Mentiras Verdaderas
“La palabra no esta hecha para cubrir la verdad, sino para decirla”

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15.09.2008 01:16 / Entrevistas

Con el Prof. Luis Hierro López

Hoy hace exactamente 10 días su sector, el Foro Batllista, lo proclamó como su candidato a la Presidencia de la República, igual que hace 10 años atrás. El ex vicepresidente de la República, el Prof. Luis Hierro López no es ningún improvisado en las cosas del gobierno, hasta se piensa que lo suyo con la política viene en sus genes.

“La parte genética influye –comenzó el diálogo Hierro con El Pueblo- porque mi abuelo, Luis Hierro Rivero fue el secretario político del General Basilisio Saravia, el Saravia colorado, estuvo en la guerra de 1904 y fue Jefe Político de Treinta y Tres, lo que viene a ser intendente. Después fue ministro de la Corte Electoral, director de ‘El Ideal’ que era ‘El Día’ de la tarde y amigo personal y político de José Batlle y Ordóñez. Entonces, es una larga historia familiar que creo que me forma en estas cosas, no se si yo elegí la política o ya estaba como predestinado a la actividad. Desde muy chico acompañaba a mi padre, conocí a Luis Batlle Berres, yo tendría 7 u 8 años y quedé impactado con su figura. A los 14 años Luis Batlle me invitó a acompañarlo a una gira que hicimos por Mercedes y por Río Negro y bueno, para un muchacho de 14 años hacer una gira con un líder político de esa talla ya es una marca de fuego. Entonces si, lo mío es medio genético y muy vocacional, es un compromiso de vida para servir al Partido Colorado.

- Cuando nos encontrábamos en plena etapa de reinserción democrática, entre varias figuras consulares que resurgen en el batllismo se destaca la presencia de su padre, pero los de nuestra generación no tuvimos chance de poder conocerlo, ¿cómo era su relación política con su padre? Esa generación tenía la ventaja de una formidable cultura que se formaba entre los 15 y los 18 años cuando ya esa generación –mi padre había nacido en 1915-, o sea la generación en torno del 30, se habían estudiado todos los clásicos de la literatura y el pensamiento. Y bueno, en el entorno de los 18 años el viejo entonces tenía una visión del mundo muy amplia que le llevaba a ser servidor de ideas liberales y humanistas que caracterizaron al batllismo. Es una generación notable del Partido Colorado porque si pensamos que al lado de Luis Batlle habían figuras como las de Vasconcellos y Alberto Abdala, Zelmar Michelini, Maneco Flores, Luis Hierro Gambardella (su padre), el Dr. Segovia que fue Ministro del Interior a los 28 años, fue una generación formidable de gente de pensamiento, de cómo estudiaban los temas, cómo conocían la realidad del país, eso hizo muy grande al Partido Colorado en ese tiempo. Eran listas de diputados que tenían 10 o 12 diputados. Luego, el Tercer Batllismo –digamos así- de Sanguinetti y Tarigo del año 85, más allá de mi participación, porque no es bueno hablar de uno mismo, promueve un montón de dirigentes y de personas jóvenes que son de enorme significación.

- La primera referencia que tengo de usted es cuando aparece con esa generación de jóvenes dirigente bajo la batuta de Enrique Tarigo. ¿Qué pasó antes? Básicamente desde el punto de vista periodístico tuve la oportunidad de ser redactor responsable de “Acción” muy joven, a los 25 años, Marzo del año 72. Empecé en “Acción” a los 16 años como periodista de planta y rápidamente me fui a la página política. El director de “Acción” era Jorge Batlle, el subdirector era Sanguinetti y yo era el tercero en esa línea. O sea que ya muy joven estaba en estos escalafones. Cerrado “Acción”, nos fuimos al diario “El Día”, que fue el único ámbito opositor durante mucho tiempo, allí yo trabo la intensa relación y amistad con Tarigo. Nos fuimos del diario “El Día” porque tuvo que bajar la línea respecto al gobierno porque recibió una censura y recibió sobretodo sanciones económicas y ahí entonces surgió la idea de fundar “Opinar”, que lo fundamos con la convicción de que era nuestra obligación luchar contra la dictadura.

- Avancemos un poco. En Setiembre de 1998 fue electo en elecciones internas del Foro Batllista como su candidato a la Presidencia de la República. Usted hace 10 años ya quería ser Presidente, ¿por qué? En realidad, yo no quería ser Presidente de la República. Es muy interesante la pregunta porque cuando Sanguinetti me llamó en Febrero del 98 para ofrecerme el Ministerio del Interior yo tuve la impresión que por el contrario él me estaba como que descartando de la carrera presidencial porque ser Ministro del Interior es un lío.

- La tumba de los cracks. La tumba de los cracks, y a mí me hubiera gustado seguir como Ministro del Interior, fue la etapa de mi vida pública yo diría más comprometida porque, obviamente ser vicepresidente como fui y Presidente en ejercicio después es muy importante, pero la etapa del Ministerio yo la sentí con mucha fuerza. Después si, cuando el Foro me propone, tuve la decisión de ser Presidente de la República porque yo creo que en aquel momento el país estaba bien, después nos vino la crisis del 2002.

- Antes la aftosa del 2000. Nos vino las siete plagas de Egipto, ¿no? Porque fue una cosa espantosa.

- ¿Cómo vio ese segundo mandato de Sanguinetti que le tocó vivir desde adentro? Creo que el segundo gobierno de Sanguinetti fue un gran gobierno, con reformas mucho más profundas que las que está haciendo este gobierno ahora. Reforma de la educación en serio, reforma jubilatoria en serio, creación de las universidades privadas que tanta importancia tienen hoy en la vida del país, todo eso fue el gobierno de Sanguinetti del año 95. Y en ese momento sentí que había que profundizar esos cambios con la misma orientación, por eso que efectivamente tuve la decisión de presentarme como candidato y ser el candidato del sector.

- Decía que en 1998 fue llevado a la candidatura a la Presidencia por el Foro Batllista, ¿hoy que lo lleva? No, yo hoy busqué la candidatura, la busqué con más decisión y con más riesgo que en el 98 porque ser candidato de un partido opositor que no está en el gobierno y que tiene que remontar, no es un honor, es un laburo, es un desafío muy importante. Y yo la busqué porque creo que es momento de darle al Partido Colorado y no de pedirle, de reclamar posiciones de lucha y no honores. Esa convicción me llevó a plantearle a mis compañeros del sector esta solución que hemos propuesto en el entendido que yo tenía la obligación de dar un paso hacia adelante para contribuir a que el batllismo sea mayoría y que el Partido crezca y espero que lo pueda hacer, tengo la convicción de que lo puedo hacer. No por sobrevalorar mis condiciones personales sino por valorar lo que yo represento, represento esas tradiciones, esos valores del Partido Colorado y del batllismo, represento las ideas de Batlle y Ordóñez, represento el balazo de Baltasar Brum, represento el sentimiento popular de Luis Batlle, represento lo que hicieron Tarigo y Sanguinetti desde la recuperación democrática, entonces, esa es la fuerza que tengo, no mi personalidad, no, lo que yo represento. Y eso es lo que yo creo que va a significar que pueda contribuir al repunte del Partido Colorado.

- Históricamente en el Partido Colorado se han identificado dos alas, una conservadora o riverista y la otra más progresista o batllista. Hoy podemos decir que en el Partido Colorado vuelven a visualizarse nítidamente esas dos alas. ¿Cómo visualiza el futuro, que se tranquen ambas como en el pasado o que logren convivir pacíficamente? No, no. Creo que es importante que el Partido Colorado ahora discuta ideas, porque el ejercicio del gobierno del 85 para acá hizo que el Partido tuviera una especie de discurso monolítico, disciplinado, previsible y no tuvimos la oportunidad de discutir grandes ideas, por eso es que estamos haciendo el Congreso Programático ahora a fin de año para actualizar la Carta de Principios del Partido Colorado, pero además, que haya una candidatura fuerte con Bordaberry y dos candidaturas fuertes por el lado del batllismo creo que le da al Partido la necesaria tensión electoral. Uno de los errores, cometimos muchos, pero uno de los errores del 2004 fue que Stirling no tuvo competencia, estuvo solo.

- Pero en ese caso Bordaberry en las departamentales del 2005 también estuvo solo e hizo crecer al partido del 8 al 27% del electorado de Montevideo. Sin duda, pero me parece que no se puede medir una interna con una departamental, son escenarios distintos. Pero ahí el Partido tuvo un gran crecimiento y Pedro tuvo una gran votación. Pero lo que digo es que me parece que además de todo le hace bien la competencia al Partido porque ahora es tiempo de discutir ideas, es tiempo de mirar un poco al porvenir, es tiempo de ver qué vamos a hacer con la educación, con la universidad con una cantidad de temas que están en la vuelta y los colorados vamos a discutir en forma razonable, no va a ser una sangría, vamos a debatir, y eso creo que ensancha la base de los colorados.

- ¿Y esa discusión interna, logrará llamar la atención del ciudadano común como para que vuelva a votar al Partido Colorado? Espero que si porque las novedades vienen por el lado del Partido Colorado, los otros candidatos de los otros partidos son ya muy reconocidos y son figuras nacionales importantes, Mujica, Astori, Larrañaga, Lacalle. La novedad viene por el lado que el Partido Colorado tiene a Amorín y a Bordaberry y son candidatos nuevos y bueno, yo soy el N° 5 un poco más veterano (risas), pero estoy para eso, para ordenar el cuadro.

- Parece que la política es una cuestión de modas, hasta hace poco la palabra utilizada por todos era “cambio”, hoy parece ser que la nueva palabra que está ganando es “renovación”. Si, renovación significa muchas cosas, significa cambiar de candidato pero también significa cambiar las ideas, refrescar las ideas, abrirle el espacio a la gente joven. Yo particularmente estoy comprometido con ésto porque fui promotor de la elección joven del Partido Colorado, quiero que esos muchachos sean portavoces y candidatos del Partido Colorado en las elecciones nacionales y municipales de forma que el Partido Colorado tenga una permanente renovación. Ahora, hoy en día, la renovación en si misma no va a traer votos por arte de magia. A la renovación hay que darle un contenido y una orientación porque no soy muy amigo de las ideologías y de los dogmas cerrados pero me parece que hay que tener una estructuración ideológica para hacer un planteo que sea novedoso, renovador, y fresco pero que estén dentro de un marco.

- ¿No cree que la gente dejó de votar cuestiones programáticas y que ahora vota a la persona? Sin ninguna duda, cada vez las elecciones son más en la confianza en la persona y del candidato. Si hay un partido con muchas ideas muy buenas pero el candidato no genera confianza, eso no se va a traducir en una buena votación. Acá vamos a tener al día siguiente de la elección interna tres personas, que son candidatos únicos de los tres partidos y que son los tres posibles presidentes del país. En la interna vota la mitad del electorado, razón por la cual es muy difícil medir la intención de voto en la interna, porque todas estas encuestas que están en danza, algunas de las cuales le dan mal al Partido Colorado y otras no tan mal, están preguntando la intención de voto en la nacional, ahora, no le preguntan al tipo, ¿usted va a ir a votar físicamente en la interna?

- Porque no es obligatorio. No es obligatorio, entonces, las encuestas hoy se hacen sobre un electorado nacional de 2 millones 200 mil votantes y se proyecta y resulta que luego en las internas es la mitad de eso. Iba a lo siguiente, ahí importa mucho las personas, porque yo hago este razonamiento, ¿vota igual el Frente Amplio en octubre si el candidato es Mujica o es Astori? Yo creo que son votaciones distintas, y vota igual el Frente Amplio si el candidato no es ninguno de los dos porque no se pusieron de acuerdo y tienen que sacar un tercero, un señor desconocido, es distinto eso. ¿Vota igual el Partido Colorado con Bordaberry o con Hierro? Son votaciones distintas.

- No tengo dudas que si la interna la gana usted o Amorín irán todos juntos detrás del candidato, ahora bien, si la interna la gana Bordaberry, ¿irán todos a respaldar al candidato único del Partido Colorado? Eso está en la lógica del Partido y además es lo que indica la propia Constitución de la República, pero bueno, el candidato tiene que ganarse la voluntad del Partido, Bordaberry cometió el error de hablar mal de los otros sectores. Tuve una polémica con él en Enero y alguna gente dijo “¿por qué lo atacaste?”, “no, yo no lo ataqué, yo le contesté”, porque él dijo que su sector era más democrático que el Foro y a mi me llamó mucho la atención por qué un sector novedoso que recién arrancaba dijera una cosa así. Entonces, el candidato único del Partido tiene que cuidar a todo el Partido.

Cuando perdí la interna con Batlle aseguré la unidad esa misma noche porque lo llamé a Batlle y le dije “te espero en la Casa del Partido” y fue Jorge y nos dimos un abrazo frente a las cámaras y ahí quedó consagrada la fórmula. Ahora, yo perdí y tuve un acto de unidad pero también Jorge había sabido manejar las cosas en la interna como para convocar a la otra parte del Partido.

- ¿Aprendieron del pasado? Porque en la interna de 1989… Nos agarramos a los tiros y así nos fue, perdimos como en la guerra, tal cual.



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Sobre mí
Leonardo Silva Pinasco, de oficio periodista radial y televisivo, con dos columnas semanales que se publican en diario "EL PUEBLO" con información y comentarios varios de la política salteña. Desde aquí compartiremos también todas aquellas reflexiones sobre cuestio- nes de nuestro diario vivir.

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