Hace unos días venía llegando de un viaje en ómnibus y cuando entramos a la terminal veo que un hombre corre a otro ómnibus que ya partía para no perderlo. El guarda hacer frenar el coche y lo dejan subir, el hombre suspira aliviado.
No sé rumbo a dónde iba este hombre ni con qué propósito viajaba, pero esta situación me hizo pensar lo significativo que puede ser tomar o no tomar el bus.
No se trata sólo de viajar, sino de por qué viajamos. Hacia qué viajamos. Sí, bien digo, no hacia dónde, sino hacia qué viajamos.
En lo personal he viajado por muchas razones, entre ellas: a conocer bebes recién llegados a este mundo, a funerales, a cumpleaños, a compromisos familiares ineludibles y molestos, a firmar documentos, a ser testigo en un juicio, a ver a amados, a conocer suegros, a jugar con niños, a cuidar enfermos, a dar exámenes, al médico, a cursos, a casamientos, etc
Bueno, como se imaginarán cada uno de estos viajes trae consigo muchos sentimientos: alegría, tristeza, ansiedad, rabia, incomodidad, rechazo, nervios, amor, emoción, culpa, etc.
Así que esto me llevó a pensar en las miles de personas que viajan a diario y en los millones de sentimientos que llevan consigo en su equipaje.
Por eso supongo que viajar significa una cosa distinta para cada persona y cada circunstancia.
Tan solo la palabra puede evocar recuerdos, sensaciones y emociones.
En lo personal, viaje a donde sea y por lo que sea, siempre va conmigo la ansiedad.
Y para vos ¿ qué significa viajar? ¿ Qué recuerdos te trae? ¿ Cuál fue el viaje que te marcó?