Larrosa Martinatto fué discípulo de los últimos grandes maestros de la mítica Escuela del Sur, Anhelo Hernandez y Julio Alpuy, este nexo con Torres García y los neoplasticistas de Cercle et Carré a su vez lo une a toda la tradición de la pintura occidental.
En la densidad de sus cuadros se nota "il ufficio del pittore".Su obra al igual que su técnica buscan un retorno al principio de todas las cosas.No se siente amparado por ninguna vanguardia ni desea estarlo, tampoco siente la presión del tiempo en su quehacer cotidiano.Sus soportes son lienzos, tapetes,arpilleras o simples maderas encontradas,las cuales adquieren bajo su óleo un destino distinto.
En los últimos años el motivo esencial de su práxis fué la reelaboración del lenguaje escrito, el cual al ser pintado aporta una significación nueva y enigmática.De esta forma el concepto abstracto de la escritura se vincula a la elaboración plástica del acto de pintar, materializando el símbolo, desnudo ya de su concepto ontológico.
Larrosa Martinatto nos muestra lo esencial de las figuras que componen el escenario escrito remitiendo esa disquisición al plano espiritual de la pintura.
Su estancia en Italia dió a su obra un sentido trascendente, y tuvo ,más allá del conocimiento y estudio de los grandes maestros del renacimiento el aporte inmaterial de un viaje revelador a las fuentes primigenias de nuestra cultura.
Nota de A.Thevenet-Lois
CURRICULUM
ALGUNAS DE SUS OBRAS
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