Desde el alma
sentimientos, vivencias, búsqueda constante...

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16.03.2009 10:49 / Mis artículos

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Hola a todos! Sé que he dejado de escribir en el blog, y ha sido porque no sentía ganas de hacerlo. Hasta que hoy siento que llegó el día.
Recibí el texto que les paso a continuación y me pareció fascinante y que refleja varias cosas, que nos sucede a diario, sin duda.
Qué bueno no olvidar al niño interior, que percibe la belleza sin que pase por cuánto vale económicamente, que siempre tiene tiempo para detenerse a ver, escuchar o compartir algo que le gusta, que a pesar de que los adultos intentemos arrastrarlos hacia nuestro mundo tan contaminado, hacen fuerzas para no entrar en él, al menos no antes de tiempo.
Y cuando llega ese tiempo, sería bueno no olvidarnos de ver y sentir lo que nos rodea.
Cuando voy para afuera, disfruto del aire, del cielo, de las estrellas, del sol, la luna, la lluvia, del frío y del calor.
Sin embargo, cuando estamos en la vorágine diaria, nos rodea lo mismo y no encontramos un momento para disfrutarlo...
El violinista
Un hombre se sentó en una estación del metro en Washington y comenzó a tocar el violín, en una fría mañana de enero. Durante los siguientes 45 minutos, interpretó seis obras de Bach. Durante el mismo tiempo, se calcula que pasaron por esa estación algo más de mil personas, casi todas camino a sus trabajos.

Transcurrieron tres minutos hasta que alguien se detuvo ante el músico. Un hombre de mediana edad alteró por un segundo su paso y advirtió que había una persona tocando música. Un minuto más tarde, el violinista recibió su primera donación: una mujer arrojó un dólar en la lata y continuó su marcha. Algunos minutos más tarde, alguien se apoyó contra la pared a escuchar, pero enseguida miró su reloj y retomó su camino.

Quien más atención prestó fue un niño de 3 años. Su madre tiraba del brazo, apurada, pero el niño se plantó ante el músico. Cuando su madre logró arrancarlo del lugar, el niño continuó volteando su cabeza para mirar al artista. Esto se repitió con otros niños. Todos los padres, sin excepción, los forzaron a seguir la marcha.

En los tres cuartos de hora que el músico tocó, sólo siete personas se detuvieron y otras veinte dieron dinero, sin interrumpir su camino. El violinista recaudó 32 dólares. Cuando terminó de tocar y se hizo silencio, nadie pareció advertirlo. No hubo aplausos, ni reconocimientos.

Nadie lo sabía, pero ese violinista era Joshua Bell, uno de los mejores músicos del mundo, tocando las obras más complejas que se escribieron alguna vez, en un violín tasado en 3.5 millones de dólares. Dos días antes de su actuación en el metro, Bell colmó un teatro en Boston, con localidades que promediaban los 100 dólares.

Esta es una historia real. La actuación de Joshua Bell de incógnito en el metro fue organizada por el diario "The Washington Post" como parte de un experimento social sobre la percepción, el gusto y las prioridades de las personas.

La consigna era: en un ambiente banal y a una hora inconveniente, ¿Percibimos la belleza? ¿Nos detenemos a apreciarla? ¿Reconocemos el talento en un contexto inesperado?

Una de las conclusiones de esta experiencia, podría ser la siguiente: Si no tenemos un instante para detenernos a escuchar a uno de los mejores músicos interpretar la mejor música escrita, ¿qué otras cosas nos estaremos perdiendo?



16.03.2009 10:49 / Mis artículos

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Hola a todos! Sé que he dejado de escribir en el blog, y ha sido porque no sentía ganas de hacerlo. Hasta que hoy siento que llegó el día.
Recibí el texto que les paso a continuación y me pareció fascinante y que refleja varias cosas, que nos sucede a diario, sin duda.
Qué bueno no olvidar al niño interior, que percibe la belleza sin que pase por cuánto vale económicamente, que siempre tiene tiempo para detenerse a ver, escuchar o compartir algo que le gusta, que a pesar de que los adultos intentemos arrastrarlos hacia nuestro mundo tan contaminado, hacen fuerzas para no entrar en él, al menos no antes de tiempo.
Y cuando llega ese tiempo, sería bueno no olvidarnos de ver y sentir lo que nos rodea.
Cuando voy para afuera, disfruto del aire, del cielo, de las estrellas, del sol, la luna, la lluvia, del frío y del calor.
Sin embargo, cuando estamos en la vorágine diaria, nos rodea lo mismo y no encontramos un momento para disfrutarlo...
El violinista
Un hombre se sentó en una estación del metro en Washington y comenzó a tocar el violín, en una fría mañana de enero. Durante los siguientes 45 minutos, interpretó seis obras de Bach. Durante el mismo tiempo, se calcula que pasaron por esa estación algo más de mil personas, casi todas camino a sus trabajos.

Transcurrieron tres minutos hasta que alguien se detuvo ante el músico. Un hombre de mediana edad alteró por un segundo su paso y advirtió que había una persona tocando música. Un minuto más tarde, el violinista recibió su primera donación: una mujer arrojó un dólar en la lata y continuó su marcha. Algunos minutos más tarde, alguien se apoyó contra la pared a escuchar, pero enseguida miró su reloj y retomó su camino.

Quien más atención prestó fue un niño de 3 años. Su madre tiraba del brazo, apurada, pero el niño se plantó ante el músico. Cuando su madre logró arrancarlo del lugar, el niño continuó volteando su cabeza para mirar al artista. Esto se repitió con otros niños. Todos los padres, sin excepción, los forzaron a seguir la marcha.

En los tres cuartos de hora que el músico tocó, sólo siete personas se detuvieron y otras veinte dieron dinero, sin interrumpir su camino. El violinista recaudó 32 dólares. Cuando terminó de tocar y se hizo silencio, nadie pareció advertirlo. No hubo aplausos, ni reconocimientos.

Nadie lo sabía, pero ese violinista era Joshua Bell, uno de los mejores músicos del mundo, tocando las obras más complejas que se escribieron alguna vez, en un violín tasado en 3.5 millones de dólares. Dos días antes de su actuación en el metro, Bell colmó un teatro en Boston, con localidades que promediaban los 100 dólares.

Esta es una historia real. La actuación de Joshua Bell de incógnito en el metro fue organizada por el diario "The Washington Post" como parte de un experimento social sobre la percepción, el gusto y las prioridades de las personas.

La consigna era: en un ambiente banal y a una hora inconveniente, ¿Percibimos la belleza? ¿Nos detenemos a apreciarla? ¿Reconocemos el talento en un contexto inesperado?

Una de las conclusiones de esta experiencia, podría ser la siguiente: Si no tenemos un instante para detenernos a escuchar a uno de los mejores músicos interpretar la mejor música escrita, ¿qué otras cosas nos estaremos perdiendo?



02.01.2009 11:11 / Mis artículos

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Hace unos días recibí este mensaje y quiero compartirlo en este blog, para todos los que nos hemos acompañado compartiendo alegrías, tristezas, sentimientos, dudas, esperanzas, desaliento, fuerzas, debilidades...

Todos los años nos deseamos un feliz año, y cuando finaliza, al hacer un balance a veces nos queda un retrogusto amargo, eso es lo que me gustaría evitar, y que también pudieran hacerlo ustedes. El hacer un balance del día a día, seguramente nos haga vivir más nuestro ahora, o sea nuestra realidad, para que cuando llegue el 31 de diciembre del 2009, nos sintamos completos, crecidos, fortalecidos, aprendidos, generosos, comprensivos....

Les deseo mucha paz, amor, comprensión, encuentro y perdón para cada día de sus vidas...

"Quizás dé lo mismo si se trata de un año nuevo......o de un nuevo grupo de pertenencia,...de un nuevo lugar donde vivir,...de un nuevo amigo,...o de una nueva pareja.Nada puede ser realmente nuevo si uno lo vive desde viejas actitudes.Por eso te deseamos y nos deseamos...Que no se nos vaya nuestro tiempo de vida en asuntos que realmente no valgan la pena.Nadie vino a este mundo. a encerrarse en un lugar seguro. a lograr la aprobación de los demás,. a "matar el tiempo".El tiempo es algo precioso:un recurso no renovable. Que miremos hacia atrás sólo para cerrar los asuntos pendientes.Es el único modo en que el pasado puede realmente pasar:... decir lo largamente callado,... hacerse cargo de los errores. y pedir disculpas,. y reconocer lo recibido. y dar las gracias,. comprender lo no comprendido,. dejar ir lo que ya no es.Cerrar lo inconcluso es comenzar a hacer espacio para lo Nuevo.Que sepamos pedir ayuda cuando la necesitemos, para volver a pararnos sobre nuestros propios pies.Dejarse ayudar es un buen antídoto para la omnipotencia o la necedad. Que sepamos ayudar a quien lo necesite.... sin perdernos en el otro,. sin invadir ni manipular,. sin generar dependencia,. sin forcejear para que nadie cambie lo que no está dispuesto a cambiar.

Ayudar requiere el ejercicio de una solidaridad inteligente, consciente de sus trampas y de sus límites.

Que permanezcamos abiertos a encontrar verdaderos compañeros de Camino, afines a nuestra más íntima Esencia. Como decía Vinicius:"La Vida es el arte del encuentro". No nos escondamos de la Vida. Vivir Vivo es poco frecuente entre los humanos. Lo logran quienes trabajan para abrir su sensibilidad y su conciencia. Que seamos parte de aquellos que, más que un "Año Nuevo", celebran cada día un Día Nuevo, intensamente Vivos.

Este mensaje está siendo enviado a más de 30.000 personas que, desde distintos lugares del mundo, forman parte de nuestra red humana virtual, sin fronteras.

Como ves no estás solo.En este mismo instante hay muchos otros que también quieren hacer de este nuevo año un verdadero Año Nuevo. Y es que hay un único tiempo: AHORA

Te deseo lucidez para cada día.
Que elijas bien, que tu sensibilidad se abra y florezca"



07.11.2008 13:30 / Mis artículos

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Y acá estoy. La vida me pudo. Caí en una depresión jodida. Fui al psiquiatra, y me diagnosticó "depresión ansiosa con ataque panicoso", y entre las 2 semanas sin ir a trabajar, el antidepresivo, el ansiolítico y la terapia, tengo un hoy diferente.

Logro distinguir en qué cosas vale la pena y en cuáles no, dejar mi energía.

Miro el mundo de manera diferente, no pretendo que todo esté perfecto, y no me afecta lo que antes me dolía.

En uno de los comentarios de la Oración de la Gestalt, me comentan que siempre está bueno hacer algo por los demás. Por supuesto que sí, es el encuentro del que se habla en esa oración. Lo que significa para mí es que no por estar en pareja, el individuo, cada uno de los que conforman esa pareja, tienen que dejar de ser ellos mismos. Es fascinante tener una pareja a nuestro lado que comprenda nuestras actividades, nuestros espacios y dentro de ese espacio, encontrar el ideal para estar juntos. Si pretendemos ser "siameses", controlar al otro constantemente, lo único que logramos es "ahogar" al otro, no dejarlo ser, y eso no hace feliz a nadie.

Seguiré adelante, porque la vida vale mucho!!!!



29.10.2008 15:47 / Mis artículos

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Fritz Perls (1893-1970), fue un médico neuropsiquiatra y psicoanalista alemán, que creó, junto con su esposa, Laura Perls, la Terapia Gestalt.

A través de la terapia gestáltica que estoy haciendo, llegó a mí la "Oración de la Gestalt".

Hoy la comparto en este blog:

"Yo soy yo, y tú eres tú.

Yo no estoy en el mundo

para satisfacer tus expectativas,

ni tú estás en el mundo

para satisfacer las mías.

Yo hago lo mío, y tú haces lo tuyo.

Si llegamos a encontrarnos,

será hermoso.

Si no, no hay nada que hacer"

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