20.05.2013 10:03 / ELECCIONES 2014
Vamos Uruguay resolvió apoyar un acuerdo con los blancos para reconquistar Montevideo. PROBA y el herrerismo están de acuerdo, y Larrañaga se sumó a úlitmo momento.
El único que se opone es el diputado Amado, que quedó en absoluta minoría en la asamblea. Esperemos que después no utilice el lema P. Colorado para su ambición de ser intendente.
Para tener un nuevo partido por Montevideo colorados y blancos deberán abstenerse de votar sus lemas partidarios, y votar al candidato blanco o colorado dentro del nuevo partido.
Los ciudadanos independientes deberíamos crear una tercera corriente buscando un buen candidato con buenas propuestas para esta corriente independiente. No queda mucho tiempo.
18.05.2013 22:22 / Dictadura en Cuba
17.05.2013 13:31 / Dictadura en Cuba
Derechos Humanos
FIDEL APOYÓ A VIDELA POR ORDEN DE LA URSS

Fidel Castro, insólito aliado de la dictadura militar argentina de Jorge Videla Por Claudia Peiró El castrismo no sólo calló ante los crímenes del gobierno que presidía el general Jorge Rafael Videla, sino que le aportó respaldo diplomático en los foros internacionales, lo que evitó que la Argentina fuese condenada por la violación masiva de los derechos humanos. Este hecho es cuidadosamente ocultado por las izquierdas latinoamericanas, que se siguen referenciando en la Revolución cubana e idolatrando a su Líder. Son las mismas que, año a año, compiten por ver quién condena con más dureza al Proceso militar argentino de 1976-1983. Para desconcierto de estos mismos "antiimperialistas", fue el gobierno estadounidense, bajo la presidencia de James Carter, el que llevó la voz cantante en la condena a los atropellos humanitarios del gobierno de facto que presidía Videla. En aquellos años de dura represión, el régimen cubano contribuyó, a través de su representante en la ONU, a evitar que la Comisión de Derechos Humanos del organismo, emitiese una condena contra la Argentina y organizase una misión de inspección. El favor fue devuelto. El dictador Videla, que en Argentina decía estar combatiendo al "marxismo apátrida y ateo", ordenaba a su representante en la ONU votar en contra de cualquier condena a La Habana. En realidad, todo el Movimiento de Países No Alineados fue cómplice de la dictadura militar argentina, tal como lo señala Gabriel Salvia, presidente del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL): "Parece escapar a la memoria de varios funcionarios del gobierno nacional, legisladores, periodistas y activistas de derechos humanos de la Argentina el hecho de que el régimen cubano de Fidel Castro fue un actor decisivo para bloquear la condena a la dictadura militar argentina en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, para lo cual operó junto a los países del Movimiento de No Alineados y del extinto Bloque Socialista, evitando la condena internacional promovida por los Estados Unidos de América". Salvia sostiene que quienes estén realmente interesados en "memoria, verdad y justicia" -leit motiv de los organismos de derechos humanos de la Argentina, entre otros- "deberían exigirle explicaciones a Fidel Castro, pues si la dictadura de Pinochet fue condenada en Ginebra, mientras que los militares argentinos se salvaron de esa condena internacional, ello se debió a la intervención del régimen cubano". Sin embargo, sucede lo contrario: a Fidel no sólo no se le piden explicaciones sobre esta conducta, sino que se lo homenajea y es rutina de organizaciones como la de las Madres de Plaza de Mayo fotografiarse con el dictador cubano, cómplice del régimen que aniquiló a sus hijos. "Por un puñado de rublos" ¿Cómo se explica el hecho de que Fidel Castro en sus discursos en la Plaza de la Revolución de fines de los 70 y principios de los 80 denunciaba todas las dictaduras que rodeaban a la Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay, Perú, Bolivia y Brasil, evitando cuidadosamente nombrar a la primera? El sinsentido es sólo aparente. Hay otro dato que la izquierda procubana oculta prolijamente: el indigno sometimiento de Cuba a la entonces Unión Soviética -un imperialismo "benigno" según el imaginario del progresismo de entonces. Esto, que fue la clave del silencio y la complicidad del régimen castrista con los crímenes de la dictadura argentina, fue recordado recientemente por un sobrino del propio Ernesto Guevara. Martín Guevara es hijo del menor de los hermanos del Che, Juan Martín. A los 10 años de edad, se exilió con su familia en La Habana, donde pasó buena parte de su vida, hasta 1988. Su testimonio es contundente. Durante su exilio en Cuba, fue testigo directo de la complicidad de Fidel con Videla como pago por los suministros de cereales argentinos a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), un aporte alimentario que fue más apreciado aún cuando Moscú comenzó a padecer el embargo dictado por Washington tras la invasión de Afganistán. En concreto, fue la Junta Militar de la República Argentina -de supuesto ideario anti marxista- la que rompió el boicot que Estados Unidos impuso a la URSS. Y esa fue la razón del apoyo de Fidel Castro al dictador Jorge Rafael Videla. Una verdad muy difícil de aceptar para quienes ven, en La Habana, un faro que ilumina el camino "revolucionario" en el continente. Cuba demostró en esa conducta que no era más que un satélite soviético, sin el menor margen para diferenciarse. A Martín Guevara le tomó mucho tiempo poder hacer esta denuncia. Recién en el año 2010 publicó un artículo sobre el tema: "Durante muchos años y por razones de lealtad familiar, y quizá cierto adoctrinamiento de izquierda, renuncié a mi derecho a contarlo". No por tardía, su denuncia es menos lapidaria: "El gobierno de la URSS, presidido por Leonid Ilich Brezhnev, sin reparar demasiado en los miles de militantes de izquierdas que se encontraban en campos de concentración, torturados salvajemente y luego arrojados desde aviones al Río de La Plata, manda a colocar la medalla de Lenin en la pechera de altos mandos militares argentinos, por contribuir a la causa de la Patria de los proletarios". Lágrimas argentinas Guevara relata el desconcierto que esta conducta generaba en él y en otros que creían haberse refugiado en el paraíso en la tierra: "Una y otra vez, los exiliados argentinos en Cuba escuchábamos como su principal dirigente, Fidel Castro Ruz, en sus extensos discursos, jamás denunció las prácticas fascistas ni dictatoriales en la tierra de quien había sido, según él, uno de sus mejores amigos, de sus grandes guerreros, el Che Guevara". Y todo "por un puñado de rublos", dice. También describe la confusión de los mismos cubanos: "(Fidel) jamás denunció siquiera al gobierno de la junta militar argentina. Tal era así que mis amigos no sabían por qué estábamos exiliados en Cuba y lo dudaban cuando yo se los explicaba. En realidad daba la sensación de que no teníamos (en Argentina) un gobierno lo suficientemente malo como para exiliarnos, ni como para que mi padre estuviese preso ocho años y medio, ni como para que hubiese 30.000 desaparecidos, más que el doble de la cantidad de muertos en Chile". "Vi lágrimas en los ojos de hombres duros -recuerda también Martín Guevara-, de militantes de organizaciones de izquierdas argentinas, que estaban en Cuba, aceptando las migajas de un exilio en absoluto silencio, como quien da albergue al violador del pueblo. Lágrimas cuando, al esperar una declaración en el tribunal de la ONU por los derechos humanos, Fidel a través de sus enviados, bajo apercibimiento de la URSS, calló, haciéndose cómplice histórico de semejante villanía". En su denuncia de este hecho, Guevara roza también, sin decirlo explícitamente, el espinoso tema de la traición de Fidel al Che, al decir: "Cuando debió callar, leyó en la Plaza de la Involución aquella carta de despedida de su amigo Guevara, que sólo debía ser leída en caso de muerte. Cuando debió hablar para hacer revolución, para hacerle un honor a su ex amigo con respecto a su patria, calló" 
¡LIBERTAD PARA TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS CUBANOS!
RED URUGUAYA POR DEMOCRACIA PARA CUBA
18.05.2013 16:32 / BAÚL DE LOS RECUERDOS

TE VEO CANESSA, Y ME ACUERDO DEL PARTIDO AZUL
Ayer lo vi a Roberto Canessa, el sobreviviente de Los Andes hablando en un acto contra la inseguridad en su barrio de Carrasco.
Y me acordé de cuando lo acompañé en su aventura de un nuevo partido, el azul, en 1994,del que fui secretario de prensa y propaganda.
Obtuvimos dos mil votos, y desde entonces no he vuelto a saber de Canessa más que por la prensa.
Nunca una llamada aunque fuera para saludar o saber si uno sigue vivo.
Esperó a la siguiente elección y no nos hizo caso de seguir trabajando políticamente todos los días.
Se presentó bajo el ala de la Unión Cívica.
Ahora me da la impresión de que va a intentar de nuevo con algún blanco.
El compañerismo y fraternidad que dice haber tenido en Los Andes no lo tuvo con este compañero de partido.
17.05.2013 13:31 / Dictadura en Cuba
Derechos Humanos
FIDEL APOYÓ A VIDELA POR ORDEN DE LA URSS

Fidel Castro, insólito aliado de la dictadura militar argentina de Jorge Videla Por Claudia Peiró El castrismo no sólo calló ante los crímenes del gobierno que presidía el general Jorge Rafael Videla, sino que le aportó respaldo diplomático en los foros internacionales, lo que evitó que la Argentina fuese condenada por la violación masiva de los derechos humanos. Este hecho es cuidadosamente ocultado por las izquierdas latinoamericanas, que se siguen referenciando en la Revolución cubana e idolatrando a su Líder. Son las mismas que, año a año, compiten por ver quién condena con más dureza al Proceso militar argentino de 1976-1983. Para desconcierto de estos mismos "antiimperialistas", fue el gobierno estadounidense, bajo la presidencia de James Carter, el que llevó la voz cantante en la condena a los atropellos humanitarios del gobierno de facto que presidía Videla. En aquellos años de dura represión, el régimen cubano contribuyó, a través de su representante en la ONU, a evitar que la Comisión de Derechos Humanos del organismo, emitiese una condena contra la Argentina y organizase una misión de inspección. El favor fue devuelto. El dictador Videla, que en Argentina decía estar combatiendo al "marxismo apátrida y ateo", ordenaba a su representante en la ONU votar en contra de cualquier condena a La Habana. En realidad, todo el Movimiento de Países No Alineados fue cómplice de la dictadura militar argentina, tal como lo señala Gabriel Salvia, presidente del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL): "Parece escapar a la memoria de varios funcionarios del gobierno nacional, legisladores, periodistas y activistas de derechos humanos de la Argentina el hecho de que el régimen cubano de Fidel Castro fue un actor decisivo para bloquear la condena a la dictadura militar argentina en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, para lo cual operó junto a los países del Movimiento de No Alineados y del extinto Bloque Socialista, evitando la condena internacional promovida por los Estados Unidos de América". Salvia sostiene que quienes estén realmente interesados en "memoria, verdad y justicia" -leit motiv de los organismos de derechos humanos de la Argentina, entre otros- "deberían exigirle explicaciones a Fidel Castro, pues si la dictadura de Pinochet fue condenada en Ginebra, mientras que los militares argentinos se salvaron de esa condena internacional, ello se debió a la intervención del régimen cubano". Sin embargo, sucede lo contrario: a Fidel no sólo no se le piden explicaciones sobre esta conducta, sino que se lo homenajea y es rutina de organizaciones como la de las Madres de Plaza de Mayo fotografiarse con el dictador cubano, cómplice del régimen que aniquiló a sus hijos. "Por un puñado de rublos" ¿Cómo se explica el hecho de que Fidel Castro en sus discursos en la Plaza de la Revolución de fines de los 70 y principios de los 80 denunciaba todas las dictaduras que rodeaban a la Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay, Perú, Bolivia y Brasil, evitando cuidadosamente nombrar a la primera? El sinsentido es sólo aparente. Hay otro dato que la izquierda procubana oculta prolijamente: el indigno sometimiento de Cuba a la entonces Unión Soviética -un imperialismo "benigno" según el imaginario del progresismo de entonces. Esto, que fue la clave del silencio y la complicidad del régimen castrista con los crímenes de la dictadura argentina, fue recordado recientemente por un sobrino del propio Ernesto Guevara. Martín Guevara es hijo del menor de los hermanos del Che, Juan Martín. A los 10 años de edad, se exilió con su familia en La Habana, donde pasó buena parte de su vida, hasta 1988. Su testimonio es contundente. Durante su exilio en Cuba, fue testigo directo de la complicidad de Fidel con Videla como pago por los suministros de cereales argentinos a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), un aporte alimentario que fue más apreciado aún cuando Moscú comenzó a padecer el embargo dictado por Washington tras la invasión de Afganistán. En concreto, fue la Junta Militar de la República Argentina -de supuesto ideario anti marxista- la que rompió el boicot que Estados Unidos impuso a la URSS. Y esa fue la razón del apoyo de Fidel Castro al dictador Jorge Rafael Videla. Una verdad muy difícil de aceptar para quienes ven, en La Habana, un faro que ilumina el camino "revolucionario" en el continente. Cuba demostró en esa conducta que no era más que un satélite soviético, sin el menor margen para diferenciarse. A Martín Guevara le tomó mucho tiempo poder hacer esta denuncia. Recién en el año 2010 publicó un artículo sobre el tema: "Durante muchos años y por razones de lealtad familiar, y quizá cierto adoctrinamiento de izquierda, renuncié a mi derecho a contarlo". No por tardía, su denuncia es menos lapidaria: "El gobierno de la URSS, presidido por Leonid Ilich Brezhnev, sin reparar demasiado en los miles de militantes de izquierdas que se encontraban en campos de concentración, torturados salvajemente y luego arrojados desde aviones al Río de La Plata, manda a colocar la medalla de Lenin en la pechera de altos mandos militares argentinos, por contribuir a la causa de la Patria de los proletarios". Lágrimas argentinas Guevara relata el desconcierto que esta conducta generaba en él y en otros que creían haberse refugiado en el paraíso en la tierra: "Una y otra vez, los exiliados argentinos en Cuba escuchábamos como su principal dirigente, Fidel Castro Ruz, en sus extensos discursos, jamás denunció las prácticas fascistas ni dictatoriales en la tierra de quien había sido, según él, uno de sus mejores amigos, de sus grandes guerreros, el Che Guevara". Y todo "por un puñado de rublos", dice. También describe la confusión de los mismos cubanos: "(Fidel) jamás denunció siquiera al gobierno de la junta militar argentina. Tal era así que mis amigos no sabían por qué estábamos exiliados en Cuba y lo dudaban cuando yo se los explicaba. En realidad daba la sensación de que no teníamos (en Argentina) un gobierno lo suficientemente malo como para exiliarnos, ni como para que mi padre estuviese preso ocho años y medio, ni como para que hubiese 30.000 desaparecidos, más que el doble de la cantidad de muertos en Chile". "Vi lágrimas en los ojos de hombres duros -recuerda también Martín Guevara-, de militantes de organizaciones de izquierdas argentinas, que estaban en Cuba, aceptando las migajas de un exilio en absoluto silencio, como quien da albergue al violador del pueblo. Lágrimas cuando, al esperar una declaración en el tribunal de la ONU por los derechos humanos, Fidel a través de sus enviados, bajo apercibimiento de la URSS, calló, haciéndose cómplice histórico de semejante villanía". En su denuncia de este hecho, Guevara roza también, sin decirlo explícitamente, el espinoso tema de la traición de Fidel al Che, al decir: "Cuando debió callar, leyó en la Plaza de la Involución aquella carta de despedida de su amigo Guevara, que sólo debía ser leída en caso de muerte. Cuando debió hablar para hacer revolución, para hacerle un honor a su ex amigo con respecto a su patria, calló" ¡LIBERTAD PARA TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS CUBANOS! RED URUGUAYA POR DEMOCRACIA PARA CUBA
17.05.2013 11:39 / EL MUJICATO
En el reino de lo insóito, el mujicato, una persona joven murió por no tener las medidas de seguridad adecuadas cuando trabajaba..... en el Ministerio de Trabajo, que es el encargado, entre otras cosas de garantizar que se tomen las medidas para que nadie muera en un accidente de trabajo.
Otro hombre casi fue prensado por un camión recolector de basura cuando dormía en un contenedor.
Esto hizo recordar la pregunta que Tabaré Vázquez le hacía al Presidente Batlle : "¿Dónde dormirán los pobres esta noche, sr. Presidente?"
En el mujicato duermen en contenedores.
Es el reino de "como te digo una cosa te digo la otra", pues el pepe dice que no apoya ni el aborto ni el consumo de marihuana, pero sí las leyes que lo permiten.
Lástima que por ahora no hay alternativa.
Recordaré siempre aquí en cada nota, y en todas partes hasta el fin de mis días(con lágrimas en los ojos)cuando Pablo venga a buscarme, que Estoy conectado por el infinito con mi hijo el músico, poeta e ingeniero en computación Pablo Romero de Alava , que se fue junto a Dios el 18 de abril de 2013 a las 9 cuando tenía 38 años
. VIVE EN SU MÚSICA QUE TE INVITO A ESCUCHAR EN
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Sobre mí
Soy el profesor Antonio Romero.Mis peripecias hasta salir de la dictadura militar están en "Los Hombres Grises"(link más abajo).Uruguayo cristiano,patriota y demócrata.Esposo, padre y abuelo.Solidario con los que sufren dictaduras.Soy Orejano (independiente) y Oriental (uruguayo artiguista)
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