Verdades Ocultas
Caso: Natalia Valeria Martinez Bengoa

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31.08.2010 17:09 / AÑO 2010

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Entrevista al médico forense Guido Berro

Médico sin fronteras

imagen 05.03.2010 15:43

Para el médico forense Guido Berro, en el caso Natalia Martinez "se habló demasiado", lo que puede haber perjudicado la investigación. En una extensa entrevista con Montevideo Portal, Berro habló de su participación en los casos de Pablo Goncalvez, Natalia Martínez, Pamela Silva y la hija del ex presidente paraguayo Raúl Cubas, además de repasar los pormenores de una profesión deformada por el cine y la TV.

El lugar de trabajo del médico Guido Berro no es, como algún adicto a CSI podría sospechar, una sala mortuoria de corte frankeisteiniano en la que se combinan los instrumentos quirúrgicos, camillas cubiertas y tubos de laboratorio. Su despacho, contiguo al living de su casa, está repleto de muebles artesonados, tapados de legajos y expedientes de un grosor que desalienta la sola idea de ponerse a trabajar.

Guido Berro no es un médico solemne e introvertido, oscurecido por años de trabajo macabro. Es un tipo amable y franco, con la sonrisa en disparador automático y un aire satisfecho y poco conflictuado. Tiene largas estanterías con libros dedicados a su especialización médica, entre los que se cuelan novelas de Graham Greene y Patricia Cornwell, la escritora que diera vida a la investigadora y médica forense Kay Scarpetta para beneplácito de los vendedores de best sellers de todas partes del mundo

Berro se retiró hace pocos meses del Poder Judicial, donde trabajó 36 años como médico forense, tomando parte en algunos de los casos más notorios de la historia criminal del Uruguay. Berro se recibió en 1979, luego de lo cual realizó un posgrado en medicina legal, hizo toda la carrera docente hasta llegar al grado 5 en la Facultad de Medicina y se transformó en el único médico legista en integrar la Academia Nacional de Medicina. Catedrático reconocido, fue también director del departamento de medicina forense, entre otras actividades que hoy en día lo mantienen tanto o más ocupado que en su pasado en el Poder Judicial.

Montevideo Portal conversó con Guido Berro sobre los pormenores de su profesión mitificada y deformada por el cine y la TV, así como su participación en los casos de Natalia Martínez, Pamela Silva, Pablo Goncalvez y Cecilia Cubas, entre otros asuntos que nos tocan de cerca a todos.

¿Cómo y cuándo decidió dedicarse a la medicina forense?

Yo ya era empleado judicial, y había empezado como administrativo muy de chiquilín. Estaba estudiando medicina, que siempre me había gustado, y cuando terminé la carrera opté por medicina legal, un poco influenciado porque ya estaba en el departamento judicial y otro poco por mi familia. Pienso ahora que quizá fue porque ya manejaba expedientes, me gustaban los casos y veía en la medicina forense un atractivo que iba por el lado científico y de la investigación. En aquel momento pensaban que estaba loco, porque en ese momento la medicina forense era muy pequeña...

¿La gente tiene una idea deformada de lo que hace un médico forense?

La gente suele confundir lo que es médico legista y forense. El forense es un cargo de funcionario del Poder Judicial, al servicio de los juzgados, y el legista es el que hace la especialidad en la Universidad. Es el especialista en la materia, que es la medicina legal. Después se podrá ser forense o no, pero una cosa es ser especialista y otra tener un cargo.

Sí, la gente piensa siempre en lo macabro, lo morboso, algo que está, pero nosotros nos dedicamos a tener otros objetivos: búsqueda de la verdad, asesoramiento al juez... lo otro queda en un segundo plano. El trabajo no es desagradable ni macabro sino lo contrario. Como decía un viejo profesor francés, Camilo Simenin, autor de una de las biblias de la medicina forense, "es una ciencia amiga de la verdad, auxiliadora de la Justicia". Claro que hay pericias que son muy fuertes, como las reautopsias, las exhumaciones, cuerpos que ya estuvieron sepultados. Ésas sí son fuleras de hacer, pero igual aún en esas uno busca, por ejemplo, un determinado proyectil, un veneno del que se sospecha o, por el contrario, comprobar que no tiene nada.

Estudio en escarlata

¿Cómo es un caso típico en el que lo llaman para trabajar? ¿Cómo es el paso por paso?

Los pasos clásicos, si nos referimos a pericias en muertos (porque el médico forense o legista tiene también muchas pericias en vivo, más que las otras) son los siguientes: la policía avisa al juez por denuncia de algún familiar o vecino o por indicios sospechosos, se le advierte al juez penal de turno, y el juez aclara que se va a constituir en la escena con su forense. No a todos casos se va, naturalmente. Hay ocasiones que en asiste la policía técnica. Cuando hay sospecha de homicidio, sin embargo, generalmente va el forense junto a su equipo, constituyéndose en el lugar. Ahí comienza la investigación del hecho o el encuentro, ya que el cuerpo pudo haber sido movilizado. Ese primer estudio es una pericia que se llama "levantamiento de cadáver", aunque no hay levantamiento ninguno. Viene del francés "levée du corps", que significa más bien "relevamiento. Es un estudio de la escena.

Ahí ya empieza conceptualmente la autopsia, ya que ésta, aislada del lugar del hecho, habla poco. Lo que más dice es un buen estudio del lugar del hecho. Como decía Lacassagne, médico legista y famoso criminólogo de principios del siglo pasado, nacido en Lyon, "las dos terceras partes de los crímenes se esclarecen por un buen levantamiento de cadáver", más que por la autopsia. El juez penal de turno, que tiene la noticia, le lleva los antecedentes a la policía mediante un memorándum con el recuento de lo que pasó, los testigos, las circunstancias del hecho. El cuerpo es llevado entonces al Instituto Médico Forense para que el forense haga la autopsia o reconocimiento.

No siempre se abre completamente el cuerpo en búsqueda de la causa de muerte, sino que muchas veces el forense lo deja afirmada como una muerte natural porque no se encuentra ni en el parte policial ni en el examen externo del cuerpo ningún indicio que lo haga pensar en muerte violenta. Asume un cierto riesgo, porque puede haber alguna lesión violenta que pase desapercibida en el examen externo, como la presencia de tóxicos.

¿Además del examen del cuerpo, hay un examen de la escena de la muerte?

Sí, es muy apasionante la investigación porque es muy científica y se comparte además con policía técnica, que tiene sus propios peritos. El médico se centra en el cuerpo pero va a compartir el resto de la escena con los expertos de la policía. Mira el alrededor inmediato al cuerpo y más alejado, buscando indicios de crimen, atentado o algún tipo de hecho violento, o la comprobación de que se trata de una muerte natural, suicidio o accidente. Se buscan manchas de sangre, tóxicos, pisadas, todo lo que se ve usualmente en las películas. El "dueño" de la escena es el juez, al que permanentemente le estamos refiriendo lo que encontramos o le realizamos sugerencias. Se forma una especie de relacionamiento juez-perito que tiene que ser permanente y muy bueno.

En ocasiones, el juez también nos pregunta si hay concordancia entre lo que un testigo declara y los hallazgos forenses, algo que se ve mucho en las reconstrucciones de hecho. Por ejemplo, si por la autopsia nosotros tenemos el dato de que el disparo que dio muerte a una persona fue de larga distancia y vino de derecha a izquierda, o de abajo hacia arriba, porque así habló el cuerpo. Como decía el ya citado Simenin, "el arte de la autopsia es hacer hablar al cadáver". Entonces en estos casos tenemos que compatibilizar con lo que dice el testigo.

 

Grissom busca empleo

 

¿Vio alguna vez CSI u otras series del mismo tipo, que han tenido tanto éxito basándose en el estudio forense?

Sí, me calientan bastante (ríe.) No, son buenas y no son irreales, pero allí se muestra como que son infalibles, y en Estados Unidos como en cualquier parte del mundo, muchos casos quedan sin aclararse. O en Europa, como el caso Madeleine Mc Cann. Y ahí parece siempre que se aclara todo con un pelo...

De todos modos, tienen veracidad y se nota que están bien asesorados. La mejor de todas esas, en realidad, es una que se llamaba Quincy Médico Forense (1976) Estaba muy bien hecha porque de hecho se basaba en casos reales del archivo de Thomas Noguchi, un médico forense que tuvo la casualidad de ser doctor en California en época de casos muy famosos, como el de Marilyn Monroe. Un tipo polémico, porque le vendió la autopsia a la revista Life por mucho dinero, lo que le valió un juicio.

Y con respecto a los instrumentales que usan, ¿tienen algún asidero?

Sí, claro, pero ojalá los tuviéramos acá. Es más rudimentario y a esfuerzo personal que se trabaja. Es Uruguay. Acá se adquieren destrezas y se inventa siempre, se suple con el ingenio. Ahora, si uno pudiera contar con todos esos equipos sería otra cosa, que es lo que da un poco de bronca.

¿Cree que fomentan una imagen incorrecta del forense?

Claro, da la sensación de que todo lo pueden con un solo pelo o una pequeña célula, y eso no es tan así. La otra cosa que transmiten es que hay una dedicación total y absoluta a un caso, cuando aquí tenés en simultáneo muchas cosas, entre los que hay casos comunes, además del ejercicio normal de la medicina. A eso le sumamos el multi empleo, la mala remuneración...
De todos modos, en medicina ese tipo de series ha provocado que haya mucho más interés por la materia forense, a nivel de posgrado. Antes eran muy pocos en la cátedra sobre médicos legistas y ahora hubo que limitarlo.

¿Cómo se prepara psicológicamente para un trabajo de este tipo, teniendo en cuenta que para mucha gente es difícil ver su trabajo como una rutina de todos los días?

 

Creo que nos hace bien no abandonar el resto de las actividades. No hacer en forma exclusiva esto, sino también dedicarse a otros ámbitos. Por ejemplo, la docencia en Facultad, que es muy estimulante, o mantener la medicina general. De cualquier forma, en otros países a un forense no lo mantienen más de cinco años haciendo autopsias. Lo rotan o le dan un año sabático en el que tiene que dedicarse a estudiar y escribir. Lo que pasa sino es que te podés "quemar", "insensibilizarte", pero acompañado de una serie de síntomas que alteran el carácter, el sueño, una serie de repercusiones psicológicas.

Historia del crimen

 

¿Recuerda el primer caso serio en que le tocó trabajar?

Recuerdo que en mi primer turno, le avisan al juez Juan Mariño Charlone sobre un caso particular en momentos en que yo estaba con el entonces director de la Morgue, Lorenzo Chapapietra, al que luego sucedí en el cargo. Yo era nuevito, tan joven que me había dejado bigote para aparentar más edad (ríe).

Fue un caso de un suicidio por parte de un enfermo mental que se abrió el abdomen con una hoja de afeitar. Se cortó el intestino, una cosa tan increíble que no volvió a pasar más. En la escena, estaba el cuerpo del hombre -que era bastante joven y con antecedentes de enfermedad mental- en un charco de sangre, con el abdomen abierto del que salía un poco el intestino: se había desangrado a sí mismo. La impresión era para todos de un homicidio terrible.

Sin embargo, de a poco fuimos viendo la escena: la casa estaba cerrada, no había robo, fue en su cuarto, estaba acostado (se veía que había sentado en la cama), cayó al piso. Pudimos encontrar la hoja de afeitar -de las antiguas, con filo de los dos lados- y comprobamos que se había cortado un poco la mano. Fue un caso único, que debimos llevar luego a interpretación del psiquiatra, con el que a veces se trabaja.

Se trataba de un paciente con esquizofrenia. Nosotros llamamos al caso el "harakiri", pero no porque fuera un suicidio por una cuestión e honor, sino que descubrimos que se había cortado porque sentía algo adentro del vientre, fuera el diablo o lo que sea que quiso sacar. Además en la inspección encontramos gran cantidad fármacos para el aparato digestivo, lo que comprobó que ya tenía antecedentes de dolores en el vientre.

¿Alguna vez se impresionó con algún caso, a pesar de que sean parte de su rutina laboral?

Hay muchos casos, algunos de los que uno no se puede olvidar nunca. Cosas que quedan grabadas definitivamente, o cosas que uno cree que olvidó y vuelven a la cabeza a veces cuando uno pasa por un lugar determinado.

Por ejemplo, el incendio en el Palacio de la Luz en 1993, cuando siete mujeres limpiadoras fallecieron. Se prendieron fuego varios pisos, y siete limpiadoras aparecieron en un cuartito. Se ve que quisieron escaparse o refugiarse y finalmente quedaron carbonizadas, fue un caso muy duro. Otro fue el de una familia en el barrio Sur en que una hermanita con su novio mata a los padres y la hermana.

Uno que me impresionó mucho fue una autopsia impactante que hicimos en el caso de una mujer que había aparecido muerta cerca de la estación de AFE. Nos trajeron el cuerpo y nos dijeron que lo habían encontrado en una volqueta en la calle Rondeau. Era una mujer de edad mediana, de la que salía por vagina un toquito, un pedazo de palo. Lo otro que se veía en el examen externo, que nos llamaba la atención, era un bulto en el hueco supra clavicular izquierdo, una protuberancia totalmente dura. Cuando hacemos el examen interno, descubrimos que el palo que yo te decía había sido introducido y llegaba hasta la clavícula, atravesando fondo de vagina, abdomen, diafragma y pulmones: había sido empalada. Como el palo tenía la punta roma no había generado orificio de salida. Ese caso, sin embargo, nunca se esclareció... son ese tipo de casos terribles que quedan impunes

La conexión paraguaya

Además de los innumerables casos de la historia criminal en los que se desempeñó, Berro participó también en dos episodios de importancia internacional que se produjeron en Paraguay. El primero de ellos fue el del secuestro de Cecilia Cubas, hija del ex presidente paraguayo Raúl Cubas. En febrero del 2004 su cuerpo apareció en un pozo de un metro de ancho debajo de una casa de Asunción, cinco meses después de su secuestro. Sus padres pagaron US$ 800.000 por su rescate, a pesar de lo cual Cecilia murió abandonada en su calabozo. El segundo de estos casos, vinculado lateralmente con el primero, fue la muerte del ex vicepresidente paraguayo Luis Argaña, asesinado por un grupo armado que se desplazaba en un automóvil. Del crimen fue sospechoso como autor moral el ex dictador Lino Oviedo.

¿Qué recuerda del caso de Cubas?

Bueno, fue todo medio secreto, no sé cuánto se puede decir. Recibí una consulta de José Vellasai, profesor de anatomía patológica, porque allá estaba muy en pañales lo que venía a ser el departamento de medicina forense. Vellasai, al que había conocido en algunos congresos, le había tocado ese caso y me hizo una consulta, por lo que al final tuve que viajar.
Se manejó todo con mucha discreción, pero yo coincidí con su diagnóstico e interpretación (Cubas murió por asfixia dos meses antes de que encontraras su cuerpo) Fue una consulta de colega a colega.

El caso de Argaña fue más complicado. Ahí el general Lino Oviedo y su gente decían que probablemente no fuera un atentado, que Argaña ya estaba muerto y que lo habían puesto en una camioneta para simular. Decían que ya era cadáver antes del supuesto atentado.

Lo que pasaba es que si había un asesinato se afirmaba que los probables responsables podían ser de la fracción de Oviedo. Por lo tanto, tuve que examinar todas las lesiones de Argaña para descubrir si eran vitales -en el sentido de hechas con vida- o si eran post mortem. Y pude concluir que estaba con vida en el momento en que le dispararon, ya que las lesiones tenían infiltrado sanguíneo. Cuando la persona es cadáver, la lesión es distinta, ya que no hay sangre que infiltre los tejidos. Finalmente, por suerte, y lo puedo decir con cierto orgullo, un senador oviedista manifestó que si yo había dicho que eran vitales tenía que asumir que era verdad.

 

La conexión fernandina

 

En los últimos años, dos casos de Maldonado causaron conmoción en la opinión pública y acapararon las portadas de casi todos los medios durante un buen tiempo. El primero de ellos fue la desaparición de la joven Natalia Martínez en Piriápolis en enero del 2007, caso no resuelto y que aún está bajo investigación. El segundo fue el de Pamela Silva, una niña de 11 años que fue violada y brutalmente asesinada en Maldonado por una persona cercana a la familia, quien la mató a golpes con un martillo y luego le clavó una estaca en el cráneo. Berro participó en ambas autopsias, aunque hoy en día, a tres años del hallazgo del cuerpo de Natalia Martínez, parece sentirse incómodo cuando se le nombran los hechos


¿Por qué cree usted que no se ha podido avanzar en el caso de Natalia Martínez, a tres años del hallazgo de su cuerpo?

Temo que en este caso te voy a defraudar porque es un caso abierto, del que prácticamente no podemos hablar A pesar de los tres años que pasaron, se sigue investigando desde el punto de vista policial y judicial. Nosotros dimos todo lo que pudimos dar e incluso hicimos una junta de muchos forenses, de Maldonado y Montevideo. Llegamos hasta donde pudimos llegar, pero en el caso se sigue trabajando, aunque yo no esté allí. A veces se nos llama para alguna ampliación, para ver si coincide lo que informamos con lo que están declarando los testigos, pero incluso en estos momentos hay gente realizando testimonios. Es una investigación que sigue a nivel policial, claro...

Pero con respecto a la autopsia que ustedes realizaron hace tres años, ¿no se pueden aportar datos?

Tú me preguntabas antes al respecto de qué se hizo mal o qué se pudo haber hecho mejor. Yo creo que se habló demasiado, y eso puede perjudicar cualquier investigación. Porque si yo te digo que al cuerpo no se le encontró la causa de muerte o que murió de tal cual manera, y todavía está suelto el autor del crimen, lo podemos ayudar a cambiar su testimonio en el caso de ser detenido. Le damos letra sobre cómo tiene que declarar para no inculparse. Por ejemplo, si yo te digo que el cuerpo estaba atado con tal material, eso es un dato precioso que no debe trascender, porque si después encuentran algún presunto autor, lo llevan al juzgado y le preguntan qué hizo con el cuerpo, si no sabe nada de lo ya investigado se puede pisar el palito él mismo.

¿Cómo pudo haberse filtrado información?

Yo creo que fue por buena voluntad de la gente en intentar esclarecer e informar y colaborar. No pienso que haya sido en forma malintencionada.

¿La escena policial no estaba muy contaminada, no perjudicó la investigación?

Es cierto que había muchísima gente, pero no creo que haya perturbado demasiado. Estaba la jueza, el fiscal y la policía tratando de que por lo menos el lugar más cercano al cuerpo no se perturbara. Nosotros, para que no ocurriera eso, tratamos de cercar el cuerpo -o lo que quedaba, porque estaba bastante descompuesto. Intentamos sacarlo en forma íntegra, excavando los alrededores y pasando bien por debajo una tabla, cosa de levantarlo -en este caso sí un "levantamiento de cuerpo- para traerlo a Montevideo y encerrarnos en su estudio. Ahora sí, en los alrededores, no sobre el cuerpo, había mucha gente, y pudo haber descoordinación en ese sentido, porque recuerdo que en un momento se esperaba que hubiera policía técnica de Montevideo, y después comenzó a llegar policía de otros departamentos, como Maldonado y Canelones. Eso es muy importante -no lo digo en este caos en particular porque no perturbó tanto- pero una regla de oro es el aislamiento de la escena y que entre sólo el equipo policial

¿Hubo conclusiones respecto a si hubo violencia sexual, o si había ingerido veneno o drogas?

Nosotros sacamos todas las muestras pero el procesamiento lo hace el departamento de toxicología del instituto. Los resultados los envía el juez directamente, pero no me pidas que te diga nada, porque no puedo. Es decir, algunos de mis colegas de la Junta hablaron, pero esto es una posición personal.

¿Y el caso de Pamela Silva?

En el caso de Pamela Silva, el juez Federico Álvarez Petraglia me llamó a ver si podían remitirme el cuerpo, porque no le conformaba totalmente lo que le había informado su forense en primera instancia, y tenía sospechas de que el cuerpo pudiera "hablar" algo más. Para no perturbar a la familia y el ambiente público al traer el cuerpo a Montevideo, yo me fui para Maldonado. Hicimos una reautopsia -que nunca son buenas, porque uno tropieza con el fenómeno de evolución de la descomposición y con lo que ya hizo el anterior forense- con los dos forenses que estaban allí, y la verdad es que aportamos algunas cosas más a lo que había hecho el primer médico.

Por ejemplo, el cuerpo confirmó la violación, porque encontramos rastros de violencia sexual, muy mínimos, pero el primer forense afirmaba que no había lesiones a nivel genital. Y es verdad, no había lesiones, pero pudimos, a través del pasaje de isopos, confirmar la presencia de semen. Y después hicimos una interpretación de los golpes en la cabeza y de las lesiones, de cómo podían haber sido, que fueron útiles al momento. Con lo primero se abrió una línea de investigación que terminó con el procesamiento del padrastro, que tuvo que admitir que había tenido relaciones con ella.
Cuando luego nos llaman, porque aparece un sospechoso al que le imputaban la muerte, el hombre finalmente confiesa y manifiesta cómo fue. En aquella ocasión el juez nos pregunta si concuerda con lo que habíamos encontrado y todo coincidía plenamente.... la misma forma del golpe y de la introducción de un trozo de madera en el cráneo.

¿Y en los casos de Pablo Goncalvez?

Mirá, ahí tenés un ejemplo de lo del filtrado de información. Ahí, en las muertes de Goncalvez, la fiscal vio un informe que yo había hecho con un dato muy preciso, en el que yo describía que determinada marca en el cuerpo de una de las chicas estaba hecho con un cordón redondo, pero no de tipo cinta. La fiscal me comentó luego que una de las cosas que le miró ella a Goncalvez, a la hora de declarar, eran los mocasines que tenía, que eran tipo náuticos con cordones redondos. Por lo tanto, inevitablemente asoció con lo que yo había informado. Después me preguntó si podía ser ese tipo de cordones y claramente podía serlo: no tendrá valor como prueba, pero por ejemplo, si hubiera salido en la prensa que el forense decía que las lesiones eran hechas con un cordón de mocasín, al juzgado Goncalvez unca hubiera ido con ese tipo de calzado.

¿Suele escucharse que Pablo Goncalvez no era responsable de todas las muertes que se le imputaron, y que de cierta manera aprovecharon para "colgarle" algunos crímenes no resueltos, ¿qué se deduce de su trabajo?

Hicimos una reconstrucción en aquel momento, y el doctor Wiliam Corujo (juez que tuvo la causa) era categórico en ese sentido: decía que había probanzas muy buenas y suficientes para achacarle las tres muertes. Había más en las de dos de los casos, el de Victoria Wiliiams y Andrea Castro, En el de Ana Luisa Miller no era tan claro, costaba más, aunque el modelo y la forma eran iguales: un feriado o domingo lluvioso, chicas jóvenes todas de la misma zona, todas de buen posición, con el mismo mecanismo de la muerte, que es lo que se juzga cuando hay un homicida serial, algo que se da generalmente en las grandes urbes. En Uruguay nunca habíamos tenido. Y además está el dicho de "muerto el perro se acabó la rabia". No hubo otros casos después que fue detenido.

Montevideo Portal/ Martín Otheguy



31.08.2010 16:18 / AÑO 2010

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Caso Natalia: Buscan probar inocencia del procesado

Mientras la verdad espera

13.08.2010 16:47

El abogado de RBB que fue procesado con prisión por el homicidio de Natalia Martínez, informó que no se encontraron registros del celular del joven en las antenas de la zona.

El empleador del joven asegura que trabajó en Montevideo horas después de que ocurrieron los hechos. Cuatro personas declaran ante la Justicia.

El Dr. Pablo Piaccenti informó a Montevideo Portal que la defensa de RBB, que ejerce junto a Jorge Barrera, está reuniendo una serie de pruebas que apuntan a demostrar que el joven procesado no estuvo en el lugar de los hechos, en la madrugada en que murió Natalia Martínez.

Según explicó Piaccenti, además de la prueba de ADN que se le realizará en los primeros días de setiembre, existen elementos “cruciales” para la defensa como la falta de registro de su celular en las antenas de la zona.

El celular de RBB fue captado por las antenas los días 20, 21, pero no hay registros del jueves 19, día en que ocurrieron los hechos, pero se desconoce si el celuar fue captado por las antenas de Montevideo ese día.

 Según averiguó Montevideo Portal, el empleador de RBB ya habría atestiguado ante la policía que el joven concurrió a su lugar de trabajo, en una empresa de distribución de insumos informáticos, en la mañana del viernes.

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Además del empleador existen varios compañeros de trabajo que lo habrían visto esa mañana en Montevideo.

En tanto, el amigo de RBB, de iniciales MS niega cualquier grado de participación en el hecho.

MS declara ante el juez Gabriel Ohanián esta tarde.

  El médico forense Guido Berro dirige los estudios periciales para establecer a qué desaparecidos corresponden los restos humanos.También lo harán el ex director del Instituto Técnico Forense, Guido Berro, el director de Investigaciones de Maldonado, comisario inspector César Álvez y a la hermana de Natalia, Claudia Martínez.

 

Montevideo Portal

 



30.08.2010 18:08 / AÑO 2010

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Audiencia. Juez indagó a los investigadores


Amigos y compañeros de trabajo declararon ayer que Rodrigo B.B. no estaba en Piriápolis la noche que Natalia Martínez desapareció.

El juez Gabriel Ohanian también interrogó a uno de los oficiales que actuó en la investigación del caso.
 

          

"Todos queremos conocer la verdad, pero hay que dejar trabajar al juez.

          

Nosotros estamos convencidos de la inocencia de nuestro defendido y creemos que conocer la verdad va a ser beneficioso para él", dijo el abogado defensor del procesado, Jorge Barrera, al cabo de la audiencia en la sede judicial de la ciudad de Maldonado.

    
Al principio de la extensa audiencia el magistrado había interrogado a un oficial de la Dirección de Investigaciones fernandina. El acusado había sostenido que confesó haber dado muerte a Natalia Martínez debido a las presiones a que fue sometido por parte de los policías que lo interrogaron.

No obstante, el oficial ratificó en sus declaraciones lo que ya estaba asentado en actas y no surgieron elementos que avalaran los dichos del procesado. El miércoles había sido interrogado en el mismo sentido el director de Investigaciones.

Luego declaró otra serie de testigos aportados por la defensa de Rodrigo B.B., cuyos testimonios apuntaron a desvincularlo del lugar de los hechos.

En tal sentido declaró el jefe de la empresa donde Rodrigo estaba empleado, quien con los documentos a la vista demostró que el joven había trabajado los días 18 y 19 de enero de 2007, en el horario habitual de 9.30 a 19.30 horas.

También aseguró que Rodrigo había ido a su casamiento el día 20 de enero, pocas horas después de la desaparición de Natalia.

Reforzaron estos testimonios cuatro amigos de Rodrigo, vinculados al tuning de autos -una actividad a la que el joven es aficionado-, y una persona que habló por teléfono con él ese día.Ver imagen en tamaño completo

El abogado defensor se mostró confiado en que quedaría demostrado en algún momento la inocencia de Rodrigo B.B.

imagen de un hombre en un teléfono celular mirando su recibo de cuenta"En la medida que haya un inocente preso, hay un culpable impune, así que todos esperamos que esto se aclare", señaló Jorge Barrera.

imagen de un hombre hablando por teléfonoEl juez penal Gabriel Ohanian volverá a retomar el caso el próximo 2 de septiembre, luego de esa audiencia tanto la fiscalía como la defensa del acusado podrán pedir nuevas pruebas o que se cite a nuevos testigos en un plazo no mayor a una semana.

Fuentes:  El País, El Espectador, Montevideo.com.uy, La República


Testigos a favor de acusado por Natalia
 

 

Policías y peritos declaran mañana por caso Natalia

Una nueva instancia se cumplirá mañana en el juzgado penal de 4º turno de Maldonado por el caso Natalia Martínez Bengoa.

En la próxima jornada, comparecerán ante el juez Gabirel Ohanián, los efectivos de Investigaciones y de Policía Técnica de Maldonado, que participaron el pasado 9 de junio en la reconstrucción de los hechos, así como un grupo de amigos de R.B.B. y científicos del ITF.

El juez citó para mañana viernes a los efectivos de la Dirección de Investigaciones y de la Policía Técnica de Maldonado, que participaron de la reconstrucción previa al procesamiento del joven R.B.B. imputado por la muerte de Natalia Martínez Bengoa.

El magistrado ordenó la comparecencia de los investigadores a partir del cambio de versión del imputado, que el lunes negó lo que había confesado el 9 de junio pasado, asegurando que fue presionado por los policías para que confesara la autoría del hecho.

También mañana deberán declaran varios amigos de R.B.B., algunos de los cuales lo acompañaron cuando resultó detenido en Montevideo y trasladado a Maldonado, y científicos del ITF.

Al mismo tiempo, el juez de la causa está a la espera de los ADN de R.B.B., tras la extracción de sangre a la que fue sometido el pasado lunes, al igual que un amigo suyo que declaró el viernes de la semana pasada.


Natalia:testigos e imputado aportan nuevos elementos

Indagatoria. El lunes comparece procesado por homicidio

MALDONADO | MARCELO GALLARDO

Interrogatorios, nuevas pruebas y ratificaciones de evidencias se suman desde ayer al universo del "caso Natalia" en el juicio que se le sigue al joven imputado por la muerte de la joven en Piriápolis en enero de 2007.

En lo que constituyó la primera jornada de una larga lista de interrogatorios, indagatorias y medidas probatorias como extracciones de muestras que se prolongará hasta septiembre, ayer comparecieron un joven amigo del procesado, el director de investigaciones César Álvez, el ex director del Instituto Técnico Forense, Guido Berro y la hermana de Natalia.

El juez Gabriel Ohanian dirigió ayer las actuaciones que comenzaron poco después de las 14 y de las cuales también tomó parte el fiscal de la causa, Carlos Reyes.

Los abogados defensores del procesado por homicidio, Rodrigo B.B., Pablo Piacenti y Jorge Barrera, calificaron como "muy auspiciosa" la jornada de la víspera en la que postularon la inocencia de su defendido.

La defensa del acusado sustenta su trabajo en tres líneas de acción. Por un lado el resultado negativo del ADN practicado a su cliente y por otro el propio resultado de la junta médica que efectuó la autopsia. Los defensores entienden que los forenses sostuvieron que la muerte violenta de Natalia "es una hipótesis de trabajo".

"El conocidísimo grado 5, doctor Guido Berro, hizo un análisis de un elemento que maneja y realizó un balance positivo del ADN en el sentido que es una prueba contundente tal cual la defensa lo viene sosteniendo", dijo Piacenti al salir del juzgado.

"Tenemos algunas pruebas que todavía no las hemos presentado al margen del ADN que presentamos en su oportunidad"; agregó Piacenti. Esas pruebas mencionadas por el defensor se basarían en una pericia del celular de su cliente que, según trascendió, confirmarían que R.B.B., no se encontraba en La Rinconada en la madrugada del viernes 19 de enero de 2007.

Durante la reconstrucción previa a su procesamiento, el 10 de junio, Rodrigo B.B. detalló los movimientos que hizo con Natalia en su auto desde el momento en que la levantó frente al boliche de Piriápolis, en la madrugada, hasta que -según su relato- ella se sintió mal, tuvo convulsiones y falleció.

QUIÉN TIRÓ LAS COSAS. Desde el lado de la investigación se asegura que el caso es claro y sólo falta cerrar algunas líneas de investigación como establecer si el joven R.B.B., arrojó de su automóvil en las cercanías de Piriápolis los efectos de Natalia como sus documentos y parte de su vestimenta. Sobre este punto no se descarta que R.B.B., haya contado con la ayuda de alguien o que alguien, más tarde el mismo día tiró esos efectos de Natalia que fueron encontrados por un trabajador rural de la zona poco después de la desaparición de la joven. Esa porción de la historia, aún no cerrada, depende del propio involucrado, indicaron las fuentes. "Todo esto se puede cerrar siempre y cuando Rodrigo se abra y cuente si actuó solo o si por el contrario estuvo esa madrugada acompañado por alguien", enfatizó una fuente del caso consultado por El País. Esto explica la presencia ayer en el juzgado del joven M.S., amigo de R.B.B. y que fue indagado ayer otra vez por este caso.

El joven M.S., llegó alrededor de las 14:00 de la víspera acompañado de su abogado, el doctor Rubén Sterenstein. Su presencia pasó inadvertida para los periodistas y reporteros gráficos presentes en el lugar. M.S., se mostró algo nervioso y de inmediato ingresó al juzgado penal de 4º turno de la capital fernandina. Luego de declarar ante el juez y el fiscal, un médico forense le extrajo una muestra para poder cotejar su ADN con los que figuran en el expediente

Un nuevo análisis de ADN

Las actuaciones dirigidas por el juez Gabriel Ohanian continuarán el próximo lunes cuando sea conducido desde la cárcel de Piedra de los Indios, en Colonia, el procesado por la muerte de Natalia. Rodrigo B.B., será revisado por un médico forense local que le extraerá una muestra que será comparada con las que se encuentran en el expediente. La defensa aportó hace algunas semanas el resultado de un examen de ADN que resultó incompatible con la evidencia recogida en el cuerpo de Natalia. Esta muestra será una nueva prueba.


 



18.08.2010 18:23 / AÑO 2010

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Juez citó a los investigadores y peritos del caso Natalia Martínez

                  El juez Gabriel Ohanian dispuso la citación para el próximo

viernes de los efectivos policiales de la Dirección de Investigaciones

y de la Policía Técnica de Maldonado, que participaron de la

reconstrucción  previa al procesamiento del joven Rodrigo B.B. por la

muerte de Natalia Martínez Bengoa.

El magistrado ordenó la comparecencia de los investigadores a partir del cambio de versión del imputado, que niega lo que había confesado en un principio y asegura haber sido presionado por los policías para que confesara el hecho.

Para el mismo día fueron citados a declarar un grupo de amigos del encausado, algunos de los cuales lo acompañaron cuando fue citado a declarar en la tarde que fue detenido mientras aguardaba en la entrada de la Dirección de Investigaciones.

El magistrado pretende corroborar o no la denuncia efectuada por Rodrigo sobre las presuntas presiones que sufrió cuando fue detenido en dependencias policiales.

Más allá de los comentarios del procesado desde el punto de vista de los investigadores detrás de todo se encuentra la estrategia de los defensores de tratar de despegar a su cliente de la causa.

El resultado del ADN negativo, la versión aportada por el ex forense Guido Berro, sobre la validez de la referida prueba y que la muerte violenta de Natalia manejada luego de la autopsia constituyen sólo una hipótesis de trabajo; son los elementos en que se apoya la defensa para, en un futuro no muy lejano, pedir la nulidad del auto de procesamiento y la excarcelación de su defendido.

Las actuaciones continuarán el 2 de septiembre, cuando comparezcan el ex médico forense Julio Macedo y la directora del Laboratorio de la Dirección Nacional de Policía Técnica, citados como testigos.

En tanto, los encargados de evaluar psicológicamente al joven Rodrigo adelantaron al juez de la causa que el mismo es "normal" y por tanto puede ser sometido a juicio por el caso.

El País Digital



17.08.2010 15:13 / AÑO 2010

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 Natalia: Acusado negó todo y dijo que fue "presionado"

Sorpresa. Procesado por homicidio declaró que no estuvo allí

 MALDONADO | MARCELO GALLARDO

  El caso de Natalia Martínez tuvo un inesperado giro, cuando el joven acusado por su muerte se desdijo  de la confesión que precedió a su procesamiento y negó haber estado en Piriápolis el 19 de enero de 2007.

El arribo del acusado a la sede judicial de 4º turno de Maldonado disparó la curiosidad de muchas personas que al mediodía transitaban por el centro de la ciudad de Maldonado, en la esquina de las calles Arturo Santana y Sarandí.

Rodrigo B.B. sorprendió a propios y extraños cuando ayer negó haber estado esa madrugada en la puerta del boliche La Rinconada de Piriápolis y menos aún haber subido a Natalia en su automóvil.

Por el contrario, el joven procesado por homicidio aseguró que esa madrugada se encontraba lejos del lugar de los hechos, más precisamente en su domicilio en Montevideo.

Cuando llegó al juzgado, Rodrigo B.B. se mostró más tranquilo y sereno que en la tarde cuando fue procesado. Inclusive, bromeó con los policías que oficiaban de custodios y que estaban a cargo de su traslado.

 "Parece que voy a salir en la tapa de los diarios", ironizó Rodrigo cuando bajó del móvil policial que lo condujo desde Colonia.

Los efectivos policiales también fueron sorprendidos por la actitud del joven, como si exhibiera un perfil distinto al mostrado cuando fue detenido.

Rodrigo se negó a declarar en la Dirección de Investigaciones y por el contrario advirtió a los policías que él no tenía obligación de hacerlo, indicaron fuentes policiales.

Cuando fue interrogado por la exactitud con la que señaló los distintos lugares en los que había estado en la madrugada del viernes 19 de enero y en el lugar donde había dejado el cuerpo de Natalia.

el procesado aseguró haberse "sentido presionado" durante los interrogatorios, lo que lo llevó a contar los hechos de esa manera.

La nueva versión aportada por Rodrigo sorprendió, inclusive, a sus propios abogados, según una fuente del caso consultada por El País en la tarde de la víspera.

 Rodrigo fue interrogado varias veces sobre esta nueva versión y en cada oportunidad reiteró que confesó por "sentirse presionado".

Fuentes de la investigación aseguraron que pese al cambio de versión el caso es claro y que existen otros elementos que apuntan a ubicar al joven esa madrugada en la zona de La Rinconada.

Además, el testimonio del propio Rodrigo fue contundente al describir cómo había dejado el cuerpo de Natalia, dónde ella había subido a su automóvil y cómo eligió el lugar frente a Laguna del Sauce.

En este lugar, cubierto de vegetación, apareció el cadáver de la joven.Ahora, la defensa apuntará a tratar de probar -mediante el análisis de las radiobases del sistema de telefonía celular- que el encausado estaba lejos del lugar del incidente.

Por el contrario, desde la investigación policial, se asegura que esos elementos probarían que Rodrigo estuvo esa mañana en donde dijo haber estado cuando fue detenido.

El acusado fue conducido ayer a Maldonado desde su lugar de reclusión en el departamento de Colonia para ser sometido a una pericia psicológica, retirarle una muestra para cotejar su ADN con el encontrado debajo de las uñas de Natalia y para ser interrogado por el juez de la causa Gabriel Ohanian, el fiscal Carlos Reyes y por los abogados defensores Jorge Barrera y Pablo Piacenti.

El examen psicológico que se hace en dos partes, una ayer y otra hoy, se llevó a cabo a media mañana de ayer en el edificio San Lázaro, donde trabajan los psicólogos judiciales.

La prueba apunta a establecer cómo el joven reacciona ante sus frustraciones, si es impulsivo, así como también conocer a fondo su carácter.

La instancia de ayer lunes se suma a la registrada el pasado viernes cuando el ex titular del Instituto Técnico Forense Guido Berro, el director de Investigaciones César Álvez y la hermana de la fallecida comparecieron como testigos del caso.

El País Digital
                     

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NATALIA VALERIA MARTINEZ BENGOA, tenía tan solo 19 años.Alguien decidió que dejara de brillar. Por cualquier información comnuiquese :DESPERTARCELESTIAL@HOTMAIL.COM KELLY 094654815. GRACIAS POR SU VISITA

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