19.05.2013 17:49 / Notas de Miguel
Este 18 de mayo recordamos un nuevo aniversario de la Batalla de Las Piedras. En los meses de 1811 corría por todo el territorio de nuestro país un viento lleno de esperanzas de libertad. Ese viento lleno de rebeldía tenía como líder a José Artigas, un hombre de fuerte personalidad y empeñado en lograr para ésta, su tierra tan querida, una libertad e independencia de todo poder foráneo.
Artigas llevaba dentro de su ser la fe y el total convencimiento de los elegidos para grandes hechos, y en el triunfo de Las Piedras se escuchó la primera clarinada victoriosa de la revolución platense.
Supo de la misma forma que en la derrota, dejar bien marcada la esencia de un ser humano muy especial. Su frase humana y profunda "clemencia para los vencidos" al caer la tarde de aquel 18 de mayo de 1811, se convirtió en un paradigma de nobleza y sentimiento que marca en toda sus forma la estatura moral de un hombre a quien los sonidos de victoria no le enmudecieron el corazón ni le hicieron olvidar el respeto por el enemigo vencido.
Todos los orientales fueron creciendo con él y desde él. Estampó sus pensamientos democráticos y republicanos en las Instrucciones del año XIII y se extendió sin ofensas ni temores hermanando provincias con los brazos fraternos con una sola consigna: la libertad. Adquirió temple poco después en las horas amargas del éxodo.
Artigas formó un sentimiento de patria y pudo más que aquéllos que pusieron precio a su cabeza y quisieron apagar su llama revolucionaria de prócer. El legado que nos dejó sigue vigente en los uruguayos y se manifiesta en lo orejanos que muchos aun somos.
Miguel
La imagen pertenece al cuado de Juan Manuel Blanes.
17.05.2013 04:26 / Curiosidades
MULTAN A BRUJAS QUE VUELEN MUY ALTO
En Suazilandia, las brujas que vuelen a más de 150 metros de altura, serán multadas y arrestadas.
Las autoridades de ese pequeño país africano establecieron una dura normativa de control aéreo, procurando garantizar la seguridad de los cielos y evitar los vuelos no registrados.
Las escobas de las brujas se consideran "un aparato de transporte aéreo como cualquier otro", informa el periódico sudafricano 'The Star', según cita la agencia noticiosa RT.
"Las brujas que se desplacen en escobas no pueden volar por encima del límite de 150 metros" el director de marketing y asuntos corporativos de la Autoridad de la Aviación Civil de Suazilandia, Sabelo Dlamini.
Aquellas hechiceras que vuelen por debajo de esa altitud, no sufrirán ninguna clase de penalización.
Las autoridades del país insistieron en la seriedad de la normativa, ya que la brujería no es cosa de broma en este país del sur de África, donde mucha gente cree en ella.
La ley también impone el mismo límite de altura para aviones de juguete o cometas en el espacio aéreo del país.
Un detective privado fue detenido tiempo atrás en Suazilandia por grabar imágenes con la ayuda de un helicóptero de juguete equipado con una cámara de vídeo.
El detective fue acusado de operar una aeronave no registrada y de negarse a ser interrogado por las autoridades sobre su drone de juguete, el primero de este tipo en el país africano.
Noticia de Montevideo Portal - Tiempo libre
14.05.2013 19:31 / Voces ajenas
INTERPRETANDO (sin compartir) LA "DORTIBIADA":
EL SÍNDROME DE ESTOCOLMO
("dortibiada" viene de "dortiba", del lunfardo canero: batidor al revés; el que le informa a los carceleros sobre sus compañeros, sinónimo de traidor).
Siempre nos decía el Prof. Pedro Fernández: "Recuerden, muchachos, que no siempre lo más cerca es lo más cuerdo". La frase tiene que ver con la realidad uruguaya, aunque no parezca.
Yo, como muchos uruguayos, sentimos la necesidad de buscar las causas profundas que habían determinado que ocurriese el sorprendente e inesperado proceso kafkiano que el Tambero sintetizó en una frase: "Pusieron el señalero pa'la izquierda y doblaron pa'la derecha" y que nos dejó a todos como Adán en el día de la madre.
Poco se habla y poco saben los 3 millones de uruguayos/as de los efectos de la tortura en los torturados. "El dolor pasa, pero la humillación no", leí hace poco en el "fasevuq".
La tortura te deshumaniza, te insensibiliza, te corrompe y te desarma en piecitas, si sobrevives; después, tienes que reconstituirte, lo que no es fácil, a veces es imposible. Amodio cayó quebrado, pero la mayoría nos quebramos en la cana. Unos más, otros menos. Porque para eso es que está hecha la tortura: para que te traiciones en primer término a tí mismo y a los principios que puedas tener.
En qué medida lograron quebrarte lo saben sólo tu conciencia y los torturadores. Esa es la causa de que NADIE QUIERE que aparezcan los archivos, allí está documentado en qué medida los monstruitos de los S-2 (por lo menos los 399 impunes que andan sueltos), lograron envilecernos a cada uno de nosotros. Una versión oficial de la verdadera biografía del Diputado Víctor Semproni, por ejemplo.
Algunos nunca consiguieron reconstituirse, unos se suicidaron, otros se bajan una botella de güisqui por día, otros consiguieron bloquear y borrar una de las experiencias más terribles de la vida y otros –inteligentes y creativos– lograron escalar y descollar en la nueva ocupación de dortibas que habían abrazado.
El dortiba se mantiene encubierto, clandestino, si es desenmascarado pierde su efectividad. (¿Vieron que nadie quiere que se publiquen las "presuntas" cartas de Amodio....? ¿Raro, no...?). Es despreciado por todos: por sus víctimas y por los propios enemigos suyos a los que sirve; lo utilizan y luego le dan el destino de los preservativos usados: lo tiran. "Consumada la traición, no es menester el traidor" (Lope de Vega,"Fuenteovejuna").
La tortura viene siendo empleada hace milenios, ya se ha convertido en una ciencia exhaustivamente estudiada. Hacía mucho tiempo que nuestros pundonorosos oficiales de todas nuestras heroicas y aguerridas FFAA venían siendo entrenadas y adoctrinadas en tan humanista disciplina. Basta recordar el infortunado instructor norteamericano, brillante técnico en la materia, Dan Anthony Mitrione.
Hay una relación enfermiza entre el torturador y el torturado: una relación de mutua dependencia, amor y odio; nunca más uno olvida al otro. Un individuo aislado, en pelotas, de plantón y encapuchado, se desgasta en sus valores y debilitado, busca la protección del torturador poderoso, dueño de su hambre de su sed, del frío, de sus ganas de orinar o de bañarse, y se minimiza lo que dá a cambio de lo que obtiene; se le disuelve la columna vertebral de la auto-dignidad que lo sostiene y se pasa de bando a cambio de lo que legítimamente le pertenece: comer, beber, dormir, defecar. (Hay el caso de un "compa", un tal Lalane, que "cantó" a cambio de una chuleta con papas fritas y huevo y una Coca-Cola de a litro, un record que está en el Guinnes). Se siente realizado, rico, vivo, experto: engañó al torturador; lo compró con sangre ajena y además le puede manifestar su amor por ser un generoso dios cuartelero y su admiración por ser tan poderoso con respecto a él; se sabe dependiente, entonces toma el cómodo camino del servilismo y la sumisión y bloquea los reproches de la conciencia que pudiese tener: se vuelve pragmático.
Con tantos años conviviendo con los milicos, a los "compas" algo se les pega del militarismo necrófilo, olvidan el color del mameluco que tienen (in) puesto y cuando pasan a colaborar cierran una puerta sin picaporte para no volver a abrirla.
Recuerdo que hace unos años estando en Brasil un querido compañero me envía un documento oficial difundido por los propios milicos y me honra pidiéndome mi opinión de pichi periférico. Al "emilio" lo llamó "Carne Podrida". Se trata de un informe –que debe andar por ahí– del año 1977, cuando ya en Uruguay no encontrabas un tupa ni pa'hacer un té; del actual Ministro de Defensa Nacional dirigido a sus carceleros, claro, donde daba su opinión sobre diversos aspectos de una veintena de compañeros sobre sus capacidades políticas, militares etc., muchos de los que estaban "clandes" como el Negro Bandera Lima. La consecuencia natural de ese informe es que al que cayera, los milicos lo iban a colgar de los huevos.
Recuerdo (aparte de la calentura conmigo mismo que me agarré ante la prueba irrecusable de haber sido muchísimo más idiota de lo que ya por entonces sospechaba; porque en la lista apareció un viejo amigo de la infancia en Rocha que fué chofer del Bebe, un conocido cantante con el que el Ministro Ñato –a pesar de su desafecto– es generoso en su evaluación), lo que dice de él: "Fulano sólo está pa'la guitarra".
Como no le pedí autorización para citar su nombre, para los escépticos, tengo teléfono, dirección y "emilio". Por supuesto, cuando lo encontré lo gasté tomándole el pelo. Como ven el Síndrome de Estocolmo es una cosa graciosa que ayuda a explicar nuestro horrendo sainete actual y la continuación que se avecina. ¡Agarrate Catalina!
Jorge Rossi Rebufello, MAU-MAU
Agrega una flor-emoticón y escribe: "La flor es para el Bebe"
13.05.2013 02:38 / Versos...
Nací en el dolor
de la soledad.
Niño con ojos
muy abiertos
frente a la insensatez.
Sueños de adolescente,
muertos a la vera del camino.
Adulto lleno de quimeras
inalcanzables.
Romántico,
hasta el límite quijotano.
Madurez alcanzada
por el amor supremo
e irremplazable.
Fin de una vida,
sin huellas.
Miguel
01.05.2013 15:02 / Relatos de Eliza
Hoy las neuronas descansan, están en su día.
Es Primero de Mayo (con mayúscula, como lo escribimos los eternos laburantes como yo, que después de jubilada igual "la sigo").
Éste, y el de mi cumpleaños, han sido los dos únicos días de cada año en que me he dedicado al "dolce far niente" prácticamente por decreto propio.
Claro está que algunas cosas hago. Cosas que me gustan, como sentarme a la computadora a jugar un solitario, abrir el correo, o escribir algo que se me ocurra.
También suelo tirarme panza arriba en el sofá, entrecerrar los ojos fumando un pucho y meditar sobre cualquier tipo de idiotez, como "la inmortalidad del cangrejo" (frase más vieja que la injusticia pero muy aplicable a la clase de pensamiento absurdo que trato de explicar).
Y –qué más remedio– le dedico un rato al quehacer imprescindible para la subsistencia que es la elaboración del alimento (exclusividad del día de hoy, porque en mi cumpleaños compro la comida hecha).
La idea de ir a la cocina el Día de los Trabajadores no me hace demasiado feliz, así que supero el trance de forma sencillita y rápida, para poder continuar simultáneamente con esos divagues con que entretengo mi mente en homenaje al ocio merecido y apropiado al asueto. Un buen puré de papas que recalentaré en el microondas a la hora de la cena y unos panchos comprados ayer, que si bien puse con agua en la ollita... tal vez luego le pida a Miguel que encienda el gas y los caliente él...
El simple hecho de pelar las papas indujo mis pensamientos hacia un análisis sobre los referidos tubérculos. Había rosadas y blancas, pero no importaba la diferencia que pudiera haber en el tiempo de cocción, ya que estaban destinadas a perecer trituradas bajo la herramienta destructora adecuada... Marcharon juntas en trocitos a la olla, formando un pintoresco conjunto amarillo y blanco.
Ahí fue que las miré, y empecé a evocar aquellos tiempos en que se podía invitar amigos a comer y además esmerarse preparando especialidades para agasajarlos... Recordé mis ponderadas papas rellenas, grandes, blancas, de textura opaca, parejas como de molde... y sobre todo, con aquel sabor inconfundible que aún recuerdan mis papilas gustativas. Se compraban en cualquier lado, blancas o rosadas costaban lo mismo y pelarlas era trabajo rápido, fácil y el único desperdicio era la cáscara.
¿Qué hubiera pasado en ese tiempo si al pelar una papa hubiera descubierto bajo su cáscara una textura brillante y amarilla, que al hervir acentuara más ese raro color? ¿Y si de cada una de aquellas papas hubiera rescatado media... como hoy? Seguro le habría hecho una visita no demasiado fina ni elegante al puestero... Pero eso no ocurría, no era necesario pelar la verdura para saber qué se le iba a encontrar adentro... siempre estaba bien.
Entonces, ¿por qué ahora es distinto? ¿Por qué un boniato de cáscara roja, fina y bonita después de hervido tiene gusto a papa? ¿Por qué la harina más barata es marrón si el trigo es blanco? ¿Por qué el aceite es tan líquido, chisporrotea y salpica en la sartén y no deja los fritos crocantes?
Mientras enumeraba mentalmente preguntas sin respuesta... terminé el puré. Quedó blanco, ¿cómo no?, si lo bato con leche hasta dejarlo como una crema, y rico también... por la manteca, la sal y la nuez moscada. Todo en orden, lo puse en la fuente para microondas, lavé la olla y se acabó el laburo.
Entonces, luego de atorrar un buen rato en el sofá buscando respuestas irracionales a preguntas incoherentes y por ser Primero de Mayo, decidí plasmar mis locuras delirantes por escrito y vine a la PC a teclear estos divagues.
¡Feliz día de los Trabajadores!
Eliza
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