Según el último estudio Perfil del Internauta Uruguayo -del Grupo Radar-, sólo un 16% de los usuarios de Internet en Uruguay hicieron alguna vez una compra en línea (alrededor de unas 160.000 personas).
Eso es poco, muy poco y para peor, sólo un 2% de los que no compran lo hacen porque no tienen tarjeta y otro 2% porque prefiere ver el producto. La enorme mayoría de las razones para no comprar tienen que ver con desconfianza y desinformación.
Detrás de eso hay mucho más que desidia de usuarios y comerciantes, hay algunos problemas de fondo -de infraestructura, por así decirle- que a veces son solucionados con ingenio, otras tantas se mantienen como trabas pero algunas soluciones empiezan a asomar (aunque muy mejorables).
Plástico
La tarjeta de crédito es una de las primeras cosas que se piensan al hablar de compras en línea. Eso tiene lógica, pero no es tan así (ya lo vamos a hablar más adelante). Sin embargo el cobro por tarjeta de crédito es en Uruguay una traba sumamente importante para el comercio electrónico de pequeña y mediana escala.
El principal problema radica en que la conexión con la redes de tarjetas debe hacerse ad-hoc para cada sitio web. No existen módulos estándar, casi no hay forma de no tener que sentarse y negociar con las empresas de tarjetas de crédito.
Si yo quiero -por ejemplo- cobrar mediante PayPal, no necesito más que tener una cuenta, instalar un plugin, módulo (o similar) en mi sitio y listo. PayPal otorga a desarrolladores y comerciantes una infraestructura que elimina totalmente el misterio de hacer transacciones de forma segura.
Las tarjetas también hacen eso en otros lugares del mundo, de hecho si quiero crear un sitio y cobrar a tarjetas de EE.UU. e internacionales lo puedo hacer en -literalmente- minutos y sin negociar con nadie. Se configura y listo.
Acá no... pero peor que eso talvez sea que ni siquiera haya nadie que se haya avivado y cubierto ese -suculento, por si es necesario aclararlo- nicho de mercado. El BROU por ejemplo tiene un sistema que permite pagar transfiriendo de una cuenta a otra del banco. Más allá de las limitaciones de que se maneje "internamente" con sus cuentas, no tiene la simplicidad de los ejemplos que nombraba antes.
Ya es inexplicable que Abitab y RedPagos no tengan un servicio así, cuando miles de personas que hoy venden en línea ofrecen el pago (físico) en Abitab como opción. ¿Tan lejana y difícil es la idea de que me cobren de una tarjeta o cuenta del banco como cuando pagás una cuenta?
Banred y RedBROU son otros candidatos -talvez mejores- porque tienen acceso a las cuentas corrientes y/o de ahorro, por lo que eliminarían a los intermediarios (tarjetas).
En fin, como no tenemos nada de eso y parecería que a las empresas que mueven guita en Uruguay no saben de la existencia del comercio en línea (¿o será que no les gusta hacer plata?), lo que nos queda es...
Manejate
El "Plan B" es por lo general lo que aplica en este tipo de situaciones y eso significa buscar cualquier manera para cobrar. Entre esas maneras se incluyen: Giros por Abitab, depósitos en cuentas de banco, tarjeta de crédito por teléfono y pagos contra-reembolso en efectivo, cheques y hasta Ticket de Alimentación. Tampoco nos podemos olvidar de algunos intentos que hubo de pagos por celular.
Las desventajas de esto son claras, en especial para la gente más experimentada en comercio en línea y más asidua. Sin embargo, tiene un lado positivo; generar todos esos canales alternativos puede ser una forma de ayudar a miles de personas que están por fuera del sistema financiero a ser parte del comercio en línea y acceder a sus ventajas.
En otras palabras, sin renunciar a los métodos más sofisticados, es bueno tener opciones que ayuden a los desconfiados (que mencionábamos al principio) a introducirse en este mundo. No es lo mismo pagar cuando recibo algo, que dejar mi número de tarjeta y eso es una barrera importante.
Algo es algo
No todo está perdido por suerte. Aunque ni cerca de un sistema estándar y modular para incorporar pagos por tarjeta de crédito en cualquier sitio, Datamouse es un nuevo servicio de Antel que por lo menos empuja para ese lado.
Lo que hace es tener una infraestructura propia (que incluye la gestión de cobro) para que -sobre eso- se pueda armar un sitio de comercio electrónico.
A nivel de costo está aceptable, tiene como pequeño beneficio agregado que los sitios quedan dentro de Adinet Shopping y es una solución bastante global (incluye dominio y alojamiento).
Pero el precio -no económico- que se paga también es alto. El sitio queda alojado en los servidores de Datamouse, las opciones de diseño son muy básicas, las tecnologías del sitio están enormemente limitadas por el sistema que ellos usan (que asumo estará hecho en Genexus, se agradece corrección) y siempre se depende de Datamouse para cambios importantes, actualizaciones, mejoras, etc.
Por supuesto que ofrecen desarrollos a medida (habría que ver si llegan al punto de que uno pueda elegir la plataforma en la que se trabaja), pero ahí los costos seguramente lleguen a tal punto que la barrera de entrada nuevamente quedaría a un nivel que sólo las empresas grandes alcanzan.
Continúa