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20.12.2013 15:14 / Educación y TICs

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Una propuesta concreta vinculada al sistema educativo uruguayo.

El presente trabajo tiene como objetivo analizar una realidad, la de la educación pública en el Uruguay habiendo avanzado la implementación del Plan Ceibal, para, teniendo en cuenta las experiencias personales del autor en educación con herramientas informáticas e inclusión de TICs, construir una propuesta concreta vinculada al sistema educativo uruguayo.

En ese sentido se parte de una descripción del Plan Ceibal, se analizan sus repercusiones inmediatas -teniendo en cuenta que el mismo comenzó a implementarse en el año 2007- para finalmente y a partir de la información relevada y de las experiencias personales del autor, proponer la generalización de una modalidad educativa basada en la utilización de tecnología.


El Plan Ceibal fue creado en el Uruguay por Decreto, en abril de 2007, “con el fin de realizar estudios, evaluaciones y acciones, necesarios para proporcionar un computador portátil a cada niño en edad escolar y a cada maestro de la escuela pública, así como también capacitar a los docentes en el uso de dicha herramienta, y promover la elaboración de propuestas educativas acordes con las mismas”.

 Hoy, ya transcurridos más de 6 años de su puntapié inicial, el Plan Ceibal es una realidad, como también son tangibles sus consecuencias inmediatas.

 El Plan Ceibal fue concebido con el objetivo de democratizar el acceso de los niños a la información, y si bien por sí mismo no puede eliminar las asimetrías culturales y sociales existentes entre diferentes sectores de la población, sí puede lograr –y ha logrado- que todos los niños y sus familias, independientemente del contexto socio-cultural al que pertenezcan, puedan acceder a toda la información disponible en Internet, y que el analfabetismo digital en el país tienda a la mínima expresión posible, mediante la reducción de la ‘brecha digital’ (1).

 Hoy en Uruguay podemos afirmar que estos niños cuyos procesos de educación se han potenciado por la incidencia del Plan Ceibal y que, teniendo en cuenta el tiempo en que les tocó nacer, son todos ‘nativos digitales’, también son digitales en el sentido en que Nicholas Negroponte (2) le da al término, son digitales porque son seres incluidos tecnológicamente en la sociedad, no por el simple hecho de tener acceso directo al hardware, no exclusivamente por la capacidad del instrumento tecnológico como sistema de representación, de análisis de la realidad circundante y de herramienta cognitiva de apoyo a la persona –como bien lo describe Cabero en “Replanteando la tecnología educativa” (3)- sino porque la disponibilidad tecnológica está siendo acompañada en gran medida por la imprescindible educación tecnológica, más allá de existan dudas acerca de la influencia del Plan en los resultados curriculares, a partir de estudios realizados sobre áreas de aprendizaje específicas (4).

 En definitiva, la brecha digital entre los niños que han cursado primaria en los últimos 6 años se ha visto reducida y en esa reducción el Plan Ceibal ha tenido una incidencia significativa, lo que se ha podido constatar ya desde los primeros años del programa (5). Esa reducción implica una serie de consecuencias que abarcan desde el ‘ser por estar conectado’, el acceso a la información y el incremento en la capacidad de discernir qué consumir de esa información a partir de gustos y convicciones personales (cuando se ha logrado formar a los educandos en éste sentido), hasta casos en los que la conectividad ha permitido potenciar procesos de aprendizaje en diferentes asignaturas.

 Pero la incidencia del Plan Ceibal no se limita a los educandos, también llega a toda la sociedad:

Ø  Por la repercusión familiar que se logra con la disponibilidad de equipos informáticos en las Familias de los beneficiarios (6).

Ø  Por las estructuras que quedan montadas –de hardware y de conectividad- y que pueden ser utilizadas con otros fines.

 Es así que hoy el Uruguay cuenta con educandos que están cumpliendo con sus -al menos- 12 años de educación primaria y secundaria acompañados por la tecnología y habituados a los recursos que ella facilita, además de contar también con acceso universal a equipamiento informático y conectividad en todo el territorio nacional, lo que puede ser utilizado a los más diversos fines educativos.


 El Proyecto “Uruguayos por el mundo” es un programa del Consejo de Educación Secundaria (CES) de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) de Uruguay, por el cual se facilita a ciudadanos uruguayos que residen en el exterior la culminación de sus estudios secundarios a través de la implementación de Tutorías en las que se apoya a los estudiantes en la preparación de sus exámenes de liceo, los que se rinden en Consulados y Embajadas uruguayas de la región del planeta en que residen.

 La implementación del programa data del mes de marzo de 2010 (7) e implica que se lleven a cabo 3 Tutorías anuales, dirigidas a apoyar las presentación de alumnos a exámenes de diferentes asignaturas de todos los niveles de liceo, en otros tantos períodos de exámenes.

 Las Tutorías implican el acompañamiento de los alumnos que así lo deseen, en la preparación de sus exámenes. En éste acompañamiento, el Docente debe estar disponible para responder las consultas de los alumnos en forma on line o con demoras mínimas, pero sobre todo debe proponer el camino a seguir en la preparación del examen, teniendo en cuenta las particularidades de cada alumno, lo que da particular relevancia al relevamiento que el Docente debe hacer de las condiciones en las que cada educando llega a la Tutoría, a saber: conocimiento previo, disponibilidad horaria, capacidades individuales y etc., de forma tal de poder confeccionar el plan de acción y los materiales –en su mayoría tecnológicos o propuestos mediante herramientas tecnológicas- más adecuados a cada situación particular.

 En términos generales, una Tutoría comprende los siguientes pasos:

- Presentación: Del curso, del Docente, de los Alumnos,  de la herramienta y de la metodología.

- Relevamiento: Obtención de información acerca de la situación particular de cada alumno a través de foros definidos a los efectos, consultas puntuales e instancias sincrónicas coordinadas específicamente como chat, hangouts o charlas a través de Skype.

- Programación: Confección de los programas o planes de acción individuales para que cada alumno llegue al examen de la mejor forma posible.

- Tutoría de cada alumno.

- Presentaciones al examen.

 Las Tutorías de “Uruguayos por el mundo” se administran a través de “Aulas virtuales”, el Entorno Virtual de Aprendizaje del CES, que no es otra cosa que una implementación de la plataforma Moodle (8) en servidores del subsistema.

Para acceder a ella basta con tener acceso a Internet, por lo que tanto Estudiantes como Docentes pueden trabajar en las Tutorías desde cualquier parte del planeta sin ningún tipo de restricción.

En la plataforma, los Docentes deben publicar todo el material y crear los recursos que consideren necesario para que los Alumnos puedan cumplir con las tareas seleccionadas específicamente para que cada uno llegue al examen preparado de la mejor manera posible, a saber:

ü  Presentaciones.

ü  Documentos de lectura obligatoria y opcional (textos, libros, leyes, etc)

ü  Enlaces a sitios y material de interés.

ü  Videos tutoriales.

ü  Foros de presentación, de expectativas, de consultas de los diferentes módulos, wikis y todo lo que contribuya a la generación de espacios en los que se comparta información, conocimiento y se genere aprendizaje colaborativo.

ü  Cuestionarios con devolución automática para que alumnos se autoevalúen.

ü  Espacios para la entrega de ejercicios para corregir mediante subida de archivos.

ü  Ejercicios prácticos con y sin solución.

 

La selección de los Docentes se realizó por un llamado específico por asignatura, cuyo principal requisito era que el Docente fuera ‘Efectivo’ en el subsistema, y si bien al momento de puntuar los antecedentes de cada uno, se otorgó particular importancia a las experiencias y formación en la utilización de recursos tecnológicos, no se trataba de una condición sine qua non para ejercer el cargo.

 Esta realidad no fue impedimento para que el Proyecto ‘Uruguayos por el mundo’ se convirtiera en un proyecto exitoso, lo que lleva a suponer que un proyecto masivo como el que paso a proponer en el siguiente capítulo, a cargo de profesionales de la educación iniciados en la utilización de recursos tecnológicos y en tecnología educativa, puede resultar razonablemente exitoso en el corto plazo …sin perjuicio de lo cual, los Docentes involucrados en el mismo, además de su mencionada iniciación en tecnología educativa que les permita comenzar el proyecto propuesto, deberán ser  parte de un proceso de formación y actualización permanente, en el que tendrán la responsabilidad de participar activamente y ser constantes generadores de aprendizaje colaborativo, principal característica del Conectivismo y de la educación de nuestros tiempos (9).

 

Uno de los principales problemas del sistema educativo uruguayo a nivel de Educación Secundaria, es la alta tasa de repetición que tienen los alumnos del subsistema, la que en 2012 ascendió al 44% según cifras del CES citadas por el diario “El País” en setiembre de 2013 (10).

Más allá de que se trata de cifras brutas, en las que no se considera a la cantidad de alumnos –fundamentalmente extra-edad- que optan por culminar sus estudios en mayor cantidad de años de los curriculares, normalmente cursando una o varias materias por año (11), igualmente se trata de cifras demasiado elevadas para cualquier sistema de educación, máxime para el uruguayo que tiene la tradición de haber sido y la aspiración de ser referente mundial en el tema.

La repetición no solo genera frustración individual, con el consecuente riesgo de abandono de los estudios de más estudiantes -en un país que tiene un déficit creciente de mano de obra calificada- sino también sale cara, desbalancea presupuestos educativos, ya que fuerza al Estado a financiar los estudios secundarios de los alumnos por un promedio bastante superior a 6 años.

Uno de los grandes desafíos del Uruguay de los próximos años es lograr mantener el crecimiento que tiene la economía desde 2004, y uno de los principales impedimentos para lograrlo es el disponer de las personas con la formación calificada necesaria para acceder a empleos estables y de calidad, que les garantice no caer en la pobreza (12), desarrollarse como ciudadanos (13) y contribuir al crecimiento del país.

Es así que la formación de ciudadanos capaces de desempeñarse en trabajos calificados se ha convertido en un objetivo intermedio ineludible en la construcción del ‘Uruguay productivo’ y por ende la reducción de las tasas de abandono y repetición es un problema clave a solucionar en el corto plazo.

 

¿Cuáles son las causas del abandono y la repetición en educación secundaria?

 Las causas son múltiples y variadas, pero vamos a centrarnos en algunas características y razones de la deserción temprana que se repiten en todos los estudios del tema (14):

ü  Comienzo del trabajo (por interés de consumo, por necesidad o por problemas económicos).

ü  Maternidad adolescente (emancipación).

ü  Cuidado de hermanos (Mujeres).

 

Los casos mencionados tienen como punto en común la imposibilidad de asistir al centro de estudios o al menos un alto grado de complejidad para concurrir a clases presenciales.

Es que las complicaciones personales derivadas de la necesaria presencialidad del sistema vigente, son causa de un importante porcentaje de deserciones del mismo, por ello se convierten en uno de los principales grupos de deficiencias a solucionar para mejorar los resultados del sistema educativo uruguayo.

  

Una solución poco novedosa pero necesaria:

Teniendo en cuenta la experiencia del Proyecto ‘Uruguayos por el mundo’ y otras experiencias de educación utilizando recursos tecnológicos que se han implementado en la educación pública de nuestro país, se propone establecer tutorías primero y cursos después de todas las asignaturas de educación secundaria, en modalidad a distancia (e-learning).

 

 Fundamentos:

Esta no es un realidad demasiado nueva, ya la CEPAL en su revista N°81, de diciembre de 2003, sostenía: “Educar con nuevas tecnología de información y conocimiento implica educar para imprimirle al uso de ellas sentidos que compatibilicen las nuevas formas de propiedad y de trabajo con las nuevas formas de ejercer derechos, y afirmar culturas, informarse, comunicarse a distancia y formar parte de redes.(15)

La sociedad de hoy se basa ya no únicamente en relaciones materiales, sino también en relaciones virtuales, lo que implica nuevos estilos de vida, nuevas percepciones. Inclusive existe acuerdo académico respecto a que estamos ante una nueva definición de ciudadano, el que se presenta  participando en todos los ámbitos: político, social y, por supuesto, también en el ámbito educativo.

Es así que los sistemas educativos ya no tienen excusa para no aprovechar recursos humanos y tecnológicos disponibles, ni tampoco la virtualidad de los educandos, quienes se encuentran posicionados óptimamente para maximizar los beneficios de esta nueva realidad.

Para poder generar aprendizaje, la necesidad visible es la de comunicación con los alumnos así como también con las familias de estos y con la sociedad toda. Para lograrlo, la institución debe acceder a aquellos ámbitos en que su público participe habitualmente, y ese lugar es Internet. Es que los internautas en general y los jóvenes en particular consideran a Internet parte de su rutina (16), por lo que, si se quiere llegar a la gente, hay que llevar la educación a la red…y esto es válido tanto para los alumnos que tienen inconvenientes con el sistema tradicional presencial –que es sobre quienes versa esta propuesta- así como también para aquellos que no tienen problemas para asistir a clase, pero sus procesos de aprendizaje también pueden ser potenciados por la inclusión de las TICs en la educación.

Como bien dice Jason Frand(17)Actualmente la mayoría de los estudiantes que entran a la educación superior son más jóvenes que el microcomputador, y se sienten mejor escribiendo con el teclado que haciéndolo en un cuaderno de espiral, también prefieren leer en la pantalla del computador que hacerlo de papeles que sostienen con sus manos. La conectividad constante, estar en contacto permanente con amigos y familia, en cualquier momento y desde cualquier lugar, es para ellos de la mayor importancia.”

 

El rol del Docente

En éste marco, el rol del docente adquiere particular relevancia, en el sentido en que son los docentes quienes deben llevar a cabo la tarea de preparar a las personas para vivir esta nueva realidad, para lo que primero deben prepararse ellos mismos.

La visión ingenua es que los instrumentos tecnológicos facilitan la labor del docente, sin embargo, por el contrario, la complejizan.

Trabajando a distancia, el Docente debe incluir en el proceso de aprendizaje no sólo los temas curriculares, sino también la formación mínima del alumno para recibir la información y producirla de forma adecuada. Para esto es necesario e inevitable la replanificación constante, mayor a la tradicionalmente propia de la asignatura, sumando a esto el ritmo acelerado del avance de las tecnologías, que no nos da tiempo ni siquiera para proveernos de certezas.

Esta reformulación del rol del  Docente ya ha sido relevada  en múltiples escenarios, incluidos los proyectos como ‘Uruguayos por el mundo’, en el que -como describí en párrafos anteriores- el Docente se ve en la necesidad de analizar casos individuales y construir propuestas de trabajo adecuadas a cada uno de ellos,  propuestas dinámicas basadas en la inclusión de recursos tecnológicos y que aplican conceptos de tecnología educativa, cuya principal característica es la de ser reformuladas constantemente, dado el vértigo de la evolución que no deja tiempo para certezas y obliga a un permanente careo con la realidad.

  

Antecedentes

El Proyecto “Uruguayos por el mundo” no es el único antecedente de educación a distancia que existe en Uruguay, sí es el único en el que participo.

Ya en 2003 la Consejera del CES Carmen Tornaría planteaba la propuesta de facilitar la culminación de estudios secundarios mediante Tutorías a distancia. Decía: "La idea es de rompimiento con el sistema tradicional, no para suplir sino para sumar una posibilidad radicalmente distinta a los planes ya existentes"(18)

De todas formas esta propuesta no se concretó hasta algunos años después, pero únicamente a nivel de proyectos direccionados a ciertos grupos de alumnos precisos: uruguayos residentes en el exterior, uruguayos mayores de edad y residentes en el país que les falten pocas materias para terminar sus estudios secundarios o alumnos que cursen la modalidad de “Libre asistido” del “Plan 1994 Martha Averbug” (modalidad b-learning), alternativas todas que funcionan bajo el régimen de Tutorías.

Asimismo existen propuestas que incorporan el e-learning y el b-learning en múltiples institutos privados.

 





16.09.2013 00:40 / Política y sociedad

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Por GQC (*)

Internet es por definición estructuralmente libre, todos los Usuarios tenemos libertad de acceso a toda la información que se publica y tenemos total derecho de publicar lo que se nos ocurra, sea para opinar, criticar, publicitar o realizar cualquier acto que implique la utilización del derecho a la libertad de expresión.

Esto es cierto e indudable, las únicas limitaciones que pueden existir a éste ejercicio de libertad son las políticas de los propietarios de los sitios web en los que nos expresamos, y esto es válido únicamente en la medida en que utilicemos un sitio privado, condición no necesaria para expresarnos en la red.

 

Dada la consagración de la libertad de expresión a partir de la estructura de la red -ya que, como bien dice Castells “Internet es una arquitectura de libertad.”- a partir de aquí lo que surge es la discusión acerca de la posibilidad del control en Internet, ¿es posible limitar la libertad de la red de redes?

Por supuesto que así como existe la libertad en Internet, también existe la tendencia y la tentación de limitarla. Resulta entonces lógico que en Estados totalitarios (y otros no tanto), donde la prensa se encuentra censurada y las libertades individuales -tan habituales para nosotros- se encuentran restringidas, el acceso a la red implique un riesgo para la permanencia del régimen o religión imperantes.  Es la pulseada entre la libertad y el control a la que hace referencia Castells, la tendencia y contratendencia de éste tramo de la historia que estamos viviendo.

En ese sentido, ¿de qué forma puede un Estado controlar la comunicación entre ciudadanos o la información que se consuma o publique en Internet?:

1)      Restringiendo el acceso a Internet.

2)      Castigando a quienes violan la legislación vigente en sus países.

 

1)      En el primer caso, como bien dice Castells “La única censura directa posible de Internet es no estar en la red… No se puede estar "un poquito" en Internet.”, aunque discrepo con que cada vez resulte más costoso estar fuera de la red, en realidad cada vez es menos posible, si es que aún se puede llegar a ser viable sin conexión, sobre todo a nivel de un Estado.

2)      En lo que refiere a la posibilidad de punir, para poder castigar a alguien hay que identificarlo, y si bien es posible hacerlo, no siempre se puede lograr, ya que ello depende de muchas variables, entre ellas los Productos que el Usuario utilice (por ejemplo, con productos de Microsoft se deja un log, en tanto el código libre puede liberar a internautas).

 

De estas dos alternativas, la única que deja la puerta tímidamente abierta es la segunda, la posibilidad de sancionar a quienes realizan actos en Internet que, a juicio del Estado en cuestión, puedan poner en riesgo su status quo.

Pero ello será posible únicamente si quienes violan la normativa vigente, sea en consumo o en creación de contenidos, son identificables y además pocos.

Es que ese es el gran problema al que se enfrentan los sectores conservadores que en nombre de la seguridad y en discurso para beneficio de sus propias víctimas, pretendan sancionar a los subversivos de turno: la cantidad.

 

Internet es un fenómeno de masas, por eso es un éxito. Hoy ya se ha superado la barrera de los 1.000 millones de Usuarios en el mundo, cifra que continúa in crescendo y todo indica que lo seguirá haciendo en forma asintótica a la gráfica de la población mundial.

Tratándose de un fenómeno de masas, los grandes cambios que se producen, sea desde la creación y publicación de contenidos, pasando por la definición de sus estructuras –en los que algunos autores reivindican la participación de los Hackers y otros movimientos análogos, libertarios en su mayoría- y por los desarrollos que permiten evadir controles, hasta por la utilización de las Redes Sociales para la comunicación y convocatorias clandestinas, son todos fenómenos masivos que van mucho más allá de individuos o grupos puntuales y llegan en brevísimo tiempo a involucrar a sociedades enteras, diluyendo entonces el accionar policíaco de los Estados y gobernantes jaqueados por estos movimientos.

 

En lo que va de éste año hemos asistido a varios movimientos de masas que han calado hondo en sus respectivos países y en el mundo entero. Árabes, griegos, chilenos, españoles, israelíes y británicos han sido los protagonistas de levantamientos sociales de orígenes tan disímiles como las sociedades en que se sucedieron y suceden. Pero, ¿qué tiene en común la ‘Primavera árabe’ en la que se reclaman las libertades individuales más básicas con el movimiento estudiantil chileno que reclama democratizar la educación?, ¿qué tiene en común la breve y violenta ‘Revuelta londinense del Blackberry’ con los ‘Indignados’ de España, con los manifestantes anti Comunitarios de Grecia o con los pacifistas de Israel?

→ Ante todo son parte de la misma “ola de manifestaciones que recorre el mundo, expresando la desesperación de los jóvenes ante un sistema que les impide entrar en la vida activa y los condena a un porvenir sombrío”, como bien define Ignacio Ramonet.

→ Todos son movimientos que carecen de líderes, al menos en su génesis, y que son autoconvocados a partir del reconocimiento simultáneo de sus respectivas realidades, ambos fenómenos que se suceden en / mediante la Web.   

→ Finalmente, se trata de revueltas en la que los Estados no tienen forma de identificar ideólogos o instigadores de relevancia, ya que se trata de ciudadanos comunes que se conocen, comparten ideas y frustraciones, y convocan a acciones reales, siempre a través de la Web, por ende en forma masiva.

Si Lope de Vega hubiera vivido en estos tiempos y ubicara en ellos al desarrollo de ‘Fuenteovejuna’, la revuelta bien podría haber sido convocada a través de las Redes Sociales y el afamado diálogo sería:

“¿Quién mató al Comendador? / La Web, Señor / ¿Quién es La Web? / Todo el pueblo, Señor”

 

Es que con esta realidad ya no existe la posibilidad de identificar a los responsables de los levantamientos para castigarlos, pues es todo un pueblo –o al menos importantes sectores- los que participan de los mismos. A la reacción conservadora sólo le queda entonces la alternativa de sancionar a algunos participantes seleccionados antojadizamente –como es el caso de lo sucedido en Egipto- o limitar las sanciones a la violación de leyes a nivel individual, no más a los grandes movimientos que inducen los verdaderos cambios sociales.

 

En definitiva, la libertad de Internet es real y tangible, es el fiel que nivela la balanza cuando esta se inclina a favor de Estados opresores o de prensa tendenciosa a las órdenes de grupos de poder, es tan real como la capacidad de los policías de turno para lograr la identificación de los usuarios para su consecuente punición, posibilidad que en los hechos se ve diluida ante los grandes movimientos de masas, consagrando a la Web como la herramienta que ha permitido y permite liberarse a pueblos acostumbrados a vivir bajo el yugo de la censura por la aplicación de preceptos religiosos, políticos o culturales.

 

¿Cuál es el rol de la educación ante esta realidad?

 La educación como proceso de socialización mediante el cual se transmiten conocimientos y valores, ante todo, no puede desconocer la existencia de estas nuevas formas de leer, escribir e interactuar derivadas del cambio tecnológico. Las debe incorporar al proceso educativo, no solo como herramientas, sobre todo debe formar ciudadanos creadores, pero también consumidores responsables, con espíritu crítico y capaces de discernir qué consumir y qué no, a partir de sus gustos y preferencias personales. El resto correrá por cuenta de cada ciudadano y del uso que cada uno haga de su libertad de expresión.

 

Esta es la realidad que percibo hoy, lo que perciba mañana dependerá de mi capacidad de adecuación al muy vertiginoso cambio tecnológico, capacidad que deberemos desarrollar y profundizar todos los ciudadanos y todas las instituciones que integran nuestra sociedad –sistema educativo incluido- si es que queremos seguir siendo libres y haciendo uso de esa misma libertad.

 

(*) Guillermo Q.Cabrera

(Set11)

 


Bibliografía consultada:

*  “Internet, libertad y sociedad: una perspectiva analítica” de Manuel Castells, publicado en el n°4 de la Revista Académica ‘Polis’ de la Universidad Bolivariana de Chile.


*  “Generación sin futuro” Ignacio Ramonet, publicado en Le Monde Diplomatique (versión Argentina) de agosto de 2011.




18.05.2013 01:54 / Educación y TICs

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...COMO CONSECUENCIA DE LA EVOLUCIÓN TECNOLÓGICA Y DE LA APARICIÓN DE LAS REDES SOCIALES.

Por GQC.

En lo que respecta a la frecuencia de los conflictos cognitivos, la misma ha ido in crescendo probablemente porque antes no tenía conciencia de los mismos, concepto que he ido reconociendo y asumiendo con el paso del tiempo. Ello va de la mano de lo que establecieron Chinn y Brewer en 1993 (6) quienes concluyeron que el individuo debe creer y aceptar la nueva creencia para que se produzca el cambio cognitivo, flexibilidad que no siempre he tenido.

 Del texto “El Profesorado que queremos” de Saturnino de la Torre (3) he extraído algunos textos que mencionan a varios de los principales cambios conceptuales que he tenido o estoy teniendo como docente, a saber:

 “El perfil docente, mirado desde una óptica interpretativa hará hincapié en la toma de decisiones en contextos reales”(pág.15) – Efectivamente, mi trabajo ha evolucionado hacia una mayor consideración de la realidad en mis clases, probablemente en un principio relevando por la vía de los hechos el mayor interés de los alumnos en éste tipo de casos. Ha sido un claro ejemplo de representación originalmente implícita, que conceptualicé y pasó a ser explícita.

“Actitud para aprender del medio y de los errores”  (Literal e) de ‘En relación a sí mismo’ - pág.97) – Es una actitud que trato de tener, habiendo obtenido resultados disímiles hasta ahora.

“Que tenga una visión coherente y clara del tipo de persona y ciudadano que ha de formar” (Literal a) ‘En relación al proceso formativo’ – pág.98) – Es un objetivo móvil, periódicamente trato de definir el ciudadano al que apunto, inclusive lo he hecho en forma escrita.

“Búsqueda de la calidad” (Literal 4 – pág.99) – La calidad del servicio y la atención al educando es algo a lo que le doy particular importancia. Atribuyo éste interés a mi formación implícita derivada de mi actuación laboral no docente.

 En lo que refiere a las analogías, las mismas las utilizaba con mayor frecuencia como fundamento para los cambios conceptuales a nivel personal cuando estos eran menos frecuentes. El aumento de la frecuencia y el ejercicio mismo de la resolución de conflictos cognitivos hizo que las analogías las utilice cada vez menos a nivel personal. Ya no siempre requiero de éste tipo de ejemplos para fundamentar una concepción. De todas formas las sigo utilizando como herramienta para favorecer los cambios conceptuales en alumnos, ya que las considero particularmente útiles para favorecer el cambio conceptual en personas que no están habituadas al mismo, al menos explícitamente.

  

La aplicación de nuevas tecnologías en educación como factor de mejora en la utilización del conflicto cognitivo como recurso para la promoción de cambio conceptual:

 Una de las principales características de las nuevas tecnologías y su vértigo evolutivo es el conflicto cognitivo permanente que necesariamente generan.

Todos los ciudadanos en general y los alumnos y docentes en particular nos vemos enfrentados a diario al desafío de incorporar tecnología al aula y a nuestra vida cotidiana, tecnología que por definición no es estática, no da tiempo para certezas, lo cual obliga a replantearse constantemente los conceptos que cada persona pueda tener respecto a cuestiones de forma y de fondo.

 Partiendo de esta realidad, la tecnología es el recurso ideal para la promoción del cambio conceptual, tanto a nivel de los alumnos, como de los docentes y de la ciudadanía en general, ya que implica un ejercicio con el que todas las personas en mayor o menor medida están familiarizados o al menos reconocen la necesidad de familiarizarse, y ese reconocimiento es básico para poder lograr el cambio.

 En mi caso particular he relevado que la repetición del ejercicio del cambio conceptual ha resultado sumamente positivo en el sentido en que me he habituado más a no aferrarme a mis convicciones y a contestarlas sistemáticamente como forma de facilitar mi evolución cognitiva, entendiendo por ello a la sumatoria de mis cambios conceptuales.

Por aplicación de la propiedad transitiva –con el margen de la consideración de cada caso puntual- entiendo que el ejercicio de intentar resolver conflictos cognitivos en forma permanente, derivado de la inclusión de la tecnología en el aula y en otros ámbitos -sin entrar en el debate de si el cambio se logra, no se logra o solo se modifica algo- resulta sumamente positivo para lograr cambios conceptuales relacionados con la tecnología educativa, pero también habitúa a los individuos a replantearse y revisar sus convicciones de toda índole, favoreciendo así la evolución de los ciudadanos y de la sociedad en general.

 El docente en el ejercicio de su rol tendrá también la delicada tarea de seleccionar aquella tecnología que pueda ser mejor utilizada como desencadenante del conflicto cognitivo y por ende del cambio conceptual, considerando cada caso en particular.

  

 El momento histórico que estamos viviendo a partir del desarrollo tecnológico que nos llevó a esta sociedad actual en que los conflictos cognitivos son una realidad cotidiana y el cambio conceptual un ejercicio tan saludable como imprescindible, ya que sirve de base para la evolución de una sociedad ‘on line’, implica que la sociedades en las que vivimos deberán tomar en el muy corto plazo una serie de decisiones tendientes a adecuar el sistema educativo a las nuevas realidades de relacionamiento y de comunicación entre ciudadanos en general y entre docentes y estudiantes en particular.

 Es en el marco de estas decisiones que las sociedades deberán resolver el camino que seguirán a nivel educacional para adecuar el sistema educativo a la nueva realidad, redefiniendo tanto metodología como contenidos y sobre todo estructuras, de forma tal que adquieran la flexibilidad necesaria que les permita asimilar un proceso de adecuación continua y permanente a la realidad imperante.

 Es en ese sentido que el Estado deberá asumir un rol activo que le permita fomentar los cambios conceptuales necesarios de los diferentes actores que participan del sistema educativo, para introducir la tecnología educativa en la educación, siempre a partir de un modelo claro de objetivo a cumplir.

En éste marco la tecnología cumple un doble rol, ya que por un lado su incorporación a la educación formal (no a nivel de hardware sino como parte de la nueva y permanentemente cambiante estructura social) es el objetivo de los cambios que se requieren, pero por otro, es la propia tecnología quien, con su cambio permanente y de velocidad creciente, genera gran parte de los conflictos cognitivos que motivan el cambio conceptual requerido.

 Quedamos entonces cada uno de los docentes y estudiantes que participamos del sistema educativo, con la tarea domiciliaria de procesar nuestro propio cambio conceptual, aquel cambio de certezas que nos permita vivir en un mundo que evoluciona sin dejar tiempo para certezas. ¡Que así sea!

 

 (1) Reflexiones de Cabero en “Replanteando la  tecnología educativa”.

 (2) Condiciones para el cambio conceptual, propuestas por Posner y Strike (1982).

(3) Saturnino de la Torre – Tomado de “Estrategias didácticas innovadoras” – Capítulo 6: “El Profesorado que queremos” – páginas 95 a 105.

(4)  Edgar Morin en “Los siete saberes necesarios para la educación del futuro” - Publicado en octubre de 1999 por la UNESCO.

 (5) María Rodríguez Moneo – Tomado de “Conocimiento previo y cambio conceptual” (1999) – Páginas 135 a 153.

 (6) Chinn, C.A. Y Brewer, W.F. (1993). “The role of anomalous data in the knowledge acquisition: A theoretical framework and implications for science instruction”. Review of Educational Research, 63, 1-49.


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