el 9% de los homicidios que efectúan estos.

Las aristas de los homicidios

La información es poder, cualquiera sea ella. En las sociedades actuales es abundante y fluye de forma inmediata. Sin embargo, esta superabundancia de información genera una alta desinformación. La necesidad de instantaneidad de la noticia conlleva a una escasa investigación, profundización y seguimiento de los temas tratados según la agenda de los medios. Por este motivo y por las decisiones de los directivos de los medios y las características de éstos, se genera un tratamiento diferenciado de las noticias.

En Uruguay esto se hace más visible aún en los casos de homicidios. En este sentido, muchos de los crímenes resultan sobredimensionados, mientras otros de similares características no son tratados de igual forma y otros directamente no son tenidos en cuanta en la agenda de los medios.Una de las noticias que sacudió a la sociedad y la mantuvo en vilo durante un largo período fue el caso de Pablo Goncálvez, quien en la década del "90 ejecutó tres asesinatos. Todos ellos fueron cometidos contra mujeres jóvenes: Ana Luisa Miller, Andrea Castro y María Victoria Williams. Los crímenes no se produjeron de forma sucesiva. Miller fue asesinada el 1° de enero de 1992, su cuerpo fue encontrado en Solymar. Hugo Sapelli, su novio fue el primer sospechoso del crimen. Tras meses de investigación intervinieron el FBI y diversos videntes pero no se encontraron culpables.

Andrea Castro, fue estrangulada con una corbata el 20 de setiembre de 1992. Tres semanas después el cuerpo de la víctima fue encontrado en Punta del Este.

Seis meses más tarde, Goncálvez ahorcaría a otra mujer: María Victoria Williams, una joven estudiante de periodismo. La chica desapareció el 12 de febrero de 1993 y su cadáver fue encontrado cerca del arroyo Carrasco.

El 20 de febrero de 1993 Pablo Goncálvez era detenido en la Aduana uruguaya del Chuy. Dos homicidios y una violación a una enfermera de 27 años, fueron los delitos que determinaron el procesamiento del "asesino serial" en aquel año. Fue condenado a 30 años de prisión, pena que aún no incluiría el homicidio de Miller.

Años más tarde, se produjo el procesamiento del recluso Pablo Goncálvez por el homicidio de la joven Ana Luisa Miller.

En la misma época en que ocurrían estos violentos episodios, Daviana, una joven bailarina de bajo nivel socioeconómico, también fue brutalmente asesinada. Sin embargo este crimen no cobró igual magnitud y su muerte sólo significó un recuadro en los diarios de la época y fugaces menciones en radios y televisión. Los titulares se centraban en el hallazgo del tercer cuerpo sin vida de una joven residente en Carrasco: María Victoria Williams.

Los asesinatos cometidos por Goncálvez sacudieron la opinión pública al punto tal que actualmente siguen evocándose cada vez que un crimen sacude a la sociedad. Asimismo, se ha considerado por demás oportuno traer estos episodios al presente a los efectos de ahondar en esta investigación.

Desde otra perspectiva, hace varios años que los videntes han aparecido en los casos policiales, sobre todo en aquellos en que el misterio y la falta de evidencias entorpecen su esclarecimiento. Tales son los casos de Pablo Goncálvez y de Natalia Martínez: adolescente desparecida el 19 de enero de 2007, cuyo cuerpo fue hallado el 10 de febrero próximo a la Laguna del Sauce. El caso de la joven estremeció a la opinión pública, sensibilizando a la población.

Alrededor de 30 personas que se declaran videntes han dicho algo sobre la sonada desaparición de la joven Natalia Martínez, en Piriápolis. Entre ellos se cuentan españoles, chilenos y brasileros que se comunicaron con los familiares y amigos de la chica. Luis Orsi, vidente uruguayo viajó especialmente desde Venezuela para participar del caso Natalia, convirtiéndose en el principal gurú del crimen. Los videntes Orsi, Acquistapace, Walter Mendaro y Nora Pandolfi aportaron visiones sobre el caso Natalia que fueron consideradas por la policía. Existen varios factores que avivan la presencia de videntes, entre ellos la duda, la esperanza, los miedos y las ansiedades, que terminan promoviendo un deseo colectivo de resolución inmediata del caso.

Cuando se encontró el cuerpo de la joven Natalia la población exigió saber lo que había sucedido. Sin embargo, debido al sol del verano, la humedad, los animales y roedores, el cuerpo se descompuso de manera más acelerada que lo normal. Cuando un caso tiene mucha repercusión pública y mediática y la policía técnica no logra determinar ciertos elementos con precisión, en el inconsciente colectivo de la gente se atribuye a la falta de recursos y a la incompetencia.

El caso de Natalia Martínez fue divulgado por los diferentes medios de comunicación. Estuvo durante semanas posicionado entre los temas más destacados de la prensa y cobró una sobredimensión a nivel público, como ocurrió con los episodios del caso Goncálvez.

Los medios y el tratamiento del tema

Una de las interrogantes que surge durante la investigación y que resulta muy difícil de develar es cuándo los medios de comunicación investigan realmente los homicidios.

Aureliano "Nano" Folle afirma que: "los medios frecuentemente acuden a testimonios de vecinos que opinan e informan, sin filtrar previamente estos datos. No existe un seguimiento de los casos, los informativos son una máquina de picar carne". No es correcto que el cronista policial divulgue información que no ha podido probar. No obstante, en ocasiones, sucede.

Para Folle este punto es muy delicado: "todo el mundo después quiere ser parte y nos olvidamos que todo es en detrimento de la verdad".

En palabras de Jean George Almendras, cronista policial de Montecarlo TV Canal 4, "los medios van a buscar la noticia o su tratamiento, de manera que sea consumida. Por eso, yo no creo en la objetividad de los medios de comunicación". Para el periodista "no existe una objetividad lisa y llana, existe una aproximación a la objetividad porque cuando se distorsiona una información no se es objetivo".

A propósito del caso Natalia Martínez y según las declaraciones de Jorge Traverso a Montevideo Portal el caso "fue... sigue siendo un caso muy difícil.

Primero porque la información vino muy mezclada; segundo porque se trataba de una muerte que no tenía una explicación, como no la tiene hoy. Tercero, porque los antecedentes de la chica eran muy buenos, lo cual la descolocaba de una situación irregular, era un gran enigma. Y seguramente algunas de las cosas que informamos todos los medios estaban equivocadas, porque no pudimos llegar a lo profundo de la información, es decir, no se llegó a resolver el caso, entonces ahí todavía tenés un signo de interrogación. ¿Informamos bien? ¿Lo que dijimos estaba bien? ¿Lo que omitimos estaba bien?".

Por su parte, Folle tiene una visión bastante crítica sobre lo que hacen los medios de comunicación a nivel judicial. "Ojalá nos aboquemos un poco más hacía las historias verdaderas más que al show", afirma "Nano" Folle.

Sostiene que es sumamente difícil encontrar información fidedigna ya que la policía "te brinda lo que quiere". Folle considera que se debe ir evaluando con el paso del tiempo, de acuerdo al propio criterio del periodista, las fuentes policiales fidedignas.

"Los jueces no hablan, algunos por pánico escénico simplemente, otros porque creen que no deben hacerlo, otros porque odian a la prensa, nos odian y con argumento. La prensa ha agarrado casos y los ha destrozado ¡se ha hecho cada porquería! Yo me imagino sentado en el lugar de impartir justicia y haría lo mismo", sostuvo.

En referencia al caso de Natalia Martínez, Folle expresó no haber participado en la cobertura del caso. Sin embargo, confesó que "en verano hasta el director de subrayado lo cubrió".

Según Folle en este crimen hubo elementos que no se tuvieron en cuenta: trascendió "información forense sobre una cuerda con la que supuestamente habían atado a Natalia, que efectivamente existió.

El asesino lo primero que habrá hecho es deshacerse de la cuerda.

Eso es un error de la policía informante y de los periodistas que no comprenden que son casos policiales y por eso existen pre sumarios".

Para el periodista "el caso de Natalia no se resuelve por dos cuestiones: pudo haber sido un caso muy simple que no se resuelve por el mal sistema policial y de investigación uruguayo o por que es un caso muy complejo que la mafia no quiere que sea resuelto".

Según J. G. Almendras, el estrato social se convierte en una variable que determina la difusión de una noticia.

En lugares donde impera la cotidianeidad de episodios de violencia física, su divulgación "no genera tanta conmoción en la opinión pública", sin embargo hechos criminales que "tienen ribetes mucho más misteriosos que, generalmente se dan en las clases más altas, cobran importancia para los medios. Los medios de prensa son medios empresariales, desgraciadamente también son un producto que estamos vendiendo. Estamos sujetos a intereses económicos"

Almendras afirma que los medios de prensa hacen un seguimiento de los casos de personas que desaparecen cuando comienza a intervenir la policía, la familia y cuando hay campañas de búsqueda por el individuo ausente. Este seguimiento es fundamental porque cada minuto que pasa la persona esta expuesta y eso debe hacerse público. Según el periodista muchas veces los familiares y amigos de las víctimas omiten ciertas actividades o características de la persona en cuestión. Muchas veces esto ocurre para evitar dañar la imagen pública de la persona, y en realidad termina afectando o dilatando el posible esclarecimiento del caso. Para Almendras en los casos de desapariciones y cuando se está atisbando un hecho criminal "hay que evaluar la conmoción que nace de la fuente, de la víctima, de la familia y a veces de la policía cuando se agotan los recursos".

El homicidio es un delito contra la vida humana, es un delito que siempre genera conmoción en el entorno familiar, en un barrio y a veces en la opinión pública. Todo homicidio debería ser motivo de cobertura pero en la práctica lamentablemente esto no sucede.

Al igual que el caso Daviana, mencionado anteriormente, en junio de 2007 se produjo un crimen que aún no se ha resuelto. María Angélica Vilaró, empleada de 46 años, fue vista por última vez en el mediodía del 24 de junio. Les informó a sus padres con quienes vivía que iría a almorzar con su pareja de iniciales J.L.G. En la mañana del 27 del mismo mes fue encontrado, por su tía y la hermana de su pareja, el cuerpo violentado y sin vida de Vilaró en la casa de J.L.G. Según las declaraciones de éste el 26 de junio la mujer llegó a su casa próximo a las 19:00 horas: "nos quedamos hablando hasta las diez de la noche, las cosas andaban bien entre nosotros. Fuimos al dormitorio, ella se acostó en una cama y yo me acosté en mi cama, las dos camas están en el dormitorio". Agrega que siguieron hablando acostados y no sucedió nada más. "Hoy de mañana (27/06) entró el hermano de ella (…) y me dijo qué le había hecho a ella y yo le dije nada, después llegó la policía". El juez que llevaba adelante la causa, Dr. Beyhuat, le solicita que aclare este punto porque en su cuarto existe una sola cama: aquí se presenta la primera contradicción en sus declaraciones. El indagado le contesta: "una cama en mi cuarto y la otra cama en el cuarto, existe una puerta entre los dos cuartos". Posteriormente, el juez le solicita que explique cómo es que estuvieron hablando acostados en distintos dormitorios. J.L.G. contesta: "ella se acostó en mi cama y yo me quede sentado en la cama conversando con ella una media hora y me quede sentado al lado de ella hasta que vino a buscarme la policía".

Segunda contradicción: ¿por qué declara que se sentó junto a ella (acostada en su cama) si minutos antes había afirmado que ella se acostó en el otro dormitorio, mientras que él lo hizo en el suyo propio?

El sospechoso también se expresa de forma discordante cuando primero sostiene que en la mañana del 27 de junio entró el hermano de la víctima a su casa, Héctor Javier Vilaró, y luego la policía. El juez, culminadas las declaraciones del indagado, deja constancia escrita que éste "se enteró de su fallecimiento (Vilaró) por parte de las testigos López y Vilaró que le preguntaron en forma textual: "qué le hiciste a Marita", el autor expresa además que se fue de la habitación próximo a la hora 10:00 (…) no recordando si estaba viva o no". A lo anterior agrega que el indagado actuó de forma evasiva y discordante "ya que en la primera instancia manifestó que había visto ingresar a la víctima el día sábado (23/06), que no la había visto más, que no tuvo contacto con la misma, que él frecuentemente duerme en la pieza de enfrente y que la misma se había ido para el dormitorio del fondo y que no recuerda nada del hecho; luego manifestó que la víctima había venido el día de ayer (26/06) próximo al mediodía, que durmieron juntos, no tuvieron relaciones y no tuvo peleas con la misma". Esto deja en evidencia la incoherencia en las declaraciones del sospechoso.

Por otro lado, mientras la tía de la víctima iba en busca de auxilio, luego de encontrar a su sobrina muerta en la casa del principal sospechoso, la hermana de éste le extrajo a Vilaró su ropa íntima y la dentadura postiza. En sus declaraciones alegó que la víctima "viendo (…) el cuerpo de la compañera de mi hermano, en estado húmedo, como si hubiese transpirado, por lo que la doy vuelta viendo que tenía abundante sangre sobre el rostro, por lo que le extraigo la dentadura postiza (…) tenía un bucito color negro y de bombacha húmeda, la cual retiré porque estaba como mojada, y le pongo otra limpia que traje de mi casa para que no la encontraran así".

El Juez Dr. Beyhaut dispuso referente al sospechoso "Libertad y Presumario". J.L.G. posee Prontuario por Hurto y delito de Violación en reiteración real. El sospechoso alega: "estuve cinco años en el Penal de Libertad ya que violé a una botija de 17 años amiga del barrio".

Según el acta de defunción, María Angélica Vilaró falleció el 26 de junio de 2007, a las 14 horas, a consecuencia de: "en estudio toxicológico".

El hermano de la víctima, Héctor Javier Vilaró formuló una denuncia por encubrimiento dirigida a la hermana de J.L.G. ya que "manipuló abiertamente el cuerpo de la víctima y, con plena consciencia de sus actos, destruyó o alteró pruebas y evidencias fundamentales para el esclarecimiento de los hechos y la determinación de las responsabilidades penales".

En el parte policial también figura que en el patio de la finca del sospechoso se halló una bolsa con sangre y sobre una mesa la mencionada dentadura postiza, también con sangre.

El caso de María Angélica Vilaró aún no ha sido resuelto al igual que el de Natalia Martínez, sin embargo, a diferencia de este último no trascendió de la misma forma en los medios de comunicación. Así como tampoco tuvo mayor trascendencia la marcha de familiares y vecinos que tuvo lugar el pasado 27 de noviembre, sólo fue emitido por Televisión Nacional Canal 5 y Saeta TV Canal 10, y registrada en un diario.

Según datos brindados por el Comisario Enrique Marini, de la División de Homicidios de Montevideo, diariamente se registran la cantidad de homicidios que ocurren en la capital. "Desde el año 2000 hasta el 30 de noviembre del 2007 en Montevideo se produjeron 757 homicidios de los cuales se aclararon 619. En total los crímenes resueltos por la División de Homicidio fueron 211 casos", dijo Marini. Según informó el Comisario "en el año 2007 ocurrieron 67 asesinatos de los cuales fueron aclarados 58".

En otro orden, la psicóloga Mariela Oneto sostiene que las noticias que toman más prensa "son aquellas que revisten aristas de sensacionalismo, que probado esto captan buen margen de consumidores de las mismas. Temas referidos o que se enlacen de alguna manera con cuestiones relativas al sexo, consumo de drogas, violencia, relaciones con el poder (político, policía, etc.), y que conllevan una fuerte cuota de misterio y suspenso, atrapan la subjetividad de la gente".

 



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NATALIA VALERIA MARTINEZ BENGOA, tenía tan solo 19 años.Alguien decidió que dejara de brillar. Por cualquier información comnuiquese :DESPERTARCELESTIAL@HOTMAIL.COM KELLY 094654815. GRACIAS POR SU VISITA

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