21.02.2010 13:30 / Mis artículos

Hijo de la luz y de la sombra
En el año de la celebración de los 100 años del nacimiento del poeta español Miguel Hernández, Joan Manuel Serrat , 38 años después vuelve a cantar sus versos.
“…es una nueva aventura con poemas de Miguel Hernández que toma un poco el relevo de aquel disco del 72 pero sobre todo creo que complementa el trabajo que he hecho con la obra del pueblo.
Si la poesía de Miguel Hernández no manutuviese toda la vigencia que mantiene, yo no me hubiera atrevido a plantear esta segunda entrega. Son versos que con independencia del tiempo y las circunstancias en que fueron escritos mantienen toda la frescura y toda la contundencia y parecen escritos hoy y aquí. No escogí 15, 20 poemas para ponerles música, lo que hice fue meterme en el libro, bucear en los poemas y entrar en un juego con ellos en los que trataba de que la música fluyera de manera sencilla, natural, sin apretujones, fajas y empujones, fuera sola. Hasta que llegué a un punto que ya cuando tenia que descartar… el numero 13 ya el corazón me dolió demasiado y dije “se acabó”.
Desde el año 78 a hoy han pasado 22 años. Podía haberse hecho antes, pero también a la vista de los acontecimientos presentes, y las cosas que están ocurriendo y determinados proceso judiciales, pues también uno piensa que había que extenderlos a todos y cada uno ellos. Para que de una vez se pudiera realmente reconocer la barbarie cometida y no esconder sus cadáveres debajo de las alfombras, sacarlos a la luz… este sería el camino que nos permitiría como sociedad poder emprender este futuro que tanto reclamamos juntos y en paz…”
Miguel Hernández fue condenado a muerte el 18 de enero de 1940 por un tribunal militar por ser un "chivato traidor" y escribir versos o ser el poeta del pueblo. La pena fue conmutada por 30 años de cárcel. Franco no quería otro héroe como García Lorca. Dos años más tarde, el 28 de marzo de 1942, falleció por una afección pulmonar como consecuencia de las infrahumanas condiciones de la celda en la que los franquistas lo recluyeron.
El gobierno actual de ZP ha declarado hace poco que el encarcelamiento y proceso de Miguel Hernández fue injusto.
En medio de los actos , congresos y celebraciones varias que serán presididos por el mismisimo Rey, en la Orihuela natal, España se encuentra también en un intenso debate sobre el pasado franquista, sus crímenes impunes sin castigo.
Treinta y tres años después del fin del franquismo, España no sabe ni siquiera dónde están enterrados los muertos de la guerra civil y la posterior represión del régimen dictatorial. Mientras Franco recuperó con pompa y honor a sus caídos, el Estado democrático ha dejado olvidados en las cunetas y en los cementerios a miles de cadáveres.
En esa situación todavía se encuentran los restos de Federico García Lorca , poeta, prosista, dramaturgo fue detenido en 1936 en Granada , fusilado y enterrado en una fosa común unos día después ; hoy se conoce que no está allí , en los pocos desenterramientos que se han podido realizar hasta la fecha no se encontraron sus restos.
Hoy en día el juez Baltazar Garzón, miembro de la Audiencia Nacional ,está siendo enjuiciado por querer investigar los crímenes del franquismo.
Un juez que fue más allá de fronteras para hacer cumplir la ley, investigando los crímenes de lesa humanidad en todo el mundo. En 1982 promovió el arresto del ex dictador Augusto Pinochet, por la detención y muerte de ciudadanos españoles durante su mandato, pero su mandato de extradición a España fue rechazado en el año 2000.
En España lucha contra el narcotráfico, la organización política Eta, la corrupción en los gobiernos de varias provincias, como el caso Gürtel.
Es así que etarras, narcos y ultraderechistas lo tienen de enemigo,
pero son precisamente las organizaciones de ultra derecha Manos Limpias y Falange, las que llevan adelante el juicio y procesamiento.
Esta democracia española ha desterrado la costumbre de “fusilar”, sin embargo persiste en la sociedad un entramado político, mediático, judicial y social que no admite la revisión del pasado de la guerra civil (1936-1939) y la dictadura franquista que duró desde el final de la guerra civil en 1939 hasta su muerte en 1975.
Miguel Hernández llegó a concebir su poesía como un itinerario desde el negro de la tinta hasta el rojo de la sangre.
Un proceso de madurez puede observarse entre los dos discos que le ha dedicado Serrat, desde aquel primero de luto riguroso a este otro en negro y rojo, colores emblemáticos en esta presentación. Esto da una dimensión excepcional que no volverá a repetirse y que no ha tenido antecedentes.
Los tres discos, el de 1972, este CD y el DVV que lo acompaña logran un ramalazo de palabras, música e imágenes de la que resulta un Miguel Hernández en tres dimensiones.
Este es el milagro genial de este “Hijo de la luz y la sombra”, un tributo al poeta y a todo lo que Joan Manuel Serrat representa en nuestras vidas.
07.02.2010 18:43 / Mis artículos

volver a nacer....
Para los que nos resulta un privilegio casi obsceno tener un techo sobre nuestras cabezas, girar un grifo y que salga agua, apretar el interruptor y que se encienda la luz, tener un plato de comida en la mesa, un medicamento para paliar un dolor, se nos hace muy difícil escribir sobre Haití, aunque estemos dispuestos a generar la mayor solidaridad posible y necesaria para que el futuro de los haitianos mejore.
A medida que pasan los días se va generando un cúmulos de relatos, de ideas, certezas, definiciones, resoluciones acerca de como encarar la organización de “un país que ya no existe”.Y esto no es cierto…”lo que ha dejado de existir es el Estado pero sigue existiendo la gente, su cultura, la forma de vivir y de morir de los haitianos.
El escritor José Saramago ha expresado en un artículo que Haití será reconstruído.
Cuantos Haitís? La cuestión es: cómo se reconstruirá su sociedad
En el día de Todos los Santos de 1755, Lisboa fue Haití. La tierra tembló cuando faltaban pocos minutos para las diez de la mañana. Las iglesias estaban repletas de fieles, los sermones y las misas en pleno auge... Tras la primera sacudida, cuya magnitud los geólogos calculan hoy que pudo alcanzar el grado 9 en la escala de Richter, las réplicas, también de gran potencia destructiva, se prolongaron durante la eternidad de dos horas y media, dejando el 85% de las construcciones de la ciudad reducidas a escombros. Según testimonios de la época, la altura de la ola del tsunami resultante del terremoto fue de veinte metros, causando 900 víctimas mortales entre la multitud que había sido atraída por el insólito espectáculo del fondo del río sembrado de restos de navíos hundidos a lo largo del tiempo. Los incendios durarían cinco días. Los grandes edificios, palacios, conventos, repletos de riquezas artísticas, bibliotecas, galerías de pinturas, el teatro de la ópera recientemente inaugurado, que, mejor o peor, habían aguantado los primeros embates del terremoto, fueron devorados por el fuego. De los doscientos setenta y cinco mil habitantes que Lisboa tenía entonces, se cree que murieron noventa mil. Se dice que a la pregunta inevitable "Y ahora, ¿qué hacemos?", el secretario de Exteriores Sebastián José de Carvalho e Melo, que más tarde llegaría a ser nombrado primer ministro, respondió: "Enterrar a los muertos y cuidar de los vivos". Estas palabras, que luego entraron en la historia, fueron efectivamente pronunciadas, pero no por él. Las dijo un oficial superior del ejército, expoliado de esta manera de su haber, como sucede tantas veces, en favor de alguien más poderoso.
en enterrar a sus ciento cincuenta mil o más muertos anda ahora Haití, mientras la comunidad internacional se esfuerza por auxiliar a los vivos, en medio del caos y la desorganización múltiple de un país que incluso antes del sismo, desde hace generaciones, se encuentra en estado de catástrofe lenta, de calamidad permanente. Lisboa fue reconstruida, Haití también lo será. La cuestión, en lo que respecta a Haití, reside en cómo se ha de reconstruir eficazmente la comunidad de su pueblo, reducido a la más extrema de las pobrezas e históricamente ajeno a un sentimiento de conciencia nacional que le permita alcanzar por sí mismo, con tiempo y con trabajo, un grado razonable de homogeneidad social. Desde todo el mundo, de distintas procedencias, millones y millones de euros y de dólares están siendo encaminados hacia Haití. Los abastecimientos han comenzado a llegar a una isla donde todo faltaba o porque se perdió en el terremoto o porque no existía. Como por acción de una divinidad particular, los barrios ricos, comparados con el resto de la ciudad de Puerto Príncipe, fueron poco afectados por el sismo. Se podría decir, y a la vista de lo sucedido en Haití parece cierto, que los designios de Dios son inescrutables. En Lisboa, las oraciones de los fieles no pudieron impedir que el techo y los muros de las iglesias se les vinieran encima y los aplastasen. En Haití, ni siquiera la simple gratitud por haber salvado vidas y bienes sin haber hecho nada ha movido los corazones de los ricos para acudir en auxilio de millones de hombres y mujeres que ni siquiera pueden presumir del nombre unificador de compatriotas porque pertenecen a lo más ínfimo de la escala social, la de los no-seres, a la de los vivos que siempre estuvieron muertos porque la vida plena les fue negada, esclavos que fueron de señores, esclavos que son de la necesidad. No hay noticia de que un solo haitiano rico haya abierto sus bolsas o aliviado sus cuentas bancarias para socorrer a los siniestrados. El corazón del rico es la llave de su caja fuerte.
habrá otros terremotos, otras inundaciones, otras catástrofes de esas que llamamos naturales. Tenemos ahí el calentamiento global con sus sequías y sus inundaciones, las emisiones de CO2 que, sólo forzados por la opinión pública, los Gobiernos se han resignado a reducir, y tal vez tengamos ya en el horizonte algo en lo que parece que nadie quiere pensar, la posibilidad de una coincidencia de los fenómenos causados por el calentamiento con la aproximación de una nueva era glacial que cubriría de hielo la mitad de Europa y ahora estaría dando las primeras señales, todavía benignas. No será para mañana, podemos vivir y morir tranquilos. Aunque, y que hable de esto quien sepa, las siete eras glaciales por las que el planeta ha pasado hasta hoy no han sido las únicas, habrá otras. Entretanto, volvamos la vista a este Haití y a los otros mil Haitís que existen en el mundo, no sólo para esos que prácticamente están sentados sobre inestables fallas tectónicas para las que no se les ve solución posible, sino también para los que viven en el filo de la navaja del hambre, de la falta de asistencia sanitaria, de la ausencia de una instrucción pública satisfactoria, donde los factores propicios para el desarrollo son prácticamente nulos y los conflictos armados, las guerras entre etnias separadas por diferencias religiosas o por rencores históricos cuyo origen, en muchos casos, se perdió en la memoria aunque los intereses de ahora se obstinan en alimentar. El antiguo colonialismo no ha desaparecido, se ha multiplicado en una diversidad de versiones locales, y no son pocos los casos en que sus herederos inmediatos son las propias élites locales, antiguos guerrilleros transformados en nuevos explotadores de su pueblo, la misma codicia, la crueldad de siempre. Ésos son los Haitís que hay que salvar. Habrá quien diga que la crisis económica vino a corregir el rumbo suicida de la humanidad. No estoy muy seguro de eso, pero al menos que la lección de Haití pueda resultarnos de provecho a todos. Los muertos de Puerto Príncipe ya hacen compañía a los muertos de Lisboa. No podemos hacer nada por ellos. Ahora, como siempre, nuestra obligación es cuidar de los vivos.
19.12.2009 13:34 / Mis artículos

La cumbre ha terminado en el más triste de los fracasos, la humanidad ha perdido una oportunidad de adoptar las medidas necesarias para frenar el cambio climático.
Todos los países, los pobres, los ricos, los en vías de desarrollo no han sido capaces de lograr acuerdos vinculantes, no han cedido en sus pretensiones, los temas del proteccionismo, el crecimiento económico, el desarrollo tecnológico e industrial han podido más que las alertas lanzadas por científicos de todo el mundo, sobre el peligro que acecha a la vida en el planeta, causada por la contaminación de la naturaleza .
Han hecho oído sordo a los cientos de miles de voces que se escucharon en las calles de Copenhague, durante las manifestaciones de grupos ambientalistas, jóvenes y de la sociedad civil.
Nuevos conceptos sobre esta crisis están surgiendo en la COP 15.
La gente habla de justicia climática, de deuda climática y de refugiados climáticos. La científica y activista india Vandana Shiva fue una de las oradoras de la manifestación por justicia climática realizada en Copenhague, Shiva manifestó: "Un refugiado climático es alguien que fue arrancado de su hogar, de la tierra que es su sustento por la inestabilidad climática.
Podría tratarse de personas que han tenido que dejar su agricultura debido a la sequía prolongada. Podría tratarse de comunidades en los Himalayas que están teniendo que abandonar sus aldeas, ya sea debido a que las inundaciones repentinas están haciendo desaparecer sus aldeas o debido a que las corrientes de agua están desapareciendo. Podría tratarse de las víctimas de un ciclón - 30.000 en una oportunidad, 100.000 en otra. Nunca regresan a su lugar".
Tanto dentro como fuera de la cumbre hay una gran diversidad de organizaciones no gubernamentales, desde delegaciones de pueblos indígenas hasta grupos ambientalistas y de jóvenes. Sus esfuerzos, de diverso tipo pero coordinados, han consolidado un nuevo movimiento, un movimiento por la justicia climática. Hay amplio consenso entre las ONGs y el Sur global de que cualquier acuerdo que surja del proceso de la ONU debe ser "justo, ambicioso y vinculante".
Según informan desde las Naciones Unidas, el propio Bella Center , donde se está desarrollando la cumbre, tiene su capacidad sobrepasada. Miles de personas hacen cola todos los días en el frío, esperando en vano ingresar al Centro de la Bestia. Miles más, de las ONGs, están teniendo el acceso restringido, aparentemente para dejar lugar a los jefes de Estado que están de visita, sus séquitos y sus guardias de seguridad.
Fuera de la conferencia, Copenhague sufre una represión policial sin precedentes, con la mayor y más cara operación de seguridad en la historia de Dinamarca. Más de 1.200 personas fueron arrestadas el fin de semana, y en el momento en que se publica esta columna, se están denunciando arrestos selectivos a organizadores de las protestas y redadas policiales en los espacios de convergencia de protesta pública. Las tácticas policiales de mano dura le dan otro significado a la "COP 15".
Los líderes de la UE presentaban unos objetivos muy ambiciosos como el de lograr un acuerdo vinculante y reducir la emisión de gases contaminantes a 2%.
En los discursos trataron de tirar del carro. Zapatero claramente expresó que ni EEUU ni China pueden eludir su responsabilidad. Se debe lograr" un acuerdo justo aquí y ahora. o todos perderemos aquí en Copenhague" Ni China, ni EEUU, ni los países en Desarrollo pueden fallar. Angela Merkel dijo"fuimos responsables en el pasado de la llegada de esta crisis" y si logramos poder con la crisis financiera internacional, aquí podremos.
Sarkozy, los científicos han dicho la situación, ahora nos toca actuar "somos la ultima generación que lo podremos hacer".
Barack Obama realizó ingentes esfuerzos previos a la cumbre. Viajó a China se entrevistó con las máximas autoridades, visitó ciudades, cumplió con todos los protocolos chinos. Para poder ir reduciendo los gases contaminantes, se ha meitod en los vericuetos de su país se ha establecido que el dióxido de carbono afecta la salud pública lo que le permite actuar sin la autorización parlamentaria.
En la cumbre no puede comprometerse a emprender las acciones necesarias hasta que el congreso las autorice, situación que dejó a otros presidentes(BillClinton) sin asumir los compromisos firmados.
También Brasil medió, plantea asumir la responsabilidad de reducción de gases contaminantes sin ayuda y ofrece su propia ayuda a los países más pobres.
Las principales dificultades son la negativa China (país más contaminante junto a EEUU) e India se niega a auditar sus emisiones contaminantes, principal escollo.
Pegas a la financiación a los países más pobres y más afectados por el calentamiento
Los países en desarrollo exigen enormes cantidades de dinero para la adaptación al cambio climático.
Los países ricos piden a China, India, Brasil, Sudáfrica que la ONU pueda auditar sus emisiones.
EEUU y la UE han declarado que ese punto es clave y que sin transparencia no habrá financiación.
El acuerdo, de carácter no vinculante, está muy lejos de las expectativas generadas en torno a la mayor reunión sobre cambio climático de la historia, y no fija objetivos de reducción de gases.
Sin embargo, sí establece un total de 10.000 millones de dólares entre 2010 y 2012 para que los países más vulnerables afronten los efectos del cambio climático, y 100.000 millones anuales a partir de 2020 para mitigación y adaptación.
Acuerdo que no es legalmente vinculante para frenar las emisiones. Aplaza a enero la cifra concreta de reducción de CO2.
Más temprano que tarde la sociedad civil también tendrá que ir cambiando de hábitos en su vida diaria, reduciendo el consumo de energía, ahorro del agua en los hogares, el uso de coches contaminantes .
La tierra es nuestra única casa y es de todos.
08.12.2009 11:33 / Mis artículos

El tiempo se acaba.tal vez la última oportunidad de salvar al mundo.
Los retos de la cumbre
sustituir el petróleo por energías renovables
salvar bosques y mares
compromiso de mantener el calentamiento global por debajo de los 2 grados.
Propuestas sobre la mesa hoy
EE UU se ha comprometido a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero alrededor de un 17% en 2020 respecto a 2005; China anunció que frenará el aumento de sus emisiones y que dentro de 10 años por cada punto de PIB emitirá un 40% menos, y que en 2050 un tercio de su energía será renovable; algo parecido ha anunciado India.
La UE, que estaba ya comprometida a reducir sus emisiones un 20% respecto a 1990 sopesa ahora ir al 30%. Japón, Australia, Brasil, México, todo el mundo llega a Copenhague con compromisos, con los deberes casi hechos.
A la vez, todos admiten que no habrá un tratado vinculante que sustituya al de Kioto, algo que se deja para la mitad de 2010 o el próximo noviembre en México.
En esta cumbre habrán sólo acuerdos políticos sobre lo que afectará a todos los aspectos de la sociedad como lo hace el cambio climático.
16.10.2009 08:08 / Mis artículos

El 16 de octubre se celebra el día mundial de la alimentación y el 17 de octubre el día mundial contra la pobreza.
En España se realizarán manifestaciones en más de 50 ciudades bajo el lema" una promesa no alimenta rebélate "Se exige a los gobiernos el cumplimiento de los compromisos asumidos en la lucha contra la pobreza en la Declaración del Milenio del año 2000.
En 2050, la población de Asia oriental y el Sudeste asiático crecerá un 11%, con 228 millones de habitantes más y cerca del 70% de la población mundial vivirá en ciudades o áreas urbanas, comparado con el 49% actual.
La demanda de alimentos continuará creciendo como resultado del incremento demográfico y del aumento de los ingresos. En el caso de los cereales alcanzará 3.000 millones de toneladas en 2050.
La producción anual de cereales tendrá que aumentar en casi 1.000 millones de toneladas, en la actualidad es de 2.100 millones, y la producción de carne en más de 200 millones de toneladas, hasta los 470 millones.
El 72% de la producción cárnica será para los países en desarrollo, que hoy en día consumen tan solo el 58%.
La producción de biocombustibles podría también aumentar la demanda de productos básicos agrícolas, en función de los precios de la energía y las políticas gubernamentales.
Cambio climático
A nivel mundial el impacto del cambio climático en la producción alimentaria podría ser reducido -al menos hasta 2050-, pero la distribución de la producción tendrá consecuencias importantes para la seguridad alimentaria.
Los países en desarrollo pueden experimentar un declive de entre el 9 y el 21% de su productividad agrícola total como resultado del calentamiento global, según la FAO.
La agricultura emite el 14% de los gases de efecto invernadero. El 74% de las emisiones de la agricultura y la mayor parte del potencial técnico y económico para la mitigación -cerca del 70%- se encuentra en los países en desarrollo.
Está previsto que los precios medios de los alimentos aumenten en línea con los incrementos moderados de temperatura. A partir de 2050, y con nuevas subidas del mercurio, se producirán grandes recortes en la producción agrícola de los países en desarrollo, con lo que los precios subirán de forma sustancial.
El cambio climático podría empeorar la seguridad alimentaria al incrementar la presión de las enfermedades generadas por vectores, el agua y los alimentos. El resultado podría ser una disminución sustancial de la productividad agrícola, incluyendo la productividad de la mano de obra, con un aumento de la pobreza y las tasas de mortalidad.
Voluntad política contra el hambre
El Director General de la FAO, Jacques Diouf, subraya que "los líderes mundiales reaccionaron con contundencia a la crisis económica y financiera y lograron movilizar miles de millones de dólares en un plazo de tiempo muy corto" y les insta a repetir la "misma acción enérgica para combatir el hambre y la pobreza".
"El aumento del número de víctimas es intolerable -añade- Tenemos los medios técnicos y económicos para hacer desaparecer el hambre, lo que falta es una mayor voluntad política para erradicarla para siempre".
Según la FAO, existen tres factores fundamentales que han coincidido para hacer que la actual crisis sea "especialmente devastadora" para las familias pobres en los países en desarrollo.
El primero, es el hecho de que se trata de una crisis que afecta a gran parte del mundo de manera simultánea, por lo que se reduce la posibilidad de recurrir a mecanismos tradicionales de defensa como la devaluación de la moneda o la solicitud de créditos.
En segundo lugar, la crisis económica estuvo precedida por una crisis alimentaria que ya había debilitado las estrategias de supervivencia de los pobres.
Por último, la mayor integración de los países en desarrollo en la economía mundial, les hace más vulnerables a las fluctuaciones de los mercados internacionales.
España se comprometió a incrementar la ayuda oficial al desarrollo hasta alcanzar el 0,5% del PIB en 2008, con el objetivo puesto en llegar al 0,7 del PIB al final de esta legislatura, la sociedad civil española aún así se moviliza, vigila, exige que se cumplan los objetivos.
Este es el camino ? habrá otros ...este es el paradigma del futuro.
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