15.05.2013 04:20  |  Mis artículos

Imprimir Recomendar Agrandar Achicar

 

En una columna de 180 titulada "Soy Vázquez, hago lo que se me canta", Joel Rosenberg cuestiona al ex presidente por sus recientes declaraciones contrarias a la despenalización del aborto, en la Universidad de Montevideo:

http://www.180.com.uy/articulo/33236_Soy-Vazquez-hago-lo-que-se-me-canta

Hay algo en lo que concuerdo con las reflexiones de este excelente periodista. Él pone en evidencia la conducta ambigua de Vázquez, al manifestarse en contra del aborto, pero no haber hecho mucho para combatirlo cuando, bajo su gobierno, estaba penalizado. Es lo que da a entender la presidenta del FA Mónica Xavier cuando dice, citada por Rosenberg, que "nunca miramos para otro lado cuando los abortos se hacían por doquier en nuestro país, como un método anticonceptivo más".

El gran contrasentido en que incurrimos quienes nos oponemos a la despenalización es que no ofrecemos una alternativa realista y viable a la tragedia cotidiana del aborto clandestino, que divide a las mujeres entre quienes pueden pagar una intervención segura y quienes corren los peores riesgos sanitarios. No hubo durante el gobierno de Vázquez, ni en el actual ni en los anteriores, una política sostenida de búsqueda y clausura de las clínicas inadecuadas, a pesar de que, como con las bocas de pasta base, cualquiera sabía cómo encontrarlas.

Pero creo que a Rosenberg "se le va la marca", para usar una expresión de moda, al increpar al ex presidente por difundir su opinión. Es frecuente en los defensores de la despenalización el enfoque maniqueo del problema: quienes nos manifestamos en contra, según ellos, lo hacemos cegados por prejuicios religiosos,  por un extremo conservadurismo o por meros reflejos machistas. Difícilmente se admite que nos mueve el respeto al derecho a la vida del embrión. En los foros que suscitaron artículos en los que he hablado de este tema, he leído cosas como que el embrión no es un ser vivo, que extraerlo es como sacarse el apéndice, y otras estupideces que no tienen el más mínimo sustento científico.

Al respecto declara Vázquez en la presentación del libro: "ningún científico medianamente sensato puede negar que el cigoto, fruto de la fusión de dos células, es un individuo distinto del padre y la madre. La filiación no está determinada por la anidación, sino por la fecundación y esto no es una cuestión de fe religiosa sino una certeza de la biología".

El argumento sustentable en defensa de la despenalización deberá pasar siempre por el riesgo que significa para la embarazada un aborto clandestino, nunca por negar el derecho a la vida del feto. Esa otra concepción muy extendida de que la mujer es dueña de su propio cuerpo y por tanto tiene derecho a decidir si abortará, creo que tampoco es de recibo. Mi derecho termina donde empieza el de los demás, y ese argumento que me coloca en posición de "dueño" de un embrión habla de un vínculo de carácter autoritario, que podría extenderse a un supuesto derecho a dañar a mis hijos, por el simple hecho de que son míos.

Se habla de que la ley no promueve el aborto, y en eso estoy totalmente de acuerdo. Más allá de mi posición contraria a la despenalización, aprecio la idea del diputado Iván Posada de ordenar una entrevista de la mujer con un equipo multidisciplinario que le brinde información, sumada a un tiempo de reflexión antes de decidir si abortará. Es loable que esta iniciativa permita que muchas personas opten por continuar su embarazo (no tengo los porcentajes a la vista, pero recuerdo que son significativos). Y no es casual que los fundamentalistas pro-despenalización se hayan mofado de la medida, evaluándola como un obstáculo innecesario a la hora de tomar la decisión de abortar.

Ahora bien, vayamos al nudo de la crítica de Joel Rosenberg al ex presidente. Opina que Vázquez "califica como delincuentes a quienes defienden la ley, como promotores que ofrecen la posibilidad de abortar casi con una sonrisa, como si ofrecieran yogur en el supermercado". La verdad es que no tengo noticia de que Vázquez haya dicho o dado a entender tamaña barbaridad: el menoscabo de la opinión ajena, caricaturizándola, no es un buen camino para la confrontación de ideas.

A continuación, reseña que la despenalización está respaldada por el programa de gobierno del Frente Amplio y ratificada por el plenario de esa colectividad: "quizá los frenteamplistas", concluye Rosenberg, "se puedan ir preparando para un discurso de apertura que comience más o menos así: 'Compañeros, soy Tabaré Vázquez, digo y hago lo que se me canta'".

La pregunta es si el periodista concibe la disciplina partidaria dentro del Frente Amplio como una mordaza obligatoria en la boca de sus dirigentes. Si acaso Vázquez ha perdido el derecho a opinar sobre lo que se le canta, máxime con la autoridad que le confiere su condición de médico.

Nuevamente aparece el fundamentalismo. Las ideas no se defienden obligando a callar al adversario, sino intentando refutar sus razones.




27.04.2013 04:12  |  Mis artículos

Imprimir Recomendar Agrandar Achicar

 

 

La famosa frase “Cuando escucho la palabra cultura, desenfundo mi revólver” es atribuida por igual a dos generales: el franquista Emilio Mola y el nazi Hermann Goering. Aparentemente su origen data de una obra de teatro pronazi estrenada en 1933, conmemorando el cumpleaños de Hitler, en cuya primera escena el protagonista declamaba: “cuando escucho la palabra cultura, le quito el seguro a mi Browning”.

En el Uruguay de 2013, la frase bien podría cambiarse por la del título.

Hace poco menos de un año, el cinéfilo Martín Daián casi se vio impedido de cumplir su sueño quijotesco de reabrir el Grand Prix de Cerrito de la Victoria, porque para habilitarlo, el Cuerpo de Bomberos reclamaba que uno de sus integrantes montara guardia durante los horarios de función. El salario del funcionario costaba un platal, pero Daián estaba dispuesto a pagarlo. No imaginó por entonces que el organismo público le diría que no contaba con ningún bombero disponible, o sea que el permiso no aparecería ni pagando. La presión popular fue tal, que la burocracia kafkiana terminó habilitando el cine y la película tuvo final feliz.

Ahora le toca el turno a Espacio Guambia, una sala de espectáculos emblemática de la cultura ciudadana, cuyo responsable Antonio Dabezíes se hartó de esas absurdas y onerosas exigencias estatales y anunció que el 1º de mayo la va a cerrar.

http://www.guambia.com.uy/Cierre.html

Su decisión, forzada por un ensañamiento bomberil y municipal que me atrevo a calificar de estúpido, privará a Montevideo de uno de los pocos lugares en que sistemáticamente se presentaban los mejores exponentes de la música popular.

Por la misma razón debió suspender su actividad teatral, por un extenso lapso, el fermental “Espacio Palermo” de las actrices Iribarren, Mendive y Bentancur. Y ahora, la Intendencia la emprende no solo contra Espacio Guambia, sino también contra Cinemateca, algunos teatros y hasta el Espacio Cultural del Castillo Pittamiglio, cuya gestora Patricia Olave me acaba de contar anécdotas dignas del más delirante cuento de Juceca.

  • El castillo está perfectamente al día con todas las exigencias municipales, carteles de salida y detectores de humo. Pero Espectáculos Públicos autoriza la realización de funciones, solo si concurre un bombero, al que hay que pagarle tres horas por una sola de esa peculiar “guardia”
  • El Cuerpo de Bomberos generalmente no tiene personal para enviar y si lo hace, avisa a último momento
  • A veces, el Espacio obtiene el permiso de la IM pero el bombero no concurre. Y una vez, como sabían que no contarían con el bombero, no hicieron el trámite municipal del permiso. Fueron visitados por un inspector y multados
  • Consultado por el personal del Espacio un bombero que calentó un asiento en una de esas guardias inefables, sobre qué haría si se producía un incendio, el hombre dio como toda respuesta: “llamaría a los bomberos” (¿no es sublime?)

Pero atención: estas no son experiencias particulares del Pittamiglio ni del Espacio Guambia. Están ocurriendo en distintas salas donde se ofrecen espectáculos, a pesar de que nos vanagloriamos de ser la Capital Iberoamericana de la Cultura. Y a pesar incluso, como ha comentado Dabezíes, de que parece que las instalaciones de la Intendencia misma no disponen de habilitación de bomberos.

¿Cómo hay que interpretar esto? ¿Se trata de una actitud intencionada de obstaculizar los emprendimientos culturales privados o de lisa y llana estupidez de un puñado de funcionarios? Se dice por ahí que lo que se quiere es “evitar un Cromañón”. ¿Están informados de por qué pasó lo de Cromañón? ¿Alguien imagina a Laura Canoura, Fernando Cabrera o Leo Maslíah disparando una bengala en alguno de sus conciertos? ¿Esos funcionarios nos creen imbéciles? ¿El estado no pudo hacer nada para impedir que el cine teatro Plaza cayera en manos de una gavilla de estafadores de gente humilde, y muestra tanto celo en trancar a la gente que hace cultura con mayúscula? ¿Será que empujando al cierre a las instituciones culturales privadas, el municipio quiere consolidarse como único o principal contratista de artistas, con el ingenuo afán de convertirlos en sus alcahuetes?

En las redes sociales se ha incurrido en el error de culpar al director de cultura de la IM por este dislate, cuando se trata de un artista que proviene del mejor teatro independiente y sabe más que nadie lo que significa producir cultura en un país que no la paga como correspondería. Este mamarracho tiene como responsables exclusivos y vergonzantes a la División de Espectáculos Públicos y al Cuerpo de Bomberos, quienes parece que cuando escuchan la palabra cultura, no desenfundan un revólver pero activan este ridículo mecanismo coercitivo.

La directora municipal de Prensa y Comunicación María Urruzola ha informado que la Secretaría General de la IM, en la persona de su Prosecretario, tomó el tema del Espacio Guambia para analizarlo con Bomberos y los servicios de la IM, y encontrar una solución viable para todas las partes”. Confío en que una tan destacada representante de nuestra cultura, como Urruzola, sabrá hacer pesar su influencia para no seguir sometiendo a las instituciones privadas a esta persecución injusta. El primer incendio que habría que evitar en este país es el de los esfuerzos de nuestros emprendedores culturales, en manos de burócratas ignorantes y prepotentes.

http://www.change.org/petitions/evitar-el-cierre-definitivo-de-guambia

 




14.04.2013 05:34  |  Mis artículos

Imprimir Recomendar Agrandar Achicar

 


No voy a abundar en lo que ya se ha dicho sobre los eventuales efectos diplomáticos de la frase de la vieja y el tuerto. En realidad,  no creo que su influencia sea realmente significativa en las ya deterioradas relaciones con Argentina. Por el contrario, tiendo a pensar que estos accidentes de micrófonos abiertos, en el fondo son disculpados por políticos que hacen del doble discurso su pan de cada día. Si algo va a lograr la difusión de esta frase, tan desafortunada como la de Batlle que la antecedió, no será otra cosa que servir de excusa a la presidente argentina para agravar sus políticas de acoso a nuestro país. Pero igual sabemos que las aplicaría aunque no le diéramos excusa alguna. Como muestra, basta recordar el discurso de su asunción de mando, en el que menoscabó a Uruguay en la cara de nuestro presidente de entonces, Tabaré Vázquez.

Parece claro que el actual presidente ha dicho cosas peores, de cara a los micrófonos y sabiendo que estaban abiertos. A eso aludió con el comentario de "qué le hace una mancha más al tigre". Él es consciente de que los uruguayos pendulamos entre disculparle sus dichos inconvenientes y aplaudírselos, por sinceros o políticamente incorrectos.

No otra actitud demuestra una reciente investigación de Teresa Herrera, difundida por radio Carve, que revela que el 76% de los compatriotas aprueba el comentario off the record. Que David le pegue una pedrada a Goliath es una las acciones que más disfrutamos en este país, aunque nos termine costando muy cara.

Sin embargo, el hecho tuvo una derivación no deseada por quienes aún creen que el gobierno de Cristina Fernández es "progresista". La frase "esta vieja es peor que el tuerto" fue convertida rápidamente en una cancioncita popular y publicada en YouTube. No hay que ser muy perspicaz para darse cuenta de que se trató de una movida comunicacional de la oposición argentina, aprovechando el anonimato y la rápida viralización que garantizan las redes sociales. La jugada parece perfecta: los opositores a Cristina siembran una melodía pegadiza que se burla de su contendiente, haciéndolo no de su propia boca, sino de la de un personaje querido en Argentina, como Mujica.

Del otro lado de América del Sur, en Venezuela, el candidato oficialista Nicolás Maduro eligió como tema del último tramo de campaña un supuesto diálogo con un pajarito que portaría el alma de Hugo Chávez. En su delirio, no dudó en usar un sombrero con un ave de juguete en su parte superior, tal vez para simbolizar que tenía al difunto posado sobre su testa.

Es impensable la hipótesis de que Maduro sea una persona ignorante o poco inteligente. Más bien tiendo a creer que está asesorado por expertos en comunicación que apuntan todas las baterías a la ignorancia y falta de inteligencia de vastos sectores de votantes. Es lo mismo que hacen los opositores argentinos cuando, en lugar de apelar al razonamiento contra las medidas que toma la presidente, prefieren menoscabarla con una cancioncita guaranga.

Los asesores de comunicación de los políticos latinoamericanos parecen estar apelando en forma creciente a mensajes estúpidos, chabacanos, obvios o directamente demagógicos y mentirosos. Pero atención, cuando estos expertos apelan a tales recursos, no lo hacen por incapaces. Lo verdaderamente grave es que lo hacen porque descubren que toda esa vocinglería es efectiva a la hora de ganar votos. Comprueban a través de investigaciones de mercado que hay que convocar a mayorías no politizadas, de bajo nivel cultural, para las que no valen argumentos macroeconómicos o sociológicos. ¿Para qué hablar de apertura comercial o proteccionismo, si una canción idiota o un pajarito de plástico recaudan más votos?

Nunca como en la actualidad, las personas tienen tanta información a su alcance. Hoy una computadora brinda acceso directo y gratuito a las noticias, a las mejores obras de arte del mundo, los libros más importantes, las películas clave de la historia del cine. Sin embargo, las programaciones de los canales de televisión abierta sensibles al rating, demuestran la creciente chabacanería de los gustos populares. Muchos políticos, siendo quienes más tendrían que pensar y operar contra esta triste realidad, se valen de los mismos recursos para embaucar a los ciudadanos en lugar de instruirlos.

La campaña de Nicolás Maduro ha ofrecido otras perlas de ese collar. En un impreso que propone "razones" para votarlo, entre distintas consignas más o menos esperables aparece un punto 7 que dice textualmente: "Votar por Maduro garantiza la salvación de la especie humana en el planeta". Estos desvaríos no impiden que el Frente Amplio y diversas organizaciones sociales convoquen para hoy domingo 14 a un acto en Plaza Independencia, en respaldo de este candidato, que se vislumbra ya como seguro ganador de la contienda electoral venezolana.

La izquierda, que con toda razón no dudaba en criticar a los partidos tradicionales, cada vez que aparecían en su seno demagogos o milagreros, ahora los acepta y promueve, si comparten su signo ideológico. El viejo espíritu del comité de base, donde la gente se reunía para debatir sobre temas políticos y escuchar a expertos, parece sustituirse por la adhesión irracional a cualquiera que prometa socialismo, aunque diga falsedades valiéndose de la credulidad de la ignorancia.

Me pregunto si el estilo de comunicación instalado por nuestro presidente, que despierta tanta simpatía en los ciudadanos y, por ello, entusiasma también a algunos opositores que lo imitan, no significa asimismo una avanzada de esta misma tendencia al populismo irracional. Si nuestro orgulloso "país modelo" no estará mutando a ese otro modelo, en el que el personalismo es más importante que las propuestas y el cantito de la tribuna silencia los debates de ideas.

Me pregunto, en fin, si la campaña electoral que nos espera en 2014 agendará temas como la educación, la salud, la promoción del trabajo y la lucha contra la corrupción, o se limitará a reproducir jingles y agitar viejas, tuertos y pajaritos. 

 


Inicio

buscar en este blog
Buscar en políticamente incorrecto

el autor
Nací en 1962. Dirijo Ahunchain Comunicación y asesoro en esta materia a empresas privadas y públicas y partidos políticos. Soy dramaturgo y director teatral, con piezas editadas en España, Francia y Estados Unidos y estrenadas en Argentina, Chile, Venezuela, El Salvador, México, España y Alemania. Ocasionalmente he producido y dirigido televisión. Ejerzo la docencia en la Universidad Católica, el CLAEH y la Escuela del Actor. Facebook: Alvaro Ahunchain Twitter: @alvaroahunchain

Categorías

Mis Links

Archivo


Contacto

Qu es RSS?