22.06.2009 21:33 / Junta Ejecutiva Nacional

Si pensás:
Que es necesario construir un país productivo que genere trabajo y bienestar a nuestra gente.
Que para eso es necesario limitar vía suba de aranceles de importación, todo artículo extranjero que venga a competir con la producción nacional (tal cual lo afirmaba José Artigas hace casi 200 años).
Que es conveniente que la tierra, las industrias y la banca sean propiedad de ciudadanos uruguayos o del estado.
Que el IRPF y el IASS son impuestos injustos y deben cambiarse por otros.
Que a la delincuencia no hay que justificarla y apoyarla. Hay que combatirla.
Que el estado debe preocuparse en apoyar a los ciudadanos honestos, los cuales hoy están librados a su suerte.
Que los menores de edad que cometan delitos graves deben perder esa condición y ser juzgados como mayores. Nunca deben ser devueltos a sus padres y menos aún alojados en sitios donde se escapan a su voluntad.
Que el estado debe de proveer a la población que lo necesite Salud, Educación, Seguridad. Justicia, etc. en forma gratuita.
Que se debe dar a los uruguayos los mismos beneficios económicos que se les dan a las multinacionales.
Que se debe fomentar la ganadería, la agricultura y la lechería en lugar de la forestación. Ya que estas actividades generan más puestos de trabajo y pagan más impuestos que la forestación. Además no contaminan.
Que el Uruguay debe ser el granero del mundo y no un monte de eucaliptos.
Si pensás así, vos sos diferente.
Entonces el 28 votá diferente.
VOTA MOVIMIENTO DE LOS COMUNES
22.06.2009 21:18 / Junta Ejecutiva Nacional

MONTEVIDEO ROBERTO BAZ 099.426.685 MONTEVIDEO VICTOR PEZZANO 099.517.076 CANELONES WASHINGTON FIGUEROA 096.441.179 SAN JOSÉ GIOVANNA RISOLI 094.892.124 RIVERA ENZO VANZINI 096.884.484 ROCHA ALBERTO REGALADO 099.874.860 FLORES ALEJANDRA IZQUIERDO 097.354.736 SALTO NEDI DA ROCHA 096.234.651 MONTEVIDEO 487.17.87 comunes@movinet.com.uy TAMBIEN EN LOS LOCALES DEL PARTIDO INDEPENDIENTE O EN LAS MESAS MOVILES.
JUNTA EJECUTIVA NACIONAL
22.06.2009 20:52 / Roberto Baz
Roberto Baz en un acto del MC
Artículo publicado en la revista del MC; "El Pueblo Dice" en el mes de Junio del 2009.
Pensaba en este espacio comentar algún tema de nuestra ideología y solicitar vuestro voto para nuestras listas 696 y 626 el próximo 28. Pero, dado que ya van a hacer casi dos años que estamos teniendo este contacto, seguramente ustedes ya habrán decidido si nos acompañarán con vuestro voto o no. Por el contrario utilizaré el mismo para contar detalles de mi accidente, ya que cantidad de amigos se han preocupado por el mismo, han mandado saludos y se han puesto a las órdenes desde todos los puntos del país. El pasado 10 de mayo me disponía a pagar los restos del fuego de un asado, tomé un bidón el cual estaba seguro que era agua, pero al volcarlo sobre el fuego, veo que hace una gran llamarada y una bola de fuego viene hacia mi por el chorro del líquido en dirección al bidón que tenía entre mis manos y a pocos centímetros de mi cara. ¿Por qué estaba seguro que el bidón era agua? Porque pocos días atrás, cuando el corte grande de agua que llegó a todo Montevideo, yo traje dos bidones como ese con agua de la empresa donde trabajo, al llegar a mi casa justo vino el agua y no se usaron. Además pocos días antes del accidente, estuve utilizando matayuyos (aparentemente esto había en el bidón), gasté todo el que tenía y me faltó un poco, por lo que busque por todos lados y puedo asegurar que no quedaba más en toda la casa. Es un misterio como llegó allí ese bidón, cuando pocos días antes no estaba. Al ver venir la bola de fuego hacia mi, doy dos pasos atrás y suelto el bidón. Al llegar el fuego dentro del bidón, este hace una pequeña explosión y salpica mis piernas, principalmente la izquierda. Comenzó el fuego a subir por mi pierna e increíblemente no pude reaccionar. Me estaba quemando y no atinaba a hacer nada. Cuando el fuego llegó a mi remera allí recién me di cuenta de lo que estaba pasando. Con las manos prendidas fuego me saqué la remera, abrí los ojos, estaba rodeado de humo, busqué como apagarme. Por suerte arriba de la mesa, la cual ya habían levantado, quedaba una botella con un poco de Sprite, no más de un cuarto litro. Entre el humo, el dolor y las manos quemadas las destapé y la volqué sobre mi pierna izquierda, ni siquiera estoy seguro que haberlo hecho sobre el fuego. Lo cierto y para lo cual no tengo explicación, es que esa cantidad tan pequeña de líquido haya apagado el fuego de toda mi pierna, de la rodilla para abajo en toda su circunferencia, todo el pie y de la rodilla para arriba en la parte delantera. Parece imposible que esto haya sucedido, quizás la mano de Dios tuvo algo que ver en este hecho. Luego vino un mes de internación en el Centro Nacional del Quemado, dos operaciones, mucho dolor y cantidad de voces de aliento. Quiero agradecer a todos los que se preocuparon por mi estado, quienes me visitaron, quienes mandaron saludos, mails, mensajes de texto, etc. Quiero agradecer a quienes donaron sangre, los compañeros de la empresa donde trabajo, varios de los cuales no pudieron donar porque por viajar al exterior no se la recibieron, los familiares, los compañeros del MC y muchas otras personas a quienes no conozco que al enterarse lo hicieron solidariamente. Debían donar sangre 20 personas y nos llamaron del Clínicas para que no vayan más porque se había pasado largamente esa cantidad. A todos muchas gracias. Al escribir estas líneas estoy en mi casa siguiendo con el tratamiento, por lo menos por dos meses no podré salir de aquí, pero lo peor ya pasó. Roberto Baz
02.05.2009 21:34 / Graciela Echevarría

Muro pintado en Gral. Flores entre Luis Alberto de Herrera y Consulado, Barrio Bolívar, en Abril del 2009.
Artículo publicado en la revista del MC, "El Pueblo Dice" de Abril del 2009.
Mientras la inseguridad gana las calles y los delitos se suceden unos tras otros cada vez con más violencia. Mientras siguen muriendo jóvenes, asesinados para robarles la mochila y los comerciantes son baleados a mansalva por menores que así como entran salen del INAU. Mientras la sociedad uruguaya, aterrorizada se encierra tras las rejas de sus casas. Nuestro excéntrico personaje, la ministra Daisy, ajena a todo esto parece estar viviendo en otro Uruguay. Un Uruguay de maravillas, donde todo esta bien y lo único preocupante, son los rumores utilizados como recurso de campaña electoral, con el solo fin de desprestigiar su gestión.
Sin duda Daisy es una mujer feliz, vive al margen de los problemas diarios, de los asaltos, las muertes, de los niños violados y los ancianos golpeados. Su mundo propio es un mundo maravilloso, donde lo malo no es más que un sueño, una fantasía o un mero inconformismo de la oposición.
Ante cada critica Daisy con su rica creatividad sale a defenderse, entonces los culpables serán, la prensa o bien los opositores, que en un maléfico plan, generan un temor irreal en la población.
Mientras tanto ella, emplea su tiempo, publicando sus fotos en facebook, paseando a caballo o cocinando con sus propias manos postres para los presos. Sin duda la repostería es una condición destacable en nuestra protagonista.
¿Podremos parar la violencia endulzando la vida de nuestros delincuentes?
En el reino de los sueños todo puede suceder.
Como su mundo es distinto al nuestro, entre sus maravillas, Daisy no puede entender los reclamos de la gente, de los que vivimos de este lado, más allá del pais de los prodigios.
A ella no pueden importarle, los bajísimos sueldos de la policía, sus denigrantes condiciones de trabajo, como tampoco que el estado de nuestras cárceles sea el peor en el mundo.
Para disfrutar de su ministerio, debe dejar atrás estas meras preocupaciones, su mundo interior no tiene lugar para cuestiones tan simples y banales.
Todo esto es ficción, no existe, forma parte de un imaginario creado para desprestigiar el trabajo de nuestra heroína.
Por eso será inútil toda critica, llamado a sala o pedido de renuncia. Ella nunca podrá entenderlo. Mientras continuemos viviendo en esta realidad, estamos distantes de ella, estamos impedidos de conocer el mundo maravilloso de Daisy.
“…La oruga de manera prepotente interrogo a la niña sobre su identidad. Esta no pudo responder de manera sencilla, pues consideraba que tras haber cambiado de tamaño varias veces, su propia identidad se había perdido y en ese momento ella misma no sabia quien era...”.
Citado de “Alicia en el pais de las maravillas”.
Lewis Carroll.
Graciela Echevarria.
02.05.2009 21:15 / Roberto Baz

Casa Partidaria del MC en la ciudad de Rivera, ubicada en Fernández Crespo 765 Bis.
Artículo publicado en la revista del MC, "El Pueblo Dice" de Abril del 2009.
Cuantas veces escuchamos esta frase, y lo que es peor, muchas veces de la boca de los jóvenes.
Decir “a mi no me interesa la política”, es sinónimo de decir “yo vivo de espaldas al mundo, no pienso en mi futuro, acepto que otro decida por mi, no voy a intervenir en lo que pueda pasar, he perdido la rebeldía”.
Afirmar esto, también significa que no me importan los planes de estudio que me impongan, ni tener que aprobar materias que de nada me servirán en mi carrera, ni las horas que deba permanecer en los centros de estudios, ni tampoco si una vez recibido consiga trabajo, tampoco me interesa si se promueven por parte del gobierno trabajo para los jóvenes.
Aunque no quede otra que emigrar, y tampoco me sea posible formar una familia porque el sueldo no va a alcanzar, no pueda comprar una casa, ni tampoco pagar un alquiler.
Tampoco me importa si son respetados mis derechos, cuanto cuesta el ómnibus, si la enseñanza es gratuita, ni si me prestan los libros o los tengo que comprar.
Tampoco es de mi interés si mis padres se jubilarán con ingresos miserables, si pueden salir a la calle sin que los lastimen o si les pueden copar la casa.
Tampoco opinaré sobre si las industrias, la tierra y el capital sea todo extranjero, si vivo en un país vacío, aunque sus consecuencias caigan sobre nosotros mismos.
No será de mi incumbencia si la droga destruye la vida de amigos o conocidos, ni siquiera la mía propia, mientras las autoridades miran para otro lado sin intervenir.
Que no me importe la política, también quiere decir que me da lo mismo si una vez a la semana podemos hacer un asado en casa o comer afuera que si debemos comer todos los días fideos o arroz.
Me es igual si obtendré de mis padres el dinero para comprar ese CD de mi cantante favorito o la entrada del festival de rock o si debo quedarme en casa porque es demasiado caro para nuestro presupuesto.
Afirmar “que no me importa la política” es delegarle a otro, sin saber quién será esa persona, que planifique mi futuro, decida que cosas puedo hacer y cuales no, que determine cuales de mis gustos me podré dar y cuales quedarán relegados.
Y lo peor, ni siquiera estaré seguro que “ese otro” al que no conozco, decidirá por mi sin equivocarse.
Por tu bien, por tu entorno, por tu familia, por tus amigos, decide tu mismo tu futuro, no delegues ese derecho que te pertenece, es tuyo…
ROBERTO BAZ
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