Uruguay: click para actualizar
Una crónica del camino hacia un país que se amiga con la tecnología.

http://blogs.montevideo.com.uy/actualizar |  Agregar a favoritos  | 
Imprimir Recomendar Agrandar Achicar

24.02.2009 06:51 / Conectividad

Espinoso Cardal

De todo lo que se ha oído hablar sobre el Plan Cardales, muy poco no está contaminado por inclinaciones de corte ideológico. El cocktail para la controversia es casi perfecto porque los ingredientes son; el estado, el mercado, los privados, la regulación (o desregulación), la brecha digital, la población en situación económica más delicada, la incorporación de nuevas tecnologías, el monopolio de Antel y el oligopolio de los operadores de cable.

Si no están muy arriba del tema -o directamente están perdidos por todo lo que circuló últimamente- un buen resumen de las posiciones acerca de este plan se puede escuchar en la tertulia de El Espectador de ayer, donde no sólo se manejan los principales argumentos en contra y a favor, sino que se hacen muy explícitas las ramificaciones políticas del asunto.

La idea del artículo de hoy es tratar de resumir los elementos positivos y negativos sin intención alguna más que la de brindar elementos para que cada uno haga su propio juicio, considerando la escasez de objetividad que hay sobre este tema. Serán muy bienvenidos todos los argumentos que se quieran agregar a través de los comentarios (aquellos pertinentes se incorporarían al artículo con el correspondiente reconocimiento al autor), siempre y cuándo nos mantengamos alejados de dogmatismos estilo "porque no", "está mal" y similares.

Estado vs. Privados

El Plan Cardales es un plan trazado por el estado y ejecutado en su mayor parte por una empresa estatal (Antel), aunque en él participen Equital y los canales privados (que son en realidad la misma cosa).

Por un lado eso implica que el estado le da prioridad al desarrollo y acceso universal a la comunicación, información y entretenimiento en forma del "afamado" triple play. Eso requiere recursos (económicos, técnicos y políticos) que el estado pone al servicio de ese objetivo y se marcó un calendario extremadamente ajustado* que en nuestro país sólo es posible con el involucramiento y coordinación de actores como Antel, el Poder Ejecutivo y la URSEC.

Al mismo tiempo, cabe aclarar que Antel no tiene el monopolio en la transmisión de datos, sino en la red de cables de cobre. Las ofertas de datos privadas al día de hoy (Dedicado, Telmex, Movistar 3G y Claro 3G, todas inalámbricas) no han tenido una influencia importante en los precios ni el acceso al servicio de datos.

Por otro lado el mismo estado (a través de la URSEC) trabó una licitación en 2005 donde los operadores de cable pretendían ofrecer acceso a Internet con la intención de proteger a Antel, por lo que hoy -posiblemente- podríamos ya contar con triple play. Aunque solamente en aquellas zonas de Montevideo con el cableado de fibra óptica que se planeaba instalar (en contraste con la vocación universalista del Cardales).

Más allá del triple play, una alternativa de transmisión de datos por cable (cablemódem) proveería una alternativa de competencia mucho más directa la ADSL que los servicios disponibles hoy, con el potencial de bajar los precios por la competencia. Nuevamente, con una importante limitación geográfica.

*El anuncio fue hecho a fines de diciembre, a mediados de febrero surgieron los primeros datos concretos y en marzo comenzarían las primeras pruebas en poblaciones con menos de dosmil habitantes.

Nacional vs. Transnacional

En el diseño del plan existe una clara discriminación entre actores nacionales y extranjeros. Mientras que los primeros son los que tienen la posibilidad de participar, se ven limitados a que no pueden ofrecer conexión a Internet si no están dentro del plan. Las transnacionales directamente quedan por fuera.

El objetivo de esta medida es tanto favorecer la incorporación de tecnología en empresas nacionales, como protegerlas de la desventajas competitivas que enfrentan con gigantes como Telecom o América Móvil. En cierta manera, se busca frenar temporalmente el avance de las empresas extranjeras en pos de un mejor blindaje de las nacionales (incluida Antel).

La gran contrapartida de esto es que se favorece a un grupo empresarial (Equital, conformado por los canales privados) que ya goza de un oligopolio y que no ha demostrado interés ninguno por generar competencia real ni incorporar tecnología de punta.

Protección vs. Apertura

El mencionado blindaje busca cuidar las inversiones que sobretodo ha hecho Antel en infraestructura, a sabiendas de que a la hora de competir una empresa multinacional puede rápidamente saturar el mercado con prácticas poco competitivas como el dumping. Basta buscar un poco en Google para ver casos en todos los países iberoamericanos. Aunque en un principio implicaría una reducción de los precios, estas técnicas buscan eliminar la competencia, luego de lo cual los precios suben para recuperar lo invertido en monopolizar el mercado.

Eso no quita que una apertura podría en el mejor de los casos generar un equilibrio a largo plazo (podríamos pensar en la telefonía celular como ejemplo) que a pesar de mantener un nivel de competencia salvaje, tenga una saludable distribución del mercado y empuje hacia abajo los precios.

Universalización vs. Disponibilidad

Otra explicación para esa protección es que además de peores condiciones de negociación (por un tema de talla), Antel tiene un objetivo social que implica costos para llegar a toda la población. Al precio de perder dinero en infraestructura para zonas de muy baja densidad poblacional, se ve en la obligación de brindar servicios similares en todo el territorio nacional. Garantizar el acceso universal es justamente uno de los grandes objetivos del Plan Cardales, especialmente en la búsqueda de complementar al Plan Ceibal. Un mercado desregulado bajaría los precios seguramente, pero se concentraría en las zonas urbanas de mayor densidad (donde es mejor negocio). Inicialmente esto generaría un aumento de la brecha digital, en vez de una disminución.

Eventualmente sin embargo -al agotarse el negocio en las zonas de alta densidad- las redes deberían ampliarse para poder seguir generando ingresos. Al mismo tiempo, aunque la brecha interna pueda aumentar algunas empresas y personas accederían a tecnologías que podrían disminuir la brecha entre Uruguay y el resto del mundo. Esa política justamente es -como lo explicó Gonzalo Perera (vicepresidente de Antel)- la principal limitante para ofrecer planes e ADSL más veloces, ya que con el hardware actual de Antel sólo podrían garantizar esas velocidades superiores a quienes vivan en un radio muy cercano a las "centrales".

Políticas vs. Competencia

Que no participen empresas extranjeras en este plan, no significa que no haya competencia. Como lo explicó Miguel Brechner, (presidente del LATU y titular de la comisión que estudia el Plan Cardales) habrá competencia entre los operadores de cable y Antel, que ofrecerá televisión por IPTV. Sin embargo, el alcance del plan, los precios y la implementación son producto de una política de estado, no de un mercado que haya evolucionado hacia allí.

Eso acarrea la ventaja de la previsibilidad, así como sabemos que el pan tarifado sale siempre lo mismo, el precio del paquete básico del Plan Cardales es algo que se fija a discreción. De forma tácita, la conectividad se convierte en un bien de primera necesidad, protegido e impulsado por el estado.?Como contrapartida, ese precio puede subir tan fácil como se fijó, dependiendo del gobierno de turno, de las necesidades económicas, etc. Junto a eso, vale aclarar que esa política implica un costo que -según se ha anunciado- saldrá de una tasa a las empresas de telecomunicaciones, que podría terminar trasladándose por otro lado a los usuarios.

¿Quién ganó?

No lo sé, ni es algo que pueda decidir yo. Un Plan Cardales estatal, nacional, protegido, universal y que fije políticas de estado tiene sus ventajas y desventajas, uno privado, transnacional, abierto, que asegure disponibilidad y competencia también tiene las suyas. Tarde o temprano la realidad va a asentar lo bueno y remover lo malo y seguramente termine en un saludable punto medio (como terminan todas las cosas que no son tratadas con obstinación). Por mi parte, me conformo con que sin importar qué modelo prevalezca los ganadores seamos todos los uruguayos.



Inicio

Buscar
Buscar en Uruguay: click para actualizar

Sobre mí
Tecnómano, pero nunca tecnócrata. Incansable hablador y adorador de las buenas ideas.

Categorías

Mis Links

Archivo


Contacto

¿Qué es RSS?