17.03.2010 19:21 / Mis artículos
Cárceles uruguayas: Animales enjaulados. Ésta sería la tétrica síntesis del informe realizado x el relator especial de la ONU sobre torturas, Manfred Nowak, tras su visita en 2009 a nuestro país.
Otros pasajes que trascendieron del informe: “Las condiciones de reclusión en las prisiones han venido deteriorándose paulatinamente en los últimos años y el hacinamiento se ha convertido en un grave problema en la mayoría de ellas"; en el penal de Libertad "los internos se hacinan como animales enjaulados (...) sólo pueden salir de las celdas un máximo de cuatro horas a la semana (...) tienen restringido el acceso al agua, lo que los obliga a beber del retrete (...) y para satisfacer sus necesidades fisiológicas tienen que utilizar botellas o bolsas de plástico"; "las celdas están abarrotadas y carecen de lugares para dormir y servicios de saneamiento apropiados (...) En una celda encontré 11 personas en un espacio diseñado para tres" y "era alta la tasa de violencia entre los reclusos"; "No había separación alguna entre los internos que se encontraban en prisión preventiva y los penados, lo que suponía una flagrante infracción de las normas internacionales"; y encontró que "el recurso generalizado a la prisión preventiva es contrario al principio de la presunción de inocencia y de la utilización de la privación de la libertad como último recurso", además de recibir “numerosas denuncias de malos tratos en varios centros penitenciarios".
En el año 2004 -creo que alrededor del mes de septiembre- comenzamos, junto a mi amigo y colega Carlos Peláez, y con la producción general de Alejandra Borques x parte de Canal 12 (más el trabajo de la gente de la productora “Contenidos”), “Ciudad Oculta”, un programa en cuyo primer ciclo se entrevistó a distintos presos a lo largo de varios establecimientos penitenciarios del Uruguay: Comcar, La Tablada, Cárcel Central, Cabildo, Cárcel de Colonia, y Libertad, x supuesto.
No ya como programa sino como experiencia de vida, recuerdo aquellas jornadas. El mostrar el sistema al desnudo fue impactante, y, para mi, muy alejado del concepto de que se estaba haciendo ‘televisión’.
Al tiempo de comprobar in situ la tremenda e inhumana situación que se vivía en la mayoría de los establecimientos carcelarios (y de reflejarla en el programa de televisión), Memorias.ur, una publicación de la Fundación Vivían Trías, decide entrevistarme para el número 10 correspondiente a junio-julio de 2005.
Pego acá lo que publicaron en aquella ocasión:
“Memorias.ur dialoga con el periodista Daniel Figares
HASTA EN LA CÁRCEL HAY INTOCABLES
Cuando la sangre se enfría La televisión tiene en la actualidad el poder de sacralizar frivolidades, trivializar miserias y problemáticas sociales. Diagrama a tal punto la percepción, que el sujeto, espectador, cada vez parece más pasivo y recibe una masacre en el Medio Oriente con menos emoción, conmoción y compromiso que el segundo puesto en Operación Triunfo. La “caja negra” violenta, el tiempo reflexivo. Vinculado al tema cárceles surge no hace mucho un programa que intentó acercar a la comunidad (la telespectadora) imágenes, historias de la vida intramuros carcelaria.
Programa impactante para algunos, fue vivido x muchos como un programa más. Esto es parte de la percepción que a Daniel Figares le sorprende. ¿Cuál es el poder y filtro que logra la cámara y la pantalla? Mientras filmó su programa “Ciudad Oculta” recientemente televisado x Canal 12, dos elementos llamaron su atención. Que muchos vieran su propuesta y su muestra como “un programa televisivo”, una especie de puesta en escena cual obra de teatro alejándose del sentido y contenido de lo que allí se estaba mostrando. Otra, el poder de la cámara dentro de la cárcel. Relata como en una ocasión fue abucheado y criticado x los presos en medio de una filmación y, pocas horas después sin presencia de la cámara pasó como un perfecto desconocido, caminando entre los presos sin que repararan ni reconocieran su presencia.
De una Sala Vip a Auschwitz ¿Cuál es su visión y reflexión luego de conocer la interna de las cárceles montevideanas? “Transitar x las distintas cárceles implica pasar desde una Sala Vip a Auschwitz, de Cárcel Central a Libertad”. La desigualdad social se reproduce desde los edificios, espacios, hasta la cotidianeidad. Juegos de poder en todas sus metonimias posibles. Llegando éste inclusive a la capacidad de silenciar y negarle el acceso a Figares a una entrevista con Pablo Goncálvez, quien previamente había aceptado la invitación a participar en las entrevistas con el periodista. Podemos pensar que esto no se debe a su peligrosidad, quizás sí a que Goncálvez tiene iniciado un recurso ante la OEA. La cárcel también tiene sus intocables.
Gestándose un nuevo género Figares conocía la cárcel de mujeres desde 1994, año en el cual entrevistó una reclusa, su antigua vecina para historizar y contar un matricidio, parricidio y fratricidio, que sintetiza en su libro “En Sangre Propia”. Diez años después relata lo llamativo que le resultó el cambio del modelo femenino al que se enfrentó. Dentro de la población carcelaria femenina, aparece hoy una mujer distinta, masculinizada, dónde los rasgos tradicionalmente identificados con lo “femenino” parecían no estar. Rudas, violentas, patoteras, villeras. Pueden ir desde una piña hasta un motín, no distando en lo más mínimo de lo que un “preso” podría hacer.
¿La privación de libertad y el “2m x 2m.” no sería suficiente? Todos conocemos la opinión fermental y no oficialista de Figares y pese a las expectativas y nuevas propuestas existentes sobre la reforma carcelaria no niega, como ninguna visión realista podría, la violación continua a los derechos humanos que se perpetúa desde las autoridades responsables de las cárceles. La omisión de asistencia, de beneficios, de condiciones dignas de vida dentro del castigo que estos hombres y mujeres viven, que es la privación de su libertad y el “ostracismo” social, puede ser interpretada como violación a necesidades básicas de cualquier individuo. Las que aseguran que nunca pueda rehabilitarse, reinsertarse, ni prepararse para la vida social fuera de la cárcel.
Las quejas de los presos: hambre, frío, sed, omisión de asistencia, deplorables condiciones de vida, hacinamiento, y malos tratos. En esta idiosincrasia las miserias humanas no solo proliferan sino que se multiplican y reproducen. Se refuerzan a tal punto que reasegurarían la exclusión. Seríamos en tanto sociedad civil productores de ellas. Ante la pregunta sobre la nueva propuesta de reforma carcelaria impulsada desde el Ministerio del Interior, la respuesta del periodista fue poco esperanzadora; “lo discutimos cuando este hecho, no escrito o discurseado”. Existe una Comisión de Derechos Humanos encargada de velar x la población carcelaria y los presos aún demandas continuas omisiones, injusticias y violaciones, temas del que se interesó x su trabajo comprobando que en su mayoría son cargos, legajos, proyectos políticos y difícilmente realidades concretadas.”
Pasados cinco años a veces me pregunto –ya que siempre están algunos comentaristas requiriendo todo de los periodistas- qué pasa con este tipo de programas, o con este tipo de artículos… Como el otro día me preguntaba -mezclando y no, a su vez, todos los tantos-, escuchando al querido Viglietti cantar “A desalambrar”, hasta qué punto la gente percibe el CONTENIDO de la canción, qué es lo que DICE… o si ya sólo la escucha como un éxito clásico de Daniel Viglietti…
DanielFigares
(Incluso me pregunto qué pasa con artículos como ÉSTE.)
10.03.2010 18:14 / Mis artículos
DD.HH. El Silencio de los Inocentes. La ausencia en los distintos discursos del día de asunción del tema derechos humanos x parte del presidente entrante José Mujica despertaron, como era de esperarse, una amplia polémica.
Aunque el tema ya se había planteado días antes luego de unas desgraciadas declaraciones de la ex Ministra de Defensa de la administración Vázquez, la Dra. Azucena Berruti (actual presidenta del Servicio Oficial de Radiodifusión Eléctrica, SODRE), quien dijo entre otras cosas, que “consideró un oportunismo político de la izquierda un plebiscito para eliminar una amnistía a militares retirados vinculados a violaciones a los derechos humanos y criticó tener a esos viejos enfermos presos”: "Tener a todos esos viejos enfermos, cocinándolos en el odio, no me gusta", dijo Berruti.
Pero sin tantas sorpresas: el propio Mujica, que estuvo 13 años preso hasta 1985 x sus acciones guerrilleras había declarado al diario chileno La Nación en septiembre del 2009 que no le gustaba "tener a ancianos militares presos". Antes de ser candidato ya opinaba que la cuestión se iba a zanjar cuando todos estuvieran muertos (en alusión a los tupamaros y a los militares golpistas, como si todo se resumiera a eso, y sólo a eso correspondiera ceñirse –en un tema tan complejo y que abarca a tanta gente… a la sociedad toda, más bien.)
Más después, ya siendo candidato y a sabiendas de que el plebiscito x la anulación de la Ley de Caducidad era un hecho, se subió al carro y firmó, después que él mismo y todo su partido miraran para otro lado cuando comenzó la recolección de firmas (además de no ponerle el hombro no le metieron un mango, además).
Aunque sí extraña, hay que decirlo, que una abogada como Azucena Berruti, que uno puede leer en su biografía que defendió fervientemente desde 1970 a Tupamaros, Comunistas y Socialistas que eran procesados x la justicia ordinaria; o que fue colaboradora del "Servicio de Paz y Justicia" (SERPAJ) contra la dictadura militar y que en 1983 inició una huelga de hambre que duró 15 días en contra de las detenciones y las torturas que los militares propiciaban a los estudiantes que se oponían al régimen militar… haya hecho tantas vueltas en su cabeza como para terminar defendiendo este otro tipo de ideas. (¿No supo x ese entonces ya a qué se dedicaban los ‘ancianitos’?)
Encima le dijo a la periodista Blanca Rodríguez (en el libro "Ministras") que ella no firmó ni votó el plebiscito xque a su entender “no existe” la anulación de las leyes… ¡Increíble para una abogada! (Ni el propio Benito Mussolini –en cuyo código penal está basado el nuestro aún vigente en nuestros días- hubiera soñado con esto; cuando bien sabemos que terminó arrastrado x las calles de Milán x la turba, su cuerpo ya sin vida pero centro de todo tipo de agresiones y vejámenes, a la caída de su régimen fascista, al final de la segunda guerra mundial.)
Lo último del nuevo gobierno es que se va a ceñir al criterio de la justicia, tanto en la búsqueda de desaparecidos como en el proceso de los militares involucrados, tirándole un pelotazo largo –como de cincuenta metros- al Poder Judicial.
Mientras tanto, en la demanda ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (de la OEA) en el caso de Juan Gelman, María Claudia García Iruretagoyena de Gelman y María Macarena Gelman García Iruretagoyena (Caso 12.607), contra la República Oriental del Uruguay, ya se consideró que “son inadmisibles las disposiciones de amnistía, las disposiciones de prescripción y el establecimiento de excluyentes de responsabilidad que pretendan impedir la investigación y sanción de los responsables de las violaciones graves de los derechos humanos tales como la tortura, las ejecuciones extrajudiciales, sumarias extralegales o arbitrarias y las desapariciones forzadas, todas ellas prohibidas x contravenir derechos inderogables reconocidos x el Derecho Internacional de los Derechos Humanos”.
En sus conclusiones el organismo señala que –además de exhortar a la investigación a fondo del caso “Gelman”- se debe ordenar al estado uruguayo “Adoptar las medidas legislativas y de otra índole necesarias para que, de acuerdo con sus procesos constitucionales y las disposiciones de la Convención Americana, quede sin efecto la Ley Nº 15.848 o Ley de Caducidad.” (Washington, D.C. 21 de enero de 2010)
“No hay derecha ni izquierda, sólo arriba y abajo”, cantaba Bob Dylan, y todavía sigue siendo verdad.
DanielFigares
(Y pensar que el máximo líder y referente histórico de los Tupamaros (al principio socialista), el Bebe Sendic, un tipo que no fue asesinado para no hacer de él un “nuevo Che Guevara”, como le dijeron sus captores; un tipo que no dio el último examen de abogado para que no le hiciera diferencia con los más humildes el título de ‘Dotor’… ese tipo, Raúl Sendic, decía que no odiaba a los militares, sólo les tenía “repudio”… ¿Qué pensaría ahora de todo esto?)
03.03.2010 17:32 / Mis artículos
Es así. La verdad es que, algo cansado de todos los artificiales gestos protocolares del mundo, y xque a mi tampoco “me engañan con cuatro mentiras los maracanaces que vienen del pueblo a elogiar divisas ya desmerecidas y hacernos promesas que nunca cumplieron” -como bien escribió Serafín J. García, en esa notable obra que todos conocemos como el “Orejano”-, me perdí la mayoría de los actos de asunción del Pepe Mujica.
Yo también, con el tiempo, pasé a preferir la verdad a la idealización, como Serafín J. García –precisamente-, y sí, tendré que tachar "EL DÍA MAS UTÓPICO DE LA REVOLUCIÓN INTELECTUAL Y POLÍTICA" (al decir de Fernández Huidobro) del casillero de mi calendario.
No obstante seguí atentamente algunos acontecimientos, escuché fragmentos de sus discursos que después leí de los distintos resúmenes de prensa, observe algunos videos, conversé con algunos presentes cercanos… digamos que, estuve al tanto.
Anoto tan sólo dos cosas: primero la falacia del saliente presidente Tabaré Vázquez que, haciendo la gran Batlle que en el momento que le entregó la cinta presidencial le dijo que le dejaba un país en orden (cuando se habían esfumado las reservas monetarias del Uruguay para asistir al gran fraude bancario sin precedentes que nos dejó una pérdida de 2.400 millones de dólares en el 2002), dijo, muy suelto de cuerpo, que se había cumplido con las leyes y la constitución. No la debe haber leído toda, xque se le olvidó que siendo presidente no puede trabajar para una empresa que contrate con el estado –como la Asociación Española de su padrino masón, el colorado Oscar Magurno-; y se le olvidó también en el caso de una figura fundamental de su entorno, su comodín, el Dr. Gonzalo Fernández, que, integrando también el estado fue, a la vez, el propietario de un buffet de abogados que le ganó muchos juicios al propio estado que el integra. Se le fue de la memoria a Tabaré que lo que fuera “Aguas de la Costa”, que brindaba sus servicios en José Ignacio aun hoy tenga un gran porcentaje de acciones en manos de privados, siendo que con respecto al agua acá en Uruguay modificamos específicamente sobre este tema (el manejo del agua) impidiendo que en ninguna de sus etapas se escape de la orbita del estado. Se le olvidó. (También en el caso del monopolio de Ambev (Compañía de Bebidas de las Américas) –de capitales brasileños, belgas y británicos, tengo entendido- sobre las cervezas y la presencia de los franceses en algunas aguas.)
Y dejando un poco atrás ‘la sociedad del conteiner de basura’ de Vázquez (gente con caballos, bicicletas, carros, mochilas revolviendo cada quince minutos los contenedores en busca de algo que comer, reciclar o poder usar o vender // la mugre circundante, el olor a orín y excrementos de aquellos que lo usan de baño público); nos adentramos en los tiempos de Mujica: ‘la sociedad de los acampantes’, la gente que duerme en carpas maltrechas, bolsas de dormir, nylons y cartones, alguna raída frazada o acolchado, a veces en medio de un improvisado fogón, a veces no, en cualquier espacio público en donde los encuentre la noche o la tarde o el momento que vivan…
Anoto sobre Mujica lo segundo: la frase “Se hará [o habrá] un manejo profesional de la economía” echa x tierra toda inquietud social que pueda querer tener su gobierno. El ‘manejo profesional de la economía’ es la regla de oro de la sociedad de clases y la madre de la creciente pobreza.
No dudo que Mujica pueda ser honesto, que se retire con lo que vino, que haga algunas obras que –a la luz del lamentable estado de deterioro de nuestra calidad de vida- sean vistas como buenas, aunque así como buenas absolutamente insuficientes.
Lo que no me banco es el ES ASÍ (no queda otra-es lo que hay) que nos bajan como línea.
Ya Debord (a quien no me canso de citar) había entrevisto muy tempranamente la artificialidad de la política: “En efecto –escribía Debord-, los gobiernos y las numerosas instancias subalternas que los secundan tienden en todas partes a volverse más modestos, se conforman ya con hacer pasar x tranquila y rutinaria tramitación de los asuntos corrientes su gestión funambulesca [extravagante, exagerado, llamativo, grotesco] y espantada de un proceso que se está volviendo cada vez más insólito y que ellos desesperan de poder dominar. Todo esto trae el aire de los tiempos; pues al igual que ellos, la mercancía espectacular [mediática] se ha visto llevada a una asombrosa inversión de su tipo de justificación mentirosa. Ésta presentaba como bienes extraordinarios, como clave de una existencia superior y aun tal vez elitista, unas cosas enteramente normales y corrientes: un automóvil, un par de zapatos, un doctorado en sociología. Hoy en día se ve obligada a presentar como normales y familiares unas cosas que efectivamente se han convertido en algo extraordinario. ¿ES QUE ESTO ES PAN, VINO, UN TOMATE, UN HUEVO, UNA CASA, UNA CIUDAD? Claro que no, ya que una concatenación de transformaciones internas, económicamente útil a corto plazo para quienes detentan los medios de producción, ha conservado los nombres y una buena parte de las apariencias de esas cosas, pero quitándoles el sabor y el contenido. Se asegura, sin embargo, que los diversos bienes de consumo corresponden indiscutiblemente a esas denominaciones tradicionales, y se aduce como prueba el hecho de que ya no existe otra cosa y que, x tanto, ya no hay comparación posible. Como se ha procurado que muy poca gente sepa dónde encontrar las cosas auténticas allí donde todavía existen, lo falso puede asumir legalmente el nombre de lo verdadero que se ha extinguido. Y EL MISMO PRINCIPIO QUE RIGE PARA LA ALIMENTACIÓN Y EL HÁBITAT DEL PUEBLO SE EXTIENDE A TODO, HASTA LOS LIBROS Y LAS ÚLTIMAS APARIENCIAS DE DEBATE DEMOCRÁTICO QUE CONSIENTEN MOSTRARLE.”
Debord cree que “la contradicción esencial de la dominación espectacular [mediática] en crisis es que ha fracasado en lo que era su punto más fuerte, en ciertas triviales satisfacciones materiales que, si bien excluían otras satisfacciones, se consideraban, sin embargo, suficientes para obtener la adhesión reiterada de las masas de productores-consumidores. La sociedad del espectáculo había empezado en todas partes x la coacción, el engaño, y la sangre; pero prometía una continuación feliz. Ahora ya no promete nada. Dice simplemente “ES ASÏ”.”
Sin embargo, este ‘pragmatismo’ ha sido combatido desde Carlos Marx para acá x muchos otros que, con sus ideas, nos mostraron que la falacia del ‘pragmatismo’ se choca con una sociedad que pretende avanzar sin el lastre nefasto de principios claudicantes como estos.
Lo dice premonitoriamente Debord, que anuncia la caída inevitable de todas las ciudades de la ilusión. “Los días de esta sociedad están contados; sus razones y sus méritos han sido pesados y hallados ligeros; sus habitantes se han dividido en dos bandos, uno de los cuales quiere que desaparezca”.
DanielFigares
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Sobre mí
Figares es periodista y escritor. Ha desarrollado su actividad en radio ("El Subterráneo" y "Tarde de Perros" en Eldorado Fm; "Rompkbzas" en El Espectador; "Planb" en Amlibre), televisión ( el especial "Estamos Rodeados" de Jaime Roos, y el ciclo "Ciudad Oculta" en Canal 12), y prensa. Es autor de "En sangre propia" (1994, Ed. Graffiti), nominado al premio Nacional de Literatura Bartolomé Hidalgo. Su último libro es "Mateo y Trasante. Treinta Años"
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