Versión para imprimir 03/09/13



Dividir para sumar?? Restar para multiplicar???... 2ª Parte

 

 

La relatividad de las matemáticas, o la variedad de cristales con que mirar… 

La semana pasada dejamos inconclusa la columna, por un lado, por la cantidad de información que tenemos para manejar acerca del tema, y por otro lado, con una motivación un tanto más terrenal y egoísta, que era ver cuantos se prendían a la propuesta.

 

The Eagles fue una banda que formada a principio de los años 70, pero para los de mi edad, fueron los autores de un himno extraño en su letra, pero fabuloso en su musicalidad y armonía. “Hotel California” era amada por todos, pero defenestrada por aquellos intransigentes religiosos, los cuales encontraban en los 80’s mensajes subliminales en todos lados. Se dice que, aparte de su letra, indudablemente remitida a una experiencia con seres espirituales en el mencionado hotel, el problema era la caratula del disco, en la cual aparece una construcción con muchas ventanas y supuestamente en una de ellas hay una silueta humana, la cual adjudican a Anton Szandor LaVey, el famoso fundador de la iglesia satánica. Mito o verdad, la realidad es que esa fue la canción que en cada baile barrial o boliche reconocido, abría la hora de las lentas, la que todos esperábamos ansiosamente. A comienzo de los 80’s comenzó la desintegración y asi también, la multiplicación. Conocimos las etapas solistas de Don Henley, Glenn Frey, y en menor medida en cuanto a popularidad por estas rutas sudamericanas, de Joe Walsh y Don Felder. Quien no recuerda “Dirty Laundry” o “The End of Inocence” del ex baterista y líder vocal? El amigo Henley no solamente tiene una voz inconfundible, sino que estar detrás de los parches le dio ese toque de soul y funk que se mezclan en sus interpretaciones de manera magistral. Asimismo Glenn fue la marca registrada sonora de la gran serie policial de esa década, “Miami Vice”, con “You Belong to the City” y ya nos había partido la cabeza con “The Heat is On”. Recomiendo el video de la reunión del grupo en 1994 para el concierto acústico, tocando “Hotel California” en forma magistral y con una emotividad increíble. Matematicas 2, relatividad 4.
El caso de Duran Duran más bien es anecdótico, pues como todos sabemos, siguen tocando juntos y creando éxitos, además de grandes giras por todo el mundo. Pero allá por 1985, luego de un descanso para detener un poco la agitada vida que les venía superando, deciden separar sus intereses musicales y armaron dos bandas de vida efímera pero que a nuestra generación, y más que nada a quienes éramos fanáticos, nos dieron mucho para disfrutar y bailar. John y Andy Taylor, en un intento por volver a las fuentes del rock, alejados de la electrónica, se suman a Robert Palmer y crean Power Station. El cantante del clásico traje prolijo y voz potente, le dio un estilo propio y particular a ese seleccionado de músicos y surgen los exitosos “Get it On (Bang a Gong)” y “Some Like it Hot”, surcos infaltables en las pistas por su potencia y musicalidad. Por otro lado, Simon Le Bon, Roger Taylor y Nick Rhodes toman la carretera de experimentación que Duran Duran había intentado en esos últimos tiempos, y de allí surge un clásico como fue “Election Day”. Ambos proyectos fueron como sabemos, creaciones de un momento particular, pero definitivamente cuanto hay talento y pasión en lo que se hace, queda la huella y los éxitos en el tiempo. Nuevamente la banda se junta en 1992, y a pesar de las idas y venidas, cimas y valles, hasta hoy podemos disfrutarlos en diferentes conciertos por todas partes del mundo.
Me gustaría mencionar otra banda que se dividió para crear dos bandas más, aunque en este caso no fue por elección, sino por fuerza mayor. Estoy hablando de Sumo, mas acá en el mundo, en nuestra América del Sur. Aquel exitoso y singular grupo argentino, liderado por Luca Prodan, enseñó una forma de hacer música, el llamado “rock chabón”. En 1987 aquel ingles pelado y entrañable, se fue a tocar al parque de los famosos que hay del otro lado, y aquí quedaron sus compañeros desolados pero con un legado, que era seguir haciendo lo que sabían, música. Y es que deciden Arnedo y Mollo por un lado, Sokol, Daffunchio y Troglio por el otro, crear “Divididos” y “Las Pelotas” respectivamente. Tal vez lo de los primeros haya sido más importante o mediático, dándosele el, para mí, desmesurado mote de “la aplanadora del rock”, pero es cierto que ese “power trio” ha tenido momentos muy buenos, con excelentes discos y mejores presentaciones en vivo. En cuanto a Las Pelotas, su vida ha sido más compleja, arrastrando algunos problemas que ya tenían en Sumo, referente a desprolijidades en las vidas particulares y adicciones a diferentes elementos. Pero han sabido sobrevivir al fracaso comercial, a la muerte de sus integrantes (Sokol, 2009) y a la indiferencia de aquellos que se subieron al éxito de Divididos. Hoy siguen ambas facciones tocando, grabando y recordando al gran Luca en cada oportunidad que hay un micrófono cerca.
Para ir liquidando este recorrido por la relatividad matemática en la música, hablemos de Fleetwood Mac. Originalmente la banda creada en 1967, tocaba blues y rock, pero a través de los años fue cambiando varias veces, siempre a mi entender, en forma exitosa. El cambio no debe ser malo, cuando tenemos gente talentosa que lo produce. Obviamente es de la generación anterior a la mía, pero sin embargo escuchar “Black Magic Woman” es un placer sin distinciones de edad o gusto musical. Siempre me llamo la atención que esta banda, teniendo excelentes músicos en todos sus instrumentos, sea comandada desde la batería. Mick Fleetwood es a mi gusto, de los mejores bateristas de la historia. Toda la banda esta superditada a los golpes de los parches y los metales. Me encanta sentarme a ver videos de la banda y apreciar como todos están haciendo lo suyo, pero mirados atentamente y dirigidos por ese “Hulk Hogan” inmenso y con cara de malo sentado detrás de todos. No conozco fecha exacta de la disolución del grupo, aunque el último disco es de 2005. Sin embargo varios integrantes habían comenzado sus carreras solistas mucho antes, tal el caso de Lindsay Buckingham y su súper éxito “Trouble”. Posteriormente la bella Stevie Nicks decide el mismo camino y lanza a las pistas su “Stand Back”. Tambien Christine McVie hace lo suyo y edita su álbum homónimo en 1984, haciéndose populares los temas “Love Will Show Us How” y “Got a Hold on Me”. Indudablemente otra vez la división causa multiplicación. Talentosos, y tocados por la varita del éxito, estos subordinados de Mick también hicieron la banda de sonido de nuestra adolescencia y juventud.
Hay muchísimos ejemplos mas acerca de bandas y solistas surgidos de estas, pero se lo voy a dejar a ustedes, queridos lectores, para que me lo vayan comentando asi como lo hice yo. Pueden dejar su impresión en esta misma pagina, o ir a Facebook para compartir conmigo lo que piensan, pero la idea es que todos podamos ir interactuando, ligados por la musica y todo lo que ella nos produce.
Y para cerrar la columna de esta semana, quiero compartir con ustedes el paradigma de lo que veníamos tratando, o sea, aquellos solistas exitosos que se juntaron para armar una banda, o mejor dicho, una súper banda: George Harrison, Bob Dylan, Tom Petty, Jeff Lynne y Roy Orbison, “The Travelling Wilburys”!!!!





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Esencia de Música
Un viaje para los sentidos, los recuerdos y las emociones

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