Frontera Norte (Ruben Abrines)
notas y propuestas políticas de actualidad, relatos

http://blogs.montevideo.com.uy/pedrafurada |  Agregar a favoritos  | 
25.04.2017 19:13 / artículos publicados

Imprimir Recomendar Agrandar Achicar

 

En la casa de mis padres, en Los Boulevares, crecimos reconociendo todos  los aromas y sabores de las maderas.

El de las pinoteas, veteadas, resinosas, pegajosas.

Los insulsos sabores de los pinos blancos.

La acidez de los paraísos.

El aromático naranjero y hasta al duro ñandubay le metíamos dientes.

El aserrín amontonado debajo de la máquina circular y la viruta de la garlopa eran los lugares preferidos para revolcarnos hasta el cansancio.

Con latas de grasa de veinte litros y las más viejas de Nafta, traídas de la URSS,  aprendimos de mi padre ha hacer braseros con aserrín aplastado, humedecido con querosén.

Mi casa impregnada de aromas de leña quemada.

No podíamos saber que pocos días después seríamos trasladados desde el FUSNA al M. R. N. 1.  Penal de Libertad.

Fuimos todos en pequeñas tandas, los que habíamos sido secuestrados entre fines del año 78 y los primeros meses del 79.

Con nuestra llegada se confirmaba que dentro del Penal seríamos más de 2000 presos procesados, sólo en ese lugar.

Llevaría, hasta nuestra liberación, en el mameluco a la altura del pecho y en todas nuestras pertenencias, números a partir del 2600, hasta llegar los últimos presos de la dictadura, por encima del 2800.

Fueron vaciadas las celdas del Fusna y nos trasladaron, ese día, a un galpón con olor a aserrín.

En trencito, encapuchados, en tandas de cinco o seis, nos fueron trasladando en silencio.

Apenas el ruido sordo de las pisadas inseguras en el suelo de hormigón, las de ellos y las nuestras.

Sentado en el suelo, a ciegas, me dejaron solo.

No venia del mundo de las luces.

Atado con los brazos hacia atrás a un banco de carpintero, con un cartel colgado del cuello que nunca pude ver.

Como un perro de caza me fui apoderando, con el olfato, del nuevo lugar, del olor del aserrín y sentí un impacto único en todo el cuerpo.

Ahí estaban mis padres, mis hermanas y hermanos, mi niñez, nuestros juegos, los perros, mi cama de niño y el fuego.

El primer fuego, el fuego que ven los niños por primera vez, que no se olvida y se separa de todos los otros fuegos de la vida.

Olvidé la vergüenza de no tener calzoncillo ni mi zapato derecho.

Nada me dolía, hasta los músculos de los brazos se desentumecieron, sólo la gana irrefrenable e incontenible, desesperada, de reírme, reírme a carcajadas de ellos.

Con los dedos descubrí que estaba atado a la pata de un banco carpintero, en la esquina donde está la morsa.

Con los riñones supe que la mesada de abajo era más alta, que tenía  los bancos que tenía mi padre en su casa, pero era más grande.  

Sentí que me habían dejado en mi mundo, sin saberlo y sin quererlo.

Aquel de cual había partido hacia mucho tiempo. El de los sabores de maderas, el de los vahos y las fragancias únicas de las pilas de aserrín: mi casa.

Solo, porque tenían que seguir martirizando a otras mujeres y hombres.  Debíamos dejar aquellas celdas, aquel lugar cercano a la empinada escalera que llevaba al lugar de los interminables interrogatorios, de las torturas. 

 

Sin olores de aserrín, sin luz, sin gusto a maderas.




25.04.2017 19:05 / Actualidad

Imprimir Recomendar Agrandar Achicar

Venezuela está más cerca de la guerra que de la conciliación.

No habría guerra si los inmensos recursos naturales no existieran. Pero existen, en cantidades insospechadas, que ameritan desatar para las multinacionales y los sectores del poder económico, de fuera y dentro, cualquier tipo de conflicto en ese país.

Ya lo vimos en Libia, Irak y hoy en la estratégica Siria, es el hambre de guerras de rapiña de las potencias nucleares, amos del mundo.

Tal vez lo de menos en esta aventura pro imperialista contra Venezuela y su gobierno sean sus contradicciones internas. Desde afuera se insiste en empujarlos a la guerra civil, con intervención extranjera, conflictos armados entre civiles en ese basto territorio, guerrillas y alzamientos militares, paramilitarismo, o sea, la opción de las armas. Ahí pierden siempre los mismos.

La reconciliación de clases no existe, se pueden encontrar caminos de convivencia tolerada y acordada, pero no reconciliación de clases, no es un invento del marxismo, es un dato de la realidad del sistema de explotación del hombre por el hombre.

Y no hay tu tía.

Me temo que nunca se logrará ese caro objetivo con los distintos gobernantes que administran las variantes del sistema capitalista en el mundo dependiente del imperialismo norteamericano y mucho menos en este continente de las mayores desigualdades. 

Ninguno de nosotros, los uruguayos, somos indiferentes a las distintas peripecias de los procesos que viven millones en estas tierras. Un día es Brasil, otro Paraguay, mañana será aquel, como es el caso de esa nación hermana castigada por haber elegido un camino de no agrado de las clases dominantes rentistas del petróleo y de los EEUU y otros gobiernos del patio trasero de los norteamericanos.

Del proceso Bolivariano de Venezuela todos pretenden sacar su tajada, así lo acaban de hacer 11 países.

Mejor dicho 11 cancilleres y gobiernos, para ser más preciso, entre ellos para ingnomia de muchos de nosotros también Uruguay se sumó a la mesa de los poderosos pro imperialistas e injerencistas, soslayando su tradicional política de no injerencia en los asuntos internos de otras naciones.

Es ridículo y grosero pretender imponerle, entre otras cosas, al legítimo gobierno, nuevas elecciones, desconociendo a quienes hicieron y triunfaron en más elecciones que todos los gobiernos en los últimos 15 años en todo el continente y en muchas partes del mundo, no existe una experiencia igual.

Vade retro.

Se puede ser malos criollos, también malos americanos y hasta desagradecidos, pero no no haber aprendido que del servilismo ideológico y político con el imperialismo no se vuelve.

Pueden olvidarse señores ancianos y señoras en malas compañías, de ahí no se vuelve, de ahí quedarán para siempre sospechados y acusados de dormir en la cama con el enemigo.

Venezuela está siendo empujada a rendirse o a la guerra civil.

Cercada, acorralado el gobierno, empujado a hacer política también con las armas en las manos de cada ciudadano para defenderse y defender lo que ellos consideran su legalidad y su revolución.

Es criminal el papel de la prensa internacional y nacional.

Ahora se suman gobiernos de la región, como si no fuera un peligro inminente de contagio la guerra en cualquier país de este continente, que sigue caminando con los pies de la injusticia, el hambre, la emigración, el narcotráfico, las desapariciones en masa, asesinatos y desplazamientos de pobres e indígenas, que alejan el sueño de igualdad y justicia.

De esto no hablan y no entran en sus consideraciones los charlatanes uruguayitos, reciclados, pos modernos, rápidos y comedidos para recetar decálogos de convivencia  democrática de tipo OEA, lo más parecida a la de casa, perfecta pulcra, limpia, sin mácula, virginal, acabada y ejemplar que se puede adquirir si nos escucharan esos caribeños medios parditos y gritones.

Muchos de mis amigos se contagiaron de bipolaridad política.

No les hablemos de los millones de desplazados colombianos que viven en Venezuela, escapando de lo los conflictos, nada saben de las decenas de miles de mercenarios, y narcotraficantes que van y vienen como perico por su casa, de un lado al otro, donde los estados son más débiles y precarias las condiciones democráticas de esas fronteras.

Desde la cálida comodidad de la pequeña burguesía uruguaya, advenida con gobiernos frenteamplistas que ahora pululan como personajes y personalidades en radios y televisión, ejerciendo cátedra y docencia acerca de democracia, la pureza política uruguaya desde la ética y la moral, más o menos como hacían los profesores de la época de la dictadura con el librillo de Educación Cívica y Moral.

Tampoco es de extrañarse, hace rato abandonaron por obsoletas ideas y principios de las filas de la lucha por una democracia popular y revolucionaria, antimperialista.

Es parte del libre albedrío elegir con quien dormir el sueño americano y también es de libre pensadores ser parte de la lucha antimperialista, venga como venga la mano.

¿Qué podemos esperar de los venezolanos y otros del continente con actitudes y cercanías pegajosas de los gobiernos mafiosos como el de Brasil, Paraguay o el del incierto rumbo, EEUU, con el señor Trump bombardeando hoy acá y mañana allá?

Estos uruguayitos remilgados, ahora miden a agresores y agredidos con la misma vara, lo más triste es que muchos de ellos salieron de los gobiernos y de algunas de las filas del FA.

 

No me digan que por venderles unas naranjas, unos quilos de carne y un vuelto para superar alguna crisis provocada por banqueros que dejó el tendal de víctimas y de muertos, estamos obligados a servicios de prostíbulos de mala muerte.




25.04.2017 19:02 / Actualidad

Imprimir Recomendar Agrandar Achicar

Saber en Uruguay cuándo un dirigente partidario se retira no es changa.

Si no fuera el hecho partidario más importante protagonizado en estos días, sería una Bordaberriada más y no sería yo quien lo nombraría gratuitamente acá.

Probablemente disfrutando del retiro de la vida política, cosa que dudo mucho, de un hombre que creyó mejor deshacerse de su apellido en las campañas electorales, por algo fue.

La historia de las clase dominantes del Uruguay, en particular la de las familias con apellidos vinculados a tenencia de miles de hectáreas de tierra y todo tipo de explotaciones rurales, se repiten a lo largo de la historia en la vida de los partidos tradicionales estrechamente vinculados al poder económico y político de la nación.

En general los políticos se hacen viejos y mueren aferrados a la estaca.

Como dice mi buena vecina doña Prudencia, por algo será y muy orgullosa remata, yo siempre voté a los colorados.

Yo no voy a coincidir con los que se alegran, tampoco con los que puedan lamentarse por el alejamiento de la vida política de su partido de un Bordaberry.

En mi opinión, el ascenso, caída y ocaso estaban cantados, era cuestión de tiempo, si se le suman sus propios errores, entre ellos acollararse con un Lacalle para hacer mierda al actual presidente Tabaré Vázquez, luego el fracaso, pase a la justicia y prisión de algunos delfines que lo acompañaron en su última campaña como el ex intendente de Salto y el escandalosos caso del cambio Nelson, Vamos Uruguay cierra para siempre.

Regenerar el apellido Bordaberry para grandes tareas públicas con la aprobación de la mayoría de la ciudadanía quedó enterrado por mucho tiempo,

Realmente ¿qué fue lo que lapidó la carrera política y llegar la presidencia de la República a un Bordaberry? sin dudas fue la impecable presentación de la denuncia ante la justicia del compañero, ex preso político, el Dr. Walter De León Orpi.

En pocas palabras, un ex preso político que terminó su carrera después de más de una década prisionero de la dictadura, en un medio uruguayo donde lo que sobran son los doctores de los partidos burgueses.

El ex prisionero político de la dictadura Walter De León Orpi, elaboró un denuncia penal que demostró como y quienes fueron los principales violadores de la democracia, como fue entregada la economía al neo liberalismo y el fascismo y como se multiplicó por diez de veces la deuda externa del Uruguay.

Fue ignorado en el mismo fallo la documentada acusación de traición a la patria por en la participación de los dictadores en el Plan Cóndor otros crímenes y asesinatos aun impugnes y la ya mencionada multiplicación de la deuda externa.

No creo que este hombre que dice se aleja de la vida política del partido al que colaboró con generosidad a transformar en polvo, haya tenido en cuenta este dato.

Si lo tuvo cometió un error de proporciones que un político no se puede permitir.

Los uruguayos, creo que en su mayoría, quedamos con sabor a muy poco con aquel fallo histórico.

Fallo sobre lo obvio, encarcelar y condenar al dictador y dejar para siempre el apellido Bordaberry fuera de las consideraciones de las grandes mayorías del país.

El resto de la denuncia duerme el sueño de los justos donde ningún otro doctor jamás se interesó por seguir la causa, hay doctores y dotores.

Tampoco este Bordaberry tuvo en cuenta que los viejos depredadores, Sanguinetti, Batlle, que con tal de seguir ellos dilapidaron el prestigio y las fortalezas del partido colorado, acompañados con otros personajes menores, siempre lo vieron como el hijo del dictador, un intruso y un apellido de peor fama que los de Rivera, Terra o Pacheco Areco.

No es nuevo y es común que aún hay gente que no cree que en la democracia uruguaya los partidos políticos son la representación ideológica y económica de las clases sociales, los Bordaberry desde siempre fueron y son una parte del pensamiento más reaccionario de los partidos políticos.

Defendió a su padre el dictador y muchos lo aplaudieron por comportarse como un buen hijo, logró llevarlo a su casa a esperar la muerte, fue un éxito que nadie cuestionó y muchos se lo reconocieron.

Construyó un agrupamiento partidario llamado Vamos Uruguay y alcanzo la mayoría. Según la costumbre, y las necesidades, se transformó en la figura principal dentro su partido y se puso a remar para lograr detener el avance del FA. 

Si la política y el poder no estuvieran vinculados a la acumulación de la riqueza, todo sería más sencillo, más transparente en la vida de las instituciones partidarias, vitales para la democracia, que quiere la mayoría de los uruguayos.

No fue el caso de su padre que encabezó el último golpe de estado, a este Bordaberry le corresponde emprender la retirada en el ocaso de una forma de hacer política.

Los tiempos que corren en Uruguay y en el mundo no fueron y no serán los más propicios para que alguien que viene de una de las escasas familias dueñas del poder real se apodere también de los partidos políticos.

Capaz que con él se vaya para siempre aquello que ocurrió muchas veces, que los dueños de las riquezas toman en sus propias manos las riendas del estado y los partidos para salvaguardar sus intereses particulares y los de su clase.

 

El ocaso fulminó la esperanza, no siempre depende de la voluntad saber cuándo es tiempo de desaparecer.




11.08.2016 20:35 / artículos publicados

Imprimir Recomendar Agrandar Achicar

 

A mí el drama de Venezuela me duele y me importa muchísimo.

 

Es una nación golpeada como muy pocas en estos días en el mundo, por un conjunto de intereses internacionales y de gobiernos de estados que no se caracterizan por ser democráticos ni mejores que ninguno de nosotros.

 

A mi poco me importa un Mercosur como lo pretendieron los blancos de Lacalle y el ultra neo liberal presidente argentino, cocoliche tinellizado, Macri.

 

Mucho menos me preocupan las sensibilidades democráticas de los mafiosos del gobierno Paraguayo, viejos represores de la época del Plan Cóndor, dueños del comercio del cigarrillo y capos del contrabando de la marihuana, capos de los negocios ilícitos en la triple frontera, desde siempre

 

El gobierno del FA del Uruguay no puede, bajo ninguna circunstancia, dejarse someter por ningún tipo de presión y chantajes de gobiernos ilegítimos de personajes de obscuros golpistas Brasileros, y quedar enchanstrado y sumiso.

 

Hace bien en andar solo que mal acompañado, no será la primera ocasión que le toca transitar al Uruguay este camino por el mundo de la diplomacia.

 

Le sumamos la llegada de Kerry a la Argentina en un acto de intromisión imperial y de prepotencia, sin ningún recato, en los asuntos de estos países, exigiendo represalias contra Venezuela, ¿cómo se puede calificar este acto de vergonzante del gobierno argentino?

 

Además trajo otro mensaje, ejemplarizante y diciplinatorio para el gobierno y para el canciller argentino.  

 

Tú no serás candidata a la presidencia de la ONU.

 

Y vos, hace los deberes correctamente, tomá, acá te traje estos papeles que desclasifiqué de apuro y tengo más, ojo hee, que por ahí caes vos y tus chanchullos familiares de la época de la dictadura de tu amigo Videla.

 

Te dejo esto, hay que vaciar la presidencia de Venezuela del Mercosur.

 

Dos días después puso en dudas la cantidad de víctimas de la dictadura y remachó, Venezuela no debe asumir la presidencia del Mercosur porque no cumplió con…

 

Un servil sin tapujos del imperialismo, aunque a muchos no les guste y crean que es un tigre de papel. Y hagan todo lo posible por edulcorarlo.

 

Hace bien el gobierno uruguayo aunque le rechine al canciller, que no ha colaborado demasiado con sus opiniones personales, igual que otros funcionarios de la cancillería, obsecuentes que se disciplinan en que si es necesario Uruguay ira solo a las reuniones los próximos seis meses bajo la presidencia de Venezuela.

 

Salvo que quiera atomizar y hacer estallar, junto a la patota de lo que el gobierno de Venezuela llamó triple alianza, todos los esfuerzos por tener un bloque capaz de negociar de otra forma con quienes no quieren negociar si no es bajo sus reglas, como hasta ahora con el mundo.

 

O simplemente meternos garganta abajo en la nuevas repartijas del mundo del comercio, de peones, para levantar las sobras de los ricos y más poderosos del mundo.

 

Si fuera un poco más idiota creería que lo que hay que hacer es echar a Maduro de la presidencia legítima como echaron a Dilma en Brasil, pero mi grado de cipayismo y alcahuetería política no llega a la altura de los uruguayos de los medios informativos, periodistas, políticos de derecha y de izquierda.

 

Es obvio que van por todo el proceso Bolivariano, cuando vivió Chávez dijeron que era contra él y su fuerte personalidad

 

Además era un militar y andaba desparramando por américa latina y el caribe no sólo petróleo, también ideas de otro posible mundo en esta parte del planeta.

 

El pensamiento único del neo liberalismo, del fascismo, del capital financiero internacional no admite las libertades democráticas, las democracias con participación popular, la independencia de los pueblos y gobiernos en estas tierras.

 

No espero del gobierno otra cosa que un acto de soberanía y decencia solidaria, coherente con una visión de un gobierno izquierda, o si gustan, progresista.

 

No espero ni exijo un grito revolucionario en medio de las sombras del vuelo del águila del imperialismo nuevamente en estas tierras.




04.08.2016 10:36 / artículos publicados

Imprimir Recomendar Agrandar Achicar

 

 

Marx sostuvo con acierto que estamos viviendo en la prehistoria de la humanidad.

 

No es un cuento.

 

No conoció la revolución Bolchevique que fue el primer intento en llegar más lejos no un berretín de los rusos por entrar en la historia.

 

Temblaron y cayeron los poderes del Zarismo, rodaron testas coronadas como en la revolución francesa, las otras monarquías europeas entraron en pánico.

 

El imperialismo y los colonialistas desataron incontables guerras en Asia, África y dos guerras mundiales con millones de muertos, seguidas de guerras de rapiña de los colonialistas europeos en todos los continentes.

 

Y para rematar el último hecho de lo que Marx llama la prehistoria de la humanidad, lanzaron bombas atómicas sobre poblaciones indefensas de dos ciudades Japonesas, Hiroshima y Nagasaki.

 

Tiene razón Marx.

 

En más de una ocasión pusieron al borde de una guerra nuclear a toda la humanidad por mantener a sangre y fuego el sistema sostenido por la explotación del hombre por el hombre.

 

Marx tiene razón.

 

Con la desaparición de la Unión Soviética y del campo socialista el aparato ideológico del capitalismo abonó una nueva teoría, el fin de las ideologías, y fueron por lo que quedaba de los restos del primer intento revolucionario por cambiar el mundo encabezado por el proletariado y soldados y campesinos en la vieja Rusia zarista.

 

Tomá, andá llevando.

 

Ahora sí el libre mercado, lo privado sobre lo público, abundancia y derrame hasta empacharnos con la sobreabundancia. Como nunca en tan poco tiempo, tantos millones pasaron de tres comidas diarias a vivir de la caridad y de las políticas sociales o simplemente a vivir de los desechos en los basurales.

 

Aunque muchos hagan lo imposible por seguir negándolo, incluso dentro de lo que acá llamamos la izquierda, el pensamiento único ganó nuevos adeptos logrando reconvertirlos a apasionados defensores del libre mercado, las democracias tuteladas, el reclamo de la rotación de los partidos en el gobierno, la combinación de lo público- privado hasta en los matrimonios, implacables fiscales y jueces en contra de cualquier pasado Marxista y listos a reescribir la historia.

 

Díganoslo con claridad, no es nuevo ni novedoso.

 

Nadie discute hoy que apenas el 1% acumula más riqueza que el 90 por ciento de toda la humanidad.

 

Muchos saltaron y dieron rienda suelta a su alegría y saludaron eufóricos, pletóricos, hinchados ante semejante retroceso que nos vuelve a dejar donde Marx hizo su punto de partida.

 

Para millones de seres humanos la tierra no es el paraíso terrenal. Tampoco el libre mercado que mucho menos los quitará de la miseria absoluta, no existe en las sociedades capitalistas tal derrame de riqueza que caiga en los buches de los desposeídos de la tierra.

 

Algunos creyeron que sería así.

 

Los oportunistas y pusilánimes se pusieron al servicio del aparato ideológico propagandístico de las clases dominantes que arrastró, incluso en estos países dependientes hasta el mango, a universitarios, políticos, izquierdistas, intelectuales, algún dirigente sindical y algunos dieron el gran salto y llegaron donde siempre aspiraron a estar, ser parte del festín en la mesa de las clases dominantes, aunque sea para recoger las sobras.

 

Cuando golpean al FA por el tipo de estructura que tiene, que dicho sea de paso lo puso tres veces consecutivas en le gobierno nacional, y azuzan, como cuco en jardín de infantes, lo que ellos llaman el fin progresismo, no deja ser otra forma de traición y de reculada frente a las clase dominantes del Uruguay para no tocar sus privilegios.

 

Alcanza con ver el espectáculo por el artículo 6 de la rendición de cuentas, de 15 mil millones, y la palabreja abatir. No me abatan con los reclamos compungidos de los directores de las universidades privadas que afectarían las becas, porque el 85% de las mismas lo ponemos entre todos los uruguayos y ello hacen filantropía.

 

Se les cae otro cuento hijo de la pereza, la holgazanería política y la cobardía intelectual de individuos que se resisten a salir de la prehistoria

 

Si antes no es eliminada la vida de los seres humanos de la tierra, seguro que es posible salir de la prehistoria.

 

Seguro es posible comenzar a escribir los primeros capítulos de la historia de la humanidad sin renunciar a la libertad y a la democracia.

 

Si no fuera así igual creo que valdría intentarlo. Es posible sin naciones subordinándose, sin explotados, sin discriminados, en un lugar que quepamos todos, sin fronteras, libres de ir y venir, de habitar en cualquier lugar donde sale o se oculta el sol.  


Inicio

Buscar
Buscar en Frontera Norte (Ruben Abrines)

Sobre mí
Vivo en Canelones. Realizo actividades como comunicador en Radios. Escribo, entre cosas, notas y artículos, algunos publicados en la prensa local y nacional. Mi correo: rabrines@adinet.com.uy

Categorías

Mis Links

Archivo


Contacto

¿Qué es RSS?