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01.07.2010 12:15 / Mis artículos

Mujeres en mi voz, lograda propuesta creativa
Muchos artistas han musicalizado y cantado la poesía uruguaya. Pero pocos lo han hecho con la sensibilidad, el respeto por el texto y por la peculiar musicalidad poética, y no limitándose a su vez en su propia creación, como Andrés Stagnaro. Si a esto agregamos que es poseedor de una voz muy adecuada para cantar poesía –ni demasiado enfática, ni monocorde- plena de matices y rica en variaciones al servicio del texto, podemos concluir que el resultado es óptimo.
Andrés ha sido reincidente en el cultivo de este “arte a partir de otro arte” que es musicalizar y cantar la poesía. Y ahora retorna a este reconfortante ejercicio de creación con su espectáculo Mujeres en mi voz.
Con puesta en escena, muy bien lograda, de Elizabeth Vignoli. El apoyo de las solventes guitarras de Alexis Bardallo y Miguel Martínez. El contrapunto –diciendo muy bien la poesía- de Gisella Marsiglia y Claudia Piretti. Y con el aporte invalorable de la danza magnífica, etérea y al mismo tiempo plenamente sensual de ésta última. Con este excelente equipo, y la sustancia de su música y su voz, Stagnaro logra el milagro (no frecuente) de propiciar un ritual, una ceremonia que busca la complicidad del espectador, que de esa forma se adentra en la poesía de manera viceral.
En el repertorio que el espectáculo recorre no faltan grandes poetas nuestras, como Marosa Di Giorgio, Circe Maia, Juana de Ibarbourou, Amanda Berenguer e Idea Vilariño. Pero también se hacen presente algunas que teniendo cumplida trayectoria no poseen todavía el aprecio que merecen: Nancy Bacelo y Gladys Castelvecchi. Junto a voces de valía indudable más cercanas en el tiempo: Cristina Peri Rossi, Rosalía Aller, Tatiana Oroño y Silvia Guerra. Pero lo más interesante es la convocatoria a la nueva generación de poetas, en algunas de sus exponentes más interesantes: Claudia Magliano, Leonie Garicoits, Isabel de la Fuente y Alicia Preza.
Mujeres en mi voz es en definitiva un espectáculo valioso, donde el arte de las palabras –desde el lugar de la mujer y su decir- es recreado por una voz masculina que en su espesor, refinamiento y calidades, es cómplice y realza la sensibilidad expresada en los textos. La música, por otra parte, trabaja cada poema como un escultor la piedra, descubriendo su latido secreto, su verdad artística intransferible. Y quienes lo acompañan se han compenetrado con la propuesta a tal punto de funcionar el todo como una coherente propuesta creativa.
Alejandro Michelena
17.12.2009 21:23 / Reportajes

Pensar en rima Jueves 17 de Diciembre de 2009 "Entre dos lunas", nuevo disco de Andrés Stagnaro, incluye la musicalización de versos de poetas lusos -José Saramago, Fernando Pessoa, Eugénio de Andrade, entre otros- y uruguayos, como Washington Benavides, Jorge Arbeleche, Circe Maia o Salvador Puig. Luego de una gira por Portugal, donde presentó su último disco, con el auspicio del Instituto Camões de Portugal y la Embajada de Portugal en Montevideo, Andrés Stagnaro recreó el jueves 10, en Bazaar de las Culturas -en el marco de la Noche de los Museos-, su espectáculo Canciones de la Revolución Española. Siguiendo la tradición de varios cantautores uruguayos, el salteño continúa la senda de musicalizar textos de poetas universales. El disco que acabás de publicar y presentar en Portugal supone un viaje transatlántico de poesía uruguaya y portuguesa. ¿Cómo nació la idea? Yo estoy vinculado a Portugal, a través de mis canciones, desde 1999. Presenté un proyecto al Instituto Camões que consistía en musicalizar poetas uruguayos cantados en portugués y viceversa. El proyecto gustó muchísimo y me sorprendió la repercusión que tuvo. ¿Qué primó a la hora de elegir estos poetas y no otros? En el caso de Saramago ya tenía musicalizados varios de sus textos, había hablado con él y me autorizó a que siguiera trabajando. Después, cuando se aproximó el proyecto, pensé en lo más representativo de Portugal, como es el caso de Pessoa. En el caso de los uruguayos están el "Bocha" Benavides, Jorge Arbeleche y Salvador Puig, poetas sobre cuya obra ya había trabajado. En el caso de Circe [Maia] había trabajado sus textos en un espectáculo que hice con Raquel Diana, denominado Mujeres en mi voz. A la hora de musicalizar un poeta, ¿primero elegís la música y a partir de ahí buscás la empatía con el texto? ¿O es al revés? Cuando musicalizo poesía primero leo el texto, veo lo que me gusta y la estructura, para ver si es musicalizable o no. Cuando se refiere a un texto mío nunca sé qué viene primero. En ese caso es diferente, generalmente vienen las dos cosas juntas. Los italianos tienen un refrán: "traduttore, traditore". ¿Cuánto pesa la traducción a la hora de musicalizar un texto poético en otra lengua? Pesa mucho. Yo le pedí a Raquel Carinhas, la agregada cultural portuguesa en Uruguay, especializada en poesía portuguesa, que me tradujera los textos. Asimismo, pese a la idoneidad de Carinhas, cuando fui a cantar los textos de autores uruguayos en portugués no les encontraba la rima. Logré adaptarlos pero me cambió mucho lo que era el texto en castellano. Lo que sí te digo es que no modifiqué ningún texto por problemas de rima o de métrica. ¿Y qué influencias reconocés en los textos de tu autoría? Básicamente son menos de poesía y más de letras de canciones, aunque reconozco la influencia de dos poetas como Benavides y Darnauchans. El Darno corrigió varios textos de mi primer disco como solista, Bajo los plátanos. Incluso hay un tema en que tiene parte de la composición. Lo recuerdo en aquel apartamento de la calle Uruguay y Gaboto, con un pequeño diccionario de sinónimos, corrigiendo mis textos. En el disco tocás acompañado por Alexis Bardallo, Gustavo Di Landro e Ismael Pardo Di Nardo, entre otros. ¿Cuál es el formato en vivo? Con la banda completa toqué en la presentación oficial en la Sala Zitarrosa. Después, tanto aquí como en Portugal, hice un espectáculo de corte más intimista, solo con la guitarra. ¿Está la idea de un segundo disco, con otra selección de poetas? Es algo que va a seguir porque desde hace mucho tiempo musicalizo a poetas. Siempre estoy pensando en poesía, pero tengo mis canciones, que quiero expresar como lo hice en el disco De telar y roca, donde grabé a algunos poetas y textos míos referentes al libro que escribieron siete ex presas políticas uruguayas. Marginal A pesar de su cinco discos, Stagnaro se considera, como le dijo Paco Ibáñez, un marginal." Siempre estuve fuera del mercado.El único disco que grabé para un sello fue para Sondor en 1988, todo lo otro fueron producciones de autor. Incluso, mi disco en Portugal en 1999 fue por un sello gastionado por músicos.Me parece que lo mio es muy intimista,mucha poesía musicalizada,pero no soy el único.Por lo tanto, no tengo mucha idea de porqué sigo siendo un marginal.Aunque en el fondo está bueno,porque tengo otros espacios para tocar".
30.10.2009 18:33 / Mis artículos

Ya no es Cascais, tiene otro nombre, que ahora no me acuerdo, pero queda muy cerca de Cascais, es playa y roca.Con una mínima imaginación podés navegar derecho, derecho y llegar a América. Ya había estado unos dias atrás en el punto más occidental de Europa, también bastante cerca de allí.
Si hay viento algo fuerte,sucede como en casi toda costa oceánica, se camina haciendo fuerza si está en contra, o frenándote si está a favor.
Allí al final del verano. Azul, arena y roca, algo más allá se divisan las sierras de Sintra, donde girando, girando te metes en un embudo kilométrico de caracólicos caminos hasta caer allá abajo precipitadamente en un colchón de floresta.Otro clima, más fresco y húmedo, otro mundo de parajes llenos de hojas.
Aunque hace poco tiempo, ya no estará como cuando lo vi, es más, ya al salir de ese presente no estaba igual. Nuestro cerebro guarda los recuerdos de todo lo que percibimos con nuestros órganos sensoriales y cuando llegan esos recuerdos todo se nos vuelve presente, pero en nosotros mismos, nada más.
Tal vez iré nuevamente allí, pero será otro presente y por lo mismo, ya diferente.
Es ese el simbolismo del mandala.El cosmos y el microcosmos obsesivamente representado para despues destruirlo de una patada.
Todo pasa, pero, felizmente nuestras células atesoran y cuando regresan esos recuerdos los respiramos y los vivimos una y otra vez.
19.10.2009 17:10 / Mis artículos

Siempre que me traslado interiormente entre ciudad y ciudad, entre pueblo y aldea, lo hago en general, salvo algunas excepciones, en auto, pero dada mi condición de caminante ciudadano, ya desde la vez anterior busqué el tiempo para hacer los maravillosos viajes en tren, metro y buses, en particular cuando estoy en Lisboa o en sus cercanías.
Esta vez también me trasladé en barco. Crucé el estuario del Tajo en un ferry que une a Seixal con Lisboa ( Casilhas a Cais de Sodré y viceversa) No es un barco de lujo, tal vez por eso es pintoresco y atractivo.Sus asientos me hacían recordar a los mismos que tenían los omnibus de Montevideo hace unos veinte años atrás, algunos de ellos quedan todavía. El cruce es bellísimo, y en el viajan los ciudadanos de a pié, trabajadores y trabajadoras abstraidos en sus pensamientos, algun estudiante y vaya a saber cuantos poetas.
En ese tipo de transporte, al igual que el tren , por ejemplo el que pasa por la estaciones de sete fuegos y fogueteiro, o sea, que también cruza el río por debajo del puente 25 de abril, es claramente notorio que hay un porcentaje alto de pasajeros negros, y más a las horas pico, en las que los rostros de esos obreros o empleadas domésticas expresan la seriedad del cansancio.
Una tarde venia en el metro y en el viajaba un precioso niño negro con su mamá. El hablaba con otra señora que se había sentado a su lado mientras que su madre más distante iba parada.Le dirigí alguna palabra que el respondía con la simpatía y con la espontaneidad que tenemos todos cuando somos niños y que después nuestros condicionamientos impuestos y autoimpuestos nos la quitan en demasía. Me despedí de el cuando bajaron en Caís de Sodré al igual que yo, pero también subieron a mi mismo ferry. Era fascinante la belleza y simpatía de ese niño con sus ojos tan negros y llenos de vida. Lo saludé nuevamente en Casilhas. Su madre, tal vez acostumbrada a las amistades ocasioneles de su hijo, sin dar importancia a los saludos, le llevaba de la mano caminando a paso largo.
Era el atardecer, viajaban también los obreros de regreso a sus hogares, como lo estarían haciando en los trenes, en los buses y en el metro.
Es ahi, en esos caminos, donde la percepción se amplía y te dice " Aqui está el sustento de toda la sociedad "" Aquí está el alma, y están los pulmones por donde fluye todo"
Desde la primera vez que fui a Portugal ya hace diez años, tuve la dicha de convivir siempre con amigos, artistas y amigos en general. Pude conocer construcciones de todas las épocas, obras de arte, historia, pero no desde el punto de vista turístico. Mis guias han sido mis amigos. El principal conocimiento se adquiere en la mesa del café,en la conversación circunstancial en la calle con cualquier transeunte, en el metro, y en cualquier esquina de ciudad o aldea.
Las ciudades viven porque vive su gente.
12.10.2009 16:44 / Mis artículos

Habia ido hasta Seixal desde Sesimbra a almorzar con Vitor y a arreglar un concierto en el restaurante O - Bispo para unos dias después. En el almuerzo se encontraban dos periodistas del Jornal Comercio do Seixal y Sesimbra que conversaron conmigo y también me reportearon.
Estar almorzando a la orilla del estuario del Tejo ( Tajo) en esa rambla tan calma era impresionante. Después del almuerzo comencé a caminar solo por Seixal, como a mi me gusta hacerlo. Entré en un local del PCP a tomar otro café mientras iba a la salida del barco que me llevaría a Lisboa, aun estaba en la duda de hacerlo o no, tenia tiempo. Hacía mucho calor y eran como las 4 de la tarde.
Veo a un hombre que está parado a la salida de un edificio y le pregunto donde exactamente tomo el barco. Me pregunta hacia donde voy y le contesto que a Lisboa y que desde Lisboa regreso a Sesimbra. Me habia identificado ( yo no a el ), me vio tomar café en el PCP, y me dice, - No,no, tú te vienes con nosotros y te llevamos hasta Fogueteiro y desde allí vas a Sesimbra, espera a que baje mi compañero que está arriba. Su pintoresco compañero luciendo cadena de oro baja la escalera del edificio al instante y partimos hacia el estacionamiento, en ese momento vemos un auto que comete una infracción - ¡100 euros, por hacer esto 100 euros! es lo que dice el hombre recien llegado y conductor del auto que ibamos a subir . Eran ex marinos que andaban haciendo tramites y también comunistas.Subimos a un mercedes, mientras me dicen que como iba a dar esa vuelta pudiendo ir hasta la parada de autocarros donde ellos me llevan que es mucho más cerca. Encienden música en el auto , Fado, mucho fado, el que conducía me pregunta , eh tú ¿ Sabes cantar esto? y sube el volumen y el fado envuelve el paisaje . Comento , es muy bonito esto,refiriendome al paisaje y los dos responden "acá todo es bonito".
Me dejan en la parada de Fogueteiro y me prometen que van a ir a verme a la festa de Avante, pues ya tenían sus entradas.
Asi de sencillo, asi de fácil, con amabilidad, hospitalidad y confianza. Los paisajes también son la gente.
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