02.02.2010 15:38 / Actualidad

“En una familia los silencios se escuchan desde lejos…”
Tuvieron de pasar décadas y resolver con inteligencia política varios factores, para llegar a tener una mujer candidata, por consenso, para un lugar de suma relevancia en el Frente Amplio.
De menos a más, de abajo hacia arriba:
Haber logrado el primer y segundo gobierno con mayorías parlamentarias, consecutivamente.
Demostrar la capacidad de gobernar con programas, exitosamente, para todos los uruguayos.
Siete, y otros posibles más, en mayo, gobiernos de Intendencias del interior.
La comprobada instrumentación de innegociables políticas sociales, en favor de los más necesitados, niños, mujeres y ancianos.
Y la convicción de la fórmula Mujica - Astori de ir por más y mejores gobiernos honrados, por un país de primera.
Ahora se “coló” una mujer. Se llama Ana.
¿Será sólo una golondrina producto de la impotencia, de forcejeos (para nada ingenuos) de los líderes y de los partidos políticos más importantes?
Sinceramente, creo que es la combinación de varios factores que fueron madurando a pesar de los pesares y pese a quien pese.
Se debe seguir cambiando con mayor igualdad de género, más equidad, mayor justicia y reconocimiento al papel de la mujer en la sociedad, y en una fuerza política que aspira a seguir cambiando la sociedad.
No seré yo quien de por ganado ni perdido nada.
No sé como será el gobierno que encabece el FA con Ana Olivera, en un Montevideo que grita ¡cambios!, después de subsanar la emergencia social con un segundo gobierno nacional de izquierda.
No puedo disimular mi satisfacción y no sería honrado no manifestarlo: hace diez años fue propuesta Ana Olivera, más joven, aún no era abuela, pero la misma Ana, como candidata común a la Intendencia de Montevideo.
Fue relegada a acompañar a Mariano Arana. Lo hizo con creces.
A la fidelidad no se debe reprocharle nunca nada.
Mujer, militante, madre, comunista, profesora, vecina, compañera, y, por supuesto, ya con buena experiencia de participación en la conducción de las recientes innovaciones en la gestión del gobierno en la IMM.
Fue obvio que ahí no iba a acabar su peregrinar de compromisos, de construcciones colectivas, mucho menos como ser humano y político.
Tampoco esta experiencia y desafíos serán definitivos.
Inteligente, extremadamente laboriosa y tenaz, de amplia fidelidad político- ideológica. Frenteamplista.
Ser mujer, inteligente, hacer política y definirse como comunista, para la levedad del ser de muchos dirigentes y actores políticos, no deja de ser una especie de “mal necesario” con el cual “obligatoriamente” hay que transitar.
Esta decisión en el Plenario Departamental puede ser un ejemplo. Puso un antes y un después. No solamente al FA y a los frenteamplistas, también a todos los montevideanos.
¿Hasta donde están dispuestos a cambiar democráticamente, con participación y radicalidad?
Enamorarse es muy sencillo no requiere en principio de racionalidad.
Hacerlo de una mujer o de un hombre, o una ciudad como Montevideo, no significa ningún esfuerzo, es un placer que bien vale una Montevide-Ana.
Lo que cuesta, y costó, aceptar es que el FA tiene una enormidad de mujeres, con la inteligencia, fidelidad, sensibilidad, preparación técnica y profesionalidad del perfil y talla como los de Ana Olivera.
Hay cientos de Anas, en “insoportable” cantidad de ellas, por todo el país.
“si no se quiebra te enseña.”
¿Aprenderemos?
19.01.2010 23:28 / Actualidad
Confieso, nunca, jamás, había asistido a una campaña de solidaridad tan amplia de la comunidad internacional, con tanta atención de la opinión pública en socorro al indestructible e indoblegable pueblo haitiano, azotado por esta cruel catástrofe.
Si bien no es el mejor momento para hacer especulaciones políticas, más irresponsable e inhumano sería no hacerlas.
Me resulta irremediable, por ser parte de los millones de ciudadanos latinoamericanos dependientes de todos los poderes internacionales imaginables, decir lo que pienso de ellos y de la responsabilidad ineludible que tuvieron, y tienen, en la desgracia del pueblo Haitiano.
No soy el único que desde hace décadas está convencido de que se debe acabar con este obsoleto ordenamiento internacional, entre otras cosas, por injusto, anacrónico, arbitrario e ineficaz, que hace tiempo se deshizo de las necesidades de la mayoría de la humanidad a favor exclusivo de las potencias dominantes.
Ahora que la tragedia golpeó, como maza el hierro enrojecido, sobre millones de haitianos, nos condena a todos y nos exige hacerlo desaparecer antes que acabe con lo que queda de Haití.
Lamentablemente no podremos hacerlo con la misma instantaneidad con que un millón de niños quedaron huérfanos para siempre, y muchos serán regalados, como objetos, a almas caritativas.
Con su país ocupado por ejércitos extraños, llenos de voluntarios extraños, sin Estado, sin Catedral, sin ejército ni policía, con las fronteras cerradas a cal y canto, porque sus únicos datos de identidad son los de siempre: sed, hambre, enfermedades y pobreza extrema. (Sólo el mar como escapatoria y ser alimento de tiburones).
Talvez ahora sea nuestra última y única oportunidad de actuar junto a ellos.
Juntos a esos centenares de miles que deambulan en el dantesco infierno de Puerto Príncipe, sin fuerzas para detenerse ante las horrorosas montañas de muertos apilados, muertos todos, lo mismo da.
Millones de latinoamericanos y de otras latitudes no debemos sacar los ojos de encima de los mismos que llevaron a esa nación hasta los límites de resistencia de la condición humana, tras siglos de sometimientos inenarrables.
Son siglos de pisoteos y saqueos. Aplastadas permanentemente su voluntad, su resistencia, su dignidad. Condenados y acorralados bajo regímenes de explotación, sometidos implacablemente a la sobrevivencia por la caridad.
Es el precio de la osadía libertaria de 1804, que selló su suerte desde el levantamiento de los negros esclavos independentistas hasta ahora.
Había que escarmentar para siempre el mal ejemplo.
Por ser la primera victoria en el mundo y en el continente por la por el fin de la esclavitud, la libertad, la independencia y la República.
Y por ser la primera derrota a todos los poderes: Español, Francés, Inglés, criollo y de muchas testas coronadas de su época.
Sólo este dato debería conmovernos y convocarnos a la acción. Por simple gratitud y sentido de justicia histórica con todo el pueblo haitiano, en nombre de la humanidad toda.
Ellos sí supieron tomar buena cuenta, por generaciones, condenándolos hasta el agotamiento, y así quebrar definitivamente la voluntad libertaria de millones de haitianos.
Son hechos históricos pagados con sangre, y nadie tiene derecho a hacerse el distraído.
Cuando aun era joven y vigoroso el imperialismo norteamericano, en 1915, se apoderó por la fuerza de la armas, para hacer y deshacer a su antojo e imponer su intereses y su orden inhumano, continuando el camino de atrocidad de sus predecesores.
Alarma verlos haciendo tabla rasa en la coordinación, y la ocupación, ahora mismo, sin que aparezca ningún viso de abandonar su nefasta presencia hacia el futuro y el fin del intervensionismo.
Hacemos muy bien, junto a muchos haitianos, en aceptar y a la vez temer las recientes ayudas de Barak Obama y de sus socios, hasta tener que aceptar el sarcasmo de Bush, junto a sus portaaviones, buques de guerra, aviones, helicópteros y los 100 millones de dólares de “ayuda humanitaria”.
Llevan casi un siglo de responsabilidad en que más de ocho millones de haitianos hayan sido degradados e infantilizados hasta tener que soportar una fuerza de ocupación internacional, reclutada de las FF.AA, costeada por los organismos internacionales bajo las banderas de la ONU.
Sobre el premeditado e insoportable desorden impuesto en Haití por décadas, la naturaleza se ensaño con la natural e intempestiva ciega violencia, contra una de las poblaciones mas empobrecidas del mundo.
Nada podrán explicar, y mucho menos de nada ayudará, hacer estadísticas y comparaciones con otros fenómenos ocurridos en el mundo, de cuantas victimas, cuantos desaparecidos y cuantos muertos se podrían haber salvado si hubiéramos…
Cuando se agoten el morbo y la espectacularidad comercial de las agencias informativas internacionales de televisión, será tarde, los haitianos serán más pobres, con más heridas, más cicatrices, sin siquiera saber donde quedaron sepultados centenares de miles de sus muertos.
Ningún hombre o mujer debería dormir acompañado en su cama, sin antes hacer oír su voz, muy alta, y tender su mano y brazos solidarios con los más castigados y más pobres de esa nación.
Porque un día se atrevieron a rebelarse contra la esclavitud por su y nuestra libertad, para construir una República de iguales. Imperdonable: como la esclava transformada en heroína, Marie Janeen, que atravesó combatiendo, y derrotando, el ejército de Napoleón al mando de Leclerc.
No voy a Invitar a maldecir y despreciar por cobardes a todos los que todavía se besan y aun no escucharon los gemidos de los niños enterrados entre escombros, ni los gritos de las mujeres negras haitianas que con sus últimas fuerzas llaman a sus hijos.
04.01.2010 19:58 / Actualidad
El frenteamplismo en esta elección hizo saltar definitivamente los últimos diques que sustentaban el monopolio de los gobiernos de colorados y blancos.
Debió aprender a utilizar los enmarañados entretejidos y los artilugios políticos. Las malas artes ya son historia. Se prepara para el segundo mandato consecutivo de gobierno.
Los éxitos, y el arte, del primer gobierno de izquierda en el Uruguay con Tabaré Vázquez, pulverizaron la posibilidad de volver a ejercer el gobierno, (incluso juntos en esta ocasión) de blancos y colorados, y es más que probable que así sea por muy largo tiempo.
El frenteamplismo (esa rara creación uruguaya) se instaló, definitivamente, como única respuesta válida hacia toda la sociedad uruguaya, cuando ésta se debatía convulsionada, atomizada y erizada desde la década del sesenta.
Uruguay había perdido el rumbo, se hundía en un marasmo de impotencia, el autoritarismo y la corrupción todo lo permeaban, con la complicidad de muchos dirigentes políticos, sumada a la impotencia de figuras importantes y las acciones desesperadas, condenadas a fracasar.
Las fracciones de los partidos políticos en el gobierno habían agotado su capacidad de respuesta frente a los reclamos de cambios que se expresaban en infinidad de acciones y movilizaciones de las masas, de sur a norte y de norte a sur.
Sin respuestas políticas, apelaron a la represión masiva, posteriormente al golpe de estado y a la lógica infernal el Terrorismo de Estado, ensombreciendo a toda la nación durante más de una década, con secuelas en la población aún sin superar.
La persecución sindical y la represión política fueron moneda corriente contra decenas de miles de trabajadores, víctimas en primer lugar de la prepotencia de las patronales que se sentían alentadas contra las organizaciones sindicales, y también fueron reprimidas las organizaciones estudiantiles, intelectuales, artísticas, cooperativistas y de opinión pública democrática.
Lo demás llegó como parte de un plan premeditado por lo sectores mayoritarios de las clases dominantes, acompañado de la política exterior norteamericana para el sur del continente: golpe de estado, exterminio político y físico de la izquierda, con el objetivo de permanecer por cincuenta años como dueños absolutos de vida y haciendas.
La respuesta democrática, popular y revolucionaria, también fue organizada y única.
Los quince días de la Huelga General y el amplio despliegue de denuncias en todos los ámbitos internacionales, conquistaron las más altas expresiones de solidaridad con el pueblo uruguayo de ciudadanos del mundo.
La empecinada convicción de importantes porciones de la sociedad organizada de no dar un día de tregua a los golpistas, a partir de los instrumentos políticos, sindicales, culturales y populares construidos a lo largo de décadas, con la participación de miles de militantes, acentuaron los rasgos distintivos y únicos de la lucha de la resistencia nacional, en manos corazones y mentes de miles de compatriotas, cavando una zanja moral y políticamente irreconciliable entre civiles y militares golpistas, encerrados en su cuarto de violencia y soledad, haciéndolos prisioneros de la orfandad política e ideológica.
Por otro lado se fue ensanchando un amplio campo de resistencia en contra de los usurpadores de la libertad y la democracia por el rescate de las instituciones de la República.
Nadie a los uruguayos le regaló nada. Nada fue de upa.
Uruguay, en estas elecciones, mayoritariamente, reafirmó la voluntad de continuar forjando su nuevo rumbo, de la mano del FA.
Y así es. Sin odios, sin venganzas, sin amenazas. Por una sociedad más justa, más solidaria, sin exclusión social, más democrática, más inteligente, más culta, más revolucionaria.
Los resultados de octubre y noviembre indican que la gente seguirá esta nueva "costumbre uruguaya", de darse gobiernos frenteamplistas nacionales, y, en mayo, ampliándose a más gobiernos departamentales y juntas autónomas.
Estos cinco años de gobierno frenteamplista sirvieron de cernidor para sacar los gorgojos de la harina.
El camino fue y seguirá siendo largo y erizado, en permanente disputa por la cabeza política de las grandes masas, como siempre lo fue. Los momentos de las mayores incertidumbres ya fueron.
No son estos tiempos de zigzagueos y conductas de vaivén, que fueron pagados a precio de contado, particularmente por la clase obrera y los trabajadores, los jóvenes, las mujeres, la educación y el movimiento popular de nuestra sociedad, tan peculiar como curiosa, de raíces libertarias que conviven con fuertes matrices conservadoras.
El FA, recientemente el frentamplismo, deberán seguir resumiendo y aprendiendo de sus propias experiencias, en particular cómo administrar, e indagar con firmeza democrática y responsabilidad revolucionaria, el mosaico ideológico en que convivieron, hasta alcanzar el segundo gobierno al mismo precio.
El FA, fuerza política, (rareza política organizativa, si es que las hay), Coalición y Movimiento en sus inicios, además de esa multitud de empedernidos "orejanos" y ahora la reciente irrupción, con frescura imaginativa, alegre y creadora, sin licencia y sin peajes, (irrumpieron para quedarse o están de vuelta con nuevos instrumentos) de las "Las Redes": compulsivamente se graduaron con estas victorias de octubre y noviembre.
Aún falta buscar mayores equilibrios, ecuanimidad y justicia, con ponderación, sin olvidos, sin novelerías y con menos cantos al individualismo perfecto, para afrontar los nuevos desafíos encerrados en las consignas "Un país de primera" "Un gobierno honrado".
En 2009 octubre y noviembre fueron los momentos de las grandes masas en acción, recreando el espectacular triunfo del frenteamplismo y del mismo FA del futuro, como era lo más previsible a escala nacional.
En el Uruguay está en marcha una nueva gestión de gobierno, sin sorpresas, con grandes trazos, las políticas sociales, sindical, educativa, de relacionamiento institucional, entre otras, confeccionados muchos a la medida de no perder continuidad y que abarque a todos los uruguayos.
Sin transiciones sospechosas, sin tanta bisoñería, sin la urgencia de un día para el otro tener que apurar el paso, con botas de siete leguas, para detener la exclusión social, la inequidad, la miseria extrema.
El Uruguay todo, de la mano del FA y del frenteamplismo, se dirige a la posibilidad cierta, y en el momento político ajustado institucionalmente, de adecuarse al rumbo escogido, y pagado al riguroso contado, con la mirada al futuro, sin excusas, aunque aún debamos convivir con saldos negativos importantes, sin rozar, del llamado pasado inmediato.
Dependerá mucho de la capacidad critica de cada uruguayo, que éste no sea el momento sólo de cosechas abundantes para las revistas de chismografías, magazines de televisión y de hacer novelería con el rico anecdotario de los frenteamplistas y de cómo un ex guerrillero y muchos de sus compañeros alcanzan puestos relevantes en el nuevo gobierno, arropados de todas las legitimidades de la voluntad popular democrática, quedando demostrado una vez más que la política es el arte de lo posible.
Que nunca se acabe.
Todos sabemos que no estamos en el principio ni en el final. Es el camino mas cierto y aprobado por las grandes masas.
Es para festejar esta nueva costumbre de los uruguayos de hacer gobiernos frenteamplistas.
"quien lo probó lo sabe."
21.12.2009 12:22 / Actualidad
Con cierto agrado y novedades políticas nos encaminamos a las elecciones departamentales, bajo un segundo mandato del FA, en mayo, en todo el país.
En Rivera no estarán ausentes las ofertas, hasta "triple play", y mucho menos después de dos impactos directos al corazón y la razón de la ciudadanía fronteriza toda:
Las políticas sociales del gobierno de Tabaré Vázquez en materia de salud, oportunidades a los excluidos, alfabetización, identidad, interacción institucional y esa lenta y costosa recuperación individual del concepto de ciudadanía con derechos y deberes.
Y la reciente conquista del segundo gobierno frenteamplista con la fórmula Mujica- Astori.
El Presidente Tabaré Vázquez y el ex - intendente Tabaré Viera, dejaron a sus sucesores una marca muy alta para emular; a José Mujica, de buena acogida e imagen entre las decenas de miles electores del departamento, y al intendente que surja en mayo del 2010.
A cuenta de aceptar correcciones y enmiendas:
Con seguridad es la primera ocasión en que el conjunto del cuerpo elector, más de ochenta mil ciudadanos fronterizos, tendremos tres opciones político - partidarias bien diferenciadas, en paridad de alzarse con la victoria en mayo.
Esto no ha sido un dato habitual, y tampoco será menor, a la hora de marcar preferencias para los electores de la frontera norte.
El menú es único: Colorados, Blancos, Frenteamplistas y el PI.
Ni el inefable Nery Pinato se atrevería hacer un pronóstico de ganadores y perdedores para Rivera, con la audacia e irresponsabilidad que lo caracterizó en otras ocasiones (que le costó borrón profesional).
El orden en que escribí las organizaciones políticas más arriba corresponde a la historia y a supuestos sondeos de opinión, no muy precisos, que se manejan en los boliches y esquinas, acerca de quienes son los favoritos a mirar desde el tercer piso la plaza principal, que estará en plena remodelación el año próximo.
Sospecho que es muy prematuro, y poco serio. De todas formas, salvo expceciones, generosamente hacen circular, muchas figuras políticas fronterizas, entre sus amigos de los medios o en los medios de comunicación, y comunicadores varios, las supuestas tendencias de preferencias partidarias, como ganadoras.
Algunos afirman que habrá renovación al Partido Colorado, sin Tabaré Viera, aunque la novedad es que seguiría, con retoques, su ex equipo, encabezado por Marne Osorio.
Fue tradicional en la vereda de enfrente encontrar el Partido Nacional, con una pléyade de caudillos, a cual más levantisco. Enmiendan errores del pasado y se dicen con todas las posibilidades de remplazar a los colorados.
A tener en cuenta, el "irresistible ascenso" del ex - diputado y seguro candidato a la comuna, F. Araujo, neto triunfador dentro de la colectividad blanca en la última presentación interna y nacional.
Las dos Convenciones, blanca y colorada, aun no se reúnen, lo harán al final del los plazos legales, mientras tanto se continúa negociando, voto a voto, y sin dudas se apuesta a la mayor cantidad de candidatos posibles a presentar, en ambas colectividades.
La dirigencia del FA riverense, en un giro radical sobre su eje, acompasando los nuevos vientos frenteamplistas que recorren la República, y sumando a sus propios avances, obtenidos en octubre - noviembre, presentaran como en todo el interior, (salvo Montevideo y Canelones), tres candidatos.
En Rivera "primeriaron" y el viernes 18 resolvieron los tres candid@tos, con 50 convencionales reunidos.
La Profesora Adriana Garycoits por el MPP, acompañada por dirigentes de la 738: 16 votos.
El Dr. Antonio Cabrera, neumólogo, liderado por el PS, más la expresión departamental guiada por Raúl Sendic, y otros ciudadanos frenteamplistas: 16 votos.
El Dr. Domingo Cairello, ex - Director del Hospital Público de Rivera, bajo esta administración de gobierno de Tabaré Vázquez y de la conducción del Ministerio de Salud Pública por la Dra. María Julia Muñoz, tercer nominado en la Convención, es impulsado y propuesto en representación de una amplia parte de la Coalición y Movimiento. Seis listas con representación de carácter nacional, 1001, 7373, 2121, 77, 9393, 567, y varios agrupamientos de añeja tradición departamental, listas 738808, 51 y 33, (y posiblemente aún haya lugar para más listas): 18 votos.
Brevemente me permito la libertad de detenerme en esta última conformación electoral hacia mayo, del FA de Rivera.
Lo esencial: El FA, en general, recuperó en parte, con este gesto político orgánico de su Convención, la imagen (también en parte) deteriorada del Plenario Departamental y de la Mesa Departamental, secuestrada, paralizada e inoperante por mucho más tiempo del deseable, por única responsabilidad de los sectores de la Coalición, o, mejor dicho, de sus grupos mayoritarios.
Nunca es tarde para la dicha, si no es simplemente una golondrina en un cielo de verano.
La plancha encabezada por el Dr. Cairello es la más ajustada, con proporcionalidad, a la sensibilidad frenteamplista de siempre. Las otras son más continentadas y acotadas al humor y estrategias de los partidos que las presentan.
Muy en particular la del movimiento con mayor caudal electoral de la última elección nacional, el MPP, del cual proviene el presidente electo José Mujica.
La posibilidad de hacerse con la victoria, es un revulsivo de importancia estratégica para el FA, y daría por cerrado el ciclo de monopolio de los gobiernos de los partidos tradicionales, también en Rivera.
No hay lugar, para nadie, a ganar o perder por un campo.
El éxito o el fracaso del FA dependerá, muchísimo, del comportamiento de los 3 candidatos y del papel que jueguen las organizaciones que los apoyan, que en su totalidad, hacen el tan peculiar y creciente frenteamplismo fronterizo de Rivera.
Sin dudas, las tres colectividades se juegan una parada de carácter estratégico, y quien sepa interpretar correctamente el nivel de comprensión y de avance político en estos años, de miles de mujeres y hombres electores en la frontera norte, será el que haga la diferencia.
La mesa está servida.
03.12.2009 20:56 / Actualidad
(La Maza. Silvio Rodríguez)
Si no creyera en lo que creo.
No debería escribir, y negar que no fue el lujo de la miseria ni la sumatoria de anecdotarios y peripecias individuales, que en octubre y noviembre nos diéramos y se dieran los uruguayos, con espectacularidad, un nuevo gobierno del FA.
Para muchos frenteamplistas y no pocos otros, incluso amigos del mundo, responde esta hazaña a una larga y paciente acumulación de conocimientos culturales y políticos que hoy abarca a más de un millón de votantes de izquierda. Conocimiento de vericuetos de los fenómenos teóricos, intentando abarcar un cambio de época, con transformaciones imprescindibles, mirando el Uruguay desde sus inicios hasta plantearse un país de primera, democrático y moderno.
Si no creyera en lo más duro.
Podría decir que todo estuvo exento de complejas batallas políticas, sin las imprescindibles y saludables batallas ideológicas, de cara hacia y con toda la sociedad, durante décadas, por construir una cultura de unidad sin exclusiones de la izquierda antiimperialista.
Hoy no podría ni asegurar que el diagnóstico y la previsión no fueron deseo, eran correctos: de que aquel "viejo Uruguay", que en las décadas de los sesenta y setenta se decía que moría con los antiguos partidos, y que había nacido una esperanza, sin lugar a hazañas y atajos ajenos a la comprensión y protagonizacion popular.
Si no creyera en algo puro.
Dudaría de la consolidación del papel de las masas con este nuevo triunfo popular, dándole al FA una nueva oportunidad en el rol de conducir el gobierno para seguir cambiando la convivencia en la República, que es el hecho más importante de esta estratégica elección nacional, dentro del cambiante e incierto rumbo, a veces, de los gobiernos, en cualquier parte del mundo.
La gente frenteamplista sabía que esta elección era para no perderla y le cupo el protagonismo de salir a recomponer filas, a campo abierto, con creatividad e iniciativas, mucha disciplina y contagiosa alegría callejera, después de la maltrecha, y para el olvido, campaña interna hacia octubre.
A partir de ahí perdió el envalentonado y peor enemigo de los cambios. Además de sumar una artillería (ahora son chistes de mal gusto) a sus definiciones de la condición de pobreza y como tratar la pobreza extrema de miles de sus compatriotas.
El frenteamplismo peleó porque sabía que no debía dejarse arrebatar en noviembre lo que conquistó en octubre, con amplio margen y legitimidad.
Los porfiados y tozudos hechos de octubre. Y a la vez con el corazón partido por la profunda frustración y la más firme comprobación de que todos los dirigentes de la oposición fueron, y no dan pautas de cambiar, como enemigos de la Verdad, la Memoria y la Justicia sobre los mal llamados "hechos del pasado", que los envalentonó hasta la obscenidad.
La mayoría de los uruguayos comprendió que era el momento de derrotarlos, a todos juntos. Y así fue.
El Dr. Lacalle todavía estaba en la memoria de cada uno de los trabajadores dejados en la mano del libre mercado de use y tire, y en la memoria de los cientos de jóvenes con cicatrices, y de los viejos reprimidos a balazos, con saña inaudita, y con los muertos de su ministro Gianola en los hechos del Filtro.
Fue él, Lacalle quien eligió el momento de verse nuevamente las caras con los dirigentes del PIT - CNT. Él no había cambiado y ellos no habían perdido la memoria colectiva.
¿Que pretendían él y sus nuevos y viejos socios Bordaberry, Sanguinetti, Batlle?
Un servidor de pasado en copa nueva..
Los más convencidos y fieles nacionalistas, junto a todos los colorados de Bordaberry, sabían de antemano que no podían competir, con posibilidades de ganar, en octubre, y menos en noviembre con resultados a la vista, la elección al FA, mucho menos a la formula Mujica - Astori, con Tabaré "a la sombra del Ceibal".
Sino creyera en lo que lucha.
Sabemos que el actual ordenamiento mundial no es nada amigable en muchos lugares, incluso del llamado "primer mundo". Padecen descomposición y desintegración de sus sistemas productivos, financieros, sanitarios, bucaneros del comercio internacional, agresiones político - institucionales, desestabilizaciones de gobiernos. Honduras es un triste y cercano ejemplo.
El modelaje y la reconstrucción en democracia con justicia social y participación ciudadana, en el Uruguay, es tarea primordial de mujeres y hombres, con una mirada puesta en el futuro, con la brújula de donde buscar los cambios posibles y la unidad más amplia del pueblo y de la izquierda antiimperialista.
"Lo posible" siempre nos costó un poco más, y, "lo imposible", nunca lo reclamamos como propio, ni siquiera bajo recetas de medicamentos genéricos.
Sino creyera en lo que duele.
No seguiríamos pistas, ciertas y falsas, removiendo en pedazos ignotos lugares de la tierra, arroyos, lagunas y ríos, en búsqueda de huellas y tumbas de los desaparecidos. No aceptaremos jamás como derrota el resultado, en el revoltijo de papeletas y listas de diputados, senadores y presidenciables.
Que cosa fuera corazón.
Sino creyera que la gente puso a recaudo lo esencial: la esperanza y la alegría, con razón y corazón unidos al primer gobierno de izquierda
Si no creyera en quien me escucha
Que cosa fuera.
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